Glosario teosofÃco - Letra E
publicado por: jorge ,
el dia 10 Diciembre 2006 , 397 lecturas
E.- Quinta letra del alfabeto inglés. El he (suave) del alfabeto hebraico viene a ser una E en el sistema Ehevi de lectura de dicha lengua. Su valor numérico es cinco, y su simbolismo es una ventana. La matriz, en la Cábala. En el orden de los nombres divinos, representa el quinto, que es Hadoor, o el “majestuoso” y el “espléndido”. [En sánscrito E es una vocal compuesta de a, i: asà la voz Karmendriya se descompone en Karma-indriya; deveza, en deva-îza. Por esta razón se la considera como vocal larga, y algunos sanscritistas (Burnout, Leupel y otros) la escriben siempre con el signo caracterÃstico de dichas vocales: ê.] (G.T. H.P.B.).
Ea (Caldeo).- Llamado también Hea. Segundo dios de la primitiva Trinidad babilónica, compuesta de Anu Hea y Bel. Era el “Hacedor del Destino”, “Señor del Abismo”, “Dios de la SabidurÃa y del Conocimiento”, y “Señor de la Ciudad de Eridu” (G.T. H.P.B.).
Ebionitas (Hebreo).- Literalmente: “los pobres”. -La primitiva secta de judÃos cristianos, opuestamente a los nazarenos, que constituÃan la otra secta. ExistÃan ya antes de que se oyera el nombre “cristiano”. Muchas de las relaciones de Iassou (Jesús), el asceta adepto, alrededor del cual se formó la leyenda de Cristo, eran entre los Ebionitas. Como quiera que la existencia de estos ascetas mendicantes se puede hacer remontar a lo menos un siglo antes del Cristianismo cronológico, esto es una prueba más que Iassou o Jesu vivió durante el reinado de Alejandro Janeoen Lyd (o Lud), donde fue condenado a muerte, como consta en el Sepher Toldos Jeshu. [Los Ebionitas, nombre derivado de su jefe Ebion (que significa pobre), se titulaban discÃpulos de San Pedro, y rechazaban a San Pablo por el hecho de que era origen judÃo y clamaba contra la circunscisión y la ley.] (G.T. H.P.B.).
* Eblis (Arabe).- Nombre que los mahometanos dan al diablo. Era jefe de los yins o jinns (véase esta palabra), y fue arrojado del cielo porque, habiendo sido formado de fuego etéreo, se negó a adorar a Adán, que fue hecho de barro. (G.T. H.P.B.).
Ecbatana.- Famosa ciudad de la Media que merece ocupar un sitio entre las siete maravillas del mundo. Draper, en su obra Conflictos entre la Religión y la Ciencia, cap I, la describe asÃ: “… La fresca residencia veraniega de los reyes de Persia estaba defendida por siete murallas circulares hechas de piedra labrada y pulida, de las cuales las interiores se elevaban sucesivamente a mayor altura y eran de diferentes colores, en conformidad astrológica con los siete planetas. El palacio estaba cubierto con tejas de plata; sus vigas estaban revestidas de planchas de oro. A la medianoche los salones estaban iluminados por muchas hileras de faroles de nafta que rivalizaban con la luz del sol. Un paraÃso, sitio de recreo de los monarcas asiáticos, estaba plantado en el centro de la ciudad. El imperio persa era verdaderamente el jardÃn del mundo”. (G.T. H.P.B.).
* Ecléctica.- Véase: FilsofÃa Ecléctica. (G.T. H.P.B.).
Echath (Hebreo).- Lo mismo que Echod: “Uno”, pero femenino. (Véase: Echod). (G.T. H.P.B.).
* Echidna.- Véase: Equidna. (G.T. H.P.B.).
Echod, Echad o Echath (Hebreo).- “Uno” masculino, aplicado a Jehovah. (G.T. H.P.B.).
* Edad.- Véase: Gran Edad y Yuga. (G.T. H.P.B.).
* Edad de Brahmâ.- Inmenso perÃodo de tiempo constituÃdo por cien años de Brahmâ (Para- o Mahâ-kalpa), equivalente a 311.040.000.000.000 de años solares. -Véase: Años de Brahmâ y Yuga. (G.T. H.P.B.).
Edad de oro.- Los antiguos dividÃan el ciclo de vida en Edades de oro, de plata, de bronce y de hierro. La de Oro era una Edad de pureza, de sencillez primitiva y de felicidad general [el Kritayuga o primera edad del mundo.]. (G.T. H.P.B.).
* Edad negra.- Véase: Kali-yuga. (G.T. H.P.B.).
* Edda (Islandés).- Literalmente: “Bisabuela” de los cantos escandinavos. El obispo Brynjüld Sveinsson los coleccionó y dio a luz en 1643. Hay dos colecciones de Sagas [poemas] traducidos por los Skaldas [poetas errantes] del Norte, y hay dos Eddas. El primitivo es de fecha y autor desconocidos, y su antigüedad es muy grande. Estos Sagas fueron coleccionados en el siglos XI por un sacerdote islandés; el segundo es una recopilación de la historia (o mitos) de los dioses de que se trata en el primero y que vinieron a ser las divinidades, gigantes, enanos y héroes germánicos. [Segun Vallencey (Collectánea de rebus hibernicis), la palabra Edda significa ciencia o sabidurÃa, y tiene mucha analogÃa con la voz sánscrita Veda y con otros nombres del hebreo, árabe, latÃn, etc., que expresan la misma idea. Con el calificativo "bisabuela" o "abuela materna" como traducen otros, parece que se quiso designar al tradición, pues todos los poemas de que se compone la obra se habÃan conservado hasta entonces por relación de padres a hijos. Hay el Edda poético de Saemund, y el Edda de Sturleson, escrito en prosa y que viene a ser una ampliación o aclaración del anterior.]. (G.T. H.P.B.).
* Edelphus.- El que adivina por medio de los elementos del aire, tierra, agua o fuego. (F. Hartmann). (G.T. H.P.B.).
Edén (Hebreo).- “Delicia”, placer. -En el Génesis es el “JardÃn de Delicias”, construÃdo por Dios; en la Cábala, el “JardÃn de Delicias” es un lugar de iniciación en los Misterios. Los orientalistas identifican el Edén con un lugar que estaba situado en Babilonia en la región de Karduniyas, llamado también Gan-dunu, que es casi idéntico al Gan-eden de los judÃos. (Véanse las obras de sir H. Rawlinson y G. Smith). Dicha región estaba regada por cuatro rÃos: Eufrates, Tigris, Surappi y Ukni. Los dos primeros han sido adoptados sin cambio alguno por los judÃos; los dos restantes los han probablemente transformado en “Gihón y Pisón”, para tener alguna cosa original. Las siguientes son algunas de las razones para la identificación del Edén, dadas por asiriólogos. Las ciudades de Babilonia, Larancha y Sippara fueron fundadas antes del Diluvio segun la cronologÃa de los judÃos. “Surippak era la ciudad del arca, la montaña oriental del Tigris era el lugar de permanencia del arca, Babilonia era el sitio de la Torre, y Ur de los caldeos era el lugar de nacimiento de Abraham”. Y como Abraham, “primer caudillo de la raza hebrea”, emigró de Ur a Harrán, en la Siria, y de allà a Palestina, los más reputados asiriólogos opinan que esto es una prueba de “tanta evidencia en favor de la hipótesis de que la Caldea era el punto de origen de aquellas historias (de la Biblia) y que los judÃos las recibieron primitivamente de los babilonios”. (G.T. H.P.B.).
Edom (Hebreo).- Reyes edomitas. Un misterio profundamente recóndito hay que descubrir en la alegorÃa de los siete Reyes de Edom, “que reinaron en la tierra de Edom, antes de que reinase allà rey alguno sobre los hijos de Israel”. (Génesis, XXXVI, 31). La Cábala enseña que este Reino era uno de “fuerzas desequilibradas” y necesariamente de carácter inestable. El mundo de Israel es una imagen de la condición de los mundos que vinieron a la existencia subsiguientemente al perÃodo posterior en que se habÃa establecido el equilibrio. (W.W.W.) -Por otra parte, la FilosofÃa esotérica oriental enseña que los siete Reyes de Edom no son imagen de mundos fenecidos o de fuerzas en desequilibrio, sino sÃmbolo de las siete Raza-madres humanas, cuatro de las cuales han desaparecido, la quinta está pasando, y dos están aun por venir. Aunque expresada en el lenguaje de velos esotéricos, la indicación que hay en el Apocalipsis de San Juan es bastante clara cuando en el capÃtulo XVII, 10, dice: “Y son siete Reyes; los cinco son caÃdos, y uno (el quinto, todavÃa) es, y el otro (la sexta Raza-madre) no ha venido aun…”. Si todos los siete Reyes de Edom hubiesen perecido como mundos de “fuerzas no equilibradas”, ¿cómo podrÃa el quinto existir todavÃa, y el otro u otros “no haber venido aun”? En La Cábala sin velo, leemos en la página 48: “Los siete Reyes habrÃan muerto y sus posesiones habÃan sido desbaratadas”, y una nota al pies recalca la aseveración diciendo: “Estos siete Reyes son los Reyes edomitas”. (G.T. H.P.B.).
Edris o Idris (Arabe).- Significa “el Sabio”. EpÃteto que los árabes aplican a Enoch. (G.T. H.P.B.).
Efeso (Griego).- Ciudad famosa por su gran Colegio de MetafÃsica, en donde el Ocultismo (Gnosis) y la filosofÃa platónica eran enseñados en los dÃas del apóstol San Pablo. Ciudad considerada como foco de las ciencias secretas y de aquella Gnosis, o sabidurÃa, antagonista de la perversión del Esoterismo cristiano hasta hoy dÃa. En Efeso fue donde estaba el gran Colegio de los Esenios y todo el saber que los Tanaim [judÃos iniciados] habÃan aportado a los caldeos. (G.T. H.P.B.).
* Efialtes o Ephialtes (Griego).- Nombre griego de la pesadilla. Los habitantes de la Eolia daban este nombre a una especie de demonios Ãncubos que ahogan a las personas. (Leloyer, Hist. Des Spectres ou Apparitions des Esprits). (G.T. H.P.B.).
* Efrit o Afrit (Arábigo).- Demonio o genio malo dotado de gran poder. -(Véase: Afrit). (G.T. H.P.B.).
* Egeon o Ægeon (Griego).- Véase: Briareo. (G.T. H.P.B.).
Egkosmioi (Griego).- “Los dioses intercósmicos, cada uno de los cuales preside a un gran número de demonios, a quienes ellos comunican su poder y lo cambian de uno a otro a voluntad”, dice Proclo y añade: lo cual es enseñado en la doctrina esotérica. En su sistema, dicho autor presenta las más elevadas regiones desde el cenit del universo hasta la luna pertenecientes a los dioses, o EspÃritus planetarios, segun sus clases y jerarquÃas. Los más elevados entre ellos eran los doce Huper-ouranioi, los dioses supercelestes. Después de estos últimos, en jerarquÃa y poder, venÃan los Egkosmioi. (G.T. H.P.B.).
Ego (LatÃn).- “Yo”; la conciencia en el hombre de “Yo soy Yo”, o sea el sentimiento de la cualidad o condición de “Yo soy”. La filosofÃa esotérica enseña la existencia de dos Egos en el hombre, el mortal o personal, y el superior, divino e impersonal. Al primero le llama “Personalidad”, y al segundo “Individualidad”. (G.T. H.P.B.).
* Ego espiritual.- Ego divino, alma espiritual o Buddhi, en estrecha unión con el Manas o principio mental, sin el cual no es Ego en modo alguno, sino sólo el vehÃculo de Âtman. (Clave de la TeosofÃa, pág 176, edic. ingl.). (G.T. H.P.B.).
* Ego inferior o personal.- El hombre fÃsico en unión con su yo inferior, esto es, las pasiones, los deseos, los instintos animales. Es llamado la “falsa personalidad”, y consiste en el Manas inferior combinado con el Kâma-rûpa, y que obra por medio del cuerpo fÃsico y su fantasma o doble. (Clave de la TeosofÃa, 176). Es el Ego mortal o personal, o sea el Kâma-Manas. -Véase: Ego. (G.T. H.P.B.).
* Ego sum qui sum (LatÃn).- “Yo soy el que soy”. -Axioma de FilosofÃa hermética. (G.T. H.P.B.).
* Ego superior o interno.- Es el Manas o “quinto” Principio, asà llamado, independientemente del Buddhi. El principio mental es el Ego espiritual sólo cuando se ha unificado con el Buddhi. Es la individualidad permanente, el Ego que se reencarna. (Clave de la TeosofÃa, 176). -Es el Ego divino, impersonal, individual e imperecedero. (G.T. H.P.B.).
Egoidad.- Voz derivada de la palabra “Ego”. Egoidad significa “individualidad”, nunca “personalidad”, y es lo contrario de “egoÃsmo”, el distintivo por excelencia de la personalidad. (G.T. H.P.B.).
* EgoÃsmo.- Inmoderado y excesivo amor que uno tiene a sà mismo y que le hace atender únicamente a su propio interés, sin ciudarse del bien ajeno. (Véase: Egoidad). (G.T. H.P.B.).
* Egomismo.- Nombre que se da al idealismo absoluto, el cual no admite más que la existencia del yo. (G.T. H.P.B.).
* Egotismo.- En lenguaje corriente se da este nombre a la costumbre de dar excesiva importancia a lo concerniente a la propia persona, y hasta algunos confunden el egotismo con egoÃsmo. En lenguaje filosófico oriental, dicho término equivale a la voz sánscrita Ahankâra, derivada de Aham (yo), y significa: conciencia del yo o ser personal. Es el principio en virtud del cual adquirimos el sentimiento de la propia personalidad, la ilusoria noción de que el no-Yo (cuerpo, materia, etc.), es el Yo (EspÃritu), esto es, que nosotros somos, obramos, gozamos, sufrimos, etc., refiriendo todas las acciones al Yo, que es inactivo, inmutable y mero espectador de todos los actos de la vida. Dicho principio, producto directo del Buddhi, se presenta en tres formas, llamadas respectivamente: Vaikrita-, Taijasa- y Bhûtûdi-Ahankâra, segun predominen en él las cualidades sattva, rajas o tamas. Véase: FilosofÃa Sânkhya y Bhagavad-Gîtâ. (G.T. H.P.B.).
Egrégores [Del griego Egrégoroi].- Eliphas Lévi los denomina “los prÃncipes de las almas que son los espÃritus de energÃa y acción”; cualquiera cosa que puedan o no puedan significar. Los ocultistas orientales describen los Egrégores como Seres cuyos cuerpos y esencia son un tejido de la llamada Luz Astral. Son las sombras de los EspÃritus planetarios superiores, cuyos cuerpos son de la esencia de la luz divina superior. [En el libro de Henoch se da dicho nombre a los ángeles que se casaron con las hijas de Seth y tuvieron por hijos a los Gigantes.] (G.T. H.P.B.).
Eheyeh (Hebreo).- “Yo soy”, segun Ibn Gebirol, pero no en el sentido de “Yo soy lo que Yo soy”. (G.T. H.P.B.).
* Eidola.- Es el plural de Eidolon. (G.T. H.P.B.).
Eidolon (Griego).- Significa lo mismo que nosotros denominamos fantasma humano, la forma astral. [Imagen, sombra.] (G.T. H.P.B.).
Eka (Sánscrito).- “Uno”, “único”. Es también un sinónimo de Mahat, la Mente universal, como principio de la Inteligencia. [El "Dragón de SabidurÃa" es el Uno, el Eka o Saka. Es curioso que el nombre de Jehovah fuese también Uno, Achad. "Su nombre es Achad", dicen los rabinos... El Uno y el Dragón son expresiones usadas por los antiguos en conexión con sus respectivos Logoi. (Doctrina Secreta, I, 102).] (G.T. H.P.B.).
* Ekabhakti (Sánscrito).- Devoto a uno solo; que no adora más que al Uno (al Dios único). (G.T. H.P.B.).
* Ekachara (Sánscrito).- “Que va o vive solo”; solitario. (G.T. H.P.B.).
* Eka-chârin (Sánscrito).- “Que va o vive solo”. Un secuaz de Buddha. También se designa con este nombre al Pratyeka-Buddha. (Véase esta palabra). (G.T. H.P.B.).
* Eka-chitta (Sánscrito).- “Que tiene un solo pensamiento”. La fijación o concentración del pensamiento en un objeto único. (G.T. H.P.B.).
* Ekâgra (Sánscrito).- Fijo, atento o concentrado en un solo objeto. (G.T. H.P.B.).
* Ekagrata(s) (Sánscrito).- Con la atención fija en objeto único. (Afor. De Patañjali, III, 12). (G.T. H.P.B.).
* Ekâ-hansa (Sánscrito).- Literalmente: “el único Hansa”. (Véase esta palabra). (G.T. H.P.B.).
* Eka-ja (Sánscrito).- Literalmente: “una sola vez nacido”. El individuo de la casta zudra (la inferior), en contraposición al Dvi-ja (o “dos veces nacido”). (G.T. H.P.B.).
* Ekajâtipratibaddha (Sánscrito).- Literalmente: “ligado por un solo nacimiento”. El que no debe volver más a este mundo, por estar desde entonces libre de la reencarnación. (G.T. H.P.B.).
* Ekâkâra (Sánscrito).- “De una sola forma”; uniforme, o que nunca cambia de forma; sin partes. (Bhagavân Dâs). (G.T. H.P.B.).
* Ekâkchara (Sánscrito).- El o lo único imperecedero; una sola sÃlaba; monosÃlabo; el monosÃlabo (la palabra sagrada OM). (G.T. H.P.B.).
* Ekâkin (Sánscrito).- Solo, solitario. (G.T. H.P.B.).
* Ekâ-manas (Sánscrito).- Que fija la mente en un solo objeto. (P. Hoult). (G.T. H.P.B.).
Egana-rûpa (Sánscrito).- El Uno (y los Muchos) cuerpos o formas; término aplicado por los Purânas a la Divinidad. (G.T. H.P.B.).
* Ekanta (Sánscrito).- Lugar solitario, soledad; unidad absoluta. Como adjetivo: enteramente devoto o atento a –. (G.T. H.P.B.).
* Ekântika (Sánscrito).- Infinito, inmenso, absoluto; único, supremo, perfecto, completo, singular, sin igual. (G.T. H.P.B.).
* Ekapâda (Sánscrito).- “De un solo pie”. Fabulosa raza de hombres de que se habla en los Purânas. (G.T. H.P.B.).
* Ekarchi (Eka-richi) (Sánscrito).- El único o principal Richi. (G.T. H.P.B.).
* Eka-rasa (Sánscrito).- Inclinación única o exclusiva al placer; que sólo tiene una inclinación, o que sólo halla placer en –. (G.T. H.P.B.).
* Eka-rûpa (Sánscrito).- De una sola forma o manera; uniforme. (G.T. H.P.B.).
* Ekasarga (Sánscrito).- Aplicado o atento a una sola cosa; que medita en el Ser único. (G.T. H.P.B.).
Ekasloka Shastra (Sánscrito).- Véase: Ekasloka-Zâstra. (G.T. H.P.B.).
* Ekastha (Sánscrito).- Concentrado, recogido; fijo o situado en la unidad; establecido en el Uno; que radica en el Uno. (G.T. H.P.B.).
* Ekatâ (Eka-tâ) (Sánscrito).- Unidad. (G.T. H.P.B.).
* Ekatva (Sánscrito).- Unidad. (G.T. H.P.B.).
* Ekavrata (Sánscrito).- Devoto a uno solo. (G.T. H.P.B.).
* Ekâyana (Sánscrito).- Que aspira o tiende hacia un solo objeto; atento a un objeto único. (G.T. H.P.B.).
Ekazloka-Zâstra (Ekasloka-Shastra) (Sánscrito).- Una obra sobre los Zâstras (Escrituras), compuesta por Nagârjuna; una obra mÃstica traducida al chino. (G.T. H.P.B.).
* El (Hebreo).- Véase: Al. (G.T. H.P.B.).
* Eleazar de Garniza.- Autor hebreo que compuso diversas obras, de las cuales se imprimieron algunas y han quedado otras manuscritas. De ellas merece recordarse un Tratado del Alma citado por Pico de la Mirándola, y un Comentario CabalÃstico sobre el Pentateuco. (G.T. H.P.B.).
* Electrum mágicum (LatÃn).- Una composición de siete metales hecha segun ciertas reglas e influencias planetarias. Preparación de gran poder mágico, y con la cual se pueden fabricar espejos, anillos mágicos y muchos otros objetos. (F. Hartmann). (G.T. H.P.B.).
* Elefanta.- Una isla situada cerca de Bombay, India, en la cual están, en buen estado de conservación, las ruinas del templo cavernoso de dicho nombre. Es uno de los más antiguos del paÃs y es verdaderamente una obra ciclópea, si bien J. Fergusson le ha negado una grande antigüedad. (G.T. H.P.B.).
* El-Elion (Hebreo).- Un nombre de la Divinidad tomado por los judÃos del Elon fenicio, que es nombre del Sol. (G.T. H.P.B.).
Elementales.- EspÃritus de los Elementos. Criaturas desarrolladas en los cuatro reinos o elementos: tierra, aire, fuego y agua. Los cabalistas los denominan Gnomos (los de la tierra), Silfos (los del aire), Salamandras (los del fuego) y Ondinas (los del agua). Excepto unos pocos de las especies superiores, y sus regentes, son más bien fuerzas de la Naturaleza, que hombres o mujeres etéreos. Estas fuerzas, como serviles agentes de los ocultistas, pueden producir diversos efectos; pero si son empleadas por “Elementarios” (véase esta palabra) -en cuyo caso esclavizan a los médium-, ellos engañarán a la gente crédula. Todos los seres inferiores invisibles engendrados en los planos quinto, sexto y séptimo de nuestra atmósfera terrestre, se llaman Elementales: Peris, Devs, Djins [o Jins], Silvanos, Sátiros, Faunos, Elfos, Enanos, Trolls, Kobolds, Brownias, Nixias, Trasgos, Duendes, Pinkies, Branshees, Gente musgosa, Damas blancas, Fantasmas, Hadas, etc., etc. [Los Elementales son espÃritus de la Naturaleza. Seres materiales, pero invisibles (para nosotros), de naturaleza etérea, que viven en los elementos del aire, agua, tierra o fuego. No tienen EspÃritu inmortal sino que están hechos de la substancia del alma, y tienen varios grados de inteligencia. Sus caracteres difieren considerablemente. Representan en su naturaleza todos los grados del sentimiento. Unos de ellos son de Ãndole benéfica, y otros maléfica. (F. Hartmann). En el mundo astral ... hay numerosas huestes de elementos naturales, o espÃritus de la Naturaleza, divididos en cinco clases principales, que son los elementales del éter, del fuego, del aire, del agua y de la tierra. Los últimos cuatro grupos eran denominados en el ocultismo medieval: Salamandras, Silfos, Ondinas y Gnomos. (Inútil es decir que hay otras dos clases que completan las siete, que no nos interesan por ahora, puesto que aun no estan manifestadas) ... Estos seres tienen por tarea mantener las actividades relacionadas con sus elementos respectivos; son los conductos mediante los cuales obran las energÃas divinas en estos diversos medios y son en cada elemento la expresión viva de la ley. A la cabeza de cada una de estas divisiones hay un gran Ser (Deva o Dios), jefe de una poderosa hueste inteligencia directriz y guÃa de todo el departamento de la Naturaleza regido y animado por la clase de elementales que están bajo su dominio. AsÃ, Agni, dios del fuego, es una gran entidad espiritual relacionada con las manifestaciones del fuego en todos los planos del universo y mantiene su gobierno por medio de las legiones de elementales del fuego. Conociendo la naturaleza de éstos y sabiendo los métodos para dominarlos, se obran los llamados milagros o hechos mágicos que de vez en cuando se registran en la prensa. Los cinco dioses que presiden a los elementos son: Indra, señor del Âkâza o éter; Agni, señor del fuego; Pavana [o Vâyu], señor del aire; Varuna, señor del agua, y Kchiti, señor de la tierra. -(A. Besant, SabidurÃa Antigua).] (G.T. H.P.B.).
Elementarios.- Propiamente, son las almas desencarnadas de las personas depravadas. Estas almas, algun tiempo antes de la muerte, separaron de sà mismas su respectivo EspÃritu divino perdiendo de este modo sus posibilidades de inmortalidad. Pero en el grado actual de ilustración, se ha creÃdo mejor aplicar dicho término a los fantasmas de personas desencarnadas, en general, aquellos cuya residencia temporal es el Kâma-loka [o sea, los restos Kâma rûpicos de seres humanos en proceso de desintegración, susceptibles de ser temporalmente revivificados y hechos conscientes en parte por medio de corrientes de pensamiento o magnéticas de personas vivas.] Eliphas Lévi y algunos otros cabalistas hacen poca distinción entre los espÃritus elementarios que habÃan sido hombres, y aquellos seres que pueblan los elementos y son las fuerzas ciegas de la Naturaleza. Una vez divorciadas de sus trÃadas superiores y de sus cuerpos, dichas almas permanecen en sus envolturas kâma-rûpicas, y son irresistiblemente atraÃdas a la tierra en medio de elementos afines a sus groseras naturalezas. Su permanencia en el Kâma-loka varÃa en cuanto a su duración; pero termina invariablemente en desintegración, disolviéndose como una columna de niebla, átomo por átomo, en los elementos que las rodean. [Los Elementarios son los cadáveres astrales de los muertos, la contraparte etérea de la persona que un tiempo vivió, que tarde o temprano de descompondrá en sus elementos astrales, de igual modo que el cuerpo fÃsico se disuelve en los elementos a que pertenece. Estos elementarios, en condiciones normales, no tienen conciencia propia; pero pueden recibir vitalidad de un médium, y por ello son, digámoslo asÃ, galvanizados durante pocos minutos, volviendo a la vida y conciencia (artificiales), y entonces pueden hablar, obrar y recordar con claridad cosas que hicieron durante la vida. Con mucha frecuencia son observados por los Elementales, que se sirven de ellos como máscaras para representar personas difuntas y engañar a la gente crédula. Los Elementarios de personas buenas tienen poca cohesión y se evaporan pronto; los de los malvados pueden durar largo tiempo; los de los suicidas, etc., tienen vida y conciencia propias mientras no se ha verificado la separación de los principios (esta división se da a consecuencia de la atracción opuesta de la Materia y el EspÃritu. Una vez llevado a cabo, el cuerpo astral se disolverá en sus elementos, y el EspÃritu entrará en el estado espiritual. -Véase: Sinett, Budhismo Esotérico). Estos son los más peligrosos. (F. Hartmann).] (G.T. H.P.B.).
* Elementos.- En la antigüedad, Aristóteles admitÃa sólo cuatro elementos, llamados fuego, aire, agua y tierra; principios incorpóreos conectados con las cuatro grandes divisiones de nuestro mundo cósmico. La ciencia oculta reconoce siete elementos cósmicos, cuatro de ellos enteramente fÃsicos, y el quinto (éter) semimaterial, que vendrán a ser visibles en el aire hacia el fin de nuestra cuarta Ronda. Los dos restantes se hallan todavÃa fuera de los lÃmites de la percepción humana, pero aparecerán como presentimientos durante la sexta y la séptima Razas de la presente Ronda y serán plenamente conocidos en las Rondas sexta y séptima respectivamente. Estos siete elementos, con sus innumerables subelementos, son simplemente aspectos y modificaciones condicionales del solo y único Elemento origen de todos ellos, y en cuya raÃz está la Divinidad (Doctr. Secr.,I, 40, 498, etc.). A esos siete elementos alude el párrafo 4to de la Estancia VI del Libro de Dzyan (Cosmogénesis). -Cada uno de los cinco elementos en la actualidad conocidos está relacionado con su correspondiente orden de elementales (Salamandras, Silfos, etc.), y su divinidad respectiva (Indra, Agni, etc.) -(Véase: Elementales). (G.T. H.P.B.).
La filosofÃa Sânkhya afirma que el mundo exterior está constituÃdo por cinco factores llamados elementos sutiles o primarios (tanmâtras), correspondientes a los cinco sentidos y designados con los nombres de ellos. Estos cinco elementos sutiles se combinan entre sà produciendo los cinco elementos groseros o compuestos (mahâbhûtas), los cuales, combinándose a su vez entre sÃ, forman el mundo material. Tenemos, pues, los cinco elementos sutiles del oÃdo, tacto, vista, gusto y olfato, y por otra parte, los cinco elementos groseros denominados éter (âkâsa o kha), aire (vâyu o anila); fuego (tejas o agni); agua (apas o jala) y tierra (bhû o prithivî), que corresponden respectivamente a los cinco sentidos, o sea: el éter, al oÃdo; el aire, al tacto; el fuego, a la vista; el agua, al gusto; y la tierra, al olfato. Hay que advertir, sin embargo, que cada elemento grosero afecta no sólo a su sentido correspondiente, sino que además, por razón de ser compuesto, afecta asimismo, si bien en un grado menor, a todos los sentidos restantes. (Véase: FilosofÃa Sânkhya). (G.T. H.P.B.).
Aparte de la clase de elementos naturales referida, hay los elementos artificiales, o formas de pensamiento, asà llamados porque son formas dadas a una porción de esencia elemental por los pensamientos de la humanidad, y pueden obrar sobre el hombre de una manera benéfica o dañina, segun la naturaleza de dichas formas mentales.] (G.T. H.P.B.).
* Elementos artificiales.- Formas mentales o formas de pensamiento. -Véase: Elementos. (G.T. H.P.B.).
* Elementos compuestos.- Véase: Elementos y Mahâbhûtas. (G.T. H.P.B.).
* Elementos cósmicos.- Véase: Elementos. (G.T. H.P.B.).
* Elementos groseros o compuestos.- Véase: Elementos compuestos. (G.T. H.P.B.).
* Elementos primarios o sutiles.- Véase: Elementos y Tanmâtras. (G.T. H.P.B.).
* Elementos sutiles.- Véase: Elementos primarios. (G.T. H.P.B.).
Elementum (LatÃn).- El elemento invisible o principio fundamental de todas las substancias que pueden estar en estado sólido (terrestre), lÃquido (acuoso), gaseoso (aéreo) o etéreo (Ãgneo). No se refiere a los llamados cuerpos simples o “elementos” de la quÃmica, sino a la substancia invisible fundamental de que están formados. (F. Hartmann). (G.T. H.P.B.).
Eleusinos (Eleusinia, Griego).- Los Misterios eleusinos eran los más famosos y más antiguos de todos los Misterios de la Grecia (excepción hecha de Samotracia), y se celebraban cerca de la aldea de Eleusis, no lejos de Atenas. Epifanio hace remontar dichos Misterios a los dÃas de Inaco (año 1800 antes de J. C.), fundados como se lee en otra versión, por Eumolpo, rey de Tracia y hierofante. Tales Misterios se celebraban en honor de Deméter (la Ceres griega) y de la Isis egipcia; y el último acto que se celebraba referÃase a una expiatoria vÃcitima de sacrificio y a una resurrección, cuando el iniciado era admitido al supremo grado de “Epopto”. (Véase esta palabra). La fiesta de los Misterios empezaba en el mes de Boedromion (septiembre), época de la vendimia, y duraba desde el 15 hasta el 22, o sea siete dÃas. La fiesta hebrea de los Tabernáculos, fiesta de las Cosechas, en el mes de Ethanim (el séptimo), empezaba igualmente el dÃa 15 y concluÃa el 22 de dicho mes. El nombre del mes referido (Ethanim) es derivado, segun algunos, de Adonim, Adonia, Attenim, Ethanim, y estaba consagrado a Adonai o Adonis (Thammuz), cuya muerte lamentaban los hebreos en las arboledas de Bethlehem [Belén]. El sacrificio del “Pan y el Vino” se celebraba antes de los Misterios de la Iniciación, y durante la ceremonia eran revelados a los candidatos los misterios contenidos en el petroma, una especie de libro hecho de dos tablas de piedra (petrai) unidas por uno de los lados, de manera que podÃan abrirse como un libro. (Para más detalles, véase: Isis sin velo, II, págs. 44 y 91 y siguientes de la edición inglesa). (G.T. H.P.B.).
* Elfos.- EspÃritus de la Naturaleza que habitan en el plano astral; y que, juntamente con las hadas y los duendes, tan importante papel desempeñan en el folk-lore de todas las naciones; encantadores e irresponsables niños de la Naturaleza, frÃamente relegados por la ciencia a viejas y nodrizas, pero que los sabios más conspicuos de los tiempos venideros volverán a colocar en el sitio que les corresponde en el orden natural. Ahora sólo creen en estos diminutos seres los poetas y ocultistas; los primeros, por la intuición de su genio, y los segundos, por la visión de su adiestrado sentido interno. (A. Besant, SabidurÃa Antigua, cap. II). -Los Elfos (Elves, en inglés; Elfen, en alemán) son una especie de duendes, genios o espÃritus aéreos, diminutos, de forma humana, de rostro bello y agraciado, muy amantes de la Naturaleza y generalmente dotados de un carácter generoso, compasivo y benéfico. (Véase: Fausto, 2da. Parte, escena I, canto de Ariel). Algunos de ellos se complacen en hacer travesuras y jugarretas, y aun los hay de carácter vengativo y maléfico. Suelen frecuentar los parajes solitarios, y a menudo se les confunde con los silfos. En la mitologÃa escandinava se distinguen dos clases de Elfos: de Luz (Ljosalfar) y de Tinieblas (Döpkalfar o Svartalfar). -Véase: Enanos Negros. (G.T. H.P.B.).
* ElÃas.- Profeta judÃo que se distinguió por gran número de prodigios que obró. Segun leemos en el Nuevo Testamento, el mismo Jesús, refiriéndose a las palabras de MalaquÃas (IV, 5): “Yo os enviaré el profeta ElÃas”, afirmó claramente que Juan el Bautista “es aquel ElÃas que ha de venir” (Mat., XI, 14), y en otra ocasión, hablando del mismo Juan el Bautista, dijo: “Os digo que ya vino ElÃas y no le conocieron”. (Id., XVII, 12, 13). Esta es, entre otras cosas, una prueba palmaria de que Jesús y sus discÃpulos admitÃan la doctrina de la reencarnación. (G.T. H.P.B.).
* ElÃseo.- Véase: Campos ElÃseos. (G.T. H.P.B.).
* Elissa.- Véase: Dido. (G.T. H.P.B.).
* Elites (Hebreo).- JudÃos adoradores del Sol. -Véase: Ben Shamesh. (G.T. H.P.B.).
Eliwagar o Elivagar (Escandinavo).- Las aguas del Caos, llamadas en la cosmogonÃa de los antiguos escandinavos, “corrientes de Eliwagar”. (G.T. H.P.B.).
* Elixir de vida.- El problema de prolongar la vida humana más allá de los lÃmites ordinarios es una cuestión que ha sido siempre considerada como uno de los misterios más obscuros y más cuidadosamente reservados de la iniciación en el ocultismo. Pero hay que hacer observar que esta cuestión no debe siempre tomarse al pie de la letra ni hay que creen a ciegas en las maravillosas virtudes del Ab-è-Hyal o Agua de Vida, que no pasa de ser una simple alegorÃa. Sin embargo, a pesar de lo dicho, es posible, siguiendo puntualmente los preceptos de la ciencia esotérica, prolongar la vida humana por un tiempo tal que llegarÃa a parecer increÃble a todos cuantos piensan que la duración de nuestra existencia está limitada a un máximum de unos doscientos años. Todo el secreto de la longevidad consiste en hacer que el cuerpo etéreo atraiga hacia sà el principio vital (prâna) y se lo asimile debidamente. Uno de los factores que en primer término contribuyen a la prolongación de la vida es la fuerza de voluntad robustecida mediante un esfuerzo decidido, persistente y lo más concentrado posible. Por regla general, no morimos sino cuando nuestra voluntad deja de ser bastante fuerte para hacernos vivir. Otro factor importantÃsimo consiste en atenuar la actividad del organismo animal para hacerlo más obediente al poder de la voluntad y a la vez retardar todo lo posible el proceso vital, puesto que la intensidad de la vida está en razón inversa de su duración. Este es el objeto de los diversos procedimientos de disciplina personal, tales como los ayunos, austeridades, meditación, etc., prescritos por diferentes sectas esotéricas del Oriente. Asimismo es necesario purificar la mente evitando todo pensamiento impuro, por la razón de que el pensamiento es una potencia dinámica que afecta las relaciones moleculares del hombre fÃsico. La meditación, fortaleciendo las partes más etéreas y espirituales del hombre, es un excelente medio de purificación moral. Para más detalles, consúltese el artÃculo Elixir de Vida publicado en la revista Antahkarana. -Segun leemos en la Doctrina Secreta, “descomponiendo alquÃmicamente el aire puro, Aliento de Vida, se producirÃa el EspÃritu de Vida y su Elixir”. (I, 686, nota). “El que alatropizase el poco activo oxÃgeno convirtiéndolo en ozono hasta que llegara a tener cierto grado de actividad alquÃmica, reduciéndolo a su pura esencia, descubrirÃa por este medio un sustituto del “Elixir de Vida”. (Id., I, 168). Otros procedimientos hay para prolongar la vida, pero, fuera del que consiste en la rigurosa observancia de las reglas de higiene, la mayor parte de ellos entran de lleno en el dominio de la magia negra. Tal es el de apropiarse uno, por una especie de vampirismo, la fuerza vital de otras personas, de igual modo que las plantas parásitas viven a expensas del vegetal a que están adheridas. -Véase: Amrita. (G.T. H.P.B.).
Elohim (Hebreo).- Llamado también Alhim, pues tal palabra se escribe de diversas maneras. Godfrey Higgins, que ha escrito mucho acerca de su significado, siempre la escribe Aleim. Las letras hebreas que componen este nombre son aleph, lamed, hé, yod, mem y son numéricamente 1, 30, 5, 10, 40 = 86. Parece ser el plural del nombre femenino Eloah, A L H, formado por la adición de la forma plural común I M, que es una terminación masculina, y por esto el todo parece implicar las emitidas esencias activa y pasiva. Como denominación más completa I H V H ALHIM, Jehovah Elohim. Como Binah lleva hacia adelante hasta siete Emanaciones sucesivas asà se ha dicho que Elohim representa un séptuplo poder de la Divinidad. (W.W.W.) -[Los Elohim (Dioses o Señores) son idénticos a los Devas, Dhyâni-Buddhas u Hombres celestes; unos Seres divinos de orden inferior; son los siete EspÃritus creadores, uno de los cuales es Jehovah; aspectos o emanaciones manvantáricas del Logos. Al principio, los Elohim eran llamados Achad (Uno), o la "Deidad, Uno en Muchos"; vino después el cambio; al septenario Elohim lo transformaron en un Jehovah: "Jehovah es Elohim unificando asà la multiplicidad y dando de esta suerte el primer paso hacia el monoteÃsmo, a despecho de lo que leemos en el Génesis (III, 22): Y dijo el Señor Dios: he aquà el Hombre se ha hecho (o es) como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal". Los traductores de la Biblia designan los Elohim con el nombre de "Dios" o "Señor Dios". Es de advertir que el "Dios" del primer capÃtulo del Génesis es el Logos, y el "Señor Dios" del segundo capÃtulo se refiere a los Elohim creadores, los Logos menores. (Doctr. Secr., passim.)] (G.T. H.P.B.).
Eloi (Gnóstico).- El genio o regente de Júpiter; su EspÃritu planetario. (Véase: Origenes, Contra Celsum). (G.T. H.P.B.).
Elu (Cing.).- Antiguo dialecto usado en Ceilán. (G.T. H.P.B.).
Emanación (Doctrina de la).- En su significado metafÃsico, es opuesta a la Evolución y, sin embargo, es una con ella. Enseña la ciencia que la evolución es fisiológicamente un modo de generación en el cual el germen que desarrolla el feto preexiste ya en la madre, y que el desenvolvimiento y la forma final, asà como las peculiaridades de dicho germen, se llevan a cabo en la naturaleza. Enseña también que en la cosmologÃa el proceso se efectúa ciegamente por medio de la correlación de los elementos y sus varias mezclas o combinaciones. El ocultismo contesta que esto es sólo el modo aparente, puesto que el verdadero proceso es la Emanación, dirigida por Fuerzas inteligentes sujetas a una LEY inmutable. Por lo tanto, aun cuando los ocultistas y teósofos crean por completo en la doctrina de la Evolución tal como la expusieron Kapila y Manú, son emanacionistas más bien que evolucionistas. La doctrina de la Emanación fue en un tiempo universal. La enseñaban los filósofos alejandrinos, lo mismo que los indos, los hierofantes de Egipto, de la Caldea y de la Grecia, y también los hebreos (en su Cábala y hasta en el Génesis). Porque sólo a una traducción deliberadamente errónea se debe que la voz hebrea asdt haya sido vertido de los Setenta en el sentido de “ángeles”, siendo asà que significa Emanaciones, Eones, exactamente lo mismo que entre los gnósticos. Verdad es que en el Deuteronomio (XXXIII, 2) la palabra asdt o ashdt está traducida como “ley de fuego”, mientras que la versión correcta de este pasaje deberÃa ser: “de su diestra salió (no una ley de fuego, sino) un fuego segun la ley”; esto es, que el fuego de una llama es comunicado a otra y cogido por ella, como sucede con un reguero de substancia inflamable. Esto es precisamente la emanación. Segun se ha expuesto en Isis sin velo: “En la Evolución, como ahora se empieza a comprender, se supone que hay en toda materia un impulso a adquirir una forma más elevada -suposición claramente expresada por Manú y otros filósofos indos de la más remota antigüedad. El árbol filosófico es un ejemplo de ello en el caso de una solución de zinc. La controversia suscitada entre los partidarios de esta escuela y los emanacionistas puede en pocas palabras formularse asÃ: El evolucionista pone término a toda investigación al llegar a los lÃmites de “lo Incognoscible”; el emanacionista cree que nada puede ser evolucionado (o, como significa tal palabra, desentrañado o nacido), a no ser que primero haya sido involucionado, indicando asà que la vida procede de una potencia espiritual que está por encima de todo”. [Véase: Creación.] (G.T. H.P.B.).
* Emepht (Egipcio).- El Uno, Supremo Principio planetario, que de un soplo echa de su boca el Huevo del Mundo, siendo, por lo tanto, lo mismo que Brahmâ. (G.T. H.P.B.).
* Empédocles.- Célebre filósofo de Agriento que floreció en el siglo V antes de J. C. Enseñaba las doctrinas de la transmigración y de la evolución; sentó ademas la teorÃa de que nada puede venir a la existencia que ya antes no exista. (G.T. H.P.B.).
* EmpsÃcosis (Griego).- En la filosofÃa espiritualista, es el acto en virtud del cual el alma se une al cuerpo y lo anima. (M. Treviño). (G.T. H.P.B.).
Empusa (Griego).- Un vampiro, un demonio o genio malo que tomaba diversas formas. [Aristófanes, en una de sus comedias, representaba este monstruo como un espectro horrible que se transforma en perro, en mujer, en vÃbora, tiene un pie de asno y otro de bronce, y no piensa sino en hacer daño. Hécate lo hacÃa aparecer a guisa de espantajo mujeril para asustar a los hombres con su facha horrorosa.] (G.T. H.P.B.).
En (Caldeo).- PartÃcula negativa, como a en griego y en sánscrito. Es la primera sÃlaba de “En Soph” (véase esta palabra), o no cosa, nada que empiece o acabe, lo “Infinito”. (G.T. H.P.B.).
Enano de la Muerte.- En el Edda de los antiguos escandinavos, Iwaldi, el Enano de la Muerte, esconde la Vida en las profundidades del gran océano, y luego la hace subir a la tierra a su debido tiempo. Esta Vida es Iduna, la hermosa doncella, hija del “Enano”. Es la Eva de los cantos escandinavos, puesto que da a comer a los dioses del Asgard las manzanas de siempre renovada juventud; pero éstos, en lugar de ser castigados por haberlas comido y ser condenados a morir, confieren de este modo todos los años una renovada juventud a la tierra y a los hombres, después de cada breve y dulce sueño en los brazos del Enano. Iduna es sacada del océano cuando Bragi (véase esta palabra), el Soñador de Vida, sin mancilla ni imperfección, cruza dormido la silenciosa inmensidad de las aguas. Bragi es la divina ideación de la Vida, e Iduna es la Naturaleza viviente -Prakriti, Eva. -(Véase: Bragi e Iwaldi). (G.T. H.P.B.).
Enanos Negros.- Tal es el nombre de los Elfos de Tinieblas que se arrastran de una lado a otro en las obscuras cavernas de la tierra y fabrican armas y utensilios para sus padres divinos, los Æsir o Ases. Se les llama tanbién “Elfos negros”. (G.T. H.P.B.).
* Encanto.- Se ha dado este nombre a ciertas fórmulas o combinaciones de palabras, en verso o en prosa, pronunciadas o escritas, que se utilizan para producir efectos extraordinarios y maravillosos. Gran número de encantos se operan también mediante procedimientos mágicos y magnéticos (soplo, sugestión, etc.). La voz francesa charme y la inglesa charm vienen de la palabra latina carmen, que, además de verso, significa una fórmula concebida en determinadas palabras, encanto, ensalmo, conjuro, etc., siendo por lo tanto equivalente a la voz sánscrita mantra (himno, verso, hechizo, fórmula mÃstica de encantamiento). Cuenta Plinio que en su tiempo, y por medio de ciertos encantos, se extinguÃan los incendios, se restañaba la sangre de las heridas, se volvÃan a su lugar los huesos descoyuntados, se curaba la gota, se impedÃa que se volcase un carro, etc. En la antigüedad todos creÃan firmemente en los encantos, cuya fórmula consistÃa de ordinario en ciertos versos griegos o latinos. AsÃ, para curar la gota, se escribÃa en una plancha de oro este verso latino traducido de Homero: Concio turbata est, subter quoque terra sonabat. -(Véase: Mantra). (G.T. H.P.B.).
Encarnaciones divinas o Avatares.- La Inmaculada Concepción es tan preeminentemente egipcia como inda. Segun dice el autor de Creencia Egipcia: “No es la historia vulgar, grosera y sensual, como en la mitologÃa griega, sino refinada, moral y espiritual”; y, por otra parte, la idea de encarnación la encontramos revelada en el muro de un templo de Tebas por Samuel Sharpe, quien la analiza de este modo: “Primero, el dios Thot … como el mensajero de los dioses; lo mismo que el Mercurio de los griegos (o el Gabriel del primer Evangelio), dice a la virgen reina Mautmes que ella ha de dar a luz un hijo, el cual será el rey Amunotaf III. Segundo, el dios Knef, el EspÃritu … y la diosa Hathor (la Naturaleza) … cogen ambos a la reina por las manos y ponen dentro de su boca el signo de la vida, una cruz, que ha de ser la vida del futuro niño”, etc., etc. Verdaderamente, la encarnación divina, o la doctrina del avatar, ha constrituÃdo el mayor misterio de todos los antiguos sistemas religiosos. (G.T. H.P.B.).
* Encina (sagrada).- Entre los druidas, la encina era un árbol muy sagrado, como lo era asimismo entre los griegos, si hemos de dar crédito a Ferécides y su cosmogonÃa, que nos habla de la encina sagrada, “en cuyas frondosas ramas moraba una serpiente (esto es, la sabidurÃa), sin que se pudiera desalojarla de allà … Cada nación tiene sus respectivos árboles sagrados, especialmente los indos. La encina fue también objeto de veneración entre los judÃos; sus primeros patriarcas ofrecÃan sacrificios debajo de dichos árboles; Abraham erigió sus tiendas al pie de unas encinas en el valle de Mambre; Jacob enterró al pie de una encina la nodriza de Raquel, y bajo una de ellas enterró los Ãdolos de sus hijos. Al pie de una encina Josué colocó una piedra en memoria de la alianza entre Dios y los israelitas. Los galos, mucho tiempo después de haber abrazado la religión de los romanos, conservaron su veneración a las encinas. San Severo hizo cortar una que estaba consagrada a cien dioses, y para perpetuar la memoria de tal hecho, se grabó en el mismo sitio una inscripción cuyo sentido era: “San Severo ha derribado el árbol de cien dioses”. (Dict. Hist. Des cultes relig.). (G.T. H.P.B.).
* Ennoia (Griego).- Entre los gnósticos era un aspecto de la Mente divina. Ennoia y Ofis (el Agathodaimon, la Serpiente, la sombra de la Luz) eran los Logoi de los ofitas. Como una unidad, Ennoia y Ofis son el Logos que se manifiesta como doble principio del bien y del mal, porque, segun sus ideas, estos dos principios son inmutables y han existido desde toda la eternidad, como continuarán existiendo siempre. Cuando están separados, el uno es el Arbol de la Vida (espiritual), y el otro el Arbol del Conocimiento del bien y del mal”. (Isis sin velo, II, 293). (G.T. H.P.B.).
* Enoch (Enos, Henoch, Hanoch, Kanoch o Chanoch) (Hebreo).- En la Biblia (Génesis, IV y V) se hace mención de tres Enochs: el hijo de CaÃn, el de Seth y el de Jared, pero todos ellos son idénticos, y dos de ellos son mencionados sólo para despistar. Esotéricamente, Enoch es el “Hijo del hombre”, el primero; y simbólicamente, la primera subraza de la quinta Raza-madre. Y si su nombre, para fines de jeroglÃficos numéricos y astrónomicos, arroja el significado del año solar, o sea 365, en conformidad a la edad que le asigna el Génesis, es porque, siendo el séptimo, es, para fines ocultos, el perÃodo personificado de las dos Razas precedentes, con sus catorce subrazas. De consiguiente, es presentado como bisabuelo de Noé, que a su vez es la personificación de la humanidad de la quinta. (Doct. Secr., III, 90). Segun leemos en la EpÃstola de San Judas (15 y 16), Enoch, séptimo patriarca después de Adán, escribió un libro de carácter profético y de gran importancia, libro del cual los primeros escritores cristianos sacaron las primeras nociones de los Angeles caÃdos, si bien la Iglesia lo ha declarado apócrifo. (Véase: Enoichion y Libro de Enoch). (G.T. H.P.B.).
Enoichion (Griego).- Literalmente, “el Ojo interno”, el “Vidente”. Alusión al tercer Ojo, interno o espiritual, el verdadero nombre de Enoch desfigurado de Chanoch. [AsÃ, cada profeta o Adepto puede llamarse Enoichion, sin que por eso venga a ser un seudo-Enoch. (Doctr. Secr., III, 86). -Véase: Enoch.] (G.T. H.P.B.).
Ens (LatÃn).- Lo mismo que el griego To On, “ser”, o la presencia real en la Naturaleza. [Equivale a ente, o ser, en castellano.] (G.T. H.P.B.).
En-Soph o Ain-Soph (Hebreo).- Lo infinito o ilimitado. El Principio deÃfico absoluto, impersonal e incognoscible. Literalmente significa “no-cosa”, esto es, nada que pueda clasificarse con alguna cosa más. La palabra y las ideas son equivalentes a los conceptos vedantinos de Parabrahm. (W.W.W.). -Algunos cabalistas occidentales, sin embargo, intentan hacer de ELLO un “El” personal, una deidad masculina en vez de una deidad impersonal. (G.T. H.P.B.).
* En-Suph.- Véase: En-soph. (G.T. H.P.B.).
* Ente.- Véase: Ens. (G.T. H.P.B.).
* Entelequias (Griego).- Aristóteles, y modernamente Leibniz, dieron este nombre a las Mónadas “creadas” o emanadas (los Elementales emitidos de los EspÃritus o Dioses cósmicos). En lenguaje filosófico, se designa con el nombre de entelequia “una cosa real que lleva en sà el principio de su acción y que tiende por sà misma a su fin propio”. (G.T. H.P.B.).
* Entusiasmo [Del griego enthousiasmós].- Entre otros significados, esta palabra tiene el de “inspiración divina”. También se aplicaba dicho vocablo al “furor de las sibilas al dar sus oráculos inspirados por la divinidad”. -”La fantasÃa, dice Olimpiodoro, es un impedimento para nuestras concepciones intelectuales, y por lo mismo, cuando nos hallamos agitados por la inspiradora influencia de la Divinidad, se interviene la fantasÃa, cesa la energÃa entusiástica, porque el entusiasmo y el éxtasis son contrarios el uno al otro. (Véase: Isis sin velo, II, 591). (G.T. H.P.B.).
* Entusiastas.- Antiguos herejes, asà llamados porque pretendÃan tener verdaderas inspiraciones, aunque estuviesen agitados por el demonio. Se ha dado este nombre a los anabaptistas y a los cuáqueros. (Dict. Histor. Des cultes relig.). (G.T. H.P.B.).
Eolo [Æolus, en latÃn; AÃolos, en griego].- El dios que, segun HesÃodo, ata o desata los vientos; el rey de los vientos y de las tormentas. [Segun cuenta Virgilio, Eolo tenÃa los vientos encadenados en una profunda caverna para prevenir estragos parecidos a los que hicieron cuando separaron Sicilia de la tierra firme y abrieron el estrecho de Gibraltar. Es también el nombre de un rey de la Eolia, inventor de las velas para la navegación, y asimismo un gran astrónomo, por lo cual fue divinizado por la posteridad. Como divinidad del aire, Eolo viene a ser el Vâyu de los indos.] (G.T. H.P.B.).
Eón o Eones [Aión, en griego; Æon, en latÃn: el tiempo, la eternidad].- PerÃodos de tiempo [en este sentido, Eón equivale a la voz castellana "evo";] emanaciones procedentes de la esencia divina, y seres celestiales; entre los gnósticos, eran genios y ángeles. [Eón es tambien el primer Logos (Doctr. Secr., I, 375); "eternidad", en el sentido de un perÃodo de tiempo aparentemente interminable, pero que, a pesar de todo, tiene lÃmite, o sea un Kalpa o Manvantara (Id., I, 92). Los Eones (EspÃritus estelares), emanados de los Desconocido de los gnósticos, son inteligencias o seres divinos idénticos a los Dhyân Chohans de la Doctrina esotérica. (Id, III, 160).] (G.T. H.P.B.).
Eona (Fenicio).- La Eva de los fenicios. (G.T. H.P.B.).
* Eorosch (Persa).- El Cuervo celeste, ave divina radiante de luz y dotada de gran inteligencia. Es la principal de las aves instruÃdas por Ormuzd. Habla el lenguaje del cielo, y allà donde llega su voz, todos los Dews están poseÃdos de temor. Protégé toda la tierra cuando el hombre puro lleva el Zour en honor de Mitra. (Zend-Avesta). (G.T. H.P.B.).
* Eos (Griego).- Personificación de la aurora. (G.T. H.P.B.).
* Epheso.- Véase: Efeso. (G.T. H.P.B.).
Epimeteo (Epimetheus, Griego).- Literalmente: “el que toma consejo después” del suceso. Un hermano de Prometeo, en la mitologÃa griega. (G.T. H.P.B.).
Epinoia (Griego).- Pensamiento, intención, designio. Nombre que adoptaron los gnósticos para el primero Eón pasivo. (G.T. H.P.B.).
Episcopal (Báculo).- Véase: Báculo episcopal. (G.T. H.P.B.).
* Epopteia (Griego).- En los Misterios, la tercera o última parte de los sagrados ritos se llamaba Epopteia, o revelación, recepción en los secretos. En substancia significa aquel grado de clarividencia divina en que la visión terrestre se paraliza, todo cuanto pertenece a la tierra desaparece, y el alma se une libre y pura con su EspÃritu o Dios. Pero el verdadero significado de dicha palabra es “superintendente, sobreveedor, vigilante, maestro de obra”, y equivale a la voz sánscrita evâpta. (Isis sin velo, II, 90-91, edic. ingl.). (G.T. H.P.B.).
Epoptes (Griego).- Un iniciado. El que ha pasado por su último grado de iniciación. [San Pablo, al aplicarse a sà mismo esta palabra (I Corint. III, 10), se viene a declarar un adepto o iniciado, con facultades para iniciar a otros. -Véase: Isis sin velo, II, 91. (G.T. H.P.B.).
* Equidna (Echidna, Griego).- "VÃbora". -Nombre dado a la Hidra de Lerne, que Hércules mató. -(Véase: Cerbero). (G.T. H.P.B.).
* Era.- Véase: PerÃodo. (G.T. H.P.B.).
* Erdaviraf.- Célebre mago persa que el rey Artajerjes eligió entre 80.000 sacerdotes para que le declarara el verdadero sentido de la doctrina de Zoroastro, diversamente interpretada por gran número de herejes que habÃan surgido en Persia. Dicho mago dijo al rey que iba a enviar su alma al cielo para consultar al Ser supremo, y luego cayó en un profundo letargo muy parecido a la muerte. Tal estado duró siete dÃas, pasados los cuales volvió el alma al cuerpo de Erdaviraf, el cual hizo ante el rey y seis magos que le acompañaban la revelación del verdadero sentido de dicha doctrina. (G.T. H.P.B.).
* Erebo (Griego).- El infierno. (G.T. H.P.B.).
ErÃdano (LatÃn).- Ardán, nombre griego del rÃo Jordán. (G.T. H.P.B.).
* ErodÃnium.- Una representación pintada o alegórica de algunos sucesos futuros; las visiones y sueños simbólicos que pueden producirse de varias maneras. Hay tres clases de sueños, de los cuales pueden resultar otros cuatro estados mezclados de los mismos. Las tres clases puras son: 1) Sueños que provienen de condiciones fisiólogicas; 2) Sueños que resultan de condiciones psicológicas e influencias astrales; 3) Sueños causados por agencia espiritual. Sólo estos últimos son dignos de gran consideración, si bien los primeros pueden en algunos casos indicar importantes cambios en los planos a que pertenecen; por ejemplo: soñar que un clavo es arrojado a la cabeza, puede producir la apoplejÃa, etc. (G.T. H.P.B.).
Eros (Griego).- HesÃodo hace del dios Eros la tercera persona de la primitiva Trinidad helénica, compuesta de Ouranós, Gea y Eros. Es la personificación de la fuerza creadora de la Naturaleza en su sentido abstracto, el impulsor a la "creación" y procreación. Exotéricamente, la mitologÃa hace de Eros el dios de la lujuria, del deseo sensual, y de ahà el término erótico; esotéricamente, es muy diverso. (Véase: Kâma.)
Escala.- Hay numerosas "escalas" en los diagramas y filosofÃas mÃsticas, todas las cuales eran, y algunas son aun, empleadas en los respectivos misterios de varias naciones. La Escala Brahmánica simboliza los siete Mundos (o Sapta-Loka); la Escala cabalÃstica, los siete Sephirot inferiores; la Escala de Jacob es mencionada en la Biblia; la Escala Mitraica es también la "Escala misteriosa". Luego hay las Escalas rosacruz, escandinava, la de Borsippa, etc., etc., y por último, la Escala teológica, que, segun el hermano Kenneth Mackenzie, está constituÃda por las cuatro virtudes cardinales y las tres teologales. (G.T. H.P.B.).
Escarabajo (ScarabÅ“us).- En Egipto, era el sÃmbolo de la resurrección y también del renacimiento; de resurrección para la momia, o más bien los aspectos superiores de la personalidad que la animaba, y de renacimiento para el Ego, el "cuerpo espiritual" del alma inferior, humana. Los egiptólogos no nos expresan más que la verdad a medias cuando, al especular acerca del significado de ciertas inscripciones, dicen: "el alma justificada, una vez llegada a cierto perÃodo de sus peregrinaciones (simplemente a la muerte del cuerpo fÃsico), debe unirse a su cuerpo (esto es, al Ego) para no separarse más de él". (Rougé). -¿Qué es ese asà llamado cuerpo? ¿Puede ser la momia? Ciertamente no, porque el vacÃo cuerpo momificado jamás puede resucitar. Sólo puede ser la vestidura eterna, espiritual, el EGO que nunca muere, antes al contrario, da inmortalidad a todo cuanto llegue a unirse a él. "La inteligencia libertada (que) toma de nuevo su luminosa envoltura y (otra vez) se convierte en Daimón", como dice el profesor Maspero, es el Ego espiritual; el Ego personal o Kâma-Manas, su rayo directo, o alma inferior, es lo que aspira a llegar a ser Osirificado, esto es, a unirse con su "Dios"; y aquella parte del mismo que logrará hacerlo, nunca más será separada de él (del Dios), ni siquiera cuando este último Ego que se encarna una y otra vez descendiendo periódicamente a la tierra en su peregrinación en busca de nuevas experiencias y siguiendo los decretos del Karma. Khem, "el sembrador de semilla", es presentado en una lápida en una pintura de la resurrección después de la muerte fÃsica, como el creador y sembrador del grano de trigo, que, después de la corrupción brota de nuevo cada vez en forma de una nueva espiga, sobre la cual se ve posado un escarabajo sagrado; y Deveria indica muy justamente que "Ftah es la forma inerte, material de Osiris, que se convertirá en Sakari (el Ego eterno) para renacer, y ser luego Harmachus", u Horus en su transformación, el dios nacido. La plegaria que tantas veces se encuentra en las inscripciones tumulares, "el deseo de la resurrección en el alma viviente de uno" o el Ego superior, tiene siempre al fin un escarabajo que representa el alma personal. El escarabajo es el más venerado, asà como el más frecuente y familiar de todos los sÃmbolos egipcios. No hay momia que no tenga algunos de ellos; el adorno favorito en grabados, muebles caseros y utensilios es el escarabajo sagrado, y Pierret indica muy atinadamente, en su Livre des Morts, que la significación secreta de este jeroglÃfico está suficientemente explicada en el hecho de que el nombre egipcio del escarabajo, Kepher, significa: ser, llegar a ser, hacerse, formar o construir de nuevo. (G.T. H.P.B.).
* Escuela contemplativa.- Véase: Escuela Mahâyana. (G.T. H.P.B.).
Escuela filosófica de AlejandrÃa.- Esta famosa escuela apareció en AlejandrÃa (Egipto) y fue durante algunos siglos el gran centro de letras y de la filosofÃa. Renombrada por su biblioteca, que lleva el nombre de "Alejandrina", fundada por Teolomeo Soter, que murió en el año 283 antes de J. C., al mismo principio de su reinado; bilbioteca que en otro tiempo ostentaba 700.000 rollos o volúmenes (Aulo Gelio). Era famosa también por su museo, la primera academia verdadera de ciencias y artes; por sus sabios miembros, que gozaban de celebridad mundial, tales como Euclides (padre de la geometrÃa cientÃfica), Apolonio de Perga (autor de la obra existente aun sobre las secciones cónicas), Nicómaco (el aritmético), astrónomos, filósofos naturalistas, anatómicos tales como Herófilo y ErasÃstrato, fÃsicos, médicos, músicos, artistas, etc., etc. HizÃose todavÃa más famosa por su Escuela ecléctica, o sea la Neoplatónica, fundada en el año 193 después de J. C. por Ammonio Saccas, entre cuyos discÃpulos figuraban OrÃgenes, Plotino y muchos otros sabios actualmente célebres en la historia. Las más renombradas escuelas de gnósticos tuvieron su origen en AlejandrÃa. Filón el judÃo, Josefo, Jámblico, Porfirio, Clemente de AlejandrÃa, Erastótenes el astrónomo, Hipatia la virgen filósofa y un sinnúmero de otros astros de segunda magnitud, todos ellos pertenecieron en varios tiempos a estas grandes escuelas y contribuyeron a hacer de AlejandrÃa uno de los más justamente famosos centros de saber que jamás el mundo haya producido. (G.T. H.P.B.).
* Escuela Hînayâna.- La Escuela Hînayâna, "pequeño VehÃculo" o "VehÃculo menor", y la Mahâyâna, o "gran VehÃculo", son dos escuelas de estudio religioso y filosófico en el Budismo del Norte. -Voz del Silencio, III. (Véase: Escuela Mahâyâna). (G.T. H.P.B.).
* Escuela Mahâyâna.- "Gran VehÃculo", o Escuela contemplativa. Es la principal de las dos escuelas de estudio religioso y filosófico en el Budismo del Norte. (Véase: Escuela Hinâyâna). (G.T. H.P.B.).
* Escuela Neoplatónica.- Véase: Escuela filosófica de AlejandrÃa y Neoplatonismo. (G.T. H.P.B.).
Escuela Platónica o "Antigua Academia", en contraposición a la posterior, o sea la Escuela neoplatónica de AlejandrÃa. (Véase: Escuela filosófica de AlejandrÃa y Filaleteos). (G.T. H.P.B.).
Escuela de los Profetas.- Escuelas fundadas por Samuel para la instrucción de los Nabiim (profetas). En ellas seguÃase el mismo método que el que observaba el chela o candidato a la iniciación el ciencias ocultas, o sea el desarrollo de las facultades anormales de clarividencia que conducen a la condición de Vidente o Profeta. De dichas escuelas habÃa muchas antiguamente en la Palestina y el Asia Menor. Es un hecho completamente cierto que los hebreos adoraban a Nebo, el dios caldeo de la ciencia secreta, toda vez que adoptaron su nombre como un equivalente de sabidurÃa. (G.T. H.P.B.).
* Eschem (Persa).- El más poderoso y cruel de los dews (genios maléficos); el dew de la envidia, cólera y violencia. (Zend-Avesta). (G.T. H.P.B.).
* Eschem vôhu (Persa).- Asà comienza una oración meritoria que los parsis repiten contÃnuamente en su liturgia. (Zend-Avesta). (G.T. H.P.B.).
Esdras (Ezra, en inglés) (Hebreo).- El escriba y sacerdote judÃo que, cerca de 450 años antes de J.C., compiló el Pentateuco (si es que no fue el realmente su autor) y el resto del Antiguo Testamento, a excepción del libro de NehemÃas [o Libro segundo de Esdras] y el de MalaquÃas. (W.W.W.). (G.T. H.P.B.).
* Esencial elemental.- Generalmente se da este nombre a las combinaciones de materia formadas en los tres reinos elementales. Esta esencia se moldea produciendo formas por medio de agregación, formas que duran algun tiempo y acaban por disgregarse. La esencia elemental existe en centenares de variedades en cada subdivisión del plano astral. Esta vasta atmósfera de esencia elemental responde siempre a las vibraciones causadas por los pensamientos, sensaciones y deseos. (A. Besant, SabidurÃa Antigua). (G.T. H.P.B.).
* Esencia monádica.- La atómica o más Ãntima condición de la substancia de un plano animado por la segunda Oleada de Vida. (Powis Hoult). (G.T. H.P.B.).
Esenios.- Palabra helenizada que viene del hebreo Asa, “sanador”. Los esenios constituyen una misteriosa secta de judÃos, que segun Plinio, habÃa vivido cerca del Mar Muerto por millia sÅ“culorum (durante miles de siglos). Algunos han supuesto que eran fariseos extremados, y otros, lo que quizás sea la opinión verdadera, los descendientes de los Benim-nabim de la Biblia, y opinan que eran “Kenitas” y Nazaritas. TenÃan muchas ideas y prácticas búdicas; y es digno de notar que los sacerdotes de la Gran Madre en Efeso, Diana-Bhavani con muchos pechos, eran también designados con este nombre. Eusebio, y más tarde De Quincey, declararon que eran lo mismo que los cristianos primitivos, lo cual es más que probable. El tÃtulo de “hermano”, usado en la Iglesia primitiva, era esenio. ConstituÃan una fraternidad, o un Koinobion [cenobio] o comunidad parecida a la de los primeros conversos. (Isis sin velo). [De todas las sectas judÃas -dice el abate Fleury- la de los esenios era la más singular. VivÃan alejados de las grandes ciudades; sus bienes eran comunes, su alimento era muy sencillo. Dedicaban mucho tiempo a la oración y a la meditación. Llevaban una vida muy contemplativa y tan perfecta, que muchos de los padres de la Iglesia los han tenido por cristianos.]. (G.T. H.P.B.).
Eshmin (Hebreo).- Los cielos, el firmamento en el cual están el sol, los planetas y las estrellas. Dicha palabra deriva de la raÃz Sm, que significa colocar, disponer; de ahÃ, los planetas, como disponedores. (W.W.W.). (G.T. H.P.B.).
Esotérico (Griego).- Oculto, secreto. Voz derivada del griego esotéricos, “interno”, “recóndido”. [Esotérico es lo que se oculta a la generalidad de la gente y se revela sólo a los iniciados; en contraposición a lo exotérico (público o externo). Las enseñanzas de Cristo tenÃan también su parte pública y su parte secreta; asà vemos en el Nuevo Testamento que Jesús, hablando a sus discÃpulos, les decÃa: "... a vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos [la masa del pueblo] no es concedido … por eso les hablo po medio de parábolas, para que viendo, no vean, y oyendo no oigan ni entiendan”. (Mat., XIII, 11, 13, etc.). -En igual sentido se expresaban los evangelistas Marcos y Lucas: “Y sin parábola no les hablaba; mas a sus discÃpulos en particular les declaraba todo”. (Marc., IV, 34); “Entonces les abrió el sentido para que entendiesen las Escrituras”. (Luc., XXIV, 45).] (G.T. H.P.B.).
* Espacio.- El Espacio que los seudosabios, en su ignorancia, han proclamado ser “una idea abstracta” y “un vacÃo”, es en realidad el Contenedor y el Cuerpo del universo con sus siete Principios. Es un cuerpo de extensión ilimitada, cuyos principios, segun la fraseologÃa oculta -siendo cada uno de ellos a su vez septenario-, manifiestan en nuestro mundo fenomenal sólo la más grosera fábrica de subdivisiones. El Espacio, o Caos, como también se le llama, no es ni el “vacÃo sin lÃmites”, ni la “plenitud condicionada”, sino ambas cosas a la vez. Siendo, en el plano de abstracción absoluta, la siempre incogniscible Deidad, que es vacÃa sólo para las mentes finitas, y en el de la percepción mayávica, el Plenum divino, el absoluto Contenedor de cuanto existe, tanto manifestado como inmanifestado, es, por lo tanto, Aquello el TODO ABSOLUTO. El Espacio siempre ha sido, es y será; es la eterna Causa de todo, la Deidad incomprensible, cuyas invisibles vestiduras son la mÃstica raÃz de toda materia y del Universo. Es la única cosa eterna que podemos fácilmente imaginar, inmóvil en su abstracción y no influÃda por la presencia ni por la ausencia en él de un universo objetivo. Carece de dimensiones en todos sentidos, y es existente por sà mismo. El Espacio y AQUELLO que en él está contenido son coetáneos, eternos, infinitos o sin dimensiones; ambos constituyen la única excelsa Realidad y son origen de todo cuanto existe. El EspÃritu es la primera diferenciación de “Aquello”, la Causa sin causa del EspÃritu y de la Materia. El Espacio, considerado como una unidad substancial, la fuente viva de la Vida, es, como la desconocida Causa sin causa, el más antiguo dogma del ocultismo. Asà son la Fuerza y la Materia, como Potencias del Espacio, inseparables y reveladoras desconocidas de lo Desconocido, Parabrahman es, como una realidad sin segundo, el Kosmos que todo lo contiene, o más bien el infinito Espacio cósmico, en el más alto sentido espiritual. Segun las enseñanzas esotéricas, el Espacio y el Tiempo son una sola cosa; son innominados, porque son el incogniscible AQUELLO que sólo puede ser percibido por sus siete Rayos (que son las siete Creaciones, los siete Mundos, las siete Leyes, etc.), y aun en el Vichnu Purâna se insiste en la identidad de Vichnú con el Tiempo y el Espacio. (Doctr. Secr., passim). (G.T. H.P.B.).
Espejo.- El Espejo luminoso, Aspaqularia nera, término cabalÃstico, significa el poder de previsión y de visión a distancia, de profecÃa, tal como lo tuvo Moisés. Ordinariamente los mortales tienen sólo el Aspaqularia della nera o Espejo no luminoso, y sólo ven de un modo obscuro en el cristal; un simbolismo paralelo es el de la concepción del Arbol de la Vida y el solo del Arbol del Conocimiento. (W.W.W.). (G.T. H.P.B.).
Espiritismo.- Es la creencia de que los “espÃritus” de los muertos vuelven a la tierra para comunicarse con los vivos, sea en virtud de los poderes medianÃmicos de uno mismo, o gracias a la intervención de un llamado médium. Esta creencia no es mejor que la de la materialización del espÃritu, y la degradación de las almas divina y humana. Los que creen en tales comunicaciones deshonran sencillamente a los muertos y cometen un contÃnuo sacrilegio. Con razón se la llamaba “necromancia” en tiempos antiguos. Pero nuestros modernos espiritistas toman como una ofensa que se les diga esta sencilla verdad. [Hay que hacer notar que los ingleses dan generalmente el nombre de Espiritismo (Spiritism) a la escuela francesa fundada por Allan Kardec, y el de Espiritualismo (Spiritualism) a la escuela espiritista de América e Inglaterra, fundada por las hermanas Fox, que empezaron a predicar sus doctrinas en Rochester (Estados Unidos de América); asà como llaman "espiritistas" y "espiritualistas", respectivamente, a los partidarios de una u otra escuela, los cuales se diferencian, además, entre sà porque los espiritualistas rechazaban casi unánimamente la doctrina de la reencarnación, mientras que los espiritistas hacen de ella el principio fundamental de su creencia. Los teósofos, aun cuando creen en los fenómenos medianÃmicos, tanto de los espiritistas como de los espiritualistas, rechazan la idea de tales "espÃritus". -Véase: Espiritualismo.] (G.T. H.P.B.).
EspÃritu.- La falta de mutuo acuerdo entre los escritores acerca del empleo de esta palabra ha dado origen a una tremenda confusión. Generalmente, se le hace sinónimo de alma, y los lexicógrafos apoyan su uso. En las enseñanzas teosóficas, la voz “EspÃritu” se aplica únicamente a lo que pertenece directamente a la Conciencia universal, y que es su emanación homogénea y pura. AsÃ, la Mente superior del hombre, o sea su Ego (Manas), cuando está unida de un modo indisoluble con el Buddhi, es un EspÃritu; mientras que el término “Alma” humana o hasta animal (el Manas inferior, que obra como instinto en los animales), se aplica sólo al Kâma-Manas, y se cailifica de alma viviente. Esta es nephesh, en hebreo, el “aliento de vida”. El espÃritu es informe e inmaterial, y, cuando está individualizado, es de la más elevada substancia espiritual -Suddasattva, la esencia divina, de que está formado el cuerpo de los más elevados Dhyânis que se manifiestan. De consiguiente, los teósofos rechazan la denominación de “EspÃritus” para aquellos fantasmas que aparecen en las manifestaciones fenomenales de los espiritistas, y dan a dichos fantasmas el nombre de “cascarones” y varios otros. (Véase: Sûkchma-Zarîra). En breves palabras, el EspÃritu no es una entidad en el sentido de tener forma; puesto que, como declara la filosofÃa búdica, donde hay una forma, hay una causa de dolor y sufrimiento. Pero cada espÃritu individual -entendiéndose que esta individualidad dura todo el manvantárico ciclo de vida -se puede describir como un centro de conciencia, un centro autosenciente y autoconciente; un estado, no un individuo condicionado. Esto explica que haya tanta riqueza de palabras en sánscrito para expresar los diferentes estados de Ser, Seres y Entidades, con la particularidad de que cada denominación indica la diferencia filosófica, el plano a que pertenece tal unidad, y su grado de espiritualidad o materialidad. Desgraciadamente, estos términos son casi intraducibles en nuestras lenguas occidentales. [El EspÃritu (Âtman) es uno con lo Absoluto, como una radiación suya. (Clave de la TeosofÃa). No debe confundirse con el Alma. "La Materia es el vehÃculo para la manifestación del Alma en este plano de existencia, y el Alma es el vehÃculo, en un plano más elevado, para la manifestación del EspÃritu, y los tres forman una trinidad sintetizada por la Vida que los impregna a todos ellos". (Doctr. Secr., I, 80). San Pablo establece también claramente la distinción entre Alma y EspÃritu, en los pasajes siguientes: "Y el Dios de paz os santifique en todo, para que vuestro espÃritu y alma y cuerpo sea guardado entero..." (I Tesalon, V, 23); "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz y más penetrante que toda espada de dos filos, y alcanza hasta partir el alma, y aun el espÃritu..." (Hebr., V, 12). Esta distinción, muchos psicólogos que en nuestros dÃas blasonan de católicos, parecen haberla relegado por completo. -La palabra EspÃritu -dice F.Hartmann- es usada muy indistintamente, lo cual puede dar origen a una gran confusión. En su verdadero significado, EspÃritu es una unidad, un poder viviente universal, el origen de toda vida; pero la palabra espÃritu y espÃritus se emplea asÃmismo con mucha frecuencia para significar cosas invisibles, pero, a pesar de esto, substanciales, tales son: las formas, figuras y esencias, elementales y elementarios, sombras, espectros, apariciones, ángeles y diablos. EspÃritu significa voluntad consciente, y bajo este aspecto, toda cosa es la expresión de su propio espÃritu que reside en su interior; pero el espÃritu sin organización ni substancia no tiene individualidad y es como un soplo. Sólo después de haberse organizado el espÃritu como ser substancial dentro de una forma viviente, puede existir como ser individual. (F. Hartmann).] (G.T. H.P.B.).
Espiritualismo.- En filosofÃa, es el estado o condición de la mente opuesto al materialismo o una concepción material de las cosas. La TeosofÃa, doctrina que enseña que todo cuanto existe está animado o informado por el Alma o EspÃritu universal, y que ni un solo átomo en nuestro universo puede existir fuera de este omnipresente Principio, es puro Espiritualismo. [Véase: Espiritismo.] (G.T. H.P.B.).
* EspÃritu animal (Spiritus animalis).- El poder astral, por medio del cual la voluntad de los principios superiores del hombre es ejecutada en el plano sensitivo y material; los instintos. (F. Hartmann). (G.T. H.P.B.).
* EspÃritu de vida.- Véase: EspÃritu vital. (G.T. H.P.B.).
* EspÃritu individual.- Llamado también Jivâtmû. El Yo divino o superior; una parte del EspÃritu universal individualizada por su unión con alguna forma corpórea. -(Véase: Bhagavad-Gîtâ, XV, 7). (G.T. H.P.B.).
* EspÃritu Santo.- La tercera Persona de la Trinidad teológica; la energÃa (Zakti) femenina, la esencia de las tres Personas. Pero el EspÃritu Santo de los primitivos cristianos era la divina SabidurÃa (femenina). Entre los gnósticos era también la divina SabidurÃa (SophÃa), que es la madre de Ogdoad (véase esta palabra). Su sÃmbolo, entre los cristianos modernos, es una paloma, pero si hemos de dar crédito a lo que afirma Draper en su Desarrollo intelectual de Europa, los cruzados, acaudillados por Pedro el Ermitaño, llevaban a la cabeza de su ejército al EspÃritu Santo en la forma de un ángel blanco acompañado de un chivo, y en los Hechos de los Apóstoles está representado en la figura de “lenguas de fuego”. Es el Anima mundi de los cristianos. Corresponde al planeta Venus en la trinidad astronómica, compuesta del Sol (el Padre), Mercurio (el Hijo) y Venus (el EspÃritu Santo). (G.T. H.P.B.).
* EspÃritu supremo (Paramâtmâ, en sánscrito).- La Divinidad suprema; el EspÃritu universal y eterno, que impregna, sostiene y anima todos los seres. -Véase: Brahma, Dios, etc. (G.T. H.P.B.).
* EspÃritu universal o Alma del mundo.- Véase: EspÃritu Supremo. (G.T. H.P.B.).
* EspÃritu vital o de vida (Spiritus vitÅ“).- La fuerza vital; un principio tomado de los elementos de todo lo que vive como alimento, o que puede ser comunicado por medio del “magnetismo”. (F. Hartmann). (G.T. H.P.B.).
* EspÃritus.- Véase: Bhûtas, Elementales, Espiritismo, EspÃritu, EspÃritus de la Naturaleza, EspÃritus planetarios, etc. (G.T. H.P.B.).
* EspÃritus de los elementos.- Véase: Elementales. (G.T. H.P.B.).
* EspÃritus elementales.- Véase: Bhûtas. (G.T. H.P.B.).
* EspÃritus de la Naturaleza.- Véase: Bhûtas y Elementales. (G.T. H.P.B.).
* EspÃritus planetarios [o Dioses planetarios].- Primitivamente eran los regentes o gobernadores de los planetas. Nuestra tierra tiene su jerarquÃa de espÃritus planetarios terrestres, desde el plano más elevado hasta el más inferior, como la tiene todo otro cuerpo celeste. En Ocultismo, sin embargo, el término “EspÃritu planetario” se aplica generalmente sólo a las siete jerarquÃas más elevadas, correspondientes a los arcángeles de los cristianos. Todos éstos han pasado por una etapa de evolución correspondiente a la humanidad terrestre en otros mundos en remotos ciclos. Nuestra tierra, que aun está sólo en su cuarta Ronda, es muy joven todavÃa para haber producido EspÃritus planetarios elevados. El supremo EspÃritu planetario que rige un globo cualquiera es en realidad el “Dios personal” de aquel planeta, y es verdaderamente mucho mayor su “providencia directora” que la de la contradictoria Divinidad infinita personal de la clerecÃa moderna. -(Véase: Dhyân Chohans). (G.T. H.P.B.).
Esposa.- El décimo Sephira. Malkuth, es denominado por los cabalistas “Esposa de Microprosopo”; es la Hé final del Tetragrammaton, de igual manera que la Iglesia cristiana es llamada “Esposa de Cristo”. (W.W.W.)
Essasua.- Hechiceros y encantadores de serpientes africanos y asiáticos. (G.T. H.P.B.).
Estercoranistas (Voz derivada del latÃn stercorare, estercorar).- Nombre dado a los que sostenÃan que el cuerpo de Jesucristo en la EucaristÃa, ingerido por la comunión, estaba sujeto a la digestión y a sus consecuencias naturales, como cualquier otro alimento. A mediados del siglo noveno, Pascasio Rabbert compuso un tratado sobre la EucaristÃa, algunas de cuyas cuestiones, y en especial la que se referÃa a los anteriormente dicho, suscitaron vivÃsimos debates. Dom Luc d’Acheri zanjó la cuestión publicando una obra anónima en la que leÃan estas palabras: “No hay más que Dios que sepa lo que le pasa a la EucaristÃa cuando la hemos recibido”. (Hist. Des cultes relig.). (G.T. H.P.B.).
* Esto (Etat, en sánscrito).- Con este pronombre demostrativo se suele designar el Universo, en contraposición a AQUELLO (el Todo absoluto, lo Eterno absoluto). -Véase: Aquello. (G.T. H.P.B.).
* Estornudo.- Segun leemos en la mitologÃa griega, el estornudo fue el primer signo de vida que dio el hombre de Prometeo. Cuando éste hubo dado la última mano a la figura de barro que habÃa fabricado y de la cual querÃa hacer un hombre, quedóse muy perplejo. ¿Cómo darle movimiento y vida? En esto imploró el auxilio de Minerva, la cual le condujo hasta el Sol, que pasaba por ser el Alma del mundo, fuente de vida y padre de la Naturaleza. Protegido por el manto de Minerva, acercóse Prometeo el globo luminoso, llevando en la mano un pomito de cristal fabricado con este objeto (el linga-zarîra o cuerpo astral, vehÃculo de la Vida) y que llenó sutilmente de una porción de sus rayos; y después de taparlo con cuidado se volvió a la tierra. Sin perder un momento, puso el pomito junto a la nariz de su estatua, lo destapó, y los rayos solares, que nada habÃan perdido de su eficacia, se insinuaron con tanta impetuosidad en el cerebro de la figura de barro, que ésta estornudó, después de lo cual se difundieron por toda la masa y lograron animarla. (G.T. H.P.B.).
* Estrellas.- Segun se lee en el Diccionario de Antigüedades Cristianas del abate Martigny, en algunos monumentos cristianos antiguos se ve a Cristo coronado de estrellas, que en algunos casos son en número de siete. También se ve algun Crismón o monograma de Cristo en el cual cada uno de los rayos remata en una pequeña esfera o globo. ¿Será esto una representación del Cristo-Sol rodeado de los siete planetas?
* Esus.- Con este nombre adoraban los antiguos galos al Ser supremo. No le erigÃan altares ni lo representaban en imágenes; le rendÃan culto en algun bosque sagrado en donde creÃan ellos que residÃa. Lucano, en el libro tercero de su Farsalia, nos da una curiosa descripción de uno de estos bosques sagrados. (G.T. H.P.B.).
* Etat (Sánscrito).- Esto. -Véase: Esto. (G.T. H.P.B.).
* Eter.- Hay que distinguir entre Æther y Eter (o Ether). (G.T. H.P.B.).
Æther (Griego).- Entre los antiguos, era la divina substancia luminÃfera que impregna todo el universo, la “vestidura” de la Deidad suprema, Zeus-Zên o Júpiter. En esoterismo, el Æther es el tercer principio del Septenario Kósmico, siendo el mundo material el inferior, y siguiendo después la Luz astral, el Eter y el Âkâza, que es el superior. [Æther es el elevado Principio de la Entidad deÃfica adorado por los griegos y latinos con el nombre de "Padre ominpotente Æther" en su sagrado colectivo, en su potencia y aspecto imponderable. El Proteo-gigante Æther, "aliento del Alma universal", es el quinto Elemento, la sÃntesis de los otros cuatro; es el Âkâza de los indos. El Æther, tal como era conocido de los filósofos antiguos, mucho antes de Moisés, con todos sus misterios y ocultas propiedades y conteniendo en sà mismo los gérmenes de la Creación universal, es el Caos primitivo. El Æther superior (o Âkâza), es el Aditi de los indos, la celestial Virgen y Madre de toda forma y ser existente, y de cuyo seno, tan pronto como fue "incubado" por el EspÃritu divino, fueron llamados a la existencia la Materia y la Vida, la Fuerza y la Acción. En esoterismo, el Æther es la verdadera quintaesencia de toda posible energÃa, el Agente universal (compuesto de varios agentes), al cual se deben todas las manifestaciones de la energÃa en los mundos material, psÃquico y espiritual. Del Æther, en su más elevado aspecto sintético, una vez antropomorfizado, nació la primera idea de una Deidad creadora universal.] (Doctrina Secreta, passim). (G.T. H.P.B.).
Eter o Ether.- Los estudiantes son muy propensos a confundir el Eter con el Âkâza y con la Luz astral. No es una cosa ni otra, en el sentido en que describe el Eter la ciencia fÃsica. El Eter es un agente material; si bien hasta ahora ningun aparato fÃsico ha podido describirlo; mientras que el Âkâza es un agente distintamente espiritual, idéntico, en cierto sentido, el Anima mundi, y la Luz astral es sólo el séptimo y más elevado principio de la atmósfera terrestre, tan imposible de descubrir como el Âkâza y el verdadero Eter, por ser algo que está completamente en otro plano. El séptimo principio de la atmósfera terrestre, o sea la Luz astral, como se la denomina, es sólo el segundo de la escala cósmica. La Escala de Fuerzas, Principios y Planos cósmicos, de Emanaciones (en el plano metafÃsico) y Evoluciones (en el fÃsico), es la Serpiente cósmica que muerde su propia cola, la Serpiente que refleja la Serpiente superior y que es reflejada a su vez por la inferior. El Caduceo explica este misterio, y el cuádruple dodecaedro sobre cuyo modelo dice Platón, el universo fue construÃdo por el Logos manifestado -sintetizado por el Primer-Nacido inmanifestado- da geométricamente la clave de la CosmogonÃa y su reflexión microcósmica, o sea nuestra Tierra. [El Eter, verdadero Proteo hipotético, una de las "ficciones representativas" de la ciencia moderna, es uno de los "principios" inferiores de lo que llamamos Substancia primordial (Âkâza en sánscrito), uno de los sueños de la antigüedad, y que ahora ha venido de nuevo a ser el sueño de la ciencia de nuestro dÃas. Es la más grande y atrevida de las sobrevivientes especulaciones de los filósofos antiguos. Segun el Diccionario de Webster, el Eter "es un medio hipotético de gran elasticidad y extrema sutileza, que se supone llena todo espacio, sin exceptuar el interior de los cuerpos sólidos, y ser el medio de transmisión de la luz y el calor". Para los ocultistas, sin embargo, tanto el Eter como la Substancia primordial no son cosas hipotéticas, sino verdaderas realidades. Créese de ordinario que el Âkâza, lo mismo que la Luz astral de los cabalistas son el Eter, confundiendo éste con el hipotético Eter de la ciencia. Es un grave error. El Âkâza no es el Eter admitido como hipótesis por Newton, ni tampoco el Eter de los ocultistas; es mucho más. El Âkaza es la sÃntesis del Eter, es el Eter Superior. El Eter es el "revestimiento" o uno de los aspectos del Âkâza; es su forma o cuerpo más grosero; ocupa toda la vacuidad del Espacio (o mejor dicho, todo el contenido del Espacio), y su propiedad caracterÃstica es el sonido (la Palabra). Es el quinto de los siete Principios o elementos cósmicos, que a su vez tiene siete estados, aspectos o principios. Este elemento semimaterial será visible en el aire a fines de la cuarta Ronda, y se manifestará plenamente en la quinta. El Eter, lo mismo que el Âkâza, tiene por origen el Elemento único. El Eter de los fÃsicos, o Eter inferior, es sólo una de sus subdivisiones en nuestro plano, la Luz astral de los cabalistas, con todos sus efectos tanto buenos como malos. El Eter positivo, fenomenal, siempre activo, es una fuerza-substancia; mientras que el omnipresente y omnipenetrante Æther es el nóumeno primero, o sea el Âkâza. (Doctr. Secr. Passim). -Véase: Âkâza. (G.T. H.P.B.).
* Etéreo (plano).- Véase: Doble etéreo. (G.T. H.P.B.).
* Etéreo (doble).- Véase: Doble etéreo. (G.T. H.P.B.).
* Eternidad.- Se ha hecho un lamentable abuso de esta palabra, y en gran número de casos se aplica de un modo muy incorrecto. La mayor parte de las veces, la eternidad es sólo relativa y expresa un vastÃsimo perÃodo de tiempo, interminable en comparación con la brevedad de nuestra existencia terrena, y que parece infinito porque nuestra limitada inteligencia no puede formarse idea de su extremada duración. La palabra eternidad, con la cual los teólogos cristianos interpretan la expresión "por siempre jamás", no existe en la lengua hebrea. "Oulam" -dice Le Clerc- significa un tiempo cuyo principio o fin es desconocido. No expresa "duración infinita", y la expresión "por siempre" del Antiguo Testamento significa sólo "un largo tiempo". Tampoco se emplea en los Purânas la voz "eternidad" en el sentido cristiano, puesto que está claramente manifestado que por "eternidad" e "inmortalidad" sólo se quiere expresar "existencia hasta el fin del Kalpa". (Doctrina Secreta, I, 359; e Isis sin velo, I, 12). La mayorÃa de las veces la voz "eternidad" debe sustituirse con de eón o evo, en el sentido de perÃodo de tiempo aparentemente interminable. Aun al mismo Nirvâna no puede aplicarse dicha palabra, pues por encima de tan glorioso estado, hay otros cada vez superiores (Para-nirvâna), que también tiene su lÃmite en la Eternidad absoluta. -En la Doctrina Secreta se hace mención de "Eternidades", entendiendo por "eternidad" la séptima parte de una Edad de Brahmâ, o Mahâkalpa, equivalente a la enorme cifra de 311.040.000.000.000 años solares. (Doct. Secr., I, 227). -Propiamente sólo puede llamarse eterno lo que nunca ha tenido principio y nunca tendrá fin. El sÃmbolo de la Eternidad es una serpiente encorvada formando cÃrculo y mordiéndose la cola. (G.T. H.P.B.).
Etrobacia (Æthrobacia) (Griego).- Literalmente: "andar en el aire" o ser elevado en él, sin intervención de ningun agente visible; "levitación". -Puede ser consciente o inconsciente; en el primer caso, es magia; en el segundo, es una enfermedad o un poder que requiere unas pocas palabras aclaratorias. Sabemos que la tierra es un cuerpo magnético; en efecto, como lo han descubierto algunos sabios y como lo afirmó Paracelso unos trescientos años atrás, la tierra es un enorme imán. Está cargada de una clase de electricidad -llamésmola positiva- que desarrolla incesantemente, por acción espontánea, en su interior o centro de movimiento. Los cuerpos humanos, lo mismo que todas las demás formas de materia, están cargados de una electricidad de orden opuesto, negativa. Es decir, que los cuerpos orgánicos e inorgánicos, abandonados a sà mismos, contÃnua e involuntariamente desarrollarán la clase de electricidad opuesta a la de la tierra y se cargarán de ella. Ahora bien: ¿qué es el peso? Es sencillamente la atracción de la tierra. "Sin la atracción de la tierra, no tendrÃais peso alguno -dice el profesor Stewart-, y si tuvieseis una tierra dos veces tan pesada como la nuestra, experimentarÃais doble la atracción". ¿Cómo podemos, pues, librarnos de esta atracción? Segun la ley eléctrica antes expuesta, hay una atracción entre nuestro planeta y los organismos que en ella existen, atracción que retiene a éstos en la superficie del globo. Pero la ley de gravitación ha sido contrariada en muchos casos por la levitación de personas y objetos inanimados. ¿Cómo se explica esto? La condición de nuestro organismo fÃsico, dicen los filósofos teúrgicos, en gran parte depende de la acción de nuestra voluntad. Si bien está dirigida, ésta puede obrar "milagros", entre otros, el cambio de su polaridad, que de negativa pasa a positiva, y entonces las relaciones del hombre con el imán-tierra se habrán hecho repelentes, y para él la gravedad habrÃa dejado de existir. SerÃa entonces tan natural para él lanzarse en el aire hasta que hubiese agotado la fuerza repelente, como lo era antes permanecer en el suelo. La altura de su levitación serÃa medida por su más o menos grande poder de saturar su cuerpo de electricidad positiva. Una vez obtenido tal dominio sobre las fuerzas fÃsicas, la alteración de su ligereza o gravedad serÃa una cosa tan fácil como respirar. (Véase: Isis sin velo, I, XXIII). (G.T. H.P.B.).
* EucaristÃa.- El misterio de la EucaristÃa no pertenece exclusivamente al cristianismo. Godfrey Higgins prueba que fue instituÃdo muchos centenares de años antes de la "Cena Pascual", y dice que "el sacrificio del pan y del vino era común a varias naciones antiguas". Cicerón lo menciona en sus obras y se admira de la extrañeza del rito. Desde la primera fundación de los Misterios, habÃa existido una significación esotérica relacionada con él, y la EucaristÃa es uno de los más viejos ritos de la antigüedad. Entre los hierofantes tenÃa casi el mismo significado que entre los cristianos. Ceces era el pan, y Baco era el vino; significando el primero la regeneración de la vida que brota de la simiente, y el último (la uva) siendo emblema de la sabidurÃa y el conocimiento. Con mucha propiedad estaban simbolizadas por el vino la acumulación del espÃritu de las cosas, y la fermentación y subsiguiente fuerza de tal conocimiento esotérico. Dicho misterio estaba relacionado con el drama del Edén, y segun se dice, fue enseñado primeramente por Jano, que fue asimismo el primero que introdujo en los templos los sacrificios del "pan" y del "vino" para conmemorar la "caÃda en la generación" como sÃmbolo de la "simiente". "Yo soy la vid, y mi Padre es el viñador", dice Jesús, aludiendo al secreto conocimiento que podÃa ser comunicado por él. "No beberé más del fruto de la vid hasta aquel dÃa en que lo beba nuevamente en el reino de Dios". (Isis sin velo, II, 43, 44). El Soma, bebida sagrada que los brahmanes iniciados preparan con el zumo fermentado de una planta rara (Asclepia ácida), corresponde a la ambrosÃa o néctar de los griegos, y aun a la EucaristÃa de los cristianos, puesto que, por la virtud de ciertas fórmulas sagradas (mantras), se supone que tal licor se transubstancia en el mismo Brahmâ. (Véase: Pan y Vino). (G.T. H.P.B.).
Eurasianos.- Abreviación de "Europeo-asiático". La mezcla de razas de color: los hijos de padres blancos y madres de tez obscura de la India, o viceversa. (G.T. H.P.B.).
* Evangelistas.- Los cuatro evangelistas están ordinariamente representados bajo el emblema de cuatro figuras animadas: un hombre, un león, un toro y un águila, las mismas que describe San Juan en el Apocalipsis: "... y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro animales llenos de ojos delante y detrás. Y el primer animal (era) semejante a un león, y el segundo animal semejante a un becerro, y el tercer animal, que tenÃa cara como de hombre, y el cuarto animal semejante a un águila volando" (IV, 6, 7). Algunas cruces de la más remota antigüedad están adornadas en sus cuatro extremidades con los cuatro animales evangélicos, y asimismo se encuentran estas figuras en bases de altares, vasos sagrados, vestiduras sacerdotales de épocas antiguas, medallas, sarcófagos, pinturas, murales, etc. -Las opiniones de los santos Padres (S. Jerónimo, S. AgustÃn, S. Ambrosio) acerca de su significado, no concuerdan entre sÃ; son distintas, por no decir contradictorias. Todos estos sÃmbolos son muy anteriores al cristianismo, y se encuentran en la India, Caldea y Egipto. -Véase: (Los) Cuatro Animales. (G.T. H.P.B.).
Evapto.- Iniciación; lo mismo que Epopteia. [Véase esta palabra.] (G.T. H.P.B.).
* Evestrum.- El cuerpo astral (Doppelgänger) del hombre; su duplicado consciente etéreo, que puede velar sobre él y avisarle de la proximidad de la muerte o de algún otro peligro. Cuanto más activo y consciente está el cuerpo fÃsico respecto de las cosas exteriores, más aturdido se halla el cuerpo astral; el sueño del cuerpo es el despertar del Evestrum. Durante este estado puede comunicarse con los Evestra (plural de Evestrum) de otras personas o con los de los muertos. Puede alejarse hasta cierta distancia del cuerpo fÃsico por breve tiempo; pero si se rompe su unión con el cuerpo, éste muere. (F. Hartmann). (G.T. H.P.B.).
* Evocación.- Es la acción de llamar o hacer aparecer los llamados “espÃritus”, sombras o demonios, como en otro tiempo practicaban los magos. (G.T. H.P.B.).
Evolución.- Es el desarrollo de órdenes superiores de animales partiendo de otros órdenes inferiores. Como se dijo en Isis sin velo: “La ciencia moderna sólo se ocupa de una parcial evolución fÃsica, evitando prudentemente o ignorando la más elevada, o sea la espiritual, lo que obligarÃa a nuestros contemporáneos a confesar su inferioridad respecto a los antiguos filósofos y psicólogos. Los sabios antiguos, remontándose a lo INCOGNISCIBLE, tomaban su punto de partida desde la primera manifestación de lo invisible, de lo inevitable, y por un razonamiento rigurosamente lógico, desde el Ser creador necesario en absoluto, el Demiurgo del universo. La evolución empieza entre ellos desde el EspÃritu puro, el cual descendiendo más y más, adquirió por fin una forma visible y comprensible, y llegó a convertirse en materia. Llegados a este punto, especulan por el método de Darwin, pero partiéndo de una base amplia y comprensible. (Véase: Emanación). [Toda evolución consiste en una vida que se desarrolla pasando de una forma a otra y almacenando en sà misma las experiencias que adquiere a través de dichas formas. (A. Besant, SabidurÃa Antigua).] (G.T. H.P.B.).
* Ex-lunares (Mónadas).- Véase: Mónadas ex-lunares. (G.T. H.P.B.).
* Exorcismos.- Se da este nombre a unos conjuros, oraciones y ceremonias de que se sirve la Iglesia católica, por medio de sus ministros, para expeler los demonios o malos espÃritus de las personas, animales, objetos o lugares de que han tomado posesión. Muchos de los exorcismos del ritual católico-romano son muy parecidos, por no decir copiados, de otros rituales (cabalÃstico, judÃo, pagano). Véase: Isis sin velo, II, 85. (G.T. H.P.B.).
Exotérico.- Externo, lo que conoce el vulgo; público, exterior. Lo opuesto a esotérico u oculto. [La verdad exotérica es su forma y aspecto exterior, en contraposición a su significado esotérico o interno. (P. Hoult). -Véase: Esotérico.] (G.T. H.P.B.).
Extasis (Eestasis, en griego).= Un estado psicoespiritual, un trance fÃsico que promueve la clarividencia y un estado beatÃ

