La manera perdida de orar de los Esenios
publicado por: jorge ,
el dia 6 Mayo 2007,
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Extra铆do del libro The Isaiah Effect
El descubrimiento del Gran C贸digo Isaiah en las cuevas del Mar Muerto en 1946 ha revelado claves sobre nuestro papel en la creaci贸n que estuvieron perdidas en las ediciones del siglo 4 a.C. Entre estas claves se encuentran las instrucciones de un modelo “perdido” de orar que la ciencia cu谩ntica moderna sugiere que tiene el poder de sanar nuestros cuerpos, traer paz duradera a nuestro mundo y, quiz谩, prevenir las grandes tragedias que podr铆a enfrentar la humanidad. Cada vez que empleamos esta tecnolog铆a interna para orar, experimentamos “El Efecto Isaiah”.
En las palabras de su tiempo, las tradiciones antiguas, como las de los Escenios, nos recuerdan que cada oraci贸n ya ha sido contestada. Cualquier resultado que podamos imaginar, y cada posibilidad que seamos capaces de concebir, es un aspecto de la creaci贸n que ya ha sido creado y existe en el presente como un estado “dormido” de posibilidad. Son estas mismas probabilidades de resultados las que proveen las bases del nuevo modelo de Cadena y de la Teor铆a-N, y muy posiblemente, son responsables de las varias dimensiones de lo que ahora creemos nuestra creaci贸n. Desde esta perspectiva, nuestro uso y aplicaci贸n de la oraci贸n basada en los sentimientos deja de ser menos acerca de “crear” este o el otro resultado y se convierte m谩s en “acceder” al resultado deseado que ya est谩 creado. Mientras las antiguas y las modernas tradiciones parecen estar de acuerdo en la existencia de muchas posibilidades, los cuestionamientos han sido siempre sobre 驴c贸mo despertamos un resultado espec铆fico y lo hacemos real en nuestras vidas actuales? 驴C贸mo podemos llamar a la posibilidad de paz en nuestro mundo, por ejemplo, o salud en nuestros cuerpos, posibilidades que ya existen, cuando los eventos de nuestro mundo parecen mostrarnos condiciones de violencia y desastre? La respuesta a esta pregunta, y la clave del Efecto Isaiah, est谩 fundada en develar el misterio de la oraci贸n basada en el sentimiento.
Los antiguos Escenios nos recuerdan que hay una poderosa relaci贸n entre lo que pasa en nuestro mundo interior de sentimientos y las condiciones del mundo que nos rodea. Quiz谩 incre铆blemente sencilla, esta relaci贸n establece que la condici贸n de nuestra salud, nuestras sociedades, e incluso los patrones del clima, son espejos de la manera en que lidiamos con la vida interiormente. Experimentos recientes en la ciencia de las energ铆as sutiles y la f铆sica cu谩ntica ahora arrojan credibilidad precisamente a esas tradiciones.
A trav茅s de un lenguaje que apenas estamos comenzando a entender, Isaiah nos muestra c贸mo acceder a las posibilidades ya creadas de salud, paz y cooperaci贸n y traerlas a la realidad de nuestras vidas. Ya que nuestro mundo exterior de acci贸n refleja nuestro mundo interior de sentimientos, sugiere Isaiah, lo hacemos sintiendo como si nuestras plegarias ya hubiesen sido respondidas. Es precisamente el poder de este sentimiento el que trae a la vida a nuestras oraciones. Nuevas investigaciones sugieren que cuando sentimos gratitud respecto al cumplimiento de nuestras oraciones, nuestros sentimiento producen las mismas condiciones, los campos de efecto, que atraen nuevas posibilidades en las condiciones de nuestras vidas.
Comprender que los resultados empatan con los sentimientos puede ayudarnos a entender lo que ocurre cuando parece que nuestras oraciones no son respondidas. Cuando oramos por salud en nuestras relaciones, por ejemplo, mientras experimentamos enojo, celos o furia en nuestras relaciones, 驴por qu茅 nos sorprende ver esas mismas cualidades reflejadas como enfermedad en nuestros cuerpos, nuestras familias, escuelas, lugares de trabajo y en las condiciones sociales alrededor de nosotros? La ciencia ha demostrado que cada sentimiento que experimentamos, crea una qu铆mica 煤nica en nuestros cuerpos (la qu铆mica del amor y del odio se discute en los libros The Isaiah Effect y Walking Between the Worlds). Las buenas noticias son que los mismos principios resultan ciertos para los sentimientos de afirmaci贸n de la vida. Conforme respondemos a los retos de la vida a trav茅s de compasi贸n, entendimiento, amorosa tolerancia y paz, podemos esperar experimentar estas condiciones en nuestros cuerpos, y ver el efecto extendido al mundo que nos rodea.
Albert Einstein dijo una vez que no podemos resolver un problema con el mismo pensamiento que cre贸 el problema. El poder de la indenominada oraci贸n basada en el sentimiento, representa una oportunidad para dirigir los grandes retos de nuestro tiempo conforme a un nuevo paradigma de entendimiento consciente y sentimientos que reflejen aquello que deseemos experimentar.
En lugar de imponer nuestras creencias respecto a una situaci贸n espec铆fica, nuestro perdido modo de orar nos recuerda que nada necesita ser “creado”, ya que cualquier resultado que podamos imaginar para dicha situaci贸n ya est谩 presente. Podremos servir mejor sintiendo primero el resultado de cada condici贸n que elijamos experimentar en nuestro mundo, tal como la paz y la cooperaci贸n entre gobiernos y naciones, o la prosperidad que s贸lo puede venir con la igualdad de trato para toda la gente y para todas las razas y el honrar a toda forma de vida. Es la apreciaci贸n y gratitud que sentimos en presencia de tales condiciones lo que crea los efectos cu谩nticos permitiendo que la creaci贸n empate con nuestros sentimientos.
Comparando los Modos de Orar a trav茅s del ejemplo de la Paz Global
(OL) = Oraci贸n basada en la l贸gica: solicitando intervenci贸n
(OS) = Oraci贸n basada en los sentimientos: sabiendo que nuestra oraci贸n ya ha sido contestada
1. (OL) Nos enfocamos en nuestras condiciones presentes donde no creemos que la paz exista.
1. (OS) Presenciamos todos los eventos, aquellos de paz y aquellos que vemos como ausencia de paz, como posibilidades sin juicios de correcto e incorrecto, malo o bueno.
2. (OL) Podemos sentirnos desamparados, impotentes o enojados ante los eventos y condiciones que presenciamos.
2. (OS) Liberamos nuestro juicio sobre las situaciones Bendiciendo las condiciones que nos han causado sufrimiento. La Bendici贸n no condena ni consciente el evento o condici贸n. En cambio, reconoce que el evento es parte de la 煤nica fuente de todo lo que es (Por favor vea el libro Walking Between the Worlds: The Science of Compassion, para m谩s detalles).
3. (OL) Empleamos nuestras plegarias de petici贸n invitando a la divina intervenci贸n de un poder superior para que traiga paz sobre los individuos, condiciones y lugares donde creemos que la paz est谩 ausente.
3. (OS) Experimentando los sentimientos de que nuestra oraci贸n ya ha sido contestada, demostramos el antiguo principio cu谩ntico que establece que las cndiciones de paz en nuestros cuerpos se ven reflejadas fuera de nuestros cuerpos.
4. (OL) A trav茅s de nuestra petici贸n, inadvertidamente afirmamos las mismas condiciones que menos deseamos. Cuando decimos “Por favor que haya paz”, por ejemplo, estamos declarando que la paz no est谩 presente en la situaci贸n actual. Haciendo eso, en verdad estamos d谩ndole combustible a la condici贸n que escogimos cambiar.
4. (OS) Reconocemos el poder de nuestra oraci贸n y sabemos (sentimos) que el foco de nuestra oraci贸n ya se ha convertido en pasado.
5. (OL) Continuamos solicitando la intervenci贸n hasta que vemos que el cambio ha sucedido en nuestro mundo o desistimos y abandonamos el camino de la oraci贸n.
5. (OS) Nuestra oraci贸n ahora consiste de: a) reconocimiento de que la paz ya est谩 presente en nuestro mundo viviendo conforme al conocimiento de que tales cambios han ocurrido; b) reforzando nuestra oraci贸n dando gracias por la oportunidad de escoger la paz en vez del sufrimiento.
Fuente original: P谩gina web de Gregg Braden: www.greggbraden.net
Traducci贸n: Karina Malpica
RECUPERADO EL ANTIGUO MODO DE ORAR
Gregg Braden
Gran parte de los condicionamientos en las tradiciones occidentales durante el ultimo siglo y medio nos ha invitado a “pedir” que circunstancias espec铆ficas en nuestro mundo cambien a trav茅s de la intervenci贸n divina; que nuestras plegarias sean respondidas. En nuestras bien intencionadas peticiones, sin embargo, inadvertidamente podr铆amos estar d谩ndole poder a las mismas condiciones que estamos orando para pedir que cambien. Por ejemplo, cuando pedimos “Querido Dios, por favor, permite que haya paz en el mundo”, en efecto estamos estableciendo que la paz no existe en el presente. Las tradiciones antiguas nos recuerdan que las plegarias en las que pedimos son s贸lo una forma de orar, entre otras formas. Tambi茅n existen otras que nos llevan a encontrar paz en nuestro mundo a trav茅s de la cualidad de los pensamientos, sentimientos y emociones que creamos en nuestro cuerpo. Una vez que permitimos las cualidades de paz en nuestra mente y damos combustible a nuestra oraci贸n a trav茅s de sentimientos de paz en nuestro cuerpo, el quinto modelo de oraci贸n establece que el resultado ya ha ocurrido.
La ciencia cu谩ntica ahora toma esta idea y la lleva un paso adelante, estableciendo que son precisamente esas condiciones de sentimientos a las que la creaci贸n responde, igualando el sentimiento con que hacemos la oraci贸n en nuestro mundo interior, con condiciones similares en el mundo exterior. Aunque el resultado de nuestra oraci贸n pueda a煤n no haber aparecido en el mundo exterior, estamos siendo invitados a reconocer nuestra comuni贸n con la creaci贸n y a vivir como si nuestra oraci贸n ya hubiese sido escuchada.
A trav茅s de las palabras de otros tiempos, los antiguos nos invitan a recobrar el modo antiguo de orar como un estado permanente de conciencia en el que nos convertimos, en vez de una forma prescrita de acci贸n que llevamos a cabo ocasionalmente. En palabras que son tan simples como elegantes, se nos recuerda que nos “rodeemos” de la respuesta a nuestras plegarias y los “envolvamos” en las condiciones que escojamos experimentar. En el moderno idioma, esta descripci贸n nos sugiere que para efectuar cambios en nuestro mundo, primero necesitamos experimentar los sentimientos de que el cambio ya ha ocurrido.
Conforme la ciencia moderna contin煤a validando la relaci贸n entre nuestros pensamientos, sentimientos y sue帽os con el mundo que nos rodea, se hace m谩s claro ese puente olvidado entre nuestras plegarias y aquello que experimentamos. La belleza de esa tecnolog铆a interna se halla en que est谩 basada en condiciones humanas que ya poseemos. Desde los profetas que nos vieron en sus sue帽os, se nos recuerda que honrando la vida, cumplimos nuestro deber con la supervivencia de nuestras especies y el futuro del 煤nico hogar que conocemos.
Fuente original: P谩gina web de Gregg Braden: www.greggbraden.net
Traducci贸n: Karina Malpica
Kryon



























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