El vac铆o, Por Eloy Millet Monz贸
publicado por: jorge ,
el dia 19 Mayo 2007,
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El vac铆o tiene connotaciones tanto esot茅ricas como cient铆ficas. Pretendemos exponer algunas de ellas y relacionarlas, lo que nos llevar谩 a la consideraci贸n de la transmutaci贸n de la materia en esp铆ritu o dicho de otra manera, de la realizaci贸n de la voluntad en la materia. Expondremos cient铆ficamente el proceso de transmutaci贸n material y trataremos de enlazarlo con la iluminaci贸n y liberaci贸n espirituales. El proceso transmutador en su m谩xima expresi贸n estar铆a protagonizado por el Avatar, as铆 como la totalidad de la materia que se resiste a dicho proceso lo protagonizar铆a el llamado anticristo. El vac铆o es lo 煤nico que aterra al anticristo, mientras que el Avatar se siente atra铆do hacia 茅l. El 脕ngel de
El vac铆o es el resultado de dos procesos cient铆ficos: el efecto fotoel茅ctrico y la radiactividad, as铆 como de sus hom贸logos esot茅ricos: la transmutaci贸n y la iluminaci贸n a trav茅s del fuego del coraz贸n, que produce la liberaci贸n.
Tres son los apartados en los que fraccionamos este trabajo:
1.鈥擠efiniciones y conceptos: ciencia y religi贸n, hip贸tesis y axioma, proposici贸n y realizaci贸n.
2.鈥擝reve cronolog铆a.
3.鈥擯osible relaci贸n entre ciencia y ocultismo.
RECONOCIMIENTO
Si se introducen en un crisol azufre en polvo y limaduras de hierro ambas sustancias se mezclar谩n manteniendo cada una sus propiedades. Al calentar el crisol se funden y al enfriarse aparece otra sustancia nueva que nada tiene que ver con las dos anteriores, el sulfuro ferroso. La raz贸n de ello es por la combinaci贸n, y no la mezcla, entre el azufre y el hierro.
Este trabajo podr铆a ser un resultado de la combinaci贸n entre las personas con voluntad al bien que nos reunimos en Segovia, Espa帽a, en el 煤ltimo fin de semana de Septiembre del 2.006 y constituye un aut茅ntico honor para su autor el servir para una posible expresi贸n grupal de lo que all铆 qued贸 de manifiesto. Gracias a todos.
1.- Definiciones y conceptos: ciencia y religi贸n, hip贸tesis y axioma, proposici贸n y realizaci贸n.
Actualmente todo el mundo sabe que
Un nuevo conocimiento empieza cuando se formula una hip贸tesis mediante la capacidad humana de inventar y que cuando se verifica experimentalmente se forma un axioma aplicable a todo, es decir que se generaliza por inducci贸n de unos a otros dando lugar a una ley de comportamiento. De 茅sta manera sabemos el por qu茅 de muchas cosas sin tener que volver a demostrarlas.
En el camino recorrido por la humanidad se observan dos grandes escisiones o grupos, el hipot茅tico, imaginativo e inventor y el experimental o realizador. Ambos se expresan por separado, pero cuando se han combinado resultaron proposiciones que se han convertido en axiomas y 茅stos en leyes revolucionarias cuyo descubrimiento ha abierto una nueva era para la humanidad.
Se concept煤a al siglo XIX como materialista debido al predominio de la experimentaci贸n. Imaginemos la sorpresa de un qu铆mico de la 茅poca cuando en el a帽o 1.700 apenas se conoc铆an una docena de elementos, en el 1.800 unos 35 para pasar a 103 en 1.979. En casi 300 a帽os se descubri贸 la existencia de 91 nuevos elementos con los que hab铆a que experimentar observando sus propiedades y utilidades siguiendo el esquema de:
hip贸tesis—-experimentaci贸n—–axioma—–generalizaci贸n——ley.
Pero la fiebre por el experimento no sucede en el XIX solamente, sino que se reproduce en toda la historia de la humanidad afectando a ambos grupos de manera que cada cual se repliega en s铆 mismo defendi茅ndose de lo que afirma el otro o descalific谩ndole. Todo lo que ahora somos, de bueno y de malo, es el resultado de tales defensas mutuas y tambi茅n, de los momentos en los que han consentido combinarse. Cada combinaci贸n resalta con su propio renacimiento y su estela permanece a pesar de los tiempos porque est谩 formada con unas sustancias fraternales y no separadoras basadas en la cesi贸n de lo propio para que no sea ni tu ni yo sino la suma de los dos.
As铆, Mileto, ciudad de Asia Menor colonizada por los jonios en el XII antes de Cristo lleg贸 a constituir un enclave intelectual propiciado por personajes como Tales, Anaximandro o Anax铆medes que provocaron con sus hip贸tesis verdaderas revoluciones hasta crear escuela, la escuela j贸nica, operante a partir del VI a.d.C. y caracterizada por el intento de explicar racionalmente el mundo bas谩ndose en la experiencia.
Arist贸teles les llama los f铆sicos porque explicaban la naturaleza como una unidad viviente fundada en un 煤nico y originario principio: el arkh毛. Tales de Mileto fue quiz谩s el primero en intentar enunciar las leyes de la naturaleza infundiendo en el mundo hel茅nico la cultura de la antigua Babilonia, mezcla de acadios, sumerios, medos y persas entre otros, de ah铆 que se atribuya la confusi贸n entre sus lenguas a una torre existente en el interior de la ciudad en tiempos de Nabucodonosor, entre los siglos V y VI de nuestra Era, llamada Zigurat o Torre de Babel formando parte del conjunto amurallado urbano a orillas del 脡ufrates. Tales, como otros, no se preguntaba lo que se sabe sino c贸mo se sabe poniendo en entredicho a la autoridad y la tradici贸n que determinan el qu茅 pero no el c贸mo.
La epistemolog铆a o ciencia del conocimiento se estructura sobre la constante formulaci贸n de hip贸tesis que forman axiomas y acaban en leyes universales sirvi茅ndose del eureka que es la expresi贸n de la ciencia del descubrimiento, una rama de la epistemolog铆a llamada metodolog铆a. Es la constante relaci贸n entre hechos, errores y asertos. Nunca podremos entender las cosas si no hemos determinado qu茅 queremos saber para establecer un m茅todo de investigaci贸n cuyo resultado ser谩 el conocimiento.
Albert Einstein estaba en su laboratorio cuando lleg贸 apresuradamente uno de sus colaboradores comunic谩ndole que se hab铆a demostrado su teor铆a de la relatividad en un experimento astron贸mico. Ni se inmut贸 y continu贸 con su trabajo sin prestarle atenci贸n. Al preguntarle por su reacci贸n si no se hubiese demostrado le dijo: 鈥淟o hubiese lamentado, por el buen Dios, porque la teor铆a es correcta鈥.
Para Einstein, que pod铆a verificar experimentalmente a trav茅s de su mente, era un axioma del que pod铆a deducir una ley pero constituye para los profanos tan solo una hip贸tesis. La parte de la humanidad que no verificamos experimentalmente m谩s all谩 del plano f铆sico, hemos creado la creencia para creer en lo que no sabemos, invocando lo incomprensible y practicando actitudes que no podemos explicar. As铆 podr铆a comenzar una religi贸n.
La ciencia ha desarrollado su propio lenguaje cuyo m谩ximo exponente lo constituye la f贸rmula. La religi贸n ha hecho lo mismo a trav茅s del mito. El mito no admite formulaci贸n porque representa el ideal y exige creencia, no tiene base experimental. La f贸rmula no se mitifica porque obedece a una realidad comprobable y exige su ejecuci贸n. As铆 aparecen los dogmas cient铆fico y religioso que se ejecutan a trav茅s del culto. Si la ciencia intenta reducirlo todo a f贸rmulas y la religi贸n a mitos, ambos se representan por s铆mbolos en los que concentran todo lo que son. Si se uniesen f贸rmula y mito producir铆an un tercer elemento:
el sonido, el Verbo creador sin dogmas.
Tres caracter铆sticas pueden definir tanto a la ciencia como a la religi贸n pero sin nexo que las corresponda mutuamente, por lo que persisten mezcladas.
Respecto de la ciencia tres verbos en infinitivo:
Saber——Comprender——-Explicar
Respecto de la religi贸n tres actitudes:
Creencia——–Plegaria———Culto
Es decir,
|
Saber |
<=> |
Creencia |
|
Comprender |
<=> |
Plegaria |
|
Explicar |
<=> |
Culto |
Existen creencias de las que se ignora la raz贸n y conocimientos en los que no se cree, plegarias incomprendidas y actitudes que no podemos explicar. As铆 creamos el culto.
Es necesaria la combinaci贸n entre los elementos de cada grupo, ello podr铆a constituir el germen de la fraternidad universal y el establecimiento de leyes con muy distinto cariz a las actuales, derivadas de hip贸tesis razonadas y aplicables universalmente en la pr谩ctica, evitando expresiones como las que recoge el Derecho Can贸nico en su Canon 487 definiendo al estado religioso como 鈥渆l modo estable de vivir en com煤n, por el cual los fieles, adem谩s de los preceptos comunes, se imponen tambi茅n la obligaci贸n de practicar la obediencia, la castidad y la pobreza鈥.
Estas leyes pueden desarrollarse a partir del principio individual de concreci贸n sobre qu茅 debo saber para tener fe y creer en mi mismo pero no como individuo aislado, sino como que formo parte de un entorno en el que me corresponde determinado papel. Para descubrir d贸nde se encaja en el conjunto se precisa el conocimiento del mismo y de s铆 mismo e iniciar el camino de servirle, no continuar con el de estorbarle.
Muchos son los humanos que han descubierto todo o parte de su conjunto y le han servido legando a la humanidad ese eureka, un conocimiento que ha sido aprovechado ego铆stamente por otros. As铆, al utilizar estos conocimientos envenenamos las aguas y la atm贸sfera, empobrecemos la fertilidad de la tierra y destrozamos la corteza terrestre utilizando energ铆as f铆sicas, psicol贸gicas y nucleares contra otros y contra todo. Por el mal uso del conocimiento.
Es evidente que la soluci贸n no puede sobrevenir con la generalizaci贸n de la ignorancia y la concentraci贸n del conocimiento en exclusiva para unos pocos, sino justo al rev茅s. Tan solo se requiere que sea presentado y explicado de manera l贸gica, comprensible y ausente de f贸rmulas y de mitos, pero tambi茅n requiere que sea escuchado con la debida y responsable atenci贸n, se admita o no. No hemos sido capaces ni de lo uno ni de lo otro.
La especializaci贸n ha provocado algo de bueno y es que se haya profundizado en un espec铆fico campo del que han salido grandes conocimientos, y algo de malo, que se han creado l茅xicos y vocabularios incomprensibles para otras especialidades. Tantas diferencias constituyen una real y actualizada Zigurat. Somos buenos en nuestro campo pero in煤tiles en el resto. Sabemos m谩s pero nos hemos separado m谩s que antes de la especializaci贸n.
Hasta el siglo XVIII era posible para alguien dominar todos los campos del saber humano pero, a partir de entonces, se limit贸 el estudio a uno solo debido a la acumulaci贸n de conocimientos y la imposibilidad de adquirirlos todos.
De la misma manera que no nos separamos de un mal pensamiento cort谩ndonos la cabeza, habr谩 que efectuar alg煤n cambio en nuestra propia estructura para que aparezca otra nueva, fresca y actualizada. Este cambio deber谩 comenzar por no nutrir a la estructura obsoleta para que sucumba por inanici贸n hasta que se contraiga sobre s铆 misma densific谩ndose tanto que, como un agujero negro, implosione desapareciendo para siempre. Existe un vac铆o en ese mismo instante, all铆 donde exist铆a una estructura humana, la energ铆a de este vac铆o creador es tal que magnetiza todo su entorno a partir de un centro, apareciendo el germen o semilla de una nueva estructura.
El efecto es el mismo que el producido cuando lanzamos una piedra al estanque y se forman peque帽as olas hasta la orilla recorriendo la totalidad de su superficie.

El conjunto de actitudes impuestas por la tradici贸n o por la autoridad, propicia que se dirija y controle a una sociedad, por tanto, tambi茅n estar谩n dirigidos y controlados el conocimiento y la ignorancia. La importancia estriba en discernir el qu茅 conocer. Una vez se ha determinado ya no resulta dif铆cil establecer un m茅todo y ponerse manos a la obra.
El vivir inmersos en los condicionantes sociales y ser capaces de abstraerse de los mismos para crear otros nuevos, podr铆amos determinarlo como una primera aproximaci贸n al vac铆o. Una vez se ha lanzado la piedra resultar谩 imposible evitar sus olas, por lo que se hace necesaria toda nuestra atenci贸n cuando se ha de elegir. El resultado de las hip贸tesis es nuevo conocimiento que se incorporar谩 a toda la humanidad, tanto para su uso correcto como el incorrecto y entendemos que puede empezar con el qu茅 conocer y qu茅 hacer, actividades resultantes de la combinaci贸n, que no de la mezcla, entre creencia y saber.
Ello supone un cambio, una transmutaci贸n en la propia estructura actual humana respecto de cada cual, a trav茅s de la identificaci贸n de los pensamientos que nos ocupan, sentimientos y actitudes. La transmutaci贸n es dual:
–por un lado se desatienden progresivamente las estructuras que no entran en la consideraci贸n de la nueva hip贸tesis, utilizando y concentrando la energ铆a en un solo punto que est谩 constituyendo el actual centro de atenci贸n, y este centro es como el ojo del hurac谩n, el vac铆o.
–por otro lado, las obsoletas estructuras desatendidas no se pierden en la nada, sino que se desprenden del conjunto cuando exista un n煤cleo de atenci贸n centralizada con la suficiente potencia como para suministrarles la necesaria energ铆a que han de invertir en el proceso de separaci贸n. Es como una fisi贸n nuclear de la que se emite gran cantidad de energ铆a, y toda ella es aprovechada para que cada componente o part铆cula absorba la que le corresponde, formando este conjunto una serie de n贸dulos o cuerpos energ茅ticos microsc贸picos que determinan la teor铆a corpuscular como m谩s adelante observaremos.
Una vez han logrado energetizarse y separarse del conjunto, es decir, cuando hayamos logrado separarnos de un mal pensamiento sin habernos cortado la cabeza, se producen dos efectos:
–el primero al que llamamos de servicio, consiste en que las part铆culas desprendidas de estructuras humanas y energetizadas al m谩ximo de su capacidad o humanizadas, regresar谩n hacia otras menos energ茅ticas que constituyen expresiones tanto del propio reino humano como de los reinos animal, vegetal y mineral.
–el segundo o de aspiraci贸n, es la actividad impulsada por la hip贸tesis o centro de atenci贸n que, m谩s pronto o m谩s tarde, provocar谩 estructuras nuevas cuya progresiva materializaci贸n exige nueva sustancia capaz de soportar el potencial o voluntad contenido en la proposici贸n. Es la consecuencia de haber lanzado la piedra al estanque.
Tanto el efecto de servicio como el de aspiraci贸n son el resultado de un proceso en el que se ha producido la combinaci贸n entre alguno de los elementos que caracterizan a la ciencia con su hom贸nimo respecto de la religi贸n, siendo siempre distintos los resultados ya que en cada circunstancia del pensar, sentir o actuar se invierten energ铆as no coincidentes. Esta transmutaci贸n definida tanto para el 谩mbito cient铆fico como para el religioso, es negada, debido a la ley de la m铆nima resistencia que rige la materia en actual manifestaci贸n, provocando la falta de entendimiento entre ciencia y religi贸n, en sus m谩s amplias e incluyentes acepciones.
Sin embargo se formularon proposiciones o hip贸tesis que han provocado el actual nivel de conocimientos. As铆 pues, en determinados 谩mbitos o expresiones esot茅ricas se nos da a conocer la cosmogon铆a de la humanidad en las cadenas de Saturno, del Sol, de
Todos ellos sin excepci贸n cumplen su cometido que consiste en revestir la expresi贸n humana, intenci贸n o hip贸tesis, para que se manifieste en las sustancias f铆sica, astral y mental. Son los ejecutores del 鈥pedid y se os dar谩鈥, nada m谩s y nada menos, efectuando la construcci贸n de la materia correspondiente a tal demanda.
La evoluci贸n exige que las actuales proposiciones o hip贸tesis no tengan que ver con las que ya hac铆amos en las cadenas de Saturno, del Sol o de
El vac铆o actual habr铆a de producirse a partir de una actitud que propicie la estabilidad f铆sica y emotiva necesarias para el correcto pensar, siendo la mente la que rija todo el conjunto y permita la transmutaci贸n en cada plano de manifestaci贸n.
Las ense帽anzas esot茅ricas nos dicen 鈥搚 creemos que no se hace suficiente hincapi茅 en ello a pesar de su enorme inter茅s- que desde la evoluci贸n en la cadena de Saturno nos acompa帽an unos 谩ngeles operantes en los cuatro subplanos superiores de cada plano en manifestaci贸n, cuya 煤nica misi贸n es la de transmutar la materia de uno a otro plano. Es decir, que propician todo fen贸meno radiactivo, ya que se define la radiactividad como la energ铆a que se desprende cuando la materia pasa a otro estado superior. Constituyen la aut茅ntica y segura esperanza de un futuro mejor, su caracter铆stica es la alegr铆a, porque alegr铆a es aquello que experimentamos cuando conseguimos hacer realidad un prop贸sito. Son los encargados de que la materia constituyente de los tres subplanos inferiores de cada plano pueda transmutar hacia la de los cuatro subplanos siguientes. Cuando seamos conscientes de este proceso podremos experimentar la satisfacci贸n mental, no la emocional.
Estos 谩ngeles permiten y propician el cambio del hielo en agua o en vapor, el de la fundici贸n de metales y quiz谩s el m谩s interesante de todos sea el de la transmisi贸n del sonido al convertir en ondas electromagn茅ticas tanto el mec谩nico movimiento de los m煤sculos que producen la voz como la intenci贸n al hablar, transportando magn茅ticamente todo ello. Y no es ning煤n milagro.
El conocimiento pertenece a la humanidad y puede impartirse pero no es posible hacer lo mismo con la sabidur铆a porque es de car谩cter exclusivo e individual, personal e intransferible, no existen dos sabios iguales pero si dos personas con id茅ntico nivel de conocimientos. El conocimiento tan solo es la parte objetiva de la sabidur铆a, y 茅sta constituye la revelaci贸n de la acci贸n individual.
Se nos describe esot茅ricamente c贸mo act煤a un elemental constructor, sea de la proveniencia que sea, penetrando en el estado de materia inmediatamente superior al que opera para recoger sustancia con sus brazos curvados y manos como paletas para mejor sujeci贸n, regresando a su nivel operativo y construyendo la correspondiente materia en ese plano. De la misma manera que el peque帽o 谩ngel penetra en un estado inmediato superior para recoger instrucciones que las ejecutar谩 en su propio plano, as铆 operan todos estos seres procedentes de otras cadenas en las que evolucionamos en el pasado, esperando a que se creen, por parte de la humanidad actual, esos n煤cleos magn茅ticos, proposiciones o hip贸tesis de los que podr谩n absorber la correspondiente energ铆a en la actual evoluci贸n terrestre y no la que todav铆a utilizamos, perteneciente a evoluciones anteriores.
Mientras no aparezca esa proposici贸n, n煤cleo o vac铆o creador, ni unos podr谩n efectuar el efecto servicio ni los otros tendr谩n posibilidad de estructurar nuevos materiales m谩s perfectos por el efecto aspiraci贸n.
Tal creencia puede tener su base de conocimiento en la ciencia cuando, por ejemplo, el f铆sico-qu铆mico sueco Svante Arrhenius (1.859-1.927), enunci贸 su 鈥hip贸tesis de la panespermia鈥 consistente en la transmisi贸n de vida desde un astro hacia otro por la mediaci贸n de unos min煤sculos seres vivos que se desplazan a trav茅s de los espacios intersiderales. Estos seres vivos que menciona la ciencia, son manifestaciones de los 谩ngeles transmutadores de la materia nombrados esot茅ricamente y su desplazamiento a trav茅s del espacio intersideral es un efecto similar al de la transmisi贸n del sonido mediante ondas electromagn茅ticas o al del cambio de la materia desde un estado a otro.
Nos preguntamos sobre la raz贸n por la que resulta dificultoso encontrar en los diccionarios la palabra 鈥減anespermia鈥, incluso en los enciclop茅dicos. Ciencia y esoterismo hablan de lo mismo, por lo que podr铆a resultar m谩s f谩cil el di谩logo, tan solo har铆a falta un poco de atenci贸n mutua.
Otra corroboraci贸n cient铆fica muy interesante es la propiedad consistente en el intercambio temporal de electrones entre dos 谩tomos, de manera que uno adquiere durante cierto tiempo caracter铆sticas y propiedades del otro.

La experimentaci贸n cient铆fica demuestra que ello est谩 ocurriendo entre part铆culas at贸micas que se intercambian mutuamente materia y propiedades. Tambi茅n constituye una afirmaci贸n esot茅rica que las actuales caracter铆sticas y diferenciaciones humanas en razas y constituciones son debidas a determinada colaboraci贸n entre planetas. Si aplicamos el principio herm茅tico tal es arriba como abajo, tal es abajo como arriba, nos permite comprender y admitir la afirmaci贸n esot茅rica a trav茅s de la experiencia cient铆fica, as铆 como la posibilidad de que ocurra respecto de sistemas solares, galaxias, 鈥, en todo el infinito Cosmos. Es decir, que podr铆a ser admisible el intercambio telep谩tico o medi煤mnico a trav茅s del efecto aspiraci贸n y el de servicio, enunciados tanto por la ciencia como por el ocultismo, solo que con distintos nombres.
La diferencia estriba en que la ciencia exige la experimentaci贸n mientras que la expresi贸n religiosa basada en la creencia ha de recurrir al lenguaje simb贸lico para explicar lo que no puede: el misterio. De esta manera, las autoridades religiosas y cient铆ficas esgrimen leyes sin correspondencia axiom谩tica aunque si hipot茅tica, como por ejemplo el error de Sir Isaac Newton en la primera mitad del siglo XVII cuando afirm贸 que la luz viaja m谩s r谩pido en un medio denso que en otro m谩s liviano, es decir que es m谩s r谩pida en el agua que en el aire. Debido a su car谩cter imponente y autoritario, perdur贸 esta falsa creencia cient铆fica durante cien a帽os hasta que Maxwell, en 1.864 demostr贸 que la luz era un fen贸meno electromagn茅tico y que no viaja m谩s r谩pido en el agua que en el aire, desbancando la hip贸tesis de Newton al convertirla en axioma y este en ley. De esta manera se suscit贸 gran inter茅s cient铆fico por experimentar sobre los efectos que produce la luz en los fen贸menos el茅ctricos, ya que la propia luz tiene por causa otro fen贸meno el茅ctrico.
Comprobaremos a lo largo de este trabajo que nos movemos por creencias generalizadas e institucionalizadas, estableciendo diferencias respecto del conocimiento, cuando debiera ser al rev茅s, permitir mediante el respeto que cada cual siga su propia creencia y que el conocimiento adquirido sea patrimonio de la humanidad, comparti茅ndolo. Es decir que hacemos com煤n e igual para todos a la creencia pero diferenciamos entre tu conocimiento y el m铆o. Podr铆amos universalizar el conocimiento y particularizar la creencia como patrimonio de cada cual.
El inter茅s por la experimentaci贸n produjo, sobre todo en el XIX una corriente de opini贸n que dividi贸 profundamente a la humanidad, tanto a las comunidades cient铆ficas como a las religiosas. En las cient铆ficas, unos estaban a favor de las nuevas experiencias en la f铆sica y en la qu铆mica, y otros se aferraban a las antiguas creencias, lo que propici贸 un estado de escepticismo y desconfianza mutua que se manifestaba en las contradicciones y descalificaciones de unos contra otros.
De la misma manera que hay seres en el campo cient铆fico que han dado un gran legado de conocimientos a la humanidad fruto de sus propias creencias, conocimientos de los que nos beneficiamos, vivimos y ostentamos en el presente a pesar de las opiniones que en su contra se levantaron, tambi茅n en el aspecto espiritual han surgido seres que han ofrecido a la humanidad conocimientos ocultistas, y han creado escuela. Si los cient铆ficos han sido vilipendiados, criticados y desautorizados cuando expresaron sus enunciados hipot茅ticos, otro tanto ocurre con las personas que espiritualmente han ofrecido a la humanidad un enorme bagaje de conocimientos ocultistas.
Si podemos apartar la desautorizaci贸n y la cr铆tica, el 谩nimo objetor y la autoridad que impone, tan solo quedar谩n las afirmaciones hipot茅ticas de unos y otros con la libertad de que sea cada ser humano quien dilucide si las admite o no, y cuando existan muchos que en su cotidiana y habitual vida conviertan en ley todo axioma respecto de c贸mo viven y act煤an, c贸mo sienten y piensan, la ley se generaliza universaliz谩ndose a toda la humanidad en forma de conocimiento sin diferenciaciones ni impedimentos, porque ha llegado a saberse todo aquello en lo que se cre铆a.
Cuando alrededor del a帽o 1.920 Arrhenius enunciaba su hip贸tesis sobre la panespermia, no se dispon铆an de instrumentos o aparatos que detectasen la existencia de materia org谩nica en el polvo estelar que continuamente cae sobre la atm贸sfera terrestre procedente del cosmos. Sin embargo fue capaz de ofrecer a la humanidad su hip贸tesis dando al traste con creencias cient铆ficas y religiosas imperantes respecto del g茅nesis y que se resist铆an a admitirla, ya que supone la existencia de un enorme y gigantesco cometa que habr铆a transportado hasta
Tal afirmaci贸n suscit贸 grandes convulsiones en su contra como las que provocara en su tiempo Cop茅rnico o Galileo Galilei. Ocurre, no obstante, que a lo largo de la historia ciertas hip贸tesis no admitidas y rechazadas se han demostrado experimentalmente m谩s tarde, convirti茅ndose en realidades constituidas por el conocimiento que proporciona el saber lo que se cree.
Comoquiera que el actuar, sentir y pensar son resultados de la relaci贸n con los dem谩s que tambi茅n act煤an, sienten y piensan, y que unas veces se mezclan y otras logran combinarse por la ausencia de cr铆tica y objeci贸n, cuando se produce la combinaci贸n se manifiestan la armon铆a y la paz, caracter铆sticas de la universalidad y contrarias a la separatividad. La nota que predomina es la alegr铆a por la relaci贸n sin impedimentos, produci茅ndose de manera simult谩nea el efecto servicio y el de aspiraci贸n.
Se observa que quienes han dado conocimientos a la humanidad, los han expresado influidos en cierta manera por determinadas circunstancias tanto cient铆ficas como religiosas y sociales, cometi茅ndose en ocasiones verdaderas atrocidades debidas a la imposici贸n de la creencia, imposici贸n que se efect煤a tanto por ignorancia, como por autoridad o inter茅s. Los cient铆ficos ocultando sus conclusiones y los espiritualistas dej谩ndose llevar por las tendencias de la 茅poca, reaccionando unos contra otros. Pero si en el presente somos capaces de observar el conjunto epistemol贸gico sin el fragor de la objeci贸n, podremos llegar hasta la misma esencia del conocimiento que nos transmiten unos y otros. Cuando leemos el legado de cualquiera de ellos y nos esforzamos en desatender el tiempo que hayan podido invertir en discursos de enaltecimiento personal, paneg铆ricos y de descalificaci贸n de otros, podremos encontrar lo 煤nico que se esta manifestando en todos ellos sin excepci贸n, y es que han sabido algo de lo que creen y nos lo transmiten al resto en forma de conocimientos. Las circunstancias constituyen el tiempo que cambia constantemente pero la esencia del conocimiento permanece inalterable en el espacio. O atendemos al tiempo o progresamos hacia el espacio 鈥
La panespermia provoc贸 un pandem贸nium como tantos otros en la historia. Agust铆n de Hipona protagoniz贸 uno de ellos, que se deja entrever medio escondido desde el siglo IV debido a que se adopt贸 y adapt贸 a la iglesia cat贸lica como uno de sus grandes doctores, cuando se preguntaba:
鈥溌縎er谩 Dios el tiempo?鈥
A pesar del revuelo habitual debido quiz谩s a la ignorancia de unos y a la conveniencia de otros, Agust铆n, Cop茅rnico, Galileo y otros muchos, han sido capaces, en alg煤n momento, de abstraerse de las circunstancias condicionantes llegando hasta la misma esencia del conocimiento, esencia que transmiten a trav茅s y a pesar de todas las limitaciones. Muchos son los ejemplos de ello, y nos permitimos atender a uno de hace apenas 25 a帽os cuando dos f铆sico-qu铆micos norteamericanos con el apellido hispano 脕lvarez, Lu铆s el padre y Walter el hijo, experimentaban sobre la concentraci贸n de iridio existente en unos estratos geol贸gicos encontrados en Gubbio, Italia, habiendo acudido all铆 precisamente porque la existencia de iridio es muy rara y extremadamente escasa en
Se calcula que hace aproximadamente un centenar de millones de a帽os atr谩s toda la vida terrestre se basaba exclusivamente en el carbono, pero a partir de la extinci贸n de los dinosaurios y de forma progresiva, han ido apareciendo f贸siles de algas diatomeicas con otro elemento del que no se tiene constancia de que existiese hasta entonces en
Hay que tener en cuenta que por efecto de la radiaci贸n alfa sobre el aluminio se obtiene silicio, como m谩s adelante observaremos. Tenemos base cient铆fica para creer en la hip贸tesis de que el silicio terrestre pudo formarse a partir de las radiaciones desde aquella 茅poca.
Resulta admisible de manera l贸gica y enlazando los hechos, que el germen de la vida actual en
En el presente se sigue cada vez con menor resistencia la hip贸tesis de la panespermia y se sabe algo m谩s de la desaparici贸n de los dinosaurios, no resultando tan descabellada la idea de que llegando materia org谩nica a
Este intercambio y constante interrelaci贸n entre las partes de un todo puede tener una traducci贸n: la fraternidad.
Como toda hip贸tesis tiene a su inventor o impulsor y a su ejecutor o realizador, y debido a que existen hip贸tesis m谩s abstractas o de mayor dificultad de realizar que otras, asimismo existir谩n distintos niveles o jerarqu铆as realizadoras. Al Excelso Ser o Entidad capaz de formular la m谩s pura y abstracta de las hip贸tesis y de mayor complejidad en su realizaci贸n le llamamos Dios o Logos, asimismo cabe pensar en la existencia de su hom贸logo Constructor y en su mismo nivel de excelsitud, pureza y abstracci贸n que, atendiendo a los seres que Lo conforman, se designan como elementales constructores, seres asuras, ahrimanes o luciferes en infinitas jerarqu铆as, tantas como posibilidades hipot茅ticas a realizar.
El ocultismo y el 谩mbito cient铆fico tienen distintas consideraciones en lo concerniente a la transmutaci贸n, liberaci贸n, iluminaci贸n y vac铆o, actividades todas ellas resultantes de la relaci贸n en la que se combinan esp铆ritu y materia, hombre y 谩ngel, ciencia y religi贸n. Podr铆a resultar esclarecedor contemplar estos aspectos referentes a la transmutaci贸n, observando la constante actividad que en este sentido se ha producido en la humanidad desde tiempos inmemoriales.
Adoptando el axioma de Einstein sobre la disminuci贸n del tiempo al aumentar la velocidad, (el tiempo transcurre m谩s aprisa arriba de un edificio que abajo, pero medido abajo), si aumentamos mucho la velocidad va a disminuir mucho el tiempo hasta que, al llegar a la velocidad de la luz f铆sica (
Vamos a crear un veh铆culo hipot茅tico para desplazarnos a velocidades superiores a la de la luz y regresar por un momento a una parte de nuestro pasado contemplando el ir y venir de sucesivas hip贸tesis, admitidas unas y rechazadas otras, verdaderas en un momento dado o siempre falseadas, para conocer algo de lo que nos precede y de lo que nos puede ser venidero. Ante esta rapid铆sima visita al pasado habr谩 que omitir infinitos detalles en los que no nos detendremos y advertir que los rese帽ados no constituyen lo m谩s relevante, pero los consideramos suficientes para la finalidad de este trabajo.
2–BREVE CRONOLOG脥A
A帽o 380 antes de Cristo
Estamos con Dem贸crito de Abdera que, bas谩ndose en su maestro Leucipo postula que toda sustancia la conforman unas part铆culas materiales e indivisibles a las que llama 谩tomos y que entre ellos tan solo existe el vac铆o. Constituye una de las primeras referencias al vac铆o de las que disponemos.
A帽o 320 antes de Cristo
Arist贸teles no admite las hip贸tesis de Dem贸crito y adopta las de Emp茅docles mediante las que se afirma que las sustancias se forman a partir de los elementos de la tierra, del agua, del aire y del fuego, a帽adiendo un quinto elemento, el 茅ter, llenando as铆 el vac铆o de Dem贸crito.
Una hip贸tesis contra otra.
A帽o 300 antes de Cristo
Estamos con Euclides y nos dice que no elige ni una ni otra, sino que prefiere el m茅todo deductivo y la experimentaci贸n pr谩ctica, dando as铆 a la humanidad unos conocimientos que van a constituir el libro de texto en ense帽anza durante m谩s de 2.000 a帽os. Sin embargo, sus seguidores son llamados los disputadores, porque est谩n reduciendo el arte de la dial茅ctica a la disputa formal. Comienza a introducirse otro m茅todo, el inductivo, basado en la curiosidad m谩s all谩 de la experimentaci贸n, haciendo admisibles hip贸tesis basadas en razonamientos l贸gicos.
A帽o 200 antes de Cristo
La obra De rerum natura (La naturaleza de las cosas) de Lucrecio permite trasladar al imperio romano gran parte del conocimiento hel茅nico, adoptando las hip贸tesis de Dem贸crito vigentes durante cinco siglos, tal es as铆 que en el a帽o 1.483 el Papa Sixto IV ordena copiar 铆ntegramente al lat铆n.
Puede observarse un largo per铆odo de tiempo en el que es escasa la formulaci贸n hipot茅tica debido a que es el mundo 谩rabe el que desarrolla especialmente la qu铆mica, atendiendo a excepciones tales como el alem谩n Libau o el suizo Paracelso, aunque los alquimistas europeos durante
Los anomeos dejan sentir su influencia sobre todo en el cristianismo, al sostener que el Verbo es de distinta naturaleza a la del Padre, idea basada en Arrio que, por los siglos V y VI, afirma que el Verbo posee tan solo una divinidad secundaria y que encontr贸 esta hip贸tesis en Or铆genes (siglo III) cuando proclama que el Hijo tiene distinta sustancia de la del Padre. Arrio fue presb铆tero en Alejandr铆a y excomulgado, pero sus hip贸tesis o doctrinas tienen muchos seguidores, tantos que el emperador Constantino convoc贸 el Concilio de Nicea para condenarle,dejando resueltas las diferencias afirmando imperativamente en mayo del a帽o 325: 鈥淛esucristo, Hijo 煤nico de Dios, es nacido del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, Luz de Luz, verdadero Dios de Dios verdadero, engendrado y no creado, consustancial al Padre y que por 脡l fueron hechas todas las cosas鈥
En Espa帽a no se zanja la controversia hasta el a帽o 587 en el III Concilio de Toledo en el que el rey visigodo Recaredo, su esposa y toda la corte tienen que abjurar con la intenci贸n de acabar con tanta guerra entre hispanoromanos y visigodos. Una vez m谩s contemplamos la imposici贸n de unas hip贸tesis sobre otras mediante la autoridad que establece las creencias que le convienen, siendo la ignorancia y el inter茅s particular sus instrumentos.
Hasta el siglo XVII
Los pensadores griegos se sienten atra铆dos hacia dos tipos de filosof铆a, la natural y la moral. De
Sobre el a帽o 250 de nuestra Era se protagoniza un desarrollo m铆stico en exceso a trav茅s del neoplatonismo y las formulaciones de Plotino. En Europa se rigen b谩sicamente por
En 1.543 Nicol谩s Cop茅rnico publica un libro revolucionario, pues afirma que hay que considerar al Sol como centro del Universo y no a
Encontramos a un genial publicista, convincente l贸gico y que est谩 acabando con todas las teor铆as aristot茅licas, Galileo Galilei, gran narrador que describe sus experimentos de forma tan clara e irrefutable que est谩 conquistando a la comunidad erudita europea. El aspecto revolucionario de Galileo estriba en la sustituci贸n del m茅todo deductivo por el inductivo, es decir, en lugar de que las conclusiones sean deducidas a partir de unas generalidades, hay que observar para poder hacer la generalizaci贸n, o sea el axioma.
El verdadero 茅xito del pensamiento humano empieza a producirse cuando se establece un principio fundamental 鈥渆l libre intercambio y la cooperaci贸n鈥, algo tan obvio en el presente y que provocaba grandes recelos en el pasado, as铆, los pitag贸ricos formaban una sociedad secreta, los alquimistas de
Se va produciendo una interrelaci贸n cient铆fica sin paralelo en el aspecto espiritual que contin煤a recluido y aisl谩ndose cada vez m谩s, de manera que actualmente la ciencia est谩 formada por una comunidad con mayor relaci贸n y comunicaci贸n que el que se produce en los diversos sectores del aspecto espiritual. Ello conlleva quiz谩s, a una mayor separaci贸n.
En este orden de cosas, los adelantos del mundo 谩rabe empiezan a ser adoptados en Europa y se construye el primer microscopio 贸ptico con una lente de vidrio y que precisa de la luz del d铆a para observar los objetos.
Isaac Newton se establece en el mundo cient铆fico con gran autoridad postulando su teor铆a corpuscular de la luz. Por su parte, Christiaan Huygens, f铆sico neerdanl茅s, formula otra hip贸tesis respecto de la luz, la teor铆a ondulatoria afirmando que la energ铆a se propaga mediante ondas y no part铆culas, negando que sea m谩s r谩pida en el agua que en el aire, es decir contradiciendo en todo a Newton.
De nuevo la contraposici贸n de hip贸tesis que, en este caso concreto se resolver谩 a partir de 1.864. Sin embargo, la comunidad cient铆fica se inclin贸 ante lo que dec铆a Newton rechazando a Huygens durante un siglo.
Ilustramos con un sencillo gr谩fico ambas teor铆as

1.801
El ingl茅s T. Young reafirma la teor铆a ondulatoria al explicar con ella las interferencias y los distintos colores del espectro. Pero queda pendiente la corpuscular.
1.803
John Dalton rescata a Dem贸crito al desarrollar su teor铆a at贸mica bas谩ndose en las hip贸tesis de dos antecesores suyos, Boyle y Proust. Por fin encontramos un axioma despu茅s de tantas hip贸tesis que constituye el primer enunciado at贸mico de la edad moderna en el que se distinguen dos tipos de sustancias, las elementales y las compuestas. Comienza una verdadera fiebre por la experimentaci贸n que obtiene resultados inexplicables de manera l贸gica y por las hip贸tesis vigentes.
1.827
Robert Brown bot谩nico escoc茅s, descubre el movimiento ca贸tico y desordenado de las part铆culas microsc贸picas en un l铆quido calentado, de manera que al aumentar la temperatura logran superar las fuerzas que las mantienen unidas y formando parte del l铆quido, para pasar a un estado nuevo, el vapor. Este hecho conllev贸 el establecimiento de diversas hip贸tesis reunidas en el llamado movimiento browniano que ser谩 aprovechado por Einstein 78 a帽os m谩s tarde.
1.859
Comienza a ser utilizada la palabra radiaci贸n al afirmar que la energ铆a del Sol nos llega por radiaci贸n. Los cient铆ficos Bunsen y Kirchoff logran demostrar la existencia de un espectro distinto para cada elemento qu铆mico y se constituyen como los padres de la espectroscopia actual.
Se observa que, en ocasiones, la energ铆a que recibe un cuerpo no aumenta su temperatura sino que es utilizada para cambiar de estado, proceso que se bautiza como endoenerg茅tico. Por ejemplo, cuando hierve el agua lo hace a 100 潞 cent铆grados y al aumentar la temperatura hierve con mayor fragor, pasando m谩s r谩pidamente a vapor. Ello viene a confirmar el paso de la materia desde un estado a otro cuando se le suministra la debida energ铆a, cuya correspondencia existe respecto de los dos efectos, el de aspiraci贸n y el de servicio.
Un gran descubrimiento es el que consiste en la observaci贸n de c贸mo se emite la energ铆a, que tendr谩 su momento 谩lgido en 1.921 con Einstein. Hasta ahora se tiene la creencia de que un cuerpo puede emitir energ铆a de manera infinita, sin embargo se observa que tan solo se emite bajo ciertas circunstancias que, si no se dan, desaparece la emisi贸n energ茅tica, y esto no puede explicarlo la f铆sica cl谩sica, por lo que se hace necesaria la reformulaci贸n de hip贸tesis y rechazar las vigentes.
1.864
Maxwell aporta al mundo dos enormes afirmaciones, en la primera resume toda la electricidad y el magnetismo conocidos en cuatro f贸rmulas, y la segunda, que la luz es un fen贸meno electromagn茅tico y no es m谩s r谩pida en un medio denso que, al quedar demostrado, desbanca definitivamente la tesis newtoniana.
1.866 鈥 1.867
H. Hertz estudia la descarga el茅ctrica entre dos electrodos y observa que mejoran los resultados al iluminar uno de ellos, por lo que piensa que la luz aumenta la potencia del electrodo iluminado, con la sorpresa de que este aumento de potencial lo transmite al otro electrodo de manera inmediata.
Este experimento electromagn茅tico desarrolla varias hip贸tesis que devengan en los llamados efecto fotoel茅ctrico y la radiactividad, que m谩s adelante explicitaremos brevemente. Hertz junto a Hallwachs, contin煤an investigando con estos fen贸menos basados en iluminar una placa de cinc, produci茅ndose ondas luminosas delante de ella.
1.895
Se descubren los rayos X observando que las fosforescencias de determinadas sustancias pueden atravesar materias opacas sin da帽arlas e impresionar placas fotogr谩ficas, fen贸meno al que se denomina radiactividad como efecto de una radiaci贸n o emisi贸n de energ铆a.
1.896
En la noche del 26 al 27 de Febrero trabajaba en el laboratorio un cient铆fico franc茅s, A. Henri Becquerel, experimentaba con sales del uranio obtenido a partir de la pechblenda, las meti贸 en un caj贸n junto a unas placas fotogr谩ficas sin impresionar y march贸 a su casa. Al siguiente d铆a se le ocurri贸 revelarlas observando una imagen, la de la fosforescencia del uranio. Contacta con Marie Sklodowska Curie que, junto a su esposo Pierre Curie, comienzan a experimentar con ello, observando que unas radiaciones son atra铆das hacia el polo positivo de un im谩n, por lo que han de estar cargadas con electricidad negativa y las llaman beta, a otras las atrae el polo negativo y han de tener carga el茅ctrica positiva, a las que denominan alfa y otras que no son atra铆das sino que se propagan en l铆nea recta y las nombran gamma. Observan que existen elementos con mayor radiaci贸n que el uranio, como el polonio y el radio. Se les concede el Nobel a los tres en 1.903.
Existe gran expectaci贸n hacia estos fen贸menos lo que provoca atenci贸n hacia los experimentos, tendencia que es denominada por otros como de materialista recluy茅ndose en sus espiritualidades e invirtiendo su tiempo en justificar una postura en contra, lo que da a la humanidad una considerable cantidad de conocimientos ocultistas a trav茅s de personas, mahatmas, maestros, iniciados o clarividentes.
En ambos aspectos, el cient铆fico y el espiritual, est谩 recibiendo la humanidad una ingente cantidad de conocimientos que constituyen una verdadera joya a pesar de sus atribuladas circunstancias y tendr谩 que asimilarlos, transmiti茅ndolos de individuo a individuo, de grupo en grupo, tal como acabamos de ver en la analog铆a del experimento de Hertz en 1.887, si se nos permite establecer una correspondencia entre la experiencia at贸mica y la actividad humana.
1.897
J. J. Thomson demuestra la existencia real de unas part铆culas con carga el茅ctrica que, al ser atra铆das por el polo positivo de un im谩n han de tener carga negativa y las llama electrones. Queda abierto el camino para experimentar con ellos y medir su carga y masa. L贸gicamente se formula la hip贸tesis de que han de existir otras cargas con electricidad positiva y que ambas forman el conjunto at贸mico como unidad de la materia, que es neutra, es decir sin carga el茅ctrica.
Las hip贸tesis de Dalton en 1.803 resultan ahora insuficientes, ya que se basan en la indivisibilidad del 谩tomo y esta creencia ya no puede mantenerse por m谩s tiempo ante el hallazgo de los electrones como partes integrantes de una unidad at贸mica. Todav铆a existen sectores que no admiten estos hechos debido a que no se ha experimentado con ellos, por lo que a煤n pertenecen al terreno hipot茅tico.
1.900
Max Planck y Albert Einstein consiguen demostrar la teor铆a corpuscular de la luz, llamando quantum o cuantos a los corp煤sculos energ茅ticos. Nace
1.902
Frederick Soddy deja establecido que la radiactividad es el resultado producido cuando un elemento muta hacia otro diferente quedando libre una energ铆a.
1.905
Art铆culo de Einstein sobre el movimiento browniano (1.827) proporcionando a la ciencia la evidencia experimental e incontestable sobre la existencia real del 谩tomo, otorgando un sencillo m茅todo para contarlos a trav茅s del microscopio 贸ptico. Asimismo herman贸 las dos teor铆as, corpuscular y ondulatoria, como explicaci贸n l贸gica del hecho de que se desprendan electrones de una superficie met谩lica iluminada o efecto fotoel茅ctrico. La reacci贸n que se produce ante las hip贸tesis de Einstein conmocionan los 谩mbitos cient铆ficos, momento que es aprovechado por otros 谩mbitos espirituales para defenderse argumentando sobre la inexistencia del 谩tomo.
1.906
J. J. Thomson es galardonado con el Nobel por demostrar que los electrones existen realmente como part铆culas materiales e integrantes de la unidad at贸mica, que poseen carga el茅ctrica negativa y masa, evidenciando la teor铆a corpuscular aplicada a ellos. Falta por demostrar que tambi茅n se les pueda aplicar la ondulatoria. Se suceden experimentos con distintos metales sometidos a luces variadas para observar a los electrones desprendidos, es decir, el fen贸meno o efecto fotoel茅ctrico.
1.911
Se observa que la materia se transforma cuando es sometida a la acci贸n radiactiva experimentando sus efectos en s贸lidos, l铆quidos y gases. Rutherford llega a poder medir la masa de una carga el茅ctrica positiva y que es 1.836 veces mayor que la negativa o electr贸n, asign谩ndole el nombre de prot贸n.
1.915
Se consens煤a una especie de acuerdo mediante el que los esot茅ricos y exot茅ricos establecen el mediumnismo como m茅todo para demostrar al mundo la existencia de lo espiritual ante tanta tendencia y atenci贸n al materialismo, entendiendo que el m茅dium, como mediador que es y atendiendo a lo que se nos dice esot茅ricamente, tan solo puede penetrar en el mundo de lo et茅rico o et茅reo porque tiene bloqueado el paso hacia otros m谩s sutiles como el astral, debido a que sus 谩tomos contienen hasta dos orificios de entrada energ茅tica, revelando conocimientos de car谩cter siempre medi谩tico que puedan existir en dicho mundo et茅rico, revelaciones que nunca son propias sino ajenas.
Se propaga el 谩nimo de practicar una ciencia espiritual como reacci贸n al materialismo imperante, y el hecho de negar rotundamente la existencia del 谩tomo y de las part铆culas que lo componen, se observa tanto en espiritualistas como en cient铆ficos.
Todas las manifestaciones medi谩ticas o medi煤mnicas precisan de una energ铆a invocativa que las impulse, de una adecuada estructura at贸mica que las configure para expresarlas y de un objetivo que, al ser intermediado, siempre tiene el marchamo del ser o seres que se expresan y el de quien les sirve de expresi贸n. De esta manera nos han llegado conocimientos relevantes de partes de la verdad con las tendencias o intenciones de sus impulsores, tanto occidentales como orientales, m谩s espiritualistas o materialistas. Al observarlas podr铆amos esforzarnos en no atender a esas circunstancias diversas en cada 茅poca y persona, para tratar de encontrar esa parte de la verdad en su esencia. Cuanto mayor es el tiempo dedicado a justificarse argumentando razones para descalificar al otro, mayor cuidado y atenci贸n requerir谩 del observador que busca la esencia de la verdad. Dicha esencia existe en todas estas manifestaciones, tan solo requiere de la aplicaci贸n del efecto fotoel茅ctrico y de la radiactividad para desprenderlas de lo innecesario y captar el n煤cleo: el vac铆o creador.
1.919
Rutherford somete el gas nitr贸geno a radiaciones alfa y obtiene un is贸topo, quedando establecida la mutaci贸n de la materia de manera artificial. Puede crearse materia en el laboratorio.
1.921
Nobel a Einstein por su demostraci贸n pr谩ctica sobre el efecto fotoel茅ctrico y las aportaciones a la f铆sica te贸rica. M谩s hip贸tesis.
1.922
Compton demuestra que, en el efecto fotoel茅ctrico, un electr贸n necesita menos energ铆a de la que contiene el fot贸n luminoso para desprenderse del 谩tomo, apareciendo un segundo fot贸n con la energ铆a sobrante. Es la reacci贸n en cadena.
1.926
Davisson y Germen, acaban de demostrar que los electrones tambi茅n cumplen la teor铆a ondulatoria, por lo que quedan admitidas ambas de manera definitiva como aplicables a toda la materia y no solo a la luz, aunque se admiten como hip贸tesis ya que todav铆a no se han efectuado experimentos que lo verifiquen en la pr谩ctica.
1.932
Chadwick, alumno de Rutherford, descubre una nueva part铆cula en el interior del 谩tomo, sin carga el茅ctrica y con una masa similar a la del prot贸n, el neutr贸n.
1.934
La hija de Marie Curie, Irene y su esposo Joliot, experimentan con la transmutaci贸n artificial sometiendo el aluminio a radiaciones alfa, apareciendo f贸sforo radiactivo con una vida media de dos minutos que degenera en silicio estable. Se admite que la radiactividad produce mutaciones en los seres vivos.
1.935
Hideki Yukawa, cient铆fico japon茅s, descubre otra part铆cula at贸mica, el mes贸n, cuya masa es 200 veces superior a la del electr贸n.
1.936
Se construye el primer microscopio electr贸nico utilizando electrones y que permite 800.000 aumentos.
1.937
Las teor铆as ondulatoria y corpuscular se han admitido pero no se han demostrado experimentalmente y es G. Thomson, hijo de J. J. Thomson el que lo hace obteniendo el Nobel por ello. Asimismo presenta el primer modelo de 谩tomo que consiste en una esfera cargada con electricidad positiva en la que se incrustan por su superficie unas bolas o electrones. Se le denomina plumcake por su apariencia de pastel con pasas.

1.960
Al modelo de Thomson le siguieron otros como los de Rutherford, Bohr o Sommerfeld basados en la idea de que el electr贸n gira alrededor del n煤cleo pero en 贸rbita estacionaria, es decir que siempre pasa por el mismo sitio a la misma hora.
N. Heisenberg enuncia su principio de incertidumbre al no poder encontrar al electr贸n en un lugar exacto de su 贸rbita. Todo el sector cient铆fico se pone de acuerdo para abandonar la hip贸tesis de Rutherford.
1.981
Se estudia el efecto t煤nel consistente en la propiedad de los electrones para adquirir energ铆a de su entorno o de otros electrones, con el objeto de abandonar la estructura a la que pertenecen. Hip贸tesis: los electrones forman la materia junto con el n煤cleo at贸mico, tienen tendencia a absorber energ铆a para vencer la fuerza que les mantiene unidos y desprenderse de ella, pero energetizados.
Aplicando esta hip贸tesis al aspecto espiritual, podr铆a traducirse como la tendencia de todos los seres elementarios o constructores, a absorber energ铆a para lograr abandonar la estructura material que los cohesiona en la actualidad. Se construye el primer microscopio aplicando el efecto t煤nel que proporciona una visi贸n todav铆a incompleta del 谩tomo.
1.983
Heine Roher, Nobel en 1.986, fabrica otro microscopio mediante el efecto t煤nel que permite la observaci贸n de 谩tomos individuales con mayor perfecci贸n que su antecesor y se le denomina STM.
1.984
E. Schr枚dinger y P. Dirac, establecen las bases para la f铆sica cu谩ntica mediante el c谩lculo de la probabilidad de encontrar un electr贸n determinando su posici贸n y movimiento, lo que ratifica la hip贸tesis de Heisenberg con el principio de incertidumbre. Debido a ello se dice que Einstein se equivoc贸, ya que intent贸 demostrar la inexistencia de dicho principio, sin conseguirlo. Podr铆a pensarse, sin embargo, que la certeza de Einstein se

