Adolescentes y Jóvenes Índigo: la Crisis Existencial y su Efecto sobre la Familia: Arcángel Miguel a través de Celia Fenn
publicado por: jorge ,
el dia 21 Agosto 2007
Mi hijo de dieciocho años (…) ha sido diagnosticado como bipolar, pese a lo cual suele rechazar la medicación. Abusa del alcohol y de la marihuana casi a diario. La noche pasada se dejó una pizza a 500 grados como 5 horas y todos nos levantamos envueltos en humo mientras él seguía tirado en el sofá al que el fuego se propagaba, supongo que a consecuencia de la bebida. Mi otro hijo se despertó y apagó el fuego justo a tiempo. Además somete a un peligro constante a todo el resto de su familia debido a sus actividades delictivas. Muchos profesionales nos han aconsejado que le echemos de casa. Mi preocupación es que empeore aún más. Pero puede que no sea así. ¿Qué opinas? Me siento impotente para ayudarle. Hemos probado todo lo que se nos ha ocurrido, y eso que ha sido mucho…
Queridos, llamaremos al tema de esta canalización la “crisis existencial” índigo, ya que se trata de una crisis del ser que afecta a muchos índigos en la última mitad de sus años de adolescencia.
Con frecuencia, a los 15 ó 16 años, estos jóvenes adultos índigo pueden caer en un estado de depresión o de comportamiento neurótico y comenzar a manifestar patrones de comportamiento destructivos o autodestructivos. En ocasiones dichos patrones sólo se muestran internamente, pero también pueden actuarse en el exterior. En ese caso, la familia siente y experimenta esas energías destructivas, y su paz y estabilidad se ven alteradas. En casos extremos, los índigo pueden extender esos patrones destructivos a una comunidad aún mayor y se convierten en “casos problemáticos”.
Nosotros, los canalizadores y espíritus ayudantes, vemos que muchos padres están profundamente agobiados porque no pueden imponerse a ese comportamiento destructivo, que puede incluir depresión, enfermedad mental, abuso de drogas, comportamiento antisocial, rebeldía e incluso violencia. Muchos de ustedes, padres amables y amorosos, se preguntan “¿Por qué está pasando esto? ¿En qué nos equivocamos?”. Esperamos responder a algunas de sus preguntas y darles algunas sugerencias acerca de cómo manejar estas situaciones.
El Alma Índigo y la Crisis Existencial
En primer lugar ustedes, como padres, tienen que entender el alma de su joven índigo. Se trata de seres avanzados cuyas almas tiene una vibración superior y que, por lo tanto, están más próximas a la vibración de Dios/Fuente que las suyas. De ahí les viene ese sentido o conocimiento interno que tienen de cuando algo no está bien para ellos o no les sirve. Puede que no sean capaces de articular esto por completo, pero eso que ellos saben está ahí.
Esto es especialmente aplicable cuando se refiere a las jerarquías, reglas y modos de vida que están predeterminados por la sociedad. El alma índigo se rebela en contra del confinamiento y de la represión. Busca la expresión, en alegría y libertad, de su esencia como chispa divina. A menudo, lo que obtiene a cambio es el agobiante y aburrido sistema llamado “escuela”, que persigue el aplastamiento de todo individualismo, hacer que se sientan a gusto con algunos patrones convencionales del comportamiento y pensamiento establecidos. Esto es seguido por el “trabajo” o “carrera”, en la cual dichos patrones son cristalizados en formas de supervivencia en las que ciertas acciones son retribuidas con dinero. Bueno, así es como sus jóvenes y adolescentes índigo ven las vidas de ustedes, sus sistemas educativos y sus carreras.
Porque, además, cuando el Indigo joven o adolescente los mira a ustedes, su padre o su madre, o a su comunidad, lo que ve son personas que han perdido su libertad y su pasión, y que están viviendo vidas rutinarias y nada emocionantes basadas en subsistir a base de ganar dinero. ¡El Indigo sabe que esto NO es lo que él o ella ha venido a hacer en este planeta!
Algunos índigos tienen el coraje de encontrar su propio camino hacia la pasión y la expresión individual. Pero muchos otros se sienten completamente aprisionados por el sistema y no ven un futuro para sí mismos. Entonces es cuando empieza la crisis existencial…
Se vuelven depresivos y enojados y hasta puede que se refugien en el abuso de alcohol y drogas. Algunos se niegan a ir a la escuela o a buscar trabajo. Cada vez se está haciendo más corriente entre los índigos el quedarse sentados en casa sin más. En algunos casos, esta no participación en la sociedad se mezcla son el abuso de sustancias y con la rebeldía, ocasionando una situación hogareña profundamente infeliz para todos los implicados.
Manejando la Situación: Honestidad y Autoanálisis
El primer paso para tratar este problema es reconocer que no se trata simplemente de un caso de “niño problemático”, sino de un asunto familiar o colectivo. El joven o adolescente disfuncional está desarrollando los síntomas de un problema que es parte de la unidad familiar.
Han sido los propios comportamientos y elecciones que ustedes, como adultos pertenecientes a una comunidad e inmersos en una cultura materialista, han hecho, los que han creado estos profundos patrones de enfermedad y desdicha. Sus elecciones son tóxicas para sus hijos, y van a tener que reconocerlo y que enfrentarlo. A menudo, sus elecciones son tóxicas para ustedes mismos, pero ustedes ya han reprimido esas reacciones debido a su necesidad de conformarse y tener éxito. Sus hijos índigo no van a seguir ese camino suyo de represión y pérdida de la pasión, sino que van a devolverles el reflejo de esos patrones disfuncionales propios de ustedes.
La “misión” espiritual del ser índigo es servir de “espejo” de la disfunción que hay en su sociedad, a fin de que ésta pueda ser reemplazada por algo más equilibrado y saludable. Lo que ello pueda suponer, todavía está por irrumpir. Ustedes aún están pasando por un periodo de cambio y de transición, y lo que están viviendo en sus familias podría estar vinculado a los “dolores de parto” de una manera diferente de vivir. Mientras tanto, el mensaje de sus hijos es: “vuestra manera de vivir no me sirve; yo no puedo hacer eso”. El modo en el que ustedes respondan puede determinar su futuro sendero en la vida.
No intenten obligar al joven a que se conforme. Eso sólo generará más traumas, cada vez más profundos. La situación de crisis ha aflorado porque el joven no está pudiendo comunicar sus necesidades y sentimientos y ha cayó en la desesperación.
Están tratando con un alma Vibratoriamente Superior que está traumatizada y desesperada, y también con un joven disfuncional y enojado. Estos son los dos pasos que les recomendamos que sigan para trabajar con esta situación si se presentase en sus familias.
1. Tratar los Problemas Físicos
Cuando el joven tiene problemas de drogodependencia o es depresivo, estos temas deben ser abordados con la ayuda de un profesional adecuado que los asesore y trate. Hay problemas profundamente asentados de tristeza y de inadaptación que tienen que ser corregidos y sanados.
Para la época en la que el índigo manifiesta los síntomas de la crisis, hay una gran cantidad de dolor y de daño que sólo pueden sanarse recurriendo a un apoyo profesional idóneo. Es importante encontrar la clase de ayuda adecuada. Medicar a los jóvenes con antidepresivos o ritalín no es una clase de ayuda adecuada. Se pueden usar medicamentos, pero hay que usarlos en conjunto con un tratamiento amoroso y sanador.
En muchos casos, la familia tendrá que participar también en el proceso de sanación.
Queridos, este será un nuevo conocimiento de su sociedad futura: que cuando uno de los miembros de una familia padece un desequilibrio, la que tiene un “problema” es la familia entera. La familia entera irá a sanarse y reequilibrarse, y no sólo el o la que esté manifestando los síntomas del desequilibrio.
2. El Aporte de Alternativas Positivas y el Papel de la Confianza y de la Paciencia
Su papel como padres, un vez que hayan abordado las manifestaciones físicas de la crisis, consistirá en ofrecer alternativas positivas y en tener fe y paciencia.
El mundo está cambiando con rapidez. Se está haciendo más cómodo para los índigos de hoy. Pronto, muchos índigos ya no van a tener que caer en una crisis para decir sus verdades acerca del modo en el que quieren vivir sus vidas. Ustedes, como padres, cuidadores y maestros, les dejarán que tomen sus propias decisiones. Aprenderán a darles el poder para que hagan sus elecciones y les apoyarán en ellas. Les apoyarán para que desarrollen sus pasiones íntimas y su fuego interno, al tiempo que reconocerán y sanarán sus propias pasiones íntimas y su propio fuego interno.
Pero, por ahora, aprendan a ser amables con ellos. Y aprendan a tenerles paciencia. Entreguen la situación de su familia al Espíritu y a los Ángeles de la sanación y del reequilibrio, y dejen que el proceso de sanación se produzca, sea lo que sea lo que eso suponga. Verán lo que único que su familia va a tener que hacer es algunos cambios y replanteamientos en sus vidas. Pero, una vez que hayan entregado la situación para que sea sanada, tengan fe en que lo será.
Aprendan a vivir con su índigo día a día más que a angustiarse pensando en su futuro. Celebren su sanación y sus avances, aunque ahora sean pequeños. Celebren su existencia, y no les hagan demandas que probablemente ellos no van a poder cumplir.
Comprendan que, si son amables y amorosos cuando la situación lo permita, ellos también lo serán con ustedes. Que la amabilidad, la cortesía y el respeto sean parte de sus interacciones mutuas. Una vez que esta energía se introduzca, podrán darse los milagros. Vivirán un milagro de sanación con su “problemático” índigo. La crisis se podrá sanar cuando reconozcan que está ahí tanto para enseñarles como para sanarles. Lo que único que se les pide, queridos, es que cooperen y que, como padres, confíen en sus ángeles y en sus guías espirituales. ¡Estamos aquí para ayudarles!























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