El Conocimiento de la Verdad, por Equipo de Redacci贸n BIOSOPHIA
publicado por: Administrador GHB ,
el dia 28 Julio 2008,
285 lecturas -
驴En que fundamentos firmes se puede apoyar el hombre en su camino de b煤squeda espiritual, en la evoluci贸n y desarrollo de su actividad trascendente, seg煤n las caracter铆sticas propias de la 茅poca cultural en la que vive, de desarrollo de la conciencia y de conocimiento de la realidad?.
En otros art铆culos ya hemos destacado el hecho de que hoy disponemos de ingentes cantidades de conocimiento e informaci贸n, trasmitida de generaciones, tradiciones y culturas anteriores, que nos abarca e inunda, en funci贸n de la formaci贸n que hayamos recibido y del acceso que tengamos a los medios de comunicaci贸n de masas.
Como personas nacidas en el siglo XX estamos a caballo entre el pasado y el inicio de un futuro, interesados en la situaci贸n espiritual de la realidad. No podemos limitarnos a conservar todo lo recibido anteriormente como base de nuestra actuaci贸n en el mundo. Queremos penetrar m谩s profundamente en el significado de la realidad, rebasar esa ense帽anza recibida, en su mayor铆a de corte materialista, y empezar a conocer la conformaci贸n espiritual del mundo fundamentada en una gnoseolog铆a, o forma de conocimiento que tiene que llegar a la sabidur铆a, al asentamiento en la conciencia de cada uno, para que tenga validez.
Debemos crear los g茅rmenes de una voluntad amorosa-portadora de Amor que s贸lo puede devenir de la sabidur铆a, de ese conocimiento interiorizado del鈥 Yo鈥, no de la mera informaci贸n o conocimiento, por muy esot茅rico que sea. Y para eso tiene que estar basado en la Verdad 鈥揷on may煤scula鈥 no en suposiciones, hip贸tesis, postulados o teor铆as cient铆ficas, sino en la vivencia de la Verdad que podamos conocer.
Para conocer la Verdad lo primero que tenemos que saber es: 驴Cu谩l es el instrumento con el que podemos afianzarnos de forma absolutamente segura, sin posibilidad de error, para conocerla?. La respuesta requiere comprender cual es la constituci贸n completa del ser humano, tal como ense帽a la ciencia espiritual o Antroposof铆a desarrollada por Rudolf Steiner, expuesta detalladamente en su libro 鈥淭eosof铆a鈥, y as铆 saber, dentro de esa estructura, cual es la actividad que nos puede permitir tener una confianza total en esa Verdad.
El Pensar Consciente
Steiner nos dice que esa actividad, que nos puede permitir conocer la Verdad, no puede ser otra que el Pensar, lo m谩s valioso que tenemos como principio de toda actividad espiritual, lo que es consustancial con el Yo, lo que hace a la conciencia ser conciencia, lo que s贸lo pertenece individualmente a cada uno y que podemos reconocer como algo propio.
En su obra 鈥Filosof铆a de la Libertad鈥, o filosof铆a de la actividad espiritual, Steiner explica que el punto m谩s firme que tiene la humanidad actual para alcanzar el conocimiento, el 煤ltimo fruto de la evoluci贸n, sin sentido en 茅pocas anteriores y s贸lo accesible al hombre moderno, es esta forma de pensar consciente, que constituye la base y el comienzo de cualquier trabajo de auto-conocimiento, y m谩s en concreto la observaci贸n personal del propio pensar.
El pensar es el instrumento propio del ser humano, -el que nos hace personas-, sin 茅l no podr铆amos comprender nada y nos asimilar铆a al reino animal de puro instinto y sensaciones. No lo valoramos en todo lo que vale sencillamente porque lo tenemos constantemente a nuestra disposici贸n y de forma inmediata, y, quiz谩s por ello escasamente lo utilizamos: podemos darnos cuenta de que la inmensa mayor铆a de la actividad mental y cognitiva que consideramos pensamientos, s贸lo son el producto autom谩tico y en general semiinconsciente de los sucesos y las cosas que nos pasan en la vida, al capricho del acontecer, sin control alguno de nuestra conciencia, lo cual no suele ser casi nunca un pensar consciente en el que act煤e y sea sujeto activo y presente el Yo.
Si el 鈥淵o鈥 llega a comprender que es un ser consciente espiritual, y que vive en un mundo ficticio (鈥渕aya鈥) temporal, intermediario entre el mundo espiritual y el f铆sico-material, entonces las percepciones materiales que nos est谩n condicionando las podemos unificar con las espirituales, mucho m谩s reales, si las comprendemos a trav茅s del pensar. Como nos dice Steiner el pensar es algo que s贸lo el ser humano lo puede hacer en el universo, ning煤n otro ser vivo.
En un trabajo de auto-conocimiento lo primero que precisamos hacer es darnos cuenta de lo que somos, donde estamos, de donde partimos y qu茅 caracter铆sticas tenemos, es decir, siempre la toma conciencia se efect煤a mediante el pensar, requisito imprescindible para ello. Es un patrimonio que ahora tenemos todos los que formamos parte de la humanidad, como cualidad en la que tiene que apoyarse nuestro conocimiento y comprensi贸n, nuestra actividad humana, y en general, todo nuestro desarrollo espiritual. Pero su eficacia y su val铆a va a estar en funci贸n de a qu茅 dediquemos nuestro pensar, si a cosas triviales e intrascendentes, con fines espurios o ego铆stas de enriquecimiento material, 贸 bien a objetivos altruistas, en colaboraci贸n con otros, de mejoramiento de la vida, de estudio e investigaci贸n espiritual, etc.
Todo esto se puede hacer, o porque nos pongamos bajo la autoridad de alguna persona, instituci贸n, doctrina o maestro que consideremos superior, en una c贸moda posici贸n en la que no avanzaremos, 贸 bien, trabajando con nuestra propia reflexi贸n a trav茅s del pensar consciente. Si lo hacemos aut贸noma y responsablemente entonces ser谩 una actividad individual de nuestro Yo, que que eventualmente, cuando pasemos al mundo espiritual, tras la muerte, podremos llevar como patrimonio personal y contribuci贸n al mundo espiritual al que pertenecemos. Esto es algo que todos tenemos que empezar a comprender y percibir en nosotros mismos, observando nuestro propio proceso de pensamiento.
Clarividencia y Pensamiento
Rudolf Steiner nos dice que todos nosotros hemos sido clarividentes, hemos vivido en mundos espirituales regidos por los dioses y hemos tenido inspiraciones divinas. Afirma asimismo que ha habido un apagamiento u obscurecimiento progresivo (un crep煤sculo de los dioses) en un aparente abandono divino para que el ser humano pudiera ocuparse del mundo f铆sico-material, algo imprescindible para poder evolucionar, desde una conciencia limitada, hacia una conciencia individual, aislada (separada del otro) y en libertad. El hombre nunca ha estado tan aislado como en nuestra 茅poca, en un proceso coincidente con el desarrollo de las ciencias naturales a partir del siglo XV, (comienzo de la Epoca del Alma Consciente, astrol贸gicamente en 1413) primero por causa de la Iglesia y luego por la labor de los cient铆ficos, que han conseguido sacralizar la ciencia como la 煤nica aut茅ntica religi贸n poseedora de todas las claves de la 鈥渧erdad鈥, todo lo cual vino a dar lugar, progresivamente, a toda serie de 鈥渋smos鈥 cuasiespirituales, como el enciclopedismo, el racionalismo, el positivismo, y en suma el materialismo como s铆mbolo m谩s representativo del pensamiento aut贸nomo libre del ser humano.
El pensamiento nunca ha sido m谩s rico y elaborado que lo es en la actualidad. Todas las antiguas civilizaciones, en cambio, han tenido una conciencia espiritual m谩s amplia que la nuestra, en las que no se pod铆a pensar en un pensamiento individual separado del colectivo, algo que hab铆a sido regalado por los Dioses, sin posibilidad de mayores especulaciones (con anterioridad al siglo XX no se pod铆a hablar de un pensamiento materialista, tal como existe hoy d铆a) Pero de esa forma el hombre no pod铆a desarrollar una individualidad libre, con posibilidad de equivocarse generando 鈥渒arma鈥, es decir, quebrantando las leyes espirituales, que es la forma que utilizan los dioses para que nos vayamos desarrollando a trav茅s de su correcci贸n. Y fundamentalmente a partir de la entrada de la Edad del Alma Consciente en el siglo XV, y m谩s tarde en el siglo XIX, con el fin de la fase m谩s recalcitrante del llamado Kali Yuga y con el auge de la ciencia, los sistemas de representaci贸n democr谩tica y las nuevas industrias tecnol贸gicas, el hombre asume su Yo paulatinamente, sustituyendo as铆 la Inspiraci贸n Divina por el conocimiento individual de las leyes divinas, para trasladarlas a lo f铆sico-material, y as铆 ser coparticipes, trabajando de forma colegiada, desde la individualidad a trav茅s de su herramienta fundamental: el pensar.
Trabajadores del Esp铆ritu
Steiner siempre hizo hincapi茅 en la necesidad de que hubiera personas dispuestas a cooperar con el mundo espiritual, colaboradores 煤tiles del esp铆ritu. Y 煤nicamente lo podremos ser los estudiosos y aspirantes espirituales si nos basamos en esa fuerza que se apoya en si misma, que podemos reconocer como la que tiene sentido en ella misma: la fuerza del pensamiento. S贸lo tengo que pensar, y despu茅s observar ese pensar. Me puede dar sentido a todas las cosas. Si pongo mi pensamiento al margen, ya no soy yo, no soy de utilidad.
Hace 3.000 贸 4.000 a帽os era ben茅fico el no ser 鈥測o鈥, porque ello nos hubiera alejado del mundo espiritual y no nos hubiera permitido 鈥渧er鈥 a la divinidad con las facultades de clarividencia at谩vica de las que se dispon铆a de manera generalizada. Hoy la evoluci贸n espiritual ya no lo permite. Contin煤a habiendo filosof铆as espirituales, Orientales, espurias, pervertidas, con 鈥渕aestros鈥 que sabiendo lo que hacen enga帽an constantemente a sus s煤bditos y 鈥渄isc铆pulos鈥 y les hacen odiar el cristianismo, tergiversando y manipulando a la figura del Cristo hist贸rico, y despreciando todo lo que suene a espiritualidad 鈥淥ccidental鈥, (lo cual es bastante f谩cil considerando el papel desempe帽ado por la Iglesia Cat贸lica a trav茅s de la historia, la putrefacci贸n a la que nos ha llevado la civilizaci贸n Occidental, el capitalismo salvaje y despiadado, etc.), explicando la bondad y santidad del orientalismo, y no mencionando en absoluto que los seres humanos de hoy no son los mismos que los de hace miles de a帽os, y que su relaci贸n con los mundos espirituales, por tanto, no puede ser la misma.
La realidad Espiritual actual
En las distintas corrientes esot茅ricas se sab铆a que en la primera mitad del siglo XX ten铆a que llegar la etapa del materialismo, algo que era necesario e imprescindible, pero a la vez muy peligroso, para que el hombre desarrollara su conocimiento en relaci贸n a lo f铆sico-material (hasta el siglo XVIII esto estaba en las manos de unos pocos cient铆ficos, fil贸sofos y acad茅micos, lo cual empez贸 a cambiar y tuvo su culminaci贸n a mediados del XIX) Se trataba de conseguir que la forma de pensar se adecuara a los requerimientos del desarrollo de las Ciencias Naturales, para despu茅s incluir, pero ya de forma diferente, todo el contenido religioso pero con la nueva configuraci贸n de pensamiento reci茅n adquirida.
La tragedia del siglo XIX consist铆a en que hab铆a llegado un momento en la evoluci贸n humana en que los dos mundos 鈥揺l terrenal y el espiritual- estaban desconectados en compartimentos estancos. El mensaje del mundo espiritual no llegaba a la capacidad conceptual de la humanidad en la tierra, y los conceptos terrenos no ten铆an eco en el mundo espiritual, y entonces Steiner cre贸 un lenguaje conceptual nuevo que pod铆a resonar en el mundo suprasensible, tendiendo as铆 un puente sobre el abismo que separaba a los dos mundos. Su Ciencia Espiritual antropos贸fica ser铆a como el hombre (el anthropos) que acoge en su ser a sophia a partir del pensar espiritual y de la libre contemplaci贸n, como medios de acceder al mundo original de las ideas y de los conceptos espirituales libres y exentos de la contaminaci贸n psicol贸gica y eg贸tica.
驴Pero qu茅 ha pasado realmente?: Steiner nos dice que en el siglo XX se ha reforzado el impulso de la influencia materialista a trav茅s de la acci贸n de las inspiraciones de los esp铆ritus ahrim谩nicos en la Tierra, lo cual se a帽ade al intento, por parte de fuerzas opositoras, para que pase desapercibida la aparici贸n de Cristo en el plano et茅rico o atm贸sfera espiritual terrestre. Ello se ha reflejado en dos guerras mundiales y la penetraci贸n as煤rica en el destrozo de la atm贸sfera terrestre, en los experimentos de fisi贸n y desintegraci贸n del 谩tomo en reacciones en cadena, entrando con ello en un proceso de putrefacci贸n suprafisico de la materia, empezando a abrir brechas en los planos f铆sico y luego et茅rico, y as铆 incrementando el pensamiento materialista de forma feroz y el odio ac茅rrimo hacia lo espiritual.
Tambi茅n se sab铆a que iban a surgir movimientos de oposici贸n a ese incremento del materialismo, en el 煤ltimo tercio del siglo XX, por parte de las nuevas generaciones. Ello qued贸 reflejado en los movimientos 鈥渉ippies鈥 y contraculturales de los a帽os 60/70, en un intento de b煤squeda 贸 vuelta a lo meditativo y trascendente y a lo 鈥渆spiritual鈥 antisistema. Pero entonces ello fu茅 contrarrestado por parte de las fuerzas opositoras a la correcta evoluci贸n espiritual del ser humano, mediante la distribuci贸n masiva de drogas y alucin贸genos, comenzando por las universidades y focos en donde se formaban las mentes que iban a dirigir los movimientos contra-materiales. Se atacaba la conciencia en las bases, en California, de donde sal铆an los movimientos orientalistas, con la distribuci贸n de drogas, como LSD, marihuana, hero铆na, etc., al objeto de destruir 贸 condicionar la mente de una serie de generaciones de las que saldr铆an los empresarios, pol铆ticos y economistas de los a帽os 90 y 2000. De esta forma, la reacci贸n contra-materialista ahrim谩nica se contrarrestaba con la lucif茅rica, necrosando la conciencia e intentando anular el alma de conciencia.
Regeneraci贸n de la materia
Sabemos, por Steiner, que las fuerzas del materialismo no van a claudicar nunca mientras dure la evoluci贸n de la Tierra, porque est谩n en manos del se帽or del Mundo. Comprendiendo esto, el hombre puede luchar contra ellas, partiendo de su pensar individual y asoci谩ndose con las fuerzas cr铆sticas de Amor y Luz, poder trasformar la materia desde dentro del materialismo. Ello requiere personas inteligentes, ecu谩nimes, con mucho sentido com煤n, con la dosis suficiente de autoestima, sin nada de soberbia ni vanidad, personas modestas, humildes, fuertes y seguras, apoyadas en si mismas en su centro indestructible. Partiendo de ellas se podr谩 hacer un verdadero trabajo a favor del impulso de Cristo. Ya no ser谩 un pseudo-esoterismo para el consumo privado, y todo podr谩 cambiar porque se va regenerar, 煤nicamente posible desde algo muy serio y responsable a nivel espiritual.
Se necesitan investigadores del esp铆ritu, personas con una cierta pureza, sin 帽o帽er铆as, que luchen en contra de la contaminaci贸n an铆mica espiritual. No es una tarea f谩cil ni agradable, ni que aporte tranquilidad an铆mica. Se trata de generar, sin fanatismo alguno, luchadores guerreros del Cristo, siempre fruto de la inspiraci贸n del presente, sin rutinas. Siendo realistas podemos darnos cuenta f谩cilmente del nivel espiritual en el que todos estamos, que no deja de ser bastante deplorable en realidad, por lo que no podemos dejar de ser modestos y humildes. Pero tambi茅n todos podemos, si nos lo proponemos, ir creciendo y desarroll谩ndonos en un serio trabajo de auto-conocimiento y autoexigencia, escaso en los actuales ambientes espirituales.
El trabajo a realizar
Rudolf Steiner dec铆a que para finales del siglo XX ten铆an que haberse encarnado y manifestado los descendientes de los 鈥淧lat贸nicos-Aristot茅licos鈥, como los representantes y el refuerzo del movimiento antropos贸fico (mica茅lico), lo cual se tendr铆a que empezar a notar a comienzos del XXI. Dada la realidad espiritual actual no parece que ello se haya producido. 驴Qu茅 esperanza podemos tener de que vengan esos Guerreros de Cristo, esos seres extraordinarios llenos de virtudes?. Y, a lo mejor, es que esos 鈥済uerreros鈥 somos todos los hombres y mujeres normales y corrientes, los que estamos en el camino aut茅ntico de b煤squeda espiritual en el que el destino indudablemente nos ha puesto, y entonces, ante tama帽a responsabilidad, nos podemos espantar. Pero hemos de afrontar que es esto lo que hay, somos nosotros, no son otros, y somos los que estamos, no hay m谩s.
驴Hasta donde puedo Yo impregnarme de los valores cr铆sticos?. Esta es la cuesti贸n que cada uno puede hacerse y la tarea a realizar. Cada uno puede hacer algo, por poco que sea, trabajando con el patrimonio espiritual que posea. Si simplemente cada uno hace un trabajo serio, por m铆nimo que sea, sabemos que los resultados espirituales no se suman, se multiplican. No es despreciable el que sepamos, al menos, como son estas cosas, y siempre sabiendo que nuestro trabajo espiritual es necesario e important铆simo. Tenemos la tendencia a infravalorarnos 贸 menospreciarnos, y eso no es acertado. La cualidad de cada uno es importante y nosotros, como poseedores de unas claves que en nuestro camino espiritual nos han sido dadas, y de las que la mayor铆a de la humanidad carece, tenemos la responsabilidad de trabajar con lo que tenemos, que no es poco.
Equipo de Redacci贸n BIOSOPHIA



























Creo que esta muy bien, la forma que se explica este texto, haber si puede habrir las mentes de mas seres, que como Yo, crecemos espiritualmente, gracias..
Bellisima lectura.
Que gran ser,RUDOLF STEINER.
Lo divino es para los griegos lo perfecto.El hombre logra la perfecci贸n haciendo el bien,aquello que constituye el ideal verdadero de nuestra realidad personal,la meta adecuada a nuestro ser.Inclementar la propia bondad es la mejor forma de responder a quien desea da帽arnos.
Le preguntaron a DEM脫STENES,m谩ximo orador de GRECIA y del mundo antiguo,qu茅 podr铆an hacer los hombres para parecerse m谩s a los dioses.
Y DEM脫STENES respondi贸:
Hacer el bien a todas horas.
Luego le preguntaron:
Dime,DIOGENES:驴c贸mo har茅 para vengarme de mis enemigos?
Y 茅l finalmente respondi贸.
Hazte mejor que ellos.