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El amor, lo más parecido a una amistad

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Habría que romper con los conceptos que se tiene del noviazgo, debería ser lo más parecido a una amistad y no predominar lo estético ni físico, sino el sentir del corazón hacia el ser amado.

El amor es desinteresado, no pone reglas, no exije ni pone condiciones, acompaña, pero no se apega, si se respetan los tiempos mutuamente se oxigena y ese fuego no se apaga, si se comprende no se juzga, es caminar la vida juntos, acompañados pero cada uno con su propio destino.

Cuando uno le pone un rótulo a una relación, tiene que cumplir o comportarse de acuerdo a lo que ese rotulo dice, si uno le llama noviazgo a una relación con el sexo opuesto está condicionando esa relación con el rótulo, ya que implica tener un comportamiento acorde a lo que la sociedad  actual o el rótulo de noviazgo le exige, y aveces suele ser limitado.

El amor como tal no soporta moldes ni estructuras y cuando se lo condiciona hay algo en la pareja que no encaja.

Es importante no confundir el amor con el deseo o la pasión

El amor brota de lo profundo del ser, es puro, no opaca ni se corroe.

El deseo y la pasión nacen del ego y llegan cargados de lujuria y deseos de satisfacer nuestras bajas pasiones, una vez satisfecho el deseo animal queda el vacío y lo que se creía amor se diluye, se esfuma.

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El amor es imperecedero, no tiene morbo, es delicado y destila pureza

El ego busca cosas que lo satisfagan, mira las formas primero, las voluptuosidades y se deja llevar por lo físico.

El amor ve mas allá de lo físico, el ego satisfecho el apetito se retira y vuelve con más hambre.

Desintegrando el ego comienza el hombre a ver la verdad con ojos claros, cuando muere la lujuria nace el amor, cuando entra la luz las tinieblas desaparecen.

El yo o el ego no sabe amar, pero intenta hacerse pasar por amor, un defecto jamás puede conocer lo divino, lo inefable y sagrado del espíritu.

Observa pues como se manifiesta el deseo en tu interior, separa la paja del trigo.

La lujuria se manifiesta como deseo y tiene un sabor tirano, bien reconocible por la perversidad oculta que destila.

El amor tiene sabor a libertad y se lo reconoce por la pureza que transmite, por lo sublime y profundo viva expresión del ser.

Aprende oh tú que quieres hollar en las profundidades intimas de tu ser, de tu dios propio, de tu intimo. Aprende a separar la paja del trigo para que Él se manifieste y maneje tu vida  enseñándote a amar.

 

Autor: Germán Cáceres, redactor de la gran familia de hermandadblanca.org

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