Dolor…

 

ojos_llorando_de_dolor

 

Es duro levantarse por la mañana después de una noche mal dormida porque el dolor no te da tregua y seguir prácticamente igual a pesar de la medicación.

 

Seguro que este comentario no deja indiferente a mucha gente. La amalgama entre dolor físico y dolor emocional es un coctel “molotov” que le va de perlas a la mente.

 

Las típicas frases que te vas repitiendo “ya pasará”, voy mejorando, ¿verdad?” … llega un momento en que ya no sirven y entonces, ¿qué? Es complicado, difícil y es una situación que tiene que pasarse. Va transcurriendo el tiempo y ese optimismo y esa alegría con las cuales intentas comenzar el camino de la recuperación a pesar del dolor, van desapareciendo día tras día.

 

Cada día la misma dolorosa canción y, para más “inri”, las noches no las puedes dormir del todo por la medicación, por el dolor, por la postura, por un sinfín de “peros” que cuando te encuentras solo y a oscuras no paran de pasarte por la cabeza.

 

Yo desconocía hasta qué punto puede llegar a doblegarte un dolor insistente y permanente a lo largo de la noche y el día. Intentas mantenerte, sonreír, ser amable, no pedir mucho pero, al final, la pena y la tristeza se te van comiendo poco a poco hasta que ya no puedes más.

 

Llega el momento de vaciar ese pozo sin fondo que de repente ha aparecido dentro de ti y empiezas a llorar y a llorar sin saber porque, pero que tampoco es necesario, es tanta la mezcla de emociones y sentimientos que sólo quieren salir como un volcán en erupción.

 

Y después llega la calma y sorprendentemente parece que tienes un poco más de fuerza para volver a empezar con la misma sintonía hasta que el dolor al final remeta.

 

Aún así, hay una lectura altamente positiva que empieza con un “gracias”. ¡Sí! Gracias al dolor estoy aprendiendo que debo quererme de verdad de la misma forma que quiero a los demás, que debo aceptar desde el corazón todo lo que me pasa, que debo aprender a pedir y a compartir mis penas porque todos sabemos la teoría pero en el momento de ponerla en práctica, a todos nos cuesta.

 

Y, gracias a esta larga y difícil situación, he podido comprobar que, cuando a lo largo de tu día a día, haces las cosas desde el corazón, de manera desinteresada, ayudando a quien lo necesita, la vida, el universo te devuelve tu entrega multiplicada por infinito y descubres que hay gente que quiere ayudarte, que te apoya, que tiende la mano, que te escucha, que te abraza, que te quiere, te das cuenta que están los que tienen que estar y, que al igual que tú, sin pedir nada cambio.

 

Montse Macanàs

Viernes, 9 de octubre de 2015

ESPACIO PATROCINADORES
Si te ha gustado compartelo y regalanos un like
Sobre Rosa (Coordinadora redacción GHB)
Rosa es una de las coordinadoras de hermandadblanca.org, responsable del equipo de redacción. Es todo corazón y una incansable buscadora de la verdad.

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Send this to a friend