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"El Mensajero Lunar", Luna Llena de Sagitario

zodiaco - sagitario
Luna Llena de Sagitario 2011 astrosign

Signos de Transformación 5:

El Centro Base

 

 

 

Con el signo de fuego de Sagitario, el camino de las almas se divide en dos direcciones. Una, lleva a las almas desde el centro base aún más profundamente dentro de la materia; la otra, las conduce desde el centro base hacia el camino ascendente de regreso a las regiones superiores. Aquí reside la importancia de este mes como un signo de iniciación. Es por ello que el tema de El Mensajero Lunar de este mes es: “Signos de Transformación 5: El Centro Base.”

 

 

 

El Control de Muladhara

El centro base es el origen de lo material para nuestro cuerpo físico. Él acumula la materia sólida en los tejidos del cuerpo y regula su actividad y sus reacciones bioquímicas. Esta unidad de energía y la conciencia que dirige las estructuras del cuerpo físico se llama Muladhara. La antigua ciencia del Yoga explica que Muladhara gobierna a Prithivi o el elemento tierra de nuestra constitución y lo mantiene en orden. Si nuestro cuerpo está haciéndose voluminoso o luce demacrado, si está ganando o perdiendo peso, la actividad del chacra Muladhara es la responsable. Si el centro base es fuerte, estamos llenos de energía; si es débil, nuestra fuerza física se pierde.

 

El funcionamiento del centro depende de la calidad del karma pasado. En consecuencia, elegimos a nuestros padres y encarnamos donde existen determinadas cualidades. Cuando nacemos, la conciencia reside inicialmente en el corazón. Desde allí irradia hacia el cerebro, los sentidos y hacia dentro de la mente. A través del sistema cerebroespinal se mueve por la columna vertebral hacia abajo hacia el centro base donde se ancla en el punto más denso en la materia. Hasta este punto, el espíritu se condensa en la materia – la materia no cae más allá. El hombre que vive en la objetividad está atado a los planos físicos, astrales y mentales por las garras de Muladhara.

 

La fuerza vital que reposa en el centro base se llama Kundalini. No sólo prepara nuestro cuerpo material sino que también toma más materia de la necesaria y así hace al cuerpo pesado. Puede compararse el alma con un globo lleno de hidrógeno atado a un trozo de madera y por tanto no puede ascender. Mientras estemos ocupados con pensamientos mundanos, el Muladhara se llenará de material mundano.

 

La sustancia material del Muladhara tiene que ser refinada y la materia excesiva expulsada, de lo contrario seguiremos atascados en lo físico denso. Elevar la Kundalini desde el centro base no es un esfuerzo para hacerle frente a Kundalini. La tecnología para esto es la práctica espiritual.

 

 

Kundalini

Hay muchos que activan el fuego Kundalini muy temprano y entonces enfrentan problemas. Esto hace mucho daño a su salud, no sólo en el plano físico, sino también en los planos emocionales y mentales. Por tanto, el fuego de Kundalini no debe estimularse sin seguir ciertas reglas en la vida. El centro base está regido por la actividad del séptimo rayo; esto significa ritmo y orden en la vida. Al organizar nuestra vida conforme a un ritmo, trabajamos con el séptimo rayo y empezamos a superar los lazos con el centro base. Si llevamos el trabajo, la comida y el sueño a un ritmo, esto activa el fuego interior. El fuego en las células del cuerpo también se estimula por la respiración rítmica. Así, el fuego de Kundalini puede transformar el cuerpo. Penetra en todos los planos de la materia.

 

Kundalini se describe como una serpiente que se enrolla tres veces y media alrededor del centro base. Los anillos representan los planos físicos, astrales y la mitad inferior de los planos mentales de nuestra existencia. La otra mitad, la mejor, desciende desde arriba. Tenemos que llegar al tercer sub-plano del plano mental para superar la influencia de la materia.

 

 

El Principio Cósmico de Júpiter

Las tres partes y media vinculadas a la materia pueden desarrollarse cuando sabemos cómo se trabaja con los cuatro pétalos del centro base. Estos cuatro pétalos llevan cuatro sonidos, con otro sonido semilla en el centro, DAM. La energía de condensación en el centro base es Saturno, el regente del Muladhara inferior y provoca el vínculo fuerte de la conciencia a la materia. Muladhara superior sirve para liberarnos de la materia. En el Muladhara superior se adora el principio cósmico de Júpiter, Ganesha, el Dios de cabeza de elefante. Júpiter lleva a una expansión de conciencia. Encontramos la energía de Júpiter en el centro de la cabeza, en Sahasrara, que corresponde al Polo Norte, mientras que el Polo Sur en nosotros es el Muladhara.

 

Las enseñanzas de la sabiduría explican ahora que el espíritu puede liberarse de la materia invocando el principio cósmico de Júpiter en el centro base, con sonido, color y forma. Esto es como encarcelar a un elefante en una pequeña cabaña. Para él, el espacio es demasiado pequeño, y rompe todo lo que está a su alrededor y se libera a sí mismo. Así, en medio de este centro se visualiza un elefante blanco sobre el cual está el símbolo de la mente cósmica llamada Indra. Él lleva el secreto del sonido relacionado con la materialización. El color evolutivo del centro base es violeta, mientras que el rojo pardo es el color de involución. Se invoca el principio cósmico de Júpiter con el sonido GANAPATI, un nombre del dios con cabeza de elefante, cuya calidad de sonido es GAM: GAM GANAPATAYE NAMAHA. Al proferir esta potencia sonido, el loto de cuatro pétalos del centro base se ordena completamente. GANAPATI hace la vida objetiva estable y confiere expansión y cumplimiento. Así, Saturno nos deja ir y la regencia sobre el centro base pasa a Júpiter.

 

Agastia, el Maestro Júpiter, trabaja con el centro base y estimula a Kundalini. Al proferir el sonido CVV y observar el trabajo interior durante 15 minutos en la mañana y la tarde, el poder de Kundalini se activa y funciona de abajo hacia arriba. El Maestro CVV dice, “Yo entro en su Kundalini y elimino el material de desecho”. Durante la oración el maestro entra en nuestro corazón y sigue hacia el centro base. Allí comienza a realizar movimientos sutiles para reestructurar el cuerpo. El sistema se llena de mucha prana y sobre esta base se construye un fuerte cuerpo etérico. El movimiento se vuelve tan delicado que existe sólo una pulsación y no más movimiento exterior. Esta pulsación se mueve a través de los seis centros de acuerdo con la necesidad. Así se genera un movimiento ascendente de la energía que desata la servidumbre hacia el centro base y ayuda a obtener una actitud general de desapego hacia las cosas que nos rodean. Así podemos ascender a los reinos superiores del ser. El Maestro continúa trabajando a través de Kundalini hasta que somos elevados al plano búdico, el reino de la belleza.

 

 

El Sendero Ascendente

El centro Muladhara superior está regido por Sagitario. La parte del signo de 0° a 13° 20′ se llama Mula, después de la “estrella del sótano” a 0° de Sagitario. Aquí se ramifican dos caminos: en uno, llamado Devayana de los “niños del camino divino,” las almas regresan en círculos superiores a su origen; el otro camino de los “niños de la ruta kármica” llamado Pitriyana conduce a las almas según su inclinación aún más profundamente hacia abajo dentro de la materia. A través de un vórtice de energía por debajo del Muladhara conduce a los muslos donde existen seres subhumanos en materia bruta.

 

La ruta ascendente desde el Muladhara al centro Ajna y el Sahasrara se llama la ruta de Sushumna, del “hilo bueno”, a lo largo de la cual se lleva a cabo la ascensión. Las puertas a la columna de Sushumna son bien vigiladas. Aquéllos que no están bien preparados no pueden entrar. La puerta para el ascenso y el inframundo es custodiada por un perro. Este perro, llamado Cerbero en la mitología griega, es la Estrella del Perro: Sirio; en las escrituras védicas se llama Saramá. Se dice que este perro tiene tres cabezas y una cola serpentina. Alcanza hacia abajo hasta la Muladhara inferior y aún más hacia abajo. El perro está muy atento para mantener lejos a todos los elementos indeseables para que no puedan entrar. Por tanto, aquéllos que pueden observar y estar tranquilos y silenciosos se comparan con los perros guardianes.

 

Dattatreya es el señor de tres cabezas que se encuentra en Muladhara. Está considerado como el Señor de Sirio, quien siempre se representa como rodeado por cuatro perros. Muladhara tiene cuatro pétalos. En la tradición védica hay tres otras grandes inteligencias cósmicas además de Dattatreya trabajando sobre los cuatro pétalos del centro: Ganesha, Hanuman y Kapila. Kapila dio la sabiduría cuádruple; sus enseñanzas son tan antiguas como el planeta. Esta información es una sugerencia con la que se puede trabajar más adelante. Los cuatro grandes devas pueden trabajar simultáneamente entre Sahasrara y Ajna y desde allí elevar desde Muladhara. Así podemos pedirles ayuda para elevarnos desde la profundidad de la materia a los planos superiores.

 

Fuentes: K.P. Kumar: Acerca de la Sanación / Dattatreya / Notas de seminarios. E. Krishnamacharya: Astrología Espiritual. The World Teacher Trust / Ediciónes Dhanishta España (www.worldteachertrust.org).

 

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Sobre Rosa (Coordinadora redacción GHB)
Rosa es una de las coordinadoras de hermandadblanca.org, responsable del equipo de redacción. Es todo corazón y una incansable buscadora de la verdad.

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