Home » Sabiduria y Conocimiento » Civilizaciones Antiguas » El secreto de los Andes, por George Hunt Williamson

El secreto de los Andes, por George Hunt Williamson

Los Siete Maestros 002

INDICE

 

PARTE I – EL ORIGEN DE LA HERMANDAD DE LOS SIETE RAYOS

PARTE II – EL DISCO SOLAR DE ORO DE MU

PARTE III – LA RAZA DE LOS MAYORES

PARTE IV – EL FOCO DE ILUMINACI√ďN DEL NUEVO MUNDO

PARTE V – LA ANTIGUA ORDEN DE AMATISTA

PARTE VI – LA ABAD√ćA: PRINCIPAL RETIRO EXTERIOR DEL SE√ĎOR MURU

PARTE VII – LA ORDEN DE LA MANO ROJA

PARTE VIII – LOS MUNDOS PERDIDOS Y LA LLEGADA DE LOS MAESTROS DEL ESPACIO

PARTE IX – EL TRASUNTO DE LA JERARQU√ćA

 


 

 

PARTE I

EL ORIGEN DE LA HERMANDAD DE LOS SIETE RAYOS

Lemuria es el nombre de la √ļltima parte del gran continente de Mu que exist√≠a en el Pac√≠fico. La verdadera destrucci√≥n de Mu y su subsiguiente hundimiento en el mar empezaron 30.000 a√Īos antes de Cristo. Esta acci√≥n prosigui√≥ durante muchos miles de a√Īos hasta que la √ļltima parte del antiguo Mu, a la que se conoce con el nombre de Lemuria, tambi√©n qued√≥ sumergida en una serie de nuevos desastres que tuvieron fin entre 10.000 y 12.000 A.C. Esto sucedi√≥ justo antes de la destrucci√≥n de Poseidonis, el √ļltimo resto del continente atl√°ntico, Atlantis. El Se√Īor Aramu-Muru (el Dios Mer) fue uno de los grandes sabios lemurianos y el Guardi√°n de los Rollos durante los √ļltimos d√≠as de la condenada Mu.

Los Maestros de Lemuria sab√≠an muy bien que la cat√°strofe final provocar√≠a gigantescas mareas y enormes olas que sumergir√≠an la √ļltima parte de su tierra en las furiosas aguas y en el olvido. Aquellos que trabajaban en la Senda de la Mano Siniestra prosegu√≠an sus diab√≥licos experimentos y no prestaban atenci√≥n a ‚Äúlo que estaba escrito en la pared‚ÄĚ, as√≠ como hoy, en la Tierra, millones de habitantes siguen ‚Äúcomiendo, bebiendo y divirti√©ndose‚ÄĚ, aun cuando los fieles del Padre Infinito disciernen claramente los signos de los tiempos.

Los Maestros y los Santos que trabajan en la Senda de la Mano Diestra empezaron a archivar las preciosas cr√≥nicas y documentos de las bibliotecas de Lemuria. Cada Maestro fue elegido por el Concilio de la Gran Jerarqu√≠a Blanca para que fuera a diferentes secciones del mundo, donde, en seguridad, pudiera establecer una Escuela de la Antigua y Arcana Sabidur√≠a. Se hizo esto para conservar el conocimiento cient√≠fico y el espiritual del pasado. Al principio, durante muchos miles de a√Īos, esas escuelas seguir√≠an siendo un misterio para los habitantes del mundo; sus ense√Īanzas y las reuniones deb√≠an ser secretas. De ah√≠ que a√ļn hoy d√≠a son llamadas Escuelas de Misterio o Shan-Gri-Las de la Tierra.

El Se√Īor Muru, como uno de los maestros de Lemuria, fue delegado por la Jerarqu√≠a para llevar los rollos sagrados que estaban en su posesi√≥n junto con el enorme Disco Solar de Oro a la zona monta√Īosa de un lago reci√©n formado en lo que ahora es la Am√©rica del Sur. All√≠ guardar√≠a y mantendr√≠a el foco de la llama iluminadora. El Disco Solar era guardado en el gran Templo de la Luz Divina en Lemuria y no era un mero objeto ritual y de adoraci√≥n, ni tampoco sirvi√≥ posteriormente a este solo prop√≥sito al ser usado por los Sumos Sacerdotes del Sol entre los Incas del Per√ļ. Aramu-Muru parti√≥ hacia la nueva tierra en uno de los plateados y ahusados nav√≠os a√©reos de aquella √©poca.

Mientras las √ļltimas partes del antiguo continente se despedazaban en el Oc√©ano Pac√≠fico, terribles cat√°strofes ten√≠an lugar en toda la Tierra. La Cadena Andina de monta√Īas surgi√≥ en aquella √©poca, y desfigur√≥ la costa oeste de la Am√©rica del Sur. La antigua ciudad de Tiahuanaco (Bol√≠via) era en aquel tiempo un importante puerto de mar y una ciudad colonial del Imperio Lemuriano de gran magnificencia e importancia para la Madre Patria. Durante los subsiguientes cataclismos se elev√≥ sobre el nivel del mar y el clima polar de las altas mesetas eternamente barridas por el viento. Antes que esto tuviera lugar, no exist√≠a el Lago Titicaca, el cual es ahora el lago navegable m√°s alto del mundo, por encima de los cuatro mil metros.

As√≠, el Se√Īor¬† Muru, despu√©s de su partida de la sumergida Lemuria, lleg√≥ al lago recientemente formado. Aqu√≠, en el lugar conocido ahora¬† con el nombre de Lago Titicaca, el Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos cobr√≥ existencia, organizado y perpetuado por Aramu-Muru. Ese Monasterio, que fue la sede de la Hermandad a lo largo de las edades de la Tierra, estaba situado en un inmenso valle que tuvo su origen en la √©poca del nacimiento de los Andes, y era uno de esos extra√Īos hijos de la Naturaleza a los que su exacta situaci√≥n y altitud le daban un clima suave, semitropical que permit√≠a que las frutas y nueces crecieran hasta alcanzar enorme tama√Īo. Aqu√≠, en lo m√°s alto de las ruinas que otrora estuvieron al nivel del mar, como la Ciudad de Tiahuanaco, el Se√Īor Muru orden√≥ que se construyera el Monasterio con gigantescos bloques de piedra cortados por la energ√≠a de la fuerza lum√≠nica primaria. Esta construcci√≥n cicl√≥pea es igual hoy a lo que fue otrora, y sigue siendo un repositorio de la ciencia, la cultura y el conocimiento arcano de los l√©mures.

Los otros Maestros de Lemuria, el Continente Perdido, se dirigieron a otras partes del mundo y establecieron también Escuelas de Misterio, para que la humanidad pudiera tener en todo el tiempo que pasase en la Tierra el conocimiento secreto que había sido escondido, no perdido, sino escondido, hasta que los hijos de la Tierra hubieran progresado espiritualmente lo suficiente para estudiar de nuevo y emplear las Verdades Divinas.

La ciencia secreta de Adoma, Atlantis y otras civilizaciones mundiales muy adelantadas se puede encontrar hoy en día en las bibliotecas de dichas escuelas, porque esas civilizaciones enviaron asimismo a hombres sabios para fundar Retiros Interiores y Santuarios a todo lo largo y ancho del mundo. Dichos retiros estaban bajo la guía directa y al cuidado de la Gran Hermandad Blanca, Jerarquía de los mentores espirituales de la Tierra.

El valle del Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos es conocido como¬† el Valle de la Luna Azul y est√° situado a buena altura al norte de los Andes, en el costado peruano del Lago Titicaca. El Se√Īor Muru no estableci√≥ inmediatamente despu√©s de su llegada el Monasterio junto al Lago Titicaca, sino que pas√≥ varios a√Īos viajando, estudiando y ayunando en el desierto, donde se reuni√≥ con otros hombres que hab√≠an escapado de la cat√°strofe. Lo acompa√Īaba originalmente su aspecto femenino, Arama-Mara (Diosa Meru), cuando parti√≥ de Lemuria en la ahusada nave a√©rea. Esas no eran naves espaciales, sino que eran empleadas por la Madre Patria para el comercio entre la colonias.

La Hermandad de los Siete Rayos exist√≠a desde tiempos inmemoriales y hab√≠a vivido en la Tierra en la misma √©poca que la Raza de los Mayores, har√° cosa de mil millones de a√Īos. Empero, nunca hab√≠a tenido antes un monasterio donde los estudiantes de vida, altamente adelantados en la Gran Senda de la Iniciaci√≥n pod√≠an reunirse en armon√≠a espiritual para mezclar el flujo de su corriente vital. Cada estudiante cobraba existencia en uno de los Siete Grandes Rayos de Vida, tal como lo hacemos todos, y esos Rayos deb√≠an ser mezclados por cada disc√≠pulo que tej√≠a su Rayo, como si fuera un hilo coloreado, en el tapiz que simbolizaba la Vida Espiritual del Monasterio. Por lo tanto, era llamada la Hermandad de los Siete Rayos, y se la conoc√≠a asimismo como la Hermandad de la Iluminaci√≥n.

(VOLVER AL INDICE)

 

 

 

PARTE II

EL DISCO SOLAR DE ORO DE MU

El gigantesco Disco Solar de Oro estaba sujeto por cuerdas del m√°s puro oro en un santuario situado en el Templo m√°s importante de la Luz Divina de la Madre Patria de Mu. Frente¬† al Disco, sobre un altar, que era un pilar tallado en un bloque de s√≥lida piedra, resplandec√≠a la eterna Luz blanca de la cristalina Llama Maxin, la Divina Luz Ilimitada de la Creaci√≥n. Alrededor del a√Īo 30.000 A. de C. La Luz Maxin se apag√≥ en el Altar a causa de la maldad de algunos sacerdotes-cient√≠ficos del Gran Mu. El Disco Solar permaneci√≥ en su santuario, empero, hasta el momento de la destrucci√≥n final y de su hundimiento en el mar en 10-12.000 A.C.

Como hemos dicho anteriormente, ese Disco no era usado meramente como objeto de adoración, ni tampoco como la representación simbólica de nuestro Sol Solar. Era también un instrumento científico, y el secreto de su poder provenía originalmente de las tinieblas del pasado en la época de la Raza de los Mayores. En parte, era un objeto de adoración porque se lo empleaba en los servicios ritualísticos del templo como foco o punto de concentración para aquellos que meditaban. Servía asimismo como representación simbólica del Gran Sol Central, o Sol Cósmico, el que, a su vez, simboliza al Creador. Como instrumento científico se lo usaba conectado con un complejo sistema de espejos de oro puro, reflectores y lentes para producir la curación en los cuerpos de aquellos que estaban dentro del Templo de la Luz. En verdad, esa era la razón por la cual se lo llamaba el Templo de la Luz Divina. Además de todas esas funciones, el Disco Solar era un punto focal para la concentración de calidad dimensional. Cuando el disco era golpeado por un sacerdote científico, que entendía su manera de operar, establecía ciertas condiciones vibratorias que podían producir intensos terremotos y, si proseguían por mucho tiempo, provocar una modificación en la rotación de la Tierra misma. Cuando se lo hacía armonizar con el peculiar modelo de frecuencia de una persona podía transportar a dicha persona a cualquier lugar donde quisiera ir con sólo crear la imagen mental del viaje. Era, por consiguiente, un objeto de transportación.

El Disco Solar de Oro de Mu no estaba hecho de oro ordinario, sino de oro que hab√≠a sufrido una transmutaci√≥n, y tan ins√≥lito en sus cualidades que era un metal transl√ļcido similar, evidentemente, al metal de los ovnis a cuyo trav√©s es casi posible mirar.

El Se√Īor Muru trajo ese Disco consigo cuando viaj√≥ al Lago Titicaca, y se lo coloc√≥ en el templo subterr√°neo en el Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos. Aqu√≠, lo emplearon cotidianamente no s√≥lo dos disc√≠pulos de vida, sino tambi√©n los Maestros y los Santos de las Escuela de Misterio de todo el mundo para ser teletransportados a la ida y a la vuelta y as√≠ asistir al Concilio o participar en alguna Ceremonia de Transmisi√≥n.

Cuando los Incas arribaron al Per√ļ, y en verdad llegaron, porque no eran indios quichuas nativos, sino que proven√≠an de una tierra situada al otro lado del Pac√≠fico, establecieron una sociedad altamente espiritualizada encima de las ruinas de la gran cultura que hab√≠a pertenecido al Imperio Colonial de Lemuria. Los Sumos Sacerdotes del Sol de Tawantinsuyo ‚Äďnombre del Imperio Inca- construyeron su Coricancha o Templo del Sol exactamente encima de la antigua estructura que se remontaba a una √©poca muy remota. En los antiguos archivos de su pa√≠s natal situado al otro lado del Pac√≠fico se hab√≠an enterado de la existencia del Disco Solar de Oro de Mu y sab√≠an que lo hab√≠an sacado del continente condenado y llevado a una nueva tierra donde el Se√Īor Muru hab√≠a fundado un Retiro Interior o Santuario.

Una vez que estuvieron en el Per√ļ, los Sumos Sacerdotes incas buscaron empe√Īosamente y durante mucho tiempo el Disco pero nunca fueron capaces de localizarlo. Empero, cuando llegaron al lugar en la Senda Espiritual donde pod√≠an usar el Disco en beneficio de todo su pueblo ‚Äďlos nativos, las tribus ind√≠genas, que hab√≠an sido amalgamadas en un imperio- como se acostumbraba en Mu, les fue ofrecido entonces para su uso diario en su Templo del Sol en Cuzco.

En aquella √©poca el Emperador Inca era un M√≠stico Divino o Santo, y realiz√≥ un peregrinaje al Monasterio del Lago Titicaca, y all√≠ Aramu-Muru, como Jefe Espiritual o Abate de la Hermandad entreg√≥ el Disco al Emperador. Se impartieron √≥rdenes para que varios Hermanos del Lago lo acompa√Īaran en su viaje a la capital del imperio, Cuzco. All√≠ el Disco fue colocado en un santuario que hab√≠an preparado, y se lo manten√≠a sujeto con cuerdas de oro tal como se hac√≠a en la antigua Lemuria. A√ļn hoy, los orificios por los cuales pasaban las cuerdas pueden verse en el Convento de Santo de Domingo de Cuzco que fue erigido sobre el Templo del Sol pre-inca e inca.

Los incas llamaban a su Templo del Sol Coricancha, que significa Lugar de Oro o Jard√≠n de Oro. Esto se deb√≠a a las magn√≠ficas figuras de tama√Īo natural de hombres, animales, plantas y flores hechas de oro que estaban en un verdadero Jard√≠n de Oro adyacente al Templo del Sol. Pero los cient√≠ficos-sacerdotes llamaban al Templo Amarucancha. En algunas de las piedras de Santo Domingo a√ļn se ven serpientes talladas (amarus) y debido a esta raz√≥n, dicen, algunos llamaban a ese Templo Amarucancha o Lugar de las Serpientes. Sin embargo, esta no es la verdadera raz√≥n. Aramu es una forma de Amaru, que es uno de los nombres del Se√Īor Maru. En los Andes hay grandes serpientes que todav√≠a se llaman amarus. El nombre del Se√Īor Maru tiene que ver con la serpiente porque su t√≠tulo es similar al de otro maestro mundial, Quetzalcoatl, la Serpiente Emplumada del Imperio Azteca en M√©xico. Por lo tanto el Templo del Sol en Cuzco recibi√≥ su nombre de Amaru-Muru, jefe del Monasterio del Lago Titicaca, porque fue √©l quien les permiti√≥ por √ļltimo tener el Disco de Oro en su Templo del Sol. Dentro del Templo mayor hab√≠a templos menores o santuarios consagrados a la Luna, los Doce Planetas (Estrellas), y a los Siete Rayos.

La Hermandad de los Siete Rayos lleg√≥ a ser la fuerza rectora en la vida espiritual de los incas, y as√≠ aprendieron el uso del Disco en los antiguos c√≥dices dejados por los sabios pre-incas que eran colonos l√©mures. El Disco permaneci√≥ en el Coricancha en Cuzco hasta que los sacerdotes supieron que Don Francisco Pizarro hab√≠a desembarcado en el Per√ļ. Sabiendo muy bien lo que iba a ocurrir, sacaron tristemente el Disco de su santuario en el Cuzco y lo devolvieron a su lugar en el templo subterr√°neo del Monasterio. Los conquistadores espa√Īoles nunca lo descubrieron.

En 21 de enero de 1956, el Bienamado Arc√°ngel Miguel del Sol pronunci√≥ una conferencia en Su Retiro de Banff, en las monta√Īas Rocosas del Canad√°. Lo que sigue a continuaci√≥n es un extracto de dicha conferencia:

‚ÄúMuchos de los Templos usados en Atlantis y Lemuria han sido levantados en los reinos et√©ricos. Alg√ļn d√≠a, cuando el hombre est√© pronto para recibirlos descender√°n suavemente. Una o m√°s de las preciosas piedras empleadas en la construcci√≥n de esos Templos se depositaron en las manos de un Sumo Sacerdote o del Jefe de una Orden Espiritual con la cual se ponen en conexi√≥n con la Jerarqu√≠a Celestial. Hay varias docenas de piedras de Mi Templo en posesi√≥n de individuos que est√°n hoy d√≠a en varios puntos de la superficie de la Tierra‚Ķ‚ÄĚ

El Disco Solar de Oro de Mu es una de las preciosas piedras a que se refiere el Se√Īor Miguel. Y fue puesto en las manos del Jefe de la Hermandad de los Siete Rayos, Aramu-Muru. El Disco permanecer√° en el Lago Titicaca hasta el d√≠a en que el hombre est√© espiritualmente pronto para recibirlo y emplearlo nuevamente. En ese d√≠a el Disco de Oro ser√° sacado de su c√°mara subterr√°nea y se lo colocar√° en lo alto del Monasterio de la Hermandad. Los peregrinos de la Nueva Aurora lo ver√°n desde muchos kil√≥metros de distancia reflejando los gloriosos rayos del Sol. Provendr√° del Disco un innegable sonido de la m√°s pura armon√≠a que llevar√° a los muchos seguidores de la luz en el hollado sendero hasta la antigua puerta de la Hermandad de los Siete Rayos, y entrar√°n en el Valle de la Luna Azul para reunirse en la confraternidad del Padre.

(VOLVER AL INDICE)

 

 

 

PARTE III

LA RAZA DE LOS MAYORES

Si queremos entender verdaderamente el significado que se oculta tras la Hermandad de los Siete Rayos y el Disco Solar de Oro de Mu es preciso retroceder en el tiempo de la Tierra unos mil millones de a√Īos.

Despu√©s de haberse enfriado el planeta Tierra y estar pronto para recibir habitantes, lleg√≥ del espacio una raza que no era humana, aunque era de la raza del verdadero hombre original. Era la raza llamada Cicl√≥pea, y esta es conocida con el secreto y arcano conocimiento como la Raza ‚ÄúL‚ÄĚ o, simplemente, los ‚ÄúEles‚ÄĚ. Antes de venir al planeta Tierra atravesaron el espacio siguiendo todos los grandes ciclos del Tiempo; eran Titanes que viajaban por el camino de las estrellas (y lo siguen haciendo en otra dimensi√≥n de Tiempo y Espacio) y que siempre buscaban las mejores pasturas del espacio para su ganado. Fueron la primera vida sobre la Tierra y son los Inmortales de nuestras leyendas, la Raza de Dios o la Raza de los Mayores que precedi√≥ al Hombre.

Algunos de los Eles eran verdaderos C√≠clopes debido a tener un solo ojo central en medio de la frente. Otros ten√≠an dos ojos como los seres humanos, y hasta hab√≠a otros que hab√≠an desarrollado el tercer ojo ps√≠quico. Ten√≠an unos cuatro metros de estatura y eran hombre y mujer, pero no de la manera como consideramos hoy la diferenciaci√≥n sexual. Antes de llegar a la Tierra hab√≠an colonizado gran parte de lo que hoy es conocido como Galaxia de la V√≠a L√°ctea, miles de soles y mundos cayeron bajo su influencia. Por lo general preced√≠an a otras formas de vida en un mundo, luego que √©ste era habitable. Una vez que se establec√≠an en un nuevo planeta intentaban dejar tras s√≠ lo que s√≥lo podemos llamar grandes bibliotecas en su hondo imperio subterr√°neo de enormes ciudades. En estas bibliotecas peque√Īos archivos de cristal contienen la historia del Universo, y est√°n encerrados en un campo magn√©tico que a veces, se encuentra en afinidad con alguna persona ‚Äúsensitiva‚ÄĚ que vive hoy en la Tierra. Los Eles no eran exactamente seres tridimensionales como somos hoy d√≠a, si bien eran definitivamente seres f√≠sicos en un mundo f√≠sico. Hab√≠an intentado, a lo largo de incontables edades lograr, como raza, una condici√≥n atemporal, llegar a un lugar donde pudieran no s√≥lo crear por el mero pensamiento, sino escapar de las cadenas de la existencia f√≠sica para romper las ataduras que los manten√≠an sujetos a los planetas y sistemas f√≠sicos. Buscaban el gran secreto que har√≠a de ellos Inmortales, lo que les permitir√≠a andar por el Tiempo y las Estrellas sin atadura alguna.

El planeta Tierra fue posiblemente el √ļltimo mundo que colonizaron en la Galaxia V√≠a L√°ctea, porque al poco tiempo de su llegada aqu√≠ lograron el poder del pensamiento creativo. Conquistaron la materia f√≠sica y se convirtieron en Dioses. Aniquilaron el Tiempo y el Espacio; ya no tuvieron m√°s necesidad del mundo terrenal o de la gran Galaxia a la cual pertenec√≠an. ¬°Eran libres! Hab√≠an llegado a ser verdaderos miembros del Universo Pensamiento, el Universo Theta.

En realidad, los Eles no eran conocidos por ese nombre mientras no lograran la condición Theta. Antes que eso ocurriera eran conocidos como la Raza Ciclópea. Era su método de dejar la existencia física y las condiciones que la hacen factible lo que les dio el nombre de Eles. Mediante el uso secreto del Grado Noventa de Cambio de Fase abandonaron la Tierra y toda la Galaxia y la dejaron libre para la humanidad.

Un √°ngulo de noventa grados forma la letra ‚ÄúL‚ÄĚ. Por lo tanto, cuando los llamamos Eles nos estamos refiriendo a un s√≠mbolo de su raza y no realmente a un nombre. Hoy d√≠a muchas palabras derivan del nombre de esta muy antigua raza. Las palabras elevaci√≥n y eliminar derivan claramente de esta fuente. ¬ŅAcaso los Eles no se elevaron a otra condici√≥n dimensional? ¬ŅNo eliminaron acaso el Tiempo y el Espacio? Basta mirar en el diccionario para descubrir algunas cosas sorprendentes entre las palabras que empiezan con EL y L. Luego est√° la magn√≠fica palabra Elohim.

El 24 de abril de 1955, Koot Hoomi Lal Singh (Maestro Kuthumi) informó:

‚ÄúSobre el planeta se mantiene la gran Presencia del Bienamado Elohim, Ciclope. Su radiaci√≥n cubre toda la Tierra.‚ÄĚ

El Maestro Kuthumi se refiere obviamente a un miembro de la gran Raza de los Mayores. Aunque, en 1956, la mayoría de los Eles ya no estaban en la Tierra, seguían actuando como Mentores, y por lo general eran Maestros de los Instructores y Santos de la Tierra. Decimos que la mayoría de los Eles ya no estaban en nuestro planeta, porque algunos no partieron cuando su raza logró la condición Theta y conquistaron M-E-E-T (Materia-Energía-Espacio-Tiempo.) Debido a ciertas reacciones kármicas, unos pocos miembros de la Raza Ciclópea no pasaron el Grado Noventa de Cambio de Fase, y se vieron forzados a permanecer en la Tierra para cumplir su destino, y reunirse eventualmente con su raza en una época posterior. Mientras tanto, actuarían en el papel de Mentores para los seres humanos cuando éstos llegaran a la Tierra.

Aramu-Muru (Dios Meru) era miembro de la Raza Ciclópea. Había mantenido la misma forma física por incontables edades, renovando la energía de su corriente vital mediante la polarización con su aspecto femenino, Arama-Mara. Porque, como ya se lo expuso, esos seres no se reproducen como lo hacen los humanos.

El Se√Īor Muru dice que cuando estaba en Lemuria era un joven estudiante u hombre. No obstante, hay que atribuir distintos significados a estas palabras. Tal vez quiera decir ‚Äújoven‚ÄĚ en cosas universales, y el significado que atribuye a ‚Äúhombre‚ÄĚ es el de pertenecer a la raza del original y verdadero hombre. Muchos de los sabios de Lemuria, y anteriormente en la misma Mu, eran c√≠clopes. (No los llamamos Eles porque no hab√≠an logrado a√ļn el Universo Theta.) Todos los c√≠clopes abandonaron Lemuria y se dirigieron a otras partes del mundo: por lo tanto, muchos de los Jefes Espirituales de las Escuelas de Misterio (Retiros Interiores) eran c√≠clopes que se reunir√≠an en alg√ļn momento con la Raza de los Mayores y llegar√≠an a ser verdaderos Eles.

La Hermandad de los Siete Rayos se había iniciado originariamente  con los cíclopes puesto que fueron los primeros que manifestaron los Siete Rayos de Vida sobre el planeta Tierra. Esos seres proyectaban una radiación de energía especial que permitía el establecimiento de los Siete Rayos de Vida en nuestro planeta, y si hubiese faltado, nunca habría existido la Hermandad de los Siete Rayos. Asimismo, los cíclopes pasaron a la Séptima Condición y entraron en Theta, el Octavo o Universo de Pensamiento.

El Disco Solar de Oro de Mu no fue hecho por los Cíclopes, aunque el principio de su modo de operar y el secreto de su poder se hallaron en las bibliotecas abandonadas de las ciudades subterráneas ciclópeas. Aquellos que son bastantes sensitivos como para sintonizar dicho conocimiento de las edades posteriores a lo humano, descubrieron aquellas Verdades y posibilitaron la construcción del Disco de Oro. Así, el Disco entró en la vida de la Madre Patria de Mu.

Es preciso saber que el hombre en la Tierra nunca llegará a ser un L, pero podrá lograr una condición atemporal como éste, porque el plan presente de la Jerarquía es: la producción de una síntesis subjetiva en la humanidad y la interacción telepática que llegará eventualmente a aniquilar el tiempo.

Aunque el hombre no llegará a ser un L, debido simplemente a que no pertenece a la Raza Ciclópea (ahora la Raza Ele), logrará conquistar el M-E-E-T, y reinará como verdadero Dios, el Hijo del Creador.

(VOLVER AL INDICE)

 

 

 

PARTE IV

EL FOCO DE ILUMINACI√ďN DEL NUEVO MUNDO

En julio de 1957 el Bienamado Maestro el Morya dijo:

Aquellos peregrinos que buscan ser guiados y la iluminaci√≥n espiritual de hoy en adelante ser√°n atra√≠dos por la Am√©rica del Sur tal como lo hab√≠an sido anteriormente por el Oriente. Para este fin, los Rectores de las Fuerzas de la Naturaleza y del Reino Elemental realizan los preparativos para proporcionar medios naturales de acceso al hasta ahora no tocado Foco Espiritual de Iluminaci√≥n en las Monta√Īas de los Andes. Las informaciones sobre el Retiro de Aramu-Muru en el Lago Titicaca, Per√ļ, fueron dadas hace mucho tiempo a aquellos que estaban prontos para dicho conocimiento. El Rayo Permanente entra en el planeta Tierra por dos lugares.

  • el Aspecto Masculino entra por el Himalaya en el Oriente

  • el Aspecto Femenino por el Lago Titicaca

El Aspecto Masculino fue prominente a todo lo largo de las edades de la historia de la Tierra, pero ahora el Aspecto Femenino se est√° destacando a medida que la Tierra penetra m√°s profundamente en las vibraciones del S√©ptimo Rayo. El Aspecto Femenino, por su entrada en la zona del Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos, llegar√° a ser evidente en el futuro. Interesa subrayar que tanto por la cultura como por otros aspectos el Tibet y el Per√ļ se parecen a tal punto que una fotograf√≠a de uno cualquiera de estos pa√≠ses puede muy bien tomarse por la del otro. Pero si comprendemos que en la superficie de la Tierra hay dos zonas por las cuales penetra el Rayo Permanente, la explicaci√≥n es sencilla.

Para mayor confirmación del Foco de Iluminación del Nuevo Mundo, Phra Sumangalo, monje del Monasterio del Angel de la Guarda (Wat Doi Suthep Xieng Mai, Tailandia), escribió recientemente a la Abadía, diciendo:

¬†¬† ‚ÄúAsia est√° espiritualmente en bancarrota. Pero vos est√°is en una regi√≥n que tiene su pralaya ‚Äďperiodo de descanso o de sue√Īo- y ahora vuelve a despertar a las cosas del Esp√≠ritu. Am√©rica del Sur es, m√°s que cualquier otra tierra, el pa√≠s del futuro en todos los aspectos, una tierra de promesa espiritual‚ÄĚ.

En marzo de 1957 la Hermandad de la Iluminaci√≥n Dorada de los √Āngeles, California, dijo:

‚ÄúLos llamados son continuos en la Senda de la Luz para que todos escapen de ellas‚Ķ de las fuerzas oscuras‚Ķy se unan para establecer el Reino del Amor y la Paz‚ÄĚ.

En junio de 1952 el Puente a la actividad en pro de la libertad, dijo:

‚Äú! Signos de una Nueva Aurora! Se abren nuevos canales, no para sustituir a los antiguos, sino para ayudarlos; los trabajadores vienen al frente de todas partes, los Amigos de la Gran Hermandad Blanca se levantan en todos los rumbos. Y ning√ļn hombre puede detener la arremetida del Poder C√≥smico de Cristo que deja en libertad a las Corrientes Espirituales de la Hora. No tendr√°n √©xito si por desdicha tratan de enfrentar las corrientes de la Nueva Aurora. Adem√°s, tales individuos han de perecer bajo la Ley misma que provoca el retorno del Amor generado que ellos otorgan, o la oposici√≥n al progreso que ellos nutren. Nunca como hoy cabe decir en verdad de los Jefes Espirituales del Mundo, y de todos los nuevos canales, ‚Äúpor su fruto, los conocer√©is‚ÄĚ. ‚ÄĚ

Ahora por doquier, a√ļn m√°s que en 1952, los canales del Infinito Padre del Amor y la Sabidur√≠a Divinos se abren y traen a su pueblo palabras de consolaci√≥n e instrucciones para los d√≠as de la cat√°strofe venidera. Pero la Jerarqu√≠a y los visitantes del espacio nos han asegurado que el mundo no va a terminar. ¬°Muy al contrario! Se producir√°n muchos cambios geol√≥gicos sobre la Tierra, s√≠, pero es preciso reconocer en esos grandes eventos la profetizada ‚Äúsalvaci√≥n que se acerca‚ÄĚ.

Durante muchos a√Īos los Maestros de otros planetas en nuestro Sistema Solar y en otros Sistemas Solares y hasta en otras Galaxias han estado en comuni√≥n con los Adeptos Instructores o Maestros que residen en el planeta Tierra. Se resolvi√≥ finalmente en 1956 que las Escuelas de Misterio de la Tierra, que operan en un cuerpo espiritual con el nombre de Gran Hermandad Blanca, empezar√≠an inmediatamente a develar algunos de sus antiguos secretos y verdades al mundo exterior. Comentado esta decisi√≥n en 1956, Aramu-Muru dijo en el Lago Titicaca:

‚Äú‚Ķen adelante no guardaremos silencio. Empero no abrimos a√ļn nuestra senda ni nuestra entrada al profano, ni tampoco las perlas de la gran sabidur√≠a, ser√°n echadas a los cerdos, porque hay ‚Äúcerdos‚ÄĚ sobre la Tierra y en la Tierra. Pero el planeta no tardar√° en quedar limpio de ellos. No son merecedores a√ļn de recibir la Divina Sabidur√≠a. Nos ocupamos de los millares de corazones y almas hambrientos, y prestamos o√≠do a su hambre y sabemos dentro de nuestro ser que esa hambre s√≥lo puede ser saciada con el verdadero man√° que proviene de nuestro Infinito Padre. No os sorprend√°is si pod√©is o√≠r ahora libremente las palabras de la Gran Hermandad Blanca que es la Jerarqu√≠a para todas las Hermandades de la Tierra. ¬°Lleg√≥ ahora el momento de la acci√≥n! Lleg√≥ para nosotros el momento de hablar, y hablaremos, porque estamos allanando diligentemente el camino para que Sus pasos sean o√≠dos en todo el mundo. El Reino ya no est√° cerca, el Reino est√° aqu√≠, y El ha de manifestarse pronto a todos los hombres.¬† Hemos esperado este tiempo con ansiedad a lo largo de los siglos. ¬ŅNo es acaso el momento de regocijarse aun cuando sobrevenga una cat√°strofe en el mundo? Pero mediante esta purificaci√≥n catastr√≥fica el hombre heredar√° la divinidad. Buscad en las colinas la salvaci√≥n que se acerca. No desesper√©is por causa de la cat√°strofe, sino contempladla como un agente de Iluminaci√≥n y belleza. ‚ÄúTodo ser√° hecho nuevo‚ÄĚ como est√° escrito. ¬°S√≥lo quedar√° la Verdad!‚ÄĚ.

‚ÄúEn adelante todos los Retiros y Santuarios, las Escuelas de Misterio, los Shan-Gri-Las de la Gran Hermandad Blanca trabajar√°n en un contacto m√°s estrecho y abrir√°n sus puertas a aquellos que est√°n prontos para la Senda de la Luz. Sus lugares secretos de escondite ser√°n revelados, pero solamente a los Estudiantes de Vida que permanecen en Su Luz. Los Retiros Interiores han sido, en verdad, un misterio para el mundo exterior; han obrado en secreto para que la humanidad supersticiosa e ignorante no se volviera contra ellos y los destruyera. Han conservado el antiguo y arcano conocimiento para que el Remanente heredase el legado Espiritual en el momento del Nuevo Amanecer. Ya ha sonado la trompeta; o√≠mos a lo lejos los apagados sonidos de la S√©ptima Trompeta. ¬°Las huestes de √°ngeles han proferido su llamamiento y ahora nos daremos a conocer!‚ÄĚ.

Los Maestros y Hermanos del espacio ayudar√°n al hombre en la Tierra despu√©s de la cat√°strofe, pero no impedir√°n el desastre. En el periodo posterior a la cat√°strofe aterrizar√°n en gran n√ļmero, y es su idea ponerse en contacto con los Retiros de la Gran Hermandad Blanca donde el Remanente se ha de reunir. Debido a los cataclismos que tendr√°n lugar en Oriente, los Estudiantes de Vida son orientados hacia la Am√©rica del Sur, donde en las monta√Īas de los Andes est√° situado el Nuevo Foco Mundial de Iluminaci√≥n. Por lo tanto, prosiguen los llamamientos para ‚Äúque entre ellos venga Mi pueblo‚ÄĚ. Los Retiros Interiores han de hablar ahora a trav√©s de sus muchos canales para que las Ovejas del Reba√Īo puedan o√≠r el Llamamiento.

La Hermandad de los Siete Rayos trabaja al presente en estrecho contacto con la Hermandad del Monte Shasta en California, la Hermandad del Teton Real, en el Oeste de los EE.UU., la Hermandad de la Vestidura de Oro en la India, y muchas otras Hermandades y Ordenes. Claro es que la cooperación es completa con todos los miembros de la Jerarquía de la Gran Hermandad Blanca.

El conocimiento que s√≥lo estaba reservado a los iniciados, es ahora impartido directamente a los individuos que est√°n fuera de los Retiros Interiores, y los hombres, las mujeres y los ni√Īos de todas las razas se reunir√°n en esos Retiros y celebrar√°n un Gran Congreso Espiritual y Filos√≥fico. La nueva tierra profetizada saldr√°, en verdad, de su pralaya y se unir√° con la Jerarqu√≠a de la Tierra y las Estrellas y ser√° la gu√≠a del Remanente que ha de permanecer en la Tierra en los d√≠as venideros.

(VOLVER AL INDICE)

 

 

 

PARTE V

LA ANTIGUA ORDEN DE AMATISTA

La Tierra est√° entrando ahora en las vibraciones del S√©ptimo Gran Rayo. Este es el Rayo violeta o amatista (p√ļrpura), de ah√≠ el nombre de Orden de Amatista.

Como nuestro mundo est√° ba√Īado en la frecuencia violeta, s√≥lo la Verdad podr√° existir; toda falsedad desaparecer√° espont√°neamente. Aquello que hab√≠a cegado los ojos de los hombres, a la realidad, se desvanecer√° ante el Puro Fuego Violeta, como la bruma se desvanece antes del amanecer.

¬† La palabra amatista proviene de amethystos, palabra griega que significaba la cura o remedio para la ebriedad, y por cierto, ¬Ņacaso no es verdad? El rayo violeta amatista probar√° ser en sus aspectos purificadores una cura para la ebriedad de la Tierra, un remedio para sus males. No quiere decir que la Orden de Amatista va a salvar al mundo de s√≠ mismo, sino que la Orden, obrando en la Vibraci√≥n del S√©ptimo Rayo tendr√° suma importancia en los d√≠as venideros para todos los estudiantes de la verdad.

En todos los Retiros diseminados por el mundo se encuentran varias Ordenes antiguas. Entre las Ordenes m√°s antiguas en la Tierra est√°n:

  • la Orden de Melquizedec

  • la Orden de los Esenios

  • la Orden de la Cruz de Esmeralda

  • la Orden de Amatista

  • la Orden Fraternitas Rosae Crucis o de la (Fraternidad) de los Rosacruces

  • la Orden de la Mano Roja

M√°s recientes son:

  • la Orden del Monte Carmelo y

  • la Orden del Santo Grial.

Todos los miembros de la Hermandad de los Siete Rayos pertenecen a la Orden de Amatista, que es muy antigua, pero que ha cobrado gran importancia hoy porque su vibración emerge en la escena mundial en la forma del Séptimo Rayo de Vida. El Arcángel Miguel del Sol, el Ser trascendente que es el Arcángel de la Protección, es el Guardián de los miembros de esta Orden, y también de la Hermandad de los Siete Rayos y de todos los Retiros Exteriores y Santuarios.

La individualidad del hombre est√° bajo la direcci√≥n de los grandes Siete Rayos de la Vida, y siempre es guiado por las poderosas fuerzas que obran dentro de esos Rayos. Todos nosotros entramos en la Vida consciente en uno de esos Rayos, y toda nuestra experiencia de Vida sufre la influencia del Rayo por el cual hemos descendido. En las Escrituras Santas, los Siete Rayos son llamados los ‚Äúsiete esp√≠ritus ante el Trono‚ÄĚ.

  • el Primer Rayo es el camino de la Direcci√≥n

  • el Segundo Rayo es el camino de la Educaci√≥n

  • el Tercer Rayo es el camino de la Filosof√≠a

  • el Cuarto Rayo es el camino de las Artes

  • el Quinto Rayo es el camino de la Ciencia

  • el Sexto Rayo es el camino de la Devoci√≥n

  • el S√©ptimo Rayo es el camino de la Ceremonia

Los Colores Esotéricos de los Rayos son:

1) Rojo

2) Azul Claro

3) Verde

4) Amarillo

5) Indigo

6) Rosa

7) Violeta

Tiene su importancia observar que la Hermandad no es llamada: Hermandad del S√©ptimo Rayo. Se la designa en plural: Hermandad de los Siete Rayos. Cabe preguntarse: Si la hermandad est√° trabajando con la Orden de Amatista, que es el S√©ptimo Rayo, ¬Ņpor qu√© se le dio un nombre que incluye a todos los Rayos de Vida? Esta es una pregunta acertada, pero es preciso recordar que ya hemos dicho que cada Estudiante de Vida en el Monasterio debe tejer un tapiz que simbolice la Vida Espiritual de la Hermandad. Y cada Estudiante debe realizarlo tejiendo su propio Rayo como si fuera un solo hilo en toda la tela del tapiz. Resulta que al terminar el trabajo los Rayos de todos los Estudiantes quedan combinados; el tapiz espiritual de la Hermandad de Vida es suave, armonioso y vibrante, porque cada uno de los Grandes Siete Rayos de Vida halla en √©l su lugar en correcta correspondencia con cada uno de los otros Rayos.

Este tapiz es m√°s que una expresi√≥n o representaci√≥n simb√≥lica, porque en el curso de las Ceremonias en el Templo de la Iluminaci√≥n y el Disco Solar de Oro en la Hermandad, hay un tapiz literal colgado en la pared sobre el Altar de la Pura Luz Maxin, la Llama de la Iluminaci√≥n. Las escenas representadas en ese tapiz cambian seg√ļn los pensamientos, acciones y hechos de los miembros de la Hermandad. Si en el Monasterio todo no est√° en armon√≠a f√≠sica, mental y espiritual, aparece inmediatamente en el tapiz, y la escena retrata simb√≥licamente dicha condici√≥n. Es la Hermandad de los Siete Rayos porque la esencia de todos los Siete se utiliza conjuntamente para lograr la Iluminaci√≥n de la Humanidad mediante la Llama Iluminadora. Desde luego, todos los otros Retiros Interiores est√°n trabajando tambi√©n bajo los Siete Rayos, pero en lugar de mezclarlos todos en una sola fuerza, operan m√°s bien bajo un Rayo espec√≠fico. De este modo, la Hermandad o Foco de Sabidur√≠a del Lago Titicaca es √ļnica. Hemos mencionado antes que la Hermandad de los Siete Rayos es tambi√©n conocida como la Hermandad de la Iluminaci√≥n. Esto se debe a varias razones, de las cuales la principal es que el Lago Titicaca es el Foco de la Llama de Iluminaci√≥n. El Se√Īor Muru se refiri√≥ a este particular el 20 de Julio de 1957 al decir:

‚ÄúPor muchas, muchas edades hemos guardado y, sustentado el Foco de la Llama de Iluminaci√≥n que tanto nosotros como vosotros honramos esta noche. Alienta ver que entre los m√°s adelantados unos pocos de la raza hallaron el camino que los condujo al coraz√≥n de las Monta√Īas de los Andes donde mora la Llama. En el futuro, cuando los precursores espirituales hayan allanado las sendas emocionales, mentales y et√©ricas que llevan hacia el Retiro M√≠stico, m√°s y m√°s miembros de la humanidad llegar√°n a ser f√≠sicamente conscientes de la irradiaci√≥n espiritual que es mantenida dentro de las Monta√Īas de los Andes, y ver√©is que todos aqu√©llos que por muchos a√Īos se han aferrado al deseo de entrar en la gran Cordillera de los Himalayas, orientar√°n su peregrinaje espiritual hacia el Oeste‚ÄĚ.

La Orden de Amatista es una Orden Iluminista de los Esenios, en l a que todos los miembros siguen la manera de vida de dichos religiosos.

El Poderoso Maestro Saint Germain (Ragoczy), como Chocan del Séptimo Rayo, es el Maestro o Jefe Espiritual de la Orden de Amatista.

(VOLVER AL INDICE)

 

 

PARTE VI

LA ABAD√ćA: PRINCIPAL RETIRO EXTERIOR DEL SE√ĎOR MURU

El 13 de noviembre de 1955, Maha Chohan se refirió al Lago Titicaca, como también a Shamballa, Luxor, Darjeeling y las Ciudades de San Juan diciendo que eran los Retiros y Santuarios de la Gran Hermandad Blanca. Claro está, hay muchos más a todo lo largo y ancho del mundo.

El 12 de abril de 1957, Sanat Kumara manifest√≥ que todos los Retiros y Santuarios de la Gran Hermandad Blanca hab√≠an sido elevados a una vibraci√≥n espiritual m√°s alta junto con la Hueste Celestial de la Jerarqu√≠a. Esto se refer√≠a al Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos en el Lago Titicaca. Despu√©s de muchos a√Īos de servicio consagrado a la elevaci√≥n de la humanidad, este Retiro Interior de Aramu-Muru hab√≠a alcanzado el D√≠a de la Graduaci√≥n Espiritual. Koot Hoomi Lal Singh (Maestro Kuthumi) fue nombrado con el cargo de portavoz para todos los Retiros. La acci√≥n de elevar los Santuarios mediante la autoridad de los Veinticuatro Mayores de nuestro Sistema Solar permite ahora una mayor expansi√≥n del trabajo entre la Jerarqu√≠a y los Retiros que act√ļan en el papel de agentes espirituales intermediarios entre el hombre del mundo Exterior y los m√°s altos Mentores. Esta es la etapa final para preparar la llegada de Aquel que ha de venir.

En 1956, durante un C√≥nclave de la Gran Hermandad Blanca, en cuyo curso se desplegaron los estandartes de todos los Retiros Interiores, se resolvi√≥ que esos Retiros establecer√≠an inmediatamente Retiros Exteriores como nueva expresi√≥n de su servicio a la humanidad. Los individuos elegidos que viajar√≠an como peregrinos a los Retiros Exteriores no ser√°n los ‚Äúescogidos de entre ellos‚ÄĚ para salvar su forma f√≠sica. Ser√°n reunidos para una misi√≥n divina pero no en un lugar seguro, porque el poder del Esp√≠ritu Santo sustentar√° a Sus sirvientes en tiempo de cat√°strofe. Anteriormente, los Retiros Exteriores constitu√≠an varios grupos en el mundo Exterior que daban a conocer las palabras de los Maestros de las Jerarqu√≠a por intermedio de reuniones, conferencias, publicaciones y todo lo dem√°s. Pero ahora se deseaba tener Retiros que no fueran tan secretos como los Retiros Interiores, y sin embargo no tan identificados con el mundo del materialismo como el que exist√≠a entonces en los Retiros Exteriores.

Se solucion√≥ este problema con el establecimiento de Retiros Exteriores autorizados por cada Retiro Interior de la Gran Hermandad Blanca, a los que se situar√≠a cerca de sus respectivos cuerpos gobernantes (Retiro). En estos Santuarios Exteriores los Estudiantes de Vida seguir√≠an un¬† modo de vida mon√°stico similar al de los Retiros Interiores. Se alejar√≠an del mundo para vivir en lugares de paz y soledad, empero su alejamiento no ser√≠a completo porque enviar√≠an informes y realizar√≠an viajes peri√≥dicos a otras tierras. Estar√≠an m√°s pr√≥ximos a los Retiros Interiores y a los Mentores de lo que nunca lo estuvieron antes. Era necesario tomar esta decisi√≥n para estar preparados para la inminente cat√°strofe y el eventual aterrizaje de los Maestros del espacio. Muchos a√Īos antes, el hombre hab√≠a puesto el mundo al corriente de la existencia de los Maestros y de las Escuelas de Misterio estableciendo ciertas sociedades metaf√≠sicas y grupos. Gradualmente, se hizo necesaria una asociaci√≥n m√°s estrecha a medida que las Verdades empezaron a penetrar m√°s profundamente en la conciencia nacional de cada pa√≠s de la Tierra.

Los Estudiantes de la Verdad se aproximaban cada vez más a los diversos Retiros Interiores, con los cuales estaban en relación mediante un Rayo, un Maestro. Ahora que se iban a establecer los Retiros Exteriores muy próximos a los Interiores, tuvo lugar otra etapa en el desarrollo. La próxima será el viaje final que realizarán quienes están calificados en cuestiones del Espíritu para ir desde los Retiros Exteriores al Santuario Interior.

Esto es un indicio de que los sucesos en la Tierra están llegando rápidamente a su culminación. Cuando los hermanos de las tierras del espacio interestelar aterricen, se verán frente al Remanente que ha quedado, y dicho Remanente será reunido en las diversas ubicaciones donde se hallan los Retiros Interiores de la Gran Hermandad Blanca en la superficie del planeta.

1.Los secretos y Verdades de la m√°s¬† remota antig√ľedad ser√°n revelados por primera vez al mundo exterior de los profanos.

2.Los Retiros Exteriores ubicados cerca de los Santuarios Interiores recibieron la autorizaci√≥n, y se hizo el llamamiento para que ‚Äúvinieran de entre ellos‚ÄĚ.

3.En 1957 se resolvió que todos los Retiros Interiores serían elevados a una nueva vibración en contacto más estrecho con la Jerarquía.

Aramu-Muru (Dios Meru) anunci√≥ en 1956 a aquellos estudiantes del Mundo Exterior que eran miembros de la Hermandad de los Siete Rayos que hab√≠a autorizado el establecimiento de un Retiro Exterior en un valle oculto del Per√ļ, y que dicho Santuario estar√≠a situado al norte del Monasterio, su cuerpo gobernante, en el Lago Titicaca.

La Hermandad tendría en adelante tres salidas para su servicio:

1.El Monasterio, Lago Titicaca (Retiro Interior)

2.La Abad√≠a, el Valle Oculto, Per√ļ. (Primer Retiro Exterior conocido con el nombre de Santuario Intermedio)

3.Prioratos. (Varios grupos no ‚Äútra√≠dos entre ellos‚ÄĚ debido a que se los necesitaba en el mundo del materialismo como agentes de distribuci√≥n para las palabras de la Gran Hermandad Blanca. Servir√≠an¬† en la calidad de Retiros Exteriores Secundarios)

Como lo hemos mencionado antes, unos pocos miembros de la Raza Ciclópea no abandonaron la Tierra cuando el resto de sus semejantes lograron el Universo Theta, permaneciendo en nuestro planeta debido a ciertas condiciones kármicas que era preciso vencer; actuarían en el papel de Mentores para los humanos que habrían de venir.

El 12 de abril de 1957, d√≠a en que Sanat Kumara inform√≥ que todos los Retiros Interiores y los Santuarios de la Gran Hermandad Blanca hab√≠an sido llevados a un nivel superior de vibraci√≥n espiritual, los C√≠clopes que hab√≠an permanecido en la Tierra, estuvieron por fin libres de unirse a su Raza, la Raza de los Mayores o Eles. Por consiguiente Aramu-Muru pudo dejar su posici√≥n de Superior Espiritual (Abad) del Monasterio. Seguir√≠a siendo Maestro Instructor de la Hermandad desde una posici√≥n m√°s alta. Un tal Hermano Juan (Maestro Juan) fue nombrado para llenar el cargo vacante de Abad del Monasterio. As√≠, ya no hab√≠a m√°s C√≠clopes en la Tierra en forma f√≠sica. Todos ellos hab√≠an, por √ļltimo, logrado y aprendido el gran secreto del Grado Noventa de Cambio de Fase y pasaron al Universo de la Atemporalidad.

Despu√©s que el Se√Īor Muru hubiese regresado del c√≥nclave de 1956, puso inmediatamente en obra aquellos planes que resultar√≠an en la organizaci√≥n del Principal Retiro Exterior (Intermedio) tan pronto como fuera posible. Los miembros de la Hermandad que estaban en el mundo exterior vendieron sus posesiones materiales, abandonaron sus amigos y lugares de trabajo, y el 2 de diciembre de 1956 se pusieron en viaje para Lima. Desde all√≠ visitaron a la mayor√≠a de las ciudades del Per√ļ y realizaron investigaciones en muchas zonas monta√Īosas poco conocidas con la esperanza de encontrar el valle oculto, la futura sede del Principal Retiro Exterior del Se√Īor Muru. Los Mentores los guiaron bien, pero algunos de los que hab√≠an venido se dieron cuenta de su incompatibilidad con el Llamamiento y la Misi√≥n y regresaron a los Estados Unidos. Otros descubrieron el valle oculto y dieron comienzo al Trabajo que hab√≠a sido decretado en 1956 por la Gran Hermandad Blanca.

A los peregrinos les fueron dadas varias se√Īales para que pudieran reconocer su Retiro. En suma, √©stas eran las se√Īales:

  • una zona de magn√≠fica belleza natural

  • un lugar de paz y tranquilidad donde nunca se hab√≠a derramado sangre

  • una ubicaci√≥n con abundante agua, clara, pura

  • una corriente o r√≠o cercano

  • un lugar donde las legumbres y los frutos pudieran crecer en un suelo no contaminado con fertilizantes qu√≠micos

  • una tierra de gente feliz, contenta, alejada del mundo exterior, y empero en √©l

¬† En febrero de 1957 dos Hermanos de la Abad√≠a que hab√≠an venido de los Estados Unidos, estaban en una ciudad del Altiplano a la que hab√≠an sido dirigidos por el Se√Īor Muru. Sus Mentores les dijeron que un hombre iba a ponerse en contacto con ellos para llevarlos valle oculto. Unos pocos d√≠as despu√©s, apareci√≥ el hombre y viajaron con √©l muchos kil√≥metros hacia el este cruzando los grandes pasos de los Andes llenos de nieve, donde aullantes vientos barr√≠an la desierta tierra.

Para ir al valle era preciso seguir estrechas sendas monta√Īosas donde los derrumbes son frecuentes. ¬ŅNo se asemeja acaso a la Senda Espiritual individual que es como el filo de una navaja, lleno de azares mientras se viaja a trav√©s de la vida?

Para llegar al valle hay un solo camino y √©ste es un estrecho sendero. Despu√©s de largas horas de viaje, los Hermanos llegaron a un peque√Īo poblado situado en un repecho que dominaba un fant√°stico precipicio. Por encima de ellos se destacaban en el cielo las majestuosas cumbres cubiertas de nieve de los Andes. En el fr√≠o poblado tuvieron que esperar largo rato mientras preparaban las mulas para el descenso al valle oculto que estaba a miles de metros por debajo de la diminuta aldea. Todos estaban cubiertos con gorros y ponchos de lana tejidos por los quichuas, y por √ļltimo empezaron el descenso bajo una fr√≠a y tupida lluvia. El clima y el escenario cambiaron gradualmente. Era como si el invierno se convirtiera en verano. La lluvia ces√≥ ‚Ķ la temperatura era m√°s c√°lida, pronto se quitaron la ropa de lana y prosiguieron andando en mangas de camisa. La nieve y el hielo que los rodeaban por doquier unos instantes antes hab√≠an desaparecido, y los Hermanos sintieron como si vivieran en realidad la historia del Horizonte Perdido.

Era, en verdad, Shan-Gri-La, el valle escondido que estaba más allá de las preocupaciones de este caótico planeta. Empero, era un lugar donde se podía realizar un gran trabajo en una atmósfera pacífica, donde la sangre nunca había sido derramada, y donde los quichuas, los descendientes del gran Imperio Inca del Sol, vivían tranquilamente en su paraíso semitropical.

En el valle por doquiera centenares de hermosas cascadas dejaban caer sus aguas por las paredes rocosas y llevaban al valle la clara y pura agua de los grandes glaciares andinos. Y había un ancho río de impetuosa corriente, bello de ver con su serpenteante curso que atravesaba el valle en todo su largo como una brillante hebra de plata.

Los Hermanos no tardaron en enterarse que pr√°cticamente todas las plantas pod√≠an crecer en el valle. ¬°Un lugar donde los productos de la zona templada crec√≠an al lado de los productos de las zonas tropicales! Ma√≠z, frijoles, zapallos, mandioca, guisantes, remolachas, zanahorias, lechuga, coles, papayas, mangos, chirimoyas ‚Äďun fruto fabuloso compuesto casi por un cien por ciento de prote√≠nas- papas, paltas, tomates, bananas, limones, naranjas, etc., crecen en abundancia, y √©stos son √ļnicamente unos de los pocos frutos y legumbres que se encuentran all√≠. La siembra se puede hacer todo el a√Īo y no se usan ni fertilizantes ni pesticidas qu√≠micos; todo crece org√°nica y naturalmente.

Los dos Hermanos de la Abad√≠a reconocieron instant√°neamente este valle como la futura sede del Principal Retiro Exterior del Se√Īor Muru.

Los Hermanos abandonaron el valle escondido a desgana, porque la atm√≥sfera de paz que se respira en ese lugar es poderosa e inolvidable. Imaginad, si pod√©is, los estrechos y serpenteantes senderos de mulas que nunca conocieron las brutales ruedas de los modernos veh√≠culos, la tropilla de llamas, siempre pintorescas con los hilos de brillantes colores que son las ‚Äúmarcas del due√Īo‚ÄĚ en las orejas de los animales, los amistosos quichuas que esperan la aparici√≥n de sus reencarnados antepasados incas, cuando ser√°n llevados otra vez al nuevo Imperio Inca del Sol en un Amanecer de Oro sobre la Tierra. Esas gentes, aunque aisladas en el valle escondido, saben lo que ocurre hoy en el mundo, y esperan pacientemente el retorno de Viracocha, el Gran Hermano Blanco.

Los Estudiantes de Vida ya han entrado en el valle y hay un hermoso edificio que alberga la Abad√≠a junto con el Scriptorium (Biblioteca) y el Templo de Vida. Todas los Estudiantes siguen un Modo de Vida Mon√°stico tal como la dirige la Gran Hermandad Blanca. La Abad√≠a opera bajo la autoridad y la gu√≠a directa del Monasterio. Todos los miembros pertenecen a la Orden de Amatista, una Orden Iluminista de los Esenios. Sirven bajo el S√©ptimo Rayo o Rayo Violeta (P√ļrpura). El nombre de los Incas es Intihuasi, la Casa del Sol.

Las as√≠ llamadas reglas y reglamentos son seguidos en la Abad√≠a para que todos los Estudiantes de Vida puedan participar en el gran desenvolvimiento y experiencia espirituales. La Hermandad no cree que seguir esta manera de vivir sea necesario para la salvaci√≥n, ni que tal rutina convenga a toda la gente. La rutina fue desarrollada en la Abad√≠a para otorgar cierta Iluminaci√≥n Espiritual a los Estudiantes adelantados en la senda de la Comprensi√≥n C√≥smica. Las siguientes demandas se piden a los Novicios que est√°n a punto de entrar en el Principal Retiro Exterior del Se√Īor Muru, la Abad√≠a de la Hermandad.

El Estudiante de Vida que pide entrar en la Abadía debe, ante todo, buscar y servir la Verdad, y llevar una vida limpia y recta. Ha de tener una comprensión teórica de la Gran Senda. No hay restricción alguna en cuanto a la edad, el sexo, el estado marital, la raza, la afiliación religiosa, ni tampoco la Hermandad se interesa por el pasado de persona alguna., Lo importante es que el Estudiante individual, en el momento de su petición, desee la Verdad sobre cualquier otra cosa. ¡No hay religión más elevada que la Verdad!

El Estudiante debe percibir y aceptar al Cristo C√≥smico y creer que dicho Cristo vino en persona como Dios para ense√Īar en la Tierra y que el mismo Cristo retornar√° pronto en persona.

‚ÄúSimplificad simplemente‚ÄĚ. La manera de vivir en la abad√≠a est√° muy bien definida por las famosas palabras de David Thoreau. Esto tiene la mayor importancia en la vida cotidiana.

Mientras que, en realidad, no hay grados que puedan colocar a un Estudiante por encima de otro, en la Abadía hay una clasificación designada para el Trabajo:

  • Aspirante

  • Novicio

  • Fraile

  • Monje

  • Prior (Prioresa)

  • Abad (Abadesa)

El modo de vida esenio es seguido por todos los Estudiantes. Hay periodos regulares de ayuno, de meditación y de contemplación en la Abadía. Los Estudiantes son mendicantes (monjes que han pronunciado votos de pobreza). La Sagrada Comida Comunal o Cena de los Esenios se toma diariamente, y el Novicio recibe un Bautismo de Agua con inmersión completa antes de llegar a ser Fraile, y el Fraile es ungido con Oleos Sagrados antes de llegar a ser Monje de la Orden.

Los Estudiantes se levantan con el alba y regresan a sus cuarteles a la caída del sol después de meditar en el Templo de la Vida.

Ning√ļn narc√≥tico (tabaco, medicinas, etc.), ni estimulantes, como el caf√©, el t√© o el chocolate son usados en la Abad√≠a. Se toman ciertos t√©s de hierbas ben√©ficas, empero. Ning√ļn intoxicante, ni en medicina o alimentos o bebidas es empleado. No se comen productos animales. Todos los Estudiantes adhieren a un estricto vegetarianismo y los alimentos se consumen en su mayor√≠a crudos, y se comen en escudillas individuales de madera. Se usa la miel pura. No se comen alimentos procesados, ni alimentos envasados, ni alimentos qu√≠micos o blanqueados. S√≥lo se consumen los alimentos que crecen org√°nicamente, los alimentos naturales y √©stos est√°n libres de veneno. La mayor√≠a de los Estudiantes prefieren una dieta de frutos naturales y de nueces. Nuestro cuerpo es el Templo de Dios. ‚ÄúNo matar√°s‚ÄĚ y ‚Äúvivir y dejar vivir‚ÄĚ son los principios en que se basa la vida en la Abad√≠a.

  • Los h√°bitos mon√°sticos, si bien se llevan en la Abad√≠a, no son obligatorios. La ropa blanca o sin te√Īir es llevada por los Estudiantes. No se permite el uso de ropa fantasiosa. Sin embargo, lo Estudiantes que van en misi√≥n pueden llevarla.

  • No se permiten ni las joyas ni los cosm√©ticos. Esto incluye a los anillos de esponsales y de matrimonio, pero no incluye relojes de pulsera, hebillas, anteojos, etc.

  • Los Estudiantes de ambos sexos llevan el pelo largo. Los hombres pueden llevar la barba, si lo desean, pero no es obligatorio.

  • Perros y gatos no se recomiendan.

  • Los ni√Īos, sea cual fuere su edad, son bien recibidos en la Abad√≠a. Tienen un hermoso programa de estudios, de recreo y meditaci√≥n.

  • Se espera que todos los Estudiantes sean capaces de sostenerse financieramente. Vivir en el Per√ļ no es dispendioso,¬† y en el valle escondido lo es a√ļn menos.

No se alienta a que vengan al Monasterio a las personas que padecen graves dolencias físicas y mentales. En el viaje al valle se pasa por lugares muy altos, y en el recorrido hay regiones donde los rigores son tales que a algunos individuos les sería imposible soportarlos. Dichas personas pueden ponerse al servicio de la Luz de Cristo en el lugar en donde están y guiar a las ovejas del Maestro hacia el amanecer de la Nueva Edad.

La unidad familiar es conservada en la Abadía puesto que las familias viven separadas del edificio principal en viviendas privadas. Por lo tanto, la vida familiar es conservada, mientras que, al mismo tiempo, todos los Estudiantes llegan a formar parte de la Comunidad de la Hermandad. Los hombres y las mujeres solteros pueden compartir su cuarto con miembros de su mismo sexo si así lo desean.

La experiencia entera de un Estudiante de Vida en la Abad√≠a, el Principal Retiro Exterior del Se√Īor Muru, radica en la iniciaci√≥n hacia la iluminaci√≥n f√≠sica, mental y espiritual. Dicha iniciaci√≥n consta de : dedicaci√≥n, purificaci√≥n, disciplina, instrucci√≥n, servicio. Ninguno ser√° salvado por haberse unido a la Abad√≠a o por seguir la vida mon√°stica de¬† la Hermandad. Sin embargo, son grandes las recompensas otorgadas al estudiante individual en la forma de lecciones universales.

El Símbolo o Sello del Monasterio es el de la Rosa Encarnada cuyo color representa la Llama de la Iluminación. Las Rosas encarnadas siempre simbolizan a los Mensajeros de Aramu-Muru. Esta hermosa Rosa está superimpuesta en el Disco de Oro, porque el oro representa los otros colores de la Llama de Iluminación y, asimismo, el Disco Solar de Oro de Mu.

El S√≠mbolo o Sello de la Abad√≠a es el Disco Solar de Oro de Mu, con Doce Rayos que se proyectan y que representan los Doce Planetas Interiores y los Doce Planetas Exteriores de nuestro Sistema Solar. Los Rayos simbolizan tambi√©n a los Doce Se√Īores. Seis de estos Rayos son m√°s cortos que los otros, porque seis es el n√ļmero representativo del servicio mundial. El antiguo ankh o crux ansata est√° superimpuesto al Disco Solar. Esta era la Cruz de Vida en el Antiguo Egipto y toma el lugar de la Vida Eterna. Se emplea este s√≠mbolo porque el Principal Retiro Exterior se ocupa activamente en demostrar al hombre que en realidad nada muere. Por encima del ankh est√° el Ojo que Ve todo del Uno Infinito que es la Divina Luz guiadora de todos los Retiros.

El L√°baro o Estandarte de la Abad√≠a contiene un campo de p√ļrpura que representa la Orden de Amatista. Encima est√° situado el Disco Solar de Oro, del cual se proyectan Siete Rayos que terminan cada uno en una Llama. El Disco, claro est√°, representa al Disco Solar original de Mu que est√° ahora en el Templo subterr√°neo del Retiro Interior, y tambi√©n porque el nombre quichua de la Abad√≠a es Intihuasi, Casa del Sol. Los Siete Rayos representan la Hermandad de los Siete Rayos y de las Siete Razas Ra√≠ces (Siete Subrazas de cada Raza Ra√≠z), pertenecientes a la evoluci√≥n de la Tierra. Las llamas representan la Llama de Iluminaci√≥n en el Templo de la Iluminaci√≥n. Este Templo, cobija tambi√©n el Disco Solar de Oro de Mu, y est√° ubicado en una c√°mara semejante a un s√≥tano o vest√≠bulo subterr√°neo cerca del Monasterio. Cada Jerarqu√≠a, cada Ser Ascendido y cada Retiro Interior o Exterior o Santuario posee su propio s√≠mbolo o estandarte.

Como lo hemos dicho antes, los Estudiantes individuales de todas las razas y credos van a reunirse juntos en los Retiros Exteriores de la Gran Hermandad Blanca, donde celebrarán un gran Congreso espiritual y filosófico. Las investigaciones que se iniciaron en la Abadía sobre

los radiónicos, incluso un nuevo método que da la fecha exacta del pasado y de los objetos del pasado, un verdadero Verificador de Tiempo;

  • la nutrici√≥n y la jardiner√≠a org√°nica

  • la metaf√≠sica

  • la ling√ľ√≠stica

  • la antropolog√≠a y la arqueolog√≠a

  • la investigaci√≥n hist√≥rica

  • la investigaci√≥n en el dominio de los ovnis y acerca de establecer contacto con los visitantes del espacio que pertenecen a la Confederaci√≥n que, al presente, est√° ayudando activamente a la Gran Hermandad Blanca

  • el Sol y la Energ√≠a Lum√≠nica, el trabajo con los hijos de todas las edades

  • los mejores m√©todos de Meditaci√≥n y Contemplaci√≥n

  • las investigaciones en bot√°nica para descubrir nuevas plantas y hierbas milagrosas

Los Jefes y las Organizaciones más Destacadas de la Nueva Edad de todo el mundo fueron invitados a cooperar y compartir el intensivo programa de la Abadía.

Si o√≠s el Llamamiento, si renunci√°is a todo y ven√≠s al valle escondido, en verdad, un valle encantado por los antiguos moradores de la tierra con el nombre de Lugar de las Flores donde viven las Peque√Īas Gentes de la leyenda, ¬°venid, trayendo √ļnicamente vuestra alma!

(VOLVER AL INDICE)

 

 

 

PARTE VII

LA ORDEN DE LA MANO ROJA

El Scriptorium del Monasterio está bajo la dirección de su Prior, el Hermano Felipe. Esta sala alberga documentos y archivos, códices y pergaminos de las más grandes y más antiguas civilizaciones del mundo. Roma, Grecia, Egipto y Babilonia, Creta y China, Tibet y Troya, Atlantis, Mu y Admona, y aun antes. De bibliotecas ocultas como ésta provendrán todos los Retiros Interiores de la Gran Hermandad Blanca, la antigua y verdadera historia de nuestro planeta y su gran revelación para el hombre moderno. ¡El hombre se sorprenderá mucho cuando descubra cómo sucedió la historia en realidad! Anteriormente, las fuerzas oscuras habían escrito la historia tal como querían que se la interpretase.

La antigua Orden de la Mano Roja ha trabajado a todo lo largo de la historia de la Tierra para conservar la Sabiduría Secreta, el Conocimiento Arcano. Los miembros de esta Orden son los guardianes del vasto depositario de la Tierra que contiene tesoros más preciosos que el oro o las gemas. Son ellos quienes poseen los secretos que son la herencia del hombre en América del Sur.

El continente no fue meramente una extensa zona colonizada en su costa Oeste por los L√©mures, y en la Este por los Atlantes. Si bien es cierto que esas dos grandes civilizaciones de los oc√©anos Atl√°ntico y Pac√≠fico colonizaron parte de la Am√©rica del Sur, esto sucedi√≥ s√≥lo unos pocos miles de a√Īos antes de la destrucci√≥n final de las madres patrias. ¬ŅQu√© exist√≠a, pues, en el gran continente sudamericano antes que la influencia cultural de Atlantis y Lemuria dejara sentir su peso?

El 27 de mayo de 1957, un antiguo secreto, sólo conocido otrora por los maestros más elevados, fue revelado al mundo Exterior por intermedio de la Abadía. Era justo que esta formación fuera dada desde la América del Sur donde los aconteceres que se relatan tuvieron lugar en el lejano pasado.

La Gran Hermandad Blanca resolvi√≥ que hab√≠a llegado el momento de revelar dichos secretos en conformidad con las tres decisiones de 1956. Este extraordinario secreto era que la Am√©rica del Sur exist√≠a como la tercera gran civilizaci√≥n mundial junto a Atlantis y Mu. No era tan s√≥lo una colonia sino una civilizaci√≥n por derecho propio, un Imperio Amaz√≥nico que estaba culturalmente m√°s all√° de sus m√°s famosos y conocidos vecinos en los oc√©anos cercanos. Su arquitectura era m√°s magn√≠fica, su ciencia brillaba m√°s que las otras mientras que su pueblo era f√≠sicamente el m√°s hermoso de la Tierra. De muchas maneras desempe√Īaba el papel de Mentor para los reyes, sacerdotes y maestros de los dos mejor conocidos Continentes Perdidos de la Tierra.

Era diferente de ellos hasta en otro aspecto. Mientras que esos dos continentes se hundieron bajo las aguas del océano, éste permaneció siempre por encima de las aguas, cubierto por la densa selva, esperando ser redescubierto en una época en que el hombre ya no padecería más el hambre del oro y no buscaría la riqueza material de ese Imperio sino sus tesoros más nobles, la clave para una vida más larga, el conocimiento que con el tiempo pondría el Universo a los pies del hombre.

Empero, ¬Ņno es acaso un Continente Perdido? No habr√≠a diferencia alguna si estuviese bajo el agua, por que escasos hombres han buscado sus verdades, y aquellos que lo hicieron o bien han desaparecido en el Infierno Verde de la selva, o bien en el olvido del Tiempo mismo. Ahora bien, en la plenitud de este tiempo, la Jerarqu√≠a ha decretado que los ‚ÄúLugares Secretos del Alt√≠simo‚ÄĚ entregar√°n su conocimiento al ‚ÄúRemanente‚ÄĚ que permanecer√° en la Tierra en los d√≠as que seguir√°n inmediatamente a la cat√°strofe mundial. El Remanente mismo har√° uso de la antigua sabidur√≠a en un Nuevo Mundo que ser√° llevado otra vez a la Hermandad Interplanetaria de nuestro Sistema Solar. La humanidad proseguir√° en verdad, su eterna marcha a trav√©s del Tiempo y las Estrellas.

Los archivos de la historia de Mu y de su ca√≠da, del destino de Atlantis y de los secretos del iluminado Imperio Amaz√≥nico conocido en las leyendas con el nombre de Paititi y de los c√≠clopes que llegaron a la Tierra hace mil millones de a√Īos, y de los habitantes del espacio interestelar, existen en c√°maras especiales que est√°n ocultas en las grandes Ciudades Perdidas del inexplorado interior de la Am√©rica del Sur.

Si bien es cierto que nuestros hermanos del espacio nos ense√Īar√°n muchas cosas en la Nueva Edad, tambi√©n nos dicen que es mucho mejor recobrar el as√≠ llamado conocimiento perdido de la Edad de Oro o Edad Saturnal de la Tierra en que los hombres hablaban con los dioses y los √°ngeles. Nos dicen que dicho conocimiento es nuestra verdadera herencia y pertenece a los hombres buscadores de la Verdad de la Tierra. Es un Don Divino del Padre Eterno, y el Hijo est√° ahora pronto para recibir su herencia. Por lo tanto no es menester confiar √ļnicamente en una gran inteligencia extra-terrestre, porque poseemos nuestro propio conocimiento que nos ha de orientar y llevar al lugar donde estaremos lado a lado con nuestros hermanos y hermanas planetarios. El hombre puede buscar en los cielos de la Tierra una gu√≠a en este momento, pero si desea el conocimiento cient√≠fico debe buscarlo en los lugares secretos, en aquellos lugares donde la Madre Tierra dar√° a luz un Conocimiento que ha protegido y cuidado dentro de s√≠ durante miles de a√Īos, y que no tardar√° en nacer en el Mundo Exterior de los hombres. En verdad, ya empezaron los dolores del parto.

La Orden de la Mano Roja es tan vieja como el hombre en la superficie de la Tierra. Por doquiera, los arque√≥logos encuentran dibujos de una mano pintada de rojo. Es abundante en las paredes de las cavernas en toda Europa, en cuevas que sirvieron de morada en la Am√©rica del Norte, y se la encuentra en muchas de las paredes de los Templos Mayas en Yucat√°n, M√©xico. La mano misma es un s√≠mbolo m√≠stico de mucha antig√ľedad, y los misterios que representa siguen incorporados hoy d√≠a a las ceremonias secretas de las logias. Los cient√≠ficos se han preguntado por qu√© la Mano Roja est√° tan en evidencia entre los pueblos del mundo. Y debido a que no conocen ni tienen una mejor explicaci√≥n, dicen que es s√≥lo la prueba de que los antiguos eran buenos garrapateadores y muy inexpertos.

Mas, para vosotros que sois Estudiantes de Luz, la Mano Roja era y es mucho más que eso. Significa la conservación de todo aquello que era y es bueno y verdadero, mientras que su contrario, la Mano Negra, significa la destrucción del Conocimiento Arcano que se había acumulado durante tantos siglos. Por ejemplo, fue la fuerza de la Mano Negra la que destruyó la Biblioteca de Alejandría, pero fueron los esfuerzos de la Mano Roja los que impidieron una destrucción total y conservaron los documentos más importantes en cámaras ocultas de modo que sólo las copias o los manuscritos carentes de importancia fueron devorados por las llamas que había desencadenado César.

A los miembros de la Orden de la Mano Roja se los encuentra en muchos de los Retiros Interiores y Escuelas de Misterio en toda la Tierra, y fueron nombrados guardianes de los Lugares Secretos del Alt√≠simo. Esta antigua Orden tiene ahora a su cargo la direcci√≥n del grupo expedicionario de la Abad√≠a. Muchos proyectos est√°n en marcha, incluso las investigaciones tendientes a redescubrir la Escritura perdida de los pre-incas y del Imperio de Paititi, la completa exploraci√≥n y el trazado del mapa de la Gran Muralla del Per√ļ que es similar a la Gran Muralla China y era absolutamente desconocida hasta 1931 en que se la descubri√≥ desde el aire. Esta Muralla es mucho m√°s antigua que los incas o los chimus que los precedieron. El porqu√© de su construcci√≥n y la historia que lo respalda son fabulosos. Otro proyecto tiene que ver con el redescubrimiento de la Energ√≠a Lum√≠nica Solar usada por los pre-incas y posteriormente por los incas, que los copiaron. Adem√°s hay otro proyecto que se ocupa en el redescubrimiento de la Capital Perdida del antiguo Paititi. Ya es mucho lo que se hizo para que esto se realizara. Asimismo hay otros proyectos que se ocupas que tratan del sistema de t√ļneles subterr√°neos de los antiguos pre-incas. La Abad√≠a recibi√≥ la ayuda de varias universidades sudamericanas y museos y de hombres de ciencia que deseaban cooperar. Esto es inestimable cuando se trata del mundo Exterior y as√≠ se pueden lograr los mayores beneficios de los descubrimientos realizados.

Esto es, pues, en realidad la b√ļsqueda de la Mano Roja, la b√ļsqueda de la Verdad, sobre el hombre y la raz√≥n por la cual el hombre se halla sobre el Rojo Planeta Tierra, lo que debe aprender mientras se encuentre all√≠, y ad√≥nde tiene que ir en la Nueva Edad que ahora despunta. Si bien, al principio, parece extra√Īo, las Ciudades Perdidas de la Am√©rica del Sur y los ovnis pertenecientes a los visitantes del espacio, est√°n interrelacionados, y los desempe√Īan un papel vital en esta obra de la antigua Orden de la Mano Roja.

(VOLVER AL INDICE)

 

 

 

PARTE VIII

LOS MUNDOS PERDIDOS Y LA LLEGADA DE LOS MAESTROS DEL ESPACIO

Hemos hablado ya del legado que espera al hombre y que est√° escondido en las selvas sudamericanas, y que est√° m√°s all√° de la imaginaci√≥n m√°s desaforada. En las antiguas c√°maras de archivos se encontrar√° el conocimiento cient√≠fico que se emplear√° en la Nueva Edad, los secretos de un pasado muy remoto ser√°n el incentivo que permitir√° un magn√≠fico desarrollo en un mundo renovado. Las ciudades del fabuloso Imperio Amaz√≥nico, que anteced√≠an otras civilizaciones mundiales, pertenecen a otro Continente Perdido pero, a diferencia de Atlantis y Mu, ese Continente no est√° sepultado bajo el oc√©ano, sino tras kil√≥metros de Infierno Verde constituido por las selvas de la Am√©rica del Sur. Esas ciudades nunca estuvieron bajo las aguas; por lo tanto sus archivos est√°n bien conservados en su √ļltimo lugar de descanso en las vastas bibliotecas de la olvidada Paititi. Incontables tesoros fueron llevados a Paititi por los cient√≠ficos-sacerdotes cuando supieron que tanto Lemuria como Atlantis estaban condenadas definitivamente al olvido. Esta es la herencia que se encontrar√° en zonas donde s√≥lo se oye ahora la ch√°chara de los monos y el llamado de los p√°jaros ‚Äďtodo el conocimiento de los tres m√°s grandes imperios que ha conocido el mundo.

A principios de junio de 1957, el Grupo Expedicionario de la Abad√≠a, bajo el mando de la Orden de la Mano Roja, se abri√≥ camino a trav√©s de dif√≠ciles pistas tanto a caballo, como a pie hasta la Meseta de Marcahuasi de los Andes, donde encontraron un Bosque Sagrado Perdido o Jard√≠n de los Dioses en lo alto de las monta√Īas peruanas. Este extra√Īo lugar es conocido por los descendientes de los indios Huancas como la residencia de los hechiceros y de los Dioses Gigantes.¬†¬†

En la parte m√°s alta de la gran altiplanicie hab√≠a una enorme fortaleza de piedra en un extraordinario estado de conservaci√≥n. Esta fortaleza fue usada por los soldados incas alrededor de 1350 D.C, √©poca en que conquistaron a los huancas y establecieron la ocupaci√≥n militar en toda la regi√≥n. Hay muchas chulpas de piedras, tumbas funerarias en torno de la fortaleza, que fueron todas saqueadas. Despu√©s de la muerte del Emperador inca Atahualpa en Cajamarca, Per√ļ, los espa√Īoles llegaron a Marcahuasi y destruyeron los antiguos bultos que conten√≠an las momias para satisfacer su codicia del metal amarillo. Hoy, s√≥lo quedan en cada tumba algunos huesos. Una antigua cueva funeraria, a varios miles de metros por encima del valle, prob√≥ ser muy importante porque conten√≠a una tumba que no hab√≠a sido abierta y que, por alg√ļn milagro, no hab√≠a sido a√ļn violada. En su interior hab√≠a gran n√ļmero de momias, pero el descubrimiento es insignificante si se lo compara con las fant√°sticamente antiguas piedras esculpidas de la Meseta de Marcahuasi.

Esa meseta est√° situada a 4000 metros por encima del nivel del mar, y est√° cubierta por la bruma gran parte del a√Īo, pero entre los meses de mayo y septiembre el sol brilla en todo su esplendor y es un lugar deleitoso, aunque las noches son muy fr√≠as. Las numerosas y grandes piedras esculpidas constituyen una importante clave para el descubrimiento de los antiguos misterios del mundo. Aves y mam√≠feros desde leones y elefantes hasta camellos y ping√ľinos que nunca existieron en la Am√©rica del Sur est√°n tallados en tama√Īo gigantesco. Todas las razas humanas fueron al parecer representadas y muchas grandes cabezas de piedras se asemejan a las que se encontraron en la Isla de Pascua en el Pac√≠fico.

Muchas antiguas religiones, fueron simbolizadas por hermosas y finamente esculpidas esfinges, rostros y figuras de olvidados dioses y diosas. Las figuras son inmensas y de acuerdo con los c√°lculos cient√≠ficos se cree que fueron talladas por una raza de hombres gigantes de al menos cuatro metros de alto. Aun no se conoce con certeza si pertenecieron a la Raza Cicl√≥pea o no, pero la extra√Īa cualidad dimensional de las tallas es una indicaci√≥n de que tal vez sea as√≠.

Son muchas las leyendas que existen entre los ind√≠genas que viven actualmente en la Am√©rica del Sur ‚ÄďLos incas hablaban de gigantes, tambi√©n- que se refieren a gigantes rubios que otrora habitaron el continente. No son estatuas o figuras gigantescas comunes, porque cuando la luz del sol, o de la luna, cae sobre ellas desde cierto √°ngulo, se ven cosas que es imposible verlas en otro momento. Los rasgos se modifican al examinarlos en diferentes momentos, bajo diferentes condiciones y desde diferentes √°ngulos. La mayor√≠a de las figuras tienen tres o cuatro ojos pero no importa desde qu√© lugar se las observa, siempre parecen tener √ļnicamente dos ojos. Si una persona no se sit√ļa en un punto de observaci√≥n fijo, determinado, no se ven las estatuas tal como estaban destinadas a ser vistas. Por lo tanto, tuvimos que colocar las plataformas elevadas cerca de las figuras que aquellos que las hab√≠an erigido destinaron a prop√≥sitos observacionales.

Las figuras fueron talladas en granito, pero la erosi√≥n las ha estropeado mucho. Empero, a√ļn hoy d√≠a son magn√≠ficas en su ejecuci√≥n, y quita el aliento contemplarlas y pensar en sus creadores. ¬ŅQui√©nes fueron esos gigantes? ¬ŅDe d√≥nde ven√≠a? ¬Ņa d√≥nde fueron? Hallaremos una respuesta a estos interrogantes gracias a nuestras investigaciones en la Abad√≠a.

Las figuras cubren una superficie de varios kilómetros cuadrados, y los informes que se recibieron de otras partes de la América del Sur indican que se las puede encontrar en muchos otros lugares, si bien no en tal estado de aislamiento ni en tal profusión como en Marcahuasi.

Hay varios altares que fueron obviamente levantados para que los utilizaran criaturas gigantescas, pero es a√ļn m√°s sorprendente el hecho que algo de ese mundo parece cernirse sobre la meseta. Casi siempre se oye un sonido extra√Īo, algo parecido a un zumbido, que parece provenir de las figuras, y ese sonido no se debe a causas naturales. Se siente que tiene¬† que ver con algo que est√° m√°s all√° de la capacidad de comprensi√≥n del hombre actual, una mirada a otra dimensi√≥n del Tiempo y el Espacio. Cuando se toma una fotograf√≠a de la figura tallada de un anciano y se observa el negativo, ya no parece m√°s un anciano sino un hermoso y vigoroso joven. ¬ŅQui√©n pudo tallar la piedra de tal modo que viendo una figura desde cierto √°ngulo las formas se modifican y arrojan sombras en el valle, donde, a medida que la luz cambia, extra√Īas criaturas se mueven como si estuvieran vivas?

Esa raza de seres gigantes empleaban objetos naturales que al parecer se asemejaban a animales conocidos, y luego, tall√°ndolos, realzaban el medio circundante. Resulta de ello algo que parece haber brotado espont√°neamente del suelo. Este era un Bosque Sagrado donde nadie viv√≠a, cuyo uso estaba reservado exclusivamente a prop√≥sitos cient√≠ficos-religiosos. La ciencia y la religi√≥n estaban entonces unidas en la Verdad como lo estar√°n otra vez en la Nueva Edad. Es quiz√°s el √ļltimo Bosque Sagrado que ha permanecido casi intacto y sin ser perturbado por el hombre moderno. Es muy posible que Marcahuasi haya sido frecuentado por la raza que despu√©s se lleg√≥ a conocer con el nombre de los Eles. Los indios de la Huanca siguen venerando a Huari que en sus leyendas desempe√Īa el papel de H√©rcules ‚Äďun gigante. Al parecer el recuerdo de los gigantes sigue persistiendo en la mitolog√≠a de los huancas y su Huari debe de haber sido originalmente un gran caudillo de la raza de los gigantes. Los huancas siguen celebrando extra√Īos rituales en zonas escondidas cercanas a la meseta, rituales que ning√ļn hombre blanco pudo ver nunca. A√ļn hace algunos a√Īos, los ritos se celebraban en Marcahuasi mismo.

¬†¬† El hecho m√°s sorprendente de todos los que fueron descubiertos por las investigaciones de la Abad√≠a es que cuando estudiaron la serie de fotograf√≠as a√©reas de la¬† meseta tomadas por el Gobierno Peruano, se vieron figuras definidas, gigantescas, que s√≥lo son visibles desde el aire. ¬ŅQuiere decir que los gigantes dispon√≠an de naves a√©reas? ¬ŅEran esas figuras, vistas desde el aire, una especie de se√Īales o s√≠mbolos para las naves que llegaban del espacio interestelar o de los planetas cercanos? Marcahuasi llegar√° a ser una zona importante para las nuevas investigaciones que se relacionan con la Raza Cicl√≥pea y con la llegada de los Maestros del Espacio.

Durante la primera parte de julio de 1957, el Grupo Expedicionario de la Abad√≠a viaj√≥ hacia el este en direcci√≥n a la legendaria Paititi. Se penetr√≥ en la extensa zona des√©rtica al este del Cuzco, la regi√≥n del R√≠o Alto Madre de Dios. La expedici√≥n tuvo que hacer frente a muchas dificultades, pero esta aventura fue coronada por un gran √©xito. Los habitantes habituales de la selva se destacaban por su gran n√ļmero. Vampiros, jaguares, tap√≠res, hormigas gigantes, serpientes ponzo√Īosas eran bastante molestas, pero no obstaculizaron el progreso de la investigaci√≥n en el territorio inexplorado que est√° cerca de las fuentes del R√≠o Sinkibenia. Se practic√≥ la amistad con todas las formas de vida y esto habr√° tenido que ver con el hecho que la expedici√≥n tuvo escasas dificultades con los animales si se tiene en cuenta los peligros de la zona y el hecho que nadie estaba armado de un fusil.

Centenares de veces la expedición se vio obligada a cruzar los peligrosos rabiones en los ríos de rápida corriente, y con todo, se cubrieron más de 200 kilómetros a través de pantanos y espesos matorrales que formaban un muro casi impenetrable mientras nos abríamos paso con nuestros machetes. Cuando no había huella alguna, teníamos que andar por el lecho de los ríos o por las orillas rocosas en el lugar donde las había. No había posibilidad alguna de cruzar esa tierra desconocida en la estación de las lluvias porque entonces los ríos son muy altos y una persona a pie sólo puede recorrer una corta distancia.

Nuestro lugar de destino era en los primeros d√≠as de julio de 1957 un grupo de monta√Īas bajas que son en realidad las √ļltimas estribaciones de los Andes hacia el oeste. A la distancia se asemejaba a un Mundo Perdido, un mundo que deb√≠a su fama a la ficci√≥n, grandes colinas verdes ocultas por la bruma y la niebla, un mundo que nos impresionaba por su majestad y misterio. Viajar a pie era dif√≠cil y lento.

Esta tierra sea tal vez desconocida para el hombre moderno, pero es una tierra que no fue olvidada por su Creador, porque es magn√≠ficamente bella. Hemos venido a esta zona a causa de las innumeras leyendas que corren entre las tribus sudamericanas y que refieren que en alg√ļn lugar vecino a esa regi√≥n hay una Ciudad Perdida de Piedra de los Antiguos. El explorador espa√Īol, Juan Alvarez Maldonado, estuvo al mando de una expedici√≥n que se dirigi√≥ a la zona del Alto Madre de Dios, en el siglo XVI, y busc√≥ dicha ciudad. Empero nunca visit√≥ la zona de nuestro destino, porque era a√ļn desconocida.

Hace unos pocos a√Īos, un indio piro se encontraba en la misma zona buscando a su mujer de raza machiguenga que se hab√≠a escapado. En la serran√≠a de monta√Īas bajas que estaban cerca de las fuentes de dos r√≠os desconocidos dio con un camino pavimentado con piedras. Lo sigui√≥ hasta llegar a una gran ciudad de magn√≠ficas casas, plazas y templos de piedra. Ning√ļn inca ni espa√Īol hab√≠a visitado esas ruinas. ¬ŅPor qu√©? Porque la Ciudad Perdida es una de las muchas que pertenecieron al antiguo Imperio Amaz√≥nico de Paititi. En la vecindad del lugar donde el indio piro hizo su descubrimiento, las leyendas se refer√≠an a una extra√Īa Puerta Perdida o Portal a un mundo antediluviano. (No es en realidad un portal, sino la cara de piedra de un enorme acantilado cubierto de escritos de los cuales las tribus dec√≠an que para ellos eran desconocidos, aunque hab√≠an vivido en la zona centenares y centenares de a√Īos.).¬†¬†¬†¬†¬†

El 10 de julio de 1957 descubrimos el legendario Portal o Roca de los Escritos en un territorio desconocido sobre el Río Sinkibenia. Estábamos en las proximidades de una tribu desconocida y salvaje, que nunca había visto antes a hombres civilizados. No deseaban en modo alguno ponerse en contacto con el mundo exterior del cual había oído relatos de los indios que los habían visitado. La Abadía proseguirá sus investigaciones en esta importante zona y cruzará el poblado de esta tribu con el fin de llegar a la Ciudad Perdida de Piedra. El pueblo de esa ciudad talló las figuras y jeroglíficos sobre la Roca de los Escritos.

Ese a√Īo, se hicieron muchos dibujos y se tomaron fotograf√≠a de los miles de petroglifos que no son toscas incisiones en la roca hechos por el hombre de piedra, sino genuinos jerogl√≠ficos de una raza altamente adelantada y antigua. Los glifos tienen la forma de los Rollos Escritos de Atlantis y Mu, y son archivos del pueblo que moraba en la Ciudad Perdida de Piedra.

Están escritos en los lenguajes más antiguos del mundo y cubren una superficie, en la cara del acantilado de piedra, de unos treinta metros de longitud y tres metros de altura. Muchos parecen vincularse con los glifos mayas y aztecas, y hasta se trató de tallar un bajorrelieve con algunas de las figuras esculpidas.

La figura de un joven tocado con un gran casco se√Īala hacia el oeste. Creemos que se√Īala la direcci√≥n de la Ciudad Perdida, cuyos cient√≠ficos-sacerdotes registraron importantes sucesos hist√≥ricos en el gran acantilado de piedra. En los Templos de Egipto se hallan registros similares. Otras tres rocas con escritos fueron ubicadas y √©stas ser√°n estudiadas en el futuro en el curso de otras expediciones. El Grupo Expedicionario regres√≥ al R√≠o¬† Sinkibenia en una balsa que tuvieron que construir ellos mismos, y completaron el resto del viaje en canoas indias y a pie.

El hecho que los jerogl√≠ficos son escritos aut√©nticos es un descubrimiento de la mayor importancia en la Am√©rica del Sur, porque seg√ļn lo que se cree los incas y los preincas no conoc√≠an forma alguna de escritura. En la Abad√≠a, los estudiantes proseguir√°n sus investigaciones de los glifos.

Adem√°s de este descubrimientos, se reuni√≥ buena cantidad de leyendas de la poco conocida tribu de los machiguiengas que viv√≠an en esa zona. Esas leyendas se refieren detalladamente a las cat√°strofes que tuvieron lugar en el mundo durante la destrucci√≥n final de Lemuria y Atlantis. Esto ocurri√≥, claro est√°, en la √©poca en que la antigua Tiahuanaco se levant√≥ desde el nivel del mar hasta las desoladas altiplanicies, y los Andes surgieron. Era la √©poca en que Aramu-Muru sobrevolaba las furiosas aguas en su nave a√©rea en direcci√≥n hacia la Am√©rica del Sur con los archivos y el Disco Solar de Oro de Mu. Grandes temblores se sucedieron a todo lo largo del Continente sudamericano. Las ciudades que estaban en la costa, como Tiahuanaco, fueron las que m√°s sufrieron. Esos centros de poblaci√≥n costeros eran ciudades coloniales de Lemuria, mientras que las Ciudades Perdidas de Piedra situadas m√°s al este eran mucho m√°s antiguas, pues pertenec√≠an al Imperio Amaz√≥nico, y no ten√≠an nada que ver con los planes de colonizaci√≥n de Lemuria. Estaban situadas en una zona que sufri√≥ menos da√Īos y los edificios no se derrumbaron o lo hicieron s√≥lo parcialmente.

Otras leyendas de la tribu de los Machiguencas se refieren a la √©poca en que sus antepasados estaban en comunicaci√≥n con loas gentes del cielo, y el idioma machiguenga no es una lengua de salvajes, y prueba que esa gente ha degenerado a su estado presente debido a la destrucci√≥n del Imperio Amaz√≥nico. Sin embargo, si las ciudades no fueron totalmente destruidas durante la cat√°strofe ¬Ņpor qu√© degeneraron los ind√≠genas? Se cree que los machiguengas y otras tribus no gobernaban las ciudades, y que aquellos que las gobernaban eran hombres blancos barbados. De hecho, corren rumores entre las tribus de la selva que dichos hombres blancos ataviados con largas vestiduras siguen viviendo y prosiguen con sus investigaciones en la capital Paititi que es la Ciudad Perdida de las Treinta Ciudadelas, antigua m√°s all√° de toda creencia cuando los primeros incas llegaron al Per√ļ. Los gobernantes del Imperio del Sol de las incas buscaron esa ciudad pero nunca pudieron encontrarla. Los conquistadores espa√Īoles posteriores a Pizarro se enfrentaron con la muerte en el desierto para saquear sus inmensos tesoros de oro, plata y piedras preciosas. Fue mantenida oculta a los ojos de los hombres codiciosos de oro, porque pose√≠a un tesoro mucho m√°s valioso que cualquier metal amarillo o gema que adorna el cuello o el brazo de una orgullosa y altiva hija del mundo.

En las torres de las Ciudades Perdidas hay un resplandeciente cristal de blanca luz que brilla eternamente. Este cristal, es indudablemente la Luz Maxin de los antiguos y est√° relacionada con el mismo poder que es utilizado hoy d√≠a por los visitantes del espacio en los ovnis. Los misioneros que viven en el interior de la Am√©rica del Sur han dicho que ven a menudo naves espaciales, y la Confederaci√≥n del Espacio tiene una base gigantesca cerca de los restos de las Ciudades Perdidas que existieron en magnificencia en una √©poca en que sus antepasados del espacio aterrizaron y establecieron comunicaciones con los cient√≠ficos-sacerdotes de las ciudades. Los Maestros del espacio asistieron a los grandes c√≥nclaves justo con los Maestros de la Tierra, pues ¬Ņno eran acaso una √©poca en que los hombres conversaban con los dioses? En nuestra generaci√≥n los visitantes interplanetarios han vuelto a visitar las ciudades.

Los Maestros Instructores de los Retiros Interiores del Mundo, en cooperaci√≥n con la Jerarqu√≠a de la Gran Hermandad Blanca, est√°n ahora en comunicaci√≥n con los Maestros que llegan del Espacio del mismo modo que lo estuvieron otrora en la √©poca de gloria de Paititi. Debido a los rumores que corren sobre los maestros blancos que a√ļn hoy aparecen ataviados con largas vestiduras en la selva, es muy probable que las Ciudades Perdidas sirvan de Centros de Sabidur√≠a.

Querido estudiante de Luz ¬Ņno captas la visi√≥n que la Jerarqu√≠a Celestial desea que conozcamos?¬†¬†¬† ¬ŅNo alcanzas a ver el futuro cuando los Hombres del Espacio y los Maestros de la Tierra para guiar al Remanente que a√ļn vive en este planeta? Como las cat√°strofes fueron causa de que el Conocimiento Arcano permaneciese escondido, har√°n ahora que el mismo Conocimiento sea revelado otra vez a los hombres que padecen de hambre espiritual. Pero no temas esos cambios que se producir√°n en el mundo. Sigue las palabras del Maestro Kirpal Singh Ji Maharaj de Delhi, un santo viviente que a√ļn lleva su vestidura f√≠sica:

No hay necesidad alguna de preocuparse. Cada uno de los Iniciados debe aprender a elevarse por encima de la conciencia del cuerpo mediante prácticas regulares de meditación. No habrás de hacer nada sino tomar precauciones sensatas (en el caso de que sean  necesarias) y dedicar tiempo a la meditación y dejar todo lo demás al Poder Maestro que está por encima de cada Iniciado y que extiende toda ayuda y protección posibles. Se realizan esfuerzos para impedir la inminente catástrofe en los Círculos Superiores. El Poder Maestro está por encima de los Iniciados y éstos no tienen que tener temor alguno.

Hay ahora Estudiantes de Luz que est√°n trabajando y sirviendo al Centro de Iluminaci√≥n del Nuevo Mundo por donde el Aspecto Femenino del Rayo Permanente en la Tierra. Siguen las sendas de las monta√Īas y valles, y andan a pie donde no hay sendas, conocen los r√≠os y los lagos, los ventisqueros y los desiertos, son incansables como los Sirvientes de anta√Īo, empero tienen una misi√≥n moderna y es la de ense√Īar a un Nuevo Mundo. Es preciso que presenten el verdadero mundo antiguo al actual de modo que el mundo futuro que ahora se asoma en el horizonte como un sol de oro pueda heredar el Divino Legado. Estos son, pues, los Hermanos de los Siete Rayos ‚Äď Los Esenios de los Andes.

(VOLVER AL INDICE)

 

PARTE IX

EL TRASUNTO DE LA JERARQU√ćA

Todos los mentores que se presentaron aquí han sido, y siguen siendo, encauzados y registrados en el Scriptoriun que tiene su sede en la Abadía, el Principal Retiro Exterior o Santuario de la Hermandad de los Siete Rayos (Iluminación) en los Andes Peruanos.

Algunos de los Mentores que hablan aqu√≠ son Santos Maestros Ascendidos, mientras que otros son Instructores que viven a√ļn en forma f√≠sica en la Tierra y sirven en las Escuelas de Misterio de la Gran Hermandad Blanca. Sus voces son transmitidas por medio de un sistema vocal de naturaleza telep√°tica.

 

EL BIENAMADO SANAT KUMARA

Bienamados, todo el espacio está vibrante de amor, armonía y paz, tal como fue ordenado por muchos hombres de numerosas esferas. La luz de su amor acrece sin cesar en una gran llama, que ha de consumir toda lujuria, codicia, odio, maldad, y ha de barrer la tierra como una enorme ola.

Hace mucho tiempo, mientras presenciaba la aparici√≥n por el Este de una gran Estrella, comprend√≠ que era la se√Īal dada al hombre en la Tierra de que la redenci√≥n estaba cerca, de que la salvaci√≥n estaba presente.

A ninguna alma, no importa cuán degradada esté, le será negada la entrada a la gran escuela de la vida. Este es en verdad el tiempo en que el león descansará junto al cordero.

Sobre la Tierra existe gran confusi√≥n en la mente del hombre, lo cual provoca torbellinos y hasta pone en ebullici√≥n a los mares del odio; pero √Čl vino para probar que las agitadas aguas pueden ser calmadas y aquietadas, la furia de los vientos nocturnos puede ser acallada levantando la mano, no levantando la mano para matar y maldecir sino levant√°ndola en amante bendici√≥n. El Padre coloc√≥ la Tierra y todos los cuerpos celestiales en los cielos. Fueron creados en la materia primordial espiralada para el hombre. El hombre estaba destinado a ser el dios de la forma f√≠sica: el hombre, la expresi√≥n m√°s elevada de la Deidad conocida en el Omniverso entero.

¬°Oh, hombre! comprende que eras la m√°s alta forma de Deidad en cualquier lugar del Universo. Nada hay que sea superior a ti. Y en esto eres grande; y en esto eres lo m√°s bajo. Eres el m√°s bajo porque conoces y las otras formas de vida no conocen. Por lo tanto, has de ser el sirviente y el hermano de dichas formas.

Hay vida e inteligencia en todas las formas, como lo sab√≠a el hombre antiguo. El hombre no es el √ļnico ser pensante. Cada elemento, cada mineral ‚Äďtodas las formas- tienen una inteligencia que les es inherente, y el hombre es su guardi√°n y hermano mayor. Eres el hermano mayor de todas las formas, esas innumerables formas en todo el Omniverso entero. Es tu deber elevarlas en una evoluci√≥n cada vez m√°s alta, junto con el progreso del hombre hacia los mundos de infinita grandeza, hacia la Luz Infinita.

La belleza de la edad que se acerca ahora, de la edad en que todas las dudas y temores se disiparán como una gran nube. ¡Y ha de oírse un gran tronar! ¡Los cielos se separan! Y entonces el hombre se ve a sí mismo y se mira en el espejo del conocer. Ya no hay más, confusión. El hombre acepta el cetro de su divinidad para que su progreso hacia las estrellas ya no pueda ser más impedido por las tinieblas de la ignorancia y la superstición. Conócelo, y al conocerlo se siente necesariamente tristeza; y empero hay alegría por la belleza que trae.

Pero ahora hablar√© un momento sobre lo que nos amenaza y est√° pr√≥ximo. S√≠, pueden tener lugar detonaciones at√≥micas y bombardeos de rayos c√≥smicos, pero √©stos son efectos. ¬ŅCu√°l es la causa?. La causa de la destrucci√≥n que ha de sobrevenir en la Tierra deriva del propio pensar del hombre.

Desde la época en que los Hijos de los Dioses conocieron a las hijas de los hombres y el animal-hombre apareció en la Tierra, el hombre ha luchado por salir de la bestialidad y llegar a la angelidad. Pero el pensar equivocado ha de emerger porque los elementos se niegan a seguir siendo contemplados como lo han sido por milenios en la Tierra. ¡Los elementos! ¡Es vida inteligente!. Forman parte del Uno Infinito, y debido a que son parte del Uno Infinito ya no responderán más al pensar equivocado del hombre. Y se rebelarán, provocando grandes mareas e intensos vientos. ¡Millones de seres humanos han de perecer! Volverán a nacer en otros mundos apropiados a su nivel de progreso. Y debido al remanente que ha de quedar, la Tierra será purificada y se elevará a nuevas vibraciones.

Muy pronto rugir√°n los vientos, m√°s pronto de lo que pensamos. Ya est√°n encima de nosotros, porque lo he presenciado en el plano que est√° situado inmediatamente encima del de la expresi√≥n f√≠sica sobre la Tierra, y esto significa que si desciende un plano m√°s hallar√° la realidad. Los campos y las grandes ciudades, ser√°n lugares desolados sin habitante alguno. ¬ŅPod√©is imaginar una gran ciudad como Londres, Nueva York, Par√≠s, donde millones de hombres y mujeres aman, trabajan, juegan? ¬ŅPod√©is imaginar una escena m√°s desolada que una ciudad de millones de habitantes sin que quede alguno? Es lo mismo que si s√ļbitamente el Universo quedase privado de hombres, porque el gozo del Creador radica en su m√°s elevada expresi√≥n ‚Äďel hombre. Sin el hombre El carece de amor. Aunque el hombre puede llegar a ser su mayor dolor, el hombre puede tambi√©n levantarlo a su mayor aspiraci√≥n. Porqu√© sin el hombre hasta el Uno Infinito no puede progresar, pues ¬Ņporqu√© habr√≠amos de limitarlo? Si el hombre puede progresar ¬Ņno puede acaso progresar El tambi√©n? ¬ŅAcaso no puede mediante Su propia creaci√≥n hallar nuevas emociones en el amor?

¬°Oh, hombre de la Tierra! ¬°Si supieras el amor que desciende sobre ti desde innumerables esferas, desde mentes invioladas! Si prestaras atenci√≥n lo entender√≠as. No puede ser sino belleza. De todas las cat√°strofes que han de acaecer tan s√≥lo la visi√≥n de una bella ‚Äúrosa‚ÄĚ permanecer√°, porque el hombre adelanta en la luz purificada de su propia creaci√≥n.

Las fuerzas del Drag√≥n Negro ‚Äďque pueden volver sordos los o√≠dos del hombre a la m√ļsica de las esferas, a las melod√≠as de las huestes ang√©licas, pero que a√ļn no han hallado el poder para detener los movimientos celestiales, porque, por m√°s fuertes que sean sus ej√©rcitos, la Luna permanecer√° todav√≠a para saludar el alba de un nuevo d√≠a. Y a√ļn no han aprendido a detener el melodioso canto del arroyo ni en sus conquistas alcanzaron a las alturas que el √°guila domina al cernirse en los aires, como una gran plegaria que se levanta de la tierra hacia el Trono Infinito, porque el √°guila es la due√Īa de la Tierra por encima de todos ellos.

Recordad que la belleza de la Tierra est√° en la creaci√≥n sobre la cual os manten√©is en pie, de la cual deriv√°is vuestro alimento. Se asemeja al pecho de nuestro Padre sobre el cual descansamos la cabeza para recobrar fuerzas. Es nuestra madre y es al mismo tiempo nuestro padre. La Tierra es un hermoso mundo, mucho m√°s hermoso que algunos de sus vecinos. Siempre he amado la Tierra mucho m√°s que las otras creaciones, porque veo dentro de ella una melod√≠a que a√ļn no ha escapado a los √©teres. ¬°La veo gritando como alguien sojuzgado! Pero no se ver√° privada de su canto celestial por mucho m√°s tiempo.

No, digo que el Drag√≥n Negro, con toda su fuerza negativa, no fue capaz de apoderarse de la belleza de la creaci√≥n. Esta fuerza no fue capaz de negar el arroyuelo o de privar al mundo del canto del crep√ļsculo. S√≠, si pudieran hacerlo nos privar√≠an de al belleza de la noche, del canto del crep√ļsculo. Digo que lleg√≥ el momento en que el polvo levantado por el andar de los dioses ha de convertirse en el polvo que gira en torno de sus feas formas. ¬ŅMoho ocioso, moho ha de ser!

En verdad está registrado en los más grandes archivos de akasha que Dios proveyó al hombre y que éste dividió. Este es el lema de la Tierra. El hombre debe regresar de sus numerosos pecados al Dios Unico, pues no es en la complejidad donde hallamos al Padre. En la simplicidad es donde lo hallamos.

Al servir recordad que cada uno de vuestro pr√≥jimo es una deidad. Que cada uno de vosotros piense que el hombre o la mujer o el ni√Īo que tiene ante s√≠ no es ese hombre o esa mujer o ese ni√Īo sino que es el Padre en esencia. Si en la Tierra se pensara que cada cual es parte del Padre, con el debido respeto al grado, entonces los problemas de la Tierra se resolver√≠an al punto.

Y ahora las hambrientas multitudes de la Tierra claman por un Salvador que pueda darles los pescados y los panes, quien, con una miserable sustancia pueda saciar y satisfacer su hambre. Claman ahora por las aguas de vida, por el man√° de la sabidur√≠a. Y digo que est√° escrito ‚Äďen un edicto por el Alt√≠simo mismo- que esto se har√°, porque as√≠ El lo ha mandado: √©stos son mis hijos; han de ser devueltos a mi pecho y han de ser alimentados con mi sustancia.

Nosotros que sostenemos la Tierra en una mano y que nos fue entregada para desarrollarla, para quererla y para que fructifique. Vemos ahora que la cosecha será grande y los graneros del Padre estarán llenos para la migración hacia una nueva grandeza de ser.

Os dar√© un mandamiento divino para el tiempo que nos espera inmediatamente: ¬°Alimentad las ovejas del Se√Īor! Dad lo que os es requerido.

No deis las glorias de vuestro pasado sino lo que necesita el alma. ¬°Decidles que habr√° una cat√°strofe! Preparadlos para la cat√°strofe. Pero decidles que de ella surgir√° m√°s luz ‚ÄďDecidles, si, que la cat√°strofe llega a la Tierra; porque la noche est√° ya cerca¬† y el hombre no puede m√°s trabajar, y la noche est√° ahora aqu√≠- la cat√°strofe, el desastre, y la desesperaci√≥n. Y las aguas han derribado las compuertas y los vientos destruir√°n y arrastrar√°n todo lo viejo. Es el fruto¬† de las tinieblas; puede ser soportado por todos los hombres si supieran que m√°s all√° del fin est√° el arco iris, la dorada promesa de la divinidad y la unicidad con nuestro Padre.

Si supierais cu√°ntos inn√ļmeros mundos hay en el espacio ‚Äďestrellas de gran majestad y belleza que aparecen como resplandecientes gemas en el terciopelo negro del Omniverso- los millones de almas que est√°n clamando, y sus voces resuenan como un repicar de paz hacia la Tierra. Si los hombres tuvieran conciencia de este amor y este afecto y este designio los problemas de la Tierra no ser√≠an problemas en absoluto.

Por consiguiente es nuestro deber darles este mensaje que es un mensaje doble: un aviso para que se preparen para lo que ha de venir en las aguas y los vientos; y en segundo lugar el mensaje de que hay seres que se preocupan, que obran como emisarios del Uno Infinito. Decidles que son amados, que ser√°n guiados tal como piden ser guiados: ‚ÄúPedid y se os dar√°; buscad, y hallar√©is; llamad y se os abrir√°‚ÄĚ.

Ser√°n atrapados y llevados donde las √°guilas se re√ļnen. No se los hallar√° en necesidad. Decidles que su Padre los ha oido. Su Padre est√° siempre lleno de gracia y de amor para con sus hijos.

Soy aqu√©l cuya grandeza es como la m√°s peque√Īa part√≠cula de arena en la Tierra y es tan bajo como la cima de la m√°s alta monta√Īa. He conocido incontables existencias en este amado planeta. Conocer ahora la dulce esencia de la brisa y los cedros del L√≠bano, el √°lamo de Am√©rica; sentir las gentiles aguas que acarician las innumerables riberas del mundo; conocer la armon√≠a de la bella ida vegetal del planeta es una respuesta para la mente de los hombres.

En la Tierra los grandes reinos que podr√≠an servir al hombre: el mineral, el vegetal, el animal ‚Äďest√°n en un estado ca√≥tico; porque aqu√©l que fue creado para ser su se√Īor no es se√Īor en absoluto. La vida mineral, la vida vegetal, la vida animal hallan que su dios, su se√Īor, es un se√Īor ebrio que vacila de un lado para otro en su locura.

¬†Por eso ahora se rebelan contra √©l. Pero en otros mundos le responden y acarician a su se√Īor, y de ello resulta una vibrante esencia dadora de vida cuya descripci√≥n est√° m√°s all√° de mi compresi√≥n y poder.

¬ŅAcaso el hombre no ha deseado muchas veces retomar a la seguridad, a la tibieza de su madre?. Digo que es igualmente cierto del hombre para con el Padre. El hombre de la Tierra sabe a d√≥nde ha de ir, pero muchas veces no halla el camino. Por lo tanto, la llegada de los tiempos que se aproximan a vosotros se√Īala a todos el camino que conduce a El; porque este ser√° vuestro lema espiritual.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Os he hablado desde lo m√°s peque√Īo de la creaci√≥n en la Tierra y desde lo m√°s extenso: El peque√Īo y lo grande son uno en El.

Paz para vosotros de toda la Creación y mi paz para vosotros.

He solicitado hablaros otra vez porque para mí llegó el momento de la gran iniciación y, en un sentido más estrecho, el de vuestra iniciación a otro plano de conciencia.

Hace ya mucho tiempo fui llamado a la Tierra para llevar a cabo cierta misión para los hijos de los hombres. Y ahora ha llegado el momento de retornar a Venus para estar a su lado cuando entre en la gran iniciación.

Este d√≠a en el Mar Santo de Galilea sus ej√©rcitos luchar√°n de noche. Es el principio del fin y el fin del principio, tal como fue profetizado anta√Īo, porque hoy, la larga lucha que ha tenido lugar en la imp√≠a Tierra Santa lleg√≥ a su √°pice, punto de culminaci√≥n ‚Äďlos ej√©rcitos de Egipto y Siria y los ej√©rcitos de Israel. Este es un suceso muy significante, como mi bienamado Hermano, el Maestro Kuthumi, les ha dicho muchas veces.

Este es el lugar en el mundo que es preciso vigilar, esta es la chispa, que ha de poner en ignici√≥n la llegada de Aqu√©l que esperamos; ¬Ņy acaso no lo servimos con excesiva paciencia y placer en el trato?

Esta es la lecci√≥n que todos debemos aprender, no una vez sino muchas veces, en mundos de magn√≠fico esplendor as√≠ como en mundos que son velados y oscuros en cultura y desarrollo. ¬ŅCu√°ntas veces hemos aprendido esta lecci√≥n? Y siempre seguiremos aprendi√©ndola, pues basta eliminar la curiosidad y eliminar la emoci√≥n de vivir y de buscar y el hombre dejar√≠a de existir. Ni siquiera la creaci√≥n ser√≠a posible. As√≠ nunca llegaremos al fin de ese camino.

 Buscaremos siempre. Si no son países o tierras y pueblos, serán mundos o soles, o sistemas, o galaxias, supergalaxias; y más allá de todo esto conoceremos el placer en los reinos mismos de la luz, cada uno de los cuales agregará su propia vibración y su propia luz.

Una de las grandes leyes radica en que para recibir es preciso dar, porque, como la gigantesca represa, puede recibir las lluvias del cielo hasta que esté repleta y rebalsa y las aguas se derraman, pero es preciso que se derramen, dando su abundancia al suelo seco y resquebrajado que está debajo. Si no lo hace, entonces estalla y ya no puede contener más agua. Pero si se derrama y otorga su abundancia entonces, cuando vuelvan a caer las grandes lluvias del cielo, volverá a llenarse hasta la repleción y podrá dar otra vez mientras la sedienta tierra bebe cada gota y espera que la gran vasija le dé las aguas de su abundancia.

Hace mucho se había decretado que tendría que venir a la Tierra para ayudar a nuestro Hermano Mayor que gobierna el Sistema, y para ayudar a todos nuestros bienamados hermanos y hermanas en el Planeta Tierra. Pero en un momento dado tendría que retornar otra vez a mi propio Venus, el planeta que me fue entregado en custodia. Por lo tanto tuve que dar lo que era mío en abundancia a los hijos de mi Tierra.

¬†Ahora que lo he hecho ‚Äďy lo digo sin sentimiento alguno de egotismo- y cumplido mi tarea, ahora recibir√© las √ļltimas lluvias que han de venir. S√≥lo las vasijas que han dado recibir√°n la lluvia. As√≠ es siempre el proceso en nuestro desarrollo a lo largo de muchos milenios. Damos y recibimos; pero cada vez que recibimos, recibimos m√°s. La vasija de agua no es una cosa estacionaria, permanente. Se vuelve cada vez m√°s amplia; tiene cada vez m√°s formas, es cada vez m√°s perfecta a los ojos del Padre. Se transforma de una vasija de tosco barro en una vasija semejante a una gema de cristal finamente tallada. Nuestro Sistema Solar entero entra ahora en la gran iniciaci√≥n, porque en verdad nos dirigimos directamente hacia el supersol que gobierna nuestra Galaxia, a cuyo alrededor incontables universos islas giran perpetuamente y tienen existencia.

Nuestro Sistema se encamina hacia el centro de esta actividad, y este aumento de la velocidad de vibraciones afectará profundamente todo en nuestro Sistema; ya sea mental, físico o espiritual no podrá escapar al cambio en la nueva vibración de energía que ahora se avecina.

Estamos ahora a la orilla de esta gran iniciación, nos aproximamos más y más a su centro y realización.

Por lo tanto me quedaré con Venus en este momento. Es por eso por lo cual Cristo retornará a la Tierra: porque siempre el gran Maestro de un sistema solar se encarna y presta su ayuda al planeta que está en el punto más bajo de progreso en dicho sistema, y asimismo porque El es el espíritu de la Tierra, cuya posición logró en su primera encarnación como el maestro Buda. Buda estaba destinado a la Tierra, pero Cristo al Sistema.

Tomemos como ejemplo a dos hombres. Ambos cometieron el mismo error, semejante en todos sus detalles.

Cada una ha hecho la misma cosa. ¬ŅPero podemos condenar a los dos hombres igualmente?. No, no podemos condenar a hombre alguno. Pero examinemos la causa de las cosas. En la Tierra el hombre siempre presta atenci√≥n al efecto y nunca a la causa. Una vez que examina el coraz√≥n de las cosas hallar√° que es el coraz√≥n del Padre mismo; luego, que desde all√≠ todos los rayos de creaci√≥n surgen de √Čl. Nunca lo encontrar√° examinando √ļnicamente los rayos. No los puede trazar partiendo del efecto y yendo a la causa. Debe hacerlo yendo de la causa al efecto. As√≠ no consideramos el efecto que es lo que todos los hombres han hecho, sino la causa.

Consideremos a un solo hombre. Vemos que ha hecho cierta cosa debido a la ignorancia de la ley. El otro hombre conocía la ley. Se dice en vuestro mundo que la ignorancia de la ley no es una excusa valedera, pero en el reino del Padre el desconocimiento de la ley es una excusa. Pero una vez que hemos aprendido la ley, si claudicamos y cometemos un error, entonces estamos por cierto en una categoría diferente de aquellos que por ignorancia ejecutan la misma cosa. Ya veis, el pecado o error no radica en dar un paso en falso y caer en el hoyo que está en el suelo, el error es poner el pie dos veces, una vez que se sabe que no es la cosa que hay que hacer.

Por lo tanto, os doy este ejemplo para mostraros en que condición está la Tierra al presente. La Tierra ha tenido muchas civilizaciones y cuando una de ellas desaparece en el pozo sin fondo, el hombre se eleva en su desarrollo cultural y vuelve a construir otra vez una gloriosa civilización con grandes adelantos científicos y técnicos. Pero nuevamente la civilización se hunde en el insondable pozo. Este es el error de la Tierra, porque en Venus nunca se produjo la destrucción de una civilización. En el planeta  que conocéis con el nombre de Marte sucedió dos veces. ¡Pero cuantos centenares de veces tuvo lugar en la Tierra!

El hombre debe aprender a aplicar el conocimiento una vez que lo ha logrado. Estáis ahora en el proceso de desarrollar vuestras formas físicas. Si las desarrolláis y lo lográis, pero sin haber aplicado lo que habéis aprendido, no tardaréis en perder lo que habéis logrado. De hecho, estaréis en peor condición de la que estabais antes de empezar.

As√≠ el hombre en la Tierra debe aprender a aplicar el conocimiento por medio de conductos constructivos. Por lo tanto, una vez que hemos pedido (porque el Padre dijo que si pedimos recibiremos) ‚Äďuna vez que hemos pedido y hemos recibido, la ley nos obliga a aplicar lo que hemos recibido, y luego debemos dar lo que hemos recibido.

Es mucho lo que he recibido durante el tiempo en que fui mentor en la Tierra, lo cual daré ahora por propio consenso a mis allegados a mi tierra y a mi pueblo. Pero la Tierra estará siempre junto a mi corazón.

Y ahora entramos en ese gran período de iniciación. Los cielos en la Tierra  llegarán a ser fantásticos. Mediante las muchas profecías que os han llegado de otras gentes que trabajan en todo el mundo, habéis logrado la comprensión de lo que va a tener lugar; y empero os digo en verdad que ninguna pluma ha registrado ni ninguna voz proferido lo que ha de llegar a ser una gran seál y manifestación en los cielos de la Tierra, porque los elementos mismos dominarán todo por un breve periodo. Se producirán grandes tempestades e inundaciones. Ya habéis oído decir que otrora llovió cuarenta días y noches. Esto nada es comparado con lo que lloverá. Tal vez llueva cuarenta meses. Toda la faz de la Tierra cambiará. Ya no se la reconocerá más.

Extra√Īas criaturas surgir√°n de las honduras de los oc√©anos para asombro y sorpresa del hombre, criaturas mucho m√°s grandes que los m√°s grandes nav√≠os oce√°nicos. Habr√° plagas y hambrunas.

 Aparecerán bestias y criaturas desconocidas.

La Tierra est√° pronta a convertirse en ‚Äúsol‚ÄĚ ‚Äďno como el Sol de nuestro Sistema- pero estar√° rodeada por una corona dorada. Est√° entrando en una velocidad m√°s elevada de vibraciones. Se convertir√° en ‚Äúsol‚ÄĚ; pero no es conocido en nuestro sistema de astronom√≠a porque nunca fue examinado por vuestros astr√≥nomos.

Iréis desde un mundo tridimensional a un mundo cuatridimensional. Ya nadie más podrá veros o ver vuestro mundo. Esto debe necesariamente tener lugar cuando pasaréis por el centro de la gran nube cósmica. Y entonces todas las profecías, tal como las inscribieron Joel y muchos otros, serán ciertas: cuando el Sol se vuelva de color rojo sangre y la Luna sea tan colorada como el rubí, y el día  ya no estará más y las tinieblas reinarán sobre la Tierra por un período de dos semanas. La confusión será muy grande. “Y el oxígeno disminuirá en la Tierra por un breve período, seguido por períodos de gran humedad, de candente calor y de zonas agostadas que alternarán con la gran humedad. Casi todo lo que existe sobre la fax de la Tierra será destruido.

¬ŅCu√°ndo llegar√° ese tiempo?. Ya estamos en √©l. Cada d√≠a crece en intensidad. Gran parte de las naves que vuelan por los aires son derribadas. Todos los d√≠as nos enteramos de nuevos desastres. ¬°M√°s huracanes! ¬°M√°s inundaciones! ¬°Los casquetes polares disminuyen todos los d√≠as! ¬°El nivel de las aguas se eleva! ¬°Los terremotos aumentan en intensidad!.

Los gobernantes del mundo son presas del p√°nico, pero no lo muestran exteriormente. Las bacterias ben√©ficas de las cuales nuestra vida depende perecen r√°pidamente, de modo que nos veremos expuestos cada vez m√°s a lo que es da√Īino para nuestra forma f√≠sica.

Todo terminar√° en la Tierra dentro de dos a√Īos a contar desde este d√≠a ‚Äďtodo perecer√° a no ser por el hecho de que algunos podr√°n elevar su vibraci√≥n al nuevo nivel. Pero recordad, todo lo que decae y perece ante vuestros ojos se debe a una renovaci√≥n total. Regocij√°os al ver estas cosas, porque significa que vuestra salvaci√≥n se acerca, y no vuestra sentencia.

Y por lo tanto podéis decir a vuestro prójimos que la catástrofe llegará, pero que es vuestra salvación. ¡Regocijáos! Porque el pasado se desvanece.

Si el hombre pudiera renunciar a lo antiguo, tendría entonces una vislumbre de un más glorioso nuevo.

¬†Aquellos que no pueden renunciar a lo viejo tendr√°n que volver a comenzar por el principio. Atrasar√°n el progreso de su alma varios millones de a√Īos, y otra vez tendr√°n que pasar por las diversas formas del hombre de las cavernas a lo largo de miles de a√Īos, aun millones, hasta que logren el desarrollo de esta misma etapa otra vez.

¬†Y nuevamente se les ofrecer√° la posibilidad de aceptar lo nuevo, y si no pueden aceptarlo, retroceder√°n otra vez millones de a√Īos.

Esta no es una retrogresi√≥n como parecer√≠a. Es una retrogresi√≥n en lo f√≠sico, empero es una progresi√≥n desde el punto de vista del desenvolvimiento espiritual, porque en el reino del Padre no existe la retrogresi√≥n -‚Äאּno una grandeza que se expande continuamente. ¬°Para que as√≠ seamos merecedores de pasar por la gran iniciaci√≥n! Pues, sea que un ser o un hombre o un esp√≠ritu o una entidad alma comande un planeta o un sistema solar o solamente su reducida familia, nunca sabe si ser√° capaz de aguantar el ‚Äúfuego‚ÄĚ, la prueba de fuego de la gran iniciaci√≥n.

Aplicad lo que habéis aprendido y dad alegremente lo que habéis recibido. A medida que viajáis y platicáis en los tiempos venideros que nos fueron destinados a cada uno de nosotros, no penséis en lo que llevaréis o en el dinero que tenéis en el bolsillo o en la ropa que os pondréis. No penséis en esas cosas porque el Padre os proveerá lo necesario. Aceptadlo y os será otorgado, porque habéis aceptado una prueba de confianza y una misión; y el Padre os proveerá de su abundante granero para que os sirváis bien.

Este es tiempo de dar y aplicar. Y es también lo que ahora haré. No es el toque de clarín o la orden que se da a un solo hombre, sino la orden del día al entrar en esta fase del Planeta Tierra, y por cierto en nuestro Sistema entero.

¬°Trabajad, porque ha de venir pronto la noche en que ning√ļn hombre podr√° trabajar!. ¬°Trabajad porque la noche se avecina!. Literal y figuradamente. El hombre pregunta: ‚ÄúNo sabemos que cosa creer. Algunos dicen que la cat√°strofe ha de sobrevenirnos. Proclaman que el fin del mundo est√° aqu√≠. Otros afirman, no tem√°is; mediante nuestro desarrollo cient√≠fico ‚Äďsomos los due√Īos de la creaci√≥n- podemos hacer esto o aquello‚ÄĚ. El hombre est√° buscando. Su coraz√≥n est√° m√°s hambriento que nunca porque siente las nuevas vibraciones.

¬ŅNo es cierto acaso que un hombre hambriento es a√ļn m√°s hambriento cuando huelo el olor del alimento?. Hasta Cristo fue tentado en el desierto cuando estaba ayunando, ¬Ņno es m√°s susceptible a los trozos de un sabroso alimento el hombre que est√° en ayunas?.

El hombre huele su alimento, estas vibraciones nuevas, y su hambre se hace más intensa. Ha aguzado su apetito por las cosas del Espíritu. Por lo tanto, cuando se siete lleno de confusión como se siente ahora, dice:

‚Äú¬°Hermano: ¬Ņd√≥nde hallar√© la copiosa comida que ha de darme m√°s satisfacciones para el desarrollo de mi esp√≠ritu?‚ÄĚ.

Habréis de contestarle:

‚ÄúSi, quienes dicen que la cat√°strofe se acerca est√°n en lo cierto; hablan de veras; pero la Tierra no terminar√°. Llegar√° a ser nueva, como est√° escrito. No dice que el mundo terminar√°. Dice que habr√° un ‚Äúnuevo cielo y una nueva tierra‚ÄĚ, no una nueva Tierra debido a la destrucci√≥n de al antigua, sino una nueva Tierra ‚Äďla vieja que se har√° nueva.‚ÄĚ

As√≠ decidles las palabras con las cuales el Hermano Mayor desea alimentar a Su reba√Īo. Es la manera de ser el Padre. La cat√°strofe ha de venir para que el hombre aprenda la lecci√≥n de la experiencia. Pero tan s√≥lo lo grande y bello y bueno ser√°n la herencia de la cat√°strofe. De ella surgir√° la humanidad a semejanza del f√©nix en su gloria dorada.

Cu√°ntas veces contemplamos la Tierra, sabiendo al contemplar cada peque√Īa y m√≠sera creaci√≥n y criatura, que aqu√≠ se yergue un dios si fuera capaz de comprenderlo y aplicarlo a su divinidad. Porque un verdadero dios no se sienta en un trono en la inactividad, mientras que las masas se presentan ante √©l en adoraci√≥n. Esta no es divinidad como algunos de la Tierra suelen creer, sino que la divinidad es entronizaci√≥n, s√≠ pero un dios de acci√≥n que penetra en el ser de cada criatura que ha creado; los llena de vida y majestad y grandeza.

Dios desea que el hombre (el hombre que El creó) gobierne Sus mundos celestiales. Desea que cada hombre se haga cargo de Sus mundos.

¬†Reconoced en cada uno de vuestros semejantes que pasa a vuestro lado en la rutina del d√≠a ‚Äďreconoced en √©l a un dios en potencia. Porque alg√ļn d√≠a, cada cual, no importa si est√©n en institutos de correcci√≥n, o si han sido condenados a muerte sea en una c√°mara de gas o por la horca, alg√ļn d√≠a esta alma comandar√° un planeta, y luego un sistema y despu√©s una galaxia. Todos estamos en camino a este legado.

Y el toque de clar√≠n es: ‚Äú¬°Venid a vuestra patria la Tierra!‚ÄĚ, como he dicho, ‚Äú¬°Volved al vac√≠o de vuestro ser!‚ÄĚ.

Cuando cada hombre podrá sentir el amor y la amistad de otro hombre, entonces el león se acostará junto al cordero, como está escrito. Porque todos somos parte de una Mente Eterna y, para reintegrarnos a dicha Mentes, todos nosotros debemos unir nuestros espíritus. Que la rutina del día no os canse. Mantened siempre ante vuestros ojos la meta, no la meta eterna, porque no hay meta eterna, sino la meta del momento que, en un sentido, será una meta eterna. Mantenedla ante vosotros brillando siempre como un gran sol de oro. No apartéis el rostro de su irradiación y calor. Permaneced dentro de él. Dejad que os abrace en su calor. Id a donde el Padre os conduce.

 Haced lo que el Padre piensa, os conviene mejor.

Porque este es el momento en que habéis muerto incontables veces, por lo cual habéis sido crucificado, se que fuerais un hombre o uno que está en el trono. Aceptad ahora vuestra graduación y preparaos para la gran iniciación.

 

ARCANGEL MIGUEL

¡Ave! ¡Ave!. Comprended que nunca estáis solo, que sería imposible que estuvierais solo. Estáis atado para la eternidad a la hermandad de servicio.

Aquellos del Casco de Oro rodean la Tierra cada vez más estrechamente a medida que entramos en la gran iniciación. Nos sumergimos más profundamente en lo que ha de ser nuestra destrucción y empero será nuestra salvación, como la de Aquél que fue a la Cruz del dolor. Fue Su destrucción; y empero Su gloriosa Transfiguración.

Seamos merecedores de la Cruz.

 

JOSE DE ARIMATEA

Saludos a la luz de la Cruz. Este es tu hermano, José.

Agrego mis palabras a las de mi maestro Sanat Kumara, que ahora nos deja. Y sin embargo hemos conocido su espíritu y su sustancia. Por lo tanto nunca nos abandonará completamente.

Pero deseo deciros: El Grial, recordad El Grial. Est√° brillando y resplandeciendo y llam√°ndonos como lo hac√≠a hace muchos siglos cuando lo ten√≠amos en las manos. Es el s√≠mbolo, el peque√Īo Cuenco de arcilla que simboliza a la Tierra, que pronto ha de ser llenado hasta rebosar; no con sangre, sino con el man√° del Padre, el man√° de la verdadera sabidur√≠a y comprensi√≥n c√≥smicas.

Bienamados, recibid, aplicad y dad libremente. Y pronto hemos estar junto y presenciaremos el retorno del Grial a la Tierra en el firmamento. ¡Así sea!

 

ARCANGEL URIEL

¬†Antes que la memoria del hombre vuelva a repetir su relato, nosotros los seres a quienes el hombre mortal conoce con el nombre de arc√°ngeles fuimos el √ļnico pensamiento viviente en cierta parte ilimitada del reino del Padre. Recorri√≥ los caminos como las legiones de C√©sar, empero sin armas de piedra o de acero, sino con la Verdad a modo de espada de dos filos.

Tan sólo la Verdad puede existir en este vasto océano al que habríais de llamar gustosamente espacio. con todo, no es espacio. Es una criatura viviente, que respira, y de tal belleza y magnificencia que si un hombre mortal pudiera contemplarla dejaría de existir en forma y en pensamiento.

Hemos surgido de las emanaciones de la Deidad, porque as√≠ habr√≠amos de conocer su sustancia y servicio. No venimos al son de trompetas porque en este vac√≠o no tardar√≠an en aparecer mundos y millones de formas creadas por el Padre. las llamadas huestes ang√©licas de los lejanos mundos, galaxias, sistemas y cielos, corr√≠an hacia su consecuci√≥n, interior y exteriormente, limpiando y purificando con oleadas de bruma violeta y nubes de p√ļrpura.

Presenciamos una vez una gran bola de fuego en espiral que giraba en su órbita elíptica, y que vino a descansar finalmente en cierta posición más allá del orbe conocido como el Sol, porque era un intruso; éste era un mundo intruso que rodeaba el Sol, porque bajo la resplandeciente corona de ese mundo existía nuestro mundo, no mirando hacia el azul del cielo sino hacia el oro del Sol y el cegador fulgor del oro. Hay más realidad bajo la luz del Sol que en el azul del cielo en el cual existen los mundos planetarios y conocen sus movimientos.

Hemos conocido la vida en el Sol antes que viniesen los mundos. Luego la Tierra ‚Äďuno de los m√°s nuevos miembros del Sistema, el hijo que fue a√Īadido, tal como Judas Iscariote fue a√Īadido a los Doce- fue a√Īadida como duod√©cimo planeta, el √ļltimo de los mundos. No llegaron seg√ļn posici√≥n que ocupan desde o hacia el Sol.

Y despu√©s de incontables edades contemplamos c√≥mo esa roja bola de fuego se volv√≠a negra a medida que la temperatura disminu√≠a, y luego casta√Īa, al sobrevenir las lluvias. Por √ļltimo el planeta se torn√≥ verde y dio nacimiento a todas las formas de carne, criaturas aladas; y las criaturas de las profundidades dieron a luz seg√ļn su clase; y la Tierra estaba pronta para recibir la semilla del hombre -‚Äďel hombre-√°ngel. Hemos presenciado esta procesi√≥n por millones de a√Īos.

Y ahora, proveniente del pasado se oye el son de una trompeta de plata. Cuando nuestro Bienamado Maestro, que es el Se√Īor en este Sistema Solar, vino a la Tierra, las huestes celestiales se regocijaron, tal como est√° escrito que se regocijaron la noche que √Čl lleg√≥. Y arriba estaba la se√Īal de la noche: la Estrella Blanca-Azul que vino y abraz√≥ la Tierra en su esplendor y su amor desde la lejana hueste ang√©lica.

¬°Hombre de la Tierra! Hablas de las cosas del cielo, empero ni siquiera comprendes las cosas de la Tierra.

¡En verdad el cielo te rodea por todas partes! Te basta mirarlo desde tus rutinas diarias, desde tus malentendidos e indocilidades cotidianos, y tus apetitos y tu codicia para darte cuenta que el cielo te rodea por doquiera en su grandeza siempre en expansión.

Y ahora, al cabo de todo ese tiempo, despu√©s de millones de a√Īos de lluvias, al pensar en estas cosas, el tiempo que el hombre ha estado en la Tierra no es sino un instante. y nuevamente han de llegar las lluvias y purificar todo. Las lluvias de las cuales se escribi√≥ en verdad que ser√° la ‚Äú√ļltima lluvia‚ÄĚ ‚Äďpero primero vendr√°n los vientos. Retrocediendo en las etapas del planeta en su primera concepci√≥n de la materia primordial y c√≥smica, y cuando la Tierra haya cumplido su prop√≥sito, te digo en verdad que se desintegra en pensamiento. Retorna a los elementos de los cuales surgi√≥. Y el hombre adelanta cada vez m√°s en mayores lecciones de esp√≠ritu a medida que se conoce mejor.

El hombre contempla sus muchas penas y no comprende, sólo mediante el amor fue tocado el corazón de César y la impronta de la verdad dejó su marca en el corazón del hombre. A lo largo de las edades el amor realizó sus propios milagros, y el corazón hambriento de la humanidad ahora está mucho más abierto que antes.

Los hambrientos corazones del mundo claman por la verdad, porque carecen de todo lo demás. Se les impartió una estricta disciplina muchas religiones y ciencia materialista, pero el corazón humano no respondió a estas disciplinas. Y con esto aprendieron una gran lección, porque ahora saben que sólo las emanaciones de la Deidad podrán satisfacer su hambre, y buscan otra vez el sagrado maná del cielo. Digo en verdad que el maná ha de venir y será visto por todos los hombres.

En lo alto de los cielos abiertos la hueste acude ahora hacia ti. Se ha escrito en verdad de ellos; ni dormitan ni se duermen.

¬†‚ÄúEl cord√≥n de su calzado no est√° roto; sus carros son r√°pidos como r√°fagas; sus espadas afiladas para la cosecha; y las gentes rugen contra ellos como el rugido de muchos leones. Mira, las tinieblas y el dolor est√°n sobre la tierra‚ÄĚ.

Tantas veces un mortal se preocupa por las cosas del día a tal punto que todas sus energías son absorbidas y pierde su fuerza por la futilidad de cada día y de sus muchas encrucijadas. Captemos al menos unos pocos instantes de cada día y veamos la visión que pronto dejará el reino de las visiones y fantasías y el reino de la ilusión, y bajará y morará entre nosotros; y será una realidad y podremos sentir su gran sustancia.

¬ŅPues no hemos servido acaso incontables milenios en muchas tierras, bajo muchos nombres, bajo muchas razas?. Hemos probado los frutos de muchos pueblos de toda carne.

¡Ojalá recordáramos todas las vidas que hemos vivido!. Si supiéramos contar y recordar cada mano que se ha posado en amor sobre nuestra afiebrada frente, cada vigoroso brazo de un joven que nos ha soportado en nuestra miseria y en nuestros dolores, la palabra bondadosa de nuestro amante prójimo o de su mujer.

Recordemos el amor que hemos conocido a lo largo de incontables vidas. Estas cosan son indelebles. Todas esas cosas existen a√ļn en el tiempo. Todas estas cosas siguen existiendo en el tiempo, porque el amor se perpet√ļa y nunca muere. S√≥lo el odio se expande en furia en un indominable torbellino.

Queridos míos, en este momento os estamos enviando el rayo y frecuencia de nuestro bienamado Maestro Instructor, Olvidad lo que os rodea. Perdeos. Dejad que vuestra mente flote en el vacío como si estuvierais en la mano del Creador.

Digo que Cristo nunca estuvo tan pr√≥ximo a Sus seguidores. Sus sirvientes aquellos que est√°n abajo y por debajo. ¬ŅPod√©is, con limitada mortalidad, tratar de reconstruir el cuadro desde el comienzo, desde el momento de vuestra llegada a la Tierra hasta ahora, o vislumbrarla como un gran cuadro y servicio?. Prestad tranquilamente atenci√≥n a la serena vocecita.

Es mi privilegio traeros aquellas palabras de √Čl. Escuchad mi voz en la dulzura del sue√Īo al abrirse camino hacia vos como la blanca paloma de la Redenci√≥n. ¬°Escuchad! ¬°Estad atentos y esperad!. Porque el reino del cual hemos hablado llega ahora a la escena de la Tierra. En verdad los hombres han dicho, desde que hemos predicado y oficiado, el reino est√° pr√≥ximo. Bienamados, el reino est√° aqu√≠ ahora.

 Seamos ahora una parte viviente de su ser.

 

ARCANGEL MIGUEL

¬°Ave sheoi! Si pudierais conocer la gloria que excede la Luz creativa y los cielos que se regocijan. Pues, mientras aquellos del Casco de Oro giran una y otra vez en torno de la Tierra, sabemos que √©ste es el tiempo que para el hombre, sumido en su contemplaci√≥n de la noche estrellada que se despliega sobre las abruptas monta√Īas, llegar√° el d√≠a del gran conocimiento para cada coraz√≥n.

El D√≠a de la Gran Revelaci√≥n que fue profetizado es ahora inminente en vuestro asuntos. Es preciso que os atavi√©is con armadura, como os han ense√Īado en todo tiempo. No tem√°is el brillo de la armadura porque es vuestro pasaporte para realidades m√°s elevadas.

Es vuestro rasgo distintivo; es vuestro broquel de las edades. Sólo por su fulgor el hombre os conocerá.

Pasad m√°s tiempo escuchando las palabras de vuestro Padre Divino: se ha de hablar en plural y decir, ‚ÄúEstos son mis hijos bienamados en quienes me complazco‚ÄĚ. Los Veinticuatro Mayores est√°n sentados en torno del Trono y esperan recibiros.

Llegáis a una época en que es de vasta importancia hablar francamente para que así muchas almas puedan elevarse a su etapa final de desarrollo.

 Muy pronto todos los secretos serán revelados a la luz del nuevo día en que ya nada podrá estar oculto, nada que es oscuro dejará de estar expuesto a la Luz. Algunos se marchitarán y decaerán; otros surgirán en respuesta a la nueva energía. Todo será expuesto en su verdadera forma y estado.

No puedo hablar por mucho tiempo porque mi luz disminuye. El rayo que extendí hasta vosotros ahora retorna a su fuente. Pero no hablemos en enigmas, ni tampoco lo hagamos en bello lenguaje con el mero fin de pronunciar un bonito discurso. Hay significado en esto, Marcadlo bien. Que todos  vuestros servicios sean solamente para este menester.

El hombre ha llegado ahora a la c√ļspide de su creaci√≥n y perfecci√≥n en la Tierra. Ha servido su inmemorial prop√≥sito, y ahora est√° en la cumbre de una monta√Īa. ¬°El hombre en la Tierra est√° entronizado como un dios y ni siquiera se da cuenta de su deidad!.

Oid las legiones que avanzan y avanzan, pero no las del Dragón Negro, ni las de las hordas negras del espacio.

 Oid las Legiones de la Luz que penetran en vuestro conocimiento.

Se producirá la luz cegadora del rayo y el estallido del trueno. El hombre estará desnudo ante su Creador y el hombre conocerá, porque toda la historia sólo fue vivida y escrita para que el hombre pudiera conocer. El hombre ha subido a las alturas y descendido a las profundidades de su experiencia en la Tierra para lograr la divinidad del saber.

Y del retumbar y polvo del pasado oir√° su propia voz.

En alg√ļn d√≠a cercano, despu√©s del D√≠a de la Gran Revelaci√≥n, una multitud presenciar√° y oir√° la voz que les habla, la voz que se hincha como mil voces de √°ngeles, empero aquella que dice: ‚Äú¬°Ven a tu patria, Tierra! ¬°Ven a tu patria! ¬°Ven a tu patria!.

 

ARCANGEL RAFAEL

Rama Eloi, Eloi Rama.

Recordad, a medida que las nuevas vibraciones penetren como una oleada de Verdad espiritual ‚Äďy cuando digo oleada es que quiero dar sentido literal y figurado de dicho t√©rmino- que se ha de manifestar en todos los planos: f√≠sico, mental y espiritual ‚Äďrecordad que los grandes vientos del Creador os abrazan; el pasto anhela jugar con vuestros pies, los vientos con vuestro pelo. Con ello quiero decir que estar√©is de pie sin verg√ľenza alguna como la llama ante el altar que es √Čl quien es vuestra Vida.

El libro de Oro está ahora abierto, el sello roto, que nunca será puesto de nuevo; y en el Libro de Oro sólo unos pocos nombres están escritos.

 La Tierra es la Estrella Rojo Oscuro de la Creación.

¬°No os imagin√°is lo que se ver√° en los cielos! ¬°Grandes manifestaciones espirituales! ¬°El mundo entero estar√° de rodillas!. Las rocas se derrumbar√°n sobre aquellos que buscan refugio ‚Äďaquellos que buscaron la vida de su hermano- para escapar al siempre vigilante ej√©rcito de la horda de oro, la horda de los carros dorados y de las alas de oro. Agrego la espada de oro de doble filo, que es la Espada de la Verdad que emana de la boca del Padre. ¬°No escatimar√° su juicio!.

 

ARCANGEL MIGUEL

De esta esfera de vida emana ahora una bruma dorada que ha de encerrar a vuestro mundo aunque durante incontables millones de a√Īos estuvo ba√Īado en la irradiaci√≥n dorada que surg√≠a de dicha esfera y le daba calor y luz que simbolizan el Amor Divino y la Sabidur√≠a Divina del Padre ‚Äďcalor y luz para calentar el ser f√≠sico del hombre y otorgarle la llama de la Vida espiritual. Porque es la afinidad entre esta esfera y la vuestra lo que crea la vida y hace posible vuestra b√ļsqueda de la Verdad.

Se re√ļnen ahora en esa esfera Aquellos del Casco de Oro que est√°n avanzando hacia vuestro mundo: de todo el espacio la alianza de nuestro Padre Infinito, la alianza del arco en el cielo.

Pronto habrá un arco que nunca fue visto antes en el cielo de la Tierra, un arco de magnífico color, del cuan emanarán sones musicales que llegarán al oído de todos los hombres, y ellos sabrán que es un llamamiento; sabrán que es amor; sabrán que es un deber.

De este arco de belleza, este arco de deber reclama lo que es suyo, aparecerá primero una gran irradiación violeta que cubrirá el mundo entero: Aquellos del Casco de Oro de nuestra esfera que nunca antes se acercaron tanto a la Tierra. Sólo en épocas pasadas aparecieron en la Tierra en unos pocos casos en diligencias especiales encomendadas por el Padre Infinito. Y se les confirió el título de Arcángeles, los mensajeros espirituales que estaban por encima de los ángeles o de los mensajeros, los mentores de los mensajeros.

Acuden ahora a la reuni√≥n final de los carros de oro cuando √©stos se congreguen para vencer los √ļltimos restos de las tinieblas de la Tierra; porque se manifestar√° sobre el mundo entero un fulgor dorado y, cuando se levante, aqu√©llos que quedar√°n conocer√°n en verdad que ellos son los guardianes de su hermano.

Esta es nuestra parte de la misión, porque no pasará mucho tiempo sin que esta esfera ya no sirva más.

Y esto es siempre el trabajo de aquellos que viven en el centro mismo del sistema solar y bajo la dorada corona de luz. El hombre siempre ha buscado con empe√Īo ese gran orbe, y es justo que as√≠ sea.

¬°Hombre de la Tierra! Despierta a estos nuevos acordes que no son acordes perdidos. ¬°En verdad, nunca se perdieron! Siempre permanecieron ‚Äďel la√ļd de cinco cuerdas que el hombre de la Tierra ha de ta√Īer y cuya m√ļsica empero no comprende.

Ahora hay una nueva cuerda, una nota que es real ‚Äďno extra√Īa- sino llena de celo por los hombres de la Tierra que se aplicar√≠an plumas y cera para desarrollar alas que les permitiesen volar hasta el gran Cuerpo Solar, porque en la leyenda del joven que quer√≠a volar al Sol ‚Äďy empero sus alas se derritieron- en verdad el hombre deseaba volar hacia ese gran cuerpo que le dio la vida, porque cre√≠a que al esta encerrado dentro de √©l se hallar√≠a a s√≠ mismo y al eterno misterio de los misterios. Porque los antiguos pueblos de nuestro mundo no cre√≠an que ese cuerpo era uno de grandes llamas y calor; comprend√≠an su verdadero significado como centro y vida de este sistema.

Ahora este cuerpo tiene mucha edad, como suelen envejecer los cuerpos celestes. Hace quince mil millones de a√Īos que existe. Ahora ha de morir, anunciando su fin a los confines del Universo como una gran estrella que estalla. Pero el fin es un comienzo, porque nos ha servido bien y progresamos: la Humanidad de este Sistema est√° en marcha hacia otras partes del reino del Padre.

Empero este orbe no terminar√° mientras el Milenio no haya pasado, cuando otra vez se desencadenen las fuerzas de las tinieblas. Entonces llegar√° el fin y este Sistema se desintegrar√° en pensamiento. Porque es s√≥lo el pensamiento ‚Äďya que todos los cuerpos celestes, sea estrella o mundo, son s√≥lo las formas en las cuales se forman las Palabras del Padre. Son sus Palabras las que fueron dichas en el principio que se la Luz y se la sustancia. Son Sus Palabras, y algunas se desintegrar√°n en pensamiento ‚Äďaquellas que en el principio s√≥lo eran pensamiento.

Alg√ļn d√≠a en un futuro no distante, ver√©is ante vuestros ojos una dilatada llanura de p√ļrpura, una luz dorada que os atrae por su calor y ardor. ¬°Imaginad lo que espera a quienes en la Tierra han probado ser Sus hijos! No han de carecer de Verdad. Por muchos siglos nuestro Padre ha o√≠do las palabras de los sinceros en la Tierra: ‚ÄúPadre nuestro, h√°gase tu voluntad, como en el cielo, as√≠ tambi√©n en la tierra‚ÄĚ. Esta plegaria ser√° ahora contestada.

Ha de ser en la Tierra como en el cielo. El hombre ya no tendr√° necesidad de cosa alguna. Ocupar√° pronto su lugar de verdadero hijo de Dios, ¬Ņacaso no dijo el Maestro, Jes√ļs el Cristo: ‚Äú¬ŅNo sab√©is que sois dioses?‚ÄĚ.

Sabedlo y aceptad el cetro y el orbe de vuestra divinidad, no es que os exaltaréis por encima de vuestro prójimos, sino que aceptáis el don que el Padre siempre tuvo a la disposición de Sus hijos que sólo deseaban ver la Luz.

Y, pondr√©is el pie en planicies de incre√≠ble grandeza ‚Äďvos y los otros de la Tierra que son la cosecha que los √°ngeles han de venir a levantar. La cosecha ser√° levantada con ternura y atar√°n los haces con los cuales formar√°n los almiares que esperan en los campos una luz apropiada que tenga afinidad con su propia luz. Y luego han de desaparecer de la Tierra. En un abrir y cerrar de ojos ya no estar√°n m√°s.

¬†Vendr√°n en un gran anfiteatro natural mientras todos los √°ngeles, tal como est√° escrito en las Escrituras Santas ‚Äďlas Escrituras Santas que fueron escritas bajo el mando y la autoridad de la Luz de esta esfera- cantar√°n ante Su Trono. En verdad est√° escrito y ha de cumplirse.

Y cuando tenga lugar el canto, el canto que nunca fue oído en la Tierra, porque en él se mezclan las voces de las almas de todos aquellos que participaron en su hermandad. Los animales y las aves participan en este cantar vibracional de las esferas. Y veréis ante vuestros ojos una fantasía de belleza y color y sonido y armonía que juntos se mezclan en la adoración a la Luz que es yo soy.

Y ver√©is c√≥mo ante vosotros se abren bellas flores y √°rboles y vi√Īas, y se mecen de un lado para el otro en respuesta a vuestro canto, y abren sus p√©talos y rostros, extendi√©ndose hacia lo alto, mirando hacia el Sol. Toda la Creaci√≥n del Padre ha de responder al un√≠sono porque, tal como lo vemos de esta esfera, no sois ni pa√≠ses ni naciones, ni individuos ni animales, ni esclavos ni libres, sois un solo ser, el ser que es la Tierra. Sois UN SOLO HOMBRE, un hombre con muchas heridas, quien pronto ha de estar libre y aliviado de sus heridas.

Aunque os dediqu√©is a vuestras actividades mundanas cotidianas, buscad la parte m√°s honda de vuestro coraz√≥n. entended con alegr√≠a que este es el tiempo que esperabais. Haced conocer a vuestros compa√Īeros que el Maestro no ha de tardar en poner otra vez los pies en la Tierra. Este es el momento en que todos los hombres han de regocijarse. ¬°Las campanas del cielo repican! ¬°Se oyen los sones de las trompetas!.

 

ARCANGEL GABRIEL

No quieren decir lo que est√° escrito. ‚ÄúPadre, Padre, ¬Ņpor qu√© me has desamparado?‚ÄĚ ¬ŅPor qu√© habr√≠a el Maestro, que hac√≠a constantemente promesas solemnes a At√≥n ‚Äďel Dios √önico- por qu√© habr√≠a El en su desesperaci√≥n de dudar finalmente del Padre y decir, ‚Äú¬ŅPor qu√© me has desamparado?‚ÄĚ. Estas son palabras de cobardes, de quienes no han cumplido su misi√≥n, no las palabras del Cristo. Estas palabras fueron mal interpretadas, porque no existen en el lenguaje arameo de aquella √©poca. Fueron dichas en la m√°s antigua Lengua Solar o Lengua Madre a la que, desde luego, recurrir√≠a el Maestro en aquel momento. Las palabras no son ‚Äėsabactani‚Äô; est√°n escritas con ‚Äėz‚Äô ‚Äď‚Äėzbactani‚Äô, z-b-a-c-t-a-n-i. ‚ÄėEli, Eli, lama zbactani‚Äô, lo cual significa: ‚ÄúAquellos que me difaman mantendr√°n abiertas mis heridas‚ÄĚ. ‚Äď‚Äėaquellos que me difaman mantendr√°n abiertas mis heridas‚Äô. ‚ÄėEli, Eli, zbactani‚Äô. ‚ÄúPadre, Padre, a ti encomiendo mi esp√≠ritu; es el fin‚ÄĚ. Las grandes m√°quinas de guerra del mundo se est√°n amontonando.

En la Tierra Santa vemos el principio del fin para la Tierra. Otra vez Egipto e Israel. ¬ŅNo es acaso significativo?. Y seguir√° creciendo y creciendo. La mayor batalla que haya tenido lugar en la Tierra se entablar√° ahora, no s√≥lo entre aquellos que luchan contra sus compa√Īeros, sino tambi√©n entre los elementos. La Tierra misma ser√° un campo de batalla. las fuerzas de la Naturaleza se desencadenar√°n debido al pensar y al hacer equivocados del hombre, por haber adorado en palabras y no en hechos y no haber servido a su Maestro.

Que gran tiempo fue aquel en que los heraldos del cielo proclamaron el anuncio de que esa noche habr√° ‚ÄúPaz en la Tierra‚ÄĚ para El ‚ÄďEl que fue Buda. Fue la Luz de Asia; la Luz del Mundo que se manifest√≥ en el humilde ambiente de esa noche.

Era yo Gabriel del Sol, como mis Hermanos, pero desde aquella época he sido Gabriel de la Nave Estelar hasta que el trabajo esté completado.

Los ejércitos se detendrán debido a un gran cataclismo natural. Las armas se derretirán en las manos de los combatientes. Finalmente se darán cuenta que la Tierra ha llegado a un lugar donde las vibraciones ya no toleran más un acto de muerte desenfrenada por parte de sus habitantes. Por siglos el hombre ha derramado sangre sobre la Tierra una y otra vez. No ha pasado un día sin que la sangre del hombre fuera derramada sobre la Tierra. Ahora la vibración se niega a matar.

No ser√° un acto del Padre, ni tampoco un acto de un armamento militar superior. Ser√° el propio pensar del hombre que rebota sobre √©l. Por su pensar durante muchos miles de a√Īos se cre√≥ la vibraci√≥n. Finalmente, en la gran guerra en cuyo curso el hombre levanta el arma contra su pr√≥jimo, √©sta no podr√° funcionar en la nueva vibraci√≥n. Todo lo que provoca destrucci√≥n se derretir√°.

Si un hombre profiere una palabra destructiva, se desintegrar√°. Todo lo negativo se desvanecer√°.

Todos los gobiernos y autoridades han de caer, como est√° escrito antes que √Čl retorne. No predicamos la sedici√≥n; ni la tiran√≠a ni los actos de los traidores. ¬°Predicamos a Jes√ļs el Cristo!

¬ŅC√≥mo puede proclamar esta naci√≥n de los Estados Unidos de Am√©rica o cualquier otra naci√≥n de la Tierra que sigue al Maestro si est√° construyendo fuerzas de destrucci√≥n cada vez mayores, maneras m√°s perfeccionadas de matar al pr√≥jimo?

¬†Vuestros dirigentes proclaman como una verdad que cuanto m√°s poder tengan, gozar√°n de m√°s paz. No se conquista la paz colocando el ca√Ī√≥n de un rev√≥lver en la espalda de un hombre.

Qué clase de paz es ésta sino la paz de los idiotas y los insensatos y de los que están al servicio de Satanás.

Cuando el Maestro era Buda profiri√≥ la gran verdad: ‚Äú¬ŅC√≥mo y cu√°ndo podr√° cesar el odio si se lo enfrenta con m√°s odio?.

¬°Vuestro pa√≠s no es cristiano! No sigue al Maestro Jes√ļs. Si lo fuera abandonar√≠a las armas y destruir√≠a todas sus armas at√≥micas. No tendr√≠a ni armas destructivas ni armas protectoras. S√≥lo confiar√≠a en √Čl para ser protegido. √Čl es la √ļnica protecci√≥n. Por lo tanto, este pa√≠s que se prepar√≥ para dirigir el mundo, debe caer ahora con este mundo, tal como fue escrito.

¬°Caer√°n total y completamente sobre la faz de la Tierra todas las naciones! Y entonces el nuevo gobierno, con Cristo como Rey y la casa de David reinar√° nuevamente supremo.

  Esas cosas tendrán lugar, esos portentos y signos, cuyo igual nunca vio el mundo antes. ¡Los mares se levantarán furiosos!. Los monstruos de otra edad vagarán por la tierra. las grandes criaturas que vivieron otrora, pesando muchas, muchas toneladas, andarán otra vez por las calles.

Aparecerá el hambre. Gran pestilencia de langostas. Los mares devolverán monstruos que la Tierra creía que habían muerto desde hace mucho tiempo y se arrastrarán por las costas.

Y todas estas cosas suceder√°n pronto; pero ¬Ņacaso no estamos preparados?. No nos hemos acaso preparado para ese tiempo sabiendo que de √©l surgir√° el mayor bien para todos los hombres que pueblan la Tierra a medida que progresen en una grandeza que se expande cada vez m√°s, hasta que lleguen al coraz√≥n de Dios. Y cuando lleguen al coraz√≥n de Dios, habr√° otros corazones hacia los cuales ascender. En verdad se dijo, ‚ÄúQuo vadis Dimine?‚ÄĚ ‚Äď‚Äė¬Ņa d√≥nde vas Se√Īor?‚Äô Siempre diremos, ¬°¬ŅAdonde vas Se√Īor?‚ÄĚ mientras √Čl recibe cada promesa en su progreso. Y cuando lleguemos a ser se√Īores y dioses, y hasta rectores del universo, El seguir√° siendo el Se√Īor y nosotros seremos llamados Sus amigos.

Hablo ahora del gobierno mundial, con vuestro permiso. Atlantis tendrá nuevamente un Poseid, y Lemuria un Zorai. Los incas tendrán su Inca, y Egipto un Faraón. En Egipto, uno de los grandes centros del gobierno mundial, al iniciar un nuevo Faraón una nueva dinastía, será conocida en los milenios por venir por los historiadores como la dinastía Dorada. Las siete grandes colonias de la Madre patria van a retornar, como también la Madre patria. La Hermandad del Lago Titicaca devolverá al gran Disco solar de Oro al Templo del Sol.

El nuevo gobierno del mundo se basar√° en el antiguo gobierno del Sol, al que los cient√≠ficos modernos no comprenden. No era la adoraci√≥n del Sol mismo. Era la forma m√°s pura: la adoraci√≥n de At√≥n ‚Äďla expiaci√≥n que el Maestro cre√≥ dando la Sangre que man√≥ de Su costado en el G√≥lgota. Estableci√≥ la vibraci√≥n en la Tierra que hab√≠a hecho para siempre el rayo eterno de la Tierra al Padre, un rayo que no tiene fin. Este era el prop√≥sito y el significado de Su muerte en el Calvario.

¬ŅHabr√≠a el Gran Creador enviado a Su hijo a la muerte de desesperaci√≥n y fracaso en la Cruz? Implica ello que el Creador admit√≠a la derrota. ¬°El no comete errores!. Nosotros cometemos los errores. ¬°Jes√ļs vino a la Tierra para vivir, no para morir!. Decidlo en vuestras iglesias. Dicen, ‚ÄúJes√ļs vino para morir de modo que todos los hombres pudieran ser salvados por el derramamiento de Su sangre.‚ÄĚ No vino para morir. Si hubiera venido para morir ¬Ņpor qu√© habr√≠a de enviarlo en primer lugar el Padre? Arguyen en sus fundamentales y estrechas ense√Īanzas que Jes√ļs vino a ense√Īar a los hombres, pero rechazaron la verdad. Por lo tanto Dios, Su Padre, no ten√≠a otra alternativa que la de poner a Su Hijo en la Cruz, para que por medio del derramamiento de Su preciosa sangre todos los hombres pudieran ser salvados y lograr para ellos mismos una perpetua y eterna en el para√≠so. ¬°Estas son las palabras de Am√≥n!. No es la ense√Īanza de nuestro celestial Padre.

Jes√ļs no vino fundamentalmente para morir. El no es el Cristo muerto. Todo su evangelio se basa en el hecho que Jes√ļs muri√≥ para ellos. El vivi√≥ para ellos, queridos m√≠os; ¬°El no muri√≥ para ellos!. Debemos seguir Sus ense√Īanzas, Sus palabras, Su vida. En cambio estamos viviendo en la sombra de Su muerte. Ellos no viven Sus ense√Īanzas, y empero se llaman naciones cristianas.

 No son cristianas. Siguen al Tenebroso.

Sus fábricas de municiones, sus cámaras secretas llenas de humo no son las cámaras en las que entraría el Cristo.

Por eso esa farsa, las Naciones Unidas, caer√°n. Por fuera es la piel de cordero, pero dentro es una bestia rapaz.

No se basa por cierto en la vida del Maestro. Si pudieran olvidar su muerte u cómo les aseguró un fácil camino al cielo, podrían resolver la situación del mundo.

Pero se les ofreció una oportunidad. Ahora es demasiado tarde. Ya la hoz se echaba al campo y se puso fuego al altar que ha de determinar lo que paja y lo que es gema pura. El rastrojo será quemado; sólo las gemas permanecerán.

En los próximos decenios la Tierra estará inmersa en un caos de la peor especie. Cambiará de eje, no una vez, sino tres veces. ¡Dante en su Infierno no hubiera podido pintar peor tragedia! No soy un profeta de la lobreguez; soy un profeta de los hechos.

Porque es tr√°gico, si, pero es m√°s tr√°gico verlo proseguir. Cuanto m√°s pronto sea eliminado, m√°s pronto se establecer√°n las nuevas vibraciones y ser√° mejor para todos los hombres.

 Hasta aquellos que han de perecer serán puestos en libertad para progresar y aprender donde han de aprender. La ley dice que no hay retrogresión, sólo progreso. En este momento hay en la Tierra sólo unos pocos hombres que puedan progresar en este ambiente. Todos los demás han de desaparecer de una manera u otra.

En este momento un cometa se dirige hacia la Tierra que es once veces mayor que ella. Proviene de la región de Vega. Se predice en el Libro de Juan que una gran piedra caerá sobre la Tierra cuando ésta atraviese la cola de ese cometa.

El gobierno de la Tierra, el centro mismo y su cuartel general, no estarán en la Tierra cuando ésta atraviese la cola de ese cometa.

El gobierno de la Tierra, el centro mismo y su cuartel general, no estarán en la Tierra. Habrá doce que se sentarán como representantes en el concilio de la Tierra y que gobiernan como Faraón, Inca, Zorai y Poseid, y los otros. Pero Aquel que gobierna la Tierra como Su escabel ya no estará en la Tierra. Y no hablo en enigmas, aunque es sabido que Gabriel suele hablar en enigmas. Es sólo un enigma para los de poco entendimiento. Pero el verdadero gobierno de la Tierra estará en otra Estrella, no en una estrella a millones de kilómetros de distancia, sino una que conviene a la Tierra y está vinculada con ella, y será conocida como Zabeka Musor, la Escuela de Vida.

 

ARCANGEL MIGUEL

Si lo dese√°is regresaremos por un instante a una remota √©poca de la antig√ľedad, mucho m√°s antigua de lo que se puede comprender en t√©rminos de a√Īos terrestres, e imaginaos una gran masa, de llamas azul-violaceas que giran en espiral elev√°ndose cada vez m√°s y llevando al hombre a una grandeza siempre en expansi√≥n en el Universo de nuestro Padre.

Recuerden lo que dijo Jes√ļs: ‚ÄúNo conozco otro Gran Esp√≠ritu superior al Padre. Es el Antiguo de los D√≠as. S√©, bienamados, que nada hay superior a √Čl, empero s√© que hay otros superiores a √Čl. Creo que existen.

¬ŅQu√© es esa jerarqu√≠a de Dioses, de Creadores, en el Omniverso? Deseo hacer hincapi√© en esta cuesti√≥n para que pod√°is comprender la terminolog√≠a. Es cierto, tal como algunos de vosotros han sugerido, dios Padre es el Padre a quien se refiere Jes√ļs. Es un Dios-Creador, el Dios-Creador de toda la antigua mitolog√≠a y leyendas. El es el Dios ‚ÄďDios Padre- Pensamiento Encarnado en la Estrella Sol Sirio. Pero hay Dioses superiores a √Čl magnificencia que est√°n m√°s all√° de toda comprensi√≥n.

Hay mundos en el espacio donde el hombre no es sino colores y matices siempre cambiantes, mundos de fant√°stica iridiscencia y fulgurante belleza, en los que una forma se mezcla con otra, siempre una, siempre cambiante. Hay mundos donde el hombre se convierte en un tono, el tintineo de una campana, mundos que ni siquiera alcanzamos a comprender, que har√≠an que Dios Padre -‚Äďpensamiento Encarnado en Sirio- aparezca como un grano de arena en una costa solitaria.

Sin embargo, por encima de todo esto el Omniverso mismo es el TODO EL UNO PERFECTO, el PADRE INFINITO, el TODO CREADOR, el UNO QUE SE CREO A SI MISMO,  y LO llamamos simplemente en nuestro Orden SEMPITERNIDAD.

¬ŅQu√© es aquello que est√° tras el plan que ahora se desenvuelve en la Tierra? Hay un plan mayor m√°s all√°; aun fuera de la migraci√≥n que parti√≥ del Sistema Solar, tal como la realizamos antes, y la respuesta es que nos llaman de las honduras de la noche en el espacio para servir a quienes claman por nosotros.

¬ŅCu√°l es el prop√≥sito de la escuela de la Tierra? ¬ŅQu√© significado tienen todas las l√°grimas, los dolores, la muerte, la miseria, la angustia? Para el desarrollo personal, si, pero ¬Ņpara que otra cosa? ¬ŅCu√°l es el plan m√°s grande? ¬ŅTan s√≥lo para que un mundo se convierta en cenizas a causa de una guerra at√≥mica? ¬°No!. La lecci√≥n que es preciso aprender es que el Esp√≠ritu puede llegar a conocerse a si mismo, que el hombre puede liberarse de la plaga del gran adulterio.

Un d√≠a en vuestra Tierra se ver√° un cegador rel√°mpago. Todo lo viejo perecer√°, quemado como paja en el altar de la verdad. S√≥lo permanecer√°n las ‚Äėgemas‚Äô, las ‚Äėgemas‚Äô que pueden soportar la Llama Eterna.

La Tierra es una escuela para los dioses. El hombre ‚Äďla peque√Īa Cosecha del hombre sobre la Tierra- el hombre que ha perdido los vestigios de lo humano ‚Äď√©stos son los que est√°n hoy en la Tierra. Est√° escrito, no que la Cosecha sea grande; ¬Ņacaso lo es? Si, est√° escrito as√≠: y los labradores escasos.

¬†La Cosecha es grande seg√ļn el n√ļmero de labradores; pero del total de la poblaci√≥n de la Tierra, la Cosecha es flaca.

Se necesitan millones de a√Īos desde que el hombre ha estado en la Tierra para que se pudiera producir la evoluci√≥n de esa peque√Īa y concentrada gota de vida en el crisol del tiempo.

La Tierra es una escuela para la divinidad ‚Äďno lo es Marte, ni Venus, ni J√ļpiter, ni el magn√≠fico Saturno, ni el espiritual Neptuno, ni Plut√≥n ni Mercurio, ni siquiera el Sol y sus muchos cuerpos. El loto surge del limo de la tierra. Y ahora tenemos un √ļnico pimpollo. El Padre baja su mirada desde el azul del cielo y el oro del Sol y contempla c√≥mo un puro y √ļnico loto abre sus p√©talos sobre el limo, y no tardar√° √Čl en inclinarse y arrancarlo para llevarlo nuevamente a su patria.

Por lo tanto vos y nuestros compa√Īeros est√°is condicionados por doquiera para la Gran Transmutaci√≥n. Y luego marcharemos hacia otros universos y mundos que claman por nuestra ayuda. Cuando el hombre cumpla su d√≠a de graduaci√≥n y logre la divinidad, el trabajo empieza. ¬°Por incontables millones de a√Īos el hombre se ha elevado desde el animal para convertirse otra vez en √°ngel! ¬°Pensad en las vidas y las intrigas, las batallas, los amores que tuvieron que desaparecer para producir una gota del elixir eterno!

Perdámonos en ese ejército siempre creciente, en esa cosa viviente que ha de ser una alborada cuyo brillo extenderá un fulgor dorado sobre toda la Tierra.

Aquellos que corren a las rocas no hallar√°n abrigo. Ning√ļn refugio a prueba de bombas dar√° adecuada seguridad. Ninguna caverna es bastante profunda, ninguna monta√Īa es bastante alta, porque este es el d√≠a de la Gran Transmutaci√≥n en que todos los elementos ser√°n modificados. No s√≥lo os preparan para otras atm√≥sferas, sino que ahora las dimensiones cambian.

 Estáis abandonando el mundo, el reino de la tercera dimensión. Estáis entrando en la dimensión de la comprensión. Aceptad lo que el Padre os ha preparado.

Lo físico, tal como está desarrollado, sólo ha de servir por breve tiempo. El trabajo es una de estas cosas, pues, aunque no lo sepáis, estáis en este momento ante el Trono de Dios Padre.

Alg√ļn d√≠a rememoraremos nuestro Sistema Solar y lo veremos estallar¬† como una estrella en el m√°s alejado rinc√≥n del reino del Padre, porque una vez que haya cumplido su prop√≥sito se desintegrar√° en pensamiento.

En verdad somos un ej√©rcito. Hay rincones en el Omniverso donde no hay luz, s√≥lo las tinieblas, y hasta un ej√©rcito suele mostrarse como el insignificante puntito de luz de una candela. Pero es preciso recordar que, no importa cu√°n densas sean las tinieblas, no importa cu√°n vasta sea la noche, la peque√Ī√≠sima llama de una candela mantiene a raya la tenebrosa oscuridad. En su insignificancia es invencible porque es luz.

Luego, como la diminuta llama de una candela, surgiremos en una región que nunca había conocido antes la luz y traeremos la luz, tal como lo habían hecho los trabajadores del antiguo Egipto a través de Akhenatón.

Las gentes nunca lo habían visto antes. Algunos quedaron ciegos, porque era demasiado brillante. No pudieron comprenderlo, como ocurre hoy, por causa de la luz cegadora. Era una cosa a la que había que evitar, que temer. Y muchos se refugiaron en el amparo de la oscuridad.

¬ŅTiene el hombre la oscuridad? Decimos, no; ¬°esto no es cierto!. el hombre teme la luz. desea nuevamente estar en la oscuridad del √ļtero donde no hay luz, porque s√≥lo all√≠ se siente seguro, siente la calidez y la vida. Se necesita coraje para salir a la luz ‚Äďpara no quedarse en las tinieblas-.

 

ARCANGEL GABRIEL

Se produjo la confusi√≥n en la mente del Planeta Tierra. Aunque las gentes de la Tierra dicen que Marte es el dios de la guerra, Saturno el de la lobreguez, Neptuno el dios del misterio, Plut√≥n el dios de Hades, ¬°no! ‚Äďestos son los atributos de la Estrella Roja; de la Tierra: ¬°lobreguez, desesperaci√≥n, guerra, muerte!. Este planeta estuvo en las garras y est√° en las garras de las hordas negras, de una galaxia distante conocida en el mundo oriental con el nombre de orden de los Dragones Negros, encarnados ahora en la Tierra en el comunismo y en todos los movimientos totalitarios. Se sientan en los tronos de la Tierra. En verdad os digo, se sientan en todos los tronos de la Tierra.

Esto lo supo esa noche una mujer en Bel√©n . Sab√≠a que los trabajadores que habr√≠an de realizar la tarea para la cual hab√≠an sido llamados ya estaban en la Tierra ‚Äďlos Avatares Menores que vinieron para realizar ese trabajo, no meramente en aquella √©poca, sino que hab√≠an venido antes durante incontables milenios. Estaban al servicio de este Maestro, ya fuera El Buda, Zoroastro, Melquizedec, Shem y otros. Pero sab√≠a que su deber se cumplir√≠a por la primera y √ļltima encarnaci√≥n sobre la Estrella Roja cuando El vendr√≠a otra vez para el d√≠a, el d√≠a de Miguel de la Gran Transmutaci√≥n.

Las horas negras están sufriendo ahora la agonía de muerte del Dragón, y en la agonía de muerte de una bestia muchos son los que han de perecer; pero finalmente, la bestia es derrotada. ¡Los mártires de Dios se regocijarán!.

Jes√ļs dijo: ‚Äú¬°Mirad lo que han hecho al Maestro!. Si es as√≠, ¬Ņqu√© har√°n a los sirvientes?‚ÄĚ. Vuestro coraz√≥n y alma, vuestro trabajo y mano han de tocar la frente de aquellos que miran constantemente hacia lo alto, buscando la nube que ha de venir. Vuestra presencia les tranquilizar√° el alma; llegar√° el d√≠a en que andar√©is junto a ellos regocij√°ndoos y cantando, como est√° en verdad escrito: ‚ÄúLos campos y todos los √°rboles batir√°n palmas con alegr√≠a‚ÄĚ, porque salimos en paz tomados de la mano y nos reunimos en el lugar donde se re√ļnen las √°guilas y descubrimos nuevamente que estamos en Su mano.

Si el hombre en la Tierra pudiera tan sólo comprender que cada y toda alma es preciosa a su vista, por más degradada que se. Todos se levantarán con el tiempo al sonido del llamado y se pondrán en marcha como un solo hombre. El hombre está destinado a ser puesto en el trono del Omniverso para vigilar todas las estrellas, planetas, soles, mundos, que son sus pensamientos en acción.

Nada hay al final. Tan s√≥lo hay el vivir ‚Äďpero primero el servir.

 

HERMANO FELIPE

Lo que ahora estáis haciendo es prepararos para lo que ha de seguir a la catástrofe. Ya es demasiado tarde para prepararse para la catástrofe o para el tiempo que la precederá inmediatamente. Muchos creen que los Visitantes del Espacio vendrán y proveerán a todo. Os puedo asegurar que no lo harán. Sólo la presenciarán.

La vida se llevar√° seg√ļn los medios y los modos convencionales de la Tierra. Esto ser√° tan s√≥lo por un periodo muy breve, y en r√°pido orden surgir√° una gran civilizaci√≥n ut√≥pica sobre la Tierra a la manera de un f√©nix.

Pero hemos visto que todav√≠a muchos no est√°n prontos. No pueden renunciar a las comodidades y otras cosas a las cuales est√°n acostumbrados y, sin embargo, en cuanto empiecen las cat√°strofes esos lujos y comodidades ya no tendr√°n fin alguno. ¬ŅC√≥mo podr√°n lavar su ropa en m√°quinas careciendo de electricidad? ¬ŅC√≥mo llevar a cabo las tareas del hogar? ¬ŅTendr√°n que ir a los fondos de su casa y asar la carne de un modo primitivo. La cocina el√©ctrica ya no funcionar√° m√°s. No podr√°n encenderla. El gas tampoco funcionar√°.

¬†Tendr√°n que abandonar sus casas para poder vivir: retornar√°n a las cuevas. El hombre en la Tierra no ha de retornar al salvajismo como lo hizo en el pasado. Este es uno de los grandes fines de la llegada de las Gentes del Espacio ‚Äďel de evitar esta cat√°strofe- porque el Remanente, a menos que no se lo ayude, regresar√° a las cavernas. No tienen otra elecci√≥n.

Y muchos morirán porque carecerán de la habilidad para fabricar armas para asegurarse el alimento y otras necesidades como lo hicieron sus antepasados. No estarán adaptados físicamente ni tendrán la fuerza ni el aguante para vivir.

Os puedo decir sin pesimismo alguno que los pr√≥ximos setenta a√Īos ser√°n as√≠. La Nueva Edad no aparecer√° de s√ļbito con ciudades de cristal que se extiendan a todo lo largo y lo ancho de la Tierra. No puede sobrevivir en un segundo. Ser√°n unos setenta a√Īos de arduo trabajo para reconstruir una tierra totalmente destruida y convertirla en una Nueva Edad despu√©s de la pr√≥xima llegada de Jes√ļs. No agitar√° una varita m√°gica ni todos seguir√°n las ovejas que pacen en las pasturas llevados de la mano por el Maestro que los conduce a los campos ut√≥picos. No ocurrir√° as√≠. Habr√° trabajo y m√°s trabajo para desarrollar el nuevo mundo.

Luego, m√°s o menos en el mismo per√≠odo, el hombre se ha de convertir en estudiante para aprender de sus pr√≥jimos en la tierra que est√°n m√°s adelantados que √©l. Ser√° instruido por sus Hermanos del espacio exterior, en especial los j√≥venes que se interesan por los aspectos cient√≠ficos y electr√≥nicos, mientras que otras tareas ser√°n m√°s sociol√≥gicas e hist√≥ricas para mostrar al hombre el pasado y la verdadera naturaleza de las civilizaciones pret√©ritas y su significaci√≥n para el presente, y para ense√Īarle la verdadera historia del mundo, mientras que los Visitantes del Espacio le ense√Īar√°n de qu√© modo se debe construir un nuevo mundo, una nueva ciencia. Todo debe ser renovado. La Verdad ha de ser revelada; para desarrollar un hombre del nuevo mundo, que tendr√° hambre de lo que es verdadero.

Empero setenta a√Īos es muy poco tiempo. Al cabo de esos a√Īos la Tierra ser√° limpiada y purificada, y luego habr√° las ciudades de cristal y habr√° los viajes espaciales. Pero cuando esto tenga lugar el hombre descubrir√° que se ha unido a la Hermandad Interplanetaria mediante sus propios esfuerzos y ha ganado un asiento en el Concilio de los Planetas Naciones, s√≥lo para descubrir y entender el secreto de la llegada a la Tierra de las Gentes del Espacio. Fue repetido varias veces por distintas razones: a causa de nuestros experimentos at√≥micos, a causa de esto o de aquello. Todas estas cosas son ciertas, si, pero al mismo tiempo parecen una paradoja.

Las Gentes mismas del Espacio afirman que debido a la Ley Universal no pueden intervenir en el progreso del hombre sobre la Tierra. ¬ŅEs esto cierto?. Empero intervienen , ¬Ņno es cierto acaso? ¬ŅY no es acaso verdad que est√°n aqu√≠¬† por amor a sus pr√≥jimos? ¬°No! Porque habr√≠an aparecido en masa hace varios siglos si lo hac√≠an puramente por amor. ¬ŅAman acaso menos o amaban menos entonces que ahora? ¬°No! Al parecer algo falta ‚Äďalgo que nos dar√≠a la clave de toda la situaci√≥n. Entonces ¬Ņpor qu√© intervienen ahora? ¬ŅCu√°l es la verdadera raz√≥n?. La respuesta tal como os lo han dicho es que una eventual evacuaci√≥n del Sistema Solar pronto llegar√° a ser imperativa a causa del intenso bombardeo c√≥smico y de los da√Īinos rayos que son su consecuencia.

Este sistema será absorbido en el desarrollo de un nuevo sol embrionario y llegará a ser parte de él, y será utilizado en su desarrollo. Estamos girando en este sol como una hoja en un remolino de viento.

Después que el hombre conquiste un asiento en el Concilio comprenderá que sólo lo ha logrado para trabajar junto a los hermanos del espacio, representantes de los diversos mundos y sistemas solares, para ayudarlos en una gran evacuación. Y en esa época los remanentes de todos los mundos que lo merecen, gracias a una vida apropiada y a vidas pasadas, se embarcarán en este gran viaje.

El hombre emprenderá un viaje hacia lo desconocido, una vasta parte del espacio interestelar que nunca había sido explorada antes por el hombre, un espacio del cual corrían rumores en las leyendas de los más antiguos planetas y que era conocido como El Vacío de la Luz eterna. Las posibilidades y la nueva existencia que la mente del hombre encontrará allí desafían toda explicación, un desarrollo enteramente nuevo que se producirá en la mente del hombre al recobrar otra vez el poder del  Pensamiento Creativo, y allí aprenderá a comenzar la creación de mundos.

El pensamiento hace vacilar y pasar√° alg√ļn tiempo antes que cobre forma. Grandes armadas llevar√°n al hombre en este viaje, y ha de descubrir y pasar el tiempo estudiando muchos mundos antes de llegar a ese espacio.

Para completar dicho viaje se necesitar√° mucho tiempo. Pero, luego que el hombre haya logrado llevar la Tierra de vuelta a la Hermandad, preparar√° este viaje con sus compa√Īeros de otros mundos. Le ser√° dicho el secreto y sabr√° por qu√© las Gentes del Espacio han venido en aquel momento, para que la Tierra sea elevada r√°pidamente porque no pod√≠a esperar el tiempo fijado. Las cosas se hab√≠an acelerado a tal punto que no pod√≠an esperar que la Tierra recuperase su integridad gradualmente gracias a la lecci√≥n k√°rmica. Intervenir era esencial.

Por lo tanto, a causa de este motivo, el karma que debían soportar a causa de su intervención será muy ligero. Se equilibrará por sí mismo…

 

MAESTRO KUTHUMI

Saludos en la Sabiduría de las Edades. Varias cosas merecen ahora ser observadas: de primerísima importancia es la llamada paz entre Israel y Egipto; es preciso observarla porque no es permanente. Aun ahora es siembra la simiente y la guerra es encarnizada. Esta paz es sólo superficial.

Este d√≠a (23 de abril de 1956) ha sido un d√≠a trascendental para los pueblos de la Tierra, si bien no se lo reconocer√° en muchos decenios. Pero este d√≠a (y pronto os enterar√©is de ello), en la Tierra, los hombres de ciencia crearon la vida. Durante mucho tiempo se empe√Īaron en lograrlo. Ya no necesitan m√°s gallos para producir pollos; y lo han conseguido con ranas.

Ha tenido lugar por alg√ļn tiempo. Pero hoy, mediante la mezcla de ciertos elementos qu√≠micos, lograron producir virus. Se han creado a s√≠ mismos. El pr√≥ximo paso radica en crear organismos unicelulares y mantenerlos sustentados. Este es el problema ‚Äďmantenerlos con vida una vez que han sido creados. Y era conocido en nuestros escritos que cuando esto sucediera ser√≠a otro signo de los tiempos.

Pero, despu√©s de la cat√°strofe, los sucesos de la Nueva Edad ser√°n tan sorprendentes, que en el breve espacio de setenta a√Īos el hombre habr√° progresado much√≠simo en su desarrollo ‚Äďdentro de setenta a√Īos habr√° cubierto cien mil a√Īos. Crear√° des de la luz. Por ejemplo, un hombre rueda bajo un tren.

Las dos piernas son cercenadas del cuerpo. Se puede ‚Äďsi la p√©rdida de sangre no es demasiado servera y el f√≠sico puede mantenerse vivo hasta que sea llevado al √°rea de los aparatos (no dir√© hospital porque esto implica otra cosa)- mediante la energ√≠a de la luz rehacerlo, aun al punto de √≥rganos completos y el cerebro. Y esto es tan s√≥lo el comienzo.

Los nuevos ni√Īos que nacer√°n son de un orden diferente. Provienen de una zona del espacio que ahora necesita la experiencia del Rayo Violeta. Se encarnar√°n en la Tierra.

La Tierra va a graduarse y aquellos que no est√°n prontos para acompa√Īarla tendr√°n que retroceder y volver a seguir el mismo curso. Aquellos que fracasen esta vez, al final de un gran ciclo, han de volver a repetir miles de encarnaciones. Si un hombre en la Tierra supiera por cuanto tiempo ha de verse detenido (nunca digo retrogresi√≥n tal cosa no existe; no es retroceder sino detener el progreso), si conociera el sufrimiento, las vidas que ha de pasar, la ansiedad que tendr√° que sufrir, todos los problemas de la tierra desaparecer√≠an- si en verdad lo supiese y lo creyese. Pero, claro est√°, no lo sabe.

No se sabe a√ļn qui√©nes permanecer√°n y qui√©nes no lo har√°n. Ha sido determinado. Las ovejas fueron separadas de las cabras, las blancas de las negras, el trigo de la ciza√Īa. La inspecci√≥n fue completada. Ya sabe a qu√© campo el hombre ha de ir.

Pasados los setenta a√Īos, el Milenio empieza en pleno y una vez terminado el per√≠odo de reconstrucci√≥n todo ser√° hecho de nuevo al como est√° escrito. Todas las viejas formas fueron eliminadas. La nueva Verdad, sea que pertenezca a la historia o a otro campo cualquiera, ya esta establecida.

Por mil a√Īos el gobierno del Cristo sobre la Tierra, y luego ya no tendremos m√°s necesidad de la Tierra. En el per√≠odo del Milenio el hombre tendr√° que alcanzar grandes alturas.

 Aquellos que merecen permanecer y luego ir con los otros al espacio o la nueva zona de Luz a la cual se han referido los Instructores, porque para ese entonces el Sol de nuestro Sistema ya no sustentará más planetas.

Nuestro sistema está condenado a ser absorbido por un nuevo sol embrionario. Se precipita ahora a varios miles de kilómetros por segundo hacia su destino como una mariposa que se acerca ala llama de una candela.

¬†Cuando todo est√© hecho de nuevo en el abrir y cerrar de un ojo, tal como est√° escrito en vuestras profec√≠as, los hombres sentir√°n por un instante como si estuvieran en el para√≠so. Pero digo que no puede realizarse. Empero la Tierra cambiar√° su escala de tiempo. En realidad, se est√° produciendo un cambio en vuestra dimensi√≥n y en vuestro campo de tiempo. Habr√° un breve per√≠odo de descanso que parecer√° durar diez a√Īos. En una hora importante se puede lograr la experiencia de toda una vida.

Si vuestro pr√≥jimos os dicen: ‚Äú¬ŅCre√©is que habr√° una guerra at√≥mica?‚ÄĚ preguntadles si creen en las profecias que est√°n escritas en la Santa Biblia y en otros lugares. Si os dicen, ‚ÄúSi‚ÄĚ, decidles entonces: ‚ÄúHab√©is contestado a vuestra propia pregunta‚ÄĚ, porque est√° claramente escrito en las profec√≠as lo que ha de tener lugar.

El Maestro dijo: ‚ÄúAquellos que pueden ver y o√≠r‚ÄĚ. Son escasos aquellos que pueden verdaderamente ver y oir.

Aquellos que se niegan a ver, son como el ebrio en la taberna que se ha incendiado y se niega a creer que la fiesta ha terminado. El mundo sigue comiendo y divirti√©ndose en la hora del juicio. De hecho, la m√ļsica es m√°s ruidosa y las bebidas m√°s fuertes, para ahogar el sonido del fin de la Edad. Y fue profetizado que el hombre se comportar√≠a de este modo en la hora del desastre.

De este cuadro general s√≥lo se aprende una lecci√≥n, hacer que los hombres sean m√°s fuertes en esp√≠ritu. Pero agrego a mis palabras las de mi Hermano Sanat Kumara, que el mayor conflicto que el mundo haya visto o so√Īado tendr√° lugar antes que se pueda iniciar el periodo de reconstrucci√≥n.

Algunos dirigentes mundiales, los verdaderos dirigentes mundiales, se est√°n preparando ahora para lo que fue escrito y profetizado. Pese a que les fue dado el aviso de nuestros Hermanos del Espacio, lo han desde√Īado. Prosiguen planeando la destrucci√≥n. Saben que el aumento de la experimentaci√≥n at√≥mica provoca el derretimiento de los casquetes polares, pero no intentan en absoluto detenerlas. El mundo est√° en manos de hombres mezquinos, dementes. Est√°n literalmente locos. Pero no tardar√°n en ser eliminados. La Tierra ser√° limpiada de ellos del mismo modo que se elimina una odiosa infecci√≥n. Parece un mundo de locura carente de prop√≥sito, pero en el cuadro total la locura es de tan terrible naturaleza que aquellas almas que la padecieron sin sucumbir no son sino m√°s grandes por ello. La prueba de fuego las templ√≥ m√°s all√° de toda experiencia. En los mundos del espacio hay almas que claman por nacer en la Tierra. ¬ŅPor qu√© habr√≠an de renunciar a sus celestiales moradas por un mundo tan violento y aborrecible? Porque s√≥lo aqu√≠ pueden recibir las lecciones de esp√≠ritu que un mundo tan malvado puede dar. Sin embargo es un bello planeta desde el punto de vista de su creaci√≥n natural, mucho mas bello que sus vecinos. Marte es un mundo desolado, envejecido, no particularmente bello. No tiene los paisajes que ten√©is.

Es el hombre, que se arrastra como las alima√Īas sobre la superficie de la Tierra, quien la ha contaminado y destruido por doquiera ha ido. El hombre siempre destruye. Y esto se aplica igualmente a los otros planetas porque, si bien han progresado m√°s que el hombre en la Tierra, est√°n a√ļn lejos de ser perfectos. Cometen muchos errores. As√≠ como ante un salvaje parecer√≠ais perfectos, empero sab√©is que no lo sois. As√≠ los hombres de otros mundos nos parecen, pero est√°n lejos de ser perfectos y lo saben.

La Tierra, debido a esta razón, es capaz en breve tiempo de otorgar cualidades al Espíritu que para realizarse hubieran necesitado muchas vidas en otros mundos. De hecho, quizá nunca hubieran logrado esta experiencia particular.

La Tierra es una escuela para dioses, ¬°pero una extra√Īa escuela en verdad!. Algunas de las gentes de los mundos m√°s magn√≠ficos est√°n en realidad envidiosos ‚Äďsi pudieran sentir envidia (pero esta es la palabra m√°s aproximada en que puede pensar para expresarlo)- porque saben que en la Tierra) si es posible combatir dicha negatividad tienen que tener un poderoso esp√≠ritu.

No estoy elogiando a las gentes de la Tierra, pero aquellos que sufrieron una vida tras otra en ella desean todavía regresar. No hay ley alguna que diga que se ha de regresar; lo hacemos por propia elección porque sabemos que sólo aquí se aprende la lección.

 Podríamos quedarnos en un paraíso eterno. No tenemos que retornar a la vida física. Al fin y al cabo, tenemos toda la eternidad para hacerlo. Empero es preciso recordar que todo lo negativo y lo positivo, es el Padre. Sin la negatividad, El no tendría existencia.

Por lo tanto √Čl es al mismo tiempo ‚Äúmalo‚ÄĚ y ‚Äúbueno‚ÄĚ, positivo y negativo, Madre-Padre Dios.

 

MAESTRO KUTHUMI

Hemos dicho muchas veces que este es el momento de la acci√≥n. Felipe me ha llamado esta noche para que os hable sobre cuestiones de gran importancia. Las fuerzas se alinean ahora a√ļn m√°s estrechamente, como lo hab√©is percibido. El mensaje que os traigo es un mensaje de profetas falsos. Qui√©nes son y c√≥mo hemos de conocerlos y descubrirlos.

Ver√©is que en ciertas comunicaciones se afirma que en algunos de ellos no queda chispa alguna de divinidad. Este es la falsedad. No hay criatura en el universo, no importa cu√°n malvada o degradada sea, que carezca de una min√ļscula chispa de divinidad. Sin esta divinidad no podr√≠a existir.

La segunda falsedad es que tales seres son aniquilados por decreto divino. No hay cosa alguna que sea aniquilada por decreto divino. La gran inundaci√≥n que destruyo las abominaciones de la Tierra, fue decretada por la Divinidad, si, ¬Ņpero por qu√© ocurri√≥ as√≠?. antes fue hecho as√≠ por las mismas criaturas. Era preciso seguir cierto curso de acci√≥n. Pero de ello se infiere que son aniquilados de la memoria, aniquilados como individuos. ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬°Os digo que si siquiera el Padre Divino os puede aniquilar como individuo!. Una vez que √Čl puso en efecto sus leyes inmutables ni siquiera √Čl puede cambiarlas. Os puede haber sorprendido esta confusi√≥n. A veces parece buena; se ajusta. Otras veces, es por completo desacertada. La raz√≥n es obvia. Cuando el que la recibe se siente seguro de s√≠ se establece la comunicaci√≥n y el individuo llega a un nivel m√°s alto; de otro modo lo astral pasa de largo. Lo √ļnico que no anda con ellos es que son astrales y por lo tanto su percepci√≥n no es tan aguda como la de la mayor√≠a de los mortales. Tanto os valdr√≠a salir a la calle y preguntar al primer transe√ļnte que os aconseje. No quiere decir que son malos. No hay nada de malo en los astrales. Hay muchos seres maravillosos que son astrales, cierto, pero el hecho de ser astral no hace de ellos algo especial. Es preciso conocer lo que eran antes de ser astrales. Os gustar√≠a charlar con Gandhi si es un astral, pero no creo que Dillinger os pueda dar mucho .¬ŅCu√°l es la raz√≥n por la cual el mundo sufre el malentendido de que en cuanto un hombre muere logra alas y la sabidur√≠a de Salom√≥n, que debido a una muerte reciente puede impartir mucha sabidur√≠a?.

Las fuerzas astrales tambi√©n est√°n ayudando. Hay muchos grandes seres que ayudan tanto a los hombres del espacio como a vosotros. Act√ļan en el papel de emisarios, efectuando el trabajo que pueden. Algunos realizan buenos servicios en los campos de batalla, en las calles y en las oficinas, cada cual actuando como mentores y gu√≠as para las gentes del mundo. Al fin y al cabo, todos nosotros hemos sido astrales much√≠simas veces. Hemos sido astrales tantas veces como en ese sentido hemos sido mortales. No hay en ello inferencia alguna de que todo lo astral es negativo.

Pero cabe cuestionar a aquellos que llaman a los otros ovejas negras. ¬ŅAcaso no ser√°n ellos mismos las ovejas negras? Porque est√° escrito que las fuerzas de las tinieblas llegar√°n como √°ngeles de luz, en especial en la √©poca que fue profetizada.

Lo que ha penetrado bajo las fuerzas de Nostradamus es cierto. Cuando aparezca el Maestro se lo llamar√° Satan√°s, como √Čl fue llamado borracho y tratante de prostitutas cuando estaba en la Tierra, pero esto no produjo cambio alguno en Su deber y Su misi√≥n. Por lo tanto, quienes ahora llaman a las otras gentes ‚Äúfalsos‚ÄĚ materiales, impresionados por los astrales, son aquellos que debemos vigilar, porque no es necesario se√Īalar con el dedo a persona alguna si poseemos la Verdad. Un falso profeta suele hacerlo, y pod√©is decirlo a vuestro pueblo: cuidaos de los falsos profetas porque vendr√°n vestidos con pieles de cordero, infortunadamente, algunos creen que est√°n trabajando para las fuerzas de la Luz. ¬°Pobres almas extraviadas!. Est√°n ayudando las fuerzas del Anti-Cristo al fomentar las disensiones. Aquellos que trabajan con el Cristo Luz no necesitan dar prueba alguna. Su propio trabajo es su carta de presentaci√≥n. Por sus obras los conocer√©is; por sus frutos los conocer√©is. ¬ŅNo es acaso cierto? No es preciso que os anunci√©is desde los tejados de las casas para decirles qui√©nes sois.

Decidle lo siguiente a vuestro pueblo: Las gentes del espacio son seres tridimensionales como nosotros. No son fantasmas. Hay seres de otras dimensiones que están trabajando con la Confederación del Espacio, pero no se presentarán en vuestras salas de recibo.

Son los mentores de los Hermanos del Espacio que vienen en forma física. Hemos afirmado antes que todos los seres espaciales no son tridimensionales. Aquellos que operan en las naves espaciales por encima de vuestro mundo se pueden ver, sentir y tocar lo mismo que vosotros, son tridimensionales. El universo de Dios está completamente ordenado. La razón por la cual se ven las naves espaciales se debe a que las gentes de los otros mundos todavía las necesitan y las construyen para viajar.

Hablo con vehemencia porque lo que digo lo siento con vehemencia. La situaci√≥n que tiene lugar en los Estados Unidos de Am√©rica me perturba profundamente. Os aseguro que la obra de la Nueva Edad progresa mejor en Europa y otros lugares, en Canad√°, Australia y Nueva Zelanda de lo que lo hace en los Estados Unidos. ¬ŅQui√©n ha firmado que los Estados Unidos escapar√°n al desastre?. Los Estados Unidos quedar√°n sumergidos, con la excepci√≥n de unos pocos lugares monta√Īosos en las costas del este y del oeste. Partes de los cuatro estados ‚ÄďColorado, Utah, Arizona, Nuevo M√©xico- no ser√°n cubiertos por las aguas. Pero por el momento no proseguiremos hablando de este tema. Los Estados Unidos son el centro de las fuerzas m√°s tenebrosas del Planeta Tierra.

Las Naciones Unidas caer√°n porque lo que se lee en Nostradamus sobre las fuerzas es cierto. Los se√Īores de la guerra, los ‚ÄúBanqueros Internacionales‚ÄĚ har√°n uso de los Estados Unidos para establecer su supergobierno. No lo lograr√°n. En las Naciones Unidas no est√°n las fuerzas de Cristo. No quiere decir ello que no haya en ellas personas buenas. Pero la organizaci√≥n es en s√≠ misma un centro que aprovecha la credulidad de la gente.

Digo que está bajo el dominio del demonio y debe caer. El Maestro lo ha dicho, y está escrito en los Corintios por nuestro bienamado Pablo. Todas las formas de autoridad y poder han de ser derribadas antes que yo venga. Y las Naciones Unidas se ajustan a esta categoría.

Todos desean la Nueva Edad, pero desean que sea una Nueva Edad americano, o una Nueva Edad británica o una Nueva Edad comunista. Digo que todas las formas de gobierno caerán. Cada sede de gobierno caerá total y completamente. Cada sistema económico será eliminado. Perecerán todas las formas de autoridad que están bajo la guía directa y la tutela del Dragón Negro.

Este es un tiempo importante. Es el tiempo en que el Anti-Cristo mismo aparecerá, pero será seguido como Maestro, quizá como si el Cristo hubiera regresado. No les será fácil a las gentes decidirse entre el Cristo y el Anti-Cristo, porque ambos aparecerán como ángeles de Luz. Ambos serán amados por las gentes. Muchos de los elegidos y los escogidos no sabrán elegir. Tan sólo los capaces de discernimiento lo sabrán.

Cabe descubrir a un falso profeta por el hecho de que es el primero en arrojar piedras. Por qu√© una oveja negra se viste de oveja blanca, y luego anda por el reba√Īo gritando: ¬°Oh Dios m√≠o, hay una oveja negra!. Lo hace para que no le presten atenci√≥n y as√≠ todas las ovejas se examinen unas a otras porque teme que su disfraz de oveja caiga revelando que es un lobo.

Los pr√≥ximos siete a√Īos ser√°n de gran importancia para el mundo. No cederemos; no diremos a cada momento que las cosas mejoran. La Biblia dice: ‚ÄúCuando hablan de paz, ¬°estad alertas!‚ÄĚ las cosas no mejoran sino que empeoran. Los √ļltimos coletazos del Drag√≥n Negro moribundo sembrar√°n la destrucci√≥n. Aqu√©llos que dicen que est√°n trabajando con las fuerzas de Cristo y siguiendo los mensajes de los profetas y el Cristo, siguen dando vueltas y diciendo que todo es perfecto; ni siquiera creen en las profec√≠as que pretenden creer.

¬ŅAcaso todo es bello en la Biblia?. Pocas cosas lo son. No hay sino sangre desde el G√©nesis hasta el Apocalipsis. La √ļnica esperanza brillante en ella ‚Äďque se repite hasta la llegada del Maestro- la √ļnica esperanza es Su mensaje. As√≠ ha de ser. El Libro del Apocalipsis no es sino la historia de un lecho de rosas, de un paseo por los Campos El√≠seos con el Maestro que nos acompa√Īa y nos gu√≠a a la fiesta. Empero, la conclusi√≥n ser√° maravillosa y m√°s all√° de toda creencia.

 

ARCANGEL MIGUEL

Aquellos que piensan que ha llegado el tiempo de esconderse hallaran que sus lugares de escondite se derrumbar√°n sobre ellos. Aquellos que dicen que no habr√° destrucci√≥n, no se dan cuenta, ni quieren creer en las profec√≠as divinas, tanto las que nos vinieron de Jes√ļs el Cristo como de los santos profetas de todos los tiempos. Si no creen que habr√° guerra en los cielos, no creen luego en el Cap√≠tulo Doce del Apocalipsis de su propia Biblia. Si no creen que habr√° un juicio que ha de recaer sobre el hombre y que Jes√ļs el Cristo ha dicho: ‚ÄúEl que no es conmigo, contra mi es‚ÄĚ.

Estas son palabras vehementes, pero hab√©is de creerlas. ¬°No creen en el Libro de Ezequiel! ¬°O en el Libro de Isa√≠as! ¬°No creen el as palabras de Daniel! Ni siquiera creen en Cristo cuando √Čl habla del fin de la edad. Y si no creen en el Libro del Apocalipsis, no pueden aceptar entonces los aconteceres que ahora tienen lugar. La Gran seductora, la serpiente, los tienta para que se abandonen, para que se escondan, para que renuncien a la lucha! ¬°Por lo tanto, es preciso ponerlos en guardia! Decidles: ‚ÄúQueridos hermanos cristianos, manteneos firmes y volved a leer el Libro en el que cre√©is seg√ļn vuestro decir. ¬ŅC√≥mo pod√©is creer en una parte de √©l e ignorar los dos tercios?‚ÄĚ.

Examinemos el Capítulo 12 del Apocalipsis:

Ap. 12:1: Apareci√≥ en el cielo una gran se√Īal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.

La mujer qu√© es la se√Īal de nuestro Sistema Solar, no de la Tierra sino del Sistema. Las doce estrellas en la corona son los doce planetas: La Luna debajo de sus pies. ¬ŅPor qu√© hablan de una luna? ¬ŅY vestida del Sol?. El Sistema Solar estar√≠a vestido del Sol, ¬Ņno es cierto?. M√°s ¬Ņpor qu√© la Luna debajo de sus pies?. El lado oscuro de la noche.

Se refiere a cosas que son lunares; cosas de la noche; cosas secretas.

Ap. 12:2: Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.

Ahora el Sistema Solar dar√° a luz a un ni√Īo. ¬ŅQu√© significa esto? El ni√Īo es el mundo terrestre. ¬ŅNo clama acaso el Sistema Solar con dolores de parto para la Tierra?

Ap. 12:3: Tambi√©n apareci√≥ otra se√Īal en el cielo; he aqu√≠ un gran drag√≥n escarlata, que ten√≠a siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas;

Tenemos aqu√≠ otra vez el siete y el diez. El diez representa el ‚ÄúImperio Escondido‚ÄĚ. El siete eran los reyes, mientras que el gran drag√≥n escarlata simboliza las fuerzas negativas.

Su contraparte sobre la Tierra, la gran bestia, también tiene siete y diez, contraparte exacta de la misma fuerza. El gran dragón escarlata también puede ser llamado el gran dragón negro, pero es llamado aquí el gran dragón escarlata.

Ap. 12:4: Y su cola  arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo…

La tercera parte de las estrellas del cielo es un buen n√ļmero. En la √©poca en que esto fue escrito unas dos mil estrellas eran visibles a simple vista ‚Äďclaro est√° que el hombre puede ver ahora otras tantas a simple vista.

La tercera parte: 650-700. Estos son muchos sistemas solares, ¬Ņno es cierto? ¬ŅQu√© quiere decir sino la tercera parte de las estrellas del cielo? La cola del gran drag√≥n escarlata simboliza su jurisdicci√≥n de poder pero asimismo tiene otro significado. Hay lo Negro, lo Blanco y lo Neutro. Al parecer la cola es un conjunto de seguidores, se podr√≠a decir. Recordad lo ‚ÄúNegro, Blanco y Otros‚ÄĚ. As√≠ est√° respaldado por las fuerzas ‚ÄúNegras‚ÄĚ ¬Ņno?. Esta es la tercera parte de las estrellas del cielo.

Ap. 12:4: ….. y las arrojó sobre la tierra…

¬ŅQu√© quiere decir esto?. De seguro se habr√°n encarnado aqu√≠. Y por arrojarlas sobre la Tierra han retornado ahora; dieron comienzo a su campa√Īa con empe√Īo. En otras palabras, ese per√≠odo tiene lugar ahora. Este cap√≠tulo est√° destinado al momento presente.

Ap. 12:4: …. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.

El drag√≥n devorar√° al ni√Īo. El Sistema Solar, en otras palabras, est√° pronto para llevar el √ļltimo hijo que le queda al redil o Tribunal, a la Hermandad Interplanetaria, pero las grandes fuerzas ‚ÄúNegras‚ÄĚ devorar√°n a ese ni√Īo antes que lo pueda elevar a esa categor√≠a.

Ap. 12:5: Y ella dio a luz un hijo varón…

¬ŅNo se dice siempre al hablar de la Tierra la Madre Tierra? ¬ŅCu√°l es la situaci√≥n de ese ni√Īo var√≥n?. La Tierra que antes era ‚Äúella‚ÄĚ es ahora ‚Äú√©l‚ÄĚ. ¬ŅQu√© significa esto ‚Äďun hijo var√≥n?. . Podr√≠a¬† representar un poder o una fuerza. Pero asimismo representa la divinidad de la Tierra porque la Tierra est√° destinada a gobernar otros sistemas planetarios. Os han dicho que esta es una escuela para los dioses ‚Äďpara dioses, de dioses y por dioses. As√≠, ese ni√Īo var√≥n simboliza esta divinidad de los hijos de la Tierra; y no ha de ser dovorado por el gran drag√≥n escarlata antes que pueda cumplir su divina misi√≥n. Pero es atrapado.

Ap. 12:5: ….que regirá con vara de hierro a todas las naciones…

El hijo var√≥n que ha de regir a todas las naciones, a todos los sistemas planetarios quiz√°s en esta secci√≥n de la Galaxia, ¬Ņes esto posible?. Se encuentra muchas veces en la Santa Escritura que ‚Äúnaciones‚ÄĚ no se refiere a reinos terrenales sino a otros mundos, no siempre pero muchas veces, en especial las secciones prof√©ticas. ¬ŅPero qu√© es esa vara de hierro?. No quiere decir con fuerza, autoridad o dictadura, no quiere decir esto en absoluto.

Ap. 12:5:… y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono.

El ni√Īo es arrebatado para Dios y para el trono. ¬ŅD√≥nde est√° el trono y d√≥nde est√° Dios?. En Sirio. ¬ŅQu√© significa esto, que la Tierra ser√° colocada literalmente sobre Sirio?. No. Pero unos pocos ni√Īos ser√°n arrebatados.

Ap. 12:6: Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios…

La Tierra huyo al desierto ‚Äďal Sistema Solar. ¬ŅNo ser√≠a el campo magn√©tico del sol embrionario ‚Äďel desierto?.

Ap. 12:6:…. donde tiene lugar preparado por Dios…

Si en verdad, ha sido preparado.

Ap. 12:6:… para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días.

¬ŅCu√°nto tiempo representa esto?. Son tres a√Īos y medio. Si calculamos tres a√Īos y medio del tiempo presente nos lleva a 1960 ‚Äďel a√Īo del cambio.

Ap. 12:7: Y después hubo gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón…

Miguel y sus √°ngeles se refiere a los mundos que est√°n debajo de la corona del Sol. ¬ŅCu√°l es la naturaleza del Sol?. No es, desde luego, fr√≠o en el sentido de grados, pero no es un cuerpo llameante. ¬ŅQu√© hay debajo de la corona solar que nunca fue visto por el hombre? ¬ŅCu√°les su naturaleza seg√ļn vuestro parecer?. Es un cuerpo fr√≠o. ¬ŅQu√© hay debajo de √©l?. Planetas. Todo es una duplicaci√≥n del reino del Padre. Estudiad la construcci√≥n de un √°tomo.

¬†Hay en √©l tanto electrones como protones. Si en el exterior hay doce planetas, el Sol es el n√ļcleo; doce planetas son los electrones y dentro del n√ļcleo est√°n los protones.

Doce neutrones. ¬ŅQu√© son ‚Äďhablando del Sistema? ¬ŅNo es as√≠?. Los doce cuerpos debajo de la superficie de la corona: El Sol est√° compuesto de doce cuerpos, y sus revoluciones producen el extra√Īo ciclo de manchas solares todos los once a√Īos. Pero los habitantes ‚Äďporque hay habitantes sobre el Sol- son diferentes de los que habitan los mundos. No podr√≠a explicar la vida tal como existe all√≠. Pero hay mundos.

La vida no existe en un gas encendido. Esos seres son los llamados √°ngeles. Miguel y sus legiones ‚Äďlos arc√°ngeles- todos ellos son moradores del Sol.

¬ŅPor qu√© s√≥lo hay siete arc√°ngeles?. Porque s√≥lo hay siete planetas sagrados de los antiguos. Debido a que no ten√≠an el cuadro completo no significa que no hubiera m√°s. Los verdaderos antiguos sab√≠an que hab√≠a m√°s. De ah√≠ los doce signos astrol√≥gicos, como tambi√©n los doce arc√°ngeles.

Ap. 12:7-8: … y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.

¬°Y ahora el cuadro se desenvuelve!. El gran drag√≥n escarlata no prevaleci√≥. ¬ŅQu√© es esta guerra en el cielo? ¬ŅVamos a librarla en nuestros cohetes espaciales? ¬ŅQu√© clase de lucha ha de ser?.

Ser√° el conflicto del materialismo tal como se expresa en el plano mental contra el desarrollo espiritual tal como est√° expresado en el plano mental. Ser√° una batalla de ingenios, y ahora hace estragos en torno de vosotros todos. ¬ŅPor qu√© hemos hablado de Aquellos del Casco de Oro?.

El casco de oro no significa un atav√≠o que impide el paso de las flechas y los proyectiles. ¬ŅQu√© es el casco de oro sobre la cabeza?. ¬ŅQu√© significa? ¬ŅPor qu√© se encuentra ese extra√Īo casco en los antiguos √≠dolos aztecas? ¬ŅPor qu√© se lo halla en todo M√©xico?.

Ap. 12:9: Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás…

Aqu√≠ llegamos a lo esencial de la cuesti√≥n. La antigua serpiente; el retorno de los pueblos Nagas, los Atlantes, la Serpiente o el pueblo de la Serpiente, ¬Ņno es as√≠? ¬ŅQu√© quiere decir el ‚ÄúDiablo‚ÄĚ?

Ap. 12:9: Y fue lanzado fuera el gran dragón…

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† El gran drag√≥n: dividido en tres cosas separadas, pero que fueron contempladas como si fueran sin√≥nimas. El drag√≥n el ‚ÄúDiablo‚ÄĚ y la serpiente se identifican como un solo ser. ¬ŅQu√© es el Jard√≠n? ¬ŅEs un peque√Īo lote de Tierra sobre la superficie de la Tierra, o es la creaci√≥n entera ‚Äďese Jard√≠n de Ed√©n? De seguro la creaci√≥n.

El drag√≥n es la organizaci√≥n respaldada por las fuerzas ‚ÄúNegras‚ÄĚ, Ser√° destruida. La serpiente quiere decir la raza del pueblo de la Serpiente o el pueblo de la Serpiente ‚Äďlos Atlantes que regresan tal como lo prometieron al abandonar la Tierra, que regresan para apoderarse de ella.

Ahora bien, ¬Ņqu√© es el ‚ÄúDiablo‚ÄĚ?. En realidad, el Diablo no existe. Cada hombre es su propio Diablo, su s√≠ mas vil, la necedad primitiva de cada hombre. El Diablo ‚Äďlo vivido; el mal- el vivir. Servir a las fuerzas ‚Äúblancas‚ÄĚ es vivir; servir a las fuerzas ‚Äúnegras‚ÄĚ es morir.

Ap. 12:9:‚Ķ y Satan√°s, el cual enga√Īa al mundo entero‚Ķ

¬ŅY qui√©n es Sat√°n? Sat√°n escrito al rev√©s es ‚ÄúNatas‚ÄĚ o ‚ÄúNagas‚ÄĚ.

Ap.12:9:…fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

Al parecer esto quiere decir que cierto dirigente de este grupo del pueblo de la Serpiente habría de venir con sus cohortes. Ya ha llegado en la forma de Rusia Comunista, de la cual Marx y Lenin eran jefes de las cohortes.

Ap. 12:10: Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios…

Al parecer esto quiere decir que cierto dirigente de este grupo del pueblo de la Serpiente habría de venir con sus cohortes. Ya ha llegado en la forma de Rusia Comunista, de la cual Marx y Lenin eran jefes de las cohortes.

Ap. 12:10: … y la autoridad de su Cristo, porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.

¬ŅSe explica por s√≠ mismo de seguro?

Ap. 12:11:  Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

¬ŅQu√© es la sangre del Cordero? Quiz√° la vida del Cordero.

Ap. 12:12: Por lo cual alegraos, cielos, y los que mor√°is en ellos.

¬ŅAcaso no es significativo, porque no hay referencia alguna a un ser ang√©lico amorfo? ‚Äú‚Ķ alegraos, y los que mor√°is en ellos‚ÄĚ. ‚Äďdirecta aseveraci√≥n de otra vida planetaria.

AP. 12:12-13: ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo. Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a al tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.

En la forma de vuestro ‚ÄúImperio Escondido‚ÄĚ. Esta ser√° la ira del diablo sobre la superficie de la tierra.

AP. 12:14: Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto a su lugar…

¬°Que extra√Īo! ¬°Las dos alas de una gran √°guila! Que es lo que dice la Santa Escritura: ¬°se apoderar√°n de vos! Os reunir√©is en el lugar de las √°guilas. Se refiere a las naves espaciales. Empero esto no quiere decir que la mujer, o el Sistema Solar, ser√° arrebatado. Las dos alas que sugieren la huida, tal vez signifiquen la realizaci√≥n del Universo Theta. Las dos alas de un √°guila en posici√≥n de vuelo nos dan la letra ‚ÄúL‚ÄĚ.

Ap. 12:14:…. Donde se sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.

¬°Ah! ¬°Y ahora el enigma que siempre ha desconcertado al hombre! ¬ŅQu√© es ‚Äúun tiempo‚ÄĚ y ‚Äútiempos‚ÄĚ y ‚Äúla mitad de un tiempo‚ÄĚ? ‚ÄúTiempo‚ÄĚ es un periodo, y ‚Äútiempos‚ÄĚ es el plural de ese periodo. Suponiendo que un tiempo fuese un a√Īo, tiempos ser√≠an dos a√Īos, y la mitad de un tiempo medio a√Īo, d√°ndonos un total de tres a√Īos y medio o tres dimensiones, m√°s ‚Äďtres dimensiones o m√°s all√°.

Ap. 12:15: Y la serpiente arrojó de su boca tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.

No agua en el sentido literal, desde luego. En sus diferentes aspectos el agua representa la debilidad y la negatividad, la limpieza, la potencialidad mental y, en algunos casos, la vida o energía vital.

Ap. 12:16: Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.

¬ŅQu√© intercambio de t√©rminos! Una vez es una serpiente y la pr√≥xima un drag√≥n; luego un diablo, despu√©s Satan√°s.

 

Ap. 12:17: Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

¬ŅAhora tenemos de nuevo al drag√≥n!. Cada uno es utilizado con un significado particular. Uno¬† significa los ‚ÄúImp√≠os Seis‚ÄĚ que obran con los ‚ÄúNegros‚ÄĚ; otro las actividades de los ‚ÄúNegros‚ÄĚ sobre la Tierra, o sus representantes, el ‚ÄúImperio Escondido‚ÄĚ. El otro t√©rmino simboliza la fuerza que est√° tras esas cosas. Un diablo, un drag√≥n ‚Äďel drag√≥n mismo es simb√≥lico y siempre se lo usa en los lugares en que se habla del drag√≥n que entabla la guerra en el cielo. Y hace la guerra a la semilla de la mujer. ¬ŅCu√°l es la ‚Äúsemilla‚ÄĚ del Sistema Solar? ¬ŅCu√°l es el ‚Äúremanente de la semilla‚ÄĚ del Sistema Solar? ‚ÄďSon las gentes, ¬Ņno es cierto?. En otras palabras, tenemos una guerra del Sistema. Nosotros, los que pertenecemos a este Sistema, somos invadidos por los de Ori√≥n. Por lo tanto los habitantes del Sistema Solar, como tambi√©n los habitantes de los mundos exteriores ‚Äďcada uno en n√ļmero de doce- se est√°n preparando para esa guerra en el cielo que ahora empieza y proseguir√© por los pr√≥ximos tres a√Īos y medio; lo cual corresponde asimismo a los tres y medio de ‚Äúun tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo‚ÄĚ.

 

MAESTRO KUTHUMI

La primera parte de este mensaje está dirigido a quienes sirven en la Luz. Antes que pase mucho tiempo os puede sobrevenir una purga a algunos de vosotros que estáis sirviendo en la Luz. Pero no prestéis oído. Y, si lo hacéis, deseo que utilicéis como referencia y prueba cierta escritura del Evangelio de San Marcos.

San Marcos 13:9-20: Pero mirad por vosotros mismos; porque os entregar√°n a los concilios, y en la sinagogas os azotar√°n; y delante de gobernadores y de reyes os llevar√°n por causa de m√≠, para testimonio a ellos. Y es necesario que el evangelio se predicado antes a todas las naciones. Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocup√©is por lo que hab√©is de decir, ni lo pens√©is, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablar; porque no sois vosotros los que habl√°is, sino el Esp√≠ritu Santo. Y el hermano entregar√° a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantar√°n los hijos contra los padres, y los matar√°n. Y ser√©is aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, √©ste ser√° salvo. Pero cuando ve√°is la abominaci√≥n desoladora de que habl√≥ el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces lo que est√©n en Judea huyan a los montes. El que est√© en la azotea, no descienda a la casa, ni entre para tomar algo de su casa; y el que est√° en el campo, no vuelva atr√°s a tomar su capa. Mas ¬°ay de las que est√©n encinta, y de las que cr√≠en en aquellos d√≠as! Orad, pues, que vuestra huida no se en invierno; porque aquellos d√≠as ser√°n de tribulaci√≥n cual nunca ha habido desde el principio de la creaci√≥n que Dios cre√≥, hasta este tiempo, ni la habr√°. Y si el Se√Īor no hubiese acortado aquellos d√≠as, nadie ser√≠a salvo; mas por causa de los escogidos que √©l escogi√≥, acort√≥ aquellos d√≠as.

Dicen que no hay probabilidad alguna que tal cosa ocurra. También dicen que no habrá guerras, ni catástrofes. Todo es paz; todo es amor. Pero entonces el mensaje de Cristo cuyas mismas palabras fueron escritas por Marcos. Son palabras verdaderas, porque Marcos las oyó él mismo. Porque os han de liberar.

Ap. 3:14-16: Y escribe el ángel de la iglesia de La odisea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuento eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

Lo dice otra vez: ‚ÄúHe aqu√≠ el Maestro que os habla‚ÄĚ. En la nueva versi√≥n de la Biblia dice, ‚Äúte vomitar√© de mi boca‚ÄĚ. Prefiere que se√°is completamente indiferentes a Su palabra a que se√°is tibios porque conoc√©is la verdad y empero no la ejerc√©is. ¬°M√°s os valiera ser fr√≠o, ignorante de los hechos. ‚ÄúOjal√° fueses fr√≠o o calientes mas no tibio‚ÄĚ. Los cristianos tibios ser√°n vomitados de la boca del Hermano Mayor y del Padre.

Decidles: ¬Ņd√≥nde est√° vuestra fe? Si no cre√©is en la promesa que El os hizo. Si sois Sus ni√Īos, aun m√°s Sus Hijos, ¬Ņacaso no estar√° El a Vuestro lado? Cristianos tibios ¬°cuidaos!.

Ap.3:17: Porque t√ļ dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que t√ļ eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo‚Ķ

‚ÄúSi soy un buen cristiano. Voy a la iglesia todos los domingos. No he perdido un domingo en veinticinco a√Īos. Veis all√≠ ese vitral en la iglesia ‚Äďese vitral de vidrio escarchado- lo don√© a la iglesia. Cost√≥ 100 libras esterlinas. Aporto a la caja de misioneros, a la caja del hospital, a la caja del orfanato. Soy un hombre rico; tengo mucho dinero. Soy cristiano, pero no creo en las promesas de Dios. Ni siquiera creo en la vida eterna. A veces dudo de ello; en efecto, muy a menudo dudo de ella. No me gusta pensar en la muerte porque no creo realmente en la vida eterna. Me preocupo por mis enfermedades y por mis malestares, pero no los llevo al Padre que nos ha prometido que puede hacer todo y cuidar de todos. Me falta la fe. ¬°Cu√°ntas veces o√≠mos estas mismas palabras de los ‚Äúbuenos cristianos!.

Ap. 3:18-22: ¬†Por tanto yo te aconsejo que de m√≠ compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la verg√ľenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; se, pues, celoso, y arrepi√©ntete. He aqu√≠, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrar√© a √©l, y cenar√© con √©l, y √©l conmigo. Al que venciere, le dar√© que se siente conmigo en mi trono, as√≠ como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene o√≠do, oiga lo que el Esp√≠ritu dice a las iglesias.

¡Si, el que tiene oído! Decid a vuestro pueblo que este es el mensaje: el que tiene oído, oiga. Tibio budista, tibio musulmán, tibio cristiano: ¡el Maestro está a la puerta y llama!. Llegó el momento de olvidar nuestra tibieza. ¡Más os conviene ser caliente o frío, pero elegid uno o el otro!.

Este es tiempo de ‚Äúrevoluci√≥n‚ÄĚ. Es tiempo para que los puros de coraz√≥n se levanten y derriben las fuerzas tenebrosas de la Tierra. Este no es tiempo de repetir ‚Äúletan√≠as‚ÄĚ en las iglesias, no es tiempo de frecuentar las sociedades seculares, de preocuparse en la iglesia por la beneficencia. ¬°Poned m√°s ardor cristiano, porque las negativas fuerzas ‚Äúnegras‚ÄĚ os est√°n enga√Īando!. Despertad o ser√©is vomitados de la boca del Maestro.

Otra vez estoy en gira empe√Īosa. Me divierte el que las gentes no pueden aceptarlo como si fuera el Maestro K.H. porque se supone que soy un monje est√ļpido descansando a al vera del camino en su lecho de clavos y contemplando el Sol. Creen que desde Shigatse suelo hacer peri√≥dicamente una declaraci√≥n de este tenor: ‚ÄúDentro del loto de mil p√©talos mora toda la sabidur√≠a: Dios es amor, Dios es paz‚ÄĚ. ¬°No!. Este es el momento de los hombres y de los maestros de la acci√≥n y no el momento de la meditaci√≥n.

Este es el momento del fin al cual se refiri√≥ Cristo. ¬°El era un hombre de acci√≥n!. Cuando El estuvo ante la tumba de L√°zaro, grit√≥: ‚Äú¬°L√°zaro, ven fuera! ¬°Te lo mando! ¬°En el nombre del Padre‚ÄĚ. La tibieza no es del Padre. ¬°Tened fortaleza!. Conoced donde habl√°is y donde est√°is, y conoced la verdadera Iglesia de Cristo, que es Su Cuerpo M√≠stico.

Si, en cualquier momento, sois liberado en esta vida o en un mill√≥n de vidas posteriores, no pens√©is en lo que dir√©is. Pero si deb√©is hablar fuera del Padre y por propia volici√≥n, decid que en la tierra ten√©is una misi√≥n, que no hab√©is enga√Īado a nadie, ni a pa√≠s alguno, ni a cosa alguna. S√≥lo est√°is sirviendo al verdadero Creador. decidles que no ten√©is que dar cuenta de vuestras acciones sino a √Čl. Y os replicar√°n: ‚ÄúTomadle vosotros y crucificarle‚ÄĚ asi como hicieron con el Maestro, ‚Äúpor blasfemar‚ÄĚ y por llamarse hijo de Dios. Empero los insensatos no saben que ellos, tambi√©n,, son hijos de Dios.

 

MAESTRO HILARION

Estudiemos ciertas partes de la Biblia.

I Corintios 12:1-31: No quiero, hermanos,¬† que ignor√©is acerca de los dones espirituales. Sab√©is que cuando erais gentiles, se os extraviaba llev√°ndoos, como se os llevaba, a los √≠dolos mudos. Por tanto, os har√° saber que nadie que hable por el Esp√≠ritu de Dios llama anatema a Jes√ļs; y nadie puede llamar a Jes√ļs Se√Īor, sino por el Esp√≠ritu Santo. Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Esp√≠ritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Se√Īor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios que hace todas las cosas en todos es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestaci√≥n del Esp√≠ritu palabra de sabidur√≠a; a otro, palabra de ciencia seg√ļn el mismo Esp√≠ritu; a otro, fe por el mismo Esp√≠ritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Esp√≠ritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profec√≠a; a otro, discernimiento de esp√≠ritus; a otro diversos g√©neros de lenguas; y a otro, interpretaci√≥n de lenguas. Pero todas esas cosas las hace uno y el mismo Esp√≠ritu, repartiendo a cada uno en particular como √©l quiere. Porque as√≠ como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, as√≠ tambi√©n Cristo. Porque por un solo Esp√≠ritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean jud√≠os o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber de un mismo Esp√≠ritu. Adem√°s, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijeren el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo. ¬Ņpor eso no ser√° del cuerpo?. Si todo el cuerpo fuese ojo, ¬Ņd√≥nde estar√≠a el o√≠do?. Si todo fuese o√≠do, ¬Ņd√≥nde estar√≠a el olfato?. Mas ahora Dios ha colocado los miembros de cada uno de ellos en el cuerpo, como √©l quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¬Ņd√≥nde estar√≠a el cuerpo?. Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen m√°s d√©biles, son los m√°s necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a √©stos vestimos m√°s dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con m√°s decoro. Porque los que en nosotros son m√°s decorosos, no tienen necesidad; pero Dios orden√≥ el cuerpo, dando m√°s abundantemente honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con √©l, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con √©l se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente ap√≥stoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros despu√©s los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¬ŅSon todos ap√≥stoles? ¬ŅSon todos profetas? ¬Ņtodos maestros? ¬Ņhacen todos milagros?. ¬ŅTienen todos dones de sanidad? ¬Ņhablan todos lenguas? ¬Ņinterpretan todos?. Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun m√°s excelente.

Este cap√≠tulo poderoso, con el maravilloso simbolismo que lleva nuevamente impl√≠cito el doce. Las partes del cuerpo sobre la Tierra han estado en conflicto unas con otras por varios miles de a√Īos, ¬Ņno es cierto?. Una mano ignora lo que la otra hace. Los pies se dirigen hacia el lugar que la cabeza no escogi√≥. Est√°n en conflicto. Y cuando hablamos del solo cuerpo en Cristo hablamos de todos Sus hijos y de las ovejas de Su reba√Īo sobre el Planeta Tierra.

Pero los tiempos cambian y ya no habr√° m√°s lucha alguna. Somos llevados a la perfecci√≥n en un solo cuerpo en la vibraci√≥n de Cristo. Si cada parte no est√° en armon√≠a con la otra, est√° fuera del ritmo c√≥smico, luego se produce la discordia y el conflicto, y √©sta es la base de la ‚Äúenfermedad‚ÄĚ individual.

Este cap√≠tulo se refiere a los dones del Esp√≠ritu por nuestro Padre Infinito. Algunos hablar√°n lenguas: Isha malai tai tou. Algunos interpretar√°n las lenguas. ‚ÄúDe la Llama Eterna‚ÄĚ, dije, ‚Äúviene toda sabidur√≠a‚ÄĚ. As√≠ habr√° lenguas habladas y aquellos que traducen las lenguas. Habr√° profetas y ap√≥stoles. Habr√° sabidur√≠a y conocimiento. La sabidur√≠a no es conocimiento ni conocimiento es sabidur√≠a. No lograr√©is la sabidur√≠a por el mero hecho de tener conocimiento.

Mi pr√≥xima cita es de Malaqu√≠as, el √ļltimo cap√≠tulo y el √ļltimo Libro del Antiguo Testamento.

Malaqu√≠as 4:1-6: Porque he aqu√≠, viene el d√≠a ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad ser√°n estopa; aquel d√≠a que vendr√° los abrazar√°, ha dicho Jehov√° de los ej√©rcitos, y no les dejar√° ni ra√≠z ni rama. Mas a vosotros los que tem√©is mi nombre, nacer√° el Sol de justicia, y en sus alas traer√° salvaci√≥n; y saldr√©is, y saltar√©is, como becerros de la manada. Hollar√©is a los malos, los cuales ser√°n ceniza bajo la planta de vuestros pies, en el d√≠a en que yo act√ļe, ha dicho Jehov√° de los ej√©rcitos. Acordaos de la ley de Mois√©s mi siervo, al cual encargu√© en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. He aqu√≠, yo os envi√≥ el profeta El√≠as, antes que venga el d√≠a de Jehov√°, grande y terrible. El har√° volver el coraz√≥n de los padres hacia los hijos, y el coraz√≥n de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldici√≥n.

¬ŅNo es un hermoso cap√≠tulo? ‚ÄďEl√≠as llega antes del grande y terrible d√≠a de Jehov√°, llega Juan el Bautista. ¬ŅNo est√° escrito as√≠?. Leed ahora otra vez el Sol de Justicia, porque es un importante vers√≠culo.

Malaquías 4:2: Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación…

Nuestro mensaje est√° dirigido al Remanente, a nadie m√°s. Despu√©s del tiempo de tribulaci√≥n y el establecimiento del Milenio sobre la Tierra, algunos dicen, ‚Äú¬ŅC√≥mo podr√© adecuarme a ese per√≠odo con mi Se√Īor?. No tengo piernas; estoy en las √ļltimas etapas del c√°ncer‚ÄĚ, Hablamos de esas condiciones f√≠sicas, negativas, pero los pueblos del mundo quieren saber y tienen derecho a conocer la respuesta.

¡El Sol de justicia se levantará con la salvación en sus alas!. Por tanto, en su Segunda llegada habrá la Divina salvación sobre todo el Remanente que queda. Habla del día que será como un horno, de aquellos que serán eliminados de la Tierra y arderán como estopa; y el Remanente hollará la estopa y las cenizas se convertirán en polvo bajo sus pies. Y aquellos que quieren esclavizar al hombre físicamente, mentalmente y espiritualmente, volverán al polvo de donde han venido, y sus almas irán a otro lugar para una nueva expresión, para un nuevo ciclo. ¡Pero recordad, el Sol de justicia se levanta con la salvación en sus alas! Está por llegar.

Proverbios 3:8: Porque ser√° medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos.

¬ŅQu√© es ese extra√Īo vers√≠culo? ¬ŅQu√©, en nombre de todo lo que es santo es medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos? ‚Äďpuede ser tambi√©n traducido por ‚Äúremedio‚ÄĚ. El ombligo es la regi√≥n del plexo solar. ¬ŅY qu√© es el plexo solar? Es una suerte de cerebro abdominal. Es asimismo el centro de un chakra. Esta es una de las √°reas m√°s vitales, porque abundan tanto hoy en el mundo los trastornos y condiciones emocionales. sobre todo sufre la fuerte influencia de las condiciones mentales. La tensi√≥n mental es hoy la causa de las √ļlceras y de las enfermedades de la ves√≠cula. No est√° en equilibrio. Existe un gran v√≥rtice en este punto, en este chakra, que traen muchas vibraciones ben√©ficas o rayos de fuera. Ahora ser√° salud, o medicina a tu ombligo o plexo solar y meollo a tus huesos.

¬ŅCu√°l es la nueva vibraci√≥n en la cual est√° entrando ahora la Tierra, esta nueva dimensi√≥n de Tiempo y Espacio?. Sus efectos se sentir√°n principalmente a trav√©s del plexo solar. Pero no ha de venir hasta su Segunda Llegada. Luego la salvaci√≥n en Sus alas: es salud para tu plexo solar. Esta nueva condici√≥n no puede sino curar, limpiar y purificar a aquellos que permanecen. Esta ha de ser su herencia: perfecta salud y la eliminaci√≥n de toda enfermedad. Porque una vez que se levante en Su reino y lleve a aquellos que son Suyos dentro de S√≠ mismo, esta vibraci√≥n realizar√° su obra.

San Marcos 16:17-18: Y estas se√Īales seguir√°n a los que creen: En mi nombre echar√°n fuera demonios; hablar√°n nuevas lenguas; tomar√°n en las manos serpientes, y si bebieren cosa mort√≠fera, no les har√° da√Īo; sobre los enfermos pondr√°n sus manos, y sanar√°n.

¬ŅQu√© se quiere decir aqu√≠ refiri√©ndose a las serpientes?. Es una promesa. La Biblia est√° llena de las promesas de Dios. Esta es una promesa escrita en Marcos en la que dice: tomar√°n en las manos serpientes y si bebieren cosa mort√≠fera o venenosa, no les har√° da√Īo. Ahora bien, decid a la gente que digo esto: Van a la iglesia los domingos y creen en la vida despu√©s de la muerte el domingo, y en la salvaci√≥n divina y los milagros el domingo; creen en Cristo que anduvo sobre las aguas y que san√≥ a los enfermos y levant√≥ a los muertos y √Čl mismo resucit√≥ de entre los muertos. Creen en esto el domingo; pero el resto de la semana se quitan ese manto de creencia y tienen gran miedo y no creen, y su fe es escasa. Porque esta es una promesa de Dios; la creemos o no la creemos. ¬°Dios dice la verdad o Dios miente! Nos ha prometido que podemos tomar serpientes con las manos y que podemos beber una cosa mort√≠fera y que no sufriremos da√Īo alguno. As√≠ sea.

¬°Pero no hemos de tentar a Dios! Si por casualidad encontramos una serpiente o bebemos veneno que nos fue dado por aquellos que quieren destruirnos, seremos protegidos. Pero no hay que tentar al Padre.

‚Ķ. 10:19 He aqu√≠ os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os da√Īar√°.

¬°Otra vez, la promesa del Padre! Podemos hollar serpientes y escorpiones. Nos da potestad. Y aun m√°s potestad sobre el enemigo ‚Äďel enemigo que es el Anti-Cristo, a quien reconocemos en los Banqueros Internacionales y los otros que quieren esclavizar al hombre sobre la Tierra, las Fuerzas ‚ÄúNegras‚ÄĚ negativas dios dice que os dar√° potestad sobre todo.

Finalmente, no hay nada que de alg√ļn modo os pueda da√Īar. ¬°Ninguna cosa! Esta promesa es desde√Īada, por los fundamentalistas y por los otros que niegan la Salvaci√≥n Divina y otros as√≠ llamados milagros del Padre Infinito. Dios promete el Remanente que se quedar√° no para las Fuerzas ‚ÄúNegras‚ÄĚ sino para Sus Hijos, que cosa ninguna podr√° da√Īarlos. ¬ŅPor qu√©, ten√©is, pues miedo?. ¬ŅPor qu√© os retra√©is del lunes al s√°bado, y cre√©is los domingos?

Ap. 22:2: En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.

¬ŅQu√© es ese √°rbol? M√°s importante que la sanidad de un solo hombre es la sanidad de las naciones, y no s√≥lo se habla aqu√≠ de las naciones de la Tierra. Las ‚ÄúNaciones‚ÄĚ significan, en las palabras de Miguel, otros mundos ‚Äďla sanidad de los doce en este Sistema, trayendo de vuelta a la extraviada Tierra a la Hermandad del Tribunal Interplanetario, la Hermandad Interplanetaria.

Cuando hablamos de salud y de sanidad no nos referimos √ļnicamente al hombre individual con su gota y sus dolores de muela y su c√°ncer, nos referimos a las naciones que asimismo padecen de c√°ncer, de enfermedades, de degeneraci√≥n, y que se est√°n muriendo. Por tanto es una promesa de Dios en el √ļltimo libro de las Santas Escrituras el que las naciones han de ser sanadas cuando dice que ‚Äúlas hojas del √°rbol eran para la sanidad de las naciones‚ÄĚ.

Ahora bien ¬Ņqu√© son los doce frutos?. Cada mes los frutos son dados. Los frutos son los dones del Esp√≠ritu que han de ser dados a las naciones, y las hojas para su sanidad. Esto sanar√° a las naciones de la Tierra y las unir√° en un gran cuerpo en el cual los miembros no estar√°n en conflicto los unos con los otros. Un pie no dir√°, ‚Äúyo ir√© al oeste‚ÄĚ; el otro, ‚Äúyo ir√© al este‚ÄĚ. El cuerpo ser√° uno porque las naciones ser√°n sanadas. Habr√° un mundo, no bajo las Naciones Unidas, sino bajo Cristo el Rey, Se√Īor de la Tierra.

San Lucas 4:22: Y todos daban buen testimonio de √©l, y estaban maravillados de las palabras de gracia que sal√≠an de su boca, y dec√≠an: ¬ŅNo es √©ste el hijo de Jos√©? Y √©l les dijo: Sin duda me dir√©is este refr√°n: M√©dico, c√ļrate a ti mismo, de tantas cosas que hemos o√≠do que se han hecho en Capernaum, haz tambi√©n aqu√≠ en tu tierra. Y a√Īadi√≥: De cierto os digo, que ning√ļn profeta es acepto en su propia tierra.

Aqu√≠ hay dos puntos de suma importancia: Uno, ‚ÄúM√©dico, c√ļrate a ti mismo‚ÄĚ, que las gentes de Nazaret, que rechazaban al Cristo, dijeron a Jes√ļs. Y el segundo es, un profeta nunca es aceptado en su propia tierra. Las gentes dicen, ‚ÄúM√©dico, si eres tan grande y lo que pretendes ser, c√ļrate a ti mismo‚ÄĚ. Ahora bien, en los d√≠as que han de venir pr√≥ximamente habr√° aquellos que se burlen y se mofen y que dir√°n a quienes trabajan con las Escuelas de Misterio, ‚ÄúSi has logrado esa cosa, c√ļrate a ti mismo‚ÄĚ. Porque son muchos entre vosotros los que son ineptos. Quiz√° esa condici√≥n de ineptitud se deba al cumplimiento de la palabra, quiz√° hab√©is nacido de tal modo que esta obra debe ser mostrada, aun el hombre que fue curado por el Maestro. El Maestro dijo que su condici√≥n no se deb√≠a a los pecados de la madre o del padre, ni tampoco a sus propios pecados, sino que deb√≠a ser un ejemplo. Por tanto, cuando dicen ‚ÄúC√ļrate a ti mismo‚ÄĚ, el Remanente ha de demostrarlo y curarse a s√≠ mismo, porque cada hombre tiene el deber de perfeccionarse a trav√©s de Cristo.

 

EL SE√ĎOR ARAMU-MURU

(DIOS MERU)

Amor, luz y paz a todos aquellos que sienten que son en cuerpo, corazón y alma parte de la Hermandad de los Siete Rayos. A todos aquellos, estén donde estuvieren, que sienten que son parte del Reino de Cristo sobre la Tierra, que pronto ha de revelarse.

Nunca antes en la historia de las Escuelas de Misterio de la Tierra sucedió que alguien en mi posición fuese convocado, en verdad, ni se le dio la autoridad para invitar a todos aquellos que cargarían con su cruz y seguirían al Maestro, una invitación para que acudieran y se unieran al trabajo de la Escuela de Misterio conocida con el nombre de Hermandad de los Siete Rayos.

Pronto se oir√° el redoble de los tambores de guerra ‚Äďhermano del sordo rebelde de muerte y destrucci√≥n- Cuando los cuatro jinetes cabalguen desaforadamente los vientos nocturnos sobre la Tierra.

Ap. 18:4: Y oí otra voz del cielo, que decía Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.

Ap. 22:10-17: Y me dijo: No selles las palabras de la profec√≠a de este libro, porque el tiempo est√° cerca. El que es injusto, sea injusto todav√≠a; y el que es inmundo, sea inmundo todav√≠a; y el que es justo, practique la justicia todav√≠a; y el que es justo, practique la justicia todav√≠a; y el que es santo, santif√≠quese todav√≠a. He aqu√≠ yo vengo pronto, y mi galard√≥n conmigo, para recompensar a cada uno seg√ļn sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el √ļltimo. Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al √°rbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros estar√°n fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los id√≥latras, y todo aquel que ama y hace mentira. Yo Jes√ļs he enviado mi √°ngel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la ra√≠z y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la ma√Īana. Y el Esp√≠ritu y la Esposa dicen: Ven, Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

Ap. 22:17: Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven

Esto pertenece a ‚ÄúSalid de ella, pueblo m√≠o‚ÄĚ. El Esp√≠ritu y la Esposa dicen: ‚ÄúVen‚ÄĚ.

Ap.22:17: Y el que oye, diga: Ven.

Y el que oye. En otras palabras, el que oye y en tiende tomar√° el mando y dir√°: ‚ÄúVenid‚ÄĚ.

Ap. 22:17: Y el que tiene sed, venga.

El que tiene hambre y sed de conocimiento espiritual, √©l, tambi√©n, est√° invitado. Salid de ella, pueblo m√≠o: la abominable Babilonia ‚Äďsin referirse aqu√≠ a naci√≥n alguna sino a ‚ÄúBabilonia ‚Äďsin referirse aqu√≠ a naci√≥n alguna sino a Babilonia, que significa el materialismo del mundo. Esta es una invitaci√≥n franca para todos aquellos que quieran alinearse junto al derecho, y al Bien, y la Verdad, y la Luz, y la Paz, y la Hermandad.

Nos los de la Hermandad de los Siete Rayos, habiendo establecido por primera vez en la historia metafísica un centro fuera de nuestro monasterio en el Lago Titicaca, invitamos a aquellos estudiantes de la Luz de cualquier edad, sexo, raza, credo, color o ideología a unirse con nosotros. Pero sí, sólo los que pertenecen hallarán el camino que conduce a la puerta de la Abadía. Solo los que pertenecen acudirán, aunque se vayan al día siguiente, es preciso que vengan.

Sobre el horizonte pronto ha de pasar Armaged√≥n. Las fuerzas de las tinieblas se est√°n alineando para los √ļltimos dolores de muerte de las tinieblas sobre la Tierra.

O√≠mos los pasos de los pies que avanza, porque ahora est√°n ‚Äďa√ļn ahora- marchando sobre los planos et√©ricos, para manifestarse pronto f√≠sicamente sobre la Tierra. Pero el gran ej√©rcito ha de ser sepultado en el cataclismo al moverse las islas del lugar que ocupan sobre la Tierra, tal como est√° escrito: y mientras tanto el fuego ‚Äďel fuego literal- cae de los cielos, y los √°ngeles arrojan las grandes piedras en los oc√©anos a modo de se√Īal para todas las naciones y los pueblos.

Decimos ‚ÄúVen, pueblo m√≠o‚ÄĚ: has visto lo que est√° escrito, como Daniel, y se destaca en letras de fuego en el muro del tiempo presente; vosotros que conoc√©is en vuestro coraz√≥n que √©ste es el momento de la llegada de nuestro Hermano Mayor; conoces que el Hermano Mayor no tardar√° en decirte: ¬°Ven! ¬°Ven!

Os pedimos, como nuestro bienaventurado Hermano Mayor pidi√≥ al joven rico que tanto deseaba servir, que renunciase a todo: tu ‚Äúcorona‚ÄĚ, tus ‚Äújoyas‚ÄĚ, tus ‚Äútesoros‚ÄĚ almacenados sobre la faz de la Tierra.

Pero, todav√≠a, esta es la prueba de su fe, porque, como Abad del Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos, os garantizo ‚Äďhablando en la Luz del Padre- que las m√°s sorprendentes revelaciones de naturaleza espiritual ser√°n vuestras si renunci√°is a todo, as√≠ como renunci√°is a todo para esta obra. Empero al renunciar a todo hallar√©is vastos ‚Äútesoros‚ÄĚ como nunca los hab√©is so√Īado. En las tierras de Brasil en particular y hasta en nuestro pa√≠s del Per√ļ vosotros y ellos estar√°n dentro de los l√≠mites de toneladas de oro y joyas literales, las riquezas acumuladas de la Tierra enterradas durante siglos y algunas por miles de a√Īos; joyas y tesoros capaces de hacer vacilar la mente del hombre. Pero no ofrecemos joyas a quienes abandonan y renuncian a todo. Las joyas no tendr√°n sentido alguno para ellos. Esta es la extra√Īa paradoja de Dios. Renunciad a todo y os hallar√©is en medio de los m√°s grandes tesoros que haya visto o conocido el mundo; mas para vosotros no tendr√°n sentido alguno, y no los codiciar√©is ni desear√©is que sean vuestros.

Aquel que se enaltece será humillado. Humíllate y serás enaltecido. Sé rey y serás esclavo, sé esclavo y serás rey.

Decimos ahora, escuchad la vocecilla que llev√°is dentro. ¬°Salid y haced la se√Īal!. Si cre√©is las cosas que os han dicho, haced la se√Īal que cre√©is en ellas. No podemos tener espiritualidad de naturaleza celestial si participamos de la carne del mundo f√≠sico. Sigamos los pasos de √Čl ‚Äďaqu√©l a quien conocemos como nuestro Hermano Mayor- El que fue manso, pobre y humilde. Nuestra orden a todos aquellos que entre vosotros leen y comprenden y aman y conocen este mensaje de Luz y Verdad y Paz, la Orden Divina del Padre es √©sta: Estad prontos para las gentes preparadas, porque el Hermano Mayor no ha de tardar en hablarte.

Dios Padre ha prometido: ‚ÄúLos llevar√© a mi monte sagrado. S√≠, de cierto os digo que los llevar√© en Verdad y Paz y Luz a Mi monte sagrado‚ÄĚ.

Ven, pueblo m√≠o. ¬°Ven con alegr√≠a!. Anda en paz. Muchos son los que no contestar√°n a este mensaje porque est√°n arropados por el materialismo, aun cuando lean estos mensajes y finjan interesarse por las materias espirituales. Pero el tiempo est√° cercano para aquellos que creen verdaderamente y hagan la se√Īal y sigan a Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida. Si √Čl es el Camino, no necesitamos otro; si √Čl es la Verdad y la Vida. no necesitamos ir a otra parte para hallarla. Aqu√©l que hace sacrificio de su vida, de cierto, la encontrar√°; aquel que sacrifica la vida del mundo, hallar√° la vida eterna.

FIN

(VOLVER AL INDICE)

 

 El secreto de los Andes

 

EL SECRETO DE LOS ANDES por George Hunt Williamson

(Brother Philip) de PortalPlanetSedna Website

ESPACIO PATROCINADORES
Si te ha gustado compartelo y regalanos un like
Sobre Jorge (Coordinador GHB)
Jorge es uno de los coordinadores de hermandadblanca.org, uno de los silenciosos fundadores del proyecto en el a√Īo 2006. Meditador y apasionado del desarrollo de la auto-consciencia.
3 comentarios
  1. User comments

    Gracias por compartir con nosotros estos magníficos mensajes!

  2. User comments

    Gracias por éstos excelentes mensajes..

  3. User comments

    Hola! Gracias por toda esta informacion!! Somos un grupo de metafisicos que canalizamos a los Maestros de la Gran Hermandad Blanca. Acudimos a vuestro conocimiento,para saber si pueden informarnos acerca de la Orden de la Cruz Esmeralda. Segun sabemos, es una entidad, que existe en el plano eterico y es regenteada por el Arcangel Rafael. Podrian informarnos algo mas? Gracias. Dios Bendice el Bien en Ustedes!

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Send this to a friend