Ignorando a la ignorancia: Un ciego que deambula sin sentido

Pilar Vazquez

 

Ignorance

Claro que cuando hablan de la ignorancia, lo primero que viene a nuestra mente es que afortunadamente hemos estudiado y no somos para nada ignorantes. En realidad la mayoría lo somos, desde el punto de vista oriental de la Ignorancia, en dónde se le representa iconográficamente como un ciego que vaga por el mundo sin sentido y sin ver a su alrededor.

La raíz del sufrimiento

De hecho cuando se habla de Ignorancia se entiende como la raíz de todas nuestras aflicciones y sufrimientos pues nacen de la falta de claridad para entender y decodificar  las cosas que a nosotros aparecen como son y no como las imaginamos. Existen dos tipos de ignorancia, la primera es con la que nacemos, es decir, de manera natural ignoramos cosas desde nuestro nacimiento y la otra es la adquirida que es la que copiamos o imitamos del entorno que nos rodea y que validamos como cierta  por ejemplo cuando aceptamos como constructiva a la corrupción o a dañar a otros seres, es un proceso ignorante respaldado por nuestra cultura, sociedad o familia.

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Es importante aclarar que el ser poseedores de gran cantidad de títulos y conocimientos conceptuales no nos hace sabios y tampoco nos asegura que seamos menos ignorantes. La sabiduría no tiene que ver con los conceptos, es más instintiva y por supuesto clara, precisa y se caracteriza porque las personas que la poseen experimentan, alegría, regocijo y paz.

La teoría no es sabiduría

En muchos casos encontramos a personas con premios Nobel que experimentan deficiencias emocionales, de adaptación y de comprensión del mundo que les rodea, así que la teoría no es sabiduría, el creer que leer muchos libros nos hace más sabios no es algo cierto del todo, solamente hasta que los analizamos, experimentamos y hacemos de ese conocimiento algo aplicable, útil e intuitivo es que se convierte en un proceso de sabiduría.

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Por ejemplo, cuando decimos amar profundamente a alguien y no deseamos su bienestar, progreso y libertad es un buen intento pero un tanto ignorante, cuando amamos de manera sabia, resultado del discernimiento y comprensión profunda del otro deseamos su libertad, felicidad y paz con o sin nosotros ahí.

ignoramos que somos ignorantes

Así es como ignoramos que somos ignorantes, cuando reclamamos permanencia en un mundo que cambia momento a momento, cuando deseamos que nuestros seres queridos sean inmortales, cuando creemos que las personas y cosas son siempre iguales y no sujetas a circunstancias, condiciones, hábitos y emociones. En realidad caminamos en sentido contrario de la sabiduría y en dirección directa, sin escalas a la ignorancia.

Recuerdo a maestros que sin duda son personas genuinamente bondadosas, altruistas, compasivas, pacientes y que suelen decir que aportan algo de lo poco que saben en sus conferencias, muchas veces pensamos que es falsa modestia y no lo es pues comprenden que la cantidad de conocimiento es inconmensurable y el afirmar ser poseedor de la verdad última, no es más que un gran acto de arrogancia e ignorancia.

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Así pues que, para afirmar que hemos llegado a la verdad última debimos descartar todas las posibilidades que afirmen lo contrario, pero ¿Quién sabe cuándo se han exhaustado todas las posibilidades?, ¿las hemos probado en todo el mundo sin encontrar diferencias?, ¿Son aprobadas por todos los seres como ciertas?, ¿Existen argumentos que refutan nuestra afirmación?…no lo sabemos…así es como de manera muy humilde podemos saber algo con certeza y es que no lo conocemos ni dominamos todo.

la sabiduría es humildad

Dispongámonos pues a ver éste mundo de nuestra experiencia con humildad, abiertos a toda clase de conocimiento intelectual e intuitivo, analizando en todo momento lo que a nosotros acontece, ampliando nuestro espacio disponible de alternativas, posiblemente no nos percataremos de manera consciente pero nos estaremos volviendo cada día y cada instante un poco más sabios y menos ignorantes de nuestra realidad tal cual es.

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AUTOR: Pilar Vázquez, colaborador de la gran familia de la Hermandad Blanca

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