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Introspección sobre la Muerte por Alexiis Salvador

puente con flores

Alexiis, 26 de marzo, 2013, 3:11 a.m.

NUEVAMENTE RELACIONADO CON LA MUERTE

A raíz de todo el estudio que acabo de realizar, al que he llamado auto-análisis, combinado con lecturas de mi estudio de Terapias de Vidas Pasadas, he llegado a darme cuenta de que por un lado todos prácticamente tememos a lo que denominamos comúnmente la “muerte”, sin tomar conciencia de que no existe una muerte que sea un fin del Alma, sino que simplemente es un interludio entre una vida y otra.

 

La mayoría de la gente le teme a la muerte porque cree que es el fin de todo, pero no es así, se trata solamente de una etapa entre una vida y otra. Sin embargo cuando nos encontramos en el espacio que se podría llamar “entre vidas”, en donde la mayoría de las veces nos damos cuenta de las fallas que hemos cometido y lo que hemos dejado de hacer en la vida que se acaba de terminar, finalmente nos aterra la idea de tener que volver de nuevo a nacer para seguir aprendiendo y evolucionando.

 

Muchos de estos casos se ven en los nacimientos en que los bebés nacen con el cordón umbilical alrededor de la garganta, creyendo nosotros que esto es una cosa de la naturaleza, pero como terapeuta les puedo decir que no es así. Ese bebé en cierto momento decidió que no quería nacer y con ello esperaba evitar o dificultar el nacimiento, así también los nacimientos de nalga, etc.

 

No nos damos cuenta que la muerte y el renacimiento es un viaje sagrado del derrotero del alma, la que ha partido al morir y regresa luego a la vida física, siendo esto una rutina repetida, con algunos viajeros que se resisten un poco a partir, otros que no ven la hora de irse para descansar y una gran mayoría que no quiere saber nada de volver a empezar.

 

Si nos cuesta tanto volver, si hasta nos enojamos y porfiamos con nuestros guías que nos aconsejan y nos rebelamos cuando llega el momento de nacer, ¿por qué entonces tanto miedo, tanto dolor, tanta tragedia, cuando llega el momento ansiado por el alma de regresar por fin a los campos de beatitud, al estado de gracia, a ese mundo de luz y de amor? ¿Qué nos ha pasado? ¿Dónde, en qué lugar, en qué momento, perdimos la conciencia que teníamos de nuestro ser espiritual, de nuestra esencia, de nuestra verdadera condición de seres inmortales?

 

Vinimos a la vida física a aprender, a crecer y a evolucionar, para regresar más tarde a casa, enri-quecidos con la experiencia adquirida. Pero resulta que en el afán de hacer más cómoda y placentera nuestra estadía en la Tierra, nos hemos olvidado de la verdadera finalidad de nuestra presencia aquí. Nos hemos creído que éramos el cuerpo, cuando en realidad el cuerpo es la ropa que nos pusimos para ir a la escuela y cuando llega el momento de partir, nos desgarramos las vestiduras por lo que creemos que vamos a perder, porque nos damos cuenta de que perdimos el tiempo o porque no tenemos la conciencia muy tranquila.

 

Estamos aquí en la Tierra, para cumplir con un propósito. Venimos con un plan diagramado de an-temano. Sabemos exactamente lo que tenemos que hacer y aprender, pero al poco tiempo nos olvidamos de nuestro objetivo. Creemos que el objetivo es pasarla bien y sufrimos cuando no lo logramos. Sólo después de desprendernos del cuerpo nos damos cuenta de lo equivocados que estábamos, que nos hemos distraído con cosas inútiles, no aprendimos nada, no cumplimos con lo que nos habíamos comprometido. Ahora tendremos que volver una vez más a la escuela de la Tierra.

 

Esta vez para no realizar lo que tendríamos que hacer, ponemos como excusa la lucha por la vida y el esfuerzo para alcanzar una posición social acomodada, pero nuevamente cuando lleguemos al otro lado nos daremos cuenta que nos equivocamos y nos olvidamos de lo que era nuestra misión. Esto seguirá sucediendo vida tras vida hasta que despertemos a nuestra conciencia espiritual y recuperemos ese conocimientos que está en nosotros mismos, en nuestra propia esencia. Necesitamos recuperar nuestra Verdad.

 

Este es uno de los motivos por los cuales recibimos tantos y tantos mensajes de los diferentes Maestros recalcando la importancia de que tomemos conciencia de quienes realmente somos, que no solo somos los cuerpos con los que vivimos y los cuales consideramos lo más importante de esta vida, sino que el cuerpo es la vestimenta del alma y que es ella la que vida tras vida tiene que avanzar en la escalera de la ascensión, pero que nosotros no le prestamos la ayuda requerida por no tomar conciencia de este hecho.

 

La muerte no es ni un castigo ni una maldición. No hay vida y muerte, sólo existe la vida, y la muer-te es el punto medio de una larga vida. Una vida que en un momento transcurre en el plano de la esencia y, en otro momento, transcurre en el plano de la manifestación física.

 

La muerte es un pasaje, igual que el nacimiento. Uno es un pasaje de ida y el otro es un pasaje de vuelta. Hay una puerta de entrada y una de salida y de las dos, la más importante es la de la salida porque es la hora de la verdad, la hora de rendir cuentas. La vida física es una escuela y la muerte es el momento del examen final, es el momento en el que no podemos mentir ni inventar lo que no aprendimos. Es el momento en el que nos graduamos o somos reprobados y enviados de vuelta a repetir la lección que no aprendimos.

 

Cuando comenzamos a penetrar en la historia íntima del alma y de su evolución a través de los dis-tintos ciclos de vida, muerte y renacimiento, nos damos cuenta que la muerte no es ni un castigo ni una tragedia. Lo verdaderamente trágico es la forma como nos conducimos ante la muerte y los despropósitos a los cuales somos arrastrados por la ignorancia y el olvido de lo que somos.

 

No somos el cuerpo, el cuerpo sólo es el instrumento que nos permite manifestarnos en el plano físico y obrar directamente sobre la materia y, la muerte, es el abandono de ese instrumento cuando ya hemos cumplido con nuestro propósito aquí en la Tierra. La muerte es el punto culminante, más sublime y trascendental en la vida de una persona. Es el momento en el que el alma en evolución se reunirá con su Padre o con su Creador, llevando el aprendizaje realizado, fruto de su esfuerzo aquí en la Tierra. Y resulta que, por miedo, ignorancia, olvido y superstición, arruinamos ese momento.

 

Ahora bien, para rendir un buen examen final y graduarnos en el momento de la muerte y obtener la liberación tan ansiada, es necesario respetar ese momento y hacer de él, el acto más sagrado de nuestra vida. Desafortunadamente, empecinados como estamos en derrotar a la muerte, enceguecidos por la soberbia de arrancarle unos días más de vida a un cuerpo que ya cumplió con su servicio y, acuciados por la culpa de no cumplir con nuestro deber si no agotamos todos los recursos de la ciencia, violamos impunemente el momento para el cual nos hemos preparado durante toda una vida. Y es en ese momento cuando se instala la tragedia. Lo trágico no es morir, lo trágico es impedir que una persona pueda morir en paz, con dignidad, conscientemente y acompañada por sus seres queridos para que cada uno tenga la oportunidad de despedirse.

 

Lo más difícil para una persona que se está muriendo, no es la muerte sino la soledad, la incom-prensión de los otros que no entienden lo que está viviendo, y que la duermen cuando necesita mantener su conciencia despierta.

 

NOTA: Lamentablemente, aun sabiendo todo esto, no he podido estar presente en ninguno de los momentos decisivos de mi padre, mi madre ni mi esposo, ya que al estar en terapia intensiva no se me permitía estar presente. Sinceramente en aquellos momentos yo no había aprendido todo lo que ahora sé así que tampoco me di cuenta de lo importante que hubiera sido mi compañía. Es por ello que hoy en día trato de pedir disculpas a las almas de mis seres queridos que han abandonado la Tierra sin contar con mi presencia.

 

Imagínense a un enfermo en condiciones clínicas irreversibles, internado en una unidad de cuida-dos intensivos. Él sabe que se va a morir, pero su familia y los médicos no quieren que se muera. Y allí está él entonces, en un mundo frío y desconocido, lejos de su casa, separado de los seres que ama, conectado a un respirador artificial, su cuerpo ensartado con tubos y catéteres, sondas por arriba y por abajo, electrodos, drogas extrañas circulando por su sangre y las manos atadas para evitar que se arranque todo lo que le insertaron. Su conciencia está obnubilada, su dignidad humillada y su pudor ultrajado.

 

La familia no quiere que se vaya y los profesionales se juegan su egolatría y su prestigio. Y mientras tanto él está a punto de desprenderse de su cuerpo y de rendir su examen final. ¡Está a punto de ser llevado ante la Presencia Divina, tal vez obtenga su graduación, y a nadie le interesa! Y aquí no se puede solicitar postergación de la fecha de examen. Es ahora o ahora.

 

Desesperados por salvar el cuerpo, con el miedo a la culpa y el terror cultural a la muerte cargando sobre nuestras espaldas, nadie percibe la tragedia del alma que se debate entre el dolor y la congoja de sus familiares, el sufrimiento de su cuerpo atormentado, sus propios miedos y culpas no resueltos y su esperanza de lograr, por fin, la paz y la liberación de sus ataduras carnales.

 

NOTA: Por suerte hoy en día la humanidad está tomando conciencia de estas situaciones y tenemos como importantes autores a Elizabeth Kübler Ross, autora importante sobre esta situación. Además están los autores como Raymond Moody, Brian Weiss, el Dr. José Luis Cabouli – que fue mi instructor en el aprendizaje de Terapias de Vidas Pasadas y no puedo dejar de mencionar al Maestro Tobías del Círculo Carmesí, que hicieron talleres especiales para la enseñanza de Acompañantes de los seres que iban a trascender.

 

Seguiré suministrando algunos detalles relacionados con este paso trascendental.

 

Si se sabe que la muerte es inevitable, se debe facilitar el pasaje al otro lado del río. Y es allí, en ese punto, donde fallamos. Nacidos y educados en la cultura de la negación y el miedo a la muerte, sólo vemos en ella una enfermedad más, un enemigo a derrotar, y no podemos aceptarla e integrarla como un hecho natural y cotidiano de nuestra vida. Nos falta familiaridad con la muerte. Necesitamos aceptarla como un hecho natural, como el resultado lógico de nuestra experiencia aquí en la Tierra, para poder encontrar el punto de equilibrio que nos permita actuar con sabiduría y ecuanimidad.

 

Generalmente no queremos que el enfermo se nos vaya. No queremos aceptar que el momento haya llegado y entonces se va como puede.

 

Todo podría ser distinto si aceptásemos, emocionalmente, la realidad de la muerte. Si comprendiéramos que la muerte no es un enemigo a derrotar, sino que se trata del momento culminante de nuestra vida. Es el cierre de la experiencia que se abrió con el nacimiento. Es necesario hacer de ese momento un ritual, un acto sagrado. Es necesario rodearlo del cuidado y del amor que implica un acto de esa naturaleza. Entonces, todo será mucho más glorioso y ya no veremos los despropósitos a los cuales el miedo y la tecnología nos tienen acostumbrados.

 

Espero que toda esta información recopilada de distintas fuentes nos sea de utilidad. Con amor. Alexiis.

 

 

 

http://alexiis-vozdelaluz.blogspot.com

 

MÁS DETALLES SOBRE LA MUERTE Y LOS MORIBUNDOS

Alexiis, 31 de marzo, 2013, 11:47 p.m.

 

Debido a que una muy querida amiga manifestó que era poco lo que había escrito sobre el tema, voy a agregar algo más pero luego espero encarar temas más alegres.

 

¿QUÉ SUCEDE CUANDO MORIMOS?

 

Esta información es de un conjunto de material que con el tiempo he estado recibiendo y leyendo así que lo que aquí transmito en realidad es un extracto de todo ello.

 

Debido a que nos hallamos ahora en la Nueva Energía también es necesario tener en cuenta el cambio en el cuidado de moribundos que están haciendo el tránsito, qué es lo que sucede cuando un humano deja su cuerpo físico, y cuál es el trabajo que tiene que ser hecho en la actualidad para asistir en el proceso de la muerte y del morir.

 

Cada uno de los trabajadores de la luz en un momento o en otro, en una vida o en la otra, ha sido un tipo de trabajador de transiciones. Ha ayudado a otros para poder cruzar hacia el otro lado, o ha estado del otro lado del velo, integrando el equipo de especialistas que ayudaban a traer al anterior humano, ahora el ángel, de regreso al otro lado del velo, y de llevarlo a través del proceso muy interesante de recuperar tanto de su memoria celestial y angelical.

 

Todos los que nos llamamos Trabajadores de la Luz agregamos nuestra energía a toda esta transición de tran-sición, hmmm… porque todo el asunto de la muerte está cambiando y continuará cambiando drásticamente durante los próximos años venideros.

 

Hablemos por un momento acerca de cómo todo este proceso tiene lugar, y retornemos a los viejos días de sus vidas lemurianas cuando llegaron por primera vez a la Tierra, cuando por primera vez adoptaron un cuerpo físico. Y nuevamente, tal como lo hemos manifestado, hubo mucha resistencia desde sus propias energías angélicas. Cuando ustedes se encontraron encarnados en cuerpos de la materia física, cuando se encontraron a si mismos, en esencia, casi atrapados, en estos seres biológicos, ustedes en un punto fácilmente fueron capaces de cambiar y traer su energía dentro de la biología, pero no de tomar una residencia permanente, tal como se ha mencionado anteriormente.

 

Ustedes fueron capaces de integrar o fusionar sus energías con aquellas de muchas especies del reino animal, en especial, con los delfines y los tiburones, y ustedes estuvieron con ellos, no tomando residencia en su cuerpo sino simplemente como un pasajero. La energía al estar en el agua, el océano, fue fácil, la energía al estar relacionado tan de cerca con los delfines fue fácil, pero luego cuando llegó el punto en el que literalmente tenían que encarnar su energía, de sostener su energía en la materia, oh, entonces fue una historia distinta.

 

Entonces hubo una resistencia de parte de su energía muy angelical. Una parte de ustedes se sintió atrapada, de que ahora se encontraban en ese cuerpo. Muchos de ustedes se sintieron engañados, por estar ahora en ese cuer-po y que parecía que no podían encontrar un camino fácil para ir y venir.

 

Así se creó todo este proceso de la muerte. Muerte como para que el cuerpo físico muriese y entonces tenía que liberar al espíritu. Esto se hizo para que ustedes no se perdieran en este mundo de la materia, para que tuviesen un camino fácil para volver a nuestro lado del velo, lo cual, dicho sea de paso, es un estado mucho más natural para ustedes. Es mucho más natural.

 

Así que todo este concepto de la muerte se inventó, era la salida, era la forma para volver a nuestro lado. Verán, las energías de la Tierra son tan fuertes, y no estamos hablando de la gravedad sino estamos hablando del tipo de energía que les permite estar enfocados aquí en esta realidad, que es tan fuerte, de que debía haber una forma de liberarla y de salirse.

 

Ahora, en los primeros días, en los primeros días de aquellos tiempos ustedes podían sentir que el proceso de la muerte se acercaba, el mismo gatillaba algo en su espíritu para liberarlo, en forma similar a abrir la cerradura de una puerta, cuando abrían la cerradura de la puerta, el proceso de la muerte iba a comenzar y generalmente no hacía falta un quebranto biológico. Su espíritu estaba siendo liberado a través de una serie de un tipo de acciones de parte de la biología, siendo actualmente un suceso muy suave y maravilloso.

 

En esencia, también era algo humorístico en los primeros días, si se pueden acordar, porque cuando se gati-llaba la apertura de este mecanismo de la muerte, la biología actualmente continuaba a medida que el espíritu aban-donaba el cuerpo. Hmmm… así que se pueden imaginar, aquí estaba un ser físico deshabitado caminando por ahí, al que le quedaba un residuo muy pequeño del espíritu en su interior. Hmmm…. actualmente había diversas formas para terminar con la biología. Casi como el hombre sin cabeza caminando por ahí.

 

Lo que estamos tratando de decir aquí es que el proceso de la muerte no tenía que involucrar el quebranto biológico. Solo fue más adelante, cuando después de una serie de vidas, cuando ustedes comenzaron a desarrollar y a refinar sus historias, y comenzaron a estar tan metidos en sus historias, que entonces hacía falta el quebranto biológico a fin de que se produzca la muerte.

 

Es interesante que en un momento dado ustedes casi resintieron o estuvieron enojados por estar en este cuerpo, pero luego en las evoluciones más avanzadas en las vidas, ustedes actualmente se aferraron al mismo, en forma tan pronunciada que corporizaban su historia o el papel que estaban desempeñando, y no querían dejarlo ir, e hizo falta este quebranto biológico que ahora tienen.

 

Así que en el día de hoy se ha evolucionado en una situación en la cual la muerte es tan malinterpretada, es tan traumática, y en su “era moderna”, ponemos esas palabras en comillas, en la era moderna hay tanta falta de dig-nidad con respecto al proceso de la muerte.

 

Ahí atrás en los tiempos en la Atlántida, actualmente hubo un honor tremendo con respecto al proceso de la muerte. Actualmente hubo aquellos que fueron los trabajadores de la muerte, los trabajadores de la transición, y en realidad era un tipo de ocupación alegre, créanlo o no, actualmente era una experiencia maravillosa por la que se atravesaba. Pasar por la circunstancia de dejar ir, o separando el espíritu del cuerpo, dejando ir al cuerpo y volviendo a un estado natural, habiendo hermosas ceremonias alrededor de esto, porque en aquel entonces era mucho más una elección de lo que es ahora.

 

Así que había hermosas ceremonias que rodeaban a esto, era casi como la escritura de la última historia, el último capítulo de la historia. La muerte era más bien un proceso elegido y no como es ahora. Y había aquellos maravi-llosos trabajadores, ustedes, tantos de ustedes, quienes eran los facilitadores de la muerte. Ustedes ayudaban a pre-parar la ceremonia, también ayudaban a limpiar el cuerpo, de lo que hablaremos más dentro de un rato, y ayudaron especialmente a salirse a los estados de sueño, y trabajando en aquellos reinos, en los estados de sueños multi-dimensionales, para ayudar a facilitar a todo este proceso de la transición de otros.

 

En otras palabras, ustedes le permitían a sus energías a – como decirlo – en cierta forma ir delante de ellos. Ustedes entraban en un tipo de – tal como lo recuerdan – trance o en un estado alterado de ser, y ustedes salían de-lante de aquellos que iban a hacer el tránsito. Ustedes iban a ayudar a preparar el paso, en esencia, metafóricamente ustedes preparaban un sendero de rosas para que ellos caminasen encima, en honor y en amor, a medida que ellos hacían su transición.

 

Fue un hermoso proceso, hermoso. El cuerpo era limpiado en forma muy meticulosa antes del proceso de la muerte, y la limpieza tuvo que ver tanto con la ceremonia y con la energía. La limpieza tenía que ver con la liberación de tanto trauma que estaba atascado en la biología, o la liberación de cualquiera de los ascendientes de la historia que estaba atascada en la biología, así que la persona podía partir íntegra y totalmente y plenamente limpiada, sintiéndose como si hubiesen sido purificados. También era una ceremonia para honrar a esa persona por su historia y por su vida.

 

Las limpiezas se efectuaban con una variedad de distintos tipos de aguas y aceites, también se hacían con un tipo de movimiento de energía de parte de los que eran los trabajadores de la transición, y fue hecho con un tipo de música que brindaba una vibración o resonancia que literalmente le hacía un cosquilleo a los tejidos y a los órganos del cuerpo para ayudar a liberar la historia. Fue un proceso hermoso, y esa labor como los sacerdotes y sacerdotisas de la muerte fue una de las más honradas en los días de la Atlántida, e incluso después de eso.

 

No hubo tanto miedo asociado con la muerte, se lo consideraba un gran honor el irse, de saber que se había podido lograr tanto durante una vida aquí en la Tierra.

 

Pero, si lo miramos hoy en día, cuando vemos cuan engranada está la gente con sus historias, cuánto miedo hay acerca de la muerte, cómo la sociedad quiere darle la espalda a aquellos que están muriendo, no hay una limpieza del cuerpo tal como se conoció una vez, no hay trabajadores en una cierta cantidad, no hay una base de trabajadores que ahora entran en los estados de sueño con anterioridad a los que están transitando.

 

La transición ha sido, la energía, ha sido tan distorsionada por las religiones y las creencias y los miedos, e in-cluso por las medicinas, medicinas y tecnologías médicas que harán todo para aferrarse al paciente por tanto tiempo como sea posible, aun cuando es obvio que la mayor parte de su energía ha abandonado al cuerpo. Ellos aún continúan aferrándose, aún se siguen aferrando a esa vida y eso es tan difícil para el que va a hacer la transición.

 

Se pueden imaginar, también para aquellos que están escuchando en el día de hoy, cómo sería que ustedes supiesen que han elegido su tiempo, de saber que está bien el morirse, o que es bastante natural, y de tener un grupo de humanos atendiéndolos, ayudándoles, limpiándolos, yéndose con anticipación en el estado de sueño para encon-trarse con nosotros, y con los equipos de acá de nuestro lado, los que honran la muerte, para proveer ese puente, llamado el “puente de las rosas”, el puente de la honra, por el que ustedes cruzarán. Imagínense, que ustedes cruzan. Imagínense, ¿cómo sería el enseñar acerca de la muerte?, de enseñar a aquellos que saben que su tiempo se acerca, de enseñar, no conceptos espirituales o religiosos, pero sí enseñar sobre el amor de la muerte, el honor de la muerte. Imaginen cómo sería establecer una ceremonia alegre y de honra, sobre su vida, hacer que ellos participen en su fune-ral antes de que mueran. ¿Por qué se ejecuta el funeral después de la muerte?, porque no quieren dejar ir, ellos no quieren dejar ir.

 

Imaginen cómo las energías podrían cambiar si la ceremonia de la vida es ejecutada antes de la muerte. Ima-ginen cómo sería tener un equipo de expertos, asistiendo junto con aquellos que se hallan en el campo de la medicina, para que la muerte sea menos dolorosa. Pero un equipo de expertos que se halla ahí con ustedes, sosteniendo su mano, amándolos, ninguna tristeza, ningún remordimiento, ninguna depresión, nada de ese real desperdicio que tienen actualmente asociado con los funerales.

 

En los tiempos de la Atlántida, una época grandiosa, hicimos algunas cosas juntos y esta es una de las cosas, toda esa área de la muerte y de los moribundos, que es maravilloso y es el momento en el que está listo para retornar, pero de hecho en una forma correspondiente a la Nueva Energía, pero está listo para que regrese la ceremonia de la vida. Así que el Trabajador de la Luz, que lo sienta en su ser, comience este trabajo. No va a ser fácil, al principio habrá mucha resistencia, pero comenzando con una ceremonia y yendo a la próxima y la próxima, el mundo lo llegará a notar, y habrá aquellos que insistirán queriendo irse de esta manera. Que forma maravillosa para irse, que forma honrosa para irse, el ser honrados aquí en la Tierra antes de que lleguen al otro lado.

 

Y hay grandes repercusiones con todo esto. Cuando usted es honrado y limpiado de su lado antes de venir a nuestro lado, tendrán una transición mucho más equilibrada, mucho más fácil. El trauma y el miedo no serán ni apro-ximadamente tan profundos. En lugar de mantener tanto de su Viejo yo dentro de los tejidos de la vieja biología, ellos regresarán con ustedes, ustedes llegarán enteros y completos.

 

Lo que sucede es que, cuando un humano abandona el cuerpo y aún hay muchas cuestiones sin resolver, miedos y culpas y todas estas cosas, UAM!, ello entra a la tierra junto con el cuerpo y permanece en la Tierra, aún si el cuerpo es cremado. Sigue estando en la Tierra, e inmediatamente es vuelto a ser agarrado cuando el alma reencarna. Inmediatamente es llevado de regreso al cuerpo físico, y ustedes se cuestionan a veces porqué el bebé y los chicos pequeños tienen estos problemas que requieren médicos, ustedes se cuestionan acerca de la piedad de Dios. La pie-dad de Dios les está permitiendo retomar a donde ellos dejaron.

 

Si la persona, las energías de la persona, regresan a nuestro lado relativamente íntegros y completos, entonces hay una dinámica que se produce en lo que llamaríamos en el puente de la transición, antes de llegar totalmente de regreso aquí, donde estas cuestiones, estas cuestiones energéticas se resuelven, la energía busca resolución, y uno de los lugares más rápidos para la resolución es sobre este puente de flores llegando de regreso a nuestro lado. Las energías resuelven rápida y naturalmente, ellas rápida y naturalmente llegan a la realización de porqué estuvieron ahí en primer lugar. Traumas, o iras, o sentimientos de falta de auto-valoración, todas estas cosas se resuelven con mucha mayor facilidad en este puente de flores de regreso a nuestro lado. Si las mismas no se resuelven de esta forma, si son dejadas atrás en la Tierra, entonces el individuo, el alma, va a sentir un deseo muy compulsivo, un deseo muy fuerte, de reencarnar con mucha rapidez. Saltando dentro de su vieja historia para completarla, saltando dentro de un cuerpo de inmediato.

 

Es mucho más fácil para la entidad angélica si tienen una posibilidad de resolución y lo que ustedes llamarían descanso, de nuestro lado. Es mucho más fácil cuando algo de esta resolución de la energía se produce, y ellos regre-san libres a nuestro lado y luego trabajan con un equipo de expertos aquí, un equipo correspondiente de ángeles que están trabajando con los trabajadores de la transición en la Tierra y están trabajando aquí. Las energías están fusiona-das. Piensen en sí mismo cuando regresan a nuestro lado, aquellos que están al tanto de esta información tienen una comprensión de la muerte mucho más amplia e iluminada.

 

Cuando regresan a nuestro lado pasan por un período en este puente de las flores, que esencialmente les permite volver a traer la remembranza de ustedes mismos en una manera grácil, para resolver las energías graciosa-mente, y luego – se podría decir – que ustedes son recibidos por el equipo aquí, y el equipo puede llegar a ser desde una docena hasta cientos e inclusive miles de ángeles. Ellos están aquí para saludarlos y darles la bienvenida, están aquí para felicitarlos por la vida más reciente, están aquí para reírse un poco con ustedes, están aquí para ayudarles a recordar algunos de los sucesos, y luego se sientan con ustedes – como decirlo – tenemos que decirlo metafóricamen-te, se sientan con ustedes escrutando algunos de los puntos más importantes de su vida, los momentos más grandes.

 

Ellos les ayudan a ver cómo incluso los momentos más difíciles fueron los instantes más hermosos y preciosos. Ellos les ayudarán en fijarse en los potenciales que eligieron y de fijarse en los potenciales que no eligieron, y de cómo estos últimos podrían haber resultado. Todo el proceso involucrado en esto es para ayudarles a ver la sabiduría de su vida.

 

Con tanta frecuencia les resulta difícil ver, cuando se encuentran en la Tierra, ustedes lo ven como una serie de experiencias que aparentemente ustedes no las podían controlar. Cuando ustedes trabajan con el equipo de tran-sición aquí, ustedes ven la pura belleza y la pura compasión que tuvo cada elección que ustedes hicieron. Ustedes ven cómo todos estos se reúnen.

 

Generalmente ustedes pasan por un período de descanso y un período de – como decirlo – cuando ustedes justamente dejan que sus energías sean totalmente libres y reboten de la pared, que corran por las praderas celestia-les, ustedes tienen tal deseo cuando regresan aquí que simplemente quieren correr y expresar, y gritar alegremente y de abrir su energía, porque ustedes sienten que han estado tan comprimidos durante tanto tiempo en el cuerpo físico, es como salir de un pequeño armario en el que han estado encerrados por mucho tiempo, y ahora se encuentran frente a un gran palacio y quieren correr y explorar, quieren ver todas las habitaciones y dispersar su energía por to-dos lados.

 

Así que hay habitaciones especiales que han sido diseñadas especialmente para esto ellas son extremada-mente grandes y algunas veces se podría decir que ustedes están un poco fuera de control. Ustedes sienten semejante sensación de libertad y liberación y alegría durante todo este proceso.

 

Luego hay períodos de tiempo en los que visitan, en esencia, a aquellos que han conocido en la Tierra, como los miembros de su familia y amigos. Este también es un tiempo maravilloso cuando las mascotas vuelven hacia ustedes y ustedes se dan cuenta de quienes son en realidad, y es, es una época alegre, una época alegre. Ustedes podrían andar durante décadas y cientos de años antes de que ni siquiera comiencen a pensar de nuevo acerca de regresar al cuerpo físico.

 

Pero hay algo que los está llamando de regreso a la Tierra y ustedes consideran que quieren tratar un nuevo tipo de encarnación, en un tipo totalmente nuevo de país o tierra o un linaje familiar que quieren probar, o quizás hubo un fuerte deseo dentro suyo para comprender más acerca de la música y quieren regresar para jugar con eso. Hay una variedad de razones. Pueda que quieran volver a reunirse con miembros de la familia o amigos, es por eso que tantos de ustedes deciden volver a regresar dentro del marco de tiempo que estuvieron.

 

Así que ustedes están escuchando aquí este tipo de llamado de las campanas, llamándolos de regreso a la Tierra, y entonces nosotros vamos con ustedes a través de las preparaciones, les decimos de no tomar ninguna deci-sión drástica ni insensata mientras que están en la Tierra, aunque sabemos que nunca nos escuchan. Les decimos que no tienen que tratar de cumplir con todo dentro de un lapso de vida y ustedes de hecho no nos prestan atención Les decimos que nunca van a estar solos, que hay líneas completas de energías y ángeles que siempre estarán con ustedes y mayormente ustedes no nos escuchan.

 

Queridos, es un proceso hermoso el ir y venir de regreso a nuestro lado, está muy bien preparado y ustedes son expertos en ello, porque ustedes han trabajado con otros en la Tierra y en nuestro lado. Ahora, para la mayoría de los humanos esto no funciona así. Durante el transcurso de los eones todo este proceso de la muerte y los sistemas de creencia acerca de las religiones y todas estas cosas han hecho que este proceso de la muerte sea muy, muy difícil.

 

Hay una tremenda cantidad de recursos de nuestro lado del velo que se ocupan de manejar la muerte y de manejar todo el trauma y las heridas asociadas con ello, que pudieran ser tratadas tan fácilmente desde su lado. No es que no queramos hacer el trabajo, pero nos encontramos que es tan dramático y retorcido para aquellos que están llegando de regreso a nuestro lado, y nosotros sacudimos las cabezas y nos cuestionamos cuándo se van a preparar para la ocasión de una muerte asistida y amorosa.

 

Aquellos que tienen fuertes creencias religiosas, las creencias atemorizantes, las creencias de la dualidad, son los que tienen los tiempos más difíciles al regresar a nuestro lado. Porque las creencias se hallan tan fuertemente incrustadas en ellos, y generalmente hay tanto duelo relacionado con la muerte, y la preocupación entre los miembros de la familia si ellos se van a ir al cielo o al infierno, lo cual hace que su transición se haga difícil ya que no hay flores en su puente. No hay ángeles que los saludan, hay miedo que los saluda, ellos encuentran lo que ustedes podrían llamar un viaje psicodélico malo cuando regresan.

 

Muchas veces ellos sí se encuentran con el diablo, y por supuesto el diablo son ellos mismos, en todas sus ex-periencias, porque ellos creen tan fuertemente en esta energía que hace falta una cantidad tremenda de trabajo y esfuerzo de parte nuestra para tratar de ayudarles a que vean quienes ellos son y quienes somos nosotros. Ellos nos ven a nosotros y ellos los ven a ustedes sentados aquí cuando están trabajando con nosotros, como siendo agentes de Satanás, tratando de tenderles una trampa y de engañarlos. ¿Cómo lo manejan a esto?

 

En esencia tenemos que decir que creamos, es un poco difícil de decirlo, creamos una zona dimensional a la cual pueden ir que es muy segura para ellos, en esa época en que no se sienten enfrentados por nosotros y no se sienten enfrentados por energías exteriores y donde pueden estar sentados por un tiempo prolongado. Y muchos de ellos han permanecido en esta zona por mucho, mucho tiempo, esperando que Jesús llegue a salvarlos y dicho sea de paso, Jesús va ahí diciéndole a cada uno de que él está ahí, y ellos no le creen, no le creen, así que incluso las energías de Yeshua y de Sananda tienen que retirarse, tienen que dejarles su espacio.

 

Y este ambiente, tal como ustedes lo podrán imaginar, esta zona dimensional está atiborrada en la actualidad. Se está llenando más y más a medida que las energías dualísticas de la Tierra, la separación de la conciencia se produce y se presenta este síndrome verdadero de la Tierra. Ellos llegan aquí y están esperando, están esperando por el juicio, aunque le temen al juicio, ellos realmente le temen al juicio, y eso es lo que actualmente está haciendo que esperen.

 

Así que, es un viaje difícil para tantos de ellos, ellos continúan sintiéndose atraídos de regreso a la Tierra, de-bido a que los seres amados que han permanecido en la Tierra, están sintiendo tal sufrimiento y culpa y agonía por esta muerte, que esa energía literalmente los jala de regreso hacia allí. Una de las mayores esperanzas para todo este tipo de gente es que, algunas veces nosotros esperamos que las energías de aquellos que manifiestan el duelo en la Tierra son tan fuertes como para jalarlos hacia fuera de esta dimensión de espera, la dimensión del juicio, y los jalará de regreso a la Tierra, porque hay más que puedan hacer de regreso en la Tierra para iluminarse a sí mismos, que el estar sentados en la dimensión de espera.

 

Aquellos que no tienen fuertes creencias especiales o convicciones religiosas, resultan más fáciles para traba-jar con ellos, aunque al principio entran en un tipo de espera, ellos simplemente entran en un lugar de muerte, donde no hay nada. Donde no hay absolutamente nada. Ellos no sienten nada, ellos no escuchan nada, ellos no tienen con-ciencia, ellos piensan que están muertos y piensan que la muerte es la nada. Hasta que en algún período de tiempo, en algún punto de separación, ellos escuchan su propia voz y se cuestionan cómo es que eso puede ser, y dicen que están muertos entonces ¿cómo pueden escuchar su propia voz? Y los más sabios entre ellos dicen, “si tengo una voz entonces de alguna manera tengo que ser un ser viviente”. Y entonces ellos llaman, “¡Hola! ¡Hola!” ¿Hay alguien más aquí? y es ahí cuando nosotros podemos entrar y decir, si, de hecho, nosotros estamos. Ellos comienzan a reconocer las caras, comienzan a reconocer la energía y entonces están asombrados, están asombrados de que la vida continúa, la vida continúa.

 

Hay aquellos que mueren en forma muy dramática, por ejemplo en el campo de batalla, o como resultado de una balacera, o como resultado de un accidente automovilístico. Algunas veces estos son los más fáciles con los que trabajar, porque pasan para aquí muy, muy rápidamente. Algunas veces ellos no se dan cuenta aún de que se han ido.

 

A nosotros nos parece que es tanto más fácil para ellos si los mantenemos en su típico medio ambiente du-rante un poco de tiempo y ni bien ellos están listos comienzan a vernos como lo que realmente somos y luego viene un período durante el cual tenemos que tener extensas charlas y debates con ellos, ayudándoles a comprender el porqué de que ellos se cruzaron para aquí. Generalmente hay muchas cuestiones sin terminar de parte de ellos, ellos quieren correr de regreso literalmente para pagar cuentas. Ellos quieren volver a la Tierra simplemente para pagar sus cuentas y para darle de comer a sus animales. Nosotros tenemos que mostrarles que estas cosas están siendo atendidas, pero generalmente es mucho más fácil trabajar con ellos.

 

Algunas veces el trauma y la ira son tan grandes, tan grandes, que nunca limpian la vibración de la dimensión terrestre, ellos abandonan su cuerpo pero nunca abandonan la energía de la Tierra, ellos nunca regresan a nuestro lado, ellos no cruzan ningún puente en absoluto. Ellos nunca llegan tan lejos. La energía o puede que quede atascada en el reino no físico, y ustedes los conocerían a ellos como fantasmas o seres desencarnados que deambulan por la Tierra y que en cierto sentido se hallan totalmente perdidos, y algunos de ellos tampoco están dispuestos en absoluto a aceptar el hecho que sí mueren. Algunos de ellos simplemente no quieren aceptar que esto puede suceder. Ellos tratan de jugar un juego con esto, tratan de decir “no, yo sigo estando en la Tierra, lo ven” y ellos siguen estando aquí y entran a una casa o a un restaurante y no registran que la gente no llega a verlos o reconocerlos.

 

Algunos de ellos están tan traumatizados que inmediatamente tratan de agarrar a cualquier cuerpo que pue-dan, cualquier cuerpo disponible, y a veces eligen cuerpos que son del todo apropiados para ellos, que no concuerdan con su status energético o su linaje familiar, o su linaje de la familia angelical, y saltan dentro de un cuerpo y repenti-namente se dan cuenta, oh…, saltaron dentro del cuerpo equivocado, de una época equivocada, algo totalmente equivocado, el país equivocado, todo equivocado. (NOTA: En otros escritos hablando sobre la Terapia de Vidas Pasadas, he mencionado a los “obsesores”, esto son justamente esas almas que no se han dado cuenta o no han querido darse cuenta de su propia muerte y por ello siguen incorporados o apegados a otros humanos, haciendo generalmente mucho daño ya que inducen al humano a comportamientos que no son realmente de ellos. Este es uno de los trabajos difíciles que como terapeutas tenemos para sacar estas almas perdidas).

 

Así que algunos de ellos tienen traumas e iras tan profundas que no vuelven dentro de un cuerpo físico, pero literalmente ellos deambulan por la Tierra esperando poder saltar dentro de cualquier cuerpo que esté disponible, de cualquier manera. Ustedes verán que este tipo de entidades se encuentran deambulando por ejemplo en bares, y en clubes, los encontrarán en lugares en donde la energía es muy, muy baja, incluyendo una cantidad de hospitales.

 

Así que están esperando que, quizás, se presente la oportunidad de que se puedan introducir dentro de un cuerpo, o incluso de cohabitar un cuerpo. Esto es muy, muy difícil que suceda y al final terminan viajando de aventón en el cuerpo energético de alguien más que está abierto a ello, pero muy rara vez su ser realmente se introduce como para hacerse cargo de otro cuerpo físico. La física de esto es tan, tan difícil, pero ellos se aferrarán y tratarán de per-durar. Algunos de ustedes los han sentido alrededor suyo, algunos de ustedes los han visto deambulando alrededor de otros y ellos pueden influenciar hasta un cierto punto a esa persona.

 

Estos son seres difíciles con los que trabajar, se hacen altamente manipuladores, ellos no quieren – como de-cirlo – regresar a nuestro lado, algunas veces están llenos de ira o de profundas penas, o culpas y ellos simplemente quieren deambular por la Tierra, y ellos desarrollan ciertas técnicas insidiosas, especialmente les gusta asustar a otros humanos, les gusta manipular a otros humanos en las formas en las que pueden. Es muy difícil de nuestro lado de tratar de hacer algo con estos seres.

 

Hay un grupo de humanos en la Tierra actualmente, ubicados en diversas lugares, algunos están conscientes de que se conocen los unos a los otros, otros no lo están, pero ellos literalmente se ocupan de estos elementos. Este es un humano de un tipo muy especial, que regresa solamente para servir, y ellos generalmente – como decirlo – tienen muy poca vida propia, porque tanta de su energía se halla dedicada a trabajar con los fantasmas y con las entidades desencarnadas, ayudándoles a regresar. Ellos generalmente saben quiénes son y qué papel desempeñan, y generalmente es obvio para ellos mismos de que es un tipo de vida muy solitaria, un tipo de vida muy aislada, para hacer su verdadero trabajo energético tratando de ayudarles a estos fantasmas a avanzar, a avanzar.

 

Así que, ¿dónde estamos hoy en día?, bien, como nosotros lo vemos desde nuestro lado del velo, estas es una oportunidad que es muy buena, un trabajo que tiene que ser hecho en este momento, un trabajo que es muy satisfac-torio, un trabajo que ocasionará – como decirlo – una cierta cantidad de crítica de aquellos que se encuentran en el exterior, pero, pero verdaderamente hay tanto agradecimiento de parte de la humanidad en general por ayudar a que esto se dé vuelta, ayudando a cambiar todo este proceso de la muerte. De llegar a una nueva comprensión de lo que la muerte es, y de lo que sucede, y ustedes pueden hacerlo sin entrar en conceptos espirituales o metafísicos. Ustedes pueden hacerlo integrando su trabajo y sus energías junto con los que se ocupan del cuidado sanitario y los doctores, especialmente los hospicios. El mundo está necesitando y deseando esto en la actualidad, reúnan un grupo, un equipo para hacer esto.

 

Tiene que haber una muerte digna ya que de otra manera ustedes se encontrarán regresando a la Tierra ha-cia las viejas formas, o se encontrarán perdidos en algún corredor de nuestro lado. ¿Comprenden la importancia de la muerte con dignidad? ¿Comprenden que ha llegado el momento para que sean movedores de energía aquí en la Tierra ahora mismo?, para hacer la diferencia, que deben dejar de esperar y comenzar a ser en este momento. Depende de ustedes, depende de ustedes de comenzar el proceso.

 

 

 

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Sobre Rosa (Coordinadora redacción GHB)
Rosa es una de las coordinadoras de hermandadblanca.org, responsable del equipo de redacción. Es todo corazón y una incansable buscadora de la verdad.

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