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La Compasi贸n y el Individuo

Por el Dalai Lama

Llamamos compasi贸n a la capacidad de sentirnos pr贸ximos al dolor de los dem谩s y la voluntad de aliviar sus penas, pero a menudo somos incapaces de llevar a la pr谩ctica lo que nos proponemos, y esa hermosa palabra muere sin haber dado sus frutos.

驴Qu茅 es la compasi贸n? La compasi贸n es el deseo de que los dem谩s est茅n libres de sufrimiento. Gracias a ella aspiramos a alcanzar la iluminaci贸n; es ella la que nos inspira a iniciarnos en las acciones virtuosas que conducen al estado del buda, y por lo tanto debemos encaminar nuestros esfuerzos a su desarrollo.

Si deseamos tener un coraz贸n compasivo, el primer paso consiste en cultivar sentimientos de empat铆a o proximidad hacia los dem谩s. Tambi茅n debemos reconocer la gravedad de su desdicha. Cuanto m谩s cerca estamos de una persona, m谩s insoportable nos resulta verla sufrir. Cuando hablo de cercan铆a no me refiero a una proximidad meramente f铆sica, ni tampoco emocional. Es un sentimiento de responsabilidad, de preocupaci贸n por esa persona. Con el fin de desarrollar esta cercan铆a es necesario reflexionar sobre las virtudes impl铆citas en la alegr铆a por el bienestar de los otros. Debemos llegar a ver la paz mental y la felicidad interna que se deriva de ello, al mismo tiempo que reconocemos las carencias que provienen del ego铆smo y observamos c贸mo este nos induce a actuar de un modo poco virtuoso y c贸mo nuestra fortuna actual se basa en la explotaci贸n de aquellos que son menos afortunados.

Esfuerzo Comunitario

Tambi茅n resulta vital reflexionar sobre la amabilidad de los otros, conclusi贸n a la que se llega asimismo gracias al cultivo de la empat铆a. Debemos reconocer que nuestra fortuna depende realmente de la cooperaci贸n y la contribuci贸n de los dem谩s. Todos y cada uno de los aspectos de nuestro actual bienestar son debidos a un duro trabajo por parte de otros. Si miramos a nuestro alrededor y vemos los edificios en los que vivimos, las carreteras por las que viajamos, las ropas que llevamos y los alimentos que comemos, tenemos que reconocer que todo ello nos ha sido provisto por otros. Nada de eso existir铆a si no fuera por la amabilidad de tanta gente a la que ni siquiera conocemos. Contemplar el mundo desde esta perspectiva hace que crezca nuestro aprecio hacia los otros, y con 茅l la empat铆a y la intimidad con ellos.

Debemos trabajar para reconocer la dependencia que sufrimos de aquellos por quienes sentimos compasi贸n. Este reconocimiento les acerca a煤n m谩s a nosotros si cabe. Hace falta mantener la atenci贸n para ver a los dem谩s a trav茅s de lentes libres de ego铆smo. Es importante que nos esforcemos por distinguir el enorme impacto que los dem谩s causan en nuestro bienestar. Cuando nos resistamos a dejarnos llevar por una visi贸n del mundo centrada en nosotros mismos podremos sustituir esta visi贸n por otra que incluya a todos los seres vivos, pero no debemos esperar que este cambio de actitud se produzca de forma repentina.

Reconocer el Sufrimiento de Otros

Tras el desarrollo de la empat铆a y la cercan铆a, el siguiente paso importante para cultivar nuestra compasi贸n consiste en penetrar en la verdadera naturaleza del sufrimiento. Nuestra compasi贸n por todos los seres debe emanar del reconocimiento de su sufrimiento. Una caracter铆stica muy espec铆fica de la contemplaci贸n de ese sufrimiento es que tiende a ser m谩s poderosa y eficaz si nos concentramos en el dolor propio y luego ampliamos el espectro hasta alcanzar el sufrimiento de los otros. Nuestra compasi贸n por ellos crece a medida que reconocemos su propio dolor.

Todos simpatizamos de forma espont谩nea con alguien que est谩 pasando por el sufrimiento evidente asociado a una dolorosa enfermedad o a la p茅rdida de un ser querido. Es un tipo de sufrimiento que en el budismo recibe el nombre de sufrimiento del sufrimiento.

Sin embargo, resulta m谩s dif铆cil sentir compasi贸n por otro tipo de sufrimiento 鈥攅l sufrimiento del cambio, seg煤n los budistas鈥, que en t茅rminos convencionales consistir铆a en experiencias placenteras tales como disfrutar de la fama o la riqueza. Se trata de otro tipo muy distinto de sufrimiento. Cuando vemos que alguien alcanza el 茅xito mundano, en lugar de sentir compasi贸n porque sabemos que un d铆a ese estado acabar谩 y esa persona deber谩 enfrentarse al disgusto asociado a toda p茅rdida, nuestra reacci贸n m谩s habitual suele ser la admiraci贸n y a veces incluso la envidia. Si hubi茅ramos llegado a comprender de verdad la naturaleza del sufrimiento, reconocer铆amos que esas experiencias de fama y riqueza son temporales y portadoras de un placer fugaz que se esfumar谩 y dejar谩 al afectado sumido en el sufrimiento.

Existe tambi茅n un tercer nivel de sufrimiento, a煤n m谩s profundo y m谩s sutil, que experimentamos constantemente, como consecuencia del car谩cter c铆clico de nuestra existencia. El hecho de estar bajo el control de emociones y pensamientos negativos est谩 en la misma naturaleza de esa existencia; mientras sigamos bajo su yugo, vivir es ya una forma de sufrimiento. Este nivel de sufrimiento impregna todas nuestras vidas, conden谩ndonos a girar una y otra vez en c铆rculos viciosos llenos de emociones negativas y acciones no virtuosas. Sin embargo, esta forma de sufrimiento resulta dif铆cil de reconocer, pues no se trata del estado de desdicha evidente impl铆cito en el sufrimiento del sufrimiento, ni lo opuesto a la fortuna o al bienestar, como apreci谩bamos en el sufrimiento del cambio. Este tercer tipo de sufrimiento, sin embargo, alcanza un nivel m谩s profundo y se extiende a todos los aspectos de la vida.

Una vez que hemos cultivado una profunda comprensi贸n de los tres niveles de sufrimiento en nuestra propia experiencia personal, resulta m谩s f谩cil desviar el foco de atenci贸n hacia los otros. Desde ah铆 podremos desarrollar el deseo de verles libres de todo sufrimiento.

Cuando conseguimos combinar un sentimiento de empat铆a por los otros con una profunda comprensi贸n del dolor que sufren, llegamos a sentir una verdadera compasi贸n por ellos. Es algo en lo que debemos trabajar continuamente. Podemos compararlo con el proceso de encender un fuego frotando dos palos: sabemos que hay que mantener una fricci贸n constante para prender fuego a la madera. De la misma forma, cuando trabajamos en el desarrollo de cualidades mentales como la compasi贸n debemos aplicar las t茅cnicas mentales necesarias para provocar el ansiado efecto. Abordar esta cuesti贸n de modo fortuito no comporta ning煤n beneficio.

Amor-Bondad

Al igual que la compasi贸n es el deseo de que todos los seres queden libres de sufrimiento, el amor-bondad es el deseo de que todos disfruten de la felicidad. Como en la compasi贸n, el cultivo del amor-bondad debe comenzar tomando a un individuo espec铆fico como centro de la meditaci贸n, y luego ir extendiendo el alcance de nuestra preocupaci贸n hasta que este llegue a abrazar a todos los seres vivos. De nuevo, debemos empezar eligiendo a una persona neutral, a alguien que no nos inspire fuertes sentimientos, como objeto de nuestra meditaci贸n; luego lo ampliaremos a personas que forman nuestro c铆rculo familiar o de amigos y, por 煤ltimo, a nuestros enemigos.

Debemos usar a un individuo real como centro de nuestra meditaci贸n, y despu茅s volcar toda nuestra compasi贸n y benevolencia en esta persona para poder experimentar ambos sentimientos hacia otros. Hay que trabajar con una persona en cada ocasi贸n, ya que, de otro modo, la meditaci贸n adquirir铆a un sentido muy general. Cuando relacionamos esta meditaci贸n espec铆fica con individuos que no son de nuestro agrado, podr铆amos pensar: 芦Oh, es solo una excepci贸n禄.

Meditar sobre la Compasi贸n

Si nos mueve el sincero deseo de desarrollar la compasi贸n, es preciso que dediquemos m谩s tiempo a ello del que requieren las sesiones de meditaci贸n habituales. Es un objetivo al que debemos comprometernos con todo nuestro coraz贸n. Si disponemos de un per铆odo de tiempo diario para sentarnos y dedicarnos a la contemplaci贸n, perfecto. Como ya he sugerido, las primeras horas de la ma帽ana son ideales para ello, ya que en esos momentos nuestras mentes se encuentran especialmente claras. Sin embargo, la compasi贸n requiere una dedicaci贸n mayor. Durante las sesiones m谩s formales podemos, por ejemplo, trabajar en la empat铆a y la proximidad hacia otros, reflexionar sobre su desdichada situaci贸n. Una vez que hemos generado un genuino sentimiento de compasi贸n en nosotros mismos, debemos aferramos a 茅l, limit谩ndonos a observarlo, utilizando la meditaci贸n contemplativa que he descrito para mantenernos centrados en ello, sin aplicarle ning煤n razonamiento. Esto ayuda a enraizar esta actitud; cuando el sentimiento comienza a debilitarse, aplicamos de nuevo razones que vuelvan a estimular nuestra compasi贸n. Nos movemos entre ambos m茅todos de meditaci贸n, al igual que los alfareros trabajan la arcilla, primero humedeci茅ndola para luego darle la forma que necesitan.

Normalmente es mejor no dedicar mucho tiempo al principio a la meditaci贸n formal. En una noche no generaremos compasi贸n por todos los seres vivos, ni tampoco en un mes o en un a帽o. Solo con ser capaces de reducir el alcance de nuestros instintos ego铆stas y desarrollar un poco m谩s de inquietud por los otros antes de morir, ya podremos decir que hemos aprovechado esta vida. En cambio, si nos empe帽amos en conseguir el estado del buda en poco tiempo, pronto nos cansaremos. La mera visi贸n del lugar donde nos sentamos para meditar estimular谩 nuestra reasistencia.

La Gran Compasi贸n

Se dice que el estado del buda puede alcanzarse en una sola vida. Solo practicantes extraordinarios que han dedicado muchas vidas anteriores a prepararse para esta oportunidad pueden conseguirlo. Solo podemos sentir admiraci贸n por esos seres y tenerlos como ejemplo para desarrollar la perseverancia en lugar de situarnos en posiciones extremas. La mejor actitud se halla a medio camino entre el letargo y el fanatismo.

Deber铆amos asegurarnos de que la meditaci贸n ejerza alg煤n efecto o influencia sobre nuestras acciones cotidianas. Gracias a ello todo lo que hacemos fuera de las sesiones formales de meditaci贸n se convierte en parte de nuestro entrenamiento de la compasi贸n. No nos resulta dif铆cil simpatizar con un ni帽o que est谩 en el hospital o con un amigo que llora la muerte de su pareja. Debemos empezar a considerar c贸mo mantener el coraz贸n abierto hacia aquellos a los que normalmente envidiar铆amos, aquellos que disfrutan de riqueza y de un excelente nivel de vida. Solo mediante la profundizaci贸<WBR>n en el concepto de sufrimiento obtenida durante las sesiones de meditaci贸n somos capaces de relacionarnos con esas personas mediante la compasi贸n. En realidad, deber铆amos entablar este tipo de relaci贸n con todos los seres, advirtiendo que su situaci贸n siempre depende de las condiciones del c铆rculo vicioso de la vida. En este sentido toda interacci贸n con los dem谩s act煤a como catalizador en el desarrollo de nuestra compasi贸n. Es as铆 como mantenemos los corazones abiertos en la vida diaria, fuera de los per铆odos formales de meditaci贸n.

Luchar por Perfeccionar Nuestra Virtud y Nuestra Sabidur铆a

La verdadera compasi贸n posee la intensidad y la espontaneidad de una madre cari帽osa que sufre por su beb茅 enfermo. A lo largo del d铆a, todos los actos y pensamientos de la madre giran en torno a su preocupaci贸n por el ni帽o. Esta es la actitud que deseamos cultivar hacia todo ser. Cuando la experimentemos, habremos alcanzado ya la “gran compasi贸n”.

Cuando alguien consigue sentir esa gran compasi贸n y la bondad que la acompa帽a, cuando su coraz贸n se agita en pensamientos altruistas, puede emprender la tarea de liberar a todos los seres del sufrimiento que soportan en su existencia c铆clica, el c铆rculo vicioso de nacimiento, muerte y renacimiento del que todos somos prisioneros. El sufrimiento no se limita a nuestra situaci贸n actual. De acuerdo con el enfoque budista, nuestra situaci贸n actual como humanos es relativamente c贸moda. Sin embargo, si echamos a perder esta oportunidad, nos arriesgamos a experimentar muchas dificultades en el futuro. La compasi贸n nos permite evitar el pensamiento egoc茅ntrico. Experimentamos una gran alegr铆a y nunca caemos en el extremo de buscar solo nuestra felicidad o salvaci贸n personales. Luchamos a todas horas para desarrollar y perfeccionar nuestra virtud y nuestra sabidur铆a. Con ese nivel de compasi贸n, llegaremos a poseer todas las condiciones necesarias para alcanzar la iluminaci贸n. Por lo tanto, la compasi贸n debe ser nuestro objetivo desde el inicio del viaje espiritual.

Hasta el momento, hemos tratado de las pr谩cticas que nos permiten frenar las conductas poco 铆ntegras. Hemos discutido c贸mo trabaja la mente y c贸mo debemos trabajar en ella de la misma forma en que lo har铆amos sobre un objeto material, aplicando ciertas acciones con el fin de provocar los resultados deseados. Reconocemos que el proceso de abrir nuestro coraz贸n no es diferente. No hay ninguna receta m谩gica que haga brotar la compasi贸n o la bondad; hay que dar forma a nuestra mente de manera h谩bil, y con paciencia y perseverancia veremos c贸mo crece nuestra preocupaci贸n por el bienestar de los otros.


9 comentarios

  1. La compasiòn surge lentamente despuès de meditar cuando se comprende e internaliza que todos somos uno. Que tù eres yo y yo soy tù. Hay una pràctica que desarrolla la compasiòn y se llama en tibetano" tong len" que significa "dar y tomar".
    A travès de la respiraciòn tomamos o inhalamos el sufrimiento de los demàs o de algùn enfermo y exhalamos Luz hacia los seres o hacia ese ser que està enfermo y padece.

  2. Administrador GHB

    Muchas gracias por tu aportación, seria un placer que escribieras algún articulo sobre las técnicas Budistas.

    Un abrazo de luz,

  3. Que tema más bonito,La compasión y el individuo.Siempre y con mi más profundo respeto a su santidad EL DALAI LAMA.Le admiro por su bondad e inteligencia.Dice EL DALAI LAMA,LA compasión,base de la felicidad humana.YO tengo por norma,PENSAR,HABRAR HACER Y SENTIR EL BIEN por todo y por todos,no es tarea facil,pero el resultado es positivo.LO llevo practicando hace años y llegas a sentir mucho bienestar dentro de ti.Benditos SEAN,con todos ustedes siempre,VISITACIÓN.

  4. … HOLA, SOY NORA Y ANTES DE LEER ESTE ESCRITO MARAVILLOSO PENSABA QUE SIEMPRE O CASI SIEMPRE SENTIA DOLOR POR EL SUFRIMIENTO DE LAS PERSONAS QUE ESTIMO Y QUE DE VERLAS LLORAR ME HACE LLORAR A MI, Y NO SOLO ME OCURRE CON LAS PERSONAS CERCANAS SI NO CON GENTE QUE NO HABIA VISTO ANTES, EL SOLO VER LLORAR A ALGUIEN ME HACIA PREGUNTARME SI LA PODIA AYUDAR DE ALGUNA FORMA, SOLAMENTE PARA NO VERLOS LLORAR… CUANDO VOY LEYENDO ME PREGUNTABA SI LA EMPATIA, O MEJOR DICHO LA COMPASION SE PODIA DAR O SENTIR POR PERSONAS QUE HACEN DAÑO O QUE HAN LASTIMADO A OTRA PERSONA… ¿SE PODRIA SENTIR MAS COMPASION POR UNA VICTIMA QUE POR EL VICTIMARIO…?
    YO VOY A SEGUIR LEYENDO, PERO ME GUSTARIA SI ALGUIEN PODRIA RESPONDERME ESA PREGUNTA, QUIERO APREENDER MUCHO MAS DE TODO LO QUE PUEDA ABARCAR ESTE TEMA…Y LO QUE ES EL BUDISMO…

    …QUE ESTEN BIEN… °_° ;) :)….

  5. Estimada Nora,

    Gracias por tu comentario.

    En mi opinión la compasión se siente por todos los seres que no son felices, tanto las victimas de un mal acto, como las personas que hacen malos actos y que no son felices haciendolos.

    ¿Que te ha parecido el articulo despues de leerlo?.

    Un abrazo de luz,

  6. Si Nora…si solo pensamos por un instante que alguien que ha da帽ado a otros est脿 perturbado y anhelando ser feliz como todos lo hacemos…entenderemos que el da帽o se hace por opacidad mental e ignorancia y entonces podemos desarrollar compasi貌n por ese ser porque 猫l tampoco es feliz y con el agravante que busca su propia dicha da帽ando a otros y cuando el karma madure sufrir脿 las consecuencias de los actos negativos.
    Tuya en el Dharma
    ani Yeshe Lhamo

  7. hola!! yo soy miguel ángel, yo soy hijo de Dios y me protege la luz divina.

    qué buen lema!!! asi debemos aprender porque aqui en la tierra se espera eso.

    saludos y sigan con su camino, vendran y vendran muchos de las estrellas, pero la realidad es, que cuando no entendemos lo que se viene a hacer por nosostros mismos, ellos no prodran compartir lo que tienen.

    yo comparto lo que aprendí, comparto lo aprendido, ese es el lema.

    no se necesitan grupos, porque el único ser supremo, esta en tí, cree!!!

    SOMOS DEIDADES SIMPLEMENTE POR HABER NACIDO HUMANOS

    miguelyablo@yahoo.com

  8. Que bello comentario sobre la compasiòn he venido leyendo artìculos sobre este tema cada vez que puedo, creo que el Dalai lo hace de una forma simple y entendible para los que queremos desarrollar este sentimiento camino al budismo, lo que es difìcil es enfrentar a una sociedad mayoritariamente cruel hacia todas las criaturas, lo digo porque que he sido defensora de los animales en mi paìs y ha sido una lucha dura la gente no comprende y te señalan de exagerada al manifestar sensibilidad, pero supongo que tendrè que aprender màs sobre el concepto de la compasiòn hasta por estas personas que no lo ven de la misma manera que una. Gracias por hacer llegar esta informaciòn, un abrazo fraterno.

  9. la compasión la siento por todo los seres no hay felicidad completa todos nos llevamos algo y somos incapaces desde la garras del ego a ser desafortunados y desgraciados en la vida si hubiera más compación en el mundo más de 5000 cosas se hubieran evitado ¡namaste¡ Adios Luis

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