Las Esencias Florales

esencias floralesPor Silvana Pazos

“A pesar de toda la incertidumbre, siento la solidez de lo que existe, y la continuidad de mi ser tal cual soy…” (Carl Jung)

Las Esencias Florales actúan equilibrando armónicamente en los patrones de conductas arquetípicas, significativas, recurrentes y compartidas por la humanidad. Sus quantums de energía armónica ayudan a estabilizar las frecuencias fuera de balance, que se originan por las demandas de ego/personalidad de modo consciente o inconsciente.

Recorrer el “jardín floral” enseña, a quien lo camina, tres grandes lecciones:

-la lección del amor

-la lección de la unidad

-la lección del saber

Tanto el amor, como la unidad, como el saber son metas a conquistar en el proceso de evolución y constituyen la esencia de la perfección. Son dones que faltan al hombre por el simple hecho de estar encarnado y, cuando faltan, plantean la tarea de trabajar y crecer para alcanzar la mayor completitud.

El dar (amor), la síntesis (unidad) y el conocimiento (saber) son las tendencias u orientaciones que las flores ayudan a expandir. Tomar las flores permite avanzar en esta dirección.

Estas lecciones de los sistemas florales se definen como una totalidad y aluden a experiencias de aprendizaje comunes a todos los seres humanos, como objetivos del proceso de evolución.

Sin embargo, es conveniente pensar que cada sujeto debe aprender lecciones particulares en su condición de ciudadanos del mundo y en “este día de colegio” que les toca vivir.

Las lecciones están asociadas a flores y definen un perfil de conocimientos a asimilar. Representan tendencias dominantes del mundo vivencial del sujeto, pero no deben ser entendidas como caracterológicas en el sentido de tipos psíquicos, sino más precisamente como “saberes arquetípicos” que expresan el argumento central de una vida y que se manifiestan en un modo de conducta singular.

En la actualidad existen muchos sistemas florales en el mundo, esta terapia es recomendada desde el año 1976 por la Organización Mundial de la Salud.

 Entre ellas:

-Flores de Bach

-Flores de California

-Flores del Mediterráneo

-Andreas Korte (Orquídeas)

 Con ellas podemos trabajar para acompañar procesos de cambio, quitando patrones arraigados en nuestro trayecto en el conflicto entre el alma y la personalidad.

La idea de que es un conflicto la causa de la enfermedad es una convicción compartida por muchos autores de nuestro siglo. Mientras que entre el alma y la personalidad haya armonía sus frutos son la paz, la alegría y la salud. Por el contrario, cuando se precipita el conflicto surge la experiencia de la enfermedad y la infelicidad.

Bach atribuye el motivo del nacimiento del conflicto a “cuando nuestras personalidades se desvían del camino trazado por el alma.”

En cada artículo hablaremos más claramente de cada sistema mencionado para que cada uno pueda ver con cuál se identifica en su proceso actual.

SILVANA PAZOS PÉREZ

silvanapazos@hotmail.com

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