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Los Siete Cuerpos del Hombre, Dr. Sri K. Parvathi Kumar

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Todo lo que es visible tiene su base en lo invisible, pero tanto lo visible como lo invisible tienen su base en el UNO. Puesto que nosotros estamos generalmente preocupados con el mundo visible, no le prestamos atención a lo invisible más allá de lo visible, que también es la fuente de lo visible y de lo invisible. Cuando extendemos nuestra comprensión a las fuerzas invisibles, que son la base de las acciones visibles, ensanchamos el área de nuestra comprensión y ensancharemos mucho más para comprender la base de todo lo que existe.

Normalmente, vemos lo visible y creemos que todo lo es e intentamos buscar la causa y el efecto en el plano visible, pero muchas causas est√°n en el plano invisible, aunque sus efectos se sientan en el plano visible. Lo que nosotros estamos hablando es visible, pero hay un pensamiento invisible por detr√°s del habla que puede ser visible. Y tambi√©n la organizaci√≥n del pensamiento d√°ndole un idioma, un lenguaje y ordenando el pensamiento seg√ļn una frase comprensible en un determinado idioma, y despu√©s hablamos al exterior; y lo que se ve, por as√≠ decirlo, es la palabra hablada. Sin embargo, antes est√° la ocurrencia del pensamiento y luego el revestirlo de lengua, cosas que no se ven.

En nosotros est√° tambi√©n la respiraci√≥n que nos ayuda a hablar; si no exhalamos no podemos hablar, pero no podemos exhalar a menos que inhalemos antes. Raramente pensamos que tenemos en nosotros la respiraci√≥n, y mucho menos pensamos que tenemos pulsaci√≥n. S√≥lo seguimos lo visible y no entramos en lo invisible. Si observamos, antes de que este edificio se construyera tal y como es, exist√≠a como plano, y seg√ļn ese plano los arquitectos lo han construido. Ese plano descendi√≥ primero al plano de pensamiento, y en cualquier actividad que hagamos hay una parte invisible. A menos que conectemos las dos, no podemos decir que nuestros dos ojos funcionen. Se dice que un ojo es para la visi√≥n y el otro es para la sabidur√≠a, y aunque no tengamos la vista, si tenemos la sabidur√≠a podemos vivir bien. Sab√©is, los m√ļsicos ciegos son ciegos en lo que respecta a la vista, pero no en lo que respecta a la experiencia, a la sabidur√≠a y a la vida. De modo que es mejor que tengamos sabidur√≠a que vista. La vista sin sabidur√≠a se considera como la vida de un ciego.

De modo que si tuviéramos que escoger entre sabiduría y vista, mejor es que escogiéramos la sabiduría; no es suficiente, no basta con que tengamos sólo vista, sino que necesitamos también una visión interior, la vista sin visión interior es simplemente nada. El propósito de todo ejercicio de sabiduría es el de adquirir visión interior. Visión interior es ser capaces de ver a través de las cosas, ser capaces de levantar el velo para ver, ser capaces de ver las fuerzas detrás de cada efecto. Eso ensanchará el área de nuestra comprensión y mediante ello, claro, funcionaremos mejor.

El ser humano tiene un lado invisible y un lado visible. Generalmente, funcionamos a trav√©s de la parte visible, pero es la parte invisible la que sostiene al ser humano visible. Si cada uno de nosotros mira c√≥mo somos, c√≥mo hacemos, c√≥mo hablamos y c√≥mo pensamos‚Ķ, hay una base para todo eso que hacemos. Si ocurre un suceso repentino, algunos se alteran terriblemente; si ocurre algo inesperado, se produce una alteraci√≥n; pero hay otras personas en las que no se produce semejante alteraci√≥n. Si tenemos que esperar, algunos se molestan, pero hay otros que no se molestan por esto. Si no conseguimos lo que nos hab√≠amos propuesto, algunos entran en depresi√≥n, otros no; algunos son agresivos, otros no lo son; algunos son inefectivos, otros no lo son. Entonces, ¬Ņd√≥nde vemos las causas para estos efectos? Tenemos que mirar, pues, en el interior del ser y tenemos que conocer tambi√©n al ser; cu√°l es la psique del ser que es la base de la utilizaci√≥n del cuerpo humano; hay una parte psicol√≥gica y hay una parte biol√≥gica. La parte biol√≥gica es utilizada por la parte psicol√≥gica. La parte biol√≥gica la gente la entiende muy bien como anatom√≠a humana, pero no se estudia tanto la anatom√≠a oculta del ser humano. La anatom√≠a del ser humano es como los detalles del motor de un veh√≠culo. Si un veh√≠culo se utiliza correctamente, nos presta servicio sin darnos problemas; pero si el veh√≠culo se utiliza incorrectamente, entonces nos da problemas. ¬ŅAcaso est√° el problema en el veh√≠culo o en su usuario? En manos de quien lo utiliza apropiadamente, el veh√≠culo no da problemas; pero cuando es utilizado inapropiadamente, da problemas, y ah√≠ es donde la psique y el estudio relativo a la pique del ser humano se vuelven importantes. A eso se llama una vez m√°s la psicolog√≠a, pero uno tiene que estudiar con mucha m√°s visi√≥n, mucho m√°s que lo que da la psicolog√≠a ordinaria, el porqu√© una persona se comporta de una manera determinada en una situaci√≥n determinada. La psicolog√≠a nos dice c√≥mo se comporta una persona en una determinada situaci√≥n, pero, ¬Ņpor qu√© se comporta de ese modo? ¬ŅCu√°l es la causa sutil detr√°s de esa conducta suya? Ah√≠ es donde se vuelve importante la psicolog√≠a ocultista, la psicolog√≠a esot√©rica. Por eso hay necesidad de estudiar el ser de uno en profundidad, para encontrar las causas y para luego eliminar las causas que nos dan resultados desagradables. Por eso necesitamos comprender m√°s profundamente al ser humano y su constituci√≥n.

El hombre interno, el hombre externo. Y c√≥mo el ser humano act√ļa mediante el equipo interno y el equipo externo; hay un instrumento interno que es el que empuja al instrumento externo, es el que lo conduce. El instrumento interno es el que conduce al instrumento externo, pero el hombre est√° a cargo tanto del instrumento externo como del interno. De modo que a partir del ser humano se produce el est√≠mulo del instrumento interno y ese instrumento interno es el que causa el comportamiento o la conducta del instrumento externo.

De modo que el ser humano, en todos sus niveles y siempre y cuando se le entienda bien, puede guiar su instrumento de una manera mejor. Por eso vamos a comenzar con los niveles del cuerpo del instrumento externo y después con los niveles del instrumento del cuerpo interno.

El cuerpo sutil es el cuerpo que sostiene al instrumento interno. El cuerpo f√≠sico denso que vemos es el cuerpo que recibe las instrucciones del cuerpo sutil y as√≠ hace las cosas. De modo que el cuerpo externo por s√≠ solo no hace nada a menos que reciba las instrucciones. De modo que, si el cuerpo externo tiene alg√ļn problema, es debido a las instrucciones indebidas provenientes de la psique del hombre. Por ejemplo: hay algunas personas que causan alteraci√≥n del cuerpo interno y eso producir√° gradualmente distorsi√≥n del cuerpo externo. Esta columna de este edificio tiene que resistir firmemente, el hierro que se ha colocado dentro de esa columna ha de ser lo suficientemente resistente. De modo que la fortaleza de lo exterior es la fortaleza de lo interior. Supongamos a una persona con muy grandes m√ļsculos que fuera cobarde, que tuviera miedo. Si fuera una persona t√≠mida, ¬Ņde qu√© le sirven sus m√ļsculos? Y si pierde el equilibrio f√°cilmente, sus m√ļsculos no le son de mucha utilidad. Ha habido gente valerosa pero sin muchos m√ļsculos, esas personas pueden hacer las cosas mejor que las personas que s√≥lo tienen m√ļsculos. La fuerza f√≠sica no es la fuerza porque depende de la fuerza vital.

Si somos mentalmente débiles y físicamente fuertes, a eso no se le puede llamar salud; si somos mentalmente débiles y físicamente fuertes, eso no se puede considerar como un hombre fuerte. De modo que la fuerza está más bien en la parte sutil de nosotros que en la parte densa. Hemos de saber dónde están nuestras fuerzas y dónde tenemos que fortalecernos. Tomando esto como base, vamos a comprender ahora los detalles de nuestro cuerpo:

Tenemos el cuerpo físico: el cuerpo físico está movido por el cuerpo vital en nosotros. Si el cuerpo vital es débil, por muy fuerte que sea nuestro cuerpo físico, nos pondremos enfermos con mucha frecuencia: fiebres frecuentes, dolores de cabeza frecuentes, dolores de estómago frecuentes, diarreas frecuentes e indigestión general. Todos estos síntomas son indicaciones de un cuerpo vital débil.

El cuerpo f√≠sico tiene su contrapartida et√©rica, el flujo de vida de los alrededores es conducido mediante el cuerpo vital a trav√©s del cuerpo et√©rico hasta el cuerpo f√≠sico. No creamos que se nos ha dado una medida determinada de vida en nosotros, sino que la vida la vamos recibiendo dentro de nosotros a cada momento. Mediante la inhalaci√≥n del ox√≠geno recibimos vida, mediante la luz recibimos la vida, mediante la digesti√≥n del alimento y del agua recibimos la vida. De modo que recibimos la vida a trav√©s del alimento, recibimos la vida a trav√©s del agua, recibimos la vida a trav√©s del aire y recibimos la vida a trav√©s de la luz y tambi√©n recibimos la vida seg√ļn la cualidad del pensamiento que tengamos, tambi√©n recibimos la vida seg√ļn la cualidad del deseo que tengamos. No creamos que la vida la recibimos a trav√©s del alimento s√≥lido denso y material, sino que la vida es recibida en nosotros de muchas maneras. Hay gente en India que puede vivir sin comer durante seis meses. Comen una vez al cabo de seis meses.

Entonces, si el alimento s√≥lido fuera el √ļnico medio de vida, esas personas se hubieran muerto ya en el momento que dejaron de comer. Hay variedad de maneras en que uno puede recibir el alimento:

  • Mediante el pensamiento,
  • Mediante la luz,
  • Mediante el aire,
  • Mediante el agua,
  • Mediante el alimento.

Podemos recibir el alimento. Esta es la comprensión de aquellos que ven el lado invisible del alimento.

Los obst√°culos al flujo de la vida son por falta de exposici√≥n a la luz, debemos de tomar el sol de manera regular y a diario, tan regularmente como comemos. No basta con que vayamos al mar y tomemos el sol un poquito durante los fines de semana. ¬ŅEs acaso suficiente que uno coma s√≥lo los fines de semana? La regular exposici√≥n, exponer el cuerpo a la luz del sol es muy importante, esencialmente en las horas del amanecer y del atardecer. Momentos en el que el suministro de fuerza vital es abundante, por eso se recomiendan los ejercicios en las horas del amanecer y del atardecer, para que podamos recibir la vida no s√≥lo a trav√©s del aire, sino tambi√©n a trav√©s de la luz. Nunca se recomend√≥ que se hicieran ejercicios en lugares cerrados. La vida tan abundante que nos rodea necesita contactarnos y nosotros contactar con ella. As√≠, tambi√©n la falta de aire puede ser un obst√°culo para el flujo de la vida. Cuanto m√°s y m√°s vamos entrando en conforts materiales, estamos o vivimos m√°s en habitaciones o casas cerradas y viajamos en coches cerrados. Habitaciones cerradas, coches cerrados, dormitorios cerrados y cuartos de ba√Īo oscuros. Hay muy pocos cuartos de ba√Īo que reciban la luz en ellos, la manera de vivir moderna est√° perdiendo mucho del sentido com√ļn que nuestros antepasados ten√≠an. No permitimos que entre mucha luz en nuestras habitaciones y tampoco permitimos que circule mucho aire por nuestras habitaciones. Cuando el aire no pasa, el lugar no se refresca. El aire refresca, de modo que necesitamos recibir mucho aire y mucha luz, igual que sentimos la necesidad de recibir mucho alimento. Si observamos, hay variedad de maneras de recibir la vida, lo que se puede ver represent√°ndolo del siguiente modo:

‚ÄúLuz solar-aire-ox√≠geno-agua-el pensamiento-los deseos‚ÄĚ. La manera en que lo relacionamos con estos temas es lo que decide la salud de los seres. As√≠ que no es simplemente el alimento s√≥lido, en los alimentos tenemos mucha parte material y menos parte de vida, pero en los alimentos diferentes tambi√©n hay gradaciones. Mucha gente cree que siguiendo una dieta puede controlar su figura, pero no es as√≠. La regulaci√≥n de nuestros deseos es lo que produce un impacto directo sobre nuestro cuerpo, porque el cuerpo f√≠sico tiene su base en los perfiles sutiles. Si el cuerpo sutil est√° en orden, los tejidos f√≠sicos se congregan en torno al cuerpo sutil. La fuerza del cuerpo sutil depende de la luz que recibamos, del aire que recibamos, del agua que recibamos; de la pureza del agua, de la pureza de pensamientos y por encima de todo, de la pureza de deseos. Si en cualquiera de estos aspectos somos inapropiados y seguimos regulando s√≥lo y nada m√°s nuestros alimentos, no llegamos a tener un cuerpo con el perfil adecuado, ni un cuerpo con vitalidad. As√≠ que observemos ahora c√≥mo el lado invisible de la vida surte su efecto en el lado visible del cuerpo f√≠sico. Recordemos, pues, que son: la luz del sol, el aire, el agua fresca, pura, y los pensamientos de buena voluntad y deseos que sean deseables, que nos vengan bien; los deseos perniciosos producen alteraci√≥n en el cuerpo et√©rico. Entonces, cuando el cuerpo sutil o cuerpo et√©rico se altera, el cuerpo f√≠sico se altera tambi√©n. El cuerpo f√≠sico est√° apoyado o sostenido por el cuerpo sutil, y el cuerpo sutil recibe la vida y es el que hace las acciones del cuerpo f√≠sico. El cuerpo sutil recibe tambi√©n la luz y hace las acciones del cuerpo f√≠sico. El cuerpo sutil recibe tambi√©n las √≥rdenes de la inteligencia del ser.

As√≠ que si queremos que el cuerpo f√≠sico permanezca saludable, sano, hemos de asegurarnos de no poner obst√°culos al cuerpo sutil, al cuerpo sutil no se le debe distorsionar; por eso en todas las teolog√≠as o sistemas de creencia en Dios se nos ense√Īa c√≥mo desear. Si no sabemos c√≥mo debemos desear, qu√© desear, cu√°ndo debemos desear, cu√°nto desear, entonces estaremos produciendo un impacto sobre el cuerpo sutil, y cuando el cuerpo sutil recibe un impacto, no puede suministrar lo que tiene que suministrarle al cuerpo f√≠sico. Y lo mismo ocurre con los pensamientos. De modo que cada vez m√°s y m√°s deber√≠amos conocer el cuerpo sutil o et√©rico, que hemos de saber y observar que todo lo que hacemos tiene un impacto en el cuerpo sutil. Si ese impacto es un impacto bueno, hemos de intentar cooperar con √©l, pero si comprendemos que el impacto va en detrimento nuestro, hemos de asegurarnos de no tener semejantes pensamientos o deseos y semejantes acciones que nos denieguen la luz o la vida.

Hoy en d√≠a hay mucha preocupaci√≥n por la salud, porque es mucha la enfermedad que hay; las enfermedades est√°n progresando en proporciones geom√©tricas y los medicamentos est√°n progresando en progresi√≥n aritm√©tica, por eso no somos capaces de curar nuestras enfermedades con nuestros medicamentos. Eso no les ocurr√≠a a nuestros antepasados, ellos no tomaban tantos medicamentos como tomamos nosotros. Nosotros creemos que es bueno tomar un pu√Īado de vitaminas en forma de pastillas cada d√≠a. El prop√≥sito de las vitaminas es dar vitalidad, porque nos hemos visto en una situaci√≥n tal que nos hemos negado la luz del sol y nos hemos negado el aire fresco. Cuanto m√°s y m√°s nos negamos estas cosas y no nos insuflamos de la luz del sol y del aire fresco, el cuerpo vital que hay en nosotros se debilita, porque el flujo de la vida viene a trav√©s de estas avenidas y nosotros lo que hacemos es cerrarlas. Entonces, no podemos pedir la vida cuando hemos cerrado las puertas para que esa vida entre en nosotros.

La falta de salud se debe a la falta de entendimiento de estas cinco avenidas de vida; hoy en d√≠a la gente no bebe tanto como deber√≠a, ni toma el necesario sol, ni el necesario aire como deber√≠a ser. Se nos recomienda muy firmemente que durmamos en habitaciones en las que siempre haya brisa (comenta: como Buenos Aires, la gente r√≠e). A menos que tengamos buenos aires, no tendremos salud. Estas cosas han de ser introducidas en la actividad cotidiana de nuestra vida en vez de buscar solamente alimentos m√°s sanos y nada m√°s. En la luz solar, en el aire y en el agua la vida que hay es mucho mayor en proporci√≥n a la materia s√≥lida. As√≠ que tendremos un cuerpo mucho m√°s vital, m√°s vivo, con c√©lulas corporales llenas de luz, llenas de transparencias, que vibran con luz y vida, y como consecuencia seremos magn√©ticos y radiantes. Hacer √ļnicamente otras cosas, pero no estas, ser√° s√≥lo perder la batalla de antemano, es luchar en una batalla que estamos seguros vamos a perder.

Mucha gente es consciente de su figura, yo no veo eso como si fuera algo malo, como un vicio, pero para tener una buena figura la clave est√° en los cinco ingredientes sutiles. Recordemos, tengamos bien presente que si continuamente estamos ocupados teniendo pensamientos pesados, el cuerpo se vuelve pesado; con deseos insatisfechos, el cuerpo se vuelve pesado; con emociones excesivas, el cuerpo se vuelve pesado y, ¬Ņsab√©is? Cuando se tienen excesivos deseos, eso produce una distorsi√≥n en el cuerpo et√©rico, y seg√ļn la distorsi√≥n del cuerpo et√©rico, as√≠ se forma el cuerpo f√≠sico. Este es el entendimiento ocultista acerca del alimento y de la vida.

Así que no nos ocupemos solamente y en exceso del material de comida y del material en forma de medicamentos. El cuerpo físico del ser humano depende de otros muchos factores: inmediatamente depende de su contrapartida etérica, la contraparte etérica depende de la fuerza vital que reciba, y la recepción de la fuerza vital depende de la cualidad del deseo y de la cualidad del pensamiento. Por eso la composición externa del hombre ha de ser considerada como el cuerpo físico, el cuerpo etérico, el cuerpo vital, el cuerpo de deseos y el cuerpo de pensamientos. Estos son los cuerpos que sostienen al cuerpo físico, que se da resumidamente en los libros como:

1- Cuerpo físico

2- Cuerpo vital

3- Cuerpo mental

√Čste es el veh√≠culo externo, formado por el cuerpo mental, vital y f√≠sico. El cuerpo vital a su vez tiene su composici√≥n detallada: tiene dentro de √©l al cuerpo de deseos y tiene dentro de √©l tambi√©n el cuerpo sutil o et√©rico; ese es el cuerpo vital, el que tiene en s√≠ el cuerpo de deseos y el cuerpo sutil o et√©rico. Y recordemos bien que el deseo de por s√≠ no est√° prohibido, pero el deseo ha de ser un deseo conveniente para nosotros, que nos venga bien. Un deseo deseable es un deseo l√≠cito, hay una ley para saber c√≥mo desear. Si uno sabe c√≥mo desear, nuestro cuerpo sutil no ser√° afectado, y si no lo sabemos, entonces ser√° afectado, incluso lo que digamos afecta al cuerpo vital. Si hablamos con enfado, con enojo, eso tiene un impacto sobre el cuerpo vital. Cuando hablamos de manera envidiosa, celosa, eso produce un impacto sobre el cuerpo vital, y lo mismo cuando se habla con odio. Todas las emociones de este tipo proporcionan un impacto sobre el cuerpo vital.

De modo que el cuerpo vital est√° tambi√©n afectado por las emociones, y todas las emociones tienen su base en la falta de conocimiento en lo que se refiere al deseo. Por eso las escrituras sagradas describen el deseo como la causa ra√≠z de todos los problemas. Sin embargo, con ello, las escrituras no est√°n prohibiendo el deseo. Si no dese√°ramos comer, si no dese√°ramos beber agua, si no dese√°ramos tomar la luz del sol, si no dese√°ramos tomar aire fresco, ¬Ņc√≥mo podr√≠amos vivir? De modo que el deseo es esencial, por eso en las escrituras de s√≠ntesis al deseo siempre se le considera o se le llama como algo divino. El deseo es esencialmente divino, pero la falta de conocimiento para saber c√≥mo desear es la causa de los problemas. Como con todo en la vida, la falta de conocimiento causa problemas. Mucha gente cree que el dinero es algo malo, el dinero no es nada malo. El dinero, en manos de personas que tienen una mente diab√≥lica o mala, produce otras cosas. De modo que no es el dinero el que causa cosas malas, porque ese mismo dinero en manos de una persona de buena voluntad hace mucho m√°s bien que se pudiera hacer de otro modo. Todo lo que hay o existe en la Creaci√≥n es b√°sicamente neutro, todo depende de nuestro conocimiento de c√≥mo utilizarlo. El alimento puede alimentar y nutrir al cuerpo tanto como puede tambi√©n destruirlo; supongamos que comi√©ramos alimentos nutritivos pero en exceso, pasado un cierto punto el alimento se vuelve venenoso y deja de ser nutritivo.

De modo que est√° El Sendero Dorado del Medio, a trav√©s del cual podemos experimentar todo en la Creaci√≥n sin negar nada. Pues ese conocimiento es lo que se necesita. Si no tenemos ese conocimiento, la gente empieza a pensar que la mente es un problema, que el deseo es un problema, que el dinero es un problema, que el cuerpo es un problema, que el poder es un problema, que el trabajo es un problema. Si alguien ve alg√ļn problema en su vida, ha de comprender que le falta el conocimiento con respecto a eso que vea como problema. Todo problema es un mensaje que nos est√° golpeando en la cara, ese golpeo que nos hace nos est√° diciendo que no sabemos, nos est√° diciendo que hay algo que no sabemos y que nos aparece como problema. Por eso se dice: cuando tengamos un problema, mand√©mosle mucha m√°s luz, porque eso significa que en relaci√≥n a ese tema que tengamos como problema, es un √°rea de poca luz, muy oscura y que nos negamos a ver; est√° oscuro porque nosotros nos negamos a verlo. Si fu√©ramos lo suficientemente abiertos para ver lo que normalmente nos negamos a ver, entonces encontrar√≠amos la soluci√≥n a nuestro problema porque de hecho no es un problema, sino que es un regalo que se nos aparece en su forma invertida en forma de problema. ¬ŅConoc√©is una fruta que se llama yaca (pan del pobre)? Es una fruta de los tr√≥picos, en Brasil la tienen. Tiene una piel muy √°spera y dura, y cuando la tocas le rasga a uno la piel, pero hay una manera inteligente de abrir ese fruto. Cuando se pela por dentro, hay mucho material pegajoso, y ese material pegajoso hemos de enfrentarnos a √©l unt√°ndonos las manos completamente de aceite y en ambas palmas de las manos completamente para poder tocar ese material pegajoso. Entonces cuando pelamos y apartamos ese material pegajoso, dentro de ese material est√° el fruto m√°s nutritivo y m√°s precioso; pero si no sabemos c√≥mo abrir un fruto de yaca, es un problema. Os pondr√© otro ejemplo m√°s familiar para vosotros, el ejemplo del coco. Con frecuencia doy el ejemplo del mono y el coco. El mono sabe que el coco es un fruto y puede subir hasta lo alto del cocotero con toda facilidad y arrancar un coco, cosa que un hombre no puede hacer con tanta facilidad, pero despu√©s el mono no sabe c√≥mo abrir el coco, s√≥lo sabe que dentro hay fruta, lo intenta con su boca, lo intenta con sus manos, le da la vuelta, lo pone boca arriba, boca abajo y le vuelva a dar vueltas y m√°s vueltas. Hace muchas cosas, pero no sabe c√≥mo abrir el coco.

Si uno sabe cómo abrir un problema, puede entrar dentro de él y encontrarse con la solución. El problema es un mensaje de que tenemos que aprender algo. En la vida tenemos problemas relativos a la familia, entre los miembros de la familia puede haber problemas, eso significa que hay algo que tenemos que aprender en lo que se refiere a la familia o para mantener una relación correcta con la familia. Generalmente tenemos problemas por negligir las cosas o por dejarlas pasar por alto.

Dejamos de lado a personas, por lo que las perdemos, o intentamos meternos indebidamente en su vida, pasar por encima de ellas porque tenemos la libertad. Eso es entrar en la intimidad de la vida de otros, meter la nariz en los asuntos de los demás innecesariamente. Eso es lo que hace que una relación correcta se destruya.

Del mismo modo, hay gente que tiene problemas con el dinero, eso quiere decir que le falta el conocimiento de para qué sirve el dinero y de cómo trabajar con el dinero y por el dinero.

Lo mismo ocurre con la salud, cuando se tiene mala salud es un mensaje de que todo no ha ido bien con nosotros en términos de conducta.

De modo que, cuando tengamos un problema, hemos de verlo como un mensaje que exige que pensemos mejor para arrojar más luz a ese problema y así encontrar la solución y trabajar en términos de la solución encontrada. Por esa razón la sabiduría antigua nos dice que nada de lo que hay en la Creación es diabólico, nada es malo, sino que todo depende de la orientación nuestra hacia ello.

Si consideramos todos los acontecimientos en la historia de la vida de Buddha, todos los sucesos de la vida de Jesucristo, con Iniciados de este calibre, en su presencia, lo así llamado como el mal se vuelve neutral e incluso divino.

En tiempos en que vivía Buddha había un gran, grandísimo ladrón que se llamaba Angulimala. Era conocido por su brutalidad al robar, no dudaba ni un instante en matar para robar, era tan famoso como el mismo Buddha. Buddha es famoso en un sentido y Angulimala es famoso en otro sentido. Si uno abre los diarios, sólo los criminales y los asesinos reciben la misma importancia que los gobernantes de la nación, igual que el presidente de los Estados Unidos de América. Así, también los asesinos aparecen en la primera página de los diarios y se publican las fotografías de los criminales. En los diarios sólo vemos dos tipos de fotografías: uno es la fotografía de los políticos y el otro es la foto de los criminales.

De modo que este ladrón era muy famoso y era muy temido y vivía en una reserva de la selva y por las noches bajaba hasta las aldeas, pueblos y ciudades y robaba, y si alguien se le resistía, los mataba; luego volvía a esa reserva en la selva. Esa era una selva en la que nadie podía entrar, sino sólo los seguidores de este ladrón. Es algo reservado, como ese asiento de ahí, que a otros se les prohíbe sentarse en él.

As√≠ que ocurri√≥ que una vez Buddha pas√≥ por aquella selva reservada del ladr√≥n, y ya antes de que entrara, la gente le advirti√≥ a Buddha lo cruel que era ese ladr√≥n, pero Buddha ve√≠a el alma y no al ladr√≥n como tal, √©l dec√≠a: ‚ÄúEs tambi√©n un ser humano, son las circunstancias las que le han hecho volverse as√≠. Me gustar√≠a verle porque es famoso‚ÄĚ. As√≠ que se puso a caminar y se intern√≥ en la selva con su grupo de disc√≠pulos, y el ladr√≥n, desde lo alto de una colina, vio que unas personas con las cabezas completamente afeitadas estaban entrando en su territorio.

En India, cuando hay una persona con la cabeza completamente rapada, se sabe claramente que no vale la pena robarles porque como no tienen nada, no se les puede robar nada, ni siquiera el cabello. As√≠ que ellos no ten√≠an nada que perder. La gente que ha llegado a un punto en que no tiene nada que perder son como el Maestro CVV. Su mensaje es: ‚ÄúNo tengo nada que perder‚ÄĚ. As√≠ que el que no tiene nada que perder s√≥lo tiene que ganar. La gente que tiene muchas cosas, lo tienen todo para perderlo, s√≥lo las personas que tienen, tienen miedo, pero no las que no tienen, y cuanto m√°s uno tiene, m√°s teme. Cuanto m√°s joyas y m√°s cuentas en el banco, m√°s seguridad necesitamos. De modo que la persona que no vive para sus posesiones est√° m√°s segura y no tiene necesidad de tener seguridad.

De modo que, cuando Buddha y su grupo entraban en la reserva de esa selva, el ladrón los vio, él sabía que eran peregrinos mendicantes de quien no se podía sacar nada. El mendicante es uno que está más allá del deseo, no es un mendigo, el mendicante es diferente de mendigo, el mendigo siempre pide algo, es mendigo porque tiene demasiados deseos. Un hombre con deseos es un mendigo, pero a un hombre que no tiene deseos se le llama mendicante, renunciante, porque renuncia a todo.

El ladr√≥n vio claramente que no pod√≠a sacar nada de ellos, entonces les dijo: ‚ÄúNo entr√©is en mi reserva‚ÄĚ, pero Buddha segu√≠a caminando hacia √©l. Cuanto m√°s se iba acercando Buddha al ladr√≥n, m√°s se iba alterando este, porque su orgullo estaba siendo herido, le hab√≠a dicho que no entrara y Buddha estaba entrando, y cuanto m√°s se le iba acercando Buddha, el ladr√≥n se enojaba cada vez m√°s y estaba completamente cargado de enfado. Buddha lleg√≥ hasta el alcance de su mano y el ladr√≥n levant√≥ su espada y le dijo: ‚ÄúNo des un paso m√°s, si te mueves te matar√©‚ÄĚ. Entonces Buddha mir√≥ a los ojos de aquel ladr√≥n y le dijo: ‚ÄúYo no me estoy moviendo, t√ļ eres el que se est√° moviendo‚ÄĚ. De hecho, el ladr√≥n se estaba moviendo mucho m√°s que Buddha. El movimiento de Buddha era tan solo f√≠sico, pero mentalmente estaba estable, vitalmente estaba estable, ps√≠quicamente estaba estable, y como alma es un diamante y por lo tanto es indestructible. As√≠ que el interior de Buddha no se estaba moviendo, s√≥lo su exterior; pero en el caso del ladr√≥n, su exterior no se mov√≠a porque estaba en su guarida, en su asiento en lo alto de la loma, pero todo su interior se estaba moviendo. Por eso Buddha le dijo: ‚ÄúYo no me estoy moviendo, t√ļ eres el que se mueve‚ÄĚ. Observemos el entendimiento de movimiento que tenemos nosotros y c√≥mo lo entienden las personas de conocimiento. Aunque viajemos diez horas, si no tenemos en nuestra mente el sentido de que estamos viajando, no nos cansamos tanto como el que se cansa de tanto pensar que est√° viajando. El pensar en algo, el tener la sensaci√≥n de algo es lo que produce el cansancio, pero no el viaje como tal. Si supi√©ramos esta clave, le dar√≠amos m√°s importancia a la estabilidad interna que a la estabilidad exterior del cuerpo. Si interiormente somos estables y estamos confortables, la incomodidad externa no significa nada; pero cada vez m√°s y m√°s buscamos comodidades externas y estabilidad externa porque hemos perdido el conocimiento de c√≥mo ser internamente estables y estar c√≥modos. Si estamos c√≥modos por dentro, no nos importa c√≥mo sea por fuera; si estamos c√≥modos por fuera, pero no c√≥modos por dentro, esa comodidad no significa nada. Si se me diera un coj√≠n para sentarme en un sof√°, pero tengo un problema en mi mente, ¬Ņpuedo disfrutar acaso de ese coj√≠n del sof√°? ¬ŅD√≥nde est√° la comodidad? La comodidad est√° sobre todo en la mente m√°s que en las cosas f√≠sicas, la estabilidad est√° en la mente, pero no en las cosas f√≠sicas. Si somos profundamente estables, podemos sentarnos en una silla a la que le falte una pata, porque le podemos transmitir la estabilidad de nuestra mente a la silla. Estas son las verdades sutiles, por eso ha habido gente que debido a la estabilidad interior pudo establecer estabilidad exterior. Veis, entre dos enamorados, cuando est√°n muy enamorados entre s√≠, no se dan cuenta de si est√°n en un parque o en una jungla, porque no viven para las condiciones externas f√≠sicas, est√°n en una comodidad diferente, en una comodidad que incluye en ella la incomodidad f√≠sica.

De modo que la estabilidad y el confort interno fue lo que Buddha demostr√≥ y el ladr√≥n se sent√≠a terrible internamente. Se mov√≠a much√≠simo y era el que le dec√≠a a Buddha: ‚Äú¬°No te muevas!‚ÄĚ, pero Buddha le sonri√≥ y le dijo: ‚ÄúYo no me muevo, eres t√ļ el que se est√° moviendo‚ÄĚ. Buddha mir√≥ a los ojos a aquel ladr√≥n y le sonri√≥, y aquella sonrisa de Buddha puso al ladr√≥n en estabilidad. El ladr√≥n empez√≥ a tener una estabilidad que hasta entonces no hab√≠a tenido, sinti√≥ una comodidad por dentro que nunca hab√≠a experimentado en su vida y sent√≠a una inexplicable bendici√≥n debido a ese estado en que estaba y la alquimia tuvo lugar. Aquel ladr√≥n tir√≥ la espada a un lado y se postr√≥ a los pies de Buddha, y como un mendigo, le pidi√≥ a Buddha que le permitiera seguirle. Lleg√≥ a ser uno de los mejores disc√≠pulos de Buddha.

¬ŅPor qu√© os he contado esta historia? Para explicaros la comodidad interior invisible comparada con la comodidad exterior visible. La estabilidad interna contra la estabilidad externa, por eso hay una afirmaci√≥n de tipo ocultista que dice: ‚Äúmoverse no es moverse‚ÄĚ. El movimiento aparente no tiene por qu√© ser movimiento real, eso es para aquellos que han comprendido la importancia del lado invisible del ser. La comodidad en el lado invisible es a nivel de pensamientos y deseos, por eso casi todas las teolog√≠as nos recomiendan firmemente que tengamos buenos pensamientos. La ciencia que hay detr√°s de los buenos pensamientos es que nos proporciona una comodidad que no recibimos de la objetividad. As√≠ hemos de entender el cuerpo interno, que es el que conduce o gu√≠a al cuerpo externo. La mente, los sentidos y el cuerpo f√≠sico son los instrumentos de ese cuerpo externo.

Ahora est√°n los instrumentos exteriores que se llaman en s√°nscrito Antahkaranas. Hoy encontramos en los libros ese nombre, Antahkarana Sarira, es decir, un cuerpo de instrumentos internos. Ahora se pone mucho √©nfasis en los Antahkaranas. Antahkaranas tiene que ver con el ser individual, con su sabidur√≠a y con la consciencia que tiene. Si hay una adecuada consciencia, eso act√ļa como discernimiento y nos dice c√≥mo pensar y c√≥mo no pensar; c√≥mo desear y c√≥mo no desear; ad√≥nde ir y ad√≥nde no ir; qu√© decir y qu√© no decir; qu√© comer y qu√© no comer‚Ķ, eso es consciencia, que se llama discernimiento. Esta es una herramienta que tenemos dentro, herramienta que se requiere que apliquemos a todo pensamiento, palabra y acci√≥n. El discernimiento ha de ser el filtro entre el cuerpo interno y el cuerpo externo. Podemos tener ciertos pensamientos que no es bueno que expresemos, pues cort√©moslos con el discernimiento, no dejemos que pasen a las palabras y a la acci√≥n; a veces se le escapa a uno en forma de palabra. Cuando uno dice lo que se supone que no deber√≠a decir, no s√≥lo hace da√Īo a otros, sino que tambi√©n nos hacemos da√Īo a nosotros mismos. Lo que le hace da√Īo al otro, paralelamente nos hace da√Īo a nosotros mismos, de eso nos daremos cuenta un poquito m√°s tarde. As√≠ que todo pensamiento ha de ser sometido a un escaneo como en los aeropuertos, que cada vez que pasamos nuestros equipajes los pasan por las pantallas de rayos X para ver si hay algo indeseable dentro de ese equipaje desde el punto de vista de las reglas federales; pero hay tambi√©n una regla, una regulaci√≥n natural en contraste con el reglamento federal que est√° gobernado por la Ley Natural, as√≠ que hemos de pasar los rayos X de la Ley Natural. El deseo ha de ser pasado por los rayos X de la Ley Natural; el pensamiento ha de pasar los rayos X de la Ley Natural. Toda acci√≥n ha de ser pasada por los rayos X por nosotros mismos y eso es posible si tenemos consciencia. De modo que apliqu√©moslo todo a la consciencia y veamos c√≥mo nos sentir√≠amos si los dem√°s nos hicieran lo mismo a nosotros. Si los otros nos dijeran lo mismo que nosotros les decimos, ¬Ņc√≥mo nos sentir√≠amos? Y con lo que pensamos acerca de los dem√°s, si los dem√°s lo pensaran de nosotros, ¬Ņc√≥mo nos sentir√≠amos? ¬ŅNos sentir√≠amos complacidos? ¬ŅNos sentir√≠amos c√≥modos? ¬ŅSentir√≠amos simpat√≠a? Esto es lo que tenemos que comenzar a hacer como primer paso en el cuerpo interno, a esto se le llama el punto de consciencia, que se le llama tambi√©n el punto de luz, que es la contrapartida correspondiente superior de la mente.

La mente que tenemos en el cuerpo externo ha de estar subordinada a esta mente superior, en la que está el punto de luz y en donde recibimos mucha más luz para saber lo que tenemos que pensar, lo que tenemos que decir y cómo hablar y lo que tenemos que hacer. Así que, por eso siempre tenemos que referirnos al punto de luz en nosotros. Hay también otro instrumento que sostiene a este punto de luz, que se llama la sabiduría en nosotros.

Los libros de sabidur√≠a y los hombres de sabidur√≠a nos permiten adquirir sabidur√≠a. Y hay una tercera manera de adquirir sabidur√≠a, y es mediante nuestros propios experimentos en la vida. Hay un dicho que dice: ‚ÄúDe la necedad al experimento; del experimento a la experiencia y de la experiencia a la sabidur√≠a‚ÄĚ. Si somos lo suficientemente necios, experimentaremos al poner nuestro dedo en el enchufe de la corriente el√©ctrica, entonces s√≠ que recibiremos una descarga y eso es una experiencia; entonces aprenderemos que no debemos poner nuestros dedos en los enchufes el√©ctricos. As√≠ que, partiendo de la ignorancia, podemos hacer experimentos; luego, del experimento adquirimos experiencia, y esa experiencia se mete dentro de nosotros en forma de sabidur√≠a. Pero hay gente ya que ha llegado a ese punto de sabidur√≠a y que han aprendido mucho antes que nosotros que es de necios meter los dedos en el enchufe el√©ctrico, y entonces hablan de ello o escriben libros acerca de ello. Entonces, cuando nosotros los escuchamos o leemos sus libros, si tenemos confianza en su experiencia y en su sabidur√≠a, no pondremos nuestros dedos en el enchufe el√©ctrico; pero si queremos ser muy independientes, porque siempre queremos saber las cosas por nuestra cuenta y no queremos tomar la experiencia de nuestros mayores o de nuestros antepasados, somos absolutamente libres de meter nuestros dedos en el enchufe. Ya sabremos lo que eso quiere decir. La sabidur√≠a viene as√≠, a trav√©s de los shocks, de las descargas.

Así que hay tres maneras de recibir sabiduría: aceptando la experiencia de un ser sabio, aceptando las instrucciones de los libros de sabiduría, o mediante nuestro propio experimento. Las dos primeras consisten en caminar por senderos ya establecidos, son un sendero de rosas, pero hay algunos a quienes les gusta caminar por senderos de espinas, pues pueden hacer esto también, a fin de cuentas encontrarán su propia sabiduría.

Entonces, para desarrollar el segundo instrumento interno, que es el que hace expandir nuestra medida de consciencia, hay necesidad de estudiar y de seguir las ense√Īanzas de los grandes Iniciados, ellos son nuestros modelos a imitar. Tenemos que respetarlos y estudiar c√≥mo vivieron y tambi√©n estudiar lo que ense√Īaron; si sus vidas nos inspiran y seguimos sus ense√Īanzas y ponemos en pr√°ctica esas ense√Īanzas en nuestra vida, ganaremos cada vez m√°s sabidur√≠a y m√°s y m√°s conocimiento, cosa que nos ayudar√° a hacer las cosas mejor.

De modo que hay un cuerpo, que se llama cuerpo de sabidur√≠a en nosotros, y este cuerpo de sabidur√≠a, a medida que se manifiesta cada vez m√°s, hace que dejemos ya de trabajar s√≥lo para nosotros mismos y comencemos a vivir por el bienestar de los dem√°s; y entonces el servicio por nuestros cong√©neres humanos se convertir√° en nuestro modo natural de vida. Igual que la manera ego√≠sta de vivir es la manera natural de vivir cuando no hemos asimilado la sabidur√≠a, de la misma manera vivir para servir a los dem√°s se convierte en la manera natural de vivir cuando hemos asimilado la sabidur√≠a. As√≠, poco a poco le iremos viendo un sentido a la vida, eso nos llevar√° a la bendici√≥n de la vida y comenzaremos a trabajar de un modo en el que los motivos personales ser√°n sustituidos por el bienestar de la vida circundante. As√≠ entraremos en las regiones de la felicidad incondicional y seremos felices sin causa. Normalmente, nuestra felicidad depende de una causa; todas nuestras acciones tienen una causa. Siempre, cuando hacemos algo, solemos explicarlo diciendo: ‚ÄúPor esto hago esto‚ÄĚ, por eso hay un gran libro titulado Por qu√©, para los ni√Īos que preguntan por qu√©. Los ni√Īos preguntan por todo, los ni√Īos preguntan: ¬Ņpor qu√© es azul el cielo? ¬ŅY qu√© les respondemos? ¬ŅPor qu√© las vacas tienen cuatro patas y nosotros tenemos dos piernas? Los ni√Īos tienen dudas muy originales y genuinas. Conozco a un ni√Īo que, cuando ten√≠a dos a√Īos y estaba empezando a hablar y viajaba en el tren en el que yo viajaba tambi√©n, vio a una mujer que estaba sentada delante, una mujer muy gorda, y mirando a su madre, que era muy delgada, le dijo a la otra se√Īora: ‚Äú¬ŅPor qu√© es usted tan gorda?‚ÄĚ. ¬ŅQu√© respuesta se le puede dar? ¬ŅPor qu√© es azul el cielo? ¬ŅPor qu√© el elefante tiene una trompa? Nosotros intentamos dar nuestras propias razones, pero hay ciertas cosas que no tienen raz√≥n porque est√°n m√°s all√° de la l√≥gica. La verdadera felicidad est√° m√°s all√° de la l√≥gica. Nosotros intentamos jugar porque queremos placer, porque queremos ser felices jugamos, pero puede que ese juego no nos d√© felicidad, porque si cuando jugamos lo entendemos como un juego para ganar, entonces no obtenemos felicidad.

El f√ļtbol ya no es una fuente de felicidad para los jugadores, porque es much√≠simo el dinero que est√° implicado, hay mucha m√°s tensi√≥n que placer, especialmente si juega Brasil contra Argentina. As√≠ que, cuanto m√°s conocimiento tiene uno, m√°s tenso es. El talento ha de darnos facilidad para hacer las cosas y no tensi√≥n, ¬Ņa qui√©n se considera como la persona de m√°s talento? La persona que hace las cosas con suma facilidad y no la persona que sufre una terrible tensi√≥n. Cuando se ofrece un premio de recompensa por un juego, uno juega para ganar, pero cuando uno juega para ganar tambi√©n se presenta la posibilidad de poder perder. Si uno juega por jugar tiene la alegr√≠a tanto si gana como si no gana, y generalmente estos jugadores que piensan as√≠ son los que ganan. Los mejores jugadores son los que disfrutan mientras juegan, y no los que juegan para ganar, porque en jugar para ganar hay una causa. Cuando uno juega sin causa, el placer es todo nuestro, ¬Ņacaso no nos da eso un mensaje? De que si no tenemos causa, una mayor felicidad estar√° a nuestro alcance, ser√° toda nuestra. Si simplemente amamos lo que hacemos sin preocuparnos de lo que obtengamos, lo que uno recibe no se puede cuantificar ni medir por el dinero; pero si uno hace las cosas por dinero, entonces podremos ser felices o podremos no serlo. Ese es el secreto de la vida. Lo que ha venido hasta nosotros para hacer hag√°moslo sin tener causa. Hay una manera de vivir sin causa: aquellos que hacen las cosas sin causa son felices sin causa. Observad c√≥mo juega un ni√Īo, est√° feliz jugando, ¬Ņno es cierto? Si vamos con un ni√Īo de dos o cuatro a√Īos al aeropuerto o a una estaci√≥n de trenes y nosotros o√≠mos un anuncio que dice que el tren o el vuelo han sido retrasados durante cuatro horas, las personas mayores se vuelven muy infelices y no dejan de mirar el reloj cada cinco minutos. Especialmente cuando uno espera, parece que el tiempo se mueve m√°s despacio. Y el ni√Īo se maravilla de ver c√≥mo la persona mayor no para de mirar el reloj tantas veces. La cara de uno se arruga en el momento en el que oye decir que un tren o vuelo que iba a tomar lleva retraso, est√° con demora. Pero todo esto no existe para el ni√Īo, √©l sigue jugando porque la demora no existe en su mente y juega felizmente. Nosotros somos una persona preocupada y no podemos apreciar el juego del ni√Īo y una buena vez le diremos al ni√Īo: ¬°¬ŅPor qu√© no te puedes sentar de una vez tranquilo y quieto?! ¬°Pero el ni√Īo no comprende nuestra conducta! √Čl no sabe que est√° jugando para ser feliz y por eso es feliz. Nosotros jugamos para ser felices y por eso no lo somos. Si le preguntamos a un ni√Īo: ‚Äú¬ŅPor qu√© est√°s feliz?‚ÄĚ, se nos quedar√° mirando porque no tiene respuesta que darnos, pero s√≠ que nos estar√° transmitiendo un mensaje: ‚Äú¬°Vaya pregunta m√°s est√ļpida!‚ÄĚ. Es feliz sin causa, su disposici√≥n es una disposici√≥n de felicidad, y por eso siempre est√° feliz. Nosotros, la mayor√≠a, lo que solemos hacer es sobre todo interferir con su felicidad, y no sabemos c√≥mo ser tan felices como los ni√Īos, y, ¬Ņsab√©is por qu√©? Porque nos hemos hecho una propia l√≥gica de c√≥mo ser felices.

¬†As√≠ que tocamos ese instrumento interno en nosotros que nos da felicidad sin causa. Uno no tiene por qu√© tener una excelente vista al mar para ser feliz; uno no tiene que estar necesariamente en la cumbre de una monta√Īa nevada esquiando para ser feliz y uno no tiene por qu√© ir al mejor sitio donde vendan helados, porque es feliz sin todo eso y puede ser tambi√©n feliz con esas cosas. Ese es un estado en nosotros que se llama felicidad sin causa. Esta es una herramienta interna que tenemos que utilizar.

Ma√Īana vamos a continuar en nuestra b√ļsqueda hasta que sepamos lo que somos y lo que tenemos a modo de instrumentos externos e instrumentos internos para experimentar el esplendor de la vida. Muchas gracias.

Saludos fraternales de corazón a los hermanos/as que han sido reunidos aquí esta tarde. Hemos estado comprendiendo un poco la constitución humana como seres humanos. Tenemos un cuerpo visible y también una parte invisible en nosotros y alineándonos con la parte invisible nos convertimos en personas completas, capaces de manifestar luz y mejorar la vida que nos rodea. El ser humano tiene que conocerse a sí mismo por completo.

El ser humano es el morador del cuerpo aparente y tiene mente y sentidos para captar la objetividad y darle una respuesta, y tiene un cuerpo para trabajar con él. La mente, los sentidos y el cuerpo constituyen el carruaje, mientras que el hombre es el que viaja en el carruaje.

El ser humano tiene un aspecto triple: el aspecto divino, aspecto humano y aspecto animal. El aspecto animal consiste en saber lo que necesitamos. Eso lo sabemos todos; cada uno sabe lo que necesita. Lo que uno ha de conseguir también lo sabe, esta es la parte inferior del ser humano.

En el ser humano hay también una parte humana, mediante la cual es consciente de lo que tiene que hacer. Habiendo venido hasta acá, se pregunta qué tiene que hacer en beneficio de la vida que le circunda. Eso es lo que se llama vivir con valores humanos: ayudar a otros, servir a otros, ser conscientes de las necesidades de los demás y dar satisfacción o cumplimiento a las necesidades de los demás. Toda la actividad de los negocios tuvo como mira primordial al comienzo el satisfacer las necesidades de la gente. Toda la actividad doméstica está hecha también para satisfacer las necesidades de los demás a cargo de uno. Cuando dos personas deciden vivir juntas, tienen que saber qué necesita el otro y dar una respuesta. Así se construye una relación que se desarrolla. La relación se desarrolla siempre y cuando yo sepa qué necesita el otro y el otro sepa qué necesito yo. Eso se traduce en cooperación mutua y ayuda, pero si sólo sé lo que yo necesito del otro y vosotros sólo pensáis en lo que podéis obtener de mí, eso se traduce en explotación mutua y conduce a las peleas, a las resistencias.

De modo que cuando estamos m√°s orientados hacia saber qu√© podemos conseguir de los dem√°s, nos encontramos en la parte inferior del ser humano. Hemos de saber qu√© hemos de dar a los dem√°s: c√≥mo puedo ser √ļtil a los dem√°s y seguir haci√©ndolo aunque el otro no nos lo pida. Reconocer la necesidad y dar una respuesta es el lado humano del ser humano.

El ser humano tiene también un lado divino en el que un ser individual se ocupa de las necesidades de un grupo más grande: la necesidad de un estado, de una nación o de una raza en la que hay un continuo servicio, olvidándose de sí mismo.

Vivir para uno mismo no es muy diferente de vivir como un animal. Las necesidades corporales todos las conocemos, pero si conocemos las necesidades corporales de los dem√°s, significa que hay un acto de amor reconocido en nosotros, y seguimos expresando ese amor igual que la madre hace con su hijo, dando este tipo de servicio hacia todos. Reconocer la necesidad en los dem√°s es el lado humano del ser humano. Del estado humano ascenderemos al estado divino en el que nuestras capacidades para ayudar se multiplican y la capacidad de ayudar a la gente crece en progresi√≥n geom√©trica, y nuestro progreso en la luz ser√° a trav√©s de ese auto-olvido, ese olvido de nosotros mismos que nos convertiremos en luz, que experimentaremos la luz que es la c√°mara divina en nosotros. La cabeza es la c√°mara divina en nosotros; el coraz√≥n y la garganta son las c√°maras humanas en nosotros. La parte del cuerpo que est√° por encima del diafragma y por debajo de la garganta es la c√°mara humana en el ser humano, y luego, lo que hay por debajo del diafragma es el instrumento o la parte correspondiente al veh√≠culo que se llama la parte animal. Alimentemos al animal y presidamos sobre √©l y as√≠ realicemos el viaje. Hemos de ser capaces de domar al animal, de domar a un caballo salvaje y cabalgarlo, de domar a un elefante y cabalgar sobre √©l. Hay en nosotros esa parte que es nuestro veh√≠culo y est√° claro que el veh√≠culo necesita un mantenimiento, igual que nuestros autom√≥viles necesitan mantenimiento, nuestro cuerpo tambi√©n necesita un mantenimiento. Pero el mantenimiento del autom√≥vil no es s√≥lo por mantenerlo, eso no es el final de todo. Mantener el veh√≠culo es a modo de medio para conseguir mejores fines. Supongamos que cada d√≠a limpiamos el autom√≥vil y le sacamos brillo para que el coche est√© reluciente, pero despu√©s no utilizamos el veh√≠culo para conducir, que es para lo que sirve. ¬ŅCre√©is que una persona ser√≠a sabia si simplemente aparcara su coche y todos los d√≠as fuera a echarle gasolina, a ponerle aire a las ruedas, limpiarle el polvo y sacarle brillo, pero no lo utilizara? ¬ŅAcaso un coche tiene esa finalidad? ¬ŅAcaso el caballo est√° s√≥lo para que se le alimente y se tenga cuidado de √©l? Est√° hecho para ser utilizado para el viaje.

Del mismo modo, el ser humano en su viaje eterno adquiere un cuerpo humano y tiene que hacer uso de él apropiado para progresar con ayuda del cuerpo humano, igual que cabalgando el progreso es más rápido que cuando uno camina, y del mismo modo que viajar en automóvil nos hace viajar más deprisa. De ese modo, no debemos identificarnos con el vehículo que tenemos. La parte correspondiente al vehículo en el ser humano es la mente, los sentidos y el cuerpo. La mente sabe lo que el cuerpo necesita; los sentidos son utilizados para satisfacer las necesidades del cuerpo, y luego se le da al cuerpo lo que es necesario. Hay una ley por la que a través del tiempo el cuerpo envejece; por muy excelentemente que lo mantengamos, después de un cierto periodo de tiempo, deja de ser válido. Así que, antes de que el cuerpo decaiga, el ser humano ha de aprender la utilización apropiada del cuerpo. Ayer hablé acerca de los detalles del cuerpo y dije que el cuerpo físico está sostenido por su contrapartida etérica. Los tejidos del cuerpo físico denso están preparados como base en el Centro de Base, el Muladhara, y su contrapartida superior es la forma etérica.

Todas las formas tienen una base et√©rica; teniendo al √©ter como base se produce la formaci√≥n f√≠sica densa. El √©ter es el cuerpo f√≠sico sutil y lo que nosotros vemos es el cuerpo f√≠sico denso. El cuerpo sutil o cuerpo et√©rico act√ļa en la parte superior del Muladhara. El Muladhara inferior, que gobierna el tejido f√≠sico y su manera de regularlo, se localiza en Escorpio; el Muladhara superior se localiza en Sagitario. Eso lo digo en beneficio de aquellos que estudian astrolog√≠a, porque en astrolog√≠a tenemos la flecha que llega a su blanco, a su diana como s√≠mbolo. Tener una meta noble nos ayudar√° a elevarnos. La vida no esta s√≥lo hecha para comer, beber, copular, dormir, etc., la vida no es s√≥lo eso, se pueden conseguir aspiraciones nobles. Hacer d√≥lares no es el √ļnico programa de por vida, ahorrar d√≥lares, comprar autom√≥viles, comprar apartamentos, comprar granjas, comprar yates, comprar aviones, ¬Ņpara qui√©n es eso √ļtil? No es √ļtil ni para nosotros ni para los dem√°s.

Cuando tenemos ya una noble aspiraci√≥n, estamos ya en la parte superior del centro Muladahara. Todas las capacidades que tenemos han de ser puestas a disposici√≥n de nuestros cong√©neres humanos. Ese es el prop√≥sito de la vida, as√≠ se comprende mejor el Reino de Dios en la tierra. Todo lo que hagamos ha de complacer a los corazones de los seres y eso lo podemos hacer a trav√©s de cualquier actividad. Cuando, por ejemplo, ofrecemos m√ļsica, la m√ļsica no es simplemente algo comercial, aunque puede ser tambi√©n comercial. Cuando es comercial s√≥lo miramos a ver cu√°nto dinero podemos sacar de ella, pero la m√ļsica es tambi√©n divina, uno puede inspirar a muchos seres a trav√©s de la m√ļsica, uno puede inspirarlos en la direcci√≥n correcta. Uno puede sembrar semillas de aspiraci√≥n a trav√©s de la m√ļsica, uno puede sanar a trav√©s de la m√ļsica, uno puede tocar regiones divinas de nuestro propio ser a trav√©s de la m√ļsica. Cuanto m√°s escogida y selecta es la m√ļsica, la alquimia ocurre en nosotros mucho mejor sin demasiada pr√°ctica del yoga. Cualquier cosa que hagamos en la vida, hagamos que est√© asociada con alguna aspiraci√≥n noble. Suponed que me dieran la tarea de limpiar el suelo de esta casa, pues yo lo limpiar√≠a tan bien, con una dedicaci√≥n tal, que la gente se sintiera contenta cuando mirase el suelo. Podemos mantener el suelo como un espejo. Cualquier cosa que hagamos, hemos de hacerla con dedicaci√≥n y dedicada a la gente en cuesti√≥n. Si desarrollamos una aspiraci√≥n noble en nosotros, aunque cocinemos, estaremos cocinando luz. Cocinar para uno mismo es como hacerse su propia sopa y caerse dentro de ella; si cocinamos y comemos para nosotros solos, no hemos hecho una gran cosa. Cocinemos con amor, y cocinemos con aspiraci√≥n noble para que aquellos que lo coman obtengan salud. Esa es la aspiraci√≥n noble mientras cocinamos.

Si yo voy a comprar ropa, cuando voy a comprar la ropa puede haber una aspiraci√≥n noble para que todos aquellos que son responsables de que esta t√ļnica haya tenido la forma que tiene, pedir que todos ellos sean protegidos por lo Divino y que todos ellos sean tambi√©n bendecidos y bienaventurados, porque yo tambi√©n soy protegido al llevar puesta esta t√ļnica. Os pod√©is imaginar cu√°nta gente hay detr√°s de la elaboraci√≥n de un vestido, por ejemplo. Para comenzar, los granjeros que preparan la elaboraci√≥n y el crecimiento del algod√≥n, y luego los tejedores que llevan el algod√≥n y tejen el hilo, y luego los que preparan los vestidos, y luego los que lo cortan a medida y hacen que nos quede precioso. En cualquier cosa que compremos podemos bendecir a aquellos seres responsables de lo que hemos comprado. Hay un gran lado invisible para cualquier cosa visible por peque√Īita que esta sea. Eso se puede ver en cualquier cosa. Cuando tenemos semejante aspiraci√≥n estamos ya colocados en el sendero, eso es lo que representa Sagitario, y pensar en querer hacer bien y ayudar a nuestros cong√©neres humanos, servir a los seres compa√Īeros.

El cuerpo etérico recibe las fuerzas vitales de la atmósfera y se las suministra al cuerpo físico. Así que está el cuerpo vital, que es el que suministra la fuerza vital a través del cuerpo etérico al cuerpo físico. El cuerpo vital es regulado por el Centro Sacro, y el suministro de vitalidad del cuerpo vital al cuerpo físico depende del grado de alerta del cuerpo etérico. La salud del cuerpo etérico. Es ley natural que aquellos que hacen las cosas para sí mismos, aquellos que buscan ventajas egoístas, no existe una aspiración noble en ellos. Así, poco a poco, el tejido etérico se va debilitando. Aquellos seres que son egoístas son los que desean todo para ellos mismos.

El deseo, pues, que es esencialmente divino, cuando es utilizado sin discernimiento no se le puede suministrar apropiadamente la fuerza vital al cuerpo físico, y cuando la fuerza vital no se le suministra apropiadamente al cuerpo físico, el cuerpo físico envejece más rápidamente porque no lo estamos utilizando con el propósito debido, que se nos ha dado; por eso contacta enfermedades y envejece más rápidamente, y entonces la enfermedad, el envejecimiento y la muerte se convierten en factores normales. Si uno tiene aspiraciones nobles, aunque su cuerpo tenga ciertos defectos congénitos, las enfermedades se detienen y se le suministra a uno la fuerza vital para que cumpla con el propósito de su vida. Por eso, para aquellas personas que trabajan por el bienestar de una comunidad grande, hasta que no cumplen con su misión, su cuerpo no les será un obstáculo. Las enfermedades que pueda tener su cuerpo no se manifiestan como obstáculo. Esa es una Ley superior y es que cuando uno se ha entregado a sí mismo a una causa noble, incluso hasta los defectos inherentes, hereditarios en el cuerpo humano se detienen y así el trabajo prosigue. Una vez terminado el trabajo, el cuerpo, entonces, sí, deja paso al envejecimiento. Por eso hay necesidad de reemplazar el deseo con la aspiración noble.

El cuerpo etérico, al ser un cuerpo sutil, es un transmisor de luz al cuerpo físico, no sólo le suministra vida, sino que también le suministra luz, y puede quedar afectado no sólo por deseos egoístas, sino por pensamientos negativos. De modo que, pensamientos y deseos, siempre y cuando no estén en sintonía con las Leyes de la Naturaleza, destruyen el tejido etérico; pero si los deseos y pensamientos están en sintonía con la Ley del servicio, el cuerpo etérico llega a sobrevivir al cuerpo físico. Esa es la belleza.

El cuerpo f√≠sico depende del cuerpo et√©rico. Antes de que el cuerpo f√≠sico envejezca, si el cuerpo et√©rico envejece, la muerte ser√° segura; pero si se mantiene bien al cuerpo et√©rico, aunque uno pierda el cuerpo f√≠sico, seguir√° estando en el cuerpo et√©rico y tendr√° continuidad de consciencia. Eso es lo que est√°n intentando ahora los cient√≠ficos de la espiritualidad. La espiritualidad es tambi√©n una ciencia, es tanto una ciencia como un arte y nunca es una superstici√≥n y una creencia. La creencia y la superstici√≥n son para aquellos que no quieren saber lo que son. Si uno lo sabe y trabaja conscientemente, puede sobrevivir con su cuerpo et√©rico incluso aunque el cuerpo f√≠sico se haya ido, porque la materia sutil no est√° sometida a la muerte y uno sigue teniendo la memoria y la consciencia de lo que uno ha sido y es durante muchas encarnaciones. Por eso hay gente que sabe incluso de sus vidas pasadas, qu√© es lo que ha estado haciendo, y cuando vuelven a retomar un cuerpo f√≠sico, siguen adelante con el trabajo que dejaron pendiente en la otra vida; del mismo modo que hoy hemos continuado ense√Īando a partir de donde terminamos ayer. Pero si el cuerpo et√©rico no sobrevive a la muerte del cuerpo f√≠sico, nos olvidamos del trabajo anterior. Si nos olvid√°ramos de lo que hicimos ayer, volver√≠amos a hacer la misma cosa hoy y tambi√©n ma√Īana y as√≠ el d√≠a de pasado ma√Īana, porque nos hemos olvidado por completo de lo que hemos hecho. Para los olvidadizos no hay progreso. Por eso, el Veda, la sabidur√≠a dice: ‚ÄúLa muerte es el olvido‚ÄĚ. Si uno muere con respecto a aquello que aprendi√≥ ayer, tiene que comenzar, pues, de nuevo, para volver a olvidarse de nuevo y olvidarse una vez m√°s. Eso es como la rana en el pozo que est√° intentando salir del pozo y salta dos pies y luego duerme durante el resto del d√≠a, y cuando duerme va resbalando y se cae a tres pies. Cuando se despierta se da cuenta de que est√° un pie m√°s baja que el d√≠a anterior. ¬ŅCu√°ndo saldr√°, pues, del pozo? A menos que tengamos continuidad de consciencia, no es posible progresar. Los grandes Iniciados son aquellos que han sido capaces de llevar a cabo esa continuidad de consciencia.

La Era de Acuario, como llamamos a la era actual, ofrece oportunidades de conseguir esa continuidad de consciencia; con este prop√≥sito la importancia del cuerpo et√©rico ha de ser cada vez m√°s conocida por la gente, y la importancia de mantener el cuerpo et√©rico intacto mediante una alimentaci√≥n apropiada, mediante una manera de desear apropiada, mediante un pensamiento apropiado. Cosas que explicamos ayer, cosas que han de ser observadas por completo. Tomar mucha luz de sol, tomar mucho aire fresco, beber mucha agua fresca y tener tambi√©n pensamientos de bienestar y positivos. Mantener los deseos personales bajo m√≠nimos y mantener la pureza del alimento que ingerimos. Todas esas son cosas a trav√©s de las cuales se puede mantener intacto el tejido et√©rico. Y recordemos que el color del tejido et√©rico es amarillo dorado, como luz dorada, y al color del cuerpo f√≠sico se le llama luz oscura; es una paradoja decir luz oscura, ¬Ņverdad? Pero se le dice oscura porque es la luz velada por la materia densa. La materia densa recubre a la luz, por eso se dice que es violeta. El cuerpo et√©rico es dorado, cuando ascendamos m√°s en nuestra charla encontraremos tambi√©n el cuerpo de luz radiante. Estos son los tres cuerpos a trav√©s de los cuales trabajan los grandes Iniciados: el cuerpo de luz radiante, de diamante; el cuerpo de luz dorada y el cuerpo f√≠sico. Los Iniciados se aparecen a los dem√°s en sus sue√Īos o en sus meditaciones con color blanco o con t√ļnicas o vestimentas blancas o de color dorado. Ellos utilizan conscientemente su cuerpo de luz dorada o su cuerpo de luz de diamante.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Aquellos de entre vosotros que hay√°is podido leer los libros del Maestro Djwhal Khul comprobar√©is que el Maestro dice: ‚ÄúTrabajo con tres cuerpos a tres niveles diferentes en tres lugares diferentes‚ÄĚ. √Čl dice que trabaja paralelamente y al mismo tiempo con los tres cuerpos. Nosotros, como no sabemos que tenemos las otras dos posibilidades, creemos que tiene tres cuerpos f√≠sicos en tres lugares diferentes. De modo que, para comenzar, comenzamos entendiendo que hay un tejido et√©rico que es la base del cuerpo f√≠sico y que se ha de mantener en buen estado porque se puede destruir si no sabemos c√≥mo desear. El deseo, siempre que tengamos la ignorancia relativa a ese deseo, desarrollamos en nosotros una materia gris que ser√° un obst√°culo para el cuerpo et√©rico. A todos los deseos se les llama materia gris.

            Cuando uno está descendiendo a tres mil pies de altitud y está aterrizando en un avión, uno puede ver que está aterrizando a partir del azul claro e introduciéndose en una materia gris antes de tocar tierra. Pues esa es la materia gris que también tiene el planeta, a la que los seres del planeta también contribuyen, esa es nuestra bella contribución al planeta. Aquí, en este caso, bella significa fea. La tierra misma tiene su materia gris, pero nosotros contribuimos a ella, es como la niebla densa y gris que no nos permite ver claramente.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† As√≠ que, mientras estemos viviendo en deseos, estaremos viviendo en la materia gris, y si bien esta ciencia no se explica, casi todas las teolog√≠as que existen en el mundo nos aconsejan mantener los deseos a su m√≠nimo. ¬ŅSab√©is? Hace dos mil a√Īos la ciencia de la espiritualidad y la ciencia del alma se conoc√≠an cient√≠ficamente, m√°s tarde vinieron religiones agresivas que se basaban en la fe y la superstici√≥n y esas religiones no contienen para nada ciencia en ellas, imponen una creencia e instalan la superstici√≥n y exigen seguidores ciegos, pero no gente que se pregunta. Esas religiones no quer√≠an que hubiera pensadores originales, quer√≠an seguidores ciegos que siguieran y obedecieran como ovejas, sin saber ad√≥nde van, sin saber por qu√© est√°n haciendo las cosas. Mucha gente no sabe por qu√© le reza a Dios, cree que le reza a Dios para tener su pan cotidiano, ese es un aspecto muy insignificante de la plegaria, conseguir el pan de cada d√≠a no es una gran cosa. Todo animal consigue su alimento, toda planta del planeta consigue su alimento. Tanto si les alimentamos como si no, desde el reino vegetal al reino animal y al reino humano sobreviven sin nuestra ayuda. Imaginaos que la persona m√°s rica de los Estados Unidos quisiera dar todo lo que tiene, y nosotros vamos y le pedimos un centavo nada m√°s, ni siquiera un d√≥lar.

Lo Divino es tan benevolente que es la base del sistema c√≥smico, solar y del sistema planetario, as√≠ como de nuestro planeta, de nuestro ser. Aquello que es la base de todo lo que existe, ¬Ņcu√°l es la oraci√≥n que hemos de dirigirle a ese ser? ‚ÄúPerm√≠teme que est√© contigo y condesciende a estar conmigo. Est√°, pues, conmigo y perm√≠teme que yo est√© contigo, si t√ļ estas conmigo, yo estoy contigo. Es decir, al estar t√ļ conmigo yo estoy contigo‚ÄĚ. Es suficiente con eso. Si uno est√° con el rey, uno recibe en el reino los mismos honores que recibe el rey, pero hemos de saber c√≥mo acercarnos al rey. El acercamiento al rey, llamado lo Divino, en sus estadios iniciales nos transmite la ciencia de restaurar el tejido et√©rico. Los Maestros de Sabidur√≠a han visualizado que de aqu√≠ (2001) a 200 a√Īos el cuerpo et√©rico va a ser una realidad en la comprensi√≥n de los seres humanos, y la ciencia har√° mucho por establecer y dejar clara esta realidad.

Est√° la ciencia que nosotros conocemos, que llamamos como tal, y la ciencia de la espiritualidad. A medida que la ciencia progresa cada vez m√°s, llegar√° a confirmar la sabidur√≠a universal que ya existe. Cada vez que hay un nuevo invento cient√≠fico est√° confirmando una afirmaci√≥n que se encuentra en los Vedas, porque los Vedas son universales, no se pueden limitar ni siquiera a nuestro planeta ni a nuestro sistema solar y mucho menos se pueden limitar a la sola humanidad. Los Vedas tienen que ver o se ocupan de la ciencia del cosmos y de la ciencia del hombre. De modo que ciencia y teolog√≠a se encontrar√°n. Si queremos saber esto, podemos leer Isis sin Velo, escrito por Madame Blavatsky. Como ciencia y teolog√≠a se van a ir encontrando, y por teolog√≠a entiendo ese tipo de teolog√≠a que conoce la potencia del n√ļmero, esa teolog√≠a que conoce la vibraci√≥n del sonido y esa teolog√≠a que conoce la velocidad del color y esa teolog√≠a que conoce la importancia de los s√≠mbolos y esa teolog√≠a que conoce las periodicidades de la creaci√≥n: los ciclos del tiempo. Esa teolog√≠a que hace una exposici√≥n cient√≠fica de esos cinco aspectos. Vuelvo a repetir: la potencia del n√ļmero, la vibraci√≥n del sonido, la velocidad del color, la energ√≠a del s√≠mbolo, las caracter√≠sticas del tiempo y sus ciclos. La ciencia ir√° confirmando cada vez m√°s y m√°s ese tipo de teolog√≠a y acabar√° con las teolog√≠as de fe ciega y superstici√≥n. Ese es el futuro. As√≠ que ya es m√°s que hora de que comencemos a conocernos a nosotros mismos.

La ciencia del yoga, los ocho pasos del yoga nos revelan la constitución interna del ser humano, mediante ello comprenderemos que hay un cuerpo vital del cual el cuerpo etérico es una parte y que el cuerpo etérico puede quedar destruido mediante un materialismo excesivo. Recordemos y tengamos bien presente que el materialismo es también algo divino, porque en la creación no hay nada que no sea divino, pero sólo cuando es excesivo produce un desequilibrio. Como dije ayer, incluso el alimento nutritivo tomado en exceso puede convertirse en veneno.

De modo que, cuando se trata del cuerpo et√©rico, hemos de aprender a trabajar con el deseo. El deseo est√° relacionado, por lo general, con cosas del mundo objetivo: el deseo de dinero, el deseo de propiedades, el deseo de tener a gente. Estos deseos desarrollar√°n un cuerpo que no tenemos, naturalmente, y que se llama cuerpo emocional. Veamos, el cuerpo de deseos es natural, pero el excesivo deseo hace que crezca la materia gris; si no tuvi√©ramos cuerpo de deseos, no podr√≠amos desear ni siquiera aprender la sabidur√≠a; si no existiera el deseo, ¬Ņd√≥nde estar√≠a el deseo de sabidur√≠a? Si no existiera el deseo, ¬Ņd√≥nde estar√≠a el deseo por lo Divino? Si no existiera el deseo, ¬Ņd√≥nde estar√≠a el deseo de conocimiento? Por eso he escrito en la pizarra, al final de la charla de ayer, que el deseo es divino y que la emoci√≥n es diab√≥lica.

Las antiguas escrituras hind√ļes no condenan nunca el deseo. Si uno no tiene deseo, tampoco tiene deseo de comer, tampoco tiene deseo de ver y no tiene tampoco deseo de escuchar, ni tiene deseo de sabidur√≠a, ni tiene deseo de autorrealizaci√≥n, ni deseo de progresar. Por eso el deseo es divino.

La excesiva utilización de ese principio del deseo es lo que causará un hincharse, un inflarse del cuerpo de deseos y llegará a afectar al cuerpo etérico. Por eso se tiene que dar la necesidad de entender lo apropiado de los deseos.

Ahora vamos a llegar al cuerpo mental. Como esto es una ense√Īanza, siempre hay repeticiones. La ense√Īanza es algo que consiste en que entiendan lo que se dice todos y cada uno. Dar una conferencia es simplemente soltar todo lo que uno tiene que decir sin preocuparse de si los que est√°n escuchando lo entienden o no. Si yo simplemente compartiera la informaci√≥n que tengo sin preocuparme de si hab√©is entendido o no, eso ser√≠a una conferencia. La ense√Īanza es algo que consiste en que un estudiante medio comprenda y asimile todo lo que se ha dicho.

De momento y hasta ahora hemos comprendido que tenemos un cuerpo f√≠sico que est√° sostenido por un cuerpo et√©rico, y que ese cuerpo et√©rico est√° sostenido a su vez por un cuerpo vital, y que entremedias tenemos tambi√©n un cuerpo de deseos que tiene como finalidad pensar en el bienestar de los seres, pero que si no se utiliza apropiadamente, puede destruir estos tres cuerpos mencionados: el vital, el et√©rico y el f√≠sico. Ese es el poder negativo del excesivo deseo, y otro nombre que se da al excesivo cuerpo de deseos es cuerpo emocional. ¬ŅSab√©is? Cuando tenemos excesivos deseos y cuando esos deseos no alcanzan su satisfacci√≥n o plenitud, nos enojamos. El enojo viene cuando lo que deseamos no se consigue, no se logra. El ejemplo m√°s sencillo es: yo tengo hambre y no me dan de comer, eso es suficiente para que una persona se enoje; cuando se niega el deseo, uno se enfada; hay enfado, hay odio. Hay gente que dice as√≠, con √©nfasis: ‚ÄúTe odio‚ÄĚ, ¬Ņpor qu√©? S√≥lo porque no se me ha dado de comer a la hora precisa en que toca la comida. Entonces, cuando se le da de comer a uno y la comida no est√° muy gustosa, uno va y rompe el plato. Del enojo al odio, del odio a la irritaci√≥n. Supongamos que un deseo fuera continuamente satisfecho, simplemente se me da como pauta, sin tener que preguntarlo yo. Suponed que mi esposa me sirve con toda su atenci√≥n y sin siquiera que yo le pregunte, ella satisface todo lo que yo necesito en abundancia. ¬ŅSab√©is lo que ocurre? Que entonces me entra la soberbia, aquellos que son excesivamente servidos se vuelven orgullosos. La √ļnica soluci√≥n es cortar el servicio con unas tijeras, es como pinchar la burbuja, se deshincha. Todas estas cosas provienen del deseo, son las cualidades negativas que desarrolla el cuerpo emocional y matan el tejido et√©rico; por eso hemos tener una conducta que no interfiera con el tejido et√©rico.

Con esto hemos descrito una parte del veh√≠culo, que es el aspecto f√≠sico en relaci√≥n al Centro de Base; el aspecto et√©rico relacionado con la parte superior del Centro de Base; el aspecto vital relacionado con el Centro Sacro. Y ahora, el plexo solar que tiene que ver o est√° en relaci√≥n con la mente del cuerpo. El cuerpo tiene una mente, por eso nos dice lo que necesita el cuerpo. Este tipo de mente tambi√©n la tienen los animales: de modo que la mente del cuerpo tambi√©n es divina porque nos dice lo que necesita el cuerpo. Si la mente no nos dijera lo que necesita el cuerpo, no responder√≠amos a las necesidades del cuerpo. De modo que el cuerpo mental nos recuerda las necesidades corporales. De lo que necesitamos nos informa de manera general la mente del cuerpo, pero lo que necesitan los dem√°s nos lo informa otra mente, que se llama la mente superior. Todos sabemos, en general, lo que necesitamos y eso es lo que he dicho antes, que los animales tambi√©n lo saben. ¬ŅPor qu√© los animales van por el bosque a buscar su alimento? Cuando logran conseguir el alimento para el d√≠a, descansan. Cuando vuelven a tener hambre, otra vez se ponen a buscar alimento, y cuando han comido, est√°n satisfechos.

Del mismo modo, un tipo de mente as√≠ est√° en nosotros; por eso sabemos que necesitamos caf√© por la ma√Īana o los que tienen una costumbre sana necesitan un zumo de frutas o si uno sigue la naturopat√≠a, uno sabe que necesita un vaso de agua. Esto nos lo recuerda la mente del cuerpo, y luego, el desayuno, el almuerzo, la ropa‚Ķetc. Ad√≥nde tenemos que ir para disfrutar, a qui√©n tenemos que ver, qu√© tenemos que escuchar para hacernos felices a nosotros mismos. Por eso los cinco sentidos, que son los lugartenientes de la mente, le sirven a la mente y la mente contin√ļa sirviendo al cuerpo. Esa mente existe en nosotros, esa mente exige de todas partes, le exige a la gente lo que necesita, reexige a los √°ngeles lo que necesita e incluso le exige a lo Divino lo que necesita. Ese es el tipo de mente que le pide a lo Divino que la autosatisfaga a ella. Esa mente es consciente del cuerpo, no sabe ni conoce nada m√°s. Esa mente, pues, se encuentra en el Plexo Solar y su elemento es el fuego. El elemento del Centro Sacro es el agua. La fuerza vital actuando a trav√©s de las corrientes sangu√≠neas. La materia s√≥lida f√≠sica densa es el elemento del Centro de Base. Entonces, ahora llegamos ya por encima del diafragma en donde el ser humano tiene que ser despertado. Si hoy en d√≠a hay tanto conflicto como hay en el planeta, en la humanidad, con el terrorismo y los asesinatos bestiales entre unos y otros, poniendo al frente las teor√≠as de uno a costa de los dem√°s. El capitalismo intentando ser como es, agresivo; el comunismo intentando ser como es, resistente; el socialismo intentando sobrevivir. Todo el mundo tiene su propio ‚Äúismo‚ÄĚ, por as√≠ decirlo. Yo quiero que mi ‚Äúismo‚ÄĚ, entre comillas, progrese y por eso hay terrible conflicto en la humanidad. Yo quiero que todas las mujeres del planeta lleven por vestido solamente saris porque en mi regi√≥n todas las mujeres llevan saris. Este modo de pensar proviene del Plexo Solar, y consiste en que lo que yo creo es la cosa correcta y que lo que yo como es la √ļnica cosa correcta. Cualquier cosa que yo haga es lo correcto y todo lo que hacen los dem√°s est√° equivocado. Esas son tipo de personas que deciden lo que para ellos est√° bien por todos.

5) Si desarrollamos esa capacidad de ver qu√© es lo mejor para todos, estamos entrando dentro de lo que se llama el humanismo. La gente que se alimenta s√≥lo a base de trigo cree que otras personas que comen arroz est√°n equivocadas. La gente que come arroz, por lo general, cree o piensa que los que comen trigo est√°n equivocados, y se r√≠en unos de otros, diciendo: ‚ÄúPobrecitos, s√≥lo comen arroz‚ÄĚ, y los otros tambi√©n se r√≠en y dicen: ‚ÄúPobrecitos, solamente comen trigo‚ÄĚ. ¬°Qu√© de necios es eso! As√≠ tambi√©n uno se r√≠e de lo Divino. Hay mil maneras de comunicarse con Dios, pero mucha gente dice o cree: como yo lo hago es la manera correcta de hacerlo y los dem√°s son pecadores, todos est√°n condenados por mi dios, condenados al precipicio m√°s profundo y sin fondo. Dios o lo Divino es todo compasi√≥n, y en su diccionario no existe la palabra condena. Por un lado decimos: Mi dios es todo compasi√≥n y condenar√° al infierno a todos aquellos que no lo adoren. ¬ŅC√≥mo puede ser eso posible? ¬ŅC√≥mo puede un ser todo compasivo condenar? As√≠ tambi√©n, la necedad seguir√° existiendo siempre y cuando sigamos existiendo en el Plexo Solar. Eso es como la gente que dice: mi ventana es la √ļnica ventana por la que se puede ver el sol. El otro tambi√©n ve el sol desde su ventana, pero yo no estoy de acuerdo: no, eso no puede ser, el sol s√≥lo se puede ver desde mi ventana; ven a mi casa y mira por mi ventana y ver√°s el sol, no hay otra manera de verlo. Ese es el tipo de inteligencia que esta humanidad de ahora lleva teniendo desde hace 2.000 a√Īos. Uno no puede decir que seamos verdaderamente gente sabia, y porque decimos que nuestra ventana nos deja ver el sol y yo no estoy de acuerdo con eso, me asegurar√© adem√°s de que tu ventana quede destruida. Esa es la destrucci√≥n mutua que est√° teniendo lugar hoy d√≠a en el planeta en nombre de la religi√≥n. ¬ŅPuede haber una ignorancia m√°s profunda que esta? As√≠, la gente vive en sus puntos de vista, muy firmemente metidos en ellos y no permiten ning√ļn otro. Dios, el Se√Īor, es un Dios celoso que no tolera a ninguno m√°s, si Dios es un ser celoso, no lo queremos porque nosotros somos tan celosos como √©l.

De modo que todos estos puntos de vista, estas diferencias, estos desacuerdos, estas discordias que nos llevan a herirnos mutuamente, que nos llevan a matarnos mutuamente, que nos llevan a destruirnos mutuamente, se deben a que tenemos un pensamiento muy estrecho, muy angosto. Por eso se dice que la mente del cuerpo es estrecha, muy angosta, demasiado peque√Īa, uno no puede ver verdaderamente nada con ella, y esta mente tiene que ser ayudada y complementada por la mente superior. Aqu√≠, en la mente del cuerpo, el fuego est√° en funcionamiento, por eso hay mucho sentido de quemaz√≥n. Individualmente, todas las personas estamos en fuego por dentro, ardiendo, y ese ardor por dentro es debido a nuestra manera de pensar que no es aceptada por otros. Cuando hay dos personas en la misma casa que no piensan de la misma manera, hay peleas, hay ardor, hay quemaz√≥n y el consiguiente fuego interior. Por eso hay una afirmaci√≥n que dice: ‚ÄúSi somos tres, somos ya multitud‚ÄĚ. Es como estar en una multitud cuando hay tres personas en la misma casa, porque dos no est√°n de acuerdo, y si tres est√°n en desacuerdo, ¬°imaginaos! Habremos invitado al infierno a nuestra casa. Pero si comprendemos que hay tres maneras diferentes de pensar y respetamos la manera de pensar de cada uno, podemos coexistir. Veis, no todas las lenguas tienen el mismo gusto, si hay tres lenguas en casa, hay diferentes gustos. ¬ŅAcaso no cocina una madre para darle gusto a las tres lenguas? Si a mi marido le gusta esto, yo le cocino esto; si a mi hijo le gusta esto, pues yo lo cocino; si a m√≠ me gusta esto, pues yo tambi√©n lo cocino. As√≠ se ocupa uno del gusto de todos. Esta manera de pensar le coloca a uno por encima del diafragma, ah√≠ es donde tenemos el alivio del aire fresco que entra en nosotros. Por eso tenemos al Centro del Coraz√≥n y al aire que est√°n conectados. Por fin recibimos un poco de alivio.

La gente que vive en estos apartamentos, suponed que se pusieran a pelear en estos apartamentos unos con otros, salieran afuera y respiraran aire fresco en la playa para poder volver de nuevo y luchar una vez m√°s. Veis, la frescura del aire le da un alivio al ser. ¬ŅAcaso no buscamos el aire fresco de la playa, acaso no buscamos el aire fresco de los bosques, acaso no buscamos el aire fresco de los montes y las colinas y la suavizante brisa de un r√≠o que calma con su corriente? Porque el alma est√° anhelando algo fresco. Por eso el Se√Īor dice: ‚ÄúEntre las cosas que m√°s refrescan en la Creaci√≥n, yo soy el aire‚ÄĚ. As√≠ habla el Se√Īor en el Bhagavad Gita.

El aire refrescante nos refresca por completo, y el aire funciona en la constituci√≥n humana a trav√©s del Centro del Coraz√≥n, por eso la respiraci√≥n es la urgencia del ser por recibir aire fresco en su interior. Esa respiraci√≥n tiene su base en la pulsaci√≥n y a esa pulsaci√≥n se le llama el principio del coraz√≥n, principio que act√ļa a trav√©s del √≥rgano f√≠sico del coraz√≥n.

As√≠ llegamos al cuarto elemento, que llamamos el aire, en donde comenzamos a aprender a aceptar el punto de vista de los dem√°s. La coexistencia es posible si aprendemos a respetar el punto de vista de los otros. Dos personas diagonalmente opuestas pueden vivir juntas y ser con el tiempo complementarias entre s√≠. Si yo no impongo mi dogma en la casa y los dem√°s no imponen su dogma sobre m√≠, la casa estar√° llena de aire fresco. Esa es la belleza de la coexistencia: ‚ÄúYo me gobierno a m√≠ mismo y dejo que los dem√°s se gobiernen a s√≠ mismos‚ÄĚ. El instinto por gobernar a los dem√°s es un instinto animal. Recordemos esto, hagamos el favor de recordar esto. Nuestro problema consiste en que queremos imponer nuestras opiniones sobre los dem√°s, hacer que se dobleguen y que sigan lo que nosotros decimos. Eso no funciona, la cosa funciona cuando uno comienza a aceptar el punto de vista del otro. Si yo acepto el punto de vista de mi mujer, ella tambi√©n va a aceptar mi punto de vista. Si somos buenos seguidores, seremos los l√≠deres. Cuando aceptamos el punto de vista de los dem√°s, ellos instintivamente tambi√©n sienten aceptar nuestro punto de vista.

Si vengo con un fuerte impulso de mi oficina, pensando: ‚ÄúPor la tarde vamos a ir a un restaurante de la playa, comeremos all√≠ y respiraremos el aire puro, fresco‚ÄĚ, puede que mi mujer venga a casa con otra idea de ir a ver una pel√≠cula. Ella tambi√©n tiene su propio modo de pensar, o puede que diga: ‚ÄúVamos a ir a un templo‚ÄĚ. As√≠ que, al llegar a casa y haber expresado cada uno la idea que tiene, seamos nosotros los primeros en aceptar el punto de vista, la idea del otro, y digamos: ‚ÄúBueno, de acuerdo, esta semana vamos a ir al templo y la semana que viene podemos ir a la playa‚ÄĚ. Este modo de aceptaci√≥n y de respeto por el punto de vista del otro nos llevar√° a un acto de buena voluntad, y cuando hacemos un acto de buena voluntad, ello causa un recordatorio en el coraz√≥n del otro ser. Es recordado aqu√≠, en el coraz√≥n y uno se dice: ‚ÄúDe acuerdo, ella respeta mi opini√≥n y viene conmigo al templo, as√≠ que la pr√≥xima vez le voy a proponer que vayamos a ese restaurante de la playa que ella dec√≠a‚ÄĚ. Eso por lo general funciona, si bien puede haber excepciones, pero las excepciones siempre confirman la regla. Por eso, hay una manera de seguir para liderar: ‚ÄúPara ganar, soltar‚ÄĚ. Cuanto m√°s aprende uno a dar, m√°s empieza a ganar. Cuanto m√°s otorga uno, ganar√° otra cosa. ¬ŅAcaso Jesucristo no cedi√≥? En todo, √©l no discuti√≥, √©l sab√≠a que con otorgar iba a conquistar todo el planeta. Hay dimensiones m√°s elevadas de comprensi√≥n. Si hay decepci√≥n, que uno sea el decepcionado, pero no el que le hace al otro decepcionarse. Todas estas afirmaciones se comprenden a partir del Centro Superior del Coraz√≥n, y ah√≠ es donde los puntos de vista poco a poco ceder√°n y uno aprende a incluir m√°s que a excluir. La exclusi√≥n es la magia de la mente inferior, la inclusi√≥n es la magia de la mente superior.

Cuando comenzamos a incluir puntos de vista de los dem√°s y estamos dispuestos a cooperar, entramos en las √°reas humanas de nuestro ser y ah√≠ es donde estamos en aire fresco y nuestra medida de luz es mayor. Entonces recibimos sobre todo pensamientos de buena voluntad: ¬ŅQu√© debo hacer? Y no qu√© tengo que conseguir, qu√© debo hacer en beneficio de los dem√°s. Al levantarnos por la ma√Īana no recibimos el pensamiento de: ¬ŅQu√© me va a ofrecer este d√≠a que amanece? No busquemos que el d√≠a nos ofrezca nada. Tomemos el d√≠a como una oportunidad para ver qu√© le podemos ofrecer a √©l. Ese es el trabajo duro, este tipo de orientaci√≥n comenzar√° a inspirarnos y entonces entramos en contacto con las ense√Īanzas inspiradoras y tambi√©n entraremos en contacto con seres inspirados y nuestras inspiraciones encontrar√°n una clave para manifestarse. Si alguien est√° aspirando a una causa noble, hay un arreglo en la naturaleza y es que dependiendo de la fuerza de la aspiraci√≥n noble, con la misma intensidad eso atrae o llama la atenci√≥n de un ser inspirado. Tan fuerte como sea la aspiraci√≥n de uno, en la misma medida recibe el contacto de un ser inspirado.

As√≠ que, cuando uno comienza el d√≠a con la idea de ofrecer algo de su parte a ese d√≠a, de ofrecerse uno mismo a la gente, nos va mejor y seguimos viviendo en el coraz√≥n. Eso nos permitir√° recibir una mayor medida de luz, una mayor medida de armon√≠a. Ah√≠ es donde estamos empezando ya a entrar en el ser interior. Ayer os habl√© de las herramientas internas y de las herramientas externas. Las herramientas externas son: la mente del cuerpo, los sentidos y el cuerpo f√≠sico. Las herramientas internas son: la mente superior, que en s√°nscrito se llama Buddhi. Sab√©is, el plano b√ļddhico es el plano de luz. Hay una cierta luz que empieza a desplegarse en nosotros, el coraz√≥n se despliega, se abre. El le√≥n en nosotros sale de la gruta del coraz√≥n, el le√≥n es un s√≠mbolo de nobleza y de ser directo, as√≠ como un s√≠mbolo de protecci√≥n, un s√≠mbolo de amor, un s√≠mbolo de dignidad. As√≠ s√≥lo le preocupa a uno c√≥mo gobernarse a s√≠ mismo en beneficio de los dem√°s, a uno no le importa regir a nadie. Eso es lo que se llama autocracia, cosa que los sabios de todos los tiempos visualizaron. La democracia es un resultado de esto, dejemos que la gente se gobierne a s√≠ misma, ¬Ņpara qu√© necesitamos a los reyes? ¬ŅPor qu√© tiene que haber un solo individuo que gobierne a un mill√≥n? Necesitamos a los reyes o a los gobernantes que nos gobiernen cuando no sabemos c√≥mo gobernarnos nosotros solos. Que las monarqu√≠as hayan sido desplazadas por la democracia representa una evoluci√≥n en el pensamiento humano, pero luego, sin embargo, en vez de reyes hemos colocado presidentes y primeros ministros que hacen la misma cosa. ¬ŅPor qu√©? Porque todav√≠a no sabemos c√≥mo gobernarnos a nosotros mismos, necesitamos que alguien nos gobierne. De modo que aprender a gobernarse uno mismo es la disciplina fundamental en el reino humano. De los animales hay alguien que se ocupa, que tiene cuidado.

Cuando los seres humanos son conscientes de sí mismos, que pueden pensar por sí mismos, que pueden gobernarse a sí mismos…, hasta la fecha, sin embargo, no lo hemos aprendido, y por eso se ha hecho un desplazamiento ilusorio mandando lejos a los reyes.

Entre trescientos a cuatrocientos a√Īos antes de Jesucristo hab√≠a pensadores en Grecia que promovieron estas mismas ideas: La Rep√ļblica de Plat√≥n, las teor√≠as de S√≥crates, la filosof√≠a de Dem√≥crito, lo que se llama hoy d√≠a democracia. Imaginaos que 500 a√Īos antes de Jesucristo hab√≠a ya una manera de pensar as√≠, como la de hoy en Grecia, pues toda esa manera de pensar hoy d√≠a se ha ido por el desag√ľe. Grecia fue conquistada por la gente emocional y la sabidur√≠a de Grecia fue enterrada. La cumbre de Grecia se dio 500 a√Īos antes de Jesucristo. Y luego, 3.000 a√Īos antes de Cristo hubo un rey en India que expuso la misma idea, la dio a la gente y la demostr√≥ √©l mismo en su vida.

Demócrito, Sócrates y Platón no eran reyes ni gobernantes, sino que solamente abogaban por la democracia, cosa que era tomada como un ataque por los reyes. Así que todos ellos fueron o intentaron ser sistemáticamente asesinados; incluso a Pitágoras lo asesinaron también porque daba demasiada sabiduría. Pitágoras le negaba la sabiduría a la gente de poder que era corrupta, su sabiduría era considerada como muy mágica, pero él no se la daba a la gente corrupta, así que tuvieron que quemarlo. La historia humana está llena de cosas de estas, pero como ellos no eran reyes no podían implementar, realizar las cosas.

2.500 a√Īos antes de estos pensadores, como digo, hab√≠a un rey en India que se llamaba Vasudeva, el padre de Krishna el Se√Īor. Vasudeva era tan avanzado en su ser que, cuando le nombraron rey, √©l encontr√≥ que no hab√≠a dignidad en gobernar. Es innoble gobernar a otros seres humanos compa√Īeros como si fueran seres inferiores. Todo ser humano es igual al otro, d√©mosle el conocimiento para que se autogobierne. Por qu√© deber√≠a yo, se dec√≠a, gobernar a todos estos compa√Īeros y hermanos m√≠os y paisanos. Yo no quiero este trono que me toca, que este trono lo tome cualquiera que quiera, yo quiero llegar hasta la gente, yo quiero vivir con las comunidades, yo quiero compartir el conocimiento y la sabidur√≠a que tengo con ellas y darles un modo de vida armonioso y preparar y construir comunidades autosuficientes y que se valgan por s√≠ solas. Daos cuenta de la nobleza de ese pensamiento, y un rey adem√°s que hace eso. √Čl fue el que cre√≥ pueblos, aldeas y comunidades autosuficientes, incluso hoy, al cabo de 5.000 a√Īos, porque 2.500 a√Īos antes de S√≥crates significa que han pasado 5.000 a√Īos hasta ahora, porque ya han pasado 2.000 a√Īos desde que Jesucristo existi√≥ como tal, y esos pensadores de Grecia mencionados vivieron 500 a√Īos antes de Jesucristo, as√≠ que 2.500 a√Īos ya. Y este rey, Vasudeva, vivi√≥ 2.500 a√Īos antes que estos pensadores griegos y prepar√≥ comunidades, pueblos autosuficientes y que se val√≠an por s√≠ mismos y que intercambiaban lo que ten√≠an con otras comunidades. As√≠ que fue m√°s aplaudido como un gran ser porque vieron en √©l al m√°s querido de los amigos y a un ser divino. Era la divinidad que estaba en proximidad total con la gente, la gente estaba llena de alegr√≠a. Imaginaos que un rey viene y se pone a vivir con nosotros y se ocupa de todos los detalles de nuestra vida y mejora todas nuestras condiciones de vida y nos da tambi√©n la sabidur√≠a de la divinidad y ese es nada m√°s y nada menos que el padre de Krishna el Se√Īor, que hasta incluso hoy d√≠a en India ha permanecido como un ejemplo √ļnico, digo ejemplo √ļnico porque no hay un ejemplo paralelo. Hoy d√≠a la fuerza de India est√° en sus pueblos y hasta la fecha la fuerza de India son sus pueblos y todo esto se debe al pensar desde el coraz√≥n. A esto se lo llama manera de pensar leonina.

Si uno es gobernado por la individualidad de Leo, se vuelve orgulloso y quiere gobernar, y la palabra de uno quiere prevalecer en sus alrededores; pero cuando hemos superado nuestra individualidad y hemos dejado de lado las cosas placenteras y bonitas de nuestra personalidad, entonces dejamos que los dem√°s se gobiernen a s√≠ mismos. Nosotros nos preocupamos de gobernarnos a nosotros mismos. A estas comunidades en India se les llama Vrindavans, y este es el concepto que ahora est√° intentando copiar esa comunidad que se llama La Consciencia de Hare Krishna, que consiste en tener tierra para cultivar, vacas y otros animales y vivir de la tierra y del ganado, ensalzando y alabando al Se√Īor y vivir en agradecimiento por la plenitud de Dios.

Entonces, todos los miembros de los Vrindavans hacen su trabajo y entran en comunión con el trabajo y fuera del trabajo. Este fue el mismo concepto que se llevó consigo Pitágoras cuando vino a India a estudiar, y luego estableció comunidades pitagóricas, y es el mismo pensamiento que fue tomado por los pensadores de la comunidad judía y comenzaron a crear los kibutz. Y es el mismo concepto que fue reintroducido por el Maestro Djwhal Khul con el nombre de El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Nosotros hemos de aprender a vivir como grupo, los grupos se forman para aprender a vivir juntos, no para luchar, no para demostrar nuestra discordia o nuestro desacuerdo, no para romper, no para intentar dominarse unos a otros. Eso significará tanto como la desacralización del noble concepto de grupo.

Así que aprender a ser un grupo, a vivir en una sola consciencia tiene que ver con el corazón y eso comenzará a iluminar otro cuerpo en nosotros que se llama cuerpo causal, y cuando el cuerpo causal está siendo construido mediante ese proceso de autogobierno y libertad para los demás, y mediante el proceso de inclusión, nuestra comprensión y nuestro entendimiento se ensanchan y salimos de esa mente angosta y estamos en una mente más amplia y nuestra mente acomodará a tantos como nos sea posible. Cuando estamos en ese tipo de mente, sentimos que somos un fracaso si excluimos a alguien. Todos están incluidos y poco a poco la sabiduría amanece, el gusto por la sabiduría llega, lo que aumentará nuestra comprensión y eso nos dará otras herramientas más para trabajar con la sabiduría, y la luz crece y el cuerpo causal crece. Así, el triángulo interior rompe las limitaciones de la mente estrecha y su cuerpo, crece más allá de la consciencia del cuerpo. Esa es la manera en que las herramientas internas ganan superioridad sobre las herramientas externas. De ese modo se produce la formación del doble triángulo en el que tenemos un triángulo con el vértice hacia arriba sobrepasando a otro triángulo con el vértice hacia abajo, y es un triángulo de luz que se llama El Templo de Salomón. Todos nosotros tenemos que construir El Templo de Salomón en nuestro interior.

La construcci√≥n del Cuerpo Causal para incluir a tantos como nos sea posible, para servir a tantos como nos sea posible, para ser √ļtiles a tantos como nos sea posible es el resultado del establecimiento del Templo de Salom√≥n. El Templo de Salom√≥n tiene un aspecto simb√≥lico, est√°n las s√≠labas originales: SOL, OM, OM. Los secretos de estos sonidos SOL, OM, OM, eran conocidos por los celtas.

Vamos a concluir la ense√Īanza por hoy habiendo llegado al Templo de Salom√≥n, que es una posibilidad que existe para cada uno de nosotros. El Templo de Salom√≥n est√° ahora escondido y latente en nosotros y tiene que ser construido.

La destrucción del templo es simbólica de la destrucción del templo interior de la humanidad, tenemos que reconstruirlo.

Cuando Jesucristo fue insultado por las autoridades del templo, √©l declar√≥ una profec√≠a diciendo: ‚ÄúSetenta a√Īos despu√©s de que yo me vaya, ¬°Oh, t√ļ, Jerusal√©n! T√ļ ser√°s destruida porque has insultado a la Divinidad dentro del Templo‚ÄĚ. Es una profec√≠a relativa al tiempo. Jesucristo sab√≠a el materialismo tan rasero, tan bajo que iba a predominar.

6) En los Vedas a este Templo se le llama Cuerpo Causal, siendo el nombre s√°nscrito Karana sarira, que es un cuerpo en nosotros. Este es el cuerpo de diamante cuando crece en su punto √≥ptimo, eso es lo que tenemos que construir para permitir que el trabajo de Dios ocurra, porque Dios hace el trabajo, hace las cosas a trav√©s del templo. Entonces, si nosotros construimos el templo dentro de nosotros, Dios act√ļa a trav√©s de nosotros. Esa es la belleza de construir un templo, y por esa raz√≥n tenemos que visitar los lugares sagrados como los templos. El templo existe en todo Centro del Coraz√≥n, tenemos que abrir las puertas del templo mediante una comprensi√≥n correcta y una conducta correcta, entonces entraremos al templo, y luego, hagamos servicio en el templo.

Así que trabajamos para el templo, trabajamos para la Divinidad del templo y nos vamos acercando a la Divinidad del templo hasta que lleguemos a tener identidad completa con esa Divinidad del templo.

Saludos fraternales de coraz√≥n a los hermanos/as que est√°n reunidos aqu√≠ esta tarde. Hemos estado intentando comprender la constituci√≥n del ser humano y, esencialmente, en el primer d√≠a habl√© acerca del ser interno y del ser externo. El ser interno, que es el morador, y el ser externo, que es el veh√≠culo. Expliqu√© que la mente, los sentidos y el cuerpo son las herramientas externas; y dije tambi√©n que hay herramientas internas, como la mente superior, que nace en forma de discernimiento y llega a desarrollarse y a estar de acuerdo con los puntos de vista de los dem√°s. Y vimos como se desarrollaba a√ļn m√°s llegando a ver las necesidades de los dem√°s en preferencia a las necesidades de uno y llegando a dar cumplimiento a las necesidades y al bienestar de los dem√°s m√°s que a las nuestras, m√°s que a vivir para completar los fines de uno mismo.

También dijimos que el ser humano tiene el cuerpo físico y que los tejidos físicos del cuerpo están regulados por el Centro de Base, el Muladhara, y que el cuerpo físico está sostenido por el tejido etérico que dijimos estaba situado en la parte inferior del centro del Muladhara, el Centro de Base, y que el cuerpo físico está sostenido por la fuerza vital, que es recibida por el cuerpo vital desde dentro del ambiente y es suministrada al cuerpo físico mediante el cuerpo etérico.

También dijimos que el centro relacionado con la fuerza vital es el Centro Sacro y que el excesivo deseo y el tener deseos indeseables daban como resultado una materia gris que es un obstáculo para el fluir de la vida del cuerpo vital hasta el cuerpo físico y que también destruye el tejido etérico del cuerpo. Y dijimos también que era más importante restaurar el cuerpo etérico, que a su vez será el que restaure al cuerpo físico. Y también dijimos que hay que tener una conducta tal que el cuerpo etérico sobreviva al cuerpo físico. Ese conocimiento nos permitirá seguir manteniendo nuestra consciencia más allá de un cuerpo físico que podamos tener, y los beneficios de semejante continuidad fueron explicados, y también se dijo que la supervivencia del cuerpo etérico más allá del cuerpo físico da como conclusión trascender la muerte.

De modo que nuestra meta es que el cuerpo et√©rico no sufra ning√ļn da√Īo, eso conlleva la regulaci√≥n de los deseos, lo que impide el surgir del cuerpo emocional. Tambi√©n expliqu√© como un exceso de deseo lleva a variedad de emociones.

Y tambi√©n habl√© con todo detalle del cuerpo mental, y dijimos que el cuerpo mental sabe lo que necesita el cuerpo, que dijimos que era la mente del cuerpo y que no deja de informar en todo momento de lo que necesita el cuerpo. Por lo general y sobre todo se ocupa de las necesidades del cuerpo, cu√°nto dinero se necesita para mantenerse y de cu√°ntos modos ha de ser mantenido, y que por mucho que intentemos mantener el cuerpo, el cuerpo seg√ļn las Leyes de la Naturaleza decae, envejece.

Así que el cuerpo mental, el cuerpo vital y el cuerpo etérico, así como el cuerpo físico están todos situados por debajo del diafragma, respectivamente en el Plexo Solar, en el Centro Sacro, en la parte superior del Centro de Base o Muladhara y en la parte inferior del Centro de Base o Muladhara.

También expliqué que esto constituye el vehículo del ser humano y que también constituye la parte animal que hay en el ser humano. Dije que ha de ser presidido por el ser humano, por el hombre, y entonces al ser humano se le considerará humano. Luego, el ser humano comienza a ser verdaderamente humano cuando uno comienza a pensar en el bienestar de los demás. Mientras sigamos sólo pensando en nosotros mismos, estamos viviendo en la parte animal del ser humano. Si somos conscientes sólo de nuestras necesidades, pero no de las de los demás, entonces estamos viviendo una vida bien angosta, bien estrecha. Y cuanto más desarrollamos consciencia de las necesidades de los demás y de los puntos de vista de los demás y trabajamos en beneficio suyo y los ayudamos y hacemos de todo para que estén en equilibrio, cuando uno lleva a cabo semejantes actos pero en demasía, con gran profusión, el ser humano vive sobre todo en el aspecto humano del ser humano, y en ese caso el centro del hombre es el Centro del Corazón en el que trabaja con el aire. Y también os expliqué cómo la frescura del aire le permite al ser humano vivir mejor ensanchando la actividad de su vida, superando la estrechez mental, y por supuesto, el conflicto que de ello se deriva en el centro del Plexo Solar, a través del cual funciona el cuerpo mental.

He explicado cómo hay un fuego continuo, un fuego por fricción que produce conflicto y que casi la mayor parte de la humanidad hoy en día vive en conflicto y el conflicto nace cuando pensamos sólo en nosotros mismos. De modo que, en el momento en que empezamos a pensar en las necesidades y en el bienestar del otro, comenzamos a superar esa estrechez mental y comenzamos a vivir en beneficio de los demás y eso va a ser el comienzo de la vida humana, y ese va a ser el comienzo de la expansión de la consciencia humana que nos va a llevar a obras de buena voluntad, y esas obras de buena voluntad le van a llevar a realizar los actos de la vida de manera mejor. La urgencia por saber, el impulso por saber y saber cómo servir se convertirán paulatinamente en la actividad mayor, y como consecuencia de ello, comienza uno a trabajar para adquirir conocimiento. Está activamente ocupado en buscar la sabiduría y en ensanchar su entendimiento, y también llega a la conclusión de que el servicio es el medio por el que uno se da cuenta mejor de la sabiduría, y comienza a trabajar más por el bienestar de los demás que por el suyo propio.

Así que la consciencia interna crece de la mente objetiva a la mente subjetiva y llega hasta la mente superior, que es la mente del alma y no la mente del cuerpo, comenzará a trabajar más en esas áreas y las necesidades del cuerpo serán reemplazadas por las necesidades de los demás. El vivir egoístamente va siendo gradualmente reemplazado, así las herramientas externas crecen y salen fuera de la mente, los sentidos y el cuerpo físico, y como consecuencia, el ser humano se eleva más allá de sus limitaciones corporales y ahí es donde comienza a construir lo que se llama el cuerpo causal, que se llama El Templo de Salomón. Esto fue explicado con todo detalle ayer. Una vez que se ancla la buena voluntad en el ser de uno, la vida de uno se dedica poco a poco y por completo al servicio. Todo acto tiene en él su aspecto de servicio cuando comenzamos a trabajar en beneficio de los demás sin esperar ninguna remuneración a cambio, ni material ni tampoco psíquica. Esperar una recompensa psíquica es esperar alabanza de la gente, reconocimiento por parte de la gente. Ese impulso que se tiene por ser reconocido.

De modo que la orientaci√≥n o la actitud de hacer las cosas en beneficio de los dem√°s sin esperar ninguna compensaci√≥n se convierte gradualmente en un modo de vida y as√≠ es como el ser humano de nuevo se pone en sinton√≠a con la gran Ley de la Naturaleza. En la Naturaleza todo es servicio, aparte de los seres humanos no hay ning√ļn otro tipo de ser que viva exclusivamente para s√≠ mismo. El √°rbol no vive para s√≠ mismo; los minerales no viven para s√≠ mismos; los animales no viven para s√≠ mismos. El elemento agua no gana nada porque sacie nuestra sed, y lo mismo ocurre con el fuego. ¬ŅCu√°l es la gran compensaci√≥n que le pagamos al aire que nos est√° ayudando a vivir? Veamos los Reinos de la Naturaleza y los elementos de la Naturaleza, es decir: el reino mineral, el reino vegetal, el reino animal y luego los elementos como son la materia s√≥lida, el agua, el fuego, el aire, el √©ter. Ninguno de ellos trabaja para s√≠ mismo, su mismo ser es para el beneficio de los dem√°s.

Un √°rbol da sombra y tambi√©n emana unas energ√≠as que son sanas y saludables para todos los seres, da fruto y su tronco es usado como combustible, es grande la variedad de maderas que se hace de los √°rboles. Si observamos el √°rbol, ¬Ņqu√© es lo que el √°rbol utiliza para s√≠ mismo? ¬ŅHay algo en el √°rbol que trabaje para s√≠ mismo?

Una vez Jesucristo iba caminando con sus discípulos, y los discípulos le iban haciendo preguntas de sabiduría y el Maestro iba respondiendo a sus preguntas e iban caminando por huertos, por plantaciones y era ya la hora del mediodía y de repente les entró hambre a los discípulos. Cuando llega el hambre, no es fácil tolerarla a no ser que uno haya superado ya el condicionamiento del cuerpo; tambalea a todo el ser, sólo los que tienen hambre saben lo que quiere decir eso. El fuego del hambre quema y acaba con todo el sistema y no es tan fácil soportar el hambre.

Hab√≠a un disc√≠pulo que iba caminando junto con el Maestro y de repente sinti√≥ un apret√≥n de hambre, el Maestro lo vio y le dijo al disc√≠pulo: ‚ÄúMira, aquel √°rbol que hay all√≠ tiene dos frutos‚ÄĚ. Entonces el disc√≠pulo fue corriendo hasta el √°rbol y quiso arrancar los dos frutos. Esa es la l√≥gica humana com√ļn y corriente, ¬Ņno? Si tenemos hambre y hay un √°rbol con frutos, la l√≥gica es muy simple: subir al √°rbol, arrancar la fruta y com√©rnosla. Cuando el disc√≠pulo estaba a punto de arrancar esos frutos, el Maestro dijo: ‚ÄúEspera, ¬Ņqu√© derecho tienes t√ļ a arrancar los frutos del √°rbol? ¬ŅAcaso has cultivado t√ļ este √°rbol? ¬ŅAcaso le diste alguna vez agua? ¬ŅQu√© has hecho con este √°rbol para que ahora tengas el derecho de arrancar sus frutos? ¬ŅCrees que este √°rbol tiene la obligaci√≥n de darte sus frutos? Y no tienes al menos la educaci√≥n de preguntarle al √°rbol si est√° dispuesto a desprenderse de esos frutos‚ÄĚ. Normalmente, a un ser humano esos pensamientos ni siquiera se le ocurren. Se requiere tener una consciencia divina para entrar en estas √°reas de pensamiento. Cristo le dijo: ‚ÄúSi el √°rbol est√° en deuda contigo por alguna cosa que hicieras antes, entonces tienes derecho a arrancar esos frutos, pero el disc√≠pulo se qued√≥ como silencioso, sin saber qu√© hacer, sab√≠a claramente que no hab√≠a hecho nada por el √°rbol y que por eso no se merec√≠a los frutos de aquel √°rbol, pero el fuego del hambre que sent√≠a era enorme. Entonces, el Maestro le dijo: ‚ÄúAl menos, ten la buena educaci√≥n de preguntarle al √°rbol‚ÄĚ. Veis, el ser humano cree que tiene el derecho de arrancar, de coger todo lo que est√° disponible, de hacer lo que le d√© la gana con ello, pero el Maestro le dec√≠a: ‚ÄúAl menos, preg√ļntale al √°rbol‚ÄĚ. El disc√≠pulo no sab√≠a c√≥mo preguntarle al √°rbol, entonces le pregunt√≥ al Maestro c√≥mo preguntarle al √°rbol para que le diera los frutos. El Maestro, simplemente, toc√≥ con su mano gentilmente, suavemente el √°rbol, y los dos frutos cayeron al suelo. El disc√≠pulo se qued√≥ sorprendido por unos minutos, pero el hambre otra vez le hizo agarrar los frutos, se comi√≥ una fruta r√°pidamente mientras ten√≠a la otra fruta en su mano, que le correspond√≠a al Maestro. Despu√©s de haberse comido su fruta, se dio cuenta de que podr√≠a ser que tambi√©n el Maestro tuviera hambre. Entonces le pregunt√≥: ‚ÄúMaestro, ¬Ņno tiene usted hambre?‚ÄĚ. El Maestro le dijo: ‚ÄúT√ļ tienes hambre, c√≥mete tambi√©n la otra fruta‚ÄĚ, porque el Maestro conoce el hambre que tiene el disc√≠pulo y no le importa esperar, y m√°s todav√≠a, el hambre no le puede afectar a √©l como le puede afectar a un disc√≠pulo.

Ahora veis la diferencia entre lo divino en el ser humano y simplemente lo humano. Cuando hay una persona hambrienta a nuestro lado o cerca de nosotros, no podemos comer a menos que saciemos antes el hambre de esa persona. En esta historia que os acabo de contar, Jesucristo demostr√≥ dos aspectos: uno, que la Naturaleza no tiene ning√ļn compromiso ni obligaci√≥n con los seres humanos; sin embargo, siempre los ayuda. La Naturaleza sabe cu√°les son las necesidades de los seres y por eso hay todo un arreglo y un orden bien complejo para tener cuidado de todos los seres. Toda la Naturaleza se basa en el principio de la reciprocidad: uno viviendo para el otro. La materia de la tierra vive para las plantas, las plantas viven para los animales y los seres humanos, los animales viven para las plantas y para los seres humanos. Nada vive para s√≠ mismo, s√≥lo el ser humano. Observad a las vacas, las vacas est√°n dispuestas a compartir su leche con nosotros, cuando est√° bien claro que la leche de la vaca es para su ternero. Imaginaos que una mujer da a luz y que tiene leche y que su leche fuera tomada y no se le diera a su hijo sino a otros seres, ¬Ņacaso lo aceptar√≠a la madre? Denegar la leche a su hijo y poderosamente arranc√°rsela en beneficio de otros, ¬Ņno consideramos esto como una explotaci√≥n inhumana? Pero cuando se trata de las vacas, ¬Ņdejamos que tengan suficiente leche para sus terneros? Sab√©is, el ternero no bebe toda la leche que da la vaca, es humano si le dejamos beber al ternero la leche que necesita y tomamos el resto de leche que da la vaca. Esa es la Ley.

Igual que cuando una mam√° alimenta a su hijo y le queda m√°s leche en ella, si ella est√° dispuesta a compartirla con otros ni√Īos, eso es un acto humano, pero uno no se lo puede arrebatar, uno no puede explotar s√≥lo porque es poderoso. ¬ŅHemos pensado alguna vez en cosas como estas? No se nos ocurre porque no estamos todav√≠a en esas √°reas de pensamiento humano; por el contrario, intentamos alimentar a las vacas con todo tipo de cosas qu√≠micas, haci√©ndolas comer cosas para las que no han nacido naturalmente y haci√©ndolas extraer de ellas m√°s cantidad de leche. La vaca est√° siendo excesivamente explotada para extraer su leche, ¬Ņcre√©is que una vaca est√° feliz de darnos leche de ese modo? Cuando un ser comparte algo pero sufre, ¬Ņcre√©is acaso que la leche que recibimos de ese ser nos da salud? Hay much√≠simos aspectos psicol√≥gicos en torno a la comida. El alimento que viene de la madre no s√≥lo tiene su valor nutritivo, sino que por encima de todo contiene el amor de la madre, cosa que no se puede comprar con nada. Podemos comprar alimento nutritivo fuera, pero nunca ser√° igual que el alimento que da la madre.

Si alguien cocina para nosotros con amor, no importa mucho si está sabroso o no porque contiene un valor más elevado en ello, y ese valor es el amor. No todos aquellos que saben técnicamente cómo cocinar bien son buenos cocineros. Aquellos que saben cocinar con amor son los mejores cocineros, el alimento que el cuerpo recibe de esos alimentos no se puede comparar con los alimentos comerciales que se venden en los comercios, en las tiendas, porque los que cocinan o preparan esos alimentos los cocinan o preparan por dinero y no por amor. Valores como estos que menciono existen. Así que imaginaos, si explotamos a las vacas, la leche que nos dan no puede ser nutritiva, y lo mismo ocurre si explotamos la tierra, y así hacemos los seres humanos: explotamos la tierra intentando obtener de ella más de lo que da naturalmente.

7) ¬ŅPodemos hacer que una mujer d√© m√°s leche de la que tiene normalmente y alimentarla con todo tipo de fertilizantes, harina animal, placenta, etc.? Eso es lo que est√° ocurriendo en Europa, lo que est√° dando como resultado esa enfermedad de las vacas locas, y la gente tiene miedo ya de comer carne porque esa carne est√° actuando como un contagio para transmitir esa enfermedad. ¬ŅPor qu√© os estoy hablando de estos ejemplos? Os lo digo para que comprendamos que hemos perdido todas las proporciones del pensamiento humano. Estamos intentando explotar a la Naturaleza m√°s all√° de sus l√≠mites, eso actuar√° con un efecto de bumerang. Pero veamos en contra a Jesucristo, √©l le dice: ‚ÄúPreg√ļntale al √°rbol si te quiere dar sus frutos. Si te los da, t√≥malos; pero si no te los da, no tienes derecho a arranc√°rselos‚ÄĚ. Simplemente, comparemos c√≥mo ve las cosas un Iniciado y c√≥mo las ve un ser com√ļn y corriente. Todos los reinos que se consideran como inferiores al reino humano est√°n viviendo con reciprocidad para otros. Los seres humanos toman la leche de la vaca, la carne de la vaca, hasta la piel de la vaca y la utilizan, y lo mismo hacen con las plantas y lo mismo ocurre con los Devas. ¬ŅPor qu√© deber√≠a el planeta darnos tantos alimentos nutritivos y tanta agua buena? ¬ŅPor qu√© deber√≠a tener el planeta estaciones con su movimiento? S√≥lo en beneficio de los seres. ¬ŅPor qu√© deber√≠a girar en torno a s√≠ mismo, a la misma velocidad desde hace millones de a√Īos? ¬ŅPor qu√© deber√≠a girar en torno al sol? De modo que vemos claramente que en la Naturaleza no hay eso de vivir para uno mismo.

Los planetas viven uno para el otro. La luz solar no es para s√≠ misma, la luz lunar no es para s√≠ misma. La transmisi√≥n de la energ√≠a de los planetas hacia nosotros no representa ning√ļn tipo de beneficio para ellos; as√≠ que, si observamos cualquier cosa de la Naturaleza, vemos que es todo un vivir para el otro. S√≥lo el ser humano es el que tiene que comprender esto y entonces tambi√©n √©l puede empezar a vivir para los dem√°s, dejar de vivir para uno mismo y comenzar a vivir para los dem√°s. Ese es el comienzo de la construcci√≥n del templo interior y entonces, poco a poco, la vida se transforma en una vida de servicio, y a eso se lo llama ‚Äúservicio del templo‚ÄĚ. Y luego, a medida que vamos trabajando con m√°s vigor cada vez en lo que respecta al servicio del templo, ofreceremos todo lo que tenemos para el servicio del templo. As√≠ es como se construye el templo: mediante el ofrecimiento se construye el templo dentro, y haciendo lo contrario el templo de dentro se destruye; y el ofrecimiento crece cada vez m√°s y m√°s y no me refiero s√≥lo a ofrecimientos de tipo material, sino que llega tambi√©n y da como resultado el ofrecer uno todas sus capacidades y ofrecer uno todo el conocimiento que tiene a favor del servicio del templo.

De modo que es un continuo ofrecimiento de todo lo que tenemos, inclusive de nosotros mismos. A esto se le llama el ritual de ofrecerlo todo, el ritual del sacrificio total. Todo lo que uno tiene es sacrificado en aras del servicio del templo. A medida que uno se mueve en esta direcci√≥n, el templo se construye. De modo que el templo se construye mediante un sacrificio o un ritual que se llama en s√°nscrito Sarva Uthaha. Sarva significa total, todo, Utha significa ofrecimiento al fuego. El fuego se considera como la vida, as√≠ que en la medida en que nos ofrezcamos a la vida que nos rodea, en la misma medida se construir√° el templo, pero si ofrecemos todo lo que somos adem√°s de ofrecer todo lo que tenemos, porque simplemente dar diez d√≥lares como donativo no es un ofrecimiento, no es una ofrenda, sino ir creciendo en nuestra actitud de ofrecer y en ese proceso llegamos a olvidarnos de nosotros mismos. A esto se le llama sacrificio, lo que le llevar√° a uno al sacrificio final que se llama ‚Äúel sacrifico del hombre‚ÄĚ, lo que significa que el ser humano, el hombre, se ha sacrificado ya a s√≠ mismo por una causa noble. Quiero que record√©is, por favor, lo que se dijo ayer acerca de la aspiraci√≥n noble. Cuando la aspiraci√≥n crece en su intenci√≥n, en su contenido, el esp√≠ritu de sacrificio crece tambi√©n en la misma proporci√≥n. Este ofrecimiento total en aras del servicio del templo se llama holocausto.

Para construir el templo tenemos que ofrecer, por eso hay comunidades que han construido templos enormes, la comunidad vive para la construcción del templo. Ese es el aspecto exotérico, pero hay también un aspecto esotérico: ofrecernos a nosotros mismos todo lo que podamos a la vida que nos circunda, entonces el Templo de Salomón será construido en nuestro interior; todo depende de la voluntad de cada uno, lo de construir el templo o destruirlo. Un templo destruido simbólicamente representa el estado en el que se encuentra la humanidad en cualquier región en donde se destruya el templo, eso indica el estado psicológico de la comunidad a la que nos refiramos. Eso nos está dando el mensaje de que hemos de recomenzar a ofrecernos en beneficio general de toda la vida.

Recordad también que ayer os dije que el cuerpo etérico tiene luz dorada y que el cuerpo causal empieza a adquirir una luz radiante de diamante a medida que vamos trabajando en beneficio de los demás y comenzamos a vivir una vida de servicio en todos los aspectos de la vida: en casa, sirvamos a la familia; en la oficina, en el trabajo, sirvamos a la causa del trabajo; cuando estemos con los amigos, sirvamos bien a los amigos. Busquemos oportunidades para servir y no para ser servidos. Eso es una orientación por nuestra parte hasta que, poco a poco, el servicio se convierte en nosotros en una actitud y comenzamos a adquirir la relativa luz y esa luz nos ayuda a comprender la vida mucho mejor. La comprensión de la vida no puede llegarnos a través de los libros ni a través de la información que nos ofrecen los medios de comunicación, sino que es generalmente un despliegue desde el interior de uno. El entendimiento profundo de la vida viene cuando se vive de manera noble; la comprensión, el entendimiento de uno crece y se percibe el funcionamiento de la energía invisible y se experimenta una centella de luz y se experimentan en nuestro interior ciertos sonidos. Por eso, la invocación de sonidos en un templo es un proceso natural de despertar, de despliegue.

En todo templo o lugar sagrado o un lugar divino se hace la invocaci√≥n del sonido. Cuando se invocan los sonidos sagrados, se produce una mayor manifestaci√≥n de la luz del entendimiento. Sab√©is, la cualidad del aire es la sabidur√≠a, la impregnaci√≥n al interior de la sabidur√≠a, la impregnaci√≥n hasta las √°reas del entendimiento. A eso es a lo que se llama Buddhi o mente superior, pero la caracter√≠stica del espacio es el sonido. Cuando nos encontramos en el segundo √©ter, all√≠ nos encontramos con la emisi√≥n de sonidos. El primer √©ter le hace a uno trabajar en beneficio del cuerpo y el segundo √©ter le permite a uno escuchar los sonidos, y mediante la articulaci√≥n de sonidos sagrados el ser humano se eleva al plano et√©rico, al segundo √©ter, que se llama tambi√©n Akasha, y a medida que experimentar el contenido del sonido queda aliviado y liberado del condicionamiento material. Por eso, a aquellos que quieren caminar por el sendero de la luz se les recomienda que a diario pronuncien sonidos sagrados escuchando el contenido del sonido en la salida de la garganta. Si se utiliza ese agujero de la garganta o se le somete a la emisi√≥n de sonidos sagrados, eleva al ser humano desde la gruta de Leo al medio aire de G√©minis en el que experimenta la luz que tienen los sonidos y los sonidos de la luz. Este es el aspecto m√°s profundo del trabajo del templo. El servicio del templo es el aspecto primordial, el primero. La diseminaci√≥n de la sabidur√≠a del templo es el segundo aspecto, y conectar con los C√≠rculos Superiores es el tercer aspecto del servicio del templo, esa es la raz√≥n exot√©rica de por qu√© se construyen los templos, las iglesias o las construcciones sagradas tan alto como uno puede; sean las pir√°mides de los mayas o los templos de los hind√ļes o las iglesia de los cristianos o los minaretes de los musulmanes. Todas ellas son construcciones muy elevadas, construidas hacia el cielo. El entendimiento esot√©rico es que el ser humano puede construir su templo hasta llegar al cielo y m√°s all√° del cielo porque las oraciones que se hacen llegan hasta las regiones m√°s elevadas, y luego, la respuesta viene de esos C√≠rculos Superiores porque dan respuesta a esos sonidos sagrados.

Hubo un momento hist√≥rico en la comunidad de la humanidad en que todas las comunidades conoc√≠an c√≥mo pronunciar los sonidos sagrados. Hoy d√≠a estos sonidos se conservan todav√≠a en secreto sobre todo en Oriente y en Oriente Medio. Hay sonidos del fuego que pueden traernos la luz, que nos pueden traer el entendimiento, que pueden elevar a los seres a planos de existencia superiores, y mediante semejante trabajo el templo se construye hasta la garganta y a√ļn m√°s arriba, hasta la cabeza. El fundamento, la base del templo es, pues, el coraz√≥n y su c√ļpula se atraviesa cruzando, atravesando el Centro de la Garganta hasta la cabeza; y el ritual en el templo, que tiene que ver con c√≥mo pronunciar los sonidos, traer√° a los c√≠rculos humanos una direcci√≥n y un prop√≥sito divinos. Por esa raz√≥n al sonido se le considera como una de las principales claves para ascender y para hacer que descienda. Miami, que forma parte de la civilizaci√≥n maya, originalmente era Mayama y ahora se llama Miami.

La Civilizaci√≥n Maya conoc√≠a los secretos de los sonidos, ellos conoc√≠an los secretos de los ciclos del tiempo. Todas sus pir√°mides demuestran claramente que eran conocedores profundos de los ciclos del tiempo. Eran capaces de construir estructuras enormes sirvi√©ndose de la ayuda del sonido. Hace 5.000 a√Īos estaban en una cumbre tal de la civilizaci√≥n que un Maestro de Magia proveniente de la tierra maya construy√≥ un palacio para el rey Yudhisthira de la India de la noche a la ma√Īana. Comenz√≥ por la tarde y al amanecer aquel palacio real estaba construido. Esto consta as√≠ en el Mahabharata.

Del mismo modo, en India hab√≠a muchos palacios que se constru√≠an de la noche a la ma√Īana. Y podemos ver muchos desde las ruinas de esos fuertes y de esos palacios en Grecia, y si uno visita esos lugares y escucha las explicaciones, comprender√° que los griegos eran maestros del tiempo y maestros del sonido tambi√©n.

As√≠ que nosotros seguimos construyendo el cuerpo causal continuamente, llevando una vida de sacrificio y una vida de sabidur√≠a y una vida que tiene el conocimiento del tiempo y del sonido, del color y del n√ļmero. Ayer os habl√© de la teolog√≠a relativa al n√ļmero, al color, al sonido, al s√≠mbolo y al tiempo. Todas estas ciencias a las que llamamos ciencias ocultas, son ocultas en el sentido de que no son visibles en apariencia, pero son comprendidas a pesar de su invisibilidad. No es muy dif√≠cil sentir la presencia de algo que no es visible. Si un amigo nuestro est√° hablando del otro lado de la puerta, no le vemos, pero por su voz sabemos que est√° all√≠. ¬ŅHemos visto acaso a nuestro amigo para decir que est√° all√≠? No tenemos que ver porque tenemos otro tipo de percepci√≥n. Si alguien estuviera preparando caf√© a la entrada de esa puerta, uno no tiene que salir por la puerta para saber que hay caf√©. Hay otro tipo de percepciones que no son la percepci√≥n directa, y hay otro tipo de percepciones que tiene que ver con los colores, con los sonidos, con los n√ļmeros y con los s√≠mbolos, en que empezamos a viajar de lo denso a lo sutil, en que empezamos a construir la cumbre de nuestro templo incluso hasta el Centro de Ajna, y as√≠ nos establecemos en el cuerpo del alma en el que la bendici√≥n se experimenta continuamente.

De modo que el cuerpo causal es el cuerpo de luz que uno ha ido construyendo continuamente a lo largo de encarnaciones, de vidas. S√≠, uno lo ha construido a lo largo de muchas vidas, no se ha construido simplemente en una sola vida. As√≠ es como parece, pero‚Ķ, personas que llegan a realizar grandes tareas en beneficio de la humanidad se han tenido que preparar como m√≠nimo durante 30 encarnaciones, eso no es una gran duraci√≥n de tiempo si la comparamos con toda la duraci√≥n del tiempo que conocemos. Todo es una preparaci√≥n gradual, y esa preparaci√≥n nos llevar√° a un punto en el que habremos construido nuestro templo extremadamente bien. Luego, una vez construido el templo, est√° hecho para los dem√°s, no es para el uso de uno mismo, el templo se abre para la comunidad veinticuatro horas al d√≠a, disponible para el servicio veinticuatro horas. As√≠ se abre el templo al p√ļblico para servir, para diseminar la sabidur√≠a y tambi√©n para entrar en el lado oculto de las cosas, como el sonido, el color, el tiempo y el espacio. Estas son las √°reas en las que uno entra y en ese proceso la mente individual o mente del cuerpo (como ya expliqu√© ayer) se funde o queda absorta en la mente superior y a partir de ese momento ya no hay consciencia corporal a no ser que uno quiera reflejarse. La mente s√≥lo funciona como una facilidad de reflejarse en el exterior; entonces, despu√©s de todo esto llega el paso o el escal√≥n final de la autorrealizaci√≥n, en el que la luz adquirida nos permite el contacto con la luz del universo. La luz universal funciona tambi√©n como luz individual, hay muchos templos, pero hay un s√≥lo Dios. As√≠ que cada templo es un medio para que Dios se exprese a trav√©s suyo. Ahora un ser humano ya preparado que ha ido trascendiendo y elev√°ndose de ser un animal ego√≠sta a ser un ser humano y que ha seguido trascendiendo para llegar a ser divino, ahora aspira a conectarse con el Uno que est√° en todos, para que as√≠ siga en continua comuni√≥n, pero antes de esa comuni√≥n se establece la comuni√≥n a trav√©s de comunicaciones, plegarias y meditaciones y se hace el trabajo correspondiente.

Cada vez que se contacta con la luz del universo, esa luz desciende o se trae en beneficio de lo que nos rodea. As√≠, hay un trabajo vertical y un trabajo horizontal. El trabajo vertical es para llegar o entrar en la energ√≠a universal, el trabajo horizontal es para traer esa energ√≠a y ser distribuida en la Creaci√≥n. As√≠ que cada vez que se da una conexi√≥n con el UNO se ha construido otro puente mediante el cual el ser humano tiende ya cada vez m√°s y m√°s a llegar al UNO, y cuando est√° en sinton√≠a con el UNO se olvida de los alrededores, y luego, cuando vuelve a venir, distribuye esa energ√≠a. As√≠ que este tipo de comuni√≥n y de regreso sigue ocurriendo y uno puede continuar viviendo as√≠ tanto tiempo como quiera y desee seguir viviendo. As√≠ es como los Maestros de Sabidur√≠a, que est√°n representados aqu√≠ en estas fotograf√≠as, han estado realizando el trabajo con amor y compasi√≥n hacia los dem√°s seres. Ellos est√°n conectados verticalmente y trabajan luego horizontalmente, y su consejo o recomendaci√≥n a la humanidad es un tri√°ngulo formado por servicio, estudio de la sabidur√≠a y meditaci√≥n. El primer aspecto es servicio, el segundo aspecto es el estudio y la pr√°ctica de la sabidur√≠a y el tercer aspecto es meditaci√≥n para estar conectados, en sinton√≠a. Aquellos que trabajan regularmente por estar en estos tres aspectos construir√°n los tres cuerpos dentro del cuerpo. El cuerpo que tenemos, el cuerpo et√©rico de luz dorada y el cuerpo causal, que es un cuerpo de luz irradiadora. A trav√©s de estos tres cuerpos se puede hacer trabajo. Es a este cuerpo de luz que irradia, conocido como cuerpo causal, al que frecuentemente se refieren todos los Iniciados cuando hablan de la gloriosa t√ļnica blanca. Cuando uno llega a tener un cuerpo causal que irradia, se dice que ha llegado a tener una t√ļnica blanca que irradia, que es capaz de todo tipo de magia en relaci√≥n con el servicio a la humanidad, tal es la plenitud que se puede conseguir en el cuerpo humano.

De modo que, aparte del cuerpo f√≠sico, tenemos el cuerpo et√©rico, que puede ser destruido por el cuerpo emocional y que est√° sostenido por el cuerpo vital; y para la protecci√≥n y mantenimiento del cuerpo, en este cuerpo est√° la mente del cuerpo y luego est√° el cuerpo de Buddhi o la mente superior, y cuando uno lo adquiere, llega a comprender a la Naturaleza y eso le permitir√° a uno sintonizar con el modo de vida natural. Y por √ļltimo, est√° tambi√©n el cuerpo causal que se llama el cuerpo del alma, y estos son en total los siete cuerpos que tenemos. Los voy a repetir de arriba abajo ahora:

7 El cuerpo causal

6 El cuerpo B√ļddhico o cuerpo de la mente superior

5 El cuerpo de la mente inferior, que se llama cuerpo mental

4 El cuerpo vital

3 El cuerpo etérico

2 El cuerpo de deseos

1 El cuerpo físico

Estos son los siete cuerpos de los cuales el cuerpo de deseos ha de ser mantenido o satisfecho bajo m√≠nimos y tambi√©n el cuerpo de la mente, bajo m√≠nimos. El resto de los cuerpos son √ļtiles para magia blanca; magia blanca significa invocar la luz y transmitirla por todas partes. Estos son los siete cuerpos, y el ser individual es en s√≠ mismo un cuerpo con respecto al Esp√≠ritu universal. Hay un contenedor primordial o primero que es el alma individual, por eso el alma es el octavo. Estos siete cuerpos son los cuerpos que tenemos en nosotros, y cuando conocemos su importancia y sabemos su uso, podemos trabajar con efectividad interna y externamente. Los cuerpos internos y externos se pueden alinear y as√≠, AQU√ČL que est√° m√°s all√° de esos siete cuerpos puede hacer las cosas a trav√©s de esos siete cuerpos. Cuando se le permite al Esp√≠ritu que trabaje, que act√ļe a trav√©s del alma, y el alma a su vez trabaja a trav√©s del cuerpo causal, y el cuerpo de la mente permite el reflejo hacia el trabajo de la objetividad y cuando despu√©s el cuerpo como tal realiza las cosas, es una situaci√≥n en la que Dios camina por la tierra. Por eso hay una completa alineaci√≥n entre el Dios Absoluto y el plano f√≠sico a trav√©s de todas estas capas o niveles de cuerpo que se llaman planos de existencia. Cuanto m√°s nos vayamos dando cuenta de estos planos de existencia en nosotros, tambi√©n nos iremos dando cuenta de que estos planos tambi√©n existen en el mundo exterior. La revelaci√≥n interna que tengamos es paralela a la experiencia externa. Por esa raz√≥n el cuerpo humano se considera como el cuerpo m√°s potencial de la Creaci√≥n, llega incluso hasta las √°reas divinas y puede tambi√©n penetrar en las regiones infernales. Tales posibilidades no las tienen, por ejemplo, los seres celestiales.

 

 

Los seres celestiales necesitan a los seres humanos, ellos impregnan el √©ter del planeta y act√ļan a trav√©s de la gente que coopera con ellos. As√≠, el ser humano constituye el canal para los C√≠rculos Superiores, para descender y elevar a los seres de los c√≠rculos inferiores. Esto es lo que se describe en el Antiguo Testamento como La Escalera de Jacob; a trav√©s de la Escalera de Jacob se produce el descenso de las energ√≠as, as√≠ como el ascenso de las mismas, pero La escalera de Jacob no hay que buscarla en ninguna parte en el exterior, porque est√° dentro de nosotros y dentro de nuestro sistema cerebroespinal en el que tenemos un nervio llamado Sushumna a trav√©s del cual se pueden comprender todos los planos de consciencia y experimentarlos. Por esa raz√≥n se dice que el ser humano constituye el sendero, el sendero para que lo Superior descienda y para que lo inferior ascienda, y eso es lo que dijo el gran Iniciado Jes√ļs cuando dijo: ‚ÄúYo soy el camino, Yo soy el sendero‚ÄĚ. S√≥lo un ser autorrealizado puede decir eso. El ser autorrealizado es el sendero para que AQUELLO realice su trabajo y llegue hasta el suelo.

El ser humano puede ser un canal para que el esp√≠ritu lleve a cabo el Plan Divino. Hay una manera de conectar con √©l trabajando conscientemente con todos los cuerpos y a trav√©s de todos los chakras, adoptando el correlativo modo de vida. Por esa raz√≥n se dice que el ser humano es un ser privilegiado. Hay una afirmaci√≥n en los Vedas que dice: ‚ÄúDe entre todos los cuerpos del universo, es muy dif√≠cil adquirir un cuerpo humano‚ÄĚ. Para el alma es una oportunidad de oro el tener la oportunidad de adquirir un cuerpo humano. As√≠ que una oportunidad de oro no se puede malgastar.

Recordemos, tengamos presente que el cuerpo humano se nos ha dado, pero no hemos trabajado para conseguirlo. ¬ŅAcaso record√°is haber pedido alguna vez tener un cuerpo humano? Nos ha sido dado, nos ha sido dado por compasi√≥n, nos ha sido dado por amor, nos ha sido dado por benevolencia, por gracia. Es simplemente por obra de la gracia que tenemos un cuerpo humano, y es una oportunidad de oro. No hay ninguna ley por la que siempre vayamos a tener cuerpo humano, es como que nos han dado efectivamente el equipo m√°s sofisticado de todo el universo. Si lo utilizamos mal, ¬Ņacaso cre√©is que se nos va a dar de nuevo uno? Mi amigo, que est√° haciendo el trabajo de video aqu√≠, posiblemente sea una de las √ļltimas c√°maras de video, √©l por amor me la da a m√≠, yo tengo unas manos tan resbaladizas que se me cae de las manos y se rompe, √©l, aunque le cueste mucho, va y la repara. ¬ŅCre√©is que me la volver√° a dar de nuevo una segunda vez? Si tenemos un coche excelente, precioso, y por vuestra amistad me lo dej√°is y yo conduciendo por Miami tengo un accidente, al a√Īo siguiente cuando vuelva a venir a Miami os asegurar√©is de que vuestro coche no est√© all√≠ disponible.

Sabéis, en India si alguien pide prestada una pluma para escribir un minuto, no se le da la pluma entera, sino que se queda con la tapa y dan el resto, para que el otro recuerde que la tiene que devolver de nuevo una vez utilizada. Veis, todas estas cosas nacen de la experiencia.

Cuando algo se da con amor y es mal utilizado o se abusa de ello, o cuando se descuida o se lo deja de lado, la Naturaleza no nos lo vuelve a dar otra vez. Recordemos esto, que no hay ninguna garant√≠a de que ninguno de nosotros volvamos a recibir otro cuerpo humano a pesar de la teor√≠a de la evoluci√≥n. La teor√≠a de la evoluci√≥n se hace cierta para aquellos que trabajan con responsabilidad. Si yo soy superavaricioso como un tigre, la Naturaleza se dice: ‚ÄúMejor es que le demos un cuerpo de tigre‚ÄĚ, y si estoy lleno de envidia o de celos y a trav√©s de mi palabra emito constantemente veneno, hiriendo a la gente con mi lengua, es mejor que seamos un escorpi√≥n que un ser humano, porque la picaz√≥n del alacr√°n nos produce dolor por un tiempo, pero la picadura de la lengua de un ser humano puede producirnos dolor para toda la vida. Suponed que tuvi√©ramos un tipo de lengua as√≠. Bueno, s√© muy bien que todos vosotros ten√©is lenguas muy dulces, pero si tuvi√©ramos un tipo de lengua as√≠, √°cida, pues ser√≠a mejor que tuvi√©ramos cuerpos que tienen ese tipo de caracter√≠sticas.

As√≠, seg√ļn la cualidad de la naturaleza que tengamos, as√≠ se nos da el cuerpo. Esa es la Ley, y aquellos que viven o est√°n en emociones extremas son los primeros que se encuentran ante la posibilidad de que no se les d√© de nuevo un cuerpo humano. Aquellos que tienen odio, envidia, instinto de matar, instinto de robar. Se dice que los que tienen instintos de robar pueden recibir un cuerpo de rata, porque la rata es muy lista en robar. Semejantes posibilidades est√°n abiertas, no est√°n cerradas. Por eso hay un dicho en las Escrituras Sagradas que dice: ‚ÄúTener un cuerpo humano es una oportunidad de oro‚ÄĚ, es como ganar la loter√≠a. Hagamos, pues, el mejor uso de esa oportunidad que se nos ha dado cuando uno recibe un cuerpo humano, y pensemos en qu√© es todo esto, recibimos la naturaleza inquisitiva de saber qu√© somos nosotros y qu√© es el universo. Entonces, cuando empezamos a considerar qu√© es el universo, somos doblemente agraciados, afortunados, porque tenemos cuerpo humano y tambi√©n la capacidad inquisitiva de querer saber. Y si somos capaces de quedar inspirados por seres inspirados, y si hemos podido encontrar en esta vida al Maestro de nuestra vida capaz de ense√Īarnos el sendero hacia la Verdad, consider√©monos entonces como triplemente afortunados. Esta es la triple suerte que nos permite con toda seguridad comenzar a construir el Templo de Salom√≥n. Esa es la oportunidad que tenemos nosotros y por eso es necesario que conozcamos nuestras potencialidades y que comencemos a despertar esas potencialidades, asegur√°ndonos de su manifestaci√≥n incesantemente, es decir, sin malgastar tiempo ni energ√≠a. Ese es el trabajo que tenemos a mano.

Os doy las gracias porque me habéis dado estas tres tardes de vuestro tiempo para que pudiera compartir con vosotros, si bien de una manera muy breve, todo esto de los siete cuerpos del ser humano, siendo el ser humano mismo el cuerpo de Dios. Este es el tema que he compartido con vosotros durante esta visita a Miami.

Pregunta de seminario:

¬ŅC√≥mo se manifiesta la enfermedad, como por ejemplo el c√°ncer, en el ser humano?

Respuesta de Sri KPK:

El c√°ncer se manifiesta en el cuerpo humano cuando se produce una de las seis emociones negativas, porque cuando se produce una emoci√≥n negativa de manera repentina se produce en el cuerpo un fuego por fricci√≥n, es decir, que el fuego que hay en el cuerpo se estimula de repente y cuando eso ocurre, eso poco a poco produce una quemaz√≥n en las c√©lulas m√°s d√©biles del cuerpo, y cuando eso ocurre continuamente lleva a que se quemen los tejidos del cuerpo. Por eso no se recomienda tener emociones negativas extremas, para que el fuego que hay en el cuerpo act√ļe de una manera uniforme.

Se trata de una alteración del fuego en el cuerpo y el centro correspondiente en cuestión es el Centro Sacro.

Pregunta de seminario:

Entonces en el caso de los ni√Īos reci√©n nacidos que tienen c√°ncer, ¬Ņa qu√© se debe? Si esto tambi√©n se aplica a ellos.

Respuesta de Sri KPK:

Eso se debe al pasado, a las tendencias que hubo en la vida anterior y luego, cuando la persona muere, vuelven a transmitírsele en la vida siguiente.

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Charla impartida por el Dr. Sri Parvathi Kumar en Miami 2001

Los Siete Cuerpos del Hombre, Dr. Sri K. Parvathi Kumar

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Sobre Eva (Redactora GHB)
Eva es una de las redactoras de la gran familia de hermandadblanca.org.
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Un comentario
  1. User comments

    Todo, todo lo que venga de el, es bueno, es beneficioso para el aprendizaje del ser humano. gracias por la publicacion.

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