Home » Vida Consciente » El Rincon de la Salud » Reiki y La Luz del Universo

Reiki y La Luz del Universo

energia reiki

 

REIKI Y LA LUZ DEL UNIVERSO


El Altísimo Dios del Universo, nos hace Reiki cada día, las 24 horas, los 365 días del año…han visto prueba más grande de amor que esa??…. abramos el corazón y recibamos ese regalo con gratitudRodrigo García Triat Casa de Tara

 

¿Conoces lo que es poder acceder de manera intencional a la luz del Universo?
Cada día, en cada segundo de nuestras vidas estamos canalizando energía del cosmos, energía superluminica, llena de las más altas vibraciones de amor, desde el corazón del ser creador. 

Cuando haces Reiki, atraes conscientemente toda esta energía pura, vibrante, en un gesto de servicio y bondad, para entregarla a ti mismo o al ser que estés ayudando en ese momento. Te transformas en un instrumento de ese poder, en un canal divino de la energía creadora vivificante, en co-creador (a) de ese magnífico regalo.

Cuando recibes Reiki, tienes la posibilidad de recibir la luz de las alturas y de esta manera armonizar y sanar cada una de las partes de tu ser; la física, la emocional, la mental y la espiritual. Cada partícula de esa esencia divina que baja para ti, atraída por tu intención y la asistencia de los seres de luz al servicio de la humanidad, llega a tu ser y va suavemente transformando la inarmonía en armonía, la enfermedad en salud, el dolor en paz y plenitud. 

 

La historia del reiki es infinita, como la energía misma. En nuestro planeta tierra podríamos decir que el principal Reikista, ha sido el Maestro Jesús, quien imponía sus manos sobre el abatido y canalizaba la energía de amor.

Miles de años después, sería el maestro japonés Mikao Usui, quien haría renacer este método de sanación.

 

Un poco de historia;

El Reiki fue redescubierto alrededor de 1870, por un doctor y sacerdote japonés llamado Mikao Usui, quien según algunas fuentes enseñaba en la Universidad cristiana Doshisha, de Kioto (Japón).

 

El doctor Mikao Usui fue el conductor de la escuela cristiana de sacerdotes en Kyoto, Japón.

Un día, sus alumnos le preguntaron si creía en las sanaciones milagrosas de Jesús. Al contestar afirmativamente, los estudiantes le preguntaron si podía mostrar una sanación de esta índole o si ya había presenciado una. El doctor Usui tuvo que responder en forma negativa.

Ese fue el motivo de su renuncia al cargo en la universidad, para dedicarse a encontrar la respuesta a estas preguntas.

 

El Dr. Mikao Usui viajó a Estados Unidos y allí estudió teología en la Universidad de Chicago. A pesar de sus profundos estudios de las religiones cristianas, del taoísmo y del budismo, no encontró las respuestas buscadas. Nuevamente en el Japón, estudió el sánscrito antiguo y visitó muchos conventos budistas, para adquirir nuevos conocimientos. Finalmente, encontró en la biblioteca de un convento Zen escrituras redactadas en sánscrito que informaban cómo y con qué métodos y símbolos puede lograrse una sanación.

 

Aunque después de muchos años de búsqueda, descubrió los conocimientos teóricos relacionados con este secreto, aún le estaba vedado el acceso a la sanación. Durante esta época vivía nuevamente en el convento de Kyoto. El abad del convento le aconsejó al Dr. Usui meditar y ayunar durante 21 días en la montaña sagrada Kuriyama. El Dr. Usui aceptó este consejo e inició el camino al día siguiente, confiando en que Dios le daría la fuerza de la comprensión. Con 21 piedras, de las cuales apartaba una cada día, formó un almanaque, y durante este tiempo ayunó y meditó.

 

Muy temprano en la mañana del vigésimo primer día vio un luminoso haz de luz que descendió sobre él y que lo tocó en el centro de su frente. A pesar de este largo ayuno y con la consecuente debilidad física, repentinamente sintió que una gran fuerza recorría su cuerpo.

 

Delante suyo vio con letras luminosas antiguos símbolos, estos símbolos se le fijaron para siempre en su mente y con ellos se activó el acceso a la Energía Vital Universal.

Después de esta vivencia, el doctor Usui comenzó a descender de la montaña. Al hacerlo, se lastimó el pie y la herida comenzó a sangrar. Aplicó sus manos sobre la misma, la hemorragia cesó y el dolor desapareció. Esa fue su primera experiencia con sus nuevas facultades y comprendió que podía sanar con sus manos.

 

Como sintió hambre, ingresó en una posada junto al camino. La camarera que lo atendió sufría desde hace días intensos dolores de muelas, y el doctor Usui le ofreció mitigar los dolores. Con su consentimiento, aplicó sus manos sobre la hinchazón de su mejilla. Después de un tiempo, los dolores desaparecieron y la mejilla se desinflamó.

 

El doctor Usui retornó al convento para relatar sus experiencias al Abad y al conversar con él, tomó la decisión de ayudar a los seres humanos que vivían en la pobreza a causa de una enfermedad.

Pasó muchos años en los barrios bajos de Kyoto, curando a muchas personas con la energía Reiki y dándoles así la posibilidad de retornar a su vida original, de trabajar y de cuidar de sí mismos y de sus familias. Pero lo desilusionó mucho comprobar que después de algún tiempo encontraba a estas mismas personas que había curado, mendigando en la calle.

Cuando les preguntaba el porqué, siempre contestaban que buscar trabajo y asumir la responsabilidad por la propia vida y la de otros costaba demasiado esfuerzo.

 

Al analizar las razones de este desinterés en ganarse la vida honradamente, comprendió que solamente había curado el cuerpo físico y no el espiritual, ya que no había sabido enseñarles la gratitud y el sentido de responsabilidad de su propia existencia, y así Usui se percató de la importancia del intercambio de energía y llegó a la conclusión de que todo acto recibido, exige una contrapartida del receptor que otorgue valor a lo recibido.

 Después, Usui se consagró a extender las enseñanzas Reiki por todo el Japón, otorgando a sus discípulos la capacidad de transmitir la Energía Universal mediante la imposición de manos; así conoció a su sucesor, Chujiro Hayashi, el cual recibió las enseñanzas y la sintonizaciones directamente de él, convirtiéndose en 1925 en Gran Maestro Reiki.

 

Mikao Usui falleció en el año 1930 habiendo formado una decena de maestros.
La labor sucesora fue desarrollada por Hayashi, quien creó un centro clínico en Tokio, donde esta terapia se aplicaba en combinación con el ayuno y la dieta vegetariana.

 

Reiki sus beneficios

Reiki no sólo es una terapia, es un cambio de mirada, un empezar de nuevo consciente de que soy más que sólo un cuerpo. Es entender que más que materia soy una gran energía, soy vida y fuerza vital. Estoy usando un cuerpo para plasmar en la vida terrena, lo que el espíritu ha acordado venir a realizar, pero soy energía pura.

Entender esto debiera llevarme a comprender que las enfermedades y todo lo que se manifiesta en mi vida, son una desarmonía entre esas energías y el cuerpo físico.

Como decía el Dr. Edward Bach, creador del sistema floral que lleva su nombre; “La enfermedad es la consecuencia de un conflicto cuando la personalidad se niega a obedecer los mandamientos del alma, cuando existe una desarmonía, enfermedad, entre el elevado y espiritual yo y la personalidad, más baja, que conocemos como nosotros mismos…”

 

¿Y que es entonces el Alma? Energía. ¿Y como se resuelve un desorden de energías? Con energías ya sea de igual vibración o de diferente, depende de los métodos a aplicar.

En el caso del Reiki traemos energía desde la fuente misma, donde es perfecta, para que golpee nuestro cuerpo y lo vaya armonizando suavemente restableciendo su vitalidad.

Reiki además:

  • Equilibra, centra,
  • restablece los flujos energéticos,
  • armoniza los centros de energía (Chakras),
  • revitaliza todos los cuerpos,
  • sella y limpia el aura en su totalidad,
  • nos conecta con las energías superiores de luz,
  • nos acerca al bienestar y a mi camino en pro de mi evolución,
  • abre y potencia la comunicación con mi ser intuitivo
  • desarrolla la capacidad de sentirme un ser sutil, espiritual,
  • Relaja y por ende nutre el cuerpo y la mente extenuados, renovando energías.

 

Esa es una parte de este camino de mejoría, debo resolver este conflicto entre mi yo superior y mi yo inferior. Allí es donde comienza el llamado al cambio de mirada. A la necesaria y oportuna toma de conciencia.

 

¿Quiero seguir viviendo así? Me hago responsable de mi sanación? ¿Quiero estar sano y feliz? Estas preguntas que parecen tan obvias no lo son y comprometen al ser con una decisión interna de empezar a recorrer un nuevo espacio donde buscaré y persistiré en la recuperación de aquello por lo que vine a esta tierra; a ser feliz.

Que la vida tiene un aprendizaje implícito; si, lo tiene, pero no tiene porque ser un aprendizaje en el sufrimiento. Como dice el Maestro Buddha: “El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional”.

 

Y yo opto, por ser feliz, debiésemos afirmar llenos de coraje, a pesar de lo que traiga esta experiencia, con una mirada más trascedente de los acontecimientos, con fe, con agradecimiento por esta oportunidad de ser mejor. Lo opuesto es dejar que esta experiencia me trague y me haga olvidar lo que yo realmente soy; un hijo de la luz.

 

Para hacerle justicia a los demás métodos de sanación, ya sean holísticos o alopáticos, el cambio de conciencia es un requisito, sino los resultados nunca serán óptimos. El trabajo del alma debe ser realizado, es por eso es que debemos entrar en sintonía con este mandato, reverenciar sus misterios y lo profundo de sus razones a fin de darle la mano a mi camino evolutivo y no resistirme más, ni distraerme con un mundo lleno de luces de colores, que no siempre son luces que alumbrarán este sendero de crecimiento.

 

En este nuevo impulso hacia la vida, en esta elección de la felicidad, nos podemos acompañar de los llamados “Principios de Reiki”, que son una buena instancia para conectar con esta energía. Parte de esta conexión es recitarlos a diario:

  • ·                    Sólo por hoy no te Preocupes
  • ·                    Sólo por hoy no te Enfades
  • ·                    Honra a tus Padres, Maestros y Mayores
  • ·                    Gana tu Sustento Honradamente
  • ·                    Muestra Gratitud por todo lo que te Rodea

     

Estos Principios fueron transmitidos por el Dr. Usui, desde sus inicios, para que todos los Reikistas del mundo, tuvieran una guía moral, ética y espiritual, que los uniera en un solo pensamiento y acto de Amor, el cual es Reiki, pero es también una invitación a quienes quieren estar presentes en esta energía de Amor.

 

No puedes dejar de participar en la co-creación que te pertenece por herencia como hijo de la luz. Hazte parte de la energía Reiki.

 

Alejandra Vallejo Buschmann

www.casadetara.cl

Reiki y La Luz del Universo

ESPACIO PATROCINADORES
Si te ha gustado compartelo y regalanos un like
Sobre Rosa (Coordinadora redacción GHB)
Rosa es una de las coordinadoras de hermandadblanca.org, responsable del equipo de redacción. Es todo corazón y una incansable buscadora de la verdad.
ESPACIO PATROCINADORES
Un comentario
  1. User comments
    jennyfer opazo cordova

    Pido poder tener contacto con la hermandad blanca para retomar camino de reiki con mi esposo y crecer en ello.
    Saludos y bendiciones

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Send this to a friend