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Signos en el Cielo de Febrero 2013/ La mujer que cantaba las nubes por la Abuela Aya.

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Signos en el Cielo de Febrero 2013/ La mujer que cantaba las nubes por la Abuela Aya.

 

“Caminando, estoy escuchando de manera mas profunda. Repentinamente todos mis ancestros están detrás de mi. Quieta, me dicen. Observa y escucha. Eres el resultado del amor de cientos.” Linda Hogan.

 

“Walking, I’m listening to a deeper way. Suddenly all my ancestors are behind me. Be stil, they say. Whatch and listen. You are the resul of the love of thousands” . Linda Hogan.

 

Buscando inspiración para escribir los Signos de este mes, consciente de que voy con días de retraso, relajándome, escuchando mi música favorita, dejando a mi imaginación viajar, donde los cantos de los delfines me guían a en ese mundo de ensueño donde me comunico con Gaia, donde hablo con la compasiva Abuelita Aya, sintiendo su energía desde hace varios días consolándome, acompañándome.

 

Entrando a ese mundo donde se reconocen los artistas, los poetas, los chamanes, donde se encuentran las niñas fantasiosas con las hadas, con los duendes, donde los animales hablan y el fuego danza.

 

Desde muy pequeña me gustaban mucho los cuentos de hadas, donde las niñas hablaban con los pájaros como Cenicienta, o como Alicia con el Conejito blanco que la guía hacia el agujero de otras dimensiones, o como Caperucita que sostenía charlas en el bosque con el lobo.

 

Pareciera que tradicionalmente en esos otros mundos, esas otras dimensiones, las niñas han sido las escogidas para vivir la magia, la conexión con la naturaleza, en todas esas historias son las niñas las que hablan con los animales y viven esas experiencias mágicas, salvo raras excepciones.

 

Un poema inspirador sobre la madre tierra, una canción, una mujer en el desierto llamando a sus ovejas con un canto, una mujer de rodillas sembrando, cantando. De esa poesía hablo. Al igual que las palabras de la frase con la que empecé este escrito, que pretende explicar lo que hago para sentir a Gaia, a la abuelita Aya.

 

Le pido a los delfines que me guíen al santuario donde Aya se sienta en círculo con sus nietos y nietas a contar historias de la Antigua Lemuria. Esa cueva ancestral con paredes pintadas de historias al calor del cobijo y del fuego. Donde siempre se encuentran respuestas, calor humano, diversión y respeto.

 

La cueva de Aya es un lugar que puede ser visitado por todos los que lo deseen, es un lugar de descanso, de entrega, ella los invita a sentirla y a escucharla.

 

Llego por el agua del cosmos, los delfines me escoltan, van guiando mi camino, no porque me pueda perder sino porque se alegran de mi visita. En algún punto siento como mis pies pisan la arena suave, se siente muy agradable, camino hacia la montaña sagrada, subo atravesando riachuelos de aguas frías y cantarinas que me dan la bienvenida.

 

Entro en el bosque donde los pájaros azules me esperan jugando con su vuelo a mi alrededor, expresando dicha con sus cantos. Mis pies se encuentran con el colchón húmedo de la hojarasca, el perfume del bosque me recuerda mi montaña.

 

Subo despacio al lado de un cauce que entremezcla las piedras suaves acariciadas por le agua con las gruesas raíces de grandes árboles. Las hojas caídas juguetean en el líquido siguiendo los remolinos, realizando breves esperas en los recovecos, para luego liberadas desaparecer de mi vista. Las mariposas azules se entrelazan en espirales formando cadenas de Adn, planeando en la cuenca. Mientras subo siento la brisa en el rostro y mi corazón se regocija al ir al encuentro.

 

Una pendiente suave se siente mientras llego a un claro, un mar de flores sale a mi encuentro, su aroma dulce perfuma el ambiente, al final del claro la entrada a la cueva.

 

El corazón me da un vuelco, me acerco despacio a la entrada que me espera como una gran boca oscura palpitante. Llego al umbral, siento el piso frio de tierra, paso a paso sigo la luz de la hoguera. Mi llegada siempre causa revuelo entre los niños, cuando me ven se acercan me abrazan, me besan, se ríen, me saludan espontáneos.

 

La abuela se sienta frente al fuego, alrededor del cual hay muchas estera donde todos nos repantigamos para escuchar las historias. Cuando me ve, me pide que me acerque para darme un abrazo, un olor suave de tierra me envuelve junto a sus brazos, su abrazo es como el de un árbol, rodea con apoyo a la vez, con ternura infinita, me siento contenida, se me salen las lágrimas.

 

Siento su amor, su consuelo, me pide que me siente a su lado. Siempre que voy quiero preguntarle tantas cosas y al estar allí todo se desvanece, es como si todos mis ancestros me hablaran, sin necesidad de preguntas están todas las respuestas, una gran compasión por mi misma me plena, me da seguridad, certeza, paz.

 

Los niños se apurruñan a nuestro alrededor, se juntan para escuchar a la Abuela, ella se aclara la garganta para comenzar la historia, cierro los ojos escucho su voz , dice:

 

Esta es la historia de la mujer que cantaba las nubes

 

Hace mucho tiempo, en una era anterior a la que viven ahora en la tierra, durante un reino en el cual sus habitantes se juntaban en pequeños grupos y la madre naturaleza les proveía sin esfuerzo, existío una mujer que tenía una cualidad especial, diferente al de sus hermanas de tribu.

 

En ese reino la naturaleza era tornasol, la vegetación brillaba, pasaba del verde al violeta, al azul, al esmeralda. Los patrones de la geometría vibraban creando diminutas espirales ante los ojos permitiendo vislumbrar la tela de la realidad que se componía y descomponía según los deseos pensados de sus habitantes.

 

Los animales se paseaban en las copas de los arboles, flotaban sobre el césped, nadaban en los océanos, todos eran mansos, se sentía la realidad sincronizada, fluyendo.

 

Todo estaba en armonía, el amor por la naturaleza, la unión era la norma, todos y todo se reconocía como una gran trama conectada por puntos de luz que brillaban al más mínimo movimiento, que vibraban en frecuencias muy altas.

 

Los humanos tenían un brillo en el pecho que variaba de color según su estado de ánimo que variaba entre la felicidad, el amor, la alegría, teniendo cada sentimiento su propio aroma.

 

Hombres y mujeres se complementaban armónicamente, el sentido maternal era mutuo, el ser padres era algo sagrado.

 

La edad era considerada la mejor cualidad en la tribu, la sabiduría de los mayores les permitía visionar, crear lo mejor para la comunidad. La tribu se reunía como nosotros ahora a narrar historias y a visionar durante las noches de luna nueva. Las visiones eran compartidas para crear con mas fuerza el futuro de los niños.

 

La mujer de la cual les hablo se llamaba Zirca, ella acostumbraba a asistir a esos círculos visionarios con su abuela, había nacido con una estrella especial en su cielo natal, era una niña señalada para seguir los pasos de su abuela, quien era una de las ancianas sabias de la tribu y miembro de los círculos que se encargaban de crear la realidad.

 

Por muchos tiempo Zirca acompaño a su abuela aprendiendo muchas cosas de ella, entre otras a entender el lenguaje de la naturaleza, a reconocer las cualidades de las plantas los mensajes de los pájaros, a interpretar los vientos, observar las nubes, por solo nombrar algunas.

 

Un día la abuela le dijo que estaba lista, que podía seguir su camino sola, que ya le había enseñado todo lo que sabía, ella estaba contenta y nerviosa porque ahora sus visiones iban a formar parte del destino de la Tribu.

 

La primera noche de luna llena que Zirca paso sola sin su abuela, se dio cuenta que las nubes alrededor del la luna le hablaban. Le mostraban otras tierras lejanas donde había humanos que no conocían el arte de visionar el futuro.

 

Durante el día ella podía escuchar los sonidos de las nubes, parecían violines al viento que ella transmitía al resto de la tribu en los sueños. Nunca antes los miembros de la tribu habían escuchado sonidos tan hermosos, tranquilizantes, que producían una felicidad mayor.

 

Al principio le cambiaron el nombre por el de la mujer de las nubes cantarinas, ella se sentía muy feliz de poder hacer ese servicio a su pueblo.

 

En esa época las nubes eran como suave pinceladas en el azul del cielo, no como ahora que producen tormentas y huracanes. Los habitantes de ese reino eran tan mansos que hasta el clima los imitaba.

 

Zirca fue aprendiendo con el tiempo a interpretar mas armónicos y mejores sonido hasta que lo convirtió en un arte, ella sabía que su propósito de vida era interpretar las nubes, dicen las historias que el arpa, la lira y el violín, fueron intentos posteriores de reproducir sus cantos.

 

Cuando alguien encuentra su propósito suele suceder algo como la historia de Zirca, lo que hace se convierte en arte. No importa entonces mis niños lo que hagan, todos son los elegidos ahora, todos tienen la estrella especial que los guía, todos pueden cantarle a las nubes, al viento, a las aguas, a la tierra, al fuego. Lo importante es que sus cantos expresen su pasión, buscar aquello que les gusta y les emociona es el propósito de estar en este mundo, no lo olviden nunca.

 

Aya los ama

 

Día a día

 

Se que muchos de ustedes están esperando el día a día en esta ocasión va a comenzar el 5 de febrero, por razones personales me vi impedida de completar esta tarea que amorosamente entrego cada mes.

 

5 de Febrero. Luna Menguante. Si en los últimos tiempos estuviste en situaciones que se fueron de tu control, haz una pausa, respira, desde hoy comienza la etapa de restructuración de tu nueva vida.

 

6 de febrero. La mejor manera de que la mente pare es no dando cabida al parloteo, recuerda que es tuya, tu decides como usarla, dale la orden de estar en silencio.

 

7 de febrero. Un proceso es cuando las cosas van una después de la otra, un milagro es cuando todo sucede en un momento.

 

8 de febrero. Ir profundo en tu interior puede asustar, pero cuando lo haces te das cuenta de que el temor a sufrir era una ilusión.

 

9 de febrero. Una alegría intensa es la del encuentro con alguien que pensabas que estaba definitivamente fuera de tu vida, esta es una ocasión para el crecimiento.

 

10 de febrero. Luna Nueva. En cualquier situación de estrés puedes tomar la decisión de bajar la velocidad y respirarla, es seguro que con esto te liberas.

 

11 de febrero. Ejercitarse y comer sano es esencial para tu bienestar, crecimiento espiritual, paz mental, te mantiene en el presente.

 

12 de febrero. Pide a tu maestro interno que traiga a ti situaciones acorde a tus talentos, pasiones e intereses, que te ayude a cumplir tu propósito.

 

13 de febrero. No dejes de hacer cosas porque a otros les de miedo, o porque sientas que les vas a fallar, al hacerlas vas a ser un ejemplo para ellos.

 

14 de febrero. Sigue tu intuición desapégate de la opinión de otros, de las creencias establecidas, de las convenciones, verás que al hacerlo te alineas con tu propósito.

 

15 de febrero. Respetando tus necesidades estas cumpliendo con el mas alto objetivo de tu Ser.

 

16 de febrero. Deja de hacer cosas que no quieres hacer, solo por complacer a otros, cuando te veas en ese patrón, observa que pasa con tu necesidad de aprobación.

 

17 de febrero. Observa las opiniones de tus seres mas queridos y comprueba si se corresponden o no con tu sentir, actúa en consecuencia.

 

18 de febrero. Cuarto Creciente. Cuando veas algo en lo externo que no te gusta, ve mas profundo en tu corazón, hasta encontrar la raíz de la molestia, perdonate.

 

19 de febrero. Si ahora es tu momento de aprender, investigar, disfruta de ser alumno espiritual, porque luego este aprendizaje te llevará a la acción.

 

20 de febrero. Cuando confías y no te resistes, no importa cuan dolorosa sea la situación que estés viviendo, siempre, siempre obtendrás consuelo.

 

21 de febrero. Llego el momento de hacer aquello que te emociona y apasiona, comienza ahora, da pasitos pequeños y cuando menos lo creas habrás hecho un gran cambio.

 

22 de febrero. Si tienes que tomar una decisión y ninguna de las alternativas te convence, suéltala y pide al universo que la tome por ti, te aseguro que funciona.

 

23 de febrero. Puedes hacer cambios importantes en lo interno con solo comenzar a cambiar la forma en que ves lo externo.

 

24 de febrero. Si tienes un don especial para tratar a los niños y a los jóvenes, revisa si tu propósito divino implica la enseñanza o el cuidado de ellos, no lo pospongas.

 

25 de febrero. Luna llena. Tus oraciones han sido escuchadas, la respuesta está en las pequeñas señales, en tu intuición, en tus sueños.

 

26 de febrero. Actúa ahora, estas en contacto con tu verdad con respecto de esta situación, confía en tu corazonada.

 

27 de febrero. Continúa con lo que estás haciendo, no aceptes un NO como respuesta, espera un milagro ahora.

 

28 de febrero. Respetarse comienza primero por ti, luego por los animales, los árboles, las plantas, el agua, respetarse es amar la naturaleza.

 

 

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Sobre Rosa (Coordinadora redacción GHB)
Rosa es una de las coordinadoras de hermandadblanca.org, responsable del equipo de redacción. Es todo corazón y una incansable buscadora de la verdad.
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