Home » Sabiduria y Conocimiento » Meditaciones » Yantra Yoga – El Yoga Tibetano del Movimiento

Yantra Yoga – El Yoga Tibetano del Movimiento

Yantra Yoga

Yantra Yoga es uno de los sistemas más antiguos de yoga en el mundo. Ha llegado a nosotros a través del Tíbet, una tierra que posee un vasto y rico conocimiento budista. La serie única de Yantra Yoga de posiciones y movimientos, combinados con la respiración consciente, puede ayudar a coordinar y armonizar la propia energía personal de manera que la mente puede relajarse y encontrar su auténtico equilibrio.

 

Muchas posiciones utilizadas en Yantra Yoga son similares a las del Hatha Yoga, pero la manera de asumirlas y aplicarlas difiere significativamente. Yantra Yoga utiliza una secuencia que consta de siete fases de movimiento, conectado con siete fases de la respiración. En particular, la posición en la fase central de cada movimiento ayuda a crear retenciones específicas de la respiración que funciona a un nivel profundo, sutil. Por esta razón, no es sólo la posición principal, sino esta sujeción y todo el movimiento que son importantes.

 

El sistema de Yantra Yoga contiene una amplia gama de movimientos que pueden ser aplicadas por todos. Este es un método excelente para alcanzar una salud óptima, la relajación y el equilibrio a través de la coordinación de la respiración y el movimiento.

 

Si bien el practicante de Yantra Yoga no tiene por qué seguir un camino espiritual en particular, cualquier persona puede practicarlo sin limitación. Este método fundamental y rico está conectado con la esencia profunda de las Enseñanzas Dzogchen , y durante miles de años se ha enseñado con el fin de encontrar el verdadero estado natural.

 

Qué es el YANTRA YOGA?

Yantra Yoga se basa en el antiguo texto Nyida Khajor, conocido en español como “La Unión del Sol y de la Luna.” Este texto fue escrito en el siglo octavo por Vairocana, uno de los más hábiles Maestros y traductores budistas de su tiempo . Esta enseñanza se ha transmitido de maestro a alumno, en un linaje ininterrumpido, desde ese tiempo. El sostenedor del linaje actual, Chögyal Namkhai Norbu, es un renombrado erudito y Maestro Dzogchen. Él escribió un comentario detallado de este texto raíz esencial en 1976, que se basaba en la amplia formación personal y la comprensión de Yantra Yoga que recibió directamente de su tío, Togden Ugyen Tendzin, y otros maestros en el Tíbet.

 

Chögyal Namkhai Norbu ha estado transmitiendo Yantra Yoga en Occidente desde la década de 1970. Publicó texto maravilloso y completo, llamado A Stainless Mirror of Jewels. Que se titula actualmente, Yantra Yoga: El Yoga Tibetano del Movimiento.

 

Yantra Yoga, Descubriendo nuestra real condición:

(Extraído de una charla sobre Yantra Yoga dada por Rinpoche en Nueva Delhi, India)

 

“Me gustaría dar un poco de información acerca de Yantra Yoga, una tradición tibetana. La palabra Yantra es una palabra en sánscrito, pero tiene diferentes significados en tibetano. Yantra puede significar “forma geométrica”, como un mandala, o puede significar “el movimiento del cuerpo.” En tibetano decimos trulkhor,que significa “el movimiento. “Utilizamos el movimiento para coordinar y guiar nuestro prana o energía vital.

 

El Yoga Yantra que enseño se llama Nyida Khajor. En tibetano, Nyida significa “sol y la luna” y khajor significa “unión”. Este es el título de la enseñanza original enseñada por Vairocana, que fue uno de los más importantes estudiosos de Guru Padmasambhava, y un gran traductor.

 

Vairocana recibió la transmisión de esta enseñanza Yoga Yantra de Guru Padmasambhava, quien lo recibió de un gran Mahasiddha llamado Humkara. A continuación, se transmite de Vairocana a Yudra Nyingpo, y varios otros maestros. Este es el linaje de esta enseñanza.

 

Además de este texto, hay una transmisión oral de Yantra Yoga. Es muy difícil de entender Yantra Yoga por sólo leer el texto original y no tener un maestro. Los practicantes de Dzogchen han aplicado estos métodos durante siglos. Las aprendí principalmente de uno de mis tíos, que era un yogui y un excelente practicante de Yantra.

 

En la práctica de Yantra Yoga usamos nuestro cuerpo, la voz y la mente. Utilizando el cuerpo realizamos posiciones y movimientos, con la voz que hacemos muchas técnicas de pranayama (o prácticas de respiración), y con la mente hay muchas maneras de concentrarse y visualizar. El objetivo es ir más allá de juzgar y pensar con la mente, y nos invita a la contemplación. Cuando aplicamos estos tres aspectos juntos, tenemos la posibilidad de llegar a un conocimiento real, o la comprensión de nuestro estado primordial – nuestra condición original. Ese es el verdadero significado de “yoga” en Yantra Yoga”

 

 

Yantra Yoga, o el Yoga del Movimiento, es uno de los sistemas de yogas más antiguos en el mundo, y pertenece a la tradición tibetana.

 

La enseñanza de Yantra Yoga fue puesta por escrito originalmente por el gran maestro Vairocana en el siglo VIII D.C.

 

Fue introducido en Occidente recién durante la década de 1970, en Italia, por Chögyal Namkhai Norbu, gran maestro de Dzogchen, quien forma parte de un linaje ininterrumpido de maestros que ha permitido mantener intactas la pureza y vitalidad de esta enseñanza.

 

Este método es muy útil para la gente en general, sin importar si es una persona espiritual o no, joven, mayores, flexibles o menos… puede ser aplicado por cualquiera para conseguir un completo bienestar de cuerpo y mente.

 

Lo que es importante es que a través de esta práctica podemos realmente coordinar nuestra energía, condición fundamental para alcanzar la calma mental. Por medio de la liberación de las tensiones y la coordinación de nuestra energía, podemos tener una experiencia de verdadera relajación.

 

La característica del Yantra Yoga es que está basado en movimientos regidos por un ritmo y coordinados con la respiración.

 

Cuando practicamos Yantra Yoga no permanecemos en una posición, sino que realizamos secuencias de movimientos en los que el enfoque principal no es únicamente el aspecto físico del cuerpo, sino el aspecto de la energía.

 

Yantra Yoga es el yoga del movimiento… energía en acción… armonía y ritmo.

 

El Yantra Yoga es un método fundamental para integrar la profunda esencia de la Enseñanza Dzogchen en las tres puertas del cuerpo, voz y mente. A través de los movimientos y posiciones combinadas con la respiración la energía del practicante se coordina y armoniza de modo que la mente puede relajarse y descubrir el auténtico equilibrio, la base para entrar en el estado de Contemplación.

 

 

Fuente: Comunidad Dzogchén internacional

 

Este es un video donde se muestra a practicantes de Yantra Yoga, y un Maestro y una Maestra de esta Disciplina Milenaria, en verdadero estado de contemplación demostrando algunas de las posturas principales de esta maravillosa práctica.

 

Realizan los 5 Ritos Tibetanos de rejuvenecimiento, mezclados a otros ejercicios.

 

 

Por qué practicar yoga

 “La ciencia del Yoga no ofrece ninguna nueva religión, ofrece una metodología. A través de ella puedes entenderte mejor en todos tus niveles, incluyendo tu bienestar físico, tus acciones, tu proceso mental, emociones y deseos. Además comprenderás cómo te relacionas con el mundo. Esta ciencia crea un puente entre las condiciones internas y externas de la vida. El yoga es una forma de mejorarte a ti mismo, de entender tus estados internos”. – Swami Rama

Te invito a experimentar el Yoga! Es un fabuloso sistema integral y holístico, cualquiera puede comprobarlo por vivencia propia. Podemos definir al Yoga como “Sadhana Sarvanga”, una práctica para todo el cuerpo. Valiéndose de ejercicios físicos y respiratorios. También es “Antaranga Sadhana”, una práctica interna, para trascender la mente por medio de la meditación. El Yoga nos lleva así a la serenidad y la plenitud. Es la ciencia de integrar cuerpo, mente y alma.

 

BENEFICIOS DEL YOGA: salud física, orgánica, mental y emocional – corrige problemas posturales – incrementa la flexibilidad articular, la elongación y el tono muscular – reeduca el sistema respiratorio – relaja el sistema nervioso – mejora la circulación de la sangre y la linfa – estimula el sistema endócrino – regula el metabolismo – masajea y limpia los órganos internos – equilibra la secreción hormonal de las glándulas – rejuvenece cuerpo y mente – mejora la atención y concentración – desbloquea y moviliza la energía – provee armonía, equilibrio, salud, bienestar y plenitud!

PRACTICÁ YOGA! – “El yoga es como la música. El ritmo del cuerpo, la melodía de la mente, y la armonía del alma, crean la sinfonía de la vida.” – Yogacharya B.K.S. Iyengar

 

EL YOGA, SU SIGNIFICADO E HISTORIA por José A. Offroy

DEFINICIONES CLÁSICAS DEL YOGA

 

“El yoga es la restricción de las fluctuaciones de la conciencia (citta)”.— Yoga-Sūtra (1.2)

 

“El yoga es habilidad en (la ejecución de) las acciones”.— Bhagavad-Gītā (2.50)

 

“Yoga es énstasis (samādhi)”.—Yoga- Bhāṣya (1.1)

 

“Se dice que el yoga es la unidad entre respiración, mente y sentidos, y el abandono de todos los estados de existencia”.— Maitrī-Upaniṣad (6.25)

 

“El yoga es la unión de la psique individual (jivātman) con el Si-mismo transcendental (paramātman)”.—Yoga-Yājnavalkya (1.44)

 

“Se dice que el yoga es la unificación del tejido de dualidades (dvandvajāla)”.— Yoga-Bīja (84)

 

“El yoga es conocido como la desconexión (viyoga) de la conexión (saṃyoga) con el sufrimiento”.— Bhagavad-Gītā (6.23)

 

“Se dice que el yoga es control”.— Brahmānda-Purāna (2.3.10.115)

 

“El yoga es la separación (viyoga) del Si-mismo (puruṣa) y el mundo-fenoménico (prakṛti)”.— Rāja-Mārtanda (1.1)

 

“Se dice que el yoga es la unidad entre exhalación e inhalación, entre sangre y semen, entre sol y luna, y entre la psique individual y el Si-mismo transcendental”.— Yoga-śikhā-Upaniṣad (1.68-69)

 

“Se considera como Yoga: el firme dominio de los sentidos”.— Katha-Upaniṣad (6.11)

 

“El yoga es equilibrio (samatva)”.— Bhagavad-Gītā (2.48)

 

 

SIGNIFICADO DE LA PALABRA YOGA

La palabra sánscrita yoga proviene de la raíz verbal “yuj” que significa “uncir” o “unir”. Así, en un contexto espiritual, el yoga implica “entrenamiento o disciplina unitiva”.

 

En sentido técnico, ya que la esencia de la enseñanza del yoga consiste en un entrenamiento sistemático de la mente, su nombre debe ser derivado del equivalente indio de “poner en tensión”, aunque los otros significados también se hacen presentes en grado mayor o menor. Así pues, se debe entender por yoga el “unirse el yogui, no primitivamente a alguna cosa, sino absolutamente en sí” (en el participio pasivo, yukta, en estado de unión, unificado), lo cual implicará el desligamiento previo de la materia, la emancipación con respecto al mundo. “Ligar, mantener oprimido, poner bajo yugo”, todo esto tiene por objeto abolir la dispersión y los automatismos que caracterizan a la conciencia profana para lograr el recogimiento del espíritu.

 

En los tiempos del Taittirīya Upaniṣad (segundo milenio a.C.), este término se asimilaba a “esfuerzo espiritual”, concretamente al control de la mente y los sentidos.

 

En la época del Bhagavad-Gītā (tercer o cuarto siglo a.C.) la palabra yoga se utilizaba para hacer referencia a la tradición hindú de disciplina espiritual que comprendía diferentes vías hacia la autorrealización o iluminación. En esa época, el yoga se consideraba estrechamente unido al sāṃkhya. Este hecho se reflejó en el Mahābhārata, donde con frecuencia se utilizaba el compuesto sāṃkhyayoga. Posteriormente, el yoga y el sāṃkhya se desarrollaron en escuelas filosóficas independientes, conocidas como yoga y sāṃkhya clásicos, respectivamente.

 

Si las escuelas del yoga pre-clásico, tal como se encuentran en el Bhagavad-Gītā, el Mokṣa Dharma y en otras partes del Mahābhārata, defienden una filosofía panteísta, Patañjali introduce una metafísica dualista. Parece que rechaza la idea de que el mundo sea un aspecto de lo divino y hace una distinción radical entre naturaleza (prakṛti) y el sí-mismo-trascendental (puruṣa). En este sentido, el yoga puede considerarse como una “separación” (viyoga), o una “re-unión” o “regreso a la naturaleza original”.

 

Aunque el sistema de Patañjali se llegó a considerar como una de las seis escuelas clásicas del hinduismo, sin embargo, su dualismo le impidió asumir un mayor significado cultural. La orientación filosófica dominante dentro del hinduismo ha sido siempre no dualista (advaita). Por tanto, las escuelas del yoga post-clásico, tal como las registradas en los Upaniṣads del yoga, en el Tantrismo y en el haṭhayoga, se reafirman en el panteísmo de los tiempos antiguos. Esta es también la posición esencial del yoga integral de Aurobindo.

 

HISTORIA Y DESARROLLO DEL YOGA

 

Históricamente, se puede dividir la evolución del yoga en seis grandes categorías:

 

  1. Proto Yoga: también denominado Yoga Védico y Yoga Arcaico, se refiere a elementos de yoga encontrados en los cuatro Vedas, especialmente en el Ṛg-Veda y en el Atharva-Veda, algunos de cuyos numerosos himnos pudieron haber sido compuestos durante el tercer milenio a.C., o incluso antes.

Las evidencias arqueológicas encontradas en las antiguas civilizaciones de los Valles del Indo y Sarasvatī, ayudan a situar esta era entre el 3.000 y el 1.800 a.C.

 

  1. Yoga Pre-Clásico: se refiere a las numerosas enseñanzas yóguicas anteriores a Patañjali; es una designación colectiva para diferentes escuelas representadas principalmente en el Mahābhārata, especialmente en elBhagavad-Gītā, pero también en otras escrituras como el Kaṭha-, Maitrāyaṇi- y Śvetāśvatara- Upaniṣads, el Mokṣa Dharma y el Anu-Gītā.

La metafísica de esta época es esencialmente vedántica. La práctica del yoga se fundamenta en una forma de misticismo sacrificial basado en la internalización del ritual brahmánico. Estos esfuerzos conducen al desarrollo de una rica tecnología contemplativa que engloba los conceptos del yoga primitivo y las prácticas basadas en la metafísica vedántica del no-dualismo.

Esta época abarca desde las primeras Upaniṣads, en el 1.500 a.C., hasta el 500 a.C.

 

  1. Yoga Épico: corresponde al período situado entre el 500 a.C. y el 200 d.C. Las enseñanzas de esta época se hallan principalmente en la Upaniṣads medias y en el Mahābhārata.

 

En esta época se produce una proliferación de escuelas y doctrinas que, en su mayor parte, continúan siendo no-dualistas. Las enseñanzas yóguicas se exponen asociadas con las ideas del sāṃkhya.

En muchos casos, el Yoga Épico se considera una parte del Yoga Pre-Clásico.

 

  1. Yoga Clásico también denominado Yoga-Darśana y Yoga de Patañjali: se inicia alrededor del 200 d.C. con la doctrina establecida en los Yogasūtras de Patañjali y se desarrolla a lo largo de varios siglos con una extensa literatura de comentarios.

Su base metafísica no es ya la del vedānta, sino la de una estricta interpretación dualista de la realidad. Dada su gran importancia filosófica, forma parte de los seis puntos de vista (darśana) ortodoxos del hinduísmo.

 

  1. Yoga Post-Clásico: desde el 200 d.C. hasta el 1.900 d.C.; ésta época hace referencia a numerosas enseñanzas yóguicas posteriores a Patañjali, pero vuelve a las enseñanzas no-dualistas del Yoga Pre-Clásico, ignorando la mayor parte de su filosofía no-dualista pero utilizando ocasionalmente su delineación del camino de ocho pasos (aṣṭāṅgayoga) y sus precisas definiciones. Este periodo corresponde a la Upaniṣads del Yoga y el Yoga Vāsiṣṭha, a las escrituras del Tantrismo y al Haṭha Yoga.

 

  1. Yoga Moderno: a partir del 1.900 d.C., comprende el Yoga Integral de Sri Aurobindo y las numerosas escuelas occidentales de Haṭha Yoga.

 

TÉCNICA PARA UN FIN Y FIN DE UNA TÉCNICA

 El sistema yoga, a diferencia del sāṃkhya, no es un sistema teórico que pretenda dar respuestas a cuestiones metafísicas. Su preocupación no estriba en estudiar el origen o la causa de la asociación entre materia y sí mismo. Encuentra estas especulaciones sin sentido y sin posibles respuestas en un mundo y un ser —el ser humano—, limitados por el tiempo, el espacio y la misma inteligencia atada a la materia.

 

Su punto de partida es el ser humano concreto, histórico, en un mundo ya en movimiento desde toda la eternidad. Es más, se parte de la situación presente, de ignorancia, en la que se encuentra el practicante (y en la que nos encontramos todos), aceptando como real lo que nuestros sentidos perciben, pero teniendo siempre presente que el observador interno puede contemplar tal realidad de forma muy distinta una vez alcanzada la liberación; en consecuencia, aparentemente pueden darse los mayores absurdos y contradicciones, desapareciendo con ellos los interrogantes metafísicos que se planteaban al inicio.

 

Desde el yoga lo que se busca es efectividad para crear las condiciones psicológicas que nos posibiliten una visión superior y poder así resolver paradojas que sólo se plantean en el estado de conciencia ordinario. Así, por ejemplo, ¿qué sentido tiene discutir sobre el origen de lo que nunca tuvo origen?

 

avidyā

ignorancia

lleva a

duḥkha

dolor

lleva a

yoga

técnica

lleva a

samādhi

énstasis

lleva a

vivekakhyāti

conocimiento

lleva a

kaivalya

liberación

 

 

DE LA IGNORANCIA Y EL DOLOR A LA LIBERACIÓN

 El individuo se encuentra sumido en la ignorancia de su auténtica naturaleza. De acuerdo con el Yoga y con la mayoría de los sistemas de pensamiento orientales, la naturaleza real del individuo es de tipo espiritual, pura conciencia-energía. En Yoga se considera que, debido a causas inexplicables, la pura conciencia del ser se encuentra asociada con la materia inconsciente e identificada de forma ilusoria con un cuerpo y, sobre todo, con una sustancia mental, sujetos ambos al paso del tiempo. En tales circunstancias, el sí mismo conoce a través de la mente. Esta situación es causa de una fuerte limitación al conocimiento que produce angustia existencial y que provoca estados de dolor y sufrimiento, los cuales no deben contemplarse únicamente en su aspecto negativo sino que deben ser considerados como situaciones que producen gran inquietud en el individuo por tratar de superarlas.

 

El objetivo que persigue todo individuo es evitar el dolor y el yoga es un camino directo para ello, pues la consecuencia final es la liberación de todas las limitaciones, incluida la muerte y, en consecuencia, el retorno a la condición original. Ello se logrará no por medio de la inmortalidad física o mental, sino por medio de la práctica yóguica llevada a su perfección.

 

Con la práctica continuada y progresiva se pretende acceder a la interiorización profunda (samādhi), estado temporal en el que tiene lugar la abstracción de los procesos mentales; es decir, que provoca la desaparición de la mente y que, por tanto, proporciona conocimiento y sabiduría sobre la realidad.

 

Fuera de dicha abstracción, el sí mismo se identifica con el contenido mental y la actitud para comprender el objeto se ve simplemente reemplazada por la concepción que la mente tiene de dicho objeto o por una falta total de comprensión (YS.I.4).

 

Por último, al perfeccionar dicha interiorización, se llega a comprender plenamente el objeto, alcanzando la comprensión total de la realidad, eliminando la ignorancia existencial y logrando la liberación del sufrimiento ilusorio.

 

 

Fuente: artículo publicado por el autor en el sitio Yoga Darshana.

Prof. Renée Muchen

www.sohamreiki.com

Fb:/tashikelek

ESPACIO PATROCINADORES
Si te ha gustado compartelo y regalanos un like
Sobre Rosa (Coordinadora redacción GHB)
Rosa es una de las coordinadoras de hermandadblanca.org, responsable del equipo de redacción. Es todo corazón y una incansable buscadora de la verdad.
ESPACIO PATROCINADORES

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Send this to a friend