Maestro Leonardo. Canalización de Henrique Rosa.

Patricia Gambetta
Patricia Gambetta

Mensaje Canalizado.

En Portugués el Original.

¡Que la Gran Luz esté con vosotros! ¡La humanidad perdió la conciencia y la noción de las cosas bellas!

La belleza para el ser humano de hoy es adornarse, es colorear sus ropas, pero lo bello no son los colores, esos son efectos de la belleza y no su causa.

El ser humano creó en su vida las cosas más feas y las llamó bellas. Hoy, la belleza no es más que un medio para que él gane dinero y se haga rico. La evolución hace las cosas cada vez más bellas, sutiliza la belleza cada vez más, armonizando y equilibrando las líneas de confluencia que elevan la vida de la creación.

Esta es la belleza natural que la evolución, la vida y los cuerpos de los seres humanos están alcanzando.

Sin embargo, muchos todavía están equivocados y vienen explorando esa belleza con fines destructivos. Para nosotros, hermoso es oír la sinfonía de la vida en los corazones, en las mentes y en las almas de los seres humanos; es ver surgir en cada chakra del corazón un nuevo arcoiris; es sentir los sonidos y los colores penetrando en los corazones, en las mentes, en las conciencias, en las almas, ampliando la conciencia de que son gotas del infinito.

Este infinito que reside en cada ser es bello, maravilloso, y la vida es una obra de arte, pero es una pintura que se está acabando, es una sinfonía que todavía debe ser terminada.

Cada ser es el artista y al mismo tiempo la obra, es el compositor y al mismo tiempo la sinfonía. Los ojos con los que la gran mayoría mira la vida no son ojos de un artista, que mira la vida como un creador, pues el alma y el espíritu son creadores.

La gran mayoría de seres humanos mira la vida como aniquiladores y destructores de esta obra. La vida es la más bella obra de arte que el Creador ha realizado. La vida del ser humano es la mayor y más hermosa sinfonía que Dios creó.

Y el hombre continúa destruyendo esa obra de arte, partiendo todos los instrumentos musicales necesarios para que esa sinfonía siga siendo tocada.

Es hora de sintonizar las cosas bellas en vuestros corazones, mentes, conciencias, almas y espíritus.

Por muy fea que sea una persona en su manera de pensar, de actuar, en sus posturas delante de la vida, detrás de esa fealdad, de esas máscaras hay mucha belleza a ser revelada.

La belleza es intrínseca al ser humano. Pero si su educación y la propia civilización lo hizo pintar de colores oscuros a su vida, el cuadro que sabe pintar de su vida es de una tempestad continua, su música interior es el resultado de una orquesta totalmente desafinada, donde sus sonidos se lastiman y que traen dolor a su alma.

El mundo se ha convertido en lo que el ser humano creó dentro de sí mismo, pero el mundo que Dios-Padre y Dios-Madre crearon no es éste!

De este modo tendréis que buscar los colores del arcoiris en vuestros corazones, la música de las esferas en vuestra mente, en vuestra conciencia, en vuestra alma y en vuestro espíritu.

Porque hay que crear internamente nuevas obras de arte, hay que crear internamente nuevas sinfonías que consigan involucrar todas las conciencias humanas, para sensibilizarlas, una vez que toda obra de los Creadores Divinos es armonía, es equilibrio, es arte.

El universo es una obra de arte. Si empiezas a mirar la naturaleza con los ojos de un artista creador, descubrirás fantásticas maravillas, colores que nunca percibiste, sonidos que tus oídos jamás oyeron.

Si pudierais oír los sonidos del universo o ver los colores que él produce, os aseguro que entraréis en estado de éxtasis continuo y viviréis realmente felices, porque sois parte de esta Gran Obra. Vuestra civilización os apartó de esa Obra de Arte y de esa Sinfonía Cósmica. Estáis palmando por tierras y desiertos áridos y creéis que la vida es un desierto árido. Veis a vuestra vuelta la violencia, el hambre, la miseria, la desigualdad y la discriminación de todo tipo, y creéis que ésta es la vida que Dios ha hecho.

¡No! ¡Jamás lo haría! La vida que Él ha hecho tiene color, tiene música, tiene paz, tiene felicidad, tiene amor, tiene sabiduría, y es eterna.

Es una Creación constante, es una música constante, es una creación continua de colores que surgen del Gran Corazón Místico.

Es una pena que el ser humano haya cerrado sus sentidos hacia la Creación Divina. La Creación Divina es bella en todos los sentidos, es música armoniosa que nos hace bien, nos trae paz y felicidad.

¡El Gran Creador está en una Creación continua, eterna!

Y por qué sabemos que Él está en una Creación continua?

Porque la música de las esferas, la música que Él produce jamás dejó de ser tocada; los colores que Él continúa creando irradian de Su Corazón. Entonces, sabemos que Dios está trabajando porque Él continuamente está pintando su Obra de Arte, está componiendo Su Sinfonía, y Sus sonidos, Sus colores alcanzan a todos los espíritus en todo el universo, alimentándolos con Su belleza, con Sus sonidos musicales producidos por sus instrumentos místicos. El día en que deja de crear colores o de tocar su música, en ese instante todo empezará a descomponerse, todo empezará a desaparecer hasta que no quede absolutamente nada. Y eso es lo que hoy os transmito, la fuerza continua de la Creación.

Están evolucionando en los planos densos de la materia, en un cuerpo físico, porque esto forma parte de la Creación Divina, así como todos los niveles de vuestra conciencia y de vuestra mente, vuestra alma y vuestro espíritu.

Todo esto es la continuidad de la Creación Divina, y en todo vuestro ser hay Creación continua de colores y sonidos, nunca hubo interrupción porque sois una parte de la Creación.

Todo esto para que puedas vivir, evolucionar y también convertirte en seres creadores de la vida, compositores de nuevas sinfonías creadoras cósmicas, de modo que a través de tus colores, de tus sonidos, puedas crear otros espíritus y alimenticios en la producción de nuevos colores y de nuevos sonidos.

Si miráis para todo y para todas las cosas como parcelas de la Creación, partes de esa Obra de Arte, comenzaréis a ser más conscientes acerca de lo que está en sintonía con la misma y lo que no está, porque tiene una acción contraria a la evolución.

Tendréis la conciencia de lo que sirve a los señores de los colores y de los sonidos armónicos y de lo que sirve a los señores de las sombras, o lo que está al servicio de la Luz o al servicio de las tinieblas.

Sintonizaréis con facilidad la música que eleva y que os transporta a otros estados de conciencia y sentiréis la necesidad de retroceder ante aquella que os deprime y os arrastra hacia las profundidades de los abismos.

El espíritu de cada ser humano es un instrumento divino que un día emitirá los sonidos de la Creación e irradiará sus colores.

A través del espíritu las fuerzas creadoras de Dios-Padre y Dios-Madre son transmitidas, y es en esa acción que ellos producen nuevos colores y nuevos sonidos.

Por lo tanto, cuanto más afinado esté vuestro espíritu con vuestra alma, más sonidos de la Creación enviaréis y más colores brillantes irradiaréis, para transformar las vidas oscuras y sombrías de vuestros hermanos en vidas claras y no contaminadas por las angustias, infelicidades y depresiones.

Es en esto que debéis reflexionar y meditar. Necesitamos transformar y diluir los colores oscuros, negros, producidos por vuestras mentes, por vuestras emociones y por la vida creada por esta civilización, así como los sonidos que no estén en armonía con vuestra naturaleza interna y con la naturaleza externa, con el planeta, las estrellas, las constelaciones, las galaxias.

Vosotros sois una réplica del macrouniverso; entonces, dentro de vosotros están los colores y los sonidos armónicos, y simplemente necesitáis utilizarlos para colorear y crear música en vuestros cuerpos, en vuestras mentes y en vuestras vidas.

¡Que tus sonidos internos estén en armonía con esos sonidos primordiales!

Que vuestra vida sea una música afinada, que os eleve y os transporte a estados de conciencia superiores.

No os dejéis reprimir con colores oscuros producidos por vuestras personalidades, porque no son naturales, no forman parte de la Creación.

La Creación está hecha de colores y sonidos que elevan, que se expanden. La Creación es una verdadera música, es una sinfonía constante, donde cada ser es un instrumento de esta sinfonía, un color de esa pantalla que es la evolución universal.

Entonces, es hora de pensar en lo que estáis haciendo.

Intenta relajar tu mente, dejarla como una pantalla en blanco, y luego responder sin pensar a la pregunta:

Cuando hablo en amor, ¿cuál es el color que surge? O: Cuando hablo en paz, ¿cuál es el color que viene a mi mente? O: Cuando hablo en armonía y equilibrio, qué colores surgen en mi mente?

Y así sucesivamente …

Dejad que en la superficie de vuestra conciencia vengan los colores correspondientes a cada pregunta.

Podéis hacer lo mismo para los sonidos:

Cuando hablo en paz, ¿cuál es el sonido que inmediatamente viene a mi mente? O: Cuando hablo en amor, sabiduría, justicia, armonía, equilibrio, que sonidos surgen en mi mente? Intenta hacer una pregunta a la vez. Inmediatamente después de pregunta, aparecerá un color o un sonido.

Si hacéis ese auto-amortiguamiento, quizá se sorprendan con lo que piensan acerca de la paz, la justicia, el amor, la sabiduría, y así sucesivamente.

¡La Tierra es uno de los mundos más bellos de la galaxia!

¡Y por obra del ser humano se está convirtiendo en un mundo feo!

Antiguamente la belleza física del planeta correspondía a su belleza espiritual, la Tierra era hermosa cuando se mira con los ojos espirituales de quien estaba fuera de ella.

Sin embargo, hoy es un mundo feo, con colores feos y sonidos desarmónicos originarios de los odios, de los rencores, de las ganancias, de las injusticias, del materialismo y de todo tipo de violencia.

Colores y sonidos contrarios a la Creación. Tal vez sea este mundo que el ser humano quiere, porque fue el mundo que él mismo produjo.

Pero la Tierra no acepta ser esa obra producida por seres que caminan contra la evolución; no acepta ser ese instrumento desafinado que el ser humano ha producido.

La Tierra quiere volver a ser lo que era, una de las más maravillosas Obras de Arte del Creador, la más bella de las sinfonías que el Creador compuso, su Divina Obra de Arte, su Sinfonía Cósmica!

¡Es necesario que los instrumentos vuelvan a estar en sintonía y afinados con los sonidos de la naturaleza y del Creador!

Que los colores reflejen la verdad de las palabras, de los pensamientos, de las acciones, de los sentimientos, porque sólo éstos logran volver a los colores originales del Creador.

Por eso, tendréis que decidir si sois un pingo de tinta negra, gris, una nota desarmónica, un instrumento desafinado, o si sois un instrumento preciso con los sonidos del Creador, con los colores necesarios y precisos para componer la pantalla del infinito.

Es necesario definir si realmente desean formar parte de esta Obra de Arte o no. Si opta por ser un simple pingo oscuro jugado en un cubo de agua, un día desaparecerá como cosa inútil o como un instrumento sin valor.

Es hora de convertirse en artistas y compositores de vuestra obra de arte, que es la vida del alma y del espíritu.

Necesitas ser compositores de su música interior, que es el espíritu.

¿Están o no interesados ​​en la belleza, en el arte que también se llama Vida?

Gracias!

Maestro Leonardo.

TRADUCCIÓN PORTUGUÉS-ESPAÑOL: Patricia Gambetta, redactora en la gran familia de hermandadblanca.org

FUENTE:  “Jornal de Ciéncias Esotéricas”. A Sabedoría Universal da Síntese. Henrique Rosa y Lourdes Rosa.

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