Religiones: ¿Salvación o engaño?

Jorge Gomez (333)
Jorge Gomez (333)

En el mundo de las religiones, aún quedan muchas interrogantes que responder.

Palabras Previas

Las religiones están dentro de un sempiterno debate. Quien escribe es un absoluto convencido de la existencia de un “algo creador”; una inteligencia todopoderosa y eterna. Uso el término Dios, palabra que aprendí en la religión judeocristiana de mi entorno social y familiar. Creo en el Plano Espiritual de la existencia porque ¿dónde puede existir ese “algo”? Quisiera tener la forma de expresarlo sin las limitaciones que me da mi condición de ser humano; esa misma que no ha permitido crear una forma más efectiva de comunicarnos más allá del lenguaje articulado.

Esa convicción la desarrollé –en una aparente paradoja– leyendo y escuchando a ateos, más que a personas con convicciones similares a la mías. Los ateos dan argumentos poderosos –desde la perspectiva del uso del razonamiento– para explicar su posición sobre la inexistencia de Dios y de cualquier otra cosa que no sea “observable y comprobable”.

Sin embargo, usando la misma herramienta que estos utilizan –la razón– podemos ver que no existe, hasta ahora, teoría científica válida que pueda explicar la compleja organización y sincronía de toda manifestación material del llamado universo, especialmente los seres vivos. Ninguna teoría, llámese del Caos, del Big Bang, de Cuerdas –por mencionar las más conspicuas– ha alcanzado tal hazaña. Y esta es la razón –enfatizo el término– por la cual los ateos me convencieron de que, en cuanto la inexistencia de Dios –por usar el término común– están equivocados. A mi modo de ver, un motivo simple, pero concluyente.

No obstante, algo diferente ocurre con las llamadas religiones. Muchos de los argumentos y ejemplos esgrimidos por los ateos, aunque no pueden demostrar la inexistencia de una inteligencia todopoderosa y eterna –quien lo desee, puede seguir llamándole Dios–, sí pueden, en cambio, dar pie para considerar y repensar muchos de los aspectos que caracterizan a las religiones, tanto en forma general como en forma particular.

A partir de estas palabras introductorias, procedo a exponer mis reflexiones sobre el tema, con el único propósito de compartir información, opiniones y criterios; en principio los míos –los cuales nacen de estudios y reflexiones– pero luego serán los de todos aquellos que se animen a escribir en la sección de Comentarios.

Hay religiones centenarias en todo el mundo.

¿Por qué se «Tiene» una Religión?

 Ahora bien, más allá de las propias religiones, los seres humanos, creadores de estas, podríamos reconsiderar y repensar sobre las razones que nos llevar a creer y/o practicar tal o cual religión. Dentro del marco de la llamada racionalidad y usando principalmente la filosofía, la psicología, la historia, la antropología y la sociología, el ser humano ha buscado la respuesta a la citada pregunta.

Las respuestas son variadas y diversas, a partir del ángulo de la disciplina del saber desde la cual se dan, sin dejar de estar permeadas por la inevitable subjetividad que surge de la cosmovisión de quienes las proporcionan, por solo mencionar ese tema. No obstante, podríamos decir que tales respuestas pueden ser clasificadas según el siguiente criterio:

Condicionante natural

En principio, la necesidad de supervivencia, el miedo a lo desconocido, la conciencia de sí mismo, la necesidad de comprender el entorno –el que le sugiere los sentidos– son las motivaciones que repetidamente se argumentan en cuanto al génesis de las religiones. Ya avanzada la presencia humana en este planeta, se agregan a los primeros el gregarismo y debilidades emocionales como la ansiedad y la depresión.

Los argumentos –y los respectivos ejemplos– que se proporcionan para respaldar cada tesis implican una larga explicación, para lo cual se necesitaría una colección de libros más grande que la Enciclopedia Británica. Lo que sí es importante y necesario resaltar es que, más allá de cual sea la religión que practique, cada ser humano está impulsado por una o varias de estas razones combinadas, con las que a continuación se exponen:

Condicionante Cultural

El punto de partida o la conclusión –según cada quien– de estas reflexiones podría ser el hecho de que la mayoría de nosotros, en forma automática, asumimos que ‘la forma de expresar nuestra creencia en Dios es practicando o haciéndonos parte de alguna religión’. Esto se debe a que, desde nuestro propio nacimiento, somos imbuidos en las creencias religiosas de nuestros padres y de la sociedad.

A través de ritos, tradiciones, costumbres y expresiones somos convencidos de que existen un ser supremo que castiga o premia según sea el caso, pero que además controla nuestro destino. Por supuesto, es evidente la presión social que implica para cualquier persona es adherirse a estas creencias y prácticas, so pena de ser visto de manera diferencias por su grupo social si muestra una actitud divergente.

Vale aquí mencionar –con el permiso de los lectores– otra razón que se la ha ocurrido a una de las decenas de personas con las que he abordado el tema. Medio en serio, medio en broma, afirmaba mi interlocutor, que la pereza cognitiva de muchas personas también podía ser la causa de que abrazaran una religión, ya que ‘es mucho más fácil buscar la respuesta en solo libro –libro sagrado de cualquier religión– en lugar de tener que leer muchos libros (para buscar respuestas a las preguntas que sugieren la existencia o no de un ser supremo, eterno y todopoderoso). No me atrevo a apoyar esa tesis, pero la expongo ante los hermanos usuarios de la Hermandad Blanca para su consideración.

¿Qué es cierto y qué no lo es en los libros sagrados?

Los Dos Grandes Temas sobre Religiones

Desde la perspectiva del uso de la razón –la cual, en mi opinión, es también necesaria para la comprensión de Dios– hay dos grandes temas que se debaten acerca de las religiones:

Mitos y verdades

El primero de ellos se refiere a los mitos y verdades que existen en su creencias, doctrina y dogmas, nacidas, fundamentalmente en el libro sagrado que la mayoría de ellas –o al menos las de mayor número de seguidores– posee. Estos libros giran alrededor de un profeta salvador de la humanidad que nace bajo condiciones muy especiales; es sabio desde muy temprana edad; realiza acciones consideradas milagrosas y sale victorioso a pesar de las situaciones adversas que enfrenta.

El gran debate se presenta en torno a lo que es verdadero en estos libros y lo que es un mito; no sólo en torno al profeta, sino también en relación a todas las narraciones y hechos contenidos en cada libro. Eso sin mencionar lo que NO está incluido en los respectivos libros y que, según estudiosos, debería estar, como el caso de la biblia y los llamados Evangelios Apócrifos, si es que en realidad existen.

¿Medio para salvar o para controlar?

Llegamos acá al tema principal de este artículo, el cual, según creo, ameritaba toda la explicación previa, para dar un contexto que me permitiese conectarme a un correcto nivel de vibración con la mayoría –definitivamente imposible que con todos– de mis hermanos lectores.

Efectivamente, la historia de nuestra cosmovisión occidental nos dice que, desde los filósofos griegos, pasando por la Edad Media, por el Renacimiento, por Carlos Marx y su famosa frase –‘la religión es el opio de los pueblos’– hasta nuestros días, existen personas, grupos, movimientos, tendencias que afirman que las religiones, lejos de salvar y liberar como afirman sus líderes y guías, es un medio de enajenación y control.

Mi opinión al respecto dista de ser original; menos lo es compleja o profunda; por el contrario, es simple y responde, así lo creo, al sentido común: la religión, al igual que muchos temas que generan posiciones confrontadas –como el de los medios de comunicación– puede ser utilizada para beneficiar o perjudicar; ayudar o hundir; concienciar o dormir; controlar o liberar. Eso sí, también, al igual que los medios, quien la controla es quien decide.

Conclusiones

Como conclusión a este artículo no quiero hacer un cierre; por el contrario, quiero abrir una puerta al debate y a la reflexión a través de una serie de preguntas –que no son ‘las grandes preguntas de las religiones’– las cuales, espero, sean contestadas por mis hermanos lectores en la sección de comentarios. Antes, les invito a ver un video que nos arroja más luces sobre el tema.

¿Hay la posibilidad que muchos de los dogmas de las diferentes religiones sean inventos proselitistas para darles características mágicas y extraordinarias a los profetas y maestros?

¿Acaso no era necesario darles características de dioses mitológicos a los grandes maestros para que sus ideas fueran aceptadas por masas acostumbradas al politeísmo, con dioses con poderes mágicos?

¿Tendrían menos valor los preceptos musulmanes si se concluye que Mahoma no los buscó en un caballo alado?

¿Serán menos sabias las palabras del Maestro Jesús si aceptamos que lo del nacimiento de una virgen solo es un mito proselitista?

¿Son las frases budistas menos enriquecedoras de porque Gautama no fue el primer Buda?

¿Los errores que cometen los líderes religiosos está directamente relacionados con las enseñanzas de los maestros seguidos en sus respectivas religiones?

¿Si Alice Ann Bailey en realidad no recibía mensajes telepático, son menos válidas las enseñanzas de Los Libros Azules del Tibetano?

¿Sólo a través de religión puede el ser humano vincularse al Todopoderoso Creador?

¿Son las religiones formas de control o son medios para llegar a Dios? ¿O son otra cosa?

Espero su respuestas y comentarios. Estaremos nuevamente sobre el tema, a partir de ellos.

AUTOR:

JoT333, redactor y traductor de la gran familia de hermandadblanca.org

FUENTES:

·      https://es.wikipedia.org/wiki/Religi%C3%B3n

·      https://www.youtube.com/watch?v=MBJ1t7WNev4

·      https://www.youtube.com/watch?v=_oVQKEgaS_8

·      https://www.youtube.com/watch?v=7h8242JRVTw

·      https://www.youtube.com/watch?v=LgODlrNIOfw

·

·      http://www.geocities.ws/pastranus/993.pdf

·      https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_cuerdas

·      https://es.wikipedia.org/wiki/Mahoma

·      https://hermandadblanca.org/frases-budistas-te-pueden-cambiar-la-vida/

·      https://hermandadblanca.org/libros-del-tibetano/

7 comentarios

  1. Estimo que la religion solo a sido un paso en la evolucion. Tal vez sea una rama que quede sin retoño, por la experiencia que a creado a la humanidad. Muy clara la informacion. ¡Gracias!

  2. La religión es un accidente geográfico, nos la inculcan según el lugar donde nacemos. El problema radica en la manipulación que hacen de las creencias las diferentes religiones, para que la gente siguiendo falsas premisas, hagan del miedo y el temor la voz de la conciencia. Las religiones no son lo mismo que la espiritualidad, creo que son un escalón dentro del aprendizaje donde algunos se acomodan y otros las cuestionamos, las analizamos, las respetamos pero no las acatamos porque tenemos otra dimensión de la espiritualidad. Somos parte de un gran engranaje universal, donde nuestras acciones, pensamientos y energías son las lecciones de las que aprendemos y nos nutrimos para nuestro avance en la expansión de nuestra conciencia.

  3. Las preguntas suelen tener más valor que las respuestas, El interrogante abre conciencias, las respuestas son totalizadoras, ocluyen, adormecen y son propicias al sueño mental. De todos modos, cada uno debe proporcionarse sus propias respuestas que, entre otras cosas, deben alentar nuevos interrogantes que mantengan viva la búsqueda de Dios, el Primer Motor Inmóvil, el Principio Único o como quiera llamarlo cada uno. El camino es siempre la búsqueda.

  4. Casi 4000 mil religiones que se han formado de una u otra forma… todas y que para salvar la humanidad, y lo unico que han logrado,es comfundir al hombre…

  5. Estoy de acuerdo con los comentarios anteriores, Dios o La Fuente, como quieran llamarlo está dentro de nosotros mismos, y es donde debemos buscar, las religiones no nos ayudan a encontrarlo, ni tienen nada que ver con eso.

  6. Las religiones son formas de poder control frente a los seres humanos. Se cree que liberan pero en verdad te atrapan y te vuelven ciego. Sólo ves lo que ellos quieren que veas. No ves tu propia espiritualidad que es más profunda más bella y verdadera. Las religiones buscan afuera cuando tú ser Divino se encuentra en tú propio interior. "Yo Soy" es la conexión directa con el creador, es la energía electrónica que fluye que libera y no ves, pero si la sientes y la puedes expresar. Es el conector inmediato presente con la fuente, con el UNO que somos todos y que hacemos parte de ésta septuple dimensional del Amor Divino que somos todos "UNO".

  7. Me gustó tu escrito, pues creo que Dios es el todo que nos rodea, que nos penetra como la premisa que dice lo que es arriba es abajo lo que está dentro también está afuera
    Las religiones estan formadas por hombres por lo tanto están limitadas, hoy la ciencia avanzo mucho y a mi entender estos descubrimientos científicos abren una perspectiva de cómo Dios maneja el universo es asombroso.

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