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El Gobierno Interno del Mundo

Los Siete Maestros - Gobierno Interno del Mundo

Conferencias pronunciadas en la Convenci贸n de la Sociedad Teos贸fica

de la India del Norte, celebrada en Benares, en Septiembre de 1920, por

ANNIE BESANT

TRADUCCI脫N DIRECTA DEL INGL脡S POR

DON ADOLFO DE LA PE脩A GIL

EDITORIAL ORI脫N M脡XICO, D.F. 1970

annie besant 2

CONFERENCIA I.

ISHVARA; LOS CONSTRUCTORES DE UN COSMOS; LA JERARQU脥A DE NUESTRO MUN颅DO; LOS REGENTES; LOS MAESTROS; LAS FUERZAS

AMIGOS:

Deseo exponer ante vosotros si me es posible hacerlo en estas tres conferencias, cierta perspectiva del mundo y de la manera en que se le gu铆a y dirige. Como quiera que estas reuniones son de car谩cter p煤blico, creo que debo haceros una advertencia que ser铆a innecesaria si este auditorio estuviese compues颅to 煤nicamente por miembros de la Sociedad Teos贸颅fica. Es importante recordar que en la Sociedad Teos贸颅fica no tenemos autoridad en asuntos de opini贸n. Cada uno de sus miembros est谩 en libertad de for颅mular su propia teor铆a de la vida, de elegir su propia l铆nea de pensamiento, y nadie tiene el menor dere颅cho para dictar a cualquier miembro lo que deber铆a elegir o lo que deber铆a pensar. En la Sociedad Teo颅s贸fica hay solamente una condici贸n que obliga a sus miembros, a saber, el reconocimiento de la Fraterni颅dad Universal. Fuera de esto, cada miembro es abso颅lutamente libre. Puede pertenecer a cualquier religi贸n, o puede no pertenecer a ninguna. Si 茅l per颅tenece a alguna religi贸n, jam谩s se le pide que la abandone, que la cambie, sino solamente que trate de vivir de acuerdo con sus ense帽anzas de vida espiritual, reconociendo la unidad de todo; que viva en armo颅n铆a con los de su propio credo, y con los de otros credos.

Cuando hablamos de Teosof铆a, podemos tomar esta palabra en uno de dos sentidos. El primero, lo que deber铆a significar para el individuo. En este sen颅tido no existe diferencia entre Teosof铆a y la antigua Brahmavidya de la India, la Par谩-Vidya, y la Gnosis de los griegos; ninguna diferencia en absoluto. Es el reconocimiento de que el hombre puede compro颅bar a Dios. En el Up谩nishat se la define como 鈥渆l conocimiento de Aqu茅l por Quien son conocidas todas las cosas鈥. Hay en esto una dificultad, re颅sultante de nuestro lenguaje, cuando hablamos de 鈥渃onocimiento鈥 en aquel sentido, pues conocimiento implica una dualidad, o de hecho una triplicidad, el Conocedor, lo Conocido, y la Relaci贸n entre ellos; mientras que, cuando el esp铆ritu del hombre que proviene de Ishvara, realiza su propia naturaleza, no se trata ya de pensar o de saber. En este caso se trata de la realizaci贸n de aquella identidad. Conoc茅is vosotros lo que est谩 escrito en el Up谩nishat: 鈥淎quel que dice ‘yo s茅’, no sabe鈥, porque precisamente la palabra conocimiento es incorrecta cuando se tra颅ta de esta realizaci贸n, pues en ella, no decimos 鈥測o s茅鈥; decimos 鈥測o soy鈥. He aqu铆 el significado pri颅mario de la palabra 鈥淭eosof铆a鈥.

Tambi茅n se la usa en un significado secundario: un cuerpo determinado de ense帽anzas, pero ninguna de estas doctrinas particulares es obligatoria para ning煤n miembro. Se form贸 la Sociedad para la difusi贸n de este conjunto de ense帽anzas ante el mundo pero, repito, no las hace obligatorias para ninguno de sus miembros. Esta actitud de la Sociedad descansa en una base muy s贸lida. Tal base es que ning煤n hombre puede creer realmente una verdad mientras no haya crecido lo suficiente para verla por s铆 mismo. Una ense帽anza no es en realidad parte de la vida espiri颅tual; concierne a la vida mental, a aquella parte de la naturaleza humana relativa al conocimiento; esto es, al intelecto; y lo capacita a ver aquello que es se颅mejante a s铆 mismo. La verdad en nosotros recono颅ce la verdad fuera de nosotros, en cuanto se abre la visi贸n interna. As铆 pues, uno de los objetos de la Sociedad es el estudio de las grandes verdades fun颅damentales de todas las religiones. No se pregunta a los miembros si creen en ellas o no. Se les invita a estudiarlas, plenamente convencidos de que, as铆 co颅mo cuando se le abren los ojos puede el hombre que no sea ciego mirar mediante la luz del sol, sin que se le pregunte si cree en la luz, as铆 sucede en el mundo mental. Tan pronto como se abren los ojos de la naturaleza interna, los ojos del intelecto, ya no hay lugar para la argumentaci贸n, s贸lo es cuesti贸n de ver. Reconocer茅is la verdad porque la facultad de verdad en vuestra propia naturaleza demuestra que aquella existe. Veis por medio de ella como veis por medio de la luz solar. En tanto que un hombre sea ciego, el sol, como luz nada es para 茅l. Cuando adquiere la vista ya no es necesaria ar颅gumentaci贸n alguna respecto a la existencia de la luz mediante la cual mira. As铆 es como se contem颅pla la verdad, y de aqu铆 que al estudiante se le deja que estudie hasta que por s铆 mismo conozca la verdad de cualquier doctrina.

Las ense帽anzas que son difundidas por la Sociedad son aquellas que podr茅is encontrar en cada religi贸n. Por ejemplo, si examin谩is un libro publicado por el Colegio Central Hind煤 como obra de texto para ni帽os hind煤es, y un libro secundario de texto para j贸venes hind煤es del propio Colegio, encontra颅r茅is en ambos ciertas verdades que son expuestas en la forma hind煤. Si examin谩is los libros de texto teos贸fico que se usan para las escuelas en que se ense帽an todas las religiones; en donde hay ni帽os cuyos padres profesan diversas religiones, encontra颅r茅is esas verdades en forma congruente con todas ellas. La 煤nica diferencia consiste en que en los libros teos贸ficos de texto se da apoyo a聽 sus verdades con citas de las diferentes Escrituras Religiosas del mundo, mientras que en los libros de texto hind煤es s贸lo se citan las Escrituras hind煤es. Tal es la 煤nica diferencia por lo que hace a las grandes ideas; las ideas son id茅nticas.

Por todo lo que os he dicho comprender茅is que yo expongo estas cosas tal como aparecen para m铆. No son obligatorias para ning煤n miembro individual pues el deber de cada uno es el de pensar por s铆 mismo. No son obligatorias para la Sociedad como tal, ya que 茅sta presenta la aceptaci贸n de la Fraterni颅dad Universal como condici贸n de ingreso. De lo que digo, soy yo la 煤nica responsable. Lo que expongo es el resultado de mi estudio personal. Queda en libertad cada uno de vosotros, te贸sofos o no te贸sofos, miembros o no miembros, de usar su propio intelecto, su propio juicio, su propia conciencia, para examinar cada uno de mis asertos. No deb茅is tomarlos como verdades ya f谩ciles para vosotros. Cada quien de颅ber谩 usar su propio pensamiento y no simplemente guiarse por el de otro. Y esto es as铆 especialmente, porque voy a hablaros de asuntos abstrusos. Al ex颅ponerlos como verdades, hablo en su mayor铆a de cosas de mi propio conocimiento y, adem谩s; haciendo uso de algunos otros postulados congruentes con lo que s茅, pero referentes a tina extensi贸n de hechos mucho mayor de la que yo misma soy capaz de alcanzar. Pues voy a deciros unas cu谩ntas cosas acerca del m谩s grande Cosmos de los sistemas solares, que todav铆a no soy capaz de examinar por m铆 misma. Solamente expondr茅 el asunto ante vosotros en lo general, y tratar茅 brevemente de aquella parte. Pero esto es ne颅cesario para daros, por as铆 decirlo, una perspectiva de lo m谩s completa, ya que hay muchos otros sistemas solares respecto a los cuales nada conozco.

La mayor parte de nosotros hablamos de muchos hechos de ciencia que no hemos sido capaces de comprobar; por ejemplo, no soy yo capaz de com颅probar las afirmaciones de los grandes astr贸nomos con respecto a la situaci贸n y relaciones de nuestro vas颅to sistema solar, porque no he estudiado astrono颅m铆a. Si la hubiere estudiado, no podr铆a haber alcanzado el conocimiento de los grandes expertos en aquella ciencia particular. Pero si yo encuentro que acerca del sistema solar ellos ense帽an los hechos que han observado y agrupado mediante el telescopio y por otros muchos medios como el espectroscopio, de que se valen para examinar la composici贸n de otros planetas que no sean el nuestro, yo aceptar铆a sus en颅se帽anzas siempre que estos nuevos hechos estuvieran hablando en tesis general, en armon铆a con lo que sabemos respecto a nuestra propia constituci贸n, y su relaci贸n, matem谩ticamente elaborada, hacia otros cuerpos; y as铆 sucesivamente.

Nos encontramos, pues, en una posici贸n exactamente igual por lo que toca a los enunciados que se llaman ocultos, esto es, afirmaciones de hechos que se refieren a un orden particular de existencia, con algunos de los cuales podemos ponemos en contacto en nuestro propio mundo y cuya existencia podemos, hasta cierto grado, descubrir por medio de la historia de nuestro propio mundo; existiendo otros con respecto a los cuales no estamos capacitados para hacer descubrimientos, ni para obtener in颅formaci贸n de primera mano; y respecto a los cua颅les se ha hecho gran n煤mero de aserciones por personas de desarrollo muy superior al nuestro. Tan cierto es cuando se trata de las ciencias ocultas, co颅mo al tratar de la astronom铆a, que hemos de aceptar gran parte de lo que se nos dice confiando en los ex颅pertos. Parte de ello puede ser descubierto por nosotros mismos, por nuestro propio estudio; otras par颅tes no pueden serlo. Las condiciones son semejantes a las que se nos presentan en la astronom铆a o en cualquier otra ciencia. Hay que dedicar a su estudio much铆simo tiempo, debiendo estudiar a lo lar颅go de ciertas l铆neas que han sido verificadas una y otra vez. Debemos proseguir hasta el conocimien颅to de primera mano, que es el mejor, pero a la vez el medio que exige mayor trabajo para adquirir co颅nocimientos. Esto requiere, sin embargo, para em颅pezar, cierto grado de disposici贸n para ta ciencia particular. Pod茅is encontrar, por ejemplo, un hom颅bre que jam谩s ser谩 un gran astr贸nomo, no importa cuanto tiempo haya 茅l estudiado; un hombre des颅provisto de capacidad matem谩tica que nunca podr铆a llegar a ser un astr贸nomo realmente grande, ya que para el estudio astron贸mico son necesarias las matem谩颅ticas superiores. Si una persona es por naturaleza muy torpe en aquella ciencia, jam谩s podr谩 llegar a ser un destacado astr贸nomo.

Lo mismo ocurre con el estudio de las ciencias ocultas. Muchas son las personas que carecen de fa颅cultades para iniciarlo. Depende ello de su pasado, de la l铆nea de evoluci贸n a lo largo de la cual hayan venido. El progreso depende de la facultad que po颅sean, del suficiente tiempo que pudieren dedicar al estudio; de c贸mo los principiantes en el estudio se so颅metan a las reglas establecidas por los expertos, etc. Pero, admitiendo que existe una gran diferencia en颅tre la aceptaci贸n que se de a la ciencia oculta y la aceptaci贸n presentada a los enunciados astron贸micos hechos por los expertos, todo el mundo, pr谩cticamente toda persona educada, se halla dispuesta a aceptar el testimonio de los m谩s grandes astr贸nomos relativo a hechos que el]os son incapaces de observar o de ve颅rificar por si mismos. Si 茅stos no fueren correctos, pa颅ra nosotros no seria asunto de vida o muerte.

Pero cuando se trata de afirmaciones de la cien颅cia oculta, algunas de las cuales se encuentran en las grandes Escrituras del mundo, encontr谩ndose otras en las arcaicas historias del pasado, mucho es el escep颅ticismo con que las reciben los modernos pensadores. Rechazan la historia como legendaria y m铆tica; pasan por alto las escrituras conceptu谩ndolas como supers颅tici贸n, a煤n cuando contienen las ideas de pueblos antiguos mucho m谩s instruidos que nosotros. De aqu铆 la dificultad con que se encuentra el Ocultismo para justificar sus ense帽anzas; el hombre debe asumir ante ellas la misma actitud que he expuesto trat谩ndose de la ciencia astron贸mica.

Pero el hombre de nuestra 茅poca est谩 dispuesto a aceptar las ciencias basadas en aparatos. Los aparatos muy complicados, tales como telescopios, espec颅troscopios y toda clase de m谩quinas de extraordinaria finura y precisi贸n logran autoridad sobre la mente del hombre actual especialmente en occidente; donde los hombres por ahora son los m谩s adelantados, seg煤n se dice, en las ciencias comunes.

Tal es la forma en que act煤a la mente; examina los objetos y construye sus teor铆as mediante la observaci贸n, comparaci贸n, clasificaci贸n; y as铆 sucesivamente. Todo aquello que se sujeta a estas l铆neas se justifica con facilidad ante la mente com煤n de los hombres moder颅nos quienes no la rechazan. El Ocultismo trabaja de manera diferente; act煤a por el desarrollo de nuevos 贸r颅ganos que se hallan dentro del hombre y no por la manufactura de aparatos externos al hombre. Ahora bien, el desarrollo de los sentidos internos, de los poderes internos de observaci贸n, solamente se pue颅de lograr siguiendo ciertas reglas, reglas que afec颅tan al cuerpo y a la conducta del hombre. Es mu颅cho m谩s f谩cil comprar un telescopio y contem颅plar la luna a trav茅s de 茅l, que desarrollar nuestra propia naturaleza bajo l铆neas de acci贸n a las cuales la evoluci贸n no nos ha acostumbrado todav铆a. Ah铆 radica la dificultad para el estudio Oculto. Una persona se someter谩 gustosa a una disciplina y no la resentir谩, si la practica en el laboratorio de la ciencia, pero se reh煤sa a ello si la disciplina le es impuesta bajo la autoridad de los Grandes Conoce颅dores del pasado. Os voy a hablar respecto a una serie de hechos as铆 obtenidos. As铆 pues, deb茅is to颅marlos desde aquel punto de mira, y comprender que yo no os pido creer una cosa porque yo la di颅go. Me limitar茅 a exponer ante vosotros una teor铆a del Gobierno del Mundo que tiene hechos que la apoyan en la historia y en la religi贸n, pero que pue颅de ser rechazada por quienes no aceptan la historia antigua, por quienes no aceptan las Grandes Escri颅turas del Mundo de la Religi贸n, ni algunas que yo voy a agregar de mi propio estudio.

Principiar茅 por exponer aquello que no me es posible comprobar por m铆 misma, d谩ndoos solamen颅te algunas razones para su aceptaci贸n. En s铆ntesis os dir茅 que tenemos un sistema solar que consta de ciertos cuerpos planetarios que giran alrededor de un Sol central. Estos cuerpos han sido estudia颅dos por la ciencia com煤n, la que afirma que se mue颅ven bajo la acci贸n de ciertas leyes naturales defi颅nidas, como las llamamos, y las cuales, por obser颅vaci贸n, han quedado establecidas y comprobadas una y otra vez. De acuerdo con este punto cientifico de mira, nuestro sistema solar es, hasta cierto l铆mite, un cuerpo que se contiene a si mismo. El sol central controla en cierto sentido los movimientos de los cuerpos planetarios que lo circundan. Y fue颅ra del sistema solar ten茅is el espacio, pr谩cticamen颅te, espacio vac铆o. Pero la Ciencia dice que existen much铆simos Sistemas solares. El nuestro es solamente uno de un grupo. Nos dicen que los siste颅mas solares forman grupos y que nosotros pertenece颅mos a uno de esos grupos, mientras que el grupo general gira en derredor de otro Sol muy lejano, pero muy lejano, all谩 en las profundidades del espacio; de tal suerte que nuestro sistema no se gobierna a s铆 mismo por completo. Nos hallamos bajo otras influencias y, como sistema grupal en conjunto, nos movemos en obediencia a otras leyes. Leve impor颅tancia tiene todo esto para nosotros, ya que poca es nuestra oportunidad de observaci贸n. Cualquier parte de los postulados de la Ciencia es, pr谩ctica颅mente, una inducci贸n de ciertos hechos comprobados; se interpreta que, determinado el movimien颅to de los cuerpos por la atracci贸n y la repulsi贸n, si un cuerpo cualquiera se mueve en una forma que no admite explicaci贸n por la acci贸n de cuerpos ya conocidos, debe existir alg煤n otro cuerpo conocido que determine estos otros movimientos los cuales no pueden atribuirse a ninguna de las fuerzas exis颅tentes dentro de nuestro sistema solar. Poco s茅 yo de todo esto y por tanto dejo ya de ocuparme de ello.

Paso ahora a tratar de nuestro sistema solar, cosa ciertamente dif铆cil para nosotros. En 茅l se hallan el Sol y los planetas. Sabemos, por lo que a esto toca, que el Sol y los planetas est谩n compuestos de ciertas clases de materia. La Ciencia ha podido com颅probar que la constituci贸n de la materia de cada uno de estos planetas contiene substancias de las que existen en nuestra tierra, s贸lo que en condicio颅nes muy diferentes. En uno o en dos de ellos pue颅de existir el hombre; puede tener lugar el desarrollo de la humanidad. Es obvio que otros no pueden tener algo semejante a la humanidad tal como la conocemos. Tales son los vagos asertos que los expertos nos pueden dar por lo que toca a nuestro Sistema solar. Pasando a las grandes Escrituras del mundo, podemos encontrar en ellas aserciones defi颅nidas sobre esas formas de materia, en el sentido de que los globos del sistema planetario emanan de un Sol Poderoso que recibe entre los hind煤es el nombre de Ishvara, como si dij茅ramos en ingl茅s el Se帽or, El Regente. Ciertamente El S茅r, la existencia de ese S茅r, no puede ser probada en forma definitiva, excepto por la manera que he mencionado al principio, la obtenci贸n del conocimiento de El, mediante el proceso de descubrirlo por nosotros mis颅mos.

La Religi贸n nos dice que todas las cosas a nues颅tro derredor, visibles e invisibles, son formas en que se encuentra la Vida-Una. Por lo que a nuestro propio mundo concierne, la prueba de que habla颅mos se hace m谩s y m谩s accesible y valiosa para nos颅otros; casi podemos adivinar, mirando a otros seres humanos, que la vida en cada uno de ellos es muy semejante a la Vida en nosotros mismos. Todos nosotros pensamos, todos nosotros sentimos, todos nosotros actuamos, todos tenemos pasiones simila颅res, emociones similares, similares divisiones de pen颅samiento, facultades y capacidades mentales simila颅res, y as铆 sucesivamente, diferentes s贸lo en cuanto a grado, pero no en lo esencial. La Ciencia co颅mienza ya a decimos que hay Una Vida en todas aquellas cosas que la misma Ciencia ha podido re颅conocer como vivientes. Esto ha venido a suceder muy especialmente en nuestro tiempo. La Ciencia ha reconocido mucho tiempo ha, que la vida en el animal es la misma que la naturaleza de la vida en el hombre.

En occidente se ha reconocido hace poco tiempo que la vida en el vegetal difiere a su vez de la animal solamente en grado, pero no en calidad. Tal maravilloso descubrimiento se debe, como sab茅is, a un hind煤, Sir Jagadish Chandra Bose, Profesor que fu茅 de la Universidad de Calcuta, quien se dedic贸 a la b煤squeda de la verdad gui谩ndose en sus investigaciones por medio de las Escrituras Hind煤es. No olvid茅is jam谩s que Jagadish Chandra Bose hizo la afirmaci贸n en su primera gran conferencia en Londres sobre la vida de las plantas, de que tal vida es id茅ntica a la vida en los animales y en el hombre; tal fu茅 su afirmaci贸n ante la Sociedad Real, en pre颅sencia de los pensadores materialistas de Inglaterra, y, a trav茅s de ellos, de Europa; habiendo termina颅do su famosa conferencia con la frase de que lo que 茅l estaba probando era solamente lo que sus ances颅tros hab铆an cantado en las m谩rgenes del G谩nges. Cosa literalmente cierta. Solamente hay Una Vida a la que se dan diferentes nombres. Esta profunda verdad se afirma una y otra vez sin vacilaci贸n, sin dudas, sin incertidumbre, en los Up谩nishads y en toda la gran literatura de la India. Un gran comen颅tarista de los Vedas, S谩yana, como sab茅is, se expre颅sa as铆 cuando trata de la Vida-Una: 鈥淟a Vida-Una dijo, se manifiesta en el reino mineral como Sat, existencia; eso es todo lo que el mineral manifiesta de esa Vida-Una. Esa misma Vida-Una se manifies颅ta en el vegetal como Ichchh谩, deseo; en el animal esa misma Vida-Una se manifiesta con fuerza mu颅cho mayor como Ichchh谩 y tambi茅n como chit, pen颅samiento, pero el conjunto se manifiesta ya en el hombre que ve antes y despu茅s llegando a ser consciente de por s铆. Data esta afirmaci贸n de cien颅tos de a帽os, de siglos, de milenios, a煤n cuando no haya sido expuesta en la forma que requiere la mentalidad cient铆fica del siglo veinte. Basado en ella, siguiendo su direcci贸n, aceptando esta gran verdad expuesta por los antiguos Rishis. Jagadish Chandra Base inici贸 su trabajo y pudo comprobar tal cosa en el plano f铆sico; pudo demostrarla con aparatos f铆sicos; expuso experimentos que la evidenciaban fue颅ra de toda posibilidad de duda. Al principio no la aceptaron; no le dieron cr茅dito. El mundo cient铆fico occidental no estaba preparado para aceptar que un investigador hind煤, guiado por sus grandes Es颅crituras, hubiera probado una cosa que ninguno de ellos hab铆a descubierto, mucho menos comprobado. Pero lleg贸 el d铆a de su triunfo. Sus hechos fue颅ron aceptados. Sus conclusiones fueron admitidas como correctas. Seg煤n sab茅is, Chandra Base es ya miembro de la Sociedad Real, el m谩ximo reconocimiento del genio cient铆fico que puede otorgar Inglaterra.

Todo esto sali贸 de las Escrituras. Podemos ya dar por cient铆ficamente probados estos hechos; pero no existen a煤n pruebas suficientes por lo que hace a los minerales. En ellos solamente se puede encontrar un principio de esta verdad: La fatiga. Cuando el mi颅neral descansa, la fatiga desaparece. Vuestras m谩quinas se cansan, como lo saben bien los mec谩nicos. No necesitan reparaci贸n: les basta con el descanso; cuando lo disfrutan recobran su elasticidad y contin煤an trabajando. La prueba de que tienen vida y no solamente lo que llaman reacci贸n sin vida, no est谩 completa a煤n. Personalmente estoy en condiciones de aceptar esta verdad tanto por lo que he aprendido en Escrituras antiguas, como por mi propio conocimien颅to de la evoluci贸n de la vida mineral.

Hasta aqu铆 hemos tratado de asuntos muy extensos. Mucho es lo que se discute en cuanto al Sol. 驴Au颅menta o decrece la energ铆a solar? La pierde como resultado del continuo calor que proporciona a otros cuerpos, o la recupera por cosas que al caer sobre 茅l la generan en manera m谩s r谩pida que la de disminu颅ci贸n? Estamos dispuestos a aceptar temporalmente la teor铆a que sobre el particular nos dan los Astr贸nomos. Yo creo que el Sol es la vestidura de un Gran Ser, que es un centro de Vida; una poderosa Vida-Auto-consciente. As铆 lo creen los hind煤es. Generalmente hablando, Narayana es el Gran S茅r en nuestro Sol. En ese sentido el Sol es la manifestaci贸n, el cuerpo del Ishvara del sistema. En las ense帽anzas teos贸ficas, acordes con las escrituras de estos credos antiguos, encontrar茅is el t茅rmino Logos (palabra) usada para de颅signar a la Deidad, el Ishvara del sistema. Muchos de los te贸sofos que han estudiado aceptan este punto de vista considerando al Sol de nuestro sistema como el cuerpo del Logos. Ishvara; pero sin dar a ello mucho hincapi茅 y sin hacer de esto referencia frecuente. En ocasiones hablamos del Logos Solar, estableciendo una distinci贸n con estos t茅rminos, ya que creemos de acuerdo con los hind煤es, que existen muchos Ishvaras de rangos m谩s elevados, que culminan en Uno. Recordad que el Bh谩gavad-Git谩 habla sobre este punto y se refiere a los grandes rangos de Ishvaras, cada uno de ellos m谩s elevado que el anterior. Nos limitare颅mos, por lo que toca a prop贸sitos pr谩cticos, al Ishva颅ra de nuestro propio sistema y, como sab茅is, el gran mantram del Gayatr铆 es una s煤plica al Dios que est谩 en el Sol. Esta es la raz贸n, por supuesto, de que en muchas religiones la gente se vuelva hacia el Oriente al hacer sus plegarias. La actitud de dar el rostro al Sol que nace, para practicar actos de adoraci贸n tributa颅dos no al Sol como cuerpo material, sino al Dios que est谩 en el Sol, no es cosa peculiar de los hind煤es. Todas las cosas que comprende nuestro sistema so颅lar reciben su vida de la vida del Sol, de su calor, de su luz. Es El la fuente de toda la energ铆a por la que existe el sistema solar y tiene en s铆 la insondable energ铆a de lo Divino.

Y si quer茅is saber de qu茅 manera se origin贸 el sistema solar, encontrar茅is que la ense帽anza oculta va un poco m谩s all谩 de la ense帽anza verbal de los libros sagrados. Algunos de esos libros usan la pa颅labra Ichchh谩, (deseo). En ocasiones emplean tam颅bi茅n la palabra Aliento, Prana, t茅rmino muy exacto. El Ishava m谩s elevado emana la ra铆z de la materia El Ishvara de nuestro sistema solar, actuando en lo que la ciencia denomina Eter, aquello que precede a la nebulosa, el Eter del espacio, a铆sla una porci贸n del mismo mediante un anillo que forma a su de颅rredor y dentro de ese espacio anular, se forma nues颅tro sistema solar; su aliento, al penetrar en este Eter, forma las primeras burbujas 鈥搉o hay t茅rmino m谩s adecuado para expresar esta acci贸n鈥 y de la agregaci贸n de estos 谩tomos toma forma nuestro sis颅tema solar. Estoy solamente exponiendo el hecho, comprobado hasta cierto punto por la observaci贸n, de que existen tales agregaciones que son conglomerados preat贸micos de aquellas burbujas. No creo necesario ampliar m谩s este punto.

驴Qui茅n es aquel que, reuniendo el material tra铆颅do a la existencia por el Aliento-Vital del Logos, por el Aliento-Vital de Ishvara, lo construye por me颅dio de agrupaciones? Primordialmente, es la acci贸n otra vez del mismo Ishvara, en su aspecto de Brahm谩.

Pasamos ahora a la divisi贸n de la Vida Divina en sus tres grandes formas de manifestaci贸n, y es Brahm谩 quien, elaborando este tosco material y dan颅do forma a las diferentes graduaciones 鈥揳 las que nosotros llamamos sub-planos鈥, llega hasta los 谩to颅mos qu铆micos. Y nos hallamos as铆 en lo m谩s inferior, el mundo nuestro. Despu茅s de que una in颅mensa cantidad del material formado fu茅 tra铆da as铆 a la existencia por el pensamiento de Brahm谩, re颅pito, de Brahm谩, entra en acci贸n la Actividad Crea颅dora. Viene luego otra gran oleada de Vida que da forma a los 谩tomos, forma no simplemente mo颅lecular, sino formas como las minerales, como las vegetales, como las animales, como las de primitivos hombres salvajes desprovistos de mente. Todo esto va sucediendo a trav茅s de largas edades, esta cons颅trucci贸n de los planos y sus habitantes por la ac颅ci贸n de los seres mencionados en el breve bosquejo de la primera parte de esta conferencia, seres que reciben el nombre de Constructores del Cosmos. Aho颅ra bien: esos Constructores del sistema son los pode颅rosos seres procedentes de otro Cosmos anterior, quie颅nes habi茅ndose unido a Ishvara, han obtenido la m谩s elevada condici贸n de Moksha (liberaci贸n de la rueda de nacimientos y muertes), han entrado, pudi茅ramos decir, en el cuerpo del mismo Ishvara y han llegado a ser uno con 茅l. Todos los primeros Constructores de un Cosmos pertenecen a aquellos grandes y poderosos Devas tra铆dos por el Ishvara de ese Cos颅mos para ser Constructores de Sus mundos. Aqu铆 nuevamente nos fundamos en la autoridad de las grandes Escrituras y en otras ense帽anzas ocultas.

Me estoy refiriendo por ahora a nuestro propio sistema solar. Pues bien: en el m谩s alto sentido de la palabra, por Jerarqu铆a Oculta entendemos a Ishvara y a los Grandes Constructores del conjunto del sistema, los Grandes Seres que rigen, gu铆an, sos颅tienen y dirigen la totalidad de nuestro sistema so颅lar. No podemos alcanzados en forma alguna; tenemos que descender mucho, tenemos que llegar hacia aba颅jo hasta nuestro mundo. Ya en 茅l nos encontramos en una esfera asequible de conocimiento, expuesto en forma de bosquejo general en los grandes libros y susceptible de ser comprobado por medio del es颅tudio de aquellos de nosotros dotados de mentali颅dad apropiada 鈥揺n la misma forma que es nece颅saria una mentalidad id贸nea para las matem谩ticas o la geolog铆a鈥 que est茅n dispuestos a someterse a la disciplina indispensable para obtener informaci贸n de primera mano. Pasemos, pues, a la Jerarqu铆a Oculta de nuestro propio mundo, compuesta de los Regentes, los Instructores y las Fuerzas. Notar茅is estas tres divisiones. Son correlativas de la triple naturaleza de Ishvara que, en todas las cosas que de El proceden, aparece en el aspecto vida que anima las formas. Deb茅is tener siempre presente esta tri颅plicidad. Existe en vosotros mismos, en vuestra misma conciencia. Bien sab茅is que s贸lo tiene tres formas de actuaci贸n: tres ni m谩s ni menos. Ten茅is Jn谩nam, (conocimiento) Ichchh谩, (deseo) Kriy谩 (ac颅tividad). Ten茅is la 鈥渁lertidad鈥 o vigilancia (awa颅reness) para reconocer las cosas de fuera, percepci贸n que se convierte en Jn谩nam ( conocimiento). Luego ten茅is Ichchh谩, que en su m谩s baja forma es Deseo; y Voluntad, Poder, en su m谩s elevada forma. Por fin Kriy谩, o actividad. Y solamente cuando es颅tas tres se han desarrollado, llegamos a ser auto-cons颅cientes; el ser que analiza su propia conciencia, que encuentra por s铆 mismo la triplicidad que manifiesta la presencia de Ishvara en su propia naturaleza.

Por doquiera se reconoce esta triplicidad. La Ciencia occidental la reconoce en el an谩lisis de la mente. Nadie que haya estudiado el asunto podr谩 negada, ya se trate de libros antiguos o de moder颅nas obras de psicolog铆a. En Occidente se principia a hacerlo vagamente, porque las lenguas occidentales no se adaptan a expresar las formas sutiles como lo hace el s谩nscrito. Deb茅is tener presente que un lenguaje se va formando seg煤n los pensamientos de las personas que lo usan. En occidente, para poder tratar de los aspectos sutiles de las ciencIas, ha ha颅bido necesidad de echar mano de otros lenguajes creando neologismos para las cosas nuevas que en颅cuentran en la psicolog铆a. Y es as铆 como encontra颅r茅is una larga lista de t茅rminos que el psic贸logo, que vaya al d铆a con la Ciencia actual, tiene que saber y entender. De ah铆 que la lengua inglesa vaya au颅mentando su l茅xico. Muchas de sus palabras han sido tomadas del s谩nscrito y tambi茅n del griego y del lat铆n, que son las lenguas cl谩sicas de Europa.

Tomemos, pues, lo que ha sido probado de ma颅nera definitiva; que son tres los aspectos de la Vida, que esos tres aspectos existen en Ishvara o el Logos. Sat Chit Ananda se les denomina en su m谩s elevada forma. Y en el Ishvara del Cosmos reciben el nombre de Jn谩nan; Ichchh谩 y Kriy谩. En igual for颅ma se halla en el hombre en un grado muy infe颅rior.

Hemos as铆 descendido hasta nuestro propio mundo. S贸lo tenemos que notar de pasada otro punto, porque os habl茅 solamente de dos grandes oleadas de Vida una de ellas que act煤a en el material su颅ministrado por el Aliento del Logos y la otra, la se颅gunda, que moldea ese material dando configuraci贸n a las formas que encontramos en nuestro mundo propio. La tercera gran oleada de Vida es aquella que en el hombre, y solamente en el hombre, une a lo m谩s elevado con lo m谩s bajo; el Esp铆ritu que se pone en contacto directo con la materia de los subplanos inferiores; tal es el resultado del tercer gran impulso emanado de Ishvara, impulso por el cual el Esp铆ritu, que es un fragmento de El Mismo, toma po颅sesi贸n definida del cuerpo a cuyo trav茅s tiene que ac颅tuar, no s贸lo en el plano f铆sico, sino tambi茅n en todos los planos inferiores, los grandes mundos dentro de los cuales existe nuestro globo. Estos mundos son, como sa颅b茅is, el plano f铆sico, el plano astral 鈥揳l cual llamo yo emocional鈥 y la mitad del plano mental, los mun颅dos de los cuerpos inferiores. Quedan luego el pla颅no mental superior, o sea el mundo del Intelecto; el mundo de Budhi, o sea el de la auto-realizaci贸n, de la intuici贸n; y el de Atma, el de la reproducci贸n del Esp铆ritu Divino dentro de nosotros, que son los planos m谩s elevados de nuestro qu铆ntuple Univer颅so. Tal es el hombre en toda la perfecci贸n de sus partes, las etapas de su conciencia y de los cuer颅pos en los cuales act煤a. No me es ya necesario insistir sobre estos puntos, bast谩ndome tan solo el recordaras estos bien conocidos hechos. Conoc茅is las diversas categor铆as de cuerpos: el Sthula Sharira, El Sukshma Sharira y los Koshas, expuestos en el Vedanta como subdivisiones de los cuerpos.

No nos concierne por ahora el organismo del hombre, a煤n cuando s铆 debemos tenerlo presente en nuestras mentes, sino la existencia en nuestro globo de una Jerarqu铆a oculta que manifiesta los tres grandes grupos. Esa Jerarqu铆a lleg贸 a nosotros de algu颅na parte.

Al hablar ahora, vacilo por un momento. Iba a deciros que hablo por mi propio conocimiento, pero me explicar茅 mejor. Es cosa perfectamente po颅sible desarrollar la facultad de 鈥渕irar retrospectiva颅mente鈥 para leer lo que se llama 鈥淎nales Ocultos鈥 del mundo, muy distantes de todo lo que conoce la historia com煤n; aquella facultad de retrotraerse hasta esos anales a los que la Ciencia oficial comien颅za ya a denominar la 鈥渕emoria del mundo鈥. La Ciencia ha principiado a considerar como una rea颅lidad el que todos los eventos permanecen en aque颅lla memoria del mundo; hace la Ciencia lo que de pronto parece un aserto sorprendente, a saber, que si un hombre pudiera alejarse de nuestro mundo hasta cierta distancia de 茅l, hasta alg煤n otro globo, podr铆a ver all铆 los sucesos que ocurrieron en nuestro mundo hace millares de a帽os. Esto parece algo desconcertante cuando se escucha por primera vez. Pero la visi贸n est谩 determinada por la acci贸n de la luz; s贸lo que, como sab茅is, la luz no puede atravesar los enormes espacios requeridos. Pero si esto fuera po颅sible, una persona situada en un globo distante, po颅dr铆a ver sucesos que acontecieron aqu铆 mucho tiem颅po despu茅s de que sucedieron.

驴A qu茅 se debe que el sonido de un ca帽onazo se escuche algo despu茅s de haberse visto la r谩faga del mismo, siendo as铆 que r谩faga y sonido son simult谩颅neos? A que el sonido camina m谩s lentamente que la luz. La luz camina tan r谩pidamente que no es posible apreciar el tiempo entre el ca帽onazo y su r谩faga a distancia de un kil贸metro o cosa as铆. No obstante, la luz viaja a una velocidad definida. Un a帽o luz es la distancia en kil贸metros que reco颅rre la luz en el transcurso de un a帽o. Las distancias astron贸micas son tan grandes que para medirlas se emplea el a帽o luz. Tomemos mil a帽os de luz y supongamos que nos sea posible, desde la enorme distancia recorrida, mirar el estado de nuestro globo hace mil a帽os, cuando sali贸 de aqu铆 esa luz; pues bien, en tales condiciones, nos ser铆a posible ver los acontecimientos que sucedieron aqu铆 hace un mile颅nio. Para comprender esto basta con pensar un po颅co; con tener un poco de imaginaci贸n. Pens谩ndolo, resulta cosa sencilla y clara. Todos los acontecimien颅tos est谩n siempre all铆, a todo lo largo del camino recorrido por la luz. Pero para verlos en cualquier punto, deber谩 existir un nuevo 贸rgano de visi贸n. Con s贸lo que esto os fuera posible, entonces podr铆ais ver la historia del mundo, viajando, por as铆 decirlo, en retroceso hacia el propio mundo a lo largo del rayo luminoso y mirando los registros de los mismos en esa luz. Tal es exactamente, en efecto, lo que hace el ocultista, a煤n cuando no precisamente en esa forma, sino situ谩ndose en un punto frente al cual pasan esos registros como una pel铆cula cinematogr谩颅fica. El s铆mil es burdo, pero correcto. El Ocultis颅ta denomina a esto 鈥淎nales Ak谩sicos鈥. La Cien颅cia, buscando a ciegas, dice que ese registro debe de existir; pero nada m谩s puede exponer sobre el particular. Claro est谩. S贸lo se puede investigar sobre esta materia cuando se cuenta con el desarrollo de ciertas facultades que existen en el hombre. Este es el sentido de mis palabras cuando hablo de lo que 鈥測o he visto鈥. En tal sentido dije que yo sab铆a que la Jerarqu铆a vino de alguna parte porque he visto la llegada a nuestro mundo de aquellos Grandes Se帽ores de Luz; me han dicho que vinieron de Shukra, el planeta Venus, planeta que di贸 a nuestra tierra los principios de su Jerarqu铆a Oculta. Queda esto fuera de mis poderes de investigaci贸n; solamente v铆 la llegada. Hay en vuestros libros hind煤s algunas tradiciones que tratan de la venida de los Grandes Se帽ores. Se habla en ellos, por ejemplo, de los cuatro Kumaras. 驴De d贸nde vinieron? 驴Quienes eran Ellos? De alguna parte vinieron a nuestro mundo. Los Anales Ocultos y los libros Hind煤es dicen que esos Grandes Se帽ores vinieron de Shukra (Venus). Vinieron a nuestro mundo, porque este estaba ya preparado; porque hab铆a alcanzado ya la etapa de evoluci贸n necesaria para que los humanos recibieran esa gran oleada de Vida que hizo posible el inte颅lecto del hombre. Y vinieron Ellos porque, sin esa gu铆a de los Se帽ores Superiores, el intelecto se hu颅biera extraviado, sumergido en un mundo de pasi贸n y de naturaleza animal, de lo cual se hallaban lle颅nos los seres humanos, cosa que se hubiera traducido en la gran destrucci贸n de su ulterior evoluci贸n.

Pues bien: en la literatura teos贸fica, ese per铆odo del advenimiento se denomina la mitad de la ter颅cera Raza. Nos hallamos en la quinta raza, nues颅tra propia raza ra铆z. La cuarta raza, como sab茅is, incluye los chinos, los japoneses, los mongoles, estos pertenecen a la cuarta raza que num茅ricamente excede a la Tercera y a la Quinta. La Tercera Raza est谩 extin颅gui茅ndose, salvo en los casos de entremezcla con razas posteriores. En lenguaje etnol贸gico com煤n se les denomina Lemurianos. Tambi茅n usamos esta palabra en los libros Teos贸ficos. Los Lemurianos, la Tercera Raza, produjo sus divisiones o subrazas, y hacia la mitad de la evoluci贸n de aquella Raza vinieron los 鈥淗ijos de la Luz鈥, los 鈥淗ijos del fuego鈥, co颅mo se les designa en algunos libros, y fundaron la Jerarqu铆a Oculta del Nuevo Mundo. A ese cuerpo pertenece el m谩s elevado de vuestros Rishis. Os aca颅bo de hablar de los cuatro Kumaras. Son de aquellos que vinieron originalmente a nuestro mundo para ayudarle y que a煤n permanecen en 茅l. De Ellos se dice que Viven en la Isla Blanca, mencionada en vuestros Puranas. Tal Isla Blanca forma parte del Asia Central, guardada muy cuidadosamente de toda in颅trusi贸n, pero existente a煤n. No es 茅sta la cuna original de nuestra Raza, sino m谩s bien el alm谩cigo por as铆 decirlo, en el cual inici贸 su crecimiento. Recordar茅is aquel notable libro de Mr. Tilak, sobre 鈥El Hogar 脕rtico de la Raza Aria鈥, en el cual se aproxim贸 mucho el autor a la verdad oculta. La tierra en donde se eligieron los g茅rmenes de la gran quinta Raza para su evoluci贸n, exist铆a ya mucho antes que 茅sta. Esos g茅rmenes fueron seleccionados por el Se帽or Vaiv谩svata Man煤, punto sobre el cual tendr茅 que hablaros ma帽ana. S贸lo quiero, por aho颅ra exponer ante vosotros las grandes triples divisio颅nes existentes en la Jerarqu铆a.

Ten茅is primeramente el Grupo de Regentes, a la cabeza de los cuales se hallan los cuatro Kumaras, los regentes del Mundo. Bajo su cuidado se encuen颅tran las Naciones; tienen que ver con las Razas; tie颅nen a su cargo, por mediaci贸n de elevados Devas, la configuraci贸n del mundo por lo que respecta a tierra y agua; las tremendas cat谩strofes y cataclismos, terremotos y oleadas mar铆timas que modifican la su颅perficie total de nuestro globo en la distribuci贸n de tierra y agua. Las 茅pocas para 茅stos son parte de su labor, y por consiguiente les damos el nombre de Regentes; son los verdaderos Gobernantes internos de nuestro mundo.

Pasemos ahora al Gran Grupo de Instructores de la humanidad. En este grupo encontramos a todos los fundadores de las Grandes Religiones, los Bu颅ddhas religiosos, as铆 como en el primer grupo ha颅llamos a los Man煤s. M谩s adelante trataremos este punto con mayor amplitud, el referente a los Bu颅ddhas, a los Fundadores de credos religiosos, los Ins颅tructores. Todos Ellos pertenecen a aquel grupo. Viene luego el tercer Grupo, al cual denomino aqu铆 el de las Fuerzas. La raz贸n por la que me valgo de esta palabra es que cada uno de estos Grupos emplea para su trabajo una clase especial de fuerza. Los Regentes emplean cierta clase particular de fuerza; los Instructores utilizan otra clase particular de fuerza y a los dem谩s les quedan asignadas las fuer颅zas restantes que realizan las actividades del mundo.

El Primer Grupo, el de Regentes, act煤a por el Poder de la Voluntad. Este poder, como ya queda dicho, en su forma inferior es Ichchh谩 (deseo), y en su forma superior es Voluntad. Voluntad o Poder es la caracter铆stica natural de los Gobernantes; por medio de esta Fuerza, la Fuerza de Volici贸n es co颅mo act煤an los Regentes, los ocultos Directores de la labor mundial. Pasando luego al Gran Grupo Docente, encontraremos que los que lo integran tra颅bajan por medio de J帽anam (conocimiento). Ellos como Instructores, tienen detallado conocimiento de nuestro mundo, de tal suerte que, justamente cuando va a comenzar una nueva religi贸n, nos encontramos con que ya ha sido formado un nuevo tipo humano. Cuando los Regentes han formado ya otro tipo de humanidad, inician los Instructores su labor de dar instrucci贸n a ese nuevo tipo para ayudarlo en su evo颅luci贸n. El Tercer Gran Grupo, el Grupo de Kriy谩, (actividad), al que llamar茅 aqu铆 simplemente 鈥渓as Fuerzas鈥 (o los Factores) 鈥搕al vez por falta de una palabra m谩s adecuada鈥 encauza todas las activida颅des de nuestro mundo y est谩, a su vez, dirigido por un Gran Grupo de Seres.

As铆 pues, pod茅is considerar al Gobierno Oculto del Mundo como dividido en tres grandes Seccio颅nes correlativas de las cualidades o Aspectos del mis颅mo Ishvara. Estos grupos corresponden en su natu颅raleza a los que aparecen descritos en vuestros Shastras; de tal suerte que si compar谩is los nombres en los Shastras Hind煤es, encontrar茅is a Mahadeva (o Shiva), cuya caracter铆stica es Ichchh谩 (Voluntad); despu茅s V铆shnu, cuya gran caracter铆stica es J帽anam (Sabidur铆a) y por fin, Brahm谩, cuya gran caracter铆s颅tica es Kriy谩 (actividad) ver茅is el orden admirable del conjunto: Ishvara en el centro de todo con su triple manifestaci贸n, la copia de Saguna Br谩hman, mani颅festado en la totalidad del universo. Pasamos luego, en largo descenso, por as铆 decido, a los Ishvaras de los sistemas, en quienes la gran triplicidad se hace manifiesta en lo que podemos llamar formas espe颅cializadas, mostrando all铆 los Ishvaras los tres aspec颅tos en las tres respectivas Gunas (o cualidades de la materia). Tal es el Gobierno de un mundo en nuestro sistema.

Descendiendo m谩s abajo a煤n, volvemos a encon颅trar esos tres aspectos, separados de acuerdo con la clase de trabajo que debe efectuarse. Y as铆 tenemos a los Jefes, caracterizados por la Voluntad, los Edu颅cadores, caracterizados por la Sabidur铆a, y a los Ad颅ministradores o Factores, caracterizados por la Actividad; todo ello en perfecto orden de secuencia, por manera que, si conoc茅is el arreglo del mundo inter颅no, estar茅is en condiciones de ascender paso a paso y de comprender que el arreglo de que hablan las Grandes Escrituras del Mundo es el m谩s elevado. Este arreglo se refleja hasta en lo 铆nfimo, model谩ndo颅se lo infenor a semejanza de lo superior, reflej谩ndose lo Supremo Mismo m谩s y m谩s hacia abajo, hasta llegar a nuestro globo unitario. La analog铆a es perfecta. Por eso se dice 鈥渃omo arriba, as铆 es aba颅jo鈥. Llegamos, pues, a nuestra propia Jerarqu铆a Oculta a cuyos integrantes damos el nombre de Ris颅shis, los Poderosos Seres que aparecen de tiempo en tiempo en vuestros Puranas e Itihasas[2]. Seres que en tiempos lejanos, al iniciarse la fundaci贸n de cada Raza convivieron con los hombres para consolados y ayudarlos. Por supuesto, la conferencia de esta no颅che no es susceptible de comprobaci贸n directa por parte de muchos de vosotros; pero fu茅 necesario hacer un bosquejo general para daros la perspectiva comple颅ta, para poder ocupamos, luego de haber procedido as铆, de este peque帽o paraje que es nuestro propio mundo; lugar por completo insignificante en el enor颅me universo. Ya en 茅l, podremos estudiar m谩s de颅talladamente; podremos ir examinando lo que sucede; la acci贸n de las fuerzas que se hallan tras de quienes aparentemente nos gobiernan, los Regentes, los Ins颅tructores y los Factores en nuestro mundo, el verdade颅ro Gobierno Interno del Mundo por medio del Poder, de la Sabidur铆a y de la Actividad; y que se manifiesta en la Jerarqu铆a Oculta de nuestro mundo con los Cua颅tro Kumaras a la cabeza.

CONFERENCIA II

EL M脡TODO DE EVOLUCI脫N: LA FORMACI脫NN DEL HOMBRE; LA FORMACI脫N DE RAZAS y SUB-RAZAS; LOS MANUS

Amigos:

Recordar茅is que en la conferencia pasada quedamos en el punto en que 铆bamos a ocupamos del Gobierno especial de nuestro propio mundo, la Jerarqu铆a Oculta, como se la denomina, cuyos integrantes vinieron a la tierra, procedentes del planeta Venus, hacia el promedio de la Tercera Raza humana. Expuse ante vosotros que encontrar铆ais en la Jerarqu铆a la triple di颅visi贸n que es el reflejo de Ishvara Mismo, en los tres aspectos en que se revela a S铆 mismo. Pensando por un momento en el Supremo Br谩hman, en el Br谩hman con cualidades, en el Br谩hman-Saguna, nos hallamos de nuevo con esa triple divisi贸n que reaparece, en su ruta de descenso, en el aspecto-Vida, el aspecto-Con颅ciencia en los seres del Cosmos, hasta donde nos es posible conocer algo acerca de ello, siendo de presu颅mir que esa misma divisi贸n aparezca de igual modo fuera de nuestro Cosmos, como resultado inevitable de la Unidad de lo Supremo con Sus tres Aspectos, ni uno m谩s ni uno menos.

Pensando luego en el Ishvara de un sistema aisla颅do, de un solo sistema solar como el nuestro, nos en颅contramos con esa misma triplicidad y, pasando a la propia Jerarqu铆a Oculta, encontramos en ella, nueva颅mente, esa misma triplicidad. Considerando esto por un momento como si se tratase de algo exterior, se颅g煤n a veces consideramos a las personificaciones, esto es, a las Deidades antropom贸rficas, encontramos en todas las Trinidades de las religiones, lo mismo que en vuestra Trimurti Hind煤, el reconocimiento de los Tres Aspectos en Uno. Pensamos en Brahm谩, que crea el universo; pensamos en Vishnu, que lo sostie颅ne y mantiene; pensamos en Mah谩deva, (Shiva) el poderoso Ser que da al hombre la chispa inmortal de Divinidad, que es la fuente de toda evoluci贸n, tan颅to en la raza humana como en lo sub-humano; y ve颅nimos as铆 a damos cuenta de que es cosa natural que en la misma Jerarqu铆a 鈥搇os Seres que directa颅mente gobiernan nuestro mundo, personificando en ese Gobierno Interno del Mundo las cualidades divinas鈥, era natural, digo, que nos encontr谩ramos esa misma triple divisi贸n que hemos venido hallando en el Cosmos superior externo. Por eso fu茅 que expuse ante vosotros la existencia de los Regentes, la existencia de los Instructores, as铆 como de todas las Actividades, que yo resum铆 bajo la palabra Fuerzas, abarcando con tal palabra 鈥淔uerzas鈥, la fuente de todas las actividades en el Cosmos, diferentes a las de gobierno y en颅se帽anza; en tal forma que podemos imaginar por un momento un gran cuadro, por as铆 decido, en el cual Mah谩deva, el Regente-Uno, se halla a la cabeza de todos los Seres que ejercen las funciones de gobierno. Igualmente, podemos imaginamos a los Instructores distribuyendo al mundo el Aspecto Sabidur铆a que est谩 encarnado, por as铆 decido, en Vishnu, aquella Sabidu颅r铆a de la que dicen las escrituras hebreas que 鈥減ode颅rosa y dulcemente ordena todas las cosas鈥. Y pensan颅do despu茅s en Brahm谩, la Actividad, el Tercer Aspec颅to, ejerciendo sus activas funciones por medio de la distribuci贸n de fuerzas controladas por sus correspon颅dientes Jefaturas, tenemos as铆 la expresi贸n del Amor del Supremo que se muestra en Su propia manifesta颅ci贸n al emanar el mundo.

Entre las leyendas y mitos de los libros sagrados encontramos una respuesta a la pregunta tantas veces formulada y contestada con tan poca frecuencia: 鈥溌縋or qu茅 Dios eman贸 o cre贸 el mundo?鈥 He aqu铆 la res颅puesta: Porque el Amor Supremo, Dios, dese贸 ser amado, y como las vidas que procedieron de El eran fragmentos de Su propia Vida, precisamente por aque颅lla unidad de origen, hubo amor de parte de los seres inteligentes as铆 emanados para Aquel de quien pro颅cedieron. Esta es una, solamente, de las muchas res颅puestas 鈥損o茅tica y hermosa sin duda鈥, que contiene una profunda verdad, a saber, que la gran marca del amor de la Deidad se pone de manifiesto en Su Ac颅tividad. Encontrar茅is que todas las religiones del mundo reconocen esa Actividad ese Poder y esa Sabidur铆a en el Supremo Se帽or del Universo; pero algunas de ellas, en lo que a la Actividad respecta, prefieren denominarla Amor, ya que la creaci贸n es el gran signo de Amor, consider谩ndola desde nuestro punto de vista; y es as铆 c贸mo estos tres Aspectos reciben tambi茅n el nombre de Poder, Sabidur铆a y Amor.

En algunas otras religiones 鈥揺n la de los Grie颅gos, por ejemplo鈥 encontrar茅is la idea de que una de las tres cualidades de la Deidad es la Belleza, m谩s bien que el Amor. A los Griegos les atra铆a much铆simo la Belleza, par la cual les impresion贸 como la caracter铆stica de la manifestaci贸n Divina. Esta mane颅ra de considerar a la Deidad ha sido repetida y rei颅terada par la ciencia moderna. Mientras m谩s in颅vestiga la ciencia en las innumerables seres que son personificaciones del Divino Amor en nuestro mundo, m谩s encuentra que es la Belleza el signo inevitable de su manifestaci贸n. Examinad m谩s all谩 del radio de visi贸n del ojo humano, vali茅ndoos de la ayuda del microscopio, para poder estudiar la que es demasiado peque帽o para que el ojo humano lo vea sin ayuda. A mayor poder de aumento del microscopio m谩s ma颅ravillosas son los detalles de la manifestaci贸n de la Belleza, pues en esas objetos invisibles, que ning煤n ojo humano es capaz de mirar sin este poder mec谩nico de magnificaci贸n, encontrar茅is hermosura de formas en la superficie de las cuerpos, criaturas vivientes de ma颅ravillosa forma de curvaturas, 谩ngulos y l铆neas, delicadamente arregladas en admirable perfecci贸n, de tal manera que, cuando las Griegos nos dicen que 鈥淒ios se manifiesta coma Belleza鈥 encontramos que Su ma颅nifestaci贸n en Su Universo comprueba bien la anti颅gua idea Griega. Conviene no olvidar 茅sta, ya que en la moderna religi贸n de la Cristiandad ocurri贸 una gran revuelta en contra de esta idea de la hermosura del universo y de la belleza del cuer颅po humana, idea que form贸 parte del inspirador pensamiento del mundo Griego. Seg煤n aquel otro punto de vista, la belleza es cosa que aleja de Dios, en lugar de ser manifestaci贸n de Su m谩s 铆ntima na颅turaleza. Como sab茅is, la idea Puritana, de esa secta Protestante del Cristianismo, menospreciaba los obje颅tos bellos, como si fuesen tentaciones, en vez de aceptarlos como manifestaciones de la Suprema Belleza. Y el resultado de esta falsa idea de la Belleza, fu茅 que el hombre perdi贸 de vista aquel aspecto de la Divinidad que caracteriza todas las actividades de lo Supremo.

Pasando a nuestra Jerarqu铆a, dividida en esta triple forma, hagamos moment谩neamente una pausa sobre los grupos que la integran para poder tratar el asunto en forma m谩s minuciosa: consideremos las dos palabras que en la conferencia de esta noche aparecen al final de los asuntos que deber谩n ser tratados: los Man煤s y los Budhas. Los Man煤s pertenecen a la categor铆a de los Gobernadores[3]. Quiero detenerme un momento en esta gran manifestaci贸n del Poder o Voluntad. En vues颅tros Puranas se encontrar谩n muchas cosas que arrojan gran luz sobre la obscuridad de este asunto y, debido a que las frases de esos libros no siempre se han entendido bien, mucho de lo que fu茅 dado para ayuda y ense帽anza de los hombres se extingui贸 en las mentes de aquellos a quienes se dieron esas grandes Escrituras coma un tesoro para ayuda del mundo. Existe en todas las religiones 鈥揹e hecho en todas las organizacio颅nes ya sea que exactamente se les llame religiones o no鈥 surgidas al impulso de la Jerarqu铆a, cierta n煤颅mero de s铆mbolos, de nombres y de analog铆as, que parecen haber sido utilizados par los Grandes Cono颅cedores del pasado en forma tal que, haci茅ndolos for颅mar parte de la ense帽anza impartida en ayuda del mundo, pudiera 鈥渁quello鈥 subsistir aun cuando el significado de ellos se perdiera como resultado del co颅rrer del tiempo; de tal suerte que pudieran permanecer coma testigos de la profundidad y plenitud de la en颅se帽anza original impartida a la Gran Raza Aria; para que, en posteriores tiempos, quedara una prueba del antiguo conocimiento, y pudieran ver as铆, a lo largo de milenios de su historia, que aquel conocimiento quedaba imbuido, en realidad, en sus libros sagrados, contando as铆 con testimonios siempre a la mano para sacarlos a luz cuando ya evolucionada aquella Raza, habiendo trascendido el tiempo de su ni帽ez en que recib铆a la ense帽anza que le daban sus instructores, y pasada la 茅poca de su juventud y primera madurez en que perdi贸 mucho de ese conocimiento, y habiendo llegado a su plenitud de humanidad, pudiera re颅cuperar el conocimiento del pasado y comprender que all铆 estaba todo el curso de su evoluci贸n; que a trav茅s de toda ella subsist铆a esa ense帽anza desde sus primeros tiempos.

Encontramos, pues, en los Puranas, el nombre a que me he referido en conexi贸n con el primer Grupo de Regentes, el nombre de los Cuatro Kumaras. No es mucho, ciertamente, lo que sobre Ellos se dice. No se dan muchas explicaciones sobre este punto; pero se habla de Ellos como de 鈥渓os Cuatro鈥, el 鈥淯no y los Tres鈥. Aquel a quien se designa como el Mayor de entre Ellos, (y para Ellos el tiempo no es sino un nombre, pudiera decirse; ya que est谩n allende sus ilusiones) Aquel se llama el Kumara Sanat, el Eter颅no, el Antiguo; en recientes d铆as se pens贸 de 茅l como de El Mayor, pero es preferible conceptuado como el Eterno, para el Cual y en el Cual el tiempo no existe.

El tiempo no es otra cosa que una de las formas de que se vale la limitada conciencia para establecer una medida, para obtener mayor claridad en su pensamiento; para poder computar intervalos mediante los cuales y en los cuales est谩 capacitada para pensar; puesto que el orden en el tiempo no es m谩s que una sucesi贸n de la verdadera medida del tiempo en estados de conciencia; y no los movimientos del sol, de la luna o de las estrellas. Estos movimientos son adoptados por la mente humana solamente para po颅der establecer una medida fija; pero sin lograr que esta medida corresponda a la verdad. Y es as铆 como podemos tener esa idea del Eterno, que est谩 m谩s all谩 del tiempo y para Quien toda sucesi贸n es simul颅taneidad y a Quien solemos llamar el 鈥淓terno Aho颅ra鈥. El concepto de esto es unitario. Debemos es颅forzamos, no obstante lo d茅bil de nuestro esfuerzo, por captar esa idea con la limitada conciencia que poseemos y la cual habla de un pasado, de un pre颅sente y de un futuro. No podemos comprobar que hay la posibilidad de que estos tres sean realmente simul颅t谩neos, efectu谩ndose entre s铆 en forma rec铆proca; afectando el futuro al pasado, tal como el pasado se dice que tambi茅n influencia al futuro. Pero esto es cosa m谩s bien para ser pensada por cada quien, du颅rante la contemplaci贸n, que para poderla explicar a otro. Nuestro idioma, que fu茅 fundado en la mera idea de sucesi贸n, no puede expresar en alguna forma inteligible aquello en que no hay sucesi贸n. Y lo Eterno es la 煤nica palabra, pr谩cticamente hablando, que nos trasmite, si bien d茅bil y pobremente, ese gran pensamiento de 鈥淎hora鈥. Tanto as铆, que esa palabra 鈥淓terno鈥 no debe nunca confundirse con perdurable. Recordad que aquella palabra es el vocablo rectamente aplicado a aquel sublime Ser que est谩 allende nues颅tra comprensi贸n y a quien se menciona en los Pura颅nas como el Kumara Mayor, el Gran S茅r que llamamos Sanat Kumara, el Eterno. Siguen luego los Tres que est谩n con El, habitantes de aquella m铆stica Ciudad de Shamballa, la Isla Blanca de la Juventud, que son los restantes Kumaras, llamados los disc铆pu颅los de El, del que encabeza el Gobierno Interno de nuestro Mundo.

H. P. B . habla de los tres y de su nombre derivado del Budhismo, que los denomina Buddhas Pratyekas, esto es, los 鈥淏udhas solitarios鈥. De ninguna manera es este un nombre apropiado, pues a tal nombre se ha venido dando una connotaci贸n por completo inaplicable a aquella gran elevaci贸n de existencia suprahumana. Se emplea este t茅rmino para desig颅narlos porque la palabra Buddha ha sido especialmen颅te aplicada al Supremo instructor. Y, debido a que Ellos no ense帽an, ya que su labor es de Regentes y no de Instructores, los hombres, en su ceguera, entreviendo borrosamente el hecho de esas grandes existencias, las llaman Buddhas solitarios, esto es, solos aislados, y a煤n se lleg贸 al extremo de aplicarles el monstruoso calificativo de 鈥渆go铆stas鈥. Tan grande es la torpeza, la puerilidad de los entes humanos cuando tratan de juzgar acerca de Vidas tan supremamente superiores a la suya. 鈥淟a Doctrina Secreta鈥 usa esta expresi贸n: 鈥淢谩s elevado que los Tres, es Uno solamen颅te en el Cielo y en la Tierra鈥. Muchos son los es颅tudiantes que sufren confusi贸n con respecto al sig颅nificado de estas palabras. H.P.B. a menudo usaba t茅rminos tomados de las explicaciones hechas por sus amigos Buddhistas e Hind煤es. F谩cil era comprender, leyendo acerca de los Cuatro Kumaras, que son las Cabezas de todo poder y los Regentes de nues颅tro mundo; f谩cil darnos cuenta de que nos halla颅mos en realidad ante esos Cuatro Poderosos Seres que encabezan el grupo de Regentes y se entiende tam颅bi茅n que la denominaci贸n de los tres y el Uno es obviamente una forma de divisi贸n entre la Cabeza y los Tres que le acompa帽an en el Gobierno del mun颅do.

Dejando a esos Cuatro Seres y descendiendo, por decido as铆, llegamos al Gran sub-grupo de los Man煤s, quienes ya se hallan m谩s cerca de nuestras posibili颅dades de cognici贸n. Su trabajo est谩 claramente esta颅blecido. Tienen a su cargo, especialmente, la evolu颅ci贸n de las Razas. Siempre que una gran Raza est谩 pr贸xima a aparecer en el mundo (la llamamos Raza Ra铆z porque de ella brotan muchas sub-razas) nos encontramos con un Man煤 en el ejercicio de sus funciones. Los dos con quienes estamos principalmente relacionados en la presente etapa de la evoluci贸n de nuestro globo, son el Man煤 de la Cuarta Raza y el Man煤 de la Quinta Raza. Solamente hay un Man煤 pa颅ra cada Raza, cosa que debemos tener presente desde un principio. Existen en la Jerarqu铆a Oculta ciertos Grandes Seres designados para ser los Padres de las Razas. Como dije ya, los dos con quienes estamos m谩s relacionados actualmente son el Man煤 de la Cuar颅ta y el de la Quinta Raza, el Man煤 Vaiv谩svata, como sab茅is, es el que corresponde a la Quinta Raza, o sea a la gran Raza-Ra铆z Aria, esa Raza que suele recibir el nombre de 鈥渓os Hijos del Man煤鈥. Ten茅is, por ejemplo, los stotras (vers铆culos) que aluden especialmente a los hijos del Man煤, porque con relaci贸n al trabajo de un Man煤, existe la peculiaridad de que toda la Raza-Ra铆z en su conjunto tiene en El su origen. El es, literalmente hablando, el Padre de Su Raza. Con respecto a los primitivos tiempos de la Cuarta Raza-Ra铆z, no conocemos tanto como con relaci贸n a los primeros d铆as de la Quinta. S贸lo sabemos de un Gran Ser generalmente denominado el Man煤 de la Cuarta Raza que a煤n tiene a cargo la mayor parte de la poblaci贸n de nuestro globo. Est谩 El, actualmente, al cuidado de los cientos de millones de pueblos asi谩ticos, integrados principalmente por los chinos y los japoneses, siendo estos 煤ltimos relativamente pocos en cuanto a n煤mero, pero grandes en desarrollo y en poder.

Los japoneses se asimilaron las ideas de occidente, las absorbieron en su mentalidad y las desecharon luego, habiendo utilizado solamente todo aquello que encontraron de utilidad en esas ideas y dejando su marca en todo aquello que aceptaron, as铆 como vos颅otros pod茅is acu帽ar, como propias, monedas de oro procedentes de otro pa铆s. Para acu帽ar una moneda la envi谩is a la casa de moneda y hac茅is estampar en ella el sello de vuestra naci贸n. Tal es lo que han hecho los japoneses con el pensamiento y la organi颅zaci贸n occidentales. Ellos, bajo la direcci贸n de su Man煤 siguiendo el impulso que El les envi贸 por me颅dio de sus regentes terrenales, esparcieron por todo el mundo occidental muchos de sus hombres m谩s h谩颅biles, los encargaron de una gran misi贸n en Occiden颅te para que aprendieran aqu铆 la forma de manejar los asuntos, c贸mo se organizaba y c贸mo se trabajaba. Via颅jaron por todo el mundo, estudiaron los procedimien颅tos de todas las Naciones, su industria, los sistemas de educaci贸n, las instituciones pol铆ticas y todas aque颅llas cosas que constituyen la vida externa de un pa铆s; y regresaron al Jap贸n luego de conocer todas esas exterioridades, tales como los trajes europeos que adop颅taron en cambio de sus hermosas vestiduras. Recuerdo ahora que, hablando en cierta ocasi贸n con Mr. Swinburne, ese gran poeta ingl茅s que se expresaba con cierta lentitud que daba idea de cansancio, me dijo, en su forma peculiar: 鈥淪贸lo hay una cosa que Dios no perdonar谩 a los japoneses en el D铆a del Jui颅cio鈥. 鈥溌緾u谩l, Mr. Swinburne?鈥, le pregunt茅, sabiendo bien que no cre铆a 茅l en el D铆a del Juicio, pero sin caer en la cuenta de a d贸nde quer铆a 茅l llegar. Medio entrecerr贸 los ojos con esa actitud de somnolencia de que acabo de hablar y aludi贸 a la adopci贸n por parte de los japoneses del vestido occidental. Swinburne era un gran amante de la belleza. Lo que le causaba dis颅gusto en la nueva civilizaci贸n japonesa era ese cam颅bio en el vestir. Abandonaron los japoneses sus precio颅sos trajes, tanto masculino como femeninos, para ves颅tirse a la moda de Par铆s, con lo cual cambiaron la hermosura por la fealdad. Era eso lo que tanto dis颅gustaba a Mr. Swinbume. Hab铆a en su bonita ob颅servaci贸n mucho de correcto, porque, de haber per颅sistido el Jap贸n en ese cambio, se hubiera perdido su aspecto nacional y no hubiera ya podido hacer vibrar su propia nota en el acorde de la m煤sica del mundo. Pero pronto desecharon ese ex贸tico destino conservando s贸lo las 煤tiles ense帽anzas del occidente.

Los chinos, que aprendieron menos, pueblo demasiado recluido en s铆 mismo, alejado en demas铆a del res颅to del mundo, no estaban listos para el trabajo que entonces se requer铆a y que consist铆a en la salvaci贸n de los ideales de Oriente. Esta labor se asign贸 al Jap贸n, ya, que la India, (coraz贸n y hogar de los ideales de oriente, que hab铆a impartido al Jap贸n el pensamien颅to y la belleza orientales) se hallaba entonces en el momento de mayor peligro 鈥揷ontingencia que hoy, gracias a Dios, ha pasado ya鈥, en los momentos del peligro de haberse occidentalizado, de haber asumido la apariencia externa del Oeste en lugar de haber asimilado simplemente lo que hay de valioso en el pensamiento y la cultura occidentales. Entonces, sus j贸venes graduados se sent铆an m谩s orgullosos de su co颅nocimiento de Spencer y Huxley que del de sus pro颅pios y m谩s maduros fil贸sofos y hombres de ciencia, entonces hab铆a el peligro de que la religi贸n hind煤, la sublime f茅 del Hindu铆smo, donada a la sub-raza criadero, la inicial de la Raza Aria, para ayuda de to颅do el mundo, hubiere pasado a ser conceptuada como simples balbuceos pueriles; ese momento fu茅, en realidad, la 煤nica ocasi贸n en que la India se vi贸 seria颅mente amenazada en su propia vida. Hab铆a sabido sortear los peligros que sobre ella se han abatido. Ha sido v铆ctima de muchas invasiones; de conquistas parciales; de la llegada de muchos extranjeros adentro de sus fronteras; pero a todos los ha conquistado y asimilado, cualquiera que haya sido su procedencia, o los ha arrojado de s铆. Todos sab茅is que los Griegos vinieron y se retiraron; pero de todos modos dejaron a la India enriquecida con la huella que imprimieron en sus artes. Vinieron los musulmanes y conquistaron algunas porciones de la India; pero 茅sta los asimil贸 y en la actualidad son hind煤es por derecho de un millar de a帽os de residencia. Ninguno de estos fu茅 un peligro para la India, porque ella fu茅 siempre m谩s fuerte que sus invasores. S贸lo cuando comenz贸 en realidad a occidentalizarse fu茅 cuando lleg贸 el mo颅mento de su verdadero peligro; en los dem谩s casos siempre obtuvo ventajas de sus conquistadores; per颅maneci贸 siendo la misma y de todos ellos acumul贸 algo a su gran riqueza nacional. Pero ahora, en este caso, estaba tratando, aun cu谩ndo de manera incons颅ciente, de cambiar su propia vida, de adoptar ideales occidentales en vez de orientales; de hacerse a las costumbres occidentales en vez de las orientales; en una palabra, de desnacionalizarse a s铆 misma perdien颅do as铆 la posesi贸n de los tesoros que le hab铆an sido confiados para bien de la humanidad, en vez de limi颅tarse tan solo a absorber lo que le fuera valioso para incorporado a su propio sistema. En aquella hora de peligro su Manu vino a salvada de lo que hubiera significado para ella el cesar de ser una Naci贸n, ella, la m谩s antigua, excepto una solamente, de todas las naciones vivientes. Justamente entonces le fu茅 dada la Teosof铆a para que los Hind煤es se dieran cuenta de que pose铆an un tesoro y de que todos los dem谩s pueblos hab铆an aprendido de los Hind煤es. Sobre esto, hubo algunas protestas en varias regiones y un escritor especialmente, Sir Valentine Chirol, dijo que los hind煤es hab铆an venido a saber, por los occidentales, que su religi贸n era la m谩s grande del mundo y que eran ellos, no los aprendices de las religiones de Occidente, sino los maestros de religi贸n. Entonces, en esos momentos de peligro, fu茅 cuando nuestro Man煤 no pudo encontrar en el pueblo hind煤 gente que pudiera impedir que sus propios ideales quedaran sumergidos bajo la pleamar de la civilizaci贸n occidental. Acudi贸, pues, a Su Hermano Man煤, que ten铆a a su cuidado los chinos y japoneses y, como quiera que China no estaba lista para el trabajo, puesto que estaba aislada; China no se hallaba entrenada, ya que se encontraba desprovista de poder y carec铆a del don de adaptabilidad, recurri贸 a la naci贸n m谩s peque帽a, el Jap贸n; inspir贸 a los nipones con Su Vida, los es颅timul贸 con Su Poder y los lanz贸 contra los rusos de occidente, los hizo conquistadores para poder salvar as铆 el ideal del Oriente mediante ellos y conservado para futura ayuda de la humanidad.

No tendr铆ais de las guerras el concepto que ten茅is si leyeseis vuestros Puranas. Consider谩is que la gue颅rra se debe a la codicia de un pueblo por las tierras de otro; que es la consecuencia del deseo de dominio de una naci贸n sobre otra. Os sugiero que ech谩is una mirada al Gobierno Interno del Mundo en su actuaci贸n mediante los gobiernos externos; que mir茅is a los Regentes que equilibran los diversos acontecimientos del mundo, uno contra otro, a fin de que nada de lo que es precioso se pierda; con la fina颅lidad de preservar toda ganancia para que, gradualmente, Oriente y Occidente, Norte y Sur, puedan contribuir a la perfecta humanidad de los d铆as venideros y construir aquella poderosa Federaci贸n Mundial, de la cual la pobre Liga de la Naciones, es s贸lo el principio del mundo ideal que habr谩 de ser realizado por los hombres para que advenga la Gran Paz, fortalecida con la bendici贸n del Supremo. Fu茅 as铆 como el Man煤 de la Cuarta Raza consum贸 esa labor en beneficio de la Quinta.

Hay una cosa que tambi茅n deb茅is recordar y que arroja una luz adicional muy interesante, a saber, que todos los planetas de nuestro sistema solar est谩n ligados entre s铆 en sus sucesivas evoluciones. No todos los planetas son de la misma edad en manera alguna; todos est谩n evolucionando, pero unos van ade颅lante y otros atr谩s; unos son m谩s j贸venes y otros m谩s viejos. As铆 pues, cuando en el primer planeta la hu颅manidad se desarroll贸 hasta la etapa en la cual era ya necesario el gobierno interno del mundo, 茅ste tuvo que proceder de la Gran Jerarqu铆a C贸smica que sumi颅nistra los gu铆as para todo el sistema, derivando originalmente del dep贸sito universal, y tal dep贸sito es Ishvara mismo. De planeta a planeta va pasando un Heredero de la Corona de Gobierno y a medida que un planeta va envejeciendo y logrando progreso; a me颅dida que la humanidad que en 茅l evoluciona va al颅canzando mayores y mayores alturas, algunos de sus miembros ingresan en la Jerarqu铆a Oculta, donde contin煤an su desarrollo por medio de la disciplina y as铆 es como hay siempre, en cada una de las categor铆as jer谩rquicas algunos listos para pasar a otro planeta en el que su humanidad est谩 evolucionando; tal como sucedi贸 a mediados de la Tercera Raza-Ra铆z, con la venida a nuestra tierra de los Hijos del Fuego. Y as铆, tambi茅n, nuestra tierra a su vez ha enviado los Jefes de otra Jerarqu铆a al planeta pr贸ximo en proceso evolutivo de la especie humana. Y los que vinieron en aquella maravillosa oleada, para ser los Regentes de nuestro planeta, no deben ser considerados como Dioses en s铆, no obstante lo poderosos que son. Hoy mismo nuestro Secretario general me mostr贸 un pasaje de un comentario escrito por Goswami, uno de los disc铆pulos de Chaitanya de Bengala, uno de los avatares menores. Dice que los Kumaras no son Ishvaras, sino Aishvarik, esto es, no Dioses propiamen颅te, pero s铆 divinos en Su naturaleza; no Reyes a煤n, pero s铆 de sangre real como pudiera decirse, pues en la evoluci贸n de la humanidad, los Mayores, a cuya elevaci贸n llegaremos nosotros tambi茅n, conforme va颅yamos ascendiendo la larga, larga escala de la evolu颅ci贸n, se convierten en una humanidad glorificada, en una Humanidad Divina, en cuyas manos puede con颅fiarse con seguridad el gobierno de un mundo.

De la propia manera en que el grupo de Man煤s mismos est谩 al cuidado de las Razas por cuyo medio la humanidad evoluciona, as铆 encontramos que las grandes cat谩strofes, las conmociones s铆smicas de nuestro globo, est谩n bajo la direcci贸n de los Cuatro M谩s Elevados, que son los que designan el tiempo y la estaci贸n en que deban ocurrir esos tremendos cam颅bios. Con cada nueva Raza-Ra铆z se presenta un cambio en la configuraci贸n de nuestro globo, en la disposici贸n de la tierra y las aguas. Nuestra Tercera Raza comenz贸 a vivir en lo que los hombres de cien颅cia llaman Lemuria. Era 茅ste un gran continente que se extend铆a desde lo que ahora se llama Isla de CeyI谩n hasta el sur del Oc茅ano Pacifico, cuando los Himalayas eran ba帽ados por las grandes olas de las aguas del Pac铆fico y la Pen铆nsula Indost谩nica no surg铆a a煤n a la superficie. Se extend铆a entonces Lemuria en el lu颅gar que hoy ocupa el Oc茅ano Pacifico, siendo Aus颅tralia el fin de la tierra antes de llegar al Polo Sur. Australia y Nueva Zelanda pertenecieron ambas a ese antiguo continente que qued贸 destruido por los terremotos, por el fuego y por inundaciones. Luego la Tercera Raza se fu茅 extinguiendo m谩s y m谩s, si bien a煤n permanecen algunos de sus restos. Surgi贸 lue颅go otro gran continente al quedar sumergido el de Lemuria; apareci贸 este en Occidente, donde hoy se ha颅llan las aguas del Oc茅ano Atl谩ntico. Llam贸se Continente de la Atl谩ntida y en 茅l se encontraba la gran ciudad, la capital de un poderoso Imperio, la Ciu颅dad de las Puertas de Oro, a la que se alude en’ el libro Chino 鈥淐l谩sico de la Pureza鈥. Esa ciudad fu茅 el centro del poder atlante, del cual surgi贸 el Imperio Atl谩ntico- Tolteca. Este Imperio se extendi贸 por to颅do el Norte de 脕frica, hasta llegar al antiguo Egipto. Volviendo nuestra mirada al Occidente encontramos ah铆 que hubo un Imperio donde ahora est谩 M茅xico, habiendo pertenecido a aquella antigua raza los Indios de Norte y Sud Am茅rica.

En Plat贸n se encuentra descrita la forma en que se sumergieron los restos de ese continente; hace dicho autor referencia a la gran civilizaci贸n que existi贸 en los 煤ltimos fragmentos de la misma Atl谩ntida. Ahora, cuando se hacen sondeos en las profundidades del Atl谩ntico, se encuentran cimas de colinas y hondo颅nadas de valles; a煤n quedan algunas islas que fueron las cumbres del continente antiguo, como por ejem颅plo, las Canarias, de la misma manera que aqu铆, don颅de estuvo el continente de Lemuria, quedan por sobre la superficie de las aguas lo que hoy se llama Java, Islas Occidentales, Islas de las Especias, etc., que se hallan esparcidas por el Oc茅ano Pac铆fico. Atl谩ntida fu茅 la tierra de la Cuarta Raza; miles y millones de sus miembros perecieron en el tremendo cataclismo[4] y fueron arrastrados por las aguas del diluvio. Qued贸 s贸lo una porci贸n de Asia, pues form贸 parte de la an颅tigua Atl谩ntida una gran faja de tierra situada al nor颅te de los Himalayas. All铆 se encuentra la Sagrada Ciudad de Shamballa, la ciudad imperecedera.

Comienzan ahora a sentirse de nuevo algunas perturbaciones en el Pac铆fico, donde habr谩 de elevarse el pr贸ximo gran continente. En 茅l se halla el 鈥渁nillo s铆smico鈥 de que habla la ciencia como de una fuente de peligro para el mundo contempor谩neo. De los volcanes submarinos brotan, a trav茅s del agua que los oculta, grandes erupciones de tierra y elementos mi颅nerales de todas clases, que se acumulan en grandes montones al abrirse camino. Aparece entonces un islote. Donde antes no hab铆a isla alguna surge una nueva, pero las cartas n谩uticas no registran tales is颅las. En ocasiones acunen algunos naufragios por falta de esos conocimientos. No hace mucho tiempo la Secci贸n Geogr谩fica de la Asociaci贸n Brit谩nica inici贸 una discusi贸n sobre estas formaciones de nuevas tie颅rras y habl贸 de los peligros que podr铆an presentarse con la posibilidad de una tremenda erupci贸n, que podr铆a ocasionar que las aguas del Oc茅ano se precipi颅taran en oleadas gigantescas invadiendo los Estados Unidos, y ahogando a todos sus habitantes. Habla颅ron de una cat谩strofe mundial que podr铆a ser causa de que pereciera toda la humanidad. Al o铆rles ha颅blar, aterrorizados al hacer esta consideraciones, los Hind煤es ilustrados, lot te贸sofos ilustrados, no hacen sino sonre铆r: 鈥淟os continentes鈥 dicen, 鈥渉an sido ya destruidos antes y la humanidad no pereci贸鈥. Ese nuevo continente, de cuya aparici贸n ahora se empie颅za a hablar, se menciona en los Puranas. Hay ya un nombre para 茅l y la raza que habr谩 de ocuparlo est谩 a煤n por nacer. 驴Qu茅 motivo hay para el temor? La humanidad ha sobrevivido a cat谩strofes similares y se颅guir谩 sobreviviendo. Y surgir谩 un s茅ptimo continente despu茅s; el 煤ltimo continente de esta fase de la evo颅luci贸n de nuestro globo. Cientos de millones de a帽os pasar谩n antes de que eso suceda; probablemente transcurrir谩n cientos de millares de a帽os antes de que el sexto continente est茅 en condiciones de ser habitado; esas tremendas cat谩strofes que cambian la estructura de la superficie total de nuestro globo, caen bajo la acci贸n de los Grandes Kumaras, los Supremos Regen颅tes del Gobierno Interno de nuestro mundo. Bajo su direcci贸n trabajan los Man煤s. Tratar茅 ma帽ana de exponer ante vosotros la forma en que el plan en que habr谩n de ocurrir todos estos cambios es del conocimiento del Jefe de la Jerarqu铆a Oculta y c贸mo las secciones de tal plan quedan distribuidas entre Aquellos que han de llevarles a la pr谩ctica en todos sus de颅talles. De estos puntos no tratar茅 hoy.

Los Man煤s, pues, son los que construyen las Razas, consistiendo el plan de evoluci贸n en ir formando razas sucesivas. Razas Ra铆ces, caracterizadas por las cualidades particulares que la humanidad necesita. Si examin谩is la constituci贸n de vuestro propio cuerpo, hallar茅is en ella un bosquejo de la evoluci贸n de las Razas. Ten茅is un cuerpo f铆sico que fu茅 el primero en evolucionar gradualmente a trav茅s de los reinos mi颅neral, vegetal y animal hasta los hombres salvajes amentes. Como sab茅is, el cuerpo f铆sico est谩 dividido en dos partes, sthula, denso, y sukshma, et茅reo. Las dos primeras Razas desarrollaron estos cuerpos y la Tercera construy贸, hacia su etapa media, la forma hu颅mana con el astral inferior y el mental en germen. Estos fueron eslabonados con los tres cuerpos superio颅res y qued贸 as铆 el hombre embrionariamente comple颅to. Todo esto se halla en vuestras propias ense帽anzas; mejor que yo deb茅is saberlo. Sin embargo, estas cosas eran conocidas s贸lo por los ilustrados y escaparon a la mente del vulgo. Hay para ello una raz贸n muy sencilla. La forma que se usaba para ense帽ar en la antig眉edad era muy diferente de la moderna. Cuando nosotros comenzamos a ense帽ar una materia, tratamos de comprenderla en su conjunto para poder presentarla con claridad a los educandos. Tal es la moderna forma de ense帽anza. Esto motiva que la gen颅te se vuelva perezosa, porque se hace demasiado en su favor, y da por resultado que la memoria se ejercite mucho m谩s y el razonamiento mucho menos de lo que a cada uno corresponde. Los maestros echan sobre si toda la tarea y presentan a los disc铆pulos la ense帽anza ya predigerida evit谩ndoles la molestia de poner en ejercicio sus facultades mentales. De esta suerte el disc铆pulo adquiere una gran cantidad de co颅nocimiento de segunda mano y muy poco conocimien颅to directo.

Eran muy diferentes los m茅todos antiguos de en颅se帽anza. El maestro se limitaba a exponer ante sus disc铆pulos una gran verdad y a decirles: 鈥淚d y pensad sobre esto鈥. ,El resultado es que en los libros orienta颅les no se encuentran presentadas las doctrinas en su conjunto en forma clara; se hallan esparcidas por el texto. Un estudiante asiduo puede adquirir toda la ense帽anza. Pero el estudiante de nuestra 茅poca carece de la paciencia y del ingenio que se requieren para esta labor. En la antig眉edad el hombre ten铆a que buscar por s铆 mismo los conocimientos y por ello exis颅tieron grandes pensadores, pues se ve铆an obligados a ejercitar su mente. De aqu铆 resulta que para el hin颅d煤 es muy dif铆cil encontrar los detalles de la ense颅帽anza de su religi贸n en esa enorme biblioteca, esa in颅mensa enciclopedia de los Shastras. De aqu铆 lo opor颅tuno de la Teosof铆a que allana el camino a la debili颅dad intelectual de nuestros d铆as, al presentar toda esa ense帽anza en forma muy f谩cil de captar. La Teosof铆a, pues, se acomoda a las necesidades de la 茅poca pre颅sente. Pone ante vosotros, en forma mas cient铆fica esas grandes ense帽anzas impartidas a la sub-Raza ini颅cial. Cuando le谩is vuestros Puranas despu茅s de ha颅ber estudiado Teosof铆a, hallar茅is en ellos mucha in颅formaci贸n y desechar茅is la opini贸n que ten铆ais de ellos al considerados como simplezas de ni帽os. Encontra颅r茅is que dan ense帽anzas valios铆simas. Para los hind煤es ilustrados es esta, casi, la 煤nica ventaja externa de la Teosof铆a.

En tales condiciones, pues, podr茅is comprender como trabaja vuestro Man煤. En los Puranas encontra颅r茅is los nombres de los siete diversos continentes y de las razas que les corresponden. Nosotros estamos ahora en el quinto continente. No tom茅is la pala颅bra 鈥渃ontinente鈥 en su sentido geogr谩fico com煤n pues con esa palabra designamos aqu铆 el conjunto de la superficie terrestre del globo en su distin颅ci贸n con la parte ocupada por las aguas. Estamos, pues, en el quinto continente y el sexto principia ya a surgir en el Pac铆fico. Viene ahora un punto inte颅resante. No se ocupa solamente el Man煤 de desarro颅llar una gran Raza; con edades de anticipaci贸n selec颅cion贸 de la quinta sub-raza del pueblo Atlante, las familias de su nueva Raza. De cada Raza-Ra铆z bro颅tan sub-razas, como las ramas brotan del 谩rbol. El Man煤 de la quinta Raza-Ra铆z seleccion贸 sus compo颅nentes de la quinta sub-raza de la Cuarta Raza-Ra铆z. Los condujo por el Sahara, que era entonces mar, al Egipto y de all铆 hasta Arabia. Despu茅s de una pro颅longada permanencia, los hizo cruzar la Mesopotamia para llegar al Norte del Asia, bajando luego un poco para establecerlos cerca de la Isla Blanca. M谩s tarde, tras de muchas penalidades y hecatombes, los estable颅ci贸 alrededor de la Isla Blanca, en la Ciudad del Puen颅te. Largo fu茅 el viaje porque durante todo ese tiem颅po estuvo dedicado a mejorar el tipo que El hab铆a seleccionado.

Ahora bien, si examin谩is la Cuarta y la Quinta Razas, encontrar茅is que la Cuarta es predominantemen颅te emotiva y pasional. Si os ocup谩is de la cuarta y la quinta sub-razas, quedar茅is en condiciones de com颅prender con exactitud lo que os quiero decir. Vues颅tra sub-raza inicial envi贸 hacia occidente cuatro gran颅des grupos emigrantes, cada uno de ellos de tipo diferente. Esa sub-raza inicial lleg贸 finalmente a la In颅di谩, procedente del Asia Central, y a ella se aplica el nombre de primera sub-raza. Antes de que esto su颅cediera, la segunda sub-raza, o sea la primera emi颅graci贸n, se extendi贸 por las fronteras de la Mesopo颅tamia hasta el antiguo Egipto y a lo largo de las costas Africanas del norte y de las islas mediterr谩neas. De颅jaron all铆 una espl茅ndida civilizaci贸n que acab贸 por extinguirse, aun cuando todav铆a se encuentran sus huellas en Egipto y en la Isla de Creta. Las ruinas de Creta, cuya historia se consideraba como m铆tica, puso en descubierto huellas de una grandeza que fu茅 causa de admiraci贸n para los hombres del siglo die颅cinueve. La tercera sub-raza, o segunda emigraci贸n, pas贸 a Persia donde estableci贸 el grande Imperio Persa. La cuarta sub-raza, o tercera emigraci贸n, se despleg贸 hacia occidente, sobre el C谩ucaso, hasta llegar a Europa y es la representada por los Griegos, los Ro颅manos, los Espa帽oles, los Franceses y los Irlandeses. Recibe el nombre general de raza celta. La quinta sub-raza, o cuarta emigraci贸n, se extendi贸 hacia el norte y di贸 origen a los eslavos y germanos con su gran n煤mero de divisiones.

Comparando estas dos 煤ltimas sub-razas, quedar茅is en condiciones de hallar las diferencias que en颅tre ambas existen. Todos los pueblos que he men颅cionado como pertenecientes a la cuarta sub-raza son de condici贸n emotiva. La raz贸n de que Inglaterra e Irlanda no puedan caminar en armon铆a consiste en que Inglaterra pertenece a la sub-raza teut贸nica, en la que predomina la mente concreta, mientras que los Celtas (los Irlandeses son Celtas) pertenecen a la cuarta sub-raza siendo en ella muy poderosa la emo颅ci贸n. Ninguna de ellas merece censura por no poder actuar en armon铆a con la otra, porque los Irlandeses forman un pueblo Celta 鈥揺xcepci贸n hecha de los que habitan en el Norte, que fueron emigrantes鈥撀 y act煤an a impulsos de sus emociones. Si quer茅is manejar a los Irlandeses, haced un llamado a sus emo颅ciones superiores y podr茅is hacer con ellos cualquier cosa posible en el mundo. Si, por el contrario, pretend茅is moverlos con la frialdad de la l贸gica, perma颅necer谩n fr铆os y ajenos a toda influencia, aun cuando a veces podr谩n hasta encolerizarse. Y como los ingleses no son lo suficientemente imaginativos para comprenderlos, porque en ellos lo dominante es la mente cient铆fica concreta, nunca podr谩n entender a un pueblo emocional e impulsivo, y por eso tratan de imponerse por la fuerza, lo que explica sus cons颅tantes e interminables diferencias. Carecen del suficiente sentido com煤n para gobernar a los pueblos de acuerdo con el tipo que les corresponde y quieren hacerla seg煤n otro tipo diferente. Los pueblos de la quinta sub-raza est谩n dotados de fuerza mental y de agilidad de intelecto. En la sub-raza inicial existen los g茅rmenes de todas las variadas cualidades de la Quinta Raza de la humanidad, infundidas y balan颅ceadas en nuestra raza-ra铆z, todas las cuales tienen que irse desarrollando una tras otra: sucesivamente deben manifestarse todas esas grandes cualidades y aptitudes; por lo cual cada una de las sub-razas esta caracterizadas, principalmente, por una de esas capacidades o aptitudes que deber谩 desarrollar vigorosamente para el enriquecimiento de la humanidad en su conjunto. Vosotros ten茅is, pues, la capacidad de desarrollaras siguiendo esos lineamientos y de asimilarlos en su totalidad. Tal es una parte de la gran misi贸n de la India en pro de la humanidad en el mundo. Los g茅rmenes de todas esas sub-razas est谩n en ella, tal como el ni帽o est谩 en el vientre de la madre; y la sub-raza nace, desarrolla esa facultad como sub-raza nueva y react煤a sobre la Madre. Y as铆 vues颅tros hijos, esparcidos por todo el mundo de occidente, est谩n desarrollando esas cualidades, en especial aquella que en cada uno de ellos predomina. La cuarta sub-raza est谩 aqu铆 con su misi贸n de belleza; la quinta con su misi贸n de mente; y ambas pueden encon颅trar su clave en vosotros, de donde procedieron, y a donde muchos de ellos vuelven para cooperar en la construcci贸n del tipo de la Quinta Raza en su conjun颅to. No puedo ya seguir tratando este punto por m谩s que sea materia de gran inter茅s.

Si os dais plena cuenta de que la evoluci贸n de las sub-razas tiene como prop贸sito el enriquecimiento del Hombre-tipo de la Quinta Raza; comprender茅is un poco m谩s la forma en que las emigraciones van y vienen regresando algunas a la Madre Patria y c贸mo la In颅dia es la Madre Patria com煤n de toda la Raza Aria o Quinta Raza. La sexta sub-raza apenas est谩 nacien颅do ahora. Y la s茅ptima est谩 lejos, lej铆simos en el hori颅zonte del futuro. La sexta sub-raza dar谩 nacimiento a la Sexta Raza-Ra铆z, en tiempos futuros. Habr谩 de desarrollar algunas cualidades de Buddhi la intuici贸n espiritual que ilumina el intelecto. Tal ser谩 la caracter铆stica de esa subraza y en grado mucho mayor, de la Sexta Raza-Ra铆z, para la cual se est谩 ya preparando un continente que habr谩 de surgir en el transcurso de millares de a帽os. En tal forma regular sigue su progreso la evoluci贸n: una Raza lleva en s铆 los g茅rmenes de varias cualidades especiales; una sub-raza desarrolla en forma especial alguna de ellas, separada a este fin de las dem谩s, y predominando sobre las otras que son necesarias tambi茅n para el hombre. Y as铆 es como podr茅is com颅prender, gradualmente, la forma en que la humanidad evoluciona; c贸mo nos son necesarias todas esas Razas y sub-razas y c贸mo cada una de ellas tiene su lugar en la definitiva formaci贸n de la humanidad perfecta que habr谩 de resultar de nuestro globo; c贸mo queda颅r谩n atr谩s todos los antagonismos; c贸mo habr谩n de ser eliminados todos los prejuicios y c贸mo, cuando esas sub-razas son conducidas a la pugna o a la amistad, se debe esto a la acci贸n del Gobierno Interior del Mundo que en tal forma persigue el que las razas principien a asimilarse rec铆procamente. Toda antipa颅t铆a tiene por origen la ignorancia y cuando menos conocemos a los dem谩s, mayores son nuestros prejui颅cios contra ellos cuando en su contacto nos pone颅mos. Desarrollan estos un aspecto de cierta cualidad mientras nosotros desarrollamos otro aspecto. Ha颅b茅is sido puestos en contacto para libertaros de los prejuicios y de las estrecheces de criterio y la Madre Patria ha sido el crisol donde han de fundirse todas esas sub-razas. Todas ellas contin煤an viviendo; algu颅nas permanecen aqu铆 y otras se alejan; ten茅is aqu铆 gente de la cuarta sub-raza: portugueses y franceses, y en remotos d铆as aqu铆 estuvieron los griegos. Ten茅is aqu铆 elementos de la quinta sub-raza: holandeses e in颅gleses, han venido y se ir谩n, dejando siempre alguna cosa y habiendo formado un peque帽o lazo de uni贸n entre las naciones, lazo que gradualmente ir谩 crecien颅do m谩s y m谩s, si es que seguimos el impulso de los Regentes Internos y no nos dejamos conducir por el odio racial que es destructor. Este es un asunto muy pr谩ctico; mientras m谩s se conoce m谩s se va compren颅diendo lo pr谩ctico que es.

Toda la inquietud, todos los contratiempos del mundo de nuestros d铆as no son sino el signo del pe颅riodo de transici贸n que atravesamos; del momento en que una civilizaci贸n est谩 por extinguirse y otra est谩 comenzando a nacer; del momento en que vosotros, el Coraz贸n del Mundo, la Madre de la Gran Raza Aria, cuyos hijos est谩n esparcidos por todas partes, tienen en sus manos su inmediato destino; a vosotros toca decidir si la evoluci贸n ha de avanzar y continuar su camino ascendente o retroceder durante los siglos por venir. La Gran Obra no puede detenerse. La evolucI贸n de la humanidad inevitablemente ha de proseguir; pero puede esto verificarse ya sea por la destrucci贸n de lo que en la actualidad existe para comenzar de nuevo desde el mero principio de la civilizaci贸n, o bien, por primera vez en la historia de nuestras Razas, iniciando su gradual transici贸n hacia condiciones m谩s no颅bles y elevadas, si los Hijos del Fuego logran una plena victoria sobre los Hermanos de la Sombra.

CONFERENCIA III

EL PLAN DIVINO. SUS SECCIONES. RELIGIONES Y CIVILIZACIONES. PARTE PRESENTE DEL PLAN. LA ELECCI脫N DE NACIONES.

AMIGOS:

Al hablaros ayer, dej茅 sin terminar mi programa original de esa segunda conferencia. Nada dije con relaci贸n a los Buddhas. Debo fijar ahora mi aten颅ci贸n en ese punto por un momento, ya que el Buddha-futuro o Bodhisattva es la Cabeza del Grupo Do颅cente.

Recordar茅is que en la primera conferencia nos ocupamos de los Regentes, de los Instructores y de las Fuerzas, esto es, de la Actividad. Ahora bien: el Buddha futuro tiene en el gran grupo de Instructores la misma posici贸n que el Man煤 tiene con relaci贸n al grupo de Regentes. En la misma forma en que el conjunto del Gobierno Interno del Mundo tiene a su cargo la evoluci贸n de las Razas, la configuraci贸n de los continentes, etc茅tera, de lo cual os habl茅 ayer y todo lo cual queda a cargo del gran grupo de Re颅gentes, cuyo representante en cada Raza-Ra铆z es el Man煤, as铆, en conexi贸n con el grupo de Instructores, predomina en 茅l el Buddha-futuro. Ahora bien: este S茅r no es el Instructor de una Raza como el Man煤 es el Regente de una Raza. El 煤ltimo Bodhisattva, por ejemplo, fu茅 el Se帽or G谩utama, que lleg贸 al pues颅to de Buddha en esa su encarnaci贸n y vino al mundo, como sab茅is, en el quinto siglo antes de la Era Cris颅tiana, cosa que no coincidi贸 con el principio ni de una Raza ni de una sub-raza. Vino, pudi茅ramos de颅cir, hacia la mitad de un gran per铆odo de Raza, para poner fin a su obra de ense帽anza en la tierra; y su categor铆a de Instructor, de Bodhisattva, seg煤n la de颅nominaci贸n budista o Jag谩tgur煤, seg煤n lo deno颅minar铆an los hind煤es, se remonta hasta la civi颅lizaci贸n de la Cuarta Raza-Ra铆z. En esta forma, pues, es como no coinciden por completo los Man煤s y los Buddhas-futuros. El Man煤 tiene a su cargo la evoluci贸n del tipo humano correspondiente a su propia Raza y el Bodhisattva se encarga de la evo颅luci贸n interna, del desarrollo del esp铆ritu en el hom颅bre, por medio del establecimiento de alguna gran re颅ligi贸n.

Examinando ahora la vida previa del Ser que al颅canz贸 el puesto de Buddha en su 煤ltima encarnaci贸n terrena, vemos que fu茅 como lo dije, un gran Instruc颅tor de la Cuarta Raza. No puedo ahora detenerme en dar detalles de sus encarnaciones, pero hasta que os recuerde que aqu铆 lo encontramos cuando reina颅ba la religi贸n Hind煤, actuando como Instructor de la Raza-inicial en la forma conocida como la del gran Rishi Vy谩sa. Fu茅 su labor la divisi贸n de los Vedas; la compilaci贸n de los Puranas, etc茅tera. Fu茅 茅l quien traz贸 el aspecto religioso del Hinduismo, as铆 como el Se帽or Man煤 deline贸 el aspecto pol铆tico y social; esto es, cada quien desempe帽o el trabajo correspondiente a su Grupo. Ahora bien: el Bodhisattva no viene al mundo a intervalos regulares, a per铆odos cronom茅tricos, sino en determinadas etapas de la evoluci贸n de la Raza; siempre que aparece una nueva sub-raza de una Raza, el Jagatgur煤, el Bodhisattva, se presenta en los primeros d铆as de la misma. Vyasa vino, pues, al pueblo Hind煤 para trazarle su gran sistema religio颅so, y se recluy贸 despu茅s en los Himalayas, en la Gran Fraternidad de los Rishis. Volvi贸 a aparecer p煤bli颅camente en el Egipto como Fundador de aquella gran religi贸n cient铆fica que hizo del Egipto por alg煤n tiempo la Luz del mundo de aquella 茅poca. Estableci贸 esa gran religi贸n de la ciencia, que como la del Hin颅du铆smo, tiene por centro al Sol, no tanto al Sol como dador de Vida, sino al Sol como generador de Luz. As铆 hallar茅is que las principales ideas imaginativas de esa religi贸n giran alrededor de la divina Luz Ra, u Osiris 鈥搉ombres del Dios-Sol鈥, fu茅 lo que se conceptu贸 como inmanente en el coraz贸n del hombre. Es El 鈥渓a Luz que ilumina a todos los hombres que vienen al mundo鈥, para hacer uso de la frase que se encuentra en el 鈥渃uarto evangelio鈥, y se encuentra all铆 porque ese evangelio es greco-egip颅cio, y derivado de aquel gran cuerpo de M铆sticos que unificaron, bajo el nombre de escuela Neo-Plat贸nica, la sabidur铆a de Egipto con la sabidur铆a de Grecia. Entre los egipcios el Instructor fu茅 conocido con el nombre de Thoth. Pero se le conoce por el nom颅bre griego de Hermes, Hermes Trimegistos, el Tres颅 Veces-Grande. En esa capacidad, caracterizado como ese gran Egipcio, se convirti贸 en el Fundador de la magn铆fica religi贸n egipcia, cuyos restos, plenos de ocul颅tismo, son a煤n sacados a luz, escritos en los papiros de Egipto descubiertos en fragmentos de las mortajas de las momias; habiendo sido reunidos en el 鈥淟ibro de los Muertos鈥. Aquella gran sabidur铆a cient铆fica y oculta del Egipto procede de quien fu茅 Thoth, e Mensajero, helenizado en Hermes, el Mensajero.

Volvi贸 luego a Persia como Zarathushtra, que en lengua inglesa es Zoroastro, el Fundador de la espl茅n颅dida religi贸n Zoroastrina, la Religi贸n del Fuego. Con relaci贸n a la antig眉edad de esta religi贸n, es muy in颅teresante hacer notar que recientemente surgi贸 entre los Parsis un historiador de esa antigua religi贸n. Haciendo estudios de ella y del aspecto pol铆tico de ella surgido, asienta que el Imperio Persa data de hace vein颅te mil a帽os antes de la Era Cristiana, fecha que se considera correcta en los Anales Ocultos que ya hab铆an sido establecidos por algunos de nuestros estudiantes. Utilizando bases hist贸ricas tal fu茅 al aserto de ese Par颅si de Bombay. El Instructor vino despu茅s a Grecia co颅mo Orfeo, para fundar los Misterios 脫rficos, de los que proceden los misterios posteriores; la fundaci贸n de Misterios siempre acaece en conexi贸n con el advenimiento de un Jagatgur煤. Al establecer una reli颅gi贸n da El siempre el aspecto interno oculto de la vida, que es su propia vida, la vida que en todo tiempo est谩 en contacto con el mundo invisible y que, por lo menos en los primitivos d铆as, constituye el coraz贸n y la fuerza de toda religi贸n. Tal fu茅 su 煤ltima actuaci贸n como Jagatgur煤, para despu茅s nacer en la India ya para terminar su gran vida de servi颅cio sobre la tierra.

Como sab茅is, naci贸 como el joven pr铆ncipe Sidd颅hartha que se convirti贸 en G谩utama-Buddha, y, despu茅s de haber alcanzado la iluminaci贸n en Gaya, por espacio de cuarenta a帽os predic贸 su ense帽anza por toda la India, haciendo la un labor de un Budda, dando vuelta a la Rueda de la Ley, como se dice, proclamando las Cuatro Nobles Verdades, el Noble 脫ctuple Sendero y la Triple Gema. Cosa bastante extra帽a, seg煤n parece, esa religi贸n no estaba destinada para la tierra de Su nacimiento, ya que no hab铆a ra颅z贸n para que fuese establecida una nueva religi贸n aqu铆 en la India; parece ser, pues, que esa nueva reli颅gi贸n estaba destinada a esparcirse principalmente en颅tre otras naciones incapaces de asimilar la metaf铆sica y la filosof铆a del Hindu铆smo, por estar desprovistas de la sutileza intelectual que es condici贸n de la pri颅mera sub-raza o Raza-Inicial de los Arios. El Budd颅hismo tiene tambi茅n un magn铆fico aspecto metaf铆颅sico y filos贸fico que no ha sido estudiado por muchas de las naciones residentes en Asia, pues no era esa forma la m谩s apropiada para veh铆culo de grandes te颅soros de conocimiento moral para seres que pertene颅c铆an a raza anterior, a la Cuarta. As铆 pues, Su re颅ligi贸n pr谩ctica se basa especialmente en las grandes leyes de moralidad y del Correcto Pensar y tiene por finalidad principal la difusi贸n de esas leyes en las que hace El tanto hincapi茅; de aqu铆 que encontrar茅is Su ense帽anza difundida en CeyI谩n, Burma (o Birmania) Siam, Norte del T铆bet, China, Jap贸n, como mensajera de las fundamentales verdades morales de religi贸n en una forma que impresiona mejor al cerebro de la Cuar颅ta Raza, que al cerebro sutil del Hind煤, que pertenece a la Quinta. El Hind煤 no necesitaba una religi贸n nueva; ten铆a en la suya todo aquello que le era necesario. No debemos olvidar que el Se帽or Buddha fu茅 Hind煤, la glo颅ria del Hindu铆smo, verdaderamente la Luz del Asia, co颅mo se le llama; m谩s verdaderamente a煤n, la Luz del Mundo. Vivi贸, pues, El, difundiendo sus exquisitas en颅se帽anzas entre su pueblo, con gran n煤mero de s铆miles e ilustraciones tomadas de la vida cotidiana y mu颅ri贸 a los ochenta a帽os.

Pero nunca abandon贸 por completo a nuestro mundo como lo hicieron Buddhas anteriores, tal vez por haber sido El el primero de los Buddhas que naci贸 de nuestra humanidad, cosa que parece haber hecho m谩s fuerte y tierno el lazo entre El y la tierra que tanto am贸 y en la que tanto ense帽贸. Y as铆, todav铆a ahora, en ocasi贸n de su gran festividad que los Budd颅histas llaman la 鈥淪ombra de Buddha鈥, aparece en nues颅tra tierra para bendecir al mundo; en el Norte lejano en la frontera que limita con China en el T铆bet N贸r颅dico, m谩s all谩 de los Himalayas. All铆 鈥揹icen los Buddhistas鈥 se ve todav铆a, una vez cada a帽o, la Som颅bra del Se帽or Buddha. Acaece esto durante el Festi颅val de Vaishak, al que concurren grandes peregrina颅ciones para poder estar presentes en aquel paraje, y tomar parte en el festival. Otros incidentes, no tan bien conocidos, ponen de manifiesto que el Se帽or Buddha est谩 a煤n interesado en la evoluci贸n de nuestro globo.

Sucedi贸 al Se帽or Buddha en el puesto de Jagat颅gur煤 un gran Rishi de la India, el Se帽or Maitreya. Pod茅is encontrar que vuestros libros tratan de. El; que adviene de vez en cuando, siempre con el es颅fuerzo de conservar la paz, siempre laborando por me颅dio del amor. Ver茅is luego que vino a la tierra para fundar una gran religi贸n y apareci贸 en Palestina, ha颅biendo tomado para ello el cuerpo de un disc铆pulo llamado Jeshua o Jes煤s, con el fin de dar a las razas de Europa una religi贸n apropiada a su grado evolu颅tivo, pues tal es la magna labor del Instructor del Mundo. Continuamente ayuda y bendice a todas las grandes religiones y su ayuda lo abarca todo. Pero viene en forma visible a cada sub-raza para darle una religi贸n adecuada a su grado evolutivo.

Las sub-razas no son tan marcadamente diferentes unas de otras como son las Razas-Ra铆ces. Si tom谩is por ejemplo, un chino, que pertenece a la Cuarta Raza颅Ra铆z y un Brahm谩n de Cachemira, miembro de la Quinta, inmediatamente advertir茅is entre ellos la gran diferencia de tipo humano, y no os ser谩 posible confundirlo. A primera vista comprender茅is que este 煤ltimo, el Brahm谩n de Cachemira, constituye un nuevo tipo en relaci贸n con el chino, el japon茅s, el mong贸l y el t谩rtaro del Asia Central. Todos ellos son diferentes del tipo Ario. No se encuentra en 茅ste la prominencia de los p贸mulos que tienen los t谩rta颅ros y los mongoles, ni la oblicuidad de los ojos que se observa en las sub-razas asi谩ticas de la Cuarta Ra颅za-Ra铆z. Vosotros no ten茅is la misma forma de nariz, ni igual configuraci贸n de cabeza, ni el mismo tipo de figura en general. Estas diferencias externas van apa颅readas exactamente con diferencias internas de mayor importancia. En lo que al sistema nervioso respecta es donde se hallan m谩s marcadas y m谩s importantes las diferencias, pues el sistema nervioso del ario es mucho m谩s fino, mucho m谩s delicado en su equilibrio que el sistema del chino o del japon茅s. Habr茅is ad颅vertido tal cosa por vosotros mismos si es que hab茅is le铆do la historia de China; las extraordinarias tortu颅ras que puede soportar un chino sin que le sobreven颅ga la muerte, cosa que, de ser aplicadas de igual suer颅te a un ario, lo matar铆a por el mero choque nervioso. Tal es una de las diferencias caracter铆sticas entre am颅bos. Si compar谩is la proporci贸n de los japoneses que murieron en la guerra ruso-japonesa a resultas de las heridas con las de los rusos, encontrar茅is que una gran parte de japoneses lograron sobrevivir, sien颅do as铆 que tal cosa no fu茅 debida a que recibiesen mejor atenci贸n en los hospitales. Lo que quiero ha颅cer notar bien es que una herida mortal, de incura颅ble desgarradura, causar铆a un tremendo choque ner颅vioso capaz por s铆 solo de matar al ruso; mientras que la misma herida infligida a un japon茅s, s贸lo le producir铆a un choque nervioso, mucho menor, de颅j谩ndolo en posibilidad de sobrevivir. Los indios Pieles Rojas del Norte Am茅rica pertenecen a ese tipo y son capaces de soportar una herida que, causada a un ario, lo dejar铆a en postraci贸n tal que inevitablemente lo conducir铆a a la muerte; mientras que los Pieles Rojas podr铆an posiblemente volver, dos o tres d铆as despu茅s, al campo de batalla. Tal caracter铆stica es muy marcada en diversas sub-razas de la Cuarta Raza-Ra铆z, cosa que muchos concept煤an como exponente de gran superioridad racial. La evoluci贸n especial de la Quinta Raza estriba en esa diferencia nerviosa. La contextura interna del cerebro, vale decir, su capa颅cidad para recibir impresiones y, por ende, la de las fuerzas mentales para elaborarlas y enviarlas en todas direcciones, para seguir sobre ellas, para hacer inducciones y deducciones, todas estas cosas son caracte颅r铆sticas de la Quinta Raza; est谩 茅sta dotada de un sistema nervioso altamente desarrollado y mudable, que ejerce un poder inmenso sobre la mente concreta. Todas estas distinciones afectan necesariamente la for颅ma de religi贸n establecida por el Jagatgur煤 y de aqu铆 se originan sus diferencias. A veces preguntan: 鈥溌縋or qu茅 no hay una sola religi贸n para todos?鈥 La raz贸n estriba en la gran variedad de tipos humanos; en las diferencias fundamentales entre unos y otros seres, pues en la evoluci贸n humana tienen que desarrollarse a la par las naturalezas f铆sica, emocional y mental de los hombres y al mismo tiempo, correspondiendo con esto y dependiendo de ello en gran medida, se lleva a cabo el desarrollo espiritual de cada Raza.

Y as铆, examinando las grandes religiones que se han fundado durante todo el curso de la Raza Aria, notamos que el Hindu铆smo bien puede conceptuarse como una religi贸n que a todas las comprende, aun cuando por sus m茅todos, haya quedado pr谩cticamen颅te confinada a los Hind煤es. Pero las peculiaridades de todas las posteriores religiones se encuentran en el Hindu铆smo. Las mismas ideas que en todas ellas se exponen en forma prominente, aparecen tambi茅n en el Hindu铆smo, aunque en forma menos destacada. En cada una de las religiones el Instructor Mundial hace hincapi茅 en determinada caracter铆stica para po颅der fundar sobre ella una civilizaci贸n adecuada para la evoluci贸n de las cualidades particulares con que cada sub-raza debe contribuir al perfeccionamiento que ha de alcanzar la humanidad. Recordar茅is lo que indiqu茅 ayer acerca de las diferentes cualidades que deben desarrollarse en los diversos tipos humanos hasta lograr su pleno desenvolvimiento, tal como su颅cede en la diferencia de sexos. F谩cil es de notar que en los dos tipos de cuerpos, masculino y femeni颅no, existen las bases f铆sicas para el logro de los dife颅rentes desarrollos emocional e intelectual. Tal acon颅tece con las Razas y las sub-razas.

Los psic贸logos advierten una diferencia fundamen颅tal entre el cuerpo masculino, y el cuerpo femenino: en este 煤ltimo se encuentra muy desarrollado el sistema glandular, mientras que en el primero es mayor el desarrollo del sistema muscular. Y estas diferencias fisiol贸gicas fundamentales, entre hombre y mujer, son necesarias para el desarrollo de las cualidades correspondientes a la Raza. Recordad las palabras del Man煤: 鈥淧ara pa颅dres fueron creados los hombres, as铆 como para madres las mujeres鈥. He ah铆 la funci贸n que establece la diferen颅cia entre dichos cuerpos. Por lo que toca al desarrollo emocional, 茅ste se halla conectado con el sistema glandular, que aporta nutrici贸n; encontrar茅is que este es mayor que el que corresponde al cuerpo del hom颅bre. De aqu铆 el gran error moderno de tratar de con颅vertir a las mujeres en hombres; de pretender que si颅gan ellas el mismo derrotero; de olvidar su diferencia y el valor de tal diferencia. No es posible hacer de un hombre una mujer, ni tampoco una mujer de un hombre. Tan poco atractivo tiene el hombre afemi颅nado como la mujer hombruna. 驴Cu谩les son, pues, esas diferencias? 驴En qu茅 se hacen patentes? En lo que llamamos Maternidad y Paternidad; tal es la diferencia fundamental y t铆pica: la mujer es la que nu颅tre, la que protege, la que ayuda: esa es la especial cualidad de la Madre: ternura, bondad, paciencia y capacidad de sufrimiento; en forma tal que, si consider谩is la cualidad varonil, el valor, observar茅is que el valor femenino es muy diferente al del hombre. El valor del hombre consiste en el gran impulso de su naturaleza para afirmarse en s铆 mismo contra toda oposici贸n. El valor de la mujer surge del amor, de la devoci贸n y podr谩 ser ella tan valiente, m谩s valiente quiz谩 que el hombre de mayor temple; pero siempre ser谩 en defensa de algo o de alguien a quien ame la mujer, y no como resultado del mero deseo de imponerse, de actuar contra la rivalidad de un opo颅sitor. Esto es siempre as铆. Es muy cierto que en forma gradual esas cualidades llegar谩n a fundirse. Cierto es que en ocasiones encontramos algunas de esas cualidades opuestas manifest谩ndose en cualquier sexo: en el hombre de gran nobleza hallar茅is mucha compasi贸n y en la mujer de noble car谩cter os sorpren颅der谩 una gran fuerza y un gran valor. Pero en cualquier caso, eso implica mezcla de cualidades opuestas cuando han llegado a reunirse, a fin de que pueda ir apareciendo gradualmente sobre la tierra el ser humano perfecto que ya adquiri贸 todas esas cualidades. Pero no es conveniente el intento prematuro pata alcanzar tal condici贸n. Todav铆a no hemos logrado la perfecci贸n de las cualidades. Esto requiere ulterior evoluci贸n.

En forma semejante, cada sub-raza tiene una cua颅lidad prominente. Con frecuencia he hecho alusi贸n, al tratar sobre las religiones, a la forma en que la religi贸n de cada sub-raza hace emanar una tendencia particular que va siendo asimilada por la civilizaci贸n y tambi茅n he indicado c贸mo las cualidades resultantes de cada religi贸n son las necesarias para la conduc颅ta civil del pueblo. F谩cilmente advertir茅is esto la mayor铆a de vosotros. Examinad vuestra gran religi贸n ra铆z y encontrar茅is en ella dos ideas que propiamente son una sola y que predominan sobre todo el resto de la ense帽anza. Una de ellas es la Inmanencia de Dios. 鈥淓stablec铆 este universo con un fragmento de Mi Mismo鈥; as铆 habl贸 Shri-Krishna. Dios en todas las cosas; una vida que palpita en cada forma; una sola vida dando forma a cada objeto. Us茅 la frase occidental, 鈥淚nmanencia de Dios鈥 porque gradualmen颅te est谩 volviendo esta idea al Occidente. Hubo en Occidente una forma de pante铆smo. 鈥淒ios en todas las cosas鈥, que nunca logr贸 atraer sino a los m谩s pro颅fundos pensadores occidentales, como a Espinoza, quien s贸lo fu茅 occidental a medias, pues era de raza jud铆a[5]. No hab铆a lugar para la adoraci贸n, no quedaba lugar para la devoci贸n; no lo hab铆a para el en颅tusiasmo, ya que Dios est谩 presente en todas las co颅sas, ya que Dios se halla inmanente en el mundo, lo cual solamente puede ser para nosotros una reali颅dad al comprobar al Dios Interno. As铆, lo que acon颅tece al devoto es que no adora al Dios Interno, a Br谩hman, sino a alguna de sus manifestaciones. Pue颅de 茅sta ser V铆shnu; puede ser Shiva o Mah谩deva; o bien Shri-Krishna. Siempre se hace necesaria una forma para el crecimiento de la devoci贸n. Y es por ende necesario que, para realizar aquella idea de la inmanencia de Dios, deba El ser adorado en muchas formas, y es eso lo que da calor de devoci贸n al Hin颅du铆smo, pues no solamente para el fil贸sofo, sino tam颅bi茅n para el devoto, Dios se manifiesta a trav茅s de esta sublime religi贸n y Dios se muestra a S铆 Mismo en muchas formas, para atraer as铆 a las diversas natura颅lezas de los hombres. As铆 pues, debo completar el sloka (Vers铆culo) del Git谩 que dej茅 a medio citar; 鈥淓stablec铆 este universo con un fragmento de M铆 Mis颅mo y permanezco鈥.

Permanece El 鈥渢rascendente鈥, como dir铆a la filoso颅f铆a occidental, no s贸lo como la vida que hay en ca颅da forma, sino siendo El Mismo una vida que tras颅ciende todo el universo; El, el m谩s elevado Objeto de devoci贸n, el Ishvara de los mundos. Encontramos pues, en vuestra religi贸n, esa idea predominante; la unidad de la Vida, la Inmanencia de la Deidad, y, co颅mo reverso de la misma, la Solidaridad, la Fraternidad del Hombre. No es 茅sta una doctrina diferente: es otro aspecto de la misma. El aspecto Voluntad, del hom颅bre, es solamente la otra fase de la Inmanencia de Dios, aspecto expresado en la palabra caracter铆stica del Hindu铆smo; en la idea fundamental de Dharma. No es posible traducir esa palabra. Ning煤n idioma oc颅cidental puede traducirla. Pod茅is llamar a esto, como suele hacerse, a veces religi贸n o bien deber, obligaci贸n; pero ninguna palabra de lengua extranjera puede dar plena comprensi贸n de todo lo que implica el t茅rmino Hind煤. Es la gran labor del Hindu铆smo el pre颅dicar y establecer en todo el mundo la naturaleza com颅pulsiva del Deber, y lo es por una raz贸n que en seguida ver茅is.

Pasando del Hindu铆smo a la religi贸n del Egipto, encontramos all铆 una religi贸n de ciencia; una religi贸n que hace profundo estudio del mundo externo; de los fen贸menos naturales; y la 鈥渕agia鈥 de Egipto, basada en dicho estudio cient铆fico, fu茅 la maravilla del mundo de su tiempo. Egipto se extingui贸 y los restos de su religi贸n deben buscarse en sus sepulcros. Nadie adora ya a Thoth o Hermes, el nombre griego de aquel poderoso Jagatgur煤. Muerta y bajo tierra est谩 la civilizaci贸n egipcia que s贸lo sale a luz por las investigaciones de arque贸logos y mit贸logos. Os pido notar bien esa desaparici贸n, pues es cosa vital para poder apreciar nuestro asunto. Si pasamos a Persia, encontraremos all铆 una nota diferente; la del Cono颅cimiento y la Pureza, que ha llegado hasta nuestros propios d铆as; 鈥減ensamientos puros, palabras puras, ac颅ciones puras鈥. No deb茅is ensuciar los elementos de la naturaleza. No deb茅is mancillar ni la Tierra, ni el Agua, ni el Fuego. As铆 pues, el Zoroastrino ni entierra, ni quema, ni ahoga sus muertos, pues cualquiera de estas cosas ensuciar铆a uno de los elementos. De aqu铆 que deje a sus muertos (en las 鈥淭orres del Si颅lencio鈥) para que sus cuerpos sean devorados por los buitres. Tambi茅n Persia se extingui贸 salvo por lo que toca a los modernos Parsis. El Imperio antiguo desapareci贸 y la moderna Persia es d茅bil en compara颅ci贸n con aquel reinado poderoso que cubri贸 gran par颅te del Asia en los remotos d铆as de su gloria. Cuando volvemos la mirada hacia la cuarta sub-raza, 驴d贸nde est谩 Grecia? Muerta. Grecia di贸 al mundo la mara颅villa de su belleza en la m煤sica, belleza en la forma; belleza en el color, en el lenguaje: todo ello infundi颅do en la conducta civil de la naci贸n. La humanidad, para los griegos, consist铆a en Griegos y B谩rbaros; todo lo exterior a Grecia lo conceptuaban salvaje. Para el Griego el deber supremo era el deber para el Estado; su religi贸n hac铆a sacrificios para el Estado; su pol铆tica civil era todo para 茅l. Vino luego la Cristiandad con su credo del Cristianismo; la religi贸n de la men颅te concreta y del individuo. Fu茅 la quinta sub-raza la que dej贸 impreso en la mente del hombre el valer del individuo. Tal fu茅 la labor asignada a la Cristiandad: desarrollar la mente concreta y mostrar la im颅portancia del individuo, su m茅rito. Por eso a la Cris颅tiandad se le fu茅 retirando en forma gradual la doctrina-clave de la reencarnaci贸n, pues la reencarnaci贸n aminora el valor del individuo: la vida individual 隆cu谩n peque帽a se la mira en la larga, larga serie que se extiende tras de nosotros y se prolonga ante nosotros! Una vida parece tan peque帽a, tan corta, tan insignificante; 驴qu茅 importancia puede tener lo que en ella suceda?

Por eso, repito, aquella doctrina clave fu茅 desapa颅reciendo gradualmente de la Cristiandad y qued贸 escondida por alg煤n tiempo, habi茅ndose concedido extraordinaria importancia al valor de una sola vida. 驴Nunca os ha llamado la atenci贸n cu谩n extraordina颅riamente exagerado es tanto hincapi茅 en una corta existencia, y que de una sola vida se haya hecho de颅pender el futuro perdurable del hombre? Si en esa vida el hombre crey贸 en Cristo, todo est谩 bien; un cielo eterno ser谩 su recompensa, y si en esa vida no fu茅 creyente, el infierno eterno ser谩 su castigo: doctrina la m谩s irracional que pueda concebirse. Durante muchos siglos la humanidad crey贸 en ella; parece ser que la gente est谩 siempre dispuesta a creer cualquier ab颅surdo, cuando, por decido as铆, el Esp铆ritu del Tiempo a ello la obliga; pierde a la vez la raz贸n y el sentido de la proporci贸n. Toda la Cristiandad crey贸 esto sin ning煤n esfuerzo. Tales afirmaciones irracional es no pueden tener cabida en el intelecto agudo de los pensadores. As铆 fu茅, pues, que las personas educadas fueron aban颅donando el Cristianismo y que la palabra Agn贸stico se convirti贸 en el t茅rmino favorito de pensadores y de cient铆ficos.

Pero la Cristiandad tuvo un valor inmenso. Des颅arroll贸 el vigor y la fortaleza individual, cosa necesa颅ria para el ulterior progreso de la raza humana. Des颅arroll贸 tambi茅n la competencia y la lucha en todas partes; lucha entre naci贸n y naci贸n; lucha entre clase y clase; lucha entre rico y pobre; entre el culto y el ignorante; gran historia de lucha es la historia de Eu颅ropa. Tuvo lugar as铆 el desarrollo de la fuerza, del vigor y de la potencia mental as铆 como corporal y logr贸se gran progreso en el pensamiento cient铆fico. Ha consumado, pues, el Cristianismo, su trabajo y su contribuci贸n a la evoluci贸n del hombre. Tuvo su culminaci贸n natural en la guerra mundial. Y lentamente fue surgiendo luego la segunda gran ense帽an颅za del Cristianismo que qued贸 olvidada en los prime颅ros tiempos. 鈥淎quel que sea el fuerte debe soportar las flaquezas del d茅bil鈥. 鈥淨ue quien sea el mayor de vosotros sea el que d茅 servicio; mirad, yo estoy entre vosotros como aquel que da servicio鈥. Tal es la se颅gunda gran idea inspiradora del Cristianismo; la su颅misi贸n del fuerte al servicio de los dem谩s; este esp铆ritu se est谩 ya dejando ver en medio de todas las luchas. Pod茅is advertir que en la Cristiandad tiene m谩s fuerza que aqu铆, eso que se llama esp铆ritu p煤blico; la voluntad de dar ayuda a los dem谩s, el altruismo, como le denominan. Han reconocido ya el deber del servicio, aun cuando s贸lo sea parcialmente.

Ahora bien, el punto que deseo hacer resaltar de todo esto es el que sigue: hasta nuestros d铆as, cada religi贸n y cada civilizaci贸n nacida de las religiones, se han extinguido; hasta hoy, con excepci贸n del Hin颅du铆smo, la sub-raza-inicial, todo ha desaparecido. El Hindu铆smo, contempor谩neo de Babilonia y de Egipto, es hoy contempor谩neo tambi茅n de Inglaterra, de Francia y de Am茅rica. Veamos las civilizaciones que fueron: 驴D贸nde est谩 Egipto? 驴Donde la civilizaci贸n egipcia? Muerta. 驴La civilizaci贸n de Persia? Muerta. 驴Las civilizaciones de Grecia y de Roma? Muertas. Nada queda sino sus ruinas, su literatura y sus artes, y la Cristiandad tiene un millar de a帽os de ignoran颅cia tras de s铆, hasta que emprendi贸 los descubrimientos en Grecia y en Egipto sacando a luz sus adelantos. Tal es lo que ha acontecido en el pasado. La cuesti贸n es ahora el preguntamos si eso mismo va a su颅ceder de nuevo. 驴Estar谩 condenada la civilizaci贸n de la quinta sub-raza a desaparecer de la faz de la tierra en forma igual a la de las anteriores? 驴Por qu茅 se extinguieron 茅stas? Porque perdieron toda su fuer颅za al querer aferrarse a las viejas formas en vez de adaptarse a las nuevas. Quedaron extintas todas esas civilizaciones y les sucedi贸 la ignorancia. 驴Es esto lo que va a suceder en Europa? Tal es el actual problema, pendiente a煤n de soluci贸n.

Ahora bien: en el Gran Plan, en el Plan de Ishva颅ra para su Sistema Solar, sus siete secciones quedan divididas entre los Regentes del sistema. Se les denomina con frecuencia los 鈥淪iete Esp铆ritus ante el Trono鈥 o los 鈥淟ogos Planetarios鈥. Cada uno de ellos tiene a su cargo la supervisi贸n de la evoluci贸n de siete cadenas sucesivas, en cada una de las cua颅les evolucionan las partes componentes o sean los siete globos, girando la oleada de vida alrededor de ellos en orden por siete veces; o haciendo siete Rondas. Ishvara es como un gran Arquitecto: asigna una sec颅ci贸n de Su Plan a cada uno de Sus Inspectores, los Lagos Planetarios. Cada uno de esos Logos subdivi颅de su secci贸n en siete sucesivas etapas o cadenas y cada globo de la Cadena tiene que elaborar su parte de trabajo en el Plan. Desciende as铆 una subdivisi贸n hasta el Se帽or de un mundo, la Cabeza del Grupo Regente, para actuar en una fase particular de la historia del mundo y, en cuanto El la recibe, la di颅vide a su vez entre los Man煤s, para que cada Man煤 conduzca a Su propia Raza en armon铆a con el Plan general que consiste en la evoluci贸n de la humanidad en su conjunto en el sistema solar. El Se帽or Vai颅v谩svata Man煤 tiene Su secci贸n para laborar en la Quinta Raza-Ra铆z. En el desarrollo de ese Plan han ido apareciendo imperio tras imperio, todos los cua颅les han florecido y han muerto, han sido destruidos y han llegado a su t茅rmino. 驴Ser谩 indispensable que el Plan contin煤e su desarrollo por medio de la destruc颅ci贸n antes de que pueda darse un nuevo paso? Tal es el problema de nuestros tiempos: el problema de la Guerra.

驴Por qu茅 estall贸 en nuestros d铆as esa guerra mundial devastadora, surgida de una cosa tan insignifican颅te y sin embargo involucrando principios y cambios de tama帽a magnitud? Muchos de vosotros os habr茅is sorprendido quiz谩 al leer las noticias procedentes de Europa; al saber de los tronos derrumbados uno tras otro en tan corto espacio de tiempo y al notar que el trono de la Gran Breta帽a permanec铆a ileso. Todos fueron destruidos uno tras otro. No se interrump铆a la ca铆da de reyes y monarcas. El emperador de Ale颅mania 驴d贸nde est谩? El emperador de Austria yace muerto y todos aquellos reinecillos europeos que lo conceptuaban como su testa coronada quedaron desintegraaos. No era posible abrir un peri贸dico sin hallar en 茅l la noticia de un rey en el exilio. Cosa extraordina颅r铆a el ver esto d铆a tras d铆a, puede que ni siquiera os sorprenda ya como epopeya de destrucci贸n. Conside颅remos ahora las consecuencias de todo esto; la destrucci贸n de la forma de gobierno caracter铆stica de la quinta sub-raza; de esa forma que ha terminado ya su misi贸n; que tiene que derrumbarse. La guerra era el procedimiento m谩s expedito para alcanzar tal fin. Qued贸 rota en pedazos para dejar su puesto a otra forma superior de gobierno; la de un Gobierno con el ideal de Libertad. Ved a la Rep煤blica de Francia; a la Italia libre unida; a la Monarqu铆a del Reino de Italia sujeta a limitaciones; a la Gran Breta帽a con su rey constitucional; un rey sujeto por todos lados a restricciones, cuyo pueblo cada d铆a se hace m谩s y m谩s fuerte; ved a los Estados Unidos, la Gran Rep煤blica Occidental: en todas partes del mun颅do se respira el aliento de la Libertad, el aliento de la Nueva Era que da golpes de muerte a las viejas formas. Al terminarse la guerra la cuesti贸n estaba ya resuelta: hab铆a sido matada la autocracia. La nue颅va sub-raza que est谩 por nacer, que est谩 naciendo ya, recibi贸 un refuerzo inmenso en la guerra con la enor颅me matanza de la juventud que sucumbi贸; con la muerte de todos aquellos que estuvieron dispuestos a afrontarla para que los pueblos del mundo pudie颅ran vivir; magn铆fico espect谩culo si se considera des颅de este punto de vista: la juventud de todas las na颅ciones afrontando la muerte y la mutilaci贸n, peor a煤n que la misma muerte, en aras de un espl茅ndido ideal. Y entre todos esos que se sacrificaron, el Se颅帽or Vaivasvata Man煤 encontr贸 las almas que nece颅sitaba para su Sexta sub-raza; almas que aspiraban m谩s bien a la libertad de los pueblos que a ventajas ego铆stas; almas que lucharon por la libertad de los pueblos y no por el triunfo de los individuos que los gobiernan. Esta espl茅ndida visi贸n de la guerra se empa帽贸 mucho como resultado de las 煤ltimas luchas. Mucho del esp铆ritu que fu茅 destruido en Alemania surgi贸 despu茅s en sus vencedores que se contaminaron del muy agudo militarismo que actualmente impera en el mundo de occidente.

La parte del Plan que ahora se est谩 desarrollando consiste en la consecuci贸n de lo que se denomina democracia, el gobierno del pueblo, que habr谩 de ceder su lugar, no al socialismo del Odio preconizado por Carlos Marx, sino al Socialismo del Amor que queda comprendido en aquella famosa m谩xima seg煤n la cual se mira de nuevo que el Estado tiene su fun颅damento en la familia: 鈥淒e cada quien seg煤n su capacidad; a cada quien seg煤n sus necesidades鈥漑6]. Tal es la regla del m谩s elevado socialismo. Es la aplicaci贸n de la familia hasta que abarque toda la Na颅ci贸n. Parte del trabajo de la India y de su misi贸n para con el resto del mundo consiste en hacer rena颅cer sobre la tierra el ideal de conceptuar a la naci贸n como la familia; en hacer generales y permanentes ls virtudes c铆vicas ya engrandecidas, como lo son las virtudes de la familia. En el notable libro de Bab煤 Bh谩gavan Das Sahib, 鈥淟a Ciencia de las Emociones鈥, trata 茅l, pr谩cticamente por primera vez, de las dos grandes emociones radicales de Amor y de Odio, y pone de manifiesto c贸mo el amor en la familia, que surge de los lazos del parentesco y de la sangre, se convierte en virtudes de Estado, y el Estado llega a ser una gran familia. Tal es la idea correcta, la antigua idea de la India, de que la familia es la unidad, no el individuo. Esto es una parte de la obra que la India tiene que predicar a todo el mundo. El punto en que el Plan se halla en estos momentos es pr谩c颅ticamente el siguiente: los pa铆ses europeos viven en un estado de inquietud salvaje; siempre que ha habido una tiran铆a surge la revoluci贸n, y de la revoluci贸n hecha por las masas ignorantes e incultas solo puede surgir una dictadura que ocupa el lugar de la auto颅cracia que ellas han destruido. Por vosotros pod茅is comprobar esto examinando los acontecimientos de Rusia. En la actualidad un peque帽o grupo se impo颅ne en ese pa铆s por medio del terror: el grupo de Le颅n铆n, de Trotzky y sus camaradas. Cay贸 derribada la autocracia del Zar y en su lugar surgi贸 una autocracia nueva. Todos los hombres han quedado sujetos a la conscripci贸n del trabajo, en la misma forma en que antes se les obligaba a pelear. La jornada actual de trabajo es de doce horas y quien se niega a trabajar es pasado por las armas: consumaci贸n 茅sta, poco sa颅tisfactoria.

Examinando todas las naciones de Europa nos ha颅llamos con una que a煤n se encuentra colocada en posici贸n peculiarmente ventajosa: Gran Breta帽a. El Plan que hemos dise帽ado puede o no consumarse inmediatamente, pues tales cosas quedan siempre sujetas a los cambios humanos y a la voluntad de los hombres. Si bien inevitablemente tiene que consu颅marse, en ocasiones se hace necesario una gran des颅trucci贸n y much铆simo tiempo para ello.

Cuando estuve la 煤ltima vez en Gran Breta帽a pu颅de advertir un nuevo aspecto de su vida. Las viejas Uniones Obreras han logrado establecer tanta dis颅ciplina sobre las masas, que est谩n en condiciones de hacer huelgas, en sectores aun muy extensos sin mo颅tines, sin que ocurran disturbios ni contratiempos de ninguna clase. Fu茅 un magn铆fico espect谩culo el de Londres, al ocurrir la huelga de ferroviarios: millares de hombres abandonaron sus trabajos en interminable procesi贸n. No hubo asonadas, no hubo des贸rdenes; nadie fu茅 v铆ctima del p谩nico; todo el Estado sigui贸 su vida sin alteraci贸n. El espectro del hambre caus贸 la preocupaci贸n del Gobierno. Todos los obreros del ferrocarril deambulaban por las calles sin hacer nada; algunos nobles y personas de aristocr谩tica cuna traba颅jaban en las estaciones, algunos arrastrando latas de leche; manejando otros las locomotoras y as铆 todo, hasta el t茅rmino de la huelga.

Otra cosa de la que mucho se habla es la 鈥淎cci贸n Directa鈥. Lo que esto significa es lo siguiente: un sector obrero o una combinaci贸n de sectores que tie颅nen en sus manos la vida del pueblo, las actividades que ellos llaman industrias claves, como el carb贸n y los transportes, y las que suministran la manera de satisfacer las necesidades vitales de las grandes po颅blaciones, como el abastecimiento de aguas, la fuerza el茅ctrica, etc茅tera, se unen para hacer la huelga bus颅cando un fin com煤n fuera del comercio y de la indus颅tria y dicen: 鈥淪i no ced茅is a nuestras peticiones, os haremos someter por medio del hambre鈥. El viejo plan del patr贸n es usado ahora por los obreros: un sector popular ejerce su tiran铆a sobre el conjunto de la poblaci贸n; sobre un pueblo con representaci贸n en la C谩mara de los Comunes, sobre los miembros electos por el pueblo. La Acci贸n Directa la impone un sector o una clase del pueblo que se estima autorizado para ejercer su voluntad sobre toda la naci贸n, amenazando con el hambre. Tiene esto su convenien颅cia en cierto sentido. Es una lecci贸n dada a las cla颅ses superiores sobre la interdependencia que las liga con la clase trabajadora y un reproche de la crueldad que para con ellos emplearon. Ser铆a fatal que pros颅perase este procedimiento. El 煤nico pa铆s de Europa capaz de hacer posible la transici贸n hacia la democra颅cia, y esto sin revoluci贸n aun cuando haya sufrido ligeras revueltas en el pasado, es la Gran Breta帽a. Ese pa铆s ha logrado pr谩cticamente el sufragio univer颅sal; el sufragio para el pueblo todo. Ante ella se abre el camino y, si no pierde la cabeza, podr铆a consumar la transici贸n hacia una poderosa Confederaci贸n Bri颅t谩nica con la India, hacia una gran Confederaci贸n Indo-Brit谩nica de naciones libres, de naciones aut贸颅nomas, ligadas por lazos de servicio mutuo. Tal es el Plan que el Man煤 se esfuerza por realizar. Pero tengo yo la pena de haber advertido que Inglaterra se muestra torpe y necia en sus relaciones con la India, un resultado de lo cual es el movimiento lla颅mado de No-cooperaci贸n. Si ese movimiento tiene 茅xito todo ir谩 para atr谩s. Tendremos primero tira颅n铆a y luego anarqu铆a, el restablecimiento de una autocracia que la Carta de Reforma ha logrado destruir en parte. Tal es la situaci贸n presente. 驴Hacia d贸nde se inclinar谩 el fiel de la balanza?, s贸lo el Alt铆simo Dios lo conoce. Si Inglaterra y la India no pueden entenderse para consumar una Confederaci贸n de Naciones libres entonces aquel plan exqui颅sito que pudiera enlazar a Europa y Asia en libertad y no en tir谩nica sujeci贸n, sufrir谩 un retardo quiz谩 de cien a帽os o m谩s. La India es la 煤nica naci贸n capacitada para espiritualizar al mundo y para destruir el materialismo; si tiene 茅xito el movimiento de No-cooperaci贸n, ha de venir la anarqu铆a y la In颅dia habr谩 fracasado en su misi贸n de impartir su bendici贸n a la humanidad.

No puedo yo deciros cu谩l ser谩 el camino que to颅me la lucha. Todo lo que s茅 es que el poder total del Gobierno Interno del Mundo, todos los Rishis y todos los Devas tienen el prop贸sito de conseguir que la Gran Breta帽a y la India caminen de la mano y no separadas, pues en ello estriba la salvaci贸n v la paz del mundo. Si tal cosa se consigue, si se llega a dar forma a este Modelo espl茅ndido, surgir谩 des颅pu茅s la Confederaci贸n del Mundo que proclaman poetas v so帽adores: todo el mundo se adaptar谩 a ese Model贸 y todas las naciones podr谩n establecer una poderosa Confederaci贸n. Principio de tal sue帽o es la Liga de las Naciones. Si este sue帽o puede llegar o no a su realizaci贸n; si es una visi贸n del futuro depende de este pa铆s y de la Gran Breta帽a, siendo por ahora esta 煤ltima la que desempe帽a mal su pa颅pel, pues su actuaci贸n se traduce en que sea muy dif铆cil la armon铆a entre ambas Naciones. Por otra parte, Inglaterra se ha conducido bien en otros respectos al proclamar, por ejemplo, una carta de Reforma m谩s am颅plia que cualquiera otra que haya existido, aun cuando debido al insuficiente conocimiento de la misma, se haya hecho mal uso de ella. Con tanta rapidez se han precipitado las cosas desde que fu茅 trazada, que no pa颅rece ya tan grande como es en realidad.

Nos encontramos ahora en el punto en que se bi颅furcan los caminos, tanto por lo que toca a Gran Bre颅ta帽a como por lo que concierne a la India; si se alejan una de la otra ir谩n al precipicio; unidas podr谩n ambas constituirse en conductoras del mundo. Esto que os expongo es el resultado de largos estudios; de amplio conocimiento de las causas internas. Teniendo todo esto en cuenta os dije en 1914 que todo Ocultista blanco estaba de parte de los aliados, porque de la victoria aliada depend铆a todo lo dem谩s. Y as铆 aconteci贸; fu茅 la India la salvadora de los aliados al bloquear el camino hacia Par铆s y detener el avance de las hordas germanas. Hizo maravillosamente bien su labor por el Imperio, e Inglaterra, entonces llena de gratitud, no debe ahora olvidado en su triunfo y su victoria.

Es as铆 como podemos damos cuesta del por qu茅 de los cambios que est谩n ocurriendo en nuestro derre颅dor: nos puede capacitar para ello el estudio del Gobier颅no Interno y no solamente el del externo. Todas estas grandes cuestiones pueden tener soluci贸n en el curso de dos o tres a帽os; antes quiz谩. Los acontecimientos se suceden con rapidez. El mundo entero gira vertiginosamente a nuestro alrededor y todos los d铆as nos hallamos ante un fen贸meno nuevo. No es de mi incumbencia el dictaras la senda que deb茅is seguir en esta lucha tremenda, pero si tengo la obligaci贸n de exponer ante vosotros las condiciones de los Poderes que est谩n luchando por vencer. He aqu铆 una prueba: Doquiera que existan el amor y la uni贸n, all铆 est谩n los Hijos de la Luz, esforz谩n颅dose en ayudar y salvar. Doquiera que existen el odio y la divisi贸n, ah铆 est谩n los Hijos de la Obscuridad tratando de detener la evoluci贸n del mundo. Esa es la piedra de toque para Juzgar los movimientos que nos circundan. Todo aquello que estimula la uni贸n; todo aque颅llo que fortalece la fraternidad y el servicio mutuo se halla en el campo de la victoria y de la Luz; todo aque颅llo que predica el odio y menciona la espada; que habla de 鈥渁dvertencias鈥 a los Europeos antes de blandir la espada; todo aquello que tienda a refrenar la opini贸n e imponer el destierro; todo eso es obra de la Oscuridad que quiere que el mundo retroceda. S贸lo hay una dis颅yuntiva: Reforma o Revoluci贸n. Pod茅is elegir lo que os plazca. Las naciones tienen que elegir por s铆 mis颅mas, y todo mi deber se circunscribe a esforzarme para ganaras para el bando de la cooperaci贸n entre las clases, entre los Gobiernos, Pueblos y Naciones, para poder as铆 avanzar unidos por el camino de la paz que el mundo anhela. Tal ha sido mi esfuerzo durante lar颅gos a帽os; primero, obtener las Reformas 鈥搎ue ya he颅mos conseguido鈥 y ahora hacer que rijan esas Reformas, para que la India pueda ser plenamente libre. Puede suceder que no consiga la India su libertad en tal forma; puede suceder que tenga que aprender por me颅dio de tremendos sufrimientos, y entonces habr谩 desperdiciado la gran oportunidad que hoy tiene ante si. Pero no olvid茅is jam谩s que si se elige el camino de la revoluci贸n, habr谩 que hacer uso de la fuerza f铆sica; de los ej茅rcitos f铆sicos. En vuestras fronteras ten茅is al ene颅migo; ah铆 est谩n las tribus salvajes del Asia Central, de Afganist谩n, armadas hasta los dientes; ah铆 Balu颅chist谩n en las fronteras de Sindh, listo para invadir por ese lado. Y vosotros no sois sino un pa铆s inerme desde hace cuarenta a帽os y vuestro ej茅rcito obedecer谩 solamente a oficiales ingleses. Fueron hind煤es los que hicieron una carnicer铆a de hind煤es en Ja颅llianwala Bagh. Estas cosas son las que ten茅is que considerar desde el punto de vista externo; mas yo quiero que mejor las consider茅is desde el punto de vista interno. Los grandes Rishis y Dervas se propo颅nen conducir al mundo hacia la paz y la Coopera颅ci贸n, amalgamando una naci贸n con otra; tratando de lograr un Modelo de esa gran Confederaci贸n ya par颅cialmente lograda, pero no muy segura a煤n. A vo颅sotros toca pensar, juzgar, orientar vuestras mentes. En vosotros reside el poder de decisi贸n. 驴Podr铆a In颅glaterra evitar la revoluci贸n? Ved cu谩n dif铆ciles est谩n ah铆 las cosas; lo terrible que habr谩 de ser el pr贸ximo invierno. Todo esto queda en manos de los Altos Dioses que son los 煤nicos que pueden decidir el des颅tino de las Naciones. Toca a nosotros tratar de ver, por obscuramente que sea, la l铆nea por la cual podr谩 seguir mejor la evoluci贸n, l铆nea de elevaci贸n incesante por la paz y por el amor, o bien caer en el cene颅gal de la miseria y la destrucci贸n, como ha aconteci颅do con todas las civilizaciones precedentes, para su颅mirse en siglos de ignorancia y tener luego que vol颅ver a luchar por la posesi贸n de un conocimiento par颅cial, de un conocimiento que hoy podr铆amos ya des颅preciar. Elegid pues el sendero que habr茅is de se颅guir.



[1] En la terminolog铆a teos贸fica, Sthula Sharira equivale al cuerpo f铆sico; Sokshma Sharira equivale a la combinaci贸n de Kama-Manas-inferior, o sea cuerpo astral y mental inferior, pasi贸n o deseo (en sus formas m谩s bajas) y pensamiento concreto. Koshas, en la Vedanta, significa 鈥渆nvolturas鈥.

[2] Los Puranas son escritos aleg贸ricos describiendo los he颅chos de los Dioses al crear y destruir mundos.

[3] De los Budhas se trata en la siguiente conferencia.

[4] Ocurrido en el a帽o 9,564 antes de Cristo, seg煤n C. W. Leadbeater. (N. del T.).

[5] El catecismo del P. Ripalda ense帽a que Dios est谩 en todo lugar por Esencia, Presencia y Potencia. (N. del T.)

[6] V茅ase el Art. 12 de la Constituci贸n de la Uni贸n de Rep煤blicas Sovi茅ticas. 1937. (N. del T.).


2 comentarios

  1. Tambi茅n pienso que el sol o soles, son seres superiores con vestimenta. Como si fueran los centros de donde salimos a encarnar, etc. Tuve una experiencia hermosa que me permiti贸 entrar y formar parte l煤cida del sol. No se si ser铆a el que consideramos nuestro sol… pero creo que si. En 脡l, miles de seres como llamitas de fuego, est谩bamos conectados. Todos eran como yo (fuego), sin embargo, aunque 茅ramos parte del sol, cada uno de nosotros ten铆a su propia conciencia. Sent铆 el amor m谩s grande, puro, etc., que las palabras no alcanzan expresar porque no pod铆a compararse son amor alguno sentido en este mundo. Ni el amor a mis hijos, padres, pareja, etc. El calor era tan intenso que supe en esos segundos, que mi cuerpo no podr铆a estar all铆 porque se hubiera derretido….Creo que todos venimos del sol!

  2. Buenas, gracias por la informacion , me ha sido de gran utilidad, la compartire !!!Besos!!!!.

    Hola, buen铆simo el art铆culo, muy util, lo compartire. Abrazos a todos

    Buenas, gracias por la informacion , me ha sido de gran utilidad, la compartire !!!Abrazos!!!!.

    Muchas gracias por dar a todos una fant谩stica posibilidad como para leer los comentarios cr铆ticos de este blog.

    Siempre y en toda circunstancia es muy fant谩stico y asimismo rellena con un mont贸n de diversi贸n para m铆 y mis compa帽eros de oficina los trabajadores a
    visitar el weblog m谩s de tres veces a la r
    semana para leer mediante los nuevos consejos que has conseguido.
    Y, de hecho, estoy tan a menudo satisfechas con sus ideas creativas atractivas que sirve.

    Algunas 谩reas 2 de este art铆culo son sin duda el m谩s eficiente todo lo
    que hemos tenido.

    Super-Duper blog Soy cari帽oso !! Volveremos m谩s tarde
    a leer un poco m谩s. Utilizo los feeds Tambi茅n

    Yo sencillamente no pod铆a salir de su lugar ya antes de sugerir que me gust贸 mucho la informaci贸n habitual
    una persona proporcione para sus visitantes?

    Hmm es cualquier otra persona teniendo inconvenientes con las im谩genes
    en este weblog carga? Trato de averiguar si es un problema
    en mi final o bien si es el weblog.
    Cualquier respuesta ser铆a muy apreciada.

    Como novato, estoy navegando de manera permanente
    on-line para los art铆culos que me puede ayudar.
    Gracias

    Temas maravillosos en total, que termina de ganar un nuevo lector.
    驴Qu茅 podr铆a usted sugerir sobre su publican que termina de crear un pu帽ado
    de d铆as en el pasado?

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