Alexiis: Cuadernillo 4 PARTE 1 y 2, Pequeño método para comprender la Biblia

Rosa (Editora)

La Biblia es el libro más monumental y discutido de cuantos se han escrito; es cierto, todo el que lee la Biblia encuentra algo de valor.

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La Biblia es sin duda alguna un libro misterioso. Por esto es que ejerce tal atracción, y ha ejercido la misma atracción a través de las edades. Todo el que la hojea encuentra algo que lo intriga o algo consolador; algo alarmante, algo interesante o algo de si mismo; y es que en ella están expuestos la poesía, la novela, la historieta, el relato detectivesco, el drama, la verdad, la mentira, el buen ejemplo, el mal ejemplo, lo sublime, el crimen, el cielo, el infierno… y al fin el desconsuelo de no comprender su propósito.

La Biblia es la Verdad. Ella es una vorágine de poderosísimas vibraciones.

Primero y principal, la Biblia no es una Historia del Pueblo Hebreo. Sí tiene partes históricas, indudablemente, pero debes saber que nadie jamás ha logrado concordar los datos bíblicos con los datos históricos que se conocen, de ninguna de las naciones de la antigüedad que aparecen en la Biblia; y parece ser que, por ejemplo, el brillante geólogo escocés, Hugh Miller, se volvió loco por tratar de reconciliar el Génesis con los archivos geológicos.

La verdad es que la Biblia es un recuento de todos los estados de conciencia por los cuales pasan, o pueden pasar, los humanos en su evolución. Es pues, la evolución del alma presentada en una serie de estampas o imágenes gráficas, denominadas «parábolas», pues la parábola tiene La ventaja de no cambiar jamás el sentido de un relato. La parábola, como es un cuadro gráfico, no tiene variante posible, o mejor dicho, las palabras con que le pinte el cuadro, a quien sea, no pueden adulterar ni transformar la intención básica. El cuento original, por más que le agreguen o le resten, siempre conserva su estructura.

En el idioma hebreo, cada palabra es un compuesto de una variedad de ideas o significados; por lo tanto, lo que una palabra señala se comprenderá por la situación que la rodea. Por ejemplo, la palabra hebrea «yom» puede significar día, o calor, o etapa, o tiempo, o período de tiempo o edad. El calor se considera propio del día. La noche es del frescor. De manera que cuando se dijo en hebreo que Dios creó el mundo en siete días, lo más apropiado es tomar «períodos de tiempo» como traducción lógica y expresarlo: «Dios creó la tierra en siete etapas».

Los cinco libros del pentateuco, de los cuales Génesis es el primero, siempre han sido acreditados a Moisés, pero parece dudoso que él sea el autor, en cuanto a que en las leyendas y jeroglíficos del antiguo Egipto, Caldea y otras naciones aparecen relatos casi idénticos a los del Génesis. Parece pues, que Moisés no hizo sino editar las leyendas de las edades y compilar con ellas una historia alegórica de la creación.

El hombre está constantemente buscando conocer el origen del Universo y de sí mismo, pero toda su búsqueda ha sido de naturaleza científica y en un plano material. Por regla general, le atribuye el comienzo de la materia a los átomos y células, pero mucho ha perdido su captación, ya que la acción de éstos es invisible a los ojos físicos.

Ahora vamos a empezar a buscar el origen de todas las cosas científicamente en el Reino Mental; y decimos científicamente porque los descubrimientos que se están haciendo, de la mente y sus potencialidades, pueden ser comprobadas por la aplicación de sus Leyes.

La Biblia no intenta enseñar historias ni biografías; y prueba de ello es que, como historia, adolece de infinidad de lagunas aún insalvables para el intelecto actual; y como biografía no contiene ninguna vida con rasgos suficientemente trazados como para encajar cronológicamente. Ella es una gran clase de psicología; y es el mayor compendio de Metafísica jamás escrito.

La Biblia es, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, en su significado interior o espiritual, un archivo de las experiencias y el desarrollo del alma humana y del ser humano en su totalidad. Al abrir nuevos caminos de pensamiento, inspirará mayor comprensión e interés en el estudio de las Sagradas Escrituras y ayudará a todo el que los busque a resolver los problemas de la vida.

No queremos dar la impresión de que el lector encontrará aquí el principio y el fin de toda simbología bíblica, ni de las fases de la Verdad que puedan desarrollarse de ello. Muchas de las interpretaciones son sugeridas y no terminantes. Por ejemplo: Las Escrituras encubren el significado metafísico con nombres de pueblos, ríos, mares, etc. El nombre de cada persona o de cada cosa en las Escrituras tiene un significado interior; digamos el Pueblo de Belén, donde nació Jesús, significa «Casa de Pan», e indica el plexo nervioso de la boca del estómago, a través del cual la sustancia universal se une a los productos químicos del metabolismo corporal ya refinados y espiritualizados, y es en este centro que son generados gradualmente los elementos que irán a formar el cuerpo espiritualizado del hombre Cristo. Jesús nació en Belén de Judea.

Todo es mente, y todas las formas materiales representan, como quien dice, retratos de ideas. Al estudiar el retrato, adquirimos un concepto de la idea que este representa; por ejemplo: la estatua de la Libertad a la entrada del puerto de Nueva York, y mundialmente conocida, muestra la Diosa iluminando al mundo, y es el retrato de una idea que todo el mundo comprende. Representa la majestad de la libertad americana.

Así mismo, los relatos hebreos son ideas representadas gráficamente. El cielo es representación de ideas espirituales, la tierra significa pensamientos materiales y manifestación del mundo exterior, y la luz significa la comprensión. Así, el producto del primer día de la creación, está archivado en El Génesis como cielo, tierra y luz.

El firmamento, en el medio de las aguas, representa la Fe, porque las aguas representan las variables condiciones del diario vivir que es la base de nuestra evolución. Cuando utilizamos la Fe, separamos lo que está arriba (lo espiritual), de lo que está abajo (lo material) y el resultado es armonía o cielo. Por leyes de atracción y correspondencia, cuando una persona abre la Biblia, los tres primeros versículos en que caiga su mirada, se referirán al momento que está viviendo; y en esos tres versículos se presenta el problema explicado, el comienzo de una enseñanza que la meditación completará. Si al lector le correspondiere algo con respecto a un Rey, p.e.: Digamos que has abierto en – 2 Reyes – Cap. 24:

1. «En sus días subió Nabucodonosor Rey de Babilonia y Joaquín le estuvo sometido tres años; luego volvió a revelarse contra él.

2. Yahve envió contra Joaquín partidas de Caldeos, bandas de Sirios, tropas de Moabitas y partidas de Amonitas, y las mandó contra Judá para destruirlas, conforme a la palabra que Jahvé pronunciara mediante sus siervos Los Profetas.

3. Más en verdad esto sobrevino a Judá por disposición de Jahvé para quitarlo de su presencia, a causa de todos los pecados que Manasés había cometido.

Esto no te dice nada, ni al parecer tiene nada que ver con tu problema del momento, si lo tomas literalmente o lo que llamamos «letra muerta»; pero como decía Jesús: «la letra mata y el espíritu da vida», lo primero que tienes que hacer es pensar y decir: «la Sabiduría Divina está conmigo y me está iluminando ahora», y seguir los pasos que te explicaremos más adelante. Por ahora te voy a adelantar la solución.

Así como en psicología, la figura central representa siempre al soñador; en la Biblia, la figura principal del relato siempre representa al consultante; por consiguiente, la figura principal de este relato es la combinación de Nabucodonosor y Joaquín. Los Reyes en la Biblia significan la voluntad que impera en el momento. Nabucodonosor simboliza la voluntad imperiosa sin consideración ni pensamiento espiritual, completamente dominado por sus conocimientos intelectuales y a su vez dominando a Joaquín.

Joaquín representa el comienzo de la conciencia espiritual, pero aún débil y vacilante. Todavía puede más la voluntad y los hábitos erróneos de Nabucodonosor. Fíjate que Nabucodonosor es Rey de Babilonia, significando que es un período de confusión para el individuo, ya que Babilonia es símbolo de confusión.

Pero Joaquín, la conciencia espiritual, que es dirigida por el Yo Superior (Yahvey o YO SOY), decide que ya es tiempo de poner fin a la confusión y hace «rebelarse» a Joaquín, produciendo luchas terminantes entre caldeos, sirios, Moabitas y Amonitas. Dice el texto que les mandó contra Judá para destruirlas. Judá es la morada del «Yo Soy» (Jahveh) y todo lo que toque el borde de esta morada (el borde de su manto) es instantáneamente purificado, transmutado, o sea disuelta la apariencia del mal y restituida la energía mal usada a su integridad original.

Cuando a veces parece revolverse nuestro mundo surgiendo inesperados problemas y complicándose nuestra existencia, es lo que metafísicamente se llama «crucifixión», o sea, que el «Yo Soy» lleva a un punto crucial una serie de errores que estamos cometiendo, para destruirlos, para ponerlos en contacto con la nueva conciencia espiritual y que de este contacto «se quemen», se destruyan.

«Los pecados de Manasés», significa la acumulación, o la repetición de aquellos errores hasta que tiene que sobrevenir una reacción. Manasés y Efrain, hermanos gemelos, representan en la Biblia la afirmación y la negación. La afirmación se acumula, la negación disuelve.

La referencia a «las partidas de Caldeos, Bandas de Sirios, tropas de Moabitas y partidas de Amonitas», significan una serie de luchas internas y problemas exteriores que acosan al individuo, p.e. en la vida diaria una persona encuentra un problema de trabajo, una lucha en su hogar, un problema sexual, una carencia monetaria, una cosa no se relaciona con la otra, pero todo en conjunto ayuda a confundirlo, y como ya dijimos, a veces se presenta esa situación para disolver un nudo gordiano de errores y molestias sicológicas que producen sus efectos negativos en el exterior.

Esta es pues, la introducción para irte preparando a la comprensión de la Biblia. A continuación te daré el primer capitulo del «Génesis», y a continuación de eso, en hojas apartes vamos a poner un glosario de términos usados en esta introducción para tu mayor facilidad, para que te sirva como especie de diccionario.

N° 1 – «GÉNESIS»

Ya te dijimos que la Biblia no es la Historia de la Humanidad. Es el compendio inigualable para ir llevando al alma del hombre de la oscuridad a la luz.

El Génesis es la explicación de la primera Ley de la Creación: La Ley del Mentalismo. Como ya tú sabes, todo es mente. Todo tiene padre y madre. Estos son en toda creación mental, el pensamiento y el sentimiento, sin los cuales no puede haber creación. También sabes, que el Logos o Verbo no es otra cosa que la palabra, o sea, la expresión exterior de lo que se ha pensado.

El Verbo es textualmente SER, que se emplea en la primera persona «SOY» para producir o crear en ti mismo salud, belleza, etc., y en el imperativo «SEA» para crear objetivamente o fuera de ti.

Fíjate bien, que el primer verso del primer capitulo de la Biblia, Génesis, dice: «En el principio creó Dios los cielos y la Tierra». Las malas traducciones dicen:

«Al principio», pero esto es un error. No se trata del «comienzo» de la historia de la humanidad, sino del «PRINCIPIO» o sea de una ley. Lo que dice es que «Dios produjo la manifestación con aquel principio que de allí en adelante se va a explicar y enumerar.

La «Tierra», que ya viste significa tu demostración. Ya sabes que el cielo es la mente en paz, que es donde se «genera» todo lo bueno, lo bello, lo agradable, o sea, lo perfecto de acuerdo con la voluntad del Creador.

Sabes también que la tierra es todo aquello que produce la mente y que se manifiesta en lo exterior, visible y sensible. (Los pensamientos son cosas).

Por esto es que dice el versículo NO 2 del Génesis: «La tierra estaba sin forma y vacía», porque describe lo que es cuando aún no se ha manifestado algo. «Y el espíritu de Dios se movió sobre la faz de las aguas». Sabes que el significado de «agua», depende del texto que lo rodea. Ella es uno de los elementos creadores. En este lugar es la madre, o sea el sentimiento.

Cuando la Biblia dice la palabra «Dios», se refiere a la energía en acción. En este punto dice textualmente que la energía actúa en el sentimiento o emoción.

Este es el proceso mental exacto. Se piensa, luego se mueve la energía latente. Entra en acción el sentimiento y luego se pronuncia el verbo creador o la palabra que determina lo que se desea formar. Y Dios dijo: «Hágase la luz», y la luz se hizo.

Es tan sencillo como te lo describo.

Ahora puedes continuar tú sólo leyendo, estudiando y dándote cuenta de la lección tan clara que dio Moisés en su primer libro que tituló Génesis, u origen de todo.

Unos puntos te voy a subrayar. Primero: Que todo es declarado «bueno». «Y DIOS VIO QUE ERA BUENO».

No hay sino un sólo versículo que menciona la palabra «mal»; y es el versículo 17 del capítulo 2, después que se terminó la creación, o sea, que surgió la manifestación.

En cuanto a la única mención del «mal», es usada por Moisés para designar el abuso o el desequilibrio.

Y Yahvé Dios, le dio al hombre este mandato: «De todos los árboles del paraíso puedes comer, pero del fruto del árbol de la ciencia del bien y de! mal no comas, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás». Esto significa que no existe algo prohibido; todo se puede hacer, pero sin abuso. El abuso, es el único «mal» porque ocasiona el desequilibrio y por consiguiente la inarmonía, el desorden, etc.

2) Toda manifestación (o creación si así prefieres llamarla) efectúa siete pasos para poder aparecer. Esos siete pasos están descritos: cada paso llamado «un día». Cada día está compuesto de «la tarde y la mañana», o sea, la inactividad y la actividad; de la oscuridad hacia la luz. De la nada hacia algo.

3) Que el segundo paso es una repetición del primer paso, o sea, el firmamento que separa las aguas que están arriba de las aguas que están abajo.

Esto no es sino el principio de correspondencia entrando en acción, o sea, que toda creación ocurre en ambos planos, invisible y visible. Toda cosa visible «corresponde» a su contraparte invisible.

4) El último paso antes del descanso del séptimo día, es aquel en que surge el hombre. ¿No es absurdo pensar que «Dios menguare» por allí a través de seis eones fabricando yerbas y criaturas, y de repente, en el último paso fabrique no solamente un hombre completo con todos sus órganos y sistemas, sino también a su mujer? Esto te debe indicar algo de la verdad.

Todo lo que es creado, como es hecho de sustancia viva, contiene vida. Sabemos que eso que vive, contiene también inteligencia y amor (atracción, adhesión, cohesión o repulsión), y que por lo tanto lo consideramos una entidad viviente. Claro está que para un mundo habituado a considerar que todo lo sólido e inamovible que ve es «inanimado», le es un poco sorpresivo saber que todo está, vivo, y no solamente las «cosas», sino lo que antes se consideraba simplemente ideas, virtudes, condiciones; tales como la paz, el orden, la simetría, la meta, etc. Todo lo que representa una idea es una creación viviente. Se dice que Dios crea en ideas y todas son «hijas» de Él.

5) La extracción de la mujer de la costilla de Adán representa la división de la célula. La célula original de cada ser viviente se separa por mutuo acuerdo y cada mitad sale a evolucionar por su lado. De tiempo en tiempo se reúnen, se casan formando el matrimonio perfecto, y conservándose ese recuerdo en el cuerpo etérico, viven de allí en adelante cada uno buscando la pareja ideal. Al final, de la ronda de reencarnaciones se funden de nuevo el Yo Inferior con el Yo Superior, que es la «Boda Mística» más dulce y feliz que el mejor de los matrimonios.

6) De acuerdo con la Ley de Precipitación, la Llama Violeta se antepone a la Llama Oro-Rubí para proteger a la manifestación contra toda «efluvia». Entonces, se coloca la Llama Oro-Rubí en contorno a la creación para conservarla en perfecta tranquilidad hasta que esté sólida. Esto último constituye el 7º «día» en que «Dios descansó de su labor».

En todo «Tratamiento» (oración o petición) para obtener una demostración, cuando el solicitante siente que lo que pide se le va a dar, debe cesar toda petición y dejar obrar a los «Siete Pasos». El Maestro Emmet Fox decía de esto: «cuando sientes que la paloma de la paz se posó, cesa todo el trabajo. El milagro se ha hecho».

Fíjate que en todos los seis primeros pasos del texto no mencionan sino a «Dios». Es la energía en acción. Del sexto paso en adelante, comienzan a nombrar a Yahvé Dios, o al Señor Dios. Es porque la manifestación (hombre) está consciente y comienza a actuar el «YO SOY». YAHVE significa YO SOY. «El Señor» es el mismo personaje, o sea, el positivo masculino de toda creación. El yo inferior es el negativo femenino.

No olvides que cada vez que leas la Biblia debes afirmar: «LA SABIDURIA DIVINA ME ESTA ILUMINANDO». Esto hace que la mente se conecte al plano de la comprensión perfecta.

Como se puede ver, la Biblia tiene tres planos de comprensión para nosotros. La letra muerta que es la interpretación intelectual y material. Su simbolismo o plano mental y su significado espiritual que es tan profundo que se le ha dado en llamar «jeroglífica». Generalmente todas las traducciones de la Biblia son hechas en letra muerta, interpretadas en su sentido material. No conocemos sino la enseñanza metafísica que se haya ocupado de su significado simbólico; y ya en este estudio verás tú como comienza a traslucirse su realidad espiritual de vez en cuando.

Como se ve claramente, en las palabras traducidas anteriormente, están mezclados los niveles 2 y 3. A veces se trasluce el nivel simbólico y otras veces aparece el nivel jeroglífico (o totalmente espiritual). Esto es porque en el 2° nivel la conciencia física aún está actuando. Se comprende el significado simbólico. Y en el nivel 3°, que llamamos jeroglífico o totalmente espiritual, ya se vislumbra el segundo significado del Génesis, o sea el renacimiento o regeneración.

N° 2 y 3 – «GÉNESIS»

ADÁN Y EVA

Tú sabes muy bien, que un estado de ánimo o mental no puede dibujarse como se dibuja un objeto material. Por ejemplo: ¿cómo pintar el temor? Pues por medio de una cara con expresión de terror. Lo mismo ocurre con la envidia, el remordimiento, la sensibilidad, etc. Se pintan seres envueltos en llamaradas que indican los tormentos de los celos, envidias, deseos insatisfechos.

Lamentablemente, muchas personas con poca imaginación no saben interpretar estos cuadros. Los toman al pie de la letra y al poco se dan cuenta de que aquello no tiene ni lógica ni sentido común. ¿Qué pasa? Que rechazan la Biblia entera y dicen que es una sarta de mentiras. Del cuadro de las llamaradas salió el mito del Infierno.

Los fanáticos religiosos son fanáticos, porque por obediencia ciega defienden y aceptan la teoría, la alegoría, el cuadro ficticio, simbólico, como si fuera la auténtica verdad y se crean un conflicto en el subconsciente, ya que el Espíritu en ellos conoce la verdad, no puede aceptar la falsedad, y se lo advierte al consciente.

El Infierno si existe, pero no es un sitio o lugar de fuego. Existe donde quiera que haya humanos sufriendo torturas del alma o del pensamiento. La persona que está sufriendo celos, está en el infierno. Su imaginación le vive forjando imágenes falsas que lo tienen en un suplicio con respecto a la persona amada, y por con siguiente sus sentimientos corren parejos con los cuadros de su pensamiento.

¿Un ser de paz y perfecta armonía? Pues se pinta una persona tocando un instrumento porque todo el que está ocupado haciendo o tocando música pone una expresión de deleite. El instrumento popular en los tiempos en que se pintó el cuadro de la paz y armonía era el arpa. Aún no existía el piano. Un instrumento musical, de hecho, es símbolo y exponente de armonía y para expresar que esa paz era celestial, se pintó un ser con alas tocando esa arpa, en el aire (cielo) y de allí surgió la idea graceja, aunque poco graciosa, de que en el Cielo se pasa la eternidad sentado en una nube tocando arpa. Las cosas hay que meditarlas para desentrañarlas.

Afortunadamente ya se conoce universalmente el símbolo de la justicia, o sea, la mujer con los ojos vendados con una balanza en la mano. La Biblia usa las cosas concretas para expresar ideas abstractas. Felizmente Pablo lo advierte: «Estas cosas son alegorías» – dice.

Pues bien, en la Biblia, metafísicamente, ni Adán representa el sexo masculino, ni Eva representa el sexo femenino. Adán y Eva son una misma persona. UN SOLO SER. Adán representa el cuerpo y Eva el alma. Tú y yo, o cualquier otra persona en el universo son cada una «Adán y Eva». En la Biblia, MUJER es siempre el alma, y ADÁN es el cuerpo material. Los sentidos, la mente, los sentimientos, están todos en el alma. Cuando el alma se va dejando el cuerpo en la Tierra, ella se lleva todo Lo que animaba aquel cuerpo. El intelecto está en el alma. La vida está en todo. Cuando el alma se va, queda el cuerpo inerte y se corrompe pronto. La vida no se, va. Está en todo. Se transforma, o sea, que se transmuta en otra forma.

Con lo que tú conoces del principio de Mentalismo, sabes que la mente y el sentimiento son los creadores de todo lo que nos ocurre. Todo es creación de la mente en combinación con el corazón. ¿No es así? Todo ocurre primero en el pensamiento y en las convicciones. El alma es, pues, CAUSA. Luego estas creaciones se manifiestan en el cuerpo. ¿No es así? El cuerpo es, pues, EFECTO.

El cuerpo no puede comunicarle nada al alma porque él es efecto y nunca el efecto es anterior a la causa. Todo le ocurre al cuerpo después que el alma lo ha concebido.

Por esto es que dice el relato que Eva comió primero del fruto prohibido y luego tentó a Adán. «Comer» es simbólico de «pensar». Comer-pensar, meditar-digerir. «Cuerpo» incluye toda la manifestación exterior del individuo. «El verbo se hizo carne» es «La palabra se materializó». La palabra es el paso que sigue al acto de pensar.

Ya tú sabes, que la gran ley de la naturaleza es que todo lo que nos rodea, todo lo que nos ocurre son expresiones de nuestros estados de conciencia (y de subconsciencia) del momento. Nunca puede el cuerpo dañar al alma. Siempre es Eva, (alma) quien come primero del fruto. Es una forma simbólica de decir que el temor, la gula, la ira por ejemplo, primero se piensan y se sienten con el alma, con la mente, con las convicciones, con la imaginación, o sea, con el corazón y luego se manifiestan en el cuerpo en forma de úlceras, barros, cáncer, tumores, colitis, infartos, y toda condición y suceso en la vida exterior.

Ahora, ¿qué clase de fruta fue la que comió Eva? Se llamó «El fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal». Ningún árbol de ese nombre crece en el planeta. Está clarísimo que es alegórico. Existe una creencia general de que fue una manzana. Aquí un paréntesis para un dato científico. Las siete capas atmosféricas que cubren nuestra Tierra comienzan por la Atmósfera (Ionósfera, Estratósfera, etc.) y terminan por la llamada zona de Appleton. No se sabe si alguien «oyó campanas”, otra persona confundió la magnesia con la gimnasia, lo cierto es que se formó tal lío con las siete capas atmosféricas y los siete días de la Creación, que llegó a traducirse el nombre de la zona última (antesala del cielo) literalmente «Appleton» – Ciudad de la Manzana.

Y aquí tienen ustedes un ejemplo de cómo se forman los chismes, o sea, que una simple alegoría se convierta en causa de «LA CAIDA DEL HOMBRE», por haberle aceptado una manzana a su mujer, fruta de un árbol auténtico, en un sitio geográfico genuino, en una fecha exacta del pasado, y todo es una fábula más fantástica que las de Esopo o La Fontaine, las cuales por lo menos fueron inventadas para enseñar lecciones valiosas.

Muy poca meditación hace falta para comprender que el crear una pareja adulta sin experiencia, ni infancia, ni adolescencia y castigarla por un pecado cuya naturaleza no eran capaces de comprender; y luego castigar a su lejana posteridad por un incidente que tuvo lugar siglos antes, y por el cual no eran en absoluto responsables, es algo que no es justo ni siquiera inteligente. Y eso que el relato cuenta que lo que dijo Dios fue «De todo árbol del jardín podéis comer, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás porque el día que comiereis, seguramente morirás”.

Esto significa que si pensamos bien y mal al mismo tiempo, sufriremos. Por ejemplo: decimos que el chocolate es delicioso, lo que implica que es muy bueno; pero en seguida decimos: «a mí me hace mal». Allí está la mezcla. Hay gente que cree que detestar a los comunistas o a los derechistas es bueno. ¿Cómo va a ser bueno o malo? Esa es la mezcla.

En la alegoría el hombre fue creado primero porque en los humanos, el ser está siempre consciente de su cuerpo antes que de su alma, como los niños.

La serpiente representa el Yo Inferior, la mente carnal, que es nuestra creencia en la separación de Dios. SOMOS UNO CON EL. La causa de todas nuestras dificultades está basada en la creencia de que la materia tiene poder; que lo exterior puede gobernar por encima de lo interior, y es una creencia sutil como una serpiente. Es la más primitiva de todas las creencias, la más terrena, y por eso la comparan con lo más primitivo que es una serpiente (el gusano, la culebra, la anguila, etc.), que arrastra su cuerpo por la superficie de la tierra.

Aceptamos ávidamente la enseñanza de la Biblia, de Jesús, de Metafísicas prometiéndonos que no volveremos a creer en falsedades, y nos proponemos no pronunciar una sola palabra negativa, y al salir a la puerta de calle vemos que están cayendo unos goterones. ¡Ay! – exclamamos – «va a caer un diluvio, y yo sin paraguas, y no es nada, pero tengo principios de gripe». Esa es la serpiente sutil.

Si deseas transformar tu mente, lo primero que tenlas que decir, es YO NO QUIERO que esta lluvia me perjudique y DECRETO que no me perjudica ni en mis planes ni en ni! salud, porque sencillamente no es armonioso y menos aun cuando estoy .saliendo de una clase donde estoy aprendiendo a conocer y emplear la verdad. Recuerda que tú no tienes porqué someterte a las condiciones, ellas tienen que someterse a ti, porque la Biblia dice:

«Dios dijo: Henchid la Tierra, someted y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la Tierra, y vio Dios que era muy bueno cuanto había hecho». (Los peces del- mar simbolizan ideas terrenas, las aves representan ideas espirituales; y todo cuanto se mueve sobre la tierra inclusive, todo tipo de vibración, inclusive palabra y sentimiento).

Segundo: si no he traído paraguas, es que no lo necesito.

Tercero: mi espíritu no puede tener gripe; siendo ésta una gran verdad metafísica, liberta a mi materia de esa condición.

Cuarto: Bendigo el bien en toda esta situación y quiero verlo, ¡gracias Padre! ¿Ves cómo la serpiente te hizo olvidar todo? Te hizo recordar tres decretos negativos, comiste de su «fruto» y te hizo sentir desnuda, a la merced de los elementos, sin protección y agarrándote de las cosas materiales como el paraguas. Porque la parábola dice que cuando Adán y Eva habían comido del fruto prohibido se sintieron desnudos, ¿cuándo nunca antes lo habían notado?

En el frescor de la tarde, dice la alegoría, oyeron la voz de Dios preguntando en dónde se hallaban. Eso es, que después que nos hemos olvidado de la verdad y ensuciado con negatividades, nos acordamos de la Ley y nos preguntamos si será demasiado tarde para remediar el daño.

No es verdad lo que dice la serpiente que «el día que comas del fruto serás como los dioses que conocen el bien y el mal». Es lo contrario. Analizando el mal no se domina. La única forma de dominarlo es no tocándolo mentalmente, y si uno se da cuenta de que lo ha pensado, hay que «despensarlo» volviéndolo deliberadamente positivo. Sustituyendo el pensamiento con la Verdad del Ser, la Verdad de Dios, la Verdad del Cristo en nosotros, la Verdad del Plano Espiritual, y todo suavecito, sin violencia (porque en el espíritu de riada sirven los músculos) y luego quedarse en paz.

Repito, nuestra convicción de que el mal y la limitación tienen poderes contra nosotros, es la causa de todos nuestros problemas, de las enfermedades, de las guerras y los pleitos, de la pobreza y la inarmonía. Cuando aprendas la verdad del Ser, la verdad de Dios y de nuestro Cristo interior, y la aplicamos constantemente hasta que se haga automático ese pensamiento en nosotros, no tenemos que luchar para ganar el sustento. Nuestro pensamiento, que es creativo, demostrará todo lo que necesitemos.

Mientras tanto Eva, nuestra alma, come del fruto prohibido, piensa limitadamente, y todo lo exterior va de acuerdo con ese pensamiento. Creemos que todo hay que lucharlo para poder vivir! Se cree que la Tierra hay que laborarla con sudor para que dé algo; se cree en toda clase de pestes que hay que fulminar con insecticidas, y mientras se crea eso, siguen los insectos multiplicándose. Se cree que «no quiere llover» y mientras se decrete esto, el agua no cae. La India y China son países que ejemplifican este estado mental. En ellos se cree que no hay suficiente comida para la inmensa población, y mientras más se piense y se decrete esa creación humana, menos da la tierra, menos llueve, más aridez hay en el suelo y más hambre en las masas.

El ser desterrados del Paraíso por un ángel con una espada de fuego, significa que, mientras mantengamos la creencia en la limitación, nos está vedada la entrada a la paz y la felicidad. La espada es la verdad. El Ángel es el estado de felicidad pura. El Edén o Paraíso, ya sabemos, es el estado de conciencia o estado mental en que ya no tenemos que luchar porque todo nos vie ne por «añadidura».

El Apocalipsis dice: «A aquel que supere le daré de comer del árbol de la vida». Mientras se conserve una sola creencia de limitación, está cerrada la puerta del cielo, no importa cuán bueno o santo sea el individuo. A menudo vemos seres que nos hacen decir de ellos: «¡Pero cómo es posible que a Fulano le ocurra esto o aquello cuando es un santo, generoso, bondadoso, no calumnia, ni critica, no tiene rencor, es noble, yo diría que es perfecto»! Pero lo vemos con achaques y hasta con terribles enfermedades; o en la más abyecta miseria; o si son ricos y poderosos los vemos sucederles terribles calamidades en sus seres queridos. Todo eso es ocasionado por las falsas creencias que poseen. Es posible que crean en el sufrimiento como un deber, y enviado por Dios. Esa «cruz» tan espantosa de la enseñanza pisciana, quienes creen que el «sígueme a mí» de Jesús quiso decir que deberían sufrir con resignación que los clavaran, foetearan y vejaran sus enemigos!

Si alguno te detesta, su odio no puede afectarte en lo más mínimo siempre que ese odio esté en él y no en tí. Si tienes lo que llamamos una conciencia de prosperidad, no puedes empobrecerte, no importa lo que suceda en el mundo exterior. Es notorio que las personas que ganan grandes sumas de dinero en la lotería o en los caballos, o en el juego, pierden todo muy pronto. ¿Por qué? Porque esa ganancia no es legítima. No viene por su estado de conciencia próspero sino por un estado de conciencia de pobreza, ya que si tuvieran conciencia de prosperidad no estarían buscando dinero por medio del azar; estarían muy seguros de su propio valer. Siempre expresamos nuestra propia conciencia. Cuando se sabe con convicción que Dios es nuestra providencia y que sus canales son infinitos, no importa lo que sucede en el exterior, todo lo que necesitamos nos vendrá en alguna forma, de alguna parte, por añadidura.

En la Biblia, los padres, nuestros padres, son nuestro pasado inmediato, porque hay la creencia de que nuestras condiciones de hoy son los resultados de los actos de ayer. Nuestros actos del momento determinan lo que nos ocurre en el momento. Si no hacemos nada para cambiar las condiciones de ayer, ellas continúan igual o se encadenan. Pero si decidimos que no vamos a continuar en las condiciones de ayer, estas cambian al instante. Las experiencias de hoy son causadas por los pensamientos de hoy. Renueva los pensamientos de hoy y verás transformadas las condiciones de hoy.

Dice la Biblia que Adán cayó en un profundo sueño, pero no menciona jamás que haya despertado. Eso es así. No ha despertado aún, o mejor dicho, va a comenzar a despertar ahora.

En Efesios 5-14 se dice:»DESPIERTA TU OUE DUERMES. RESUCITA DE ENTRE LOS MUERTOS Y CRISTO TE DARÁ LUZ». El pensar en el Yo Superior comienza a manifestarse en el cuerpo. El cuerpo es un fiel retrato de las condiciones mentales, y cuando sufrimos por una falsa creencia, es el reconocimiento de la verdad lo que nos liberta. Cuando te crees padeciendo cierta enfermedad, sufres todos los síntomas. Cuando el médico te dice que no tienes esa enfermedad, te curas como por milagro. La verdad te liberta.

Corintios 15 dice: «PERO YA CRISTO HA RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS Y SE HA CONVERTIDO EN EL FRUTO DE AQUELLOS QUE DORMIAN»

Adán y Eva se desterraron del Paraíso por haber aceptado la duda y el temor, pero Cristo reabre la puerta del Este y los admite. El Este siempre simboliza el espíritu. El lado izquierdo del cuerpo simboliza el Este, el lado espiritual. El derecho es el lado material.

Ahora, uno de los puntos que más daño hace es aquél del «pecado original». ¿Qué cosa es el pecado original? ¿Por qué supone la Iglesia que venimos todos con el estigma del pecado original? Precisamente, el pecado original es la duda y el temor. No es nada sexual. Es puramente mental. Medita bien esto, pide luz y verás muy claro.

¿Por qué esa obsesión sexual que todo lo interpreta en términos de prohibición o libertinaje? Relee el último capítulo del librito «Metafísica al alcance de todos». No hay para qué volver a explicar este punto. Es psicológico y no metafísico.

El «pecado original» viene en todo el que nace en el planeta, porque nacemos de padres que tienen conciencia de temor y de ignorancia. Pero no quiere decir que se esté condenado por siempre a ese estado de cosas! Nada de eso. En cuanto el individuo aprende que «no hay nada que temer sino al temor»; al aprender la «verdad del Ser», se transforma la situación porque se ilumina el alma. Se curó la duda, comienza a mejorar todo lo exterior que hasta entonces ha estado manifestando limitación. Y la Biblia dice que el Cielo se puede alcanzar a la fuerza. Es cuestión de decisión y de proponerse a no permitirnos ni consentir más en estados mentales negativos.

En cuanto a la última parte del capítulo de Adán y Eva donde Dios o Javé parece que maldijera, no es sino la forma dramática empleada en toda la Biblia por los maestros en la época de Moisés, para alertar y enumerar los efectos que acarrea la Ley de Mentalismo mal empleada.

Esto fue escrito basado en los sucesos ocurridos en la mal llamada «caída del hombre» antes de la evolución adámica en la cual estamos.

N° 4 – «GÉNESIS»

CAIN Y ABEL

El nombre Caín significa «posesión» y se refiere a la cualidad en la conciencia que trabaja para adquirir o poseer egoístamente. Caín era labrador de la tierra, lo cual implica que él per tenecía al plano terrenal. Abel significa «aliento», que lo relaciona con el plano espiritual.

Caín y Abel eran hermanos. Esto demuestra que ambas cualidades se encuentran con frecuencia estrechamente relacionadas en la conciencia. Según cuenta la historia, cada uno de ellos trajo su ofrenda a Jehová, el cual aceptó la de Abel y rechazó la de Caín. Esto indica que cuando la conciencia está compenetrada de ideas espirituales se identifica con lo divino y es más aceptable a Jehová que cuando está llena de ideas o pensamientos materiales. Caín, lleno de ira, mató a su hermano. Esto represente la naturaleza carnal venciendo a la naturaleza espiritual, cosa que sucede con frecuencia en nuestras experiencias, cuando los impulsos espirituales (Abel) son sustituidos por los celos, la cólera y el egoísmo (Caín).

Cuando la conciencia está dominada por su naturaleza inferior, lo cual está en violación de la Ley Divina, nos atraemos muchos sufrimientos. Jehová dijo a Caín, «Y ahora maldito eres de la tierra… cuando labrares el suelo, no volverá más a darte su fuerza; fugitivo y errante serás en la tierra», y Caín contestó: «Mi castigo es mayor de lo que yo puedo soportar».

Cuando desobedecemos la Ley Espiritual de nuestro Ser, se presentan condiciones negativas en nuestras vidas y muchas veces nos parece que son más fuertes de lo que podemos sobrellevar. Entonces también como Caín, nos vamos a habitar a la tierra de Nod. Nod significa «caminar sin rumbo fijo» y representa la perplejidad y confusión del hombre que pierde contacto con su ser espiritual.

Otro hijo nació a Adán y Eva que vino a sustituir a Abel. Su nombre fue Set, que significa «compensación» o «sustituido». El pensamiento espiritual «Abel» puede ser vencido temporalmente por el pensamiento dominado por los sentidos (Caín), pero resurgirá de nuevo, como está simbolizándose con el nacimiento de Set. Es la parte eterna e inmortal del hombre que siempre vuelve a afirmarse. Set, por lo tanto representa el desarrollo espiritual del hombre.

Su primer descendiente notable fue Enoc. «Y anduvo Enoc con Dios, y no fue hallado, porque lo tomó Dios consigo» (Gen. 5:24). Aquél que camina con Dios no se confronta con las experiencia comunes a aquellos que se encuentran en estados de conciencia inferiores. Es levantado al Reino Espiritual. «Enoc» representa el comienzo e instrucción a una nueva vida en Cristo.

En el léxico hindú, Abel sería llamado «alma animal». En el Nuevo Testamento, San Pablo lo llama «la criatura».

Caín, en el léxico hindú, es el «cuerpo físico». San Pablo lo llamaría «la carne».

N° 6-9-11 – «GÉNESIS»

NOE Y EL DILUVIO

«Y vio Jehová que era mucha la maldad del hombre en la tierra y que toda imaginación de los pensamientos de su corazón era solamente mala todos los días» (Gén.: 6-5)

Cuando los hombres cometen pecado atraen el mal sobre ellos. El Señor (la Ley) les devuelve lo que ellos dan. Noé fue el único hombre que halló gracia a los ojos del Señor porque era justo y recto. El también «caminaba con Dios» (Gén.: 6:9) y fue preservado. El nombre Noé significa «descanso, calma, paz». Cuando estamos en paz con el Señor tenemos su protección.

A Noé se le encargó que construyera un arca en la que él, su esposa, sus tres hijos y sus esposas, junto con dos de todas las criaturas vivientes, deberían protegerse del diluvio que cubriría la Tierra. El «arca» representa un estado positivo de conciencia que está de acuerdo, o hace un pacto, con el principio del Ser.

Esta conciencia se construye cuando descansamos en Dios y tratamos de hacer su Voluntad. La lección práctica que derivamos de la historia de Noé y el diluvio es que, no importa lo destructivas que sean las condiciones que nos rodean, si estamos armonizados con el Espíritu de Verdad (la Chispa Divina o Cristo) que habita en nosotros, entonces seremos salvados de la devastación que anonada a aquellos que se encuentran dominados por estados mentales negativos.

Se nos ordena construir un arca, es decir, habitar en el conocimiento de la Presencia UNA Y EL UNICO PODER. La idea se presenta en el Salmo 91 donde se hace la promesa a todo aquél que habita en el «lugar secreto del Altísimo».

Caerán a tu lado mil

y diez mil a tu diestra;

pero a tí no llegará.

(Salmos 91:7)

No deberíamos tener miedo cuando condiciones adversas nos amenazan. Podemos entrar en el arca que hemos construido con nuestras afirmaciones de la Verdad, y allí estaremos seguros. Más claro aún, que a medida que vamos construyendo nuestra nueva conciencia con el conocimiento de la Verdad, más libremente nos encontraremos de toda clase de hechos negativos, ya que la Verdad es Positiva, de alta Vibración y lo que atrae por correspondencia es su igual.

Llovió durante cuarenta días y cuarenta noches, y se posó el arca a salvo sobre el Monte Ararat. Esto significa que la prueba continuó durante algún tiempo, pero aquellos que estaban en el arca (conscientes de la Presencia moradora de Dios en ellos) estaban a salvo.

Después que la tormenta amainó, Noé envió una paloma por tres veces; cuando ésta no retornó en la tercera ocasión, Noé levantó la cubierta del arca y vio que la tierra ya estaba seca. Aquellos que estaban en el arca salieron y Noé construyó un altar a Jehová y le ofreció sacrificios. El «altar» en este caso representa una resolución en lo interno de uno mismo de espiritualizarse, o sea, un pacto que uno hace con el Señor para continuar «sacrificando» sus emociones y transmutándolas al plano espiritual Debemos hacer esto cuando hemos pasado por una gran prueba y hemos recibido Su protección.

Noé tenía tres hijos: Sem (renombrado), y quien representa la parte espiritual del hombre; Cam (ardiente), el cual representa la parte física y Jafet (extendido), que significa el intelecto o razón. El más notable de ellos fue Sem, y a través de él, el hombre continuó desarrollando su conciencia espiritual. Las órdenes que dio Noé a sus hijos tienen mucho significado:

íBendecido sea Jehová, el Dios de Semi

Y será Canaán su siervo. (Gen. 9:6)

Es decir, dejad que la carne (Canaán o Cam) esté sujeta al dominio del hombre espiritual (Sem).

Dará Dios ensanche a Jafet,

y habitará en las tiendas de Sem;

y será Canaán siervo de ellos. (Gen. 9:27)

En otras palabras, dejad que el hombre intelectual habite bajo la protección del hombre espiritual, no como siervo sino como su hermano menor. Este hombre físico (Cam) debe estar sujeto al dominio de ambos: el intelecto y el espíritu.

N° 11 – «GÉNESIS»

LA TORRE DE BABEL

La última alegoría es la de la Torre de Babel. Los descendientes de Noé, andando el tiempo, se hicieron muy ambiciosos. Construyeron una ciudad y luego trataron de construir una torre que llegara al cielo. Su idea era de orden material porque construían con ladrillos y argamasa (símbolo de lo material), y por lo tanto, su proyecto degeneró en fracaso. No llegamos al cielo por medios materiales, aún cuando seamos muy hábiles.

Hay un lazo entre el cielo y la tierra. La escalera que vio Jacob simboliza la relación entre el reino espiritual interno y el plano externo donde se hace la manifestación. Sin embargo, la Torre de Babel representa los esfuerzos del hombre para trabajar sin Dios.

El nombre en si significa «confusión», y representa el caos mental que es resultado de nuestros pensamientos cuando están enfocados únicamente en las cosas materiales.

El Señor (la Ley) confundió la lengua de la gente para que no se entendieran y «de allí los dispersó Jehová sobre la faz de toda la Tierna» (Gén. 11:9). Los hombres luchan entre si porque no se entienden unos a otros; tienen diversos intereses y cada uno persigue la satisfacción de sus propios deseos. La Torre de Babel representa la satisfacción del ego. El dictamen espiritual es: «El hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir» (Mateo 20:28). La satisfacción egoísta conduce a la confusión y la dispersión de las fuerzas del hombre. El servicio a Dios y a los demás permite al hombre hablar en una lengua que todos entienden. Esto fue lo que hicieron los apóstoles después que fueron investidos del poder de lo alto en Pentecostés.

El resultado de vivir exclusivamente en los sentidos, es una resistencia que forma parte de la conciencia humana. La mente del hombre está constantemente trabajando, y este trabajo produce formas mentales. Estas formas mentales toman una individualidad muy definida, es decir, toman personalidad. Ellas se aglomeran y forman una mente compuesta que luego se manifiesta en el cuerpo. Cada vez que una nueva idea es introducida en la mente, la personalidad se perturba, resiste; pero la idea espiritual es siempre más poderosa que la personal y con esta resistencia viene más o menos una conmoción en la conciencia que en el idioma inglés se llama comúnmente «chemicalization», burdamente traducido «quimicalización».

Aquellos que están ya iniciados en este proceso de evolución espiritual, que el Ascendido Maestro Jesús llamó «LA REGENERACION», ya están preparados para recibir estas nuevas ideas, y en vez de resistir, dicen con el Maestro Jesús «Hágase tu Voluntad y no la mía».

Esta actividad abre el camino para que entren fácilmente las ideas divinas que se enrumban en un fluir constante como ideas espirituales, siendo de esta manera la conciencia de los sentidos transformada y elevada, mientras la antigua se va disolviendo. Esto es lo que se llama la «CRUCIFIXION». La asimilación de las nuevas ideas forma la «RESURRECCION» y llevan finalmente a la «ASCENSION».

Ha habido muchos diluvios sobre la tierra y casi todo el mundo posee tradiciones de un tiempo en que para ellos toda la tierra fue sometida a un gran diluvio. Los geólogos están de acuerdo en que ha habido muchos «diluvios» en la historia de la tierra, pero esto no necesariamente se refiere al diluvio del Génesis, ni tampoco lo corroboran como historia.

Históricamente, el relato del gran aguacero del Génesis es muy incierto, y tomado desde un punto de vista histórico, ganaríamos muy poco en estudiarlo, pero como descripción simbólica de ciertos hábitos mentales, tanto en el individuo como en toda la raza, así como los efectos de estos hábitos mentales, nos puede ser muy provechoso el estudio del relato.

Cuando nosotros observamos formaciones de nubes sobre la tierra, podemos estar seguros que la lluvia está próxima. El viento puede llevarse las nubes a la región vecina, pero esa parte de la tierra tendrá lluvia.

«Nubes» formadas por pensamientos errados o ignorantes también indican una inminente tormenta; así el efecto de pensamientos errados puede manifestarse en cualquier parte del cuerpo.

Las causas de pruebas y calamidades en la vida de un individuo son fácilmente visibles en su pensamiento. En ellos hay un error de creencia o una confusión de pensamientos que hace que la Ley se cumpla en el curso natural de la expresión exterior, como aparente pérdida, accidente, decepción o enfermedad; la condición es deplorable pero sin embargo en ella vemos dos posibilidades de bien: 1) la manifestación se ha hecho de acuerdo con la Ley y provee una vía de escape para el error acumulado adentro, y 2) ha dado una lección valiosa.

Es pequeño el consuelo en la idea de que un terremoto haya desahogado una presión o una condición anormal en la corteza terrestre, pero cuando miramos un poquito más profundamente, vemos que una presión o condición anormal en el pensamiento de la raza tenia que manifestarse, desahogarse, y que por ese hecho la conciencia racial ha mejorado.

Con respecto al relato bíblico (Gén.: 6) de «que los hijos de Dios se casaron con las hijas de los hombres y tuvieron monstruos según dicen algunos escritos, o héroes de la antigüedad según dice la Biblia», ambos productos denotan anormalidad y significan: que la persona que ya posee la conciencia espiritual («los hijos de Dios o ideas espirituales») a menudo tienen la tentación de bajar de su plano e ir a consultar con el plano psíquico («las hijas de los hombres») que son las personas que trabajan aún en el plano Astral y sus sub-planos.

Los «NEPHILIM» (Gén.: 6. 1-7) que menciona la Biblia, son esos fenómenos psíquicos que les encanta a la mayoría de las personas que sienten atracción por lo espiritual, pero que no han logrado llegar aún al trabajo puro de la «VERDAD CRISTICA» que es el plano que estamos conociendo en la Metafísica Cristiana.

Cuando tú veas que en tu vida de pronto todo se revuelve y em piezas a manifestar reveses que te hacen decir ¡pero bueno! ¿qué pasa que de repente todo se me ha echado a perder? Es que has hecho mal uso de tus facultades espirituales y has mezclado algo de tus antiguas costumbres materialistas erradas y te ha ocurrido lo que el Génesis llama «EL DILUVIO».

N° 12-26 – «GÉNESIS»

ABRAHAM

¿Cuál es la diferencia entre los términos Hebreo, Israelita y Judío? Hebrea es la raza, Israelita su religión y Judío, derivado de Judá, porque su tierra era el Reino de Judá, Canaán.

Con el capítulo 12 del Génesis empieza la historia de los hebreos. La familia de Abrahám pertenecía a una de las tribus semitas que emigraron a la vecindad de Ur, al sur de Mesopotamia. Sus antecesores fueron los babilonios, los asirios, los arameos y los fenicios. Los fundadores de las tres grandes religiones del mundo fueron semitas: Moisés, Jesús y Mahoma.

A Abrahám se le conoce como el «Padre de los Hebreos» por haber sido el líder de un grupo que se separó de las otras tribus semitas, estableciéndose en Canaán. La Biblia se refiere a sus descendientes como hebreos, nombre que los distinguió como raza; israelitas fue su nombre religioso y judíos fueron llamados durante el cautiverio en Babilonia por haber venido todos los prisioneros de Judá.

En la historia de Abrahám, en sus comienzos, se le llama Abram, y su esposa Sarah se le conoce por Sarai. Sus nombres fueron cambiados más tarde por el Señor. Terah, el padre de Abram, sintió la urgencia de ir a Canaán y se mudó del sur de Babilonia para Harán. El nombre Terah significa «perezoso», el estado del hombre que vaga sin rumbo hasta que la fe se despierta en él y dirige sus pasos. ¿Has sentido tú alguna vez esta urgencia espiritual de seguir adelante pero que por haber vacilado durante algún tiempo luego desesperación? Terah murió en Harán, como «morimos» nosotros cuando no obedecemos esta divina urgencia.

Abram tenía 75 años de edad cuando oyó la voz del Señor. Esto implica que el hombre debe madurar en comprensión antes de darse cuenta de que está siendo guiado espiritualmente.

«Y Jehová había dicho a Abram: vete de tu tierra y del lugar de tu nacimiento y de casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré; y haré de tí una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre; y tú serás una bendición y serán bendecidos en ti todas las familias de la tierra». (Génesis 121-3)

Si aspiramos a ir a una nueva tierra (una mayor comprensión de la Verdad), debemos estar dispuestos a abandonar la vieja. Aun cuando deseamos tener nuevas experiencias, muchas veces nos sentimos renuentes a dejar lo que tenemos. «Escoged hoy a quien serviréis» (Josué 24:15). Muchos desean obtener las bendiciones del reino espiritual permaneciendo en la conciencia mortal. Esto es imposible: tenemos que decidirnos por una cosa u otra.

Cuando hemos logrado el estado de conciencia de Abram -cuando se acelera nuestra fe en Dios- comprendemos dos verdades espirituales: la primera es que Él desea que nos movamos a una nueva tierra, simbólico de un nuevo estado de conciencia más elevado.

«Vete de tu Tierra» (Gén. 12:1) es la orden que se nos da cuando ya estamos preparados para avanzar. Nos vemos obligados a abandonar muchas creencias que sólo pertenecen a la mente mortal, para llegar a un estado de conciencia más elevado. La realización espiritual demanda un punto de vista enteramente nuevo en todos los órdenes: Nuestra idea de Dios, de nosotros mismos, de nuestro ambiente y nuestro destino. Según nuestra creencia anterior, Dios era un Superhombre y nosotros solamente criaturas mortales hechas de carne y hueso. Nuestro ambiente nos era impuesto y nuestro destino, el cielo o el infierno. Estas creencias deben desaparecer porque siendo nuestra manera de pensar más iluminada vemos a Dios como la vida creadora y nos vemos a nosotros como sus criaturas, hechas a su imagen, y con la responsabilidad de expresar los atributos que heredamos de nuestro divino Padre.

Nuestro ambiente es un reflejo de nuestro estado de conciencia; por tanto, éste depende de nosotros. Si tenemos el poder de cambiar las condiciones de nuestra vida, podemos cambiar ésta. Nuestro destino es el cielo, no un paraíso a donde vamos después de la muerte, sino una conciencia establecida en nuestra unidad con Dios. Esta llega cuando el hombre aprende a disciplinarse, y purificándose es levantado por la gracia de Dios y por su propio esfuerzo. Este es un punto de vista que nos hace sentirnos más dichosos, pero también es más difícil de adoptar, ya que la responsabilidad de crecer y desenvolverse espiritualmente depende únicamente del individuo. En esto no hay excusa posible.

Estamos tan llenos de gozo con la iluminación que nos da el conocimiento de la Verdad que nos sentimos como nuevas criaturas, deseosas de llegar a la nueva tierra. Pero cuando se nos pide que soltemos los hábitos erróneos que hemos adquirido anteriormente y que son contrarios a nuestra naturaleza espiritual, y sabemos que tenemos que desechar las destructivas actitudes de la mente, como son el prejuicio y la resistencia, entonces nos inclinamos a adoptar la actitud característica en Terah, de holgazanear. No obstante, si hemos oído la llamada de la fe, facultad representada por Abrahám, sabemos que tenemos que seguir adelante.

La segunda realización que nos llega cuando la fe se despierta es que Dios tiene muchas bendiciones reservadas para nosotros; «Y haré de tí una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre; y tú serás una bendición» (Gén. 12:2) Dios desea darnos el bien sin limitaciones. ¿No dijo Jesús: «No temáis, manada pequeña, porque el Padre le place claros el reino»? (Lucas 12:32). Nuestra carencia no se debe a la voluntad divina, sino a nuestra incapacidad para aceptar lo que el Padre tiene para nosotros. Hay la posibilidad de que se realice esta promesa al nosotros entrar en un estado más elevado de conciencia (una nueva tierra). La expresión de Su voluntad es «Yo te bendeciré». No solamente es así sino que según recibimos del Padre y amos, llegamos a ser una bendición para los demás. «Se tú una bendición» (Gén. 12:2)

Estas dos realizaciones – que Dios quiere llevarnos hacia un estado de conciencia más elevado y que Él desea bendecirnos – son fundamentalmente para el desarrollo espiritual.

«Y Abram tomó a Sarai, su mujer y a Lot, hijo de su hermano, con todos los bienes que ellos hablan allegado y las almas que hablan adquirido en Carán, y salieron para ir a la tierra de Canaán; y llegaron a la Tierra de Canaán (Gén. 15:5).

Sarai se fue con Abram. La mujer representa la naturaleza emocional del hombre. Lot también acompañó a Abram. El nombre Lot significa «escondido o encubierto» y es la parte negativa de la fe, o sea, cuando ponemos la fe en cosas materiales. Aun cuando la fe en Dios se haya acelerado, nos queda todavía un pequeño residuo de fe en las cosas materiales. Tenemos que separar esta fe negativa, según Abram se separó más tarde de Lot.

Los sucesos acaecidos en la vida de Abram nos dan una clara visión de los esfuerzos que debemos hacer para sostener nuestra fe en Dios. Aún teniendo Abram fe suficiente en Dios para obedecerle, él falló en algunas ocasiones. La fe debe estar arraigada en el conocimiento del principio divino y no se llega a comprender éste en un abrir y cerrar de ojos. De manera que cuando hubo hambre en Canaán, Abram se fue para Egipto. Egipto representa la conciencia de los sentidos a la cual volvemos cuando las cosas no marchan de acuerdo a nuestros deseos.

Algunas veces es difícil afrontar una situación penosa en el plano espiritual; nos parece más fácil hacerle frente de un modo material y (metafísicamente) regresamos a Egipto.

Abram abriga la esperanza de recibir buen trato de los egipcios, y creyendo que presentando como su hermana a su bella y hermosa mujer, ayudarla a mejorar su situación, hizo pasar a Sarai como tal; ésta era una verdad a medias, pues Sarai era su media-hermana, aunque también su esposa. Con frecuencia una verdad a medias es peor que una mentira completa, y así resultó en este caso.

Sarai fue llevada a casa del Faraón, «más Jehová hirió a Faraón con grandes plagas, a él y a su casa, por causa de Sarai, mujer de Abram» (Gén. 12:16). Lo material (Faraón) y lo espiritual (Abram), son estados mentales incompatibles, y cuando tratamos de mezclarlos, el resultado es perjudicial. Tal vez ésta sea la razón por la que continuamos pasando por muchas pruebas a pesar de que no hemos empeñado en vivir de acuerdo con las normas espirituales. Ya hemos caminado muy lejos para abandonar estas normas, pero a veces sentimos miedo de seguir «todo el camino» en ellas. Mezclamos lo material, o tratamos de hacerlo, y el resultado es una casa dividida.

Abram se le ordenó que saliera de Egipto: la conciencia de los sentidos deseando deshacerse de lo espiritual. El hombre de Gadara, poseído de un espíritu inmundo, clamó ante Jesús: «¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, hijo de Dios altísimo? ¡Te conjuro por Dios que no me atormentes!» (Marcos 5-7)

Después que Abram regresó a Canaán, se volvió un hombre rico, lo cual es el símbolo del poder creciente de la fe. El y Lot tenían tanto ganado que no podía sostenerlo la tierra, y sus pastores peleaban continuamente para hacer valer sus derechos sobre las tierras en donde pacían sus rebaños. Aunque Abram era el líder de los hebreos y podía haber hecho uso de su autoridad, como tal, demostró su gran generosidad sugiriéndole a Lot que se separaran y dándole a escoger las tierras que él deseara para sí. Lot (La fe en las cosas materiales) escogió la sección más fértil, el valle alrededor de Sodoma y Gomorra. Y Abram se quedó con la parte montañosa del país cerca de Hebrón. Parecía realmente que a Abram le había tocado la peor parte al proceder tan generosamente, con Lot, pero el Señor le dijo:

«Alza los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y hacia el sur, y hacia el oriente y hacia el occidente; porque toda la tierra que ves, te la daré». (Gén.: 13:14-15)

Es desde «la colina» o lugar elevado en la conciencia desde donde podemos obtener una visión más amplia de la vida y de todo lo que ella encierra, y Dios siempre nos da de acuerdo con nuestra habilidad para percibir. «Ver» o reconocer nuestro bien es el primer paso para la demostración. Cuando vemos desde lo alto, nuestra bendición es mayor de lo que esperábamos: «toda la tierra que ves, a ti te la daré».

Ninguna persona que obra egoístamente puede tener éxito duradero, y Lot pronto se vio envuelto en dificultades. Las tribus vecinas hicieron la guerra a Sodoma y Gomorra, y Lot y todos los de su casa fueron hechos prisioneros. Uno de sus siervos escapó y fue a pedir ayuda a Abram, quien reunió sus hombres y acudió a rescatar a Lot. Sus guerreros cayeron inesperadamente durante la noche sobre el enemigo y los obligaron a huir abandonándolo todo. De regreso a su hogar, Abram conoció dos reyes que salieron a su encuentro, uno de los cuales, el Rey de Sodoma, se mostró tan agradecido por haber Abram liberado a su país, que le ofreció la mitad del botín de guerra. Abraham rehusó y le entregó, no solamente los prisioneros, sino todos los bienes que había tomado.

El otro Rey Melquisedec, Rey de Salero, quien trajo pan y vino para bendecir a Abram, pues Melquisedec también rendía culto a Dios. Abram dio el diezmo de todo lo que traía a Melquisedec. «Melquisedec» realmente representa la Mente Crística o «superconciencia», aquello que cuando predomina en la conciencia del hombre, hace que se establezca y sostenga una conducta recta, ajuste perfecto, paz y perfección.

Más tarde cuando Abram tuvo aviso de que las ciudades de Sodoma y Gomorra serían destruidas por la perversidad de sus habitantes, él oró para que éstos fueran perdonados. Sin embargo, no había ni siquiera diez hombres justos en ellas y su suerte quedó sellada. Solamente Lot, su esposa y sus hijas escaparon. La esposa de Lot no se benefició de la huida, «volvió la vista» (Gén. 19:26) y se convirtió en una estatua de sal.

Cuando uno se libera de una dificultad, es funesto volver la vista atrás. Jesús dijo «dejad que los muertos entierren a sus muertos» (Mateo 8:22).

Abram y Sarai no tenían hijos, y Abram los deseaba más que nada para que éste continuara la misión que Dios le había encomendado con relación a los hebreos. El Señor les había prometido un hijo, pero ellos estaban muy impacientes porque se realizara esta promesa, así que, a sugestión de Sarai, Abram tomó como mujer a la sierva egipcia de ésta, llamada Agar. El fruto de esa unión fue Ismael; pero éste no era el hijo que Dios les había prometido. Debemos aprender a descansar en el Señor y esperar pacientemente por Él. Cuando tratamos de forzar nuestro bien, el resultado no nos satisface. Abram sabía esto y esperaba la palabra del Señor, la cual fue «Mi pacto es contigo, y serás Padre de una multitud de naciones. Y no serás llamado más Abram, sino que «Abrahám» será tu nombre; porque te he constituido padre de una multitud de naciones». (Gén.: 17:4-5)

El cambio de nombre denota siempre un cambio tan pronunciado en el carácter, que el nombre anterior no puede volver a aplicarse a la nueva persona… El nuevo nombre, Abrahám «padre de una multitud», cuando nosotros lo aplicamos individualmente significa que nuestra fe debe ser expresada trayendo la multitud de pensamientos al Reino del Espíritu y bajo la dirección del Cristo» (Misterios del Génessis 151).

Para esa época, el nombre de Sarai fue también cambiado, y el Señor dijo a Abrahám: «Tocante a Sarai, tu mujer, no la llamarás más Sarai, sino que Sarah será su nombre. Y yo la bendeciré, y de ella también te daré un hijo… y vendrá a ser madre de naciones, reyes de pueblos procederán de ella». (Gén.: 17:15-16)

El nombre Sarai significa «amargada o contenciosa», mientras que Sarah significa «mujer noble».

En el simbolismo espiritual la mujer representa el alma o la parte intuitiva del hombre. Sarah es la fase más elevada del alma. En Sarai el alma contiende por su lugar apropiado en la conciencia; el individuo empieza a reconocer que sus afectos y emociones son divinos en esencia y no deben fundirse con las condiciones materiales sino con el espíritu. En Sarah esto queda expresado plenamente (Misterios del Génesis 155).

Para la razón humana, la promesa de Dios a Abrahám y Sarah parecía imposible de cumplirse por la razón de que Sarah era ya una mujer avanzada en años; pero Abrahám «creyó a Jehová, el cual se lo imputó a justicia» (Gén.: 15:6). Con frecuencia nos parece que nuestra oración no será contestada. Esto sucede debido a que hacemos uso de una limitada visión y en verdad lo que Dios nos pide es que confiemos en él para guiarnos.

El hijo que nació a Abrahám y Sarah se llamó Isaac. Este nombre significa «risa» o «alegría». La cualidad gozosa (Isaac) es la criatura o el producto de la fe (Abrahám) y la intuición (Sarah). Varios años después, Abrahám tuvo una gran prueba relacionada con el hijo que Dios le habla dado.

Y aconteció, después de estas cosas, que probó Dios a Abrahám, y le dijo: Abrahám. Y él respondió: Heme aquí, y dijo: Toma a tu hijo, a Isaac, tu hijo único, a quien amas, y vete a Tierra de Moría, y ofrécele allí en holocausto sobre uno de los Montes que yo te diré. (Gén.: 22 1-2)

Algunas veces parece como si se nos pidiera que abandonáramos aquello que más valor tiene para nosotros. Se nos ha enseñado, Jehová ha dado, y Jehová ha quitado; ósea el nombre de Jehová bendito!» (Job 1:21). Esto es solamente creencia del hombre. Sin embargo, debemos obedecer la inspiración de lo Alto y confiar en Dios a pesar de que nos parezca un gran sacrificio de nuestra parte. La obediencia es la base de la fe. Abrahám creía que todo lo que Dios le ordenaba hacer era lo mejor, sin importarle su apariencia.

Hasta que aprendemos a amar la rectitud más que a nuestros deseos personales, nuestra fe no será firme. ¿No hemos luchado con nosotros mismos y finalmente hacer lo que creíamos, no obstante parecernos difícil? Nuestra buena disposición para hacer lo que creemos que es recto, nos librará de sentirnos luego entristecidos. Tenemos que llegar al borde del desastre, sin embargo: Abrahám había amarrado a Isaac al altar de madera y había tomado su cuchillo en la mano para matar a su hijo.

Entonces el Angel de Jehová le llamó desde los Cielos y le dijo: «¡Abrahám! ¡Abrahám! Y Él respondió: Heme aquí. Y dijo: No extiendas tu mano contra el muchacho ni le hagas nada; pues ahora conozco que tú temes a Dios y que no me has negado a tu hijo, tu hijo único». Entonces Abrahám alzando los ojos, miró, y he aquí un carnero más allá de él, enredado por las astas en un matorral, y fue Abrahám, y tomó el carnero y ofreciole en holocausto en lugar de su hijo. (Gén.: 22 11-13).

El animal representa pensamientos de los sentidos, arraigados, no redimidos, y éstos son los que el Señor desea que sacrifiquemos. Abrahám fue premiado por su obediencia con la renovada promesa de Dios de que habría de engrandecerle.

N° 24 – «GÉNESIS»

ISAAC Y REBECA

Abrahám, ya viejo y rico en la tierra de Canaán, le hizo jurar a su siervo, a su hombre de mayor confianza, que no permitiría jamás que Isaac se casara con una cananea, y lo envió a Caldea, donde Abrahám tenía hermanos, a buscar una muchacha digna de Isaac.

– ¿Y sí la mujer no quiere venir conmigo, me llevo a tu hijo para allá?

– Guárdate muy bien de llevar a mi hijo a la tierra de donde salí. Si la mujer no quiere venir contigo, quedarás libre de este juramento; pero de ninguna manera regresarte a mi hijo allá.

(En el proceso de evolución, cuando un individuo «regresa a la tierra de sus padres» es una pérdida de terreno, pérdida de tiempo, ha retrogradado o desperdiciado su encarnación).

El siervo tomó diez camellos y los cargó de cuanto bueno tenía su señor. Oro, plata, joyas, trajes, sedas, mantas, servidumbre y exquisiteces, y salió para la habitación de Najor, hermano de Abrahám. Al llegar a las afueras del pueblo, detuvo su caravana a orillas de la fuente a donde venían a cargar agua las mujeres del pueblo. Hizo arrodillar a los camellos y dirigió una plegaria a Yavé, medio súplica, medio decreto, tal como hoy en día lo haría un metafísico.

– «Yavé Dios (Amada Presencia Yo Soy) de mi amo Abrahám, salme al encuentro y muéstrate benigno con mi señor Abraham. Voy a ponerme junto al pozo de agua mientras vienen las mujeres de la ciudad, y que la joven a quien yo le pida agua para beber, y que ella me la dé, no sólo a mí sino a mis camellos, sea la que tú destinas a tu siervo Isaac». Y apenas había terminado la plegaria, salió con su cántara al hombro Rebeca, sobrina-nieta de Abrahám, una virgen muy hermosa. Cuando hubo llenado su cántara se le dirigió el siervo pidiéndole agua para beber.

– Bebe, señor mío, y también tus camellos, y llenó el abrevadero después de haberle brindado su cántaro al siervo. «El hombre la contemplaba en silencio» – dice la Biblia – «sintiendo que ella era quien cumpliría el deseo de Abraham para Isaac, su hijo.

Al terminar ella de abastecer a los camellos, el siervo sacó un arito de oro que colocó en la nariz de Rebeca, y un par de brazaletes de oro que puso en sus muñecas, al tiempo que le preguntaba: «¿De quién eres hija?»

– Soy hija de Batuel, hijo de Najor.

– ¿Hay en tu casa lugar para pasar la noche?

– Hay en nuestra casa heno en abundancia y sitio para pernoctar. El siervo cayó de rodillas dando gracias a Yavé por la demostración, tal como haría un metafísico.

Rebeca corrió a su casa y refirió a su madre y a su hermano Labán todo lo que habla ocurrido, y les mostró las joyas. Labán se fue al pozo y le habló al siervo: «Ven, bendito de Javé, ¿por qué estás aquí afuera? Ya todo está preparado para tí en la casa, y el lugar para los camellos»

Se fueron todos a la casa, y dice la Biblia: «Labán desaparejó los camellos, dio a éstos paja, heno y al siervo y sus acompañantes todo para lavarse los pies y después les sirvió de comer, pero el hombre le dijo- «No comeré mientras no diga lo que tengo que decir». Respondiósele: Di.

– Yo soy siervo de Abrahám, Yavé ha bendecido largamente a mi señor, y continuó repitiendo todo lo que ya sabemos, terminando con: «sí queréis hacer gracia y fidelidad a mi señor, decídmelo. Si no, decídmelo también y continuaré buscando por derecha y por izquierda». Labán y su casa contestaron:

– De Yavé viene esto. Nosotros no podemos decirte ni bien ni mal. Ahí tienes a Rebeca, tómala y vete y que sea la mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho Yavé. El siervo se postró en tierra ante Yavé. Luego según las costumbres patriarcales babilónicas, el siervo desplegó todo lo que habla traído en presentes para Rebeca y sus familiares, la carga de diez camellos en obsequios valioso, y hubo festejos, banquete y regocijo.

Al día siguiente, el siervo, sus acompañantes, Rebeca, su hermana, su nodriza y sus doncellas partieron en caravana para Canaán.

Un día en que Isaac había salido a pasear por el campo, al atardecer, vió venir camellos y se acercó. Rebeca lo vio y preguntó al siervo, «¿quién es ese hombre que nos sale al encuentro?» Y el siervo respondió «Es mi señor». Rebeca se había cubierto el rostro con su velo. El siervo los presentó e Isaac condujo a Rebeca a la tienda de su madre muerta, y dice la Biblia «la tomó por mujer y la amó».

CUADERNILLO 04 – Parte 2

DICCIONARIO METAFÍSICO DE LA BIBLIA

CIELO: Es un estado de conciencia en el cual están armonizados el alma, el cuerpo y el Yo Superior. Los Maestros de Metafísica encuentran su mayor dificultad en lograr que los estudiantes comprendan que el cielo bíblico es una condición de la mente.

El Maestro Jesús jamás describió el cielo como siendo un lugar localizado en algún reino distante. A pesar de que el Maestro insistió en que el cielo era un estado de conciencia, la gran masa de cristianos aún creen que el cielo es un lugar a dónde van, después de la muerte, o sea, los que han aceptado a Jesús.

En la Biblia no hay autoridad para semejante doctrina. Si un lugar semejante existiera, estaría allí descrito claramente, y el Maestro no hubiera dado parábola tras parábola e ilustración tras ilustración, para demostrar que es un estado de conciencia que el hombre ha de lograr. Cielo es un estado mental «ideal».

TIERRA: Es la manifestación de lo pensado.

LUZ: Símbolo de inteligencia.

FIRMAMENTO: La Fe en el poder mental. Una convicción firme en la conciencia.

AGUA: Tiene diferentes aspectos como debilidad, negatividad (emotividad, limpieza, poder mental y en algunos casos energía vital).

JUDAS: Alabanza a Jehová (Yo Soy). La alabanza es la facultad espiritual que acumula y aumenta. La oración debe ser una acción de gracias jubilosa en lugar de una súplica. La alabanza aviva la mente y hace extraer magnéticamente del reino de las causas aquello que cumple nuestros deseos.

REY: Siempre representa una función de la voluntad.

NABUCODONODOR: Representa la voluntad humana apoyada en el intelecto humano, lo cual produce el juicio humano.

Rey siempre representa una función de la voluntad y la voluntad atrincherada en el conocimiento intelectual y dándole su plena atención a los conocimientos materiales es muy poderosa, hasta cierto punto, pero llega un momento en que se da cuenta de su debilidad e ineptitud, como le sucedió a Nabucodonosor.

También representa al niño voluntarioso que quiere satisfacer todos los deseos de su alma, sea buenos o inconvenientes para él.

JOAQUIN: Representa la conciencia espiritual recién formada y aún vacilante.

CALDEOS: Representa los pensamientos del plano psíquico basados en la magia, brujería, astrología, ocultismo, presumiendo de espirituales. Así engañan al individuo impidiéndole el contacto espiritual y el bien que busca. La gente de Caldea, en el tiempo del cautiverio, eran los intelectuales, los filósofos, mágicos, magos y consejeros de Babilonia, y esto, metafísicamente, son los pensamientos síquicos que conectan al individuo con el plano astral. No son espirituales, brillan con luz reflejada.

MOABITAS: Representan la depravación y la lujuria.

AMMONITAS: Representan toda clase de creencias contagiadas por la opinión pública, sin ninguna base justificada.

SIRIOS: Representan los pensamientos del intelecto que se resisten y pelean contra la conciencia espiritual o «Israel».

GENESIS: Del griego: fuente, origen, linaje.

El primer libro de la Biblia. Es el recuento de primeras causas. Principios elementales. Libro de las emanaciones. En hebreo: Sepher Berashith. Génesis también señala el nuevo nacimiento o sea el perfeccionamiento del ser en la regeneración.

DIA: Días y noches en la Biblia son símbolos de grados de desarrollo. La noche es ignorancia, el día es comprensión.

ESTRELLAS Pensamientos síquicos. No son espirituales, son de los planos astrales. La vibración de los pensamientos astrales o síquicos es muy inferior al pensamiento espiritual puro.

EDEN: El Jardín del Edén es la conciencia espiritual pero ya muy alta, donde y cuando el individuo manifiesta automáticamente en su vida. Es el estado de dicha de todo metafísico adelantado.

LOS CUATRO RIOS DEL EDEN

PISON: En su significado simbólico o segundo estrado de significación, Pisón es vida que impregna todo. En su significado tercero o jeroglífico, Pisón es el Yo Superior. El ser en su más alto grado. Pisón rodea toda la tierra de Avila (Havilah) donde hay oro y piedras preciosas.

HAVILAH: Es el cuerpo físico en donde existen potencialmente todos los tesoros del espíritu.

GUIJON: Es el sistema digestivo. Tipifica lo físico. Siempre se ha considerado que es inferior, sin inteligencia, vacío, oscuro, por esto lo llaman Etiopía.

HIDDEKEL o TIGRIS: Simboliza el fluido nervioso. Es el centro electromagnético que se expresa en el centro del átomo.

EUFRATES: Es la corriente sanguínea que recibe y distribuye los alimentos que ingerimos.

ADAN: Del hebreo, significa rojo-sólido.

Por cierto que Adama significa tierra-roja. Era una ciudad fortificada de Neftalí, en tiempos de Jossué. Adán es el hombre genérico. Representa a toda la raza humana. En un más alto nivel de interpretación, Adán representa la inteligencia.

EVA: Es el aspecto femenino del hombre genérico. «Mujer y hombre los creó». Eva es representativa del amor en el nivel superior de interpretación. Se necesita la unión de la inteligencia y el amor para generar la sabiduría.

EL SUEÑO DE ADAN: Es la ignorancia en que yace la humanidad con respecto a las leyes de la Creación y a la verdad espiritual. Está comenzando a despertarse.

EL ARBOL DE LA VIDA: Es el símbolo de la columna vertebral. Está en el tronco. Los nervios son las ramas y las hojas.

GANADO: Representa ideas de fuerza vital.

BESTIAS DEL CAMPO: Son las energías que se usan en las sensaciones. Cuando el hombre relacione sus fuerzas vitales con la sabiduría, que es la unión de la inteligencia y el amor, encontrará eterna satisfacción en lugar de placeres sensuales.

EL FRUTO DEL ARBOL DE LA CIENCIA Y DEL BIEN Y DEL MAL: Representa el sistema nervioso simpático, cuyo fruto es «la sensación», toda sensación, sea emoción, sentimiento, satisfacción del apetito, de la bebida.

Cuando el hombre llega a controlar éstas, por medio de la afirmación y la realización, sus sensaciones le son armonizadas y todas sus funciones son llenadas con energía nerviosa. Cuando el hombre abusa de la sensación de placer, bien sea sexual o de sentimientos, emociones, de la mesa, se está robando energía. Ese alimento nervioso esencial. Ese excesivo placer, con el dolor que acarrea es lo que se llama «Bien y Mal».

AVES DEL CIELO: Son ideas espirituales.

PARAISO: Es lo mismo que Edén.

EL JARDIN: Es el Reino de los Cielos que mencionaba el Maestro Jesús y que está «dentro de tí», o sea, que tenemos la facultad de creárnoslo.

ESTE U ORIENTE: Se refiere al «interior».

OESTE: Se refiere a lo «exterior».

SERPIENTE: Es la conciencia humana o conciencia carnal.

Cada vez que tu tratas de llevar a cabo una acción de acuerdo con las reglas metafísicas que estás aprendiendo, siempre surge alguien que te pone en guardia o te alerta con algún concepto terreno, creación humana, ideado en lo negativo. Ese está haciendo el papel de la «serpiente», la criatura más baja de todas, la que marcha pegada al suelo y que tienta con la manzana de la discordia.

Si le haces caso, estropeas tu idea o tu proyecto. No sale. Se muere.

CAIN: Significa egoísmo, posesión, adquisición, centralización, lanza, algo que corta. Algunos antiguos lo llamaron el «genio del mal», pero no es del todo malo ya que lo que él simboliza se deriva del poder centralizado. Toda idea de gobierno es derivada del poder centralizado. El aspecto benévolo o malévolo es determinado por aquello a lo cual se dirige la centralización.

ABEL: Significa respiración, transitoriedad, vanidad, vapor. Esto lo coloca en el aire, en el reino del alma, o sea, una conciencia un tanto superior a lo que representa Caín.

NOD: Significa caminar sin rumbo fijo. Dando traspiés por el terror, agitado por aprensión, enloquecido por el temor. Escapatoria. Exiliado.

SET: Significa compensación, substituido, constituido, asentado, fundado, determinado, colocado, dispuesto. Por tanto Set representa el desarrollo de la conciencia espiritual en el hombre.

EL SEÑOR: «El Señor» y «La Ley», son intercambiables donde quiera que aparezcan en la Biblia. La «Ley de Dios» es la manifestación ordenada, organizada, sistemática, del Principio Divino del Ser, o sea, los ideales divinos manifestándose en cualquier parte de lo creado.

Por ejemplo, la Ley es la acción mental y vamos a describirla en tres pasos: mente, idea, manifestación. Primero hay mente, segundo «existe el verbo» o se hace una idea. La propia inteligencia que existe en la idea, además del poder que ella atrae, la impulsa a manifestarse. Cuando se expresa en el exterior se le llama «manifestación».

«El Señor», es la actividad del Yo Soy espiritual. «El Señor Dios» en la Biblia es «Cristo el Hombre Espiritual», o sea, nuestra conciencia divina o poder creador en cada uno de nosotros. Este «Señor», el Yo Soy en cada ser humano, no actúa sino «en ley». Fue fácil llamarlo «la Ley». Fue fácil caer en el hábito de llamar a la Ley Divina «El Señor’

NOE: Significa descanso, calma, quietud, paz, tranquilidad, equilibrio.

Noé también simboliza la reacción que sobreviene después de haber gozado y abusado de las cosas materiales. La Ley del Equilibro trae un receso durante el cual se experimentan malestares corporales. Esto limpia la «tierra» (el cuerpo). Es el bautismo del espíritu y es necesario para establecer el equilibrio.

Cuando dice en el capítulo 6 del Génesis, Versículo 21 en adelante, que murieron todas las cosas vivientes, significa que todo el error es transmutado. El Arco Iris en el cielo individualmente significa el arreglo ordenado de las ideas divinas y su perfecta manifestación en la mente y en la raza, es la obediencia al Principio Crístico que resulta del vivir de acuerdo con la Ley Divina.

ARCA: Significa santuario, tabernáculo. El Arca de Noé significa la parte espiritual de uno mismo, construida en medio de un diluvio de errores. Esta se construye con la comprensión científica de la Presencia y el Poder de Dios, o sea, afirmando la verdad espiritual. Se llevan en ese santuario «macho y hembra», o sean las actividades positivas y las negativas de nuestro haber.

ARARAT: En armenio significa: desierto, despoblado, terror, maldito. En sánscrito y raíz hebraica significa: Tierra sacra, afluencia de luz. En el idoma vascongodo significa «aquí hay tierra».

En la Biblia, Ararat era un país y no un monte. Sin embargo, Jehová iba a enviar a un poder de nombre Ararat contra Babilonia y Caldea. Los historiadores no han decidido se Ararat es la Armenia del presente. Pero sea lo que fuere, Ararat representa «lo desconocido». Para algunos puede representar algo sagrado, alto, lleno de poder creador, santo. Para otros, eso mismo les es caótico, terrible y temible.

Los ríos Éufrates y Tigres (Hidekel) nacen en Armenia, y sabemos que estos representan el gran sistema nervio so el primero y el segundo el sistema circulatorio. El sistema nervioso está muy relacionado con lo mental-espiritual en el hombre. El circulatorio es más cercano a lo físico. Ararat es pues, vida o muerte, según las creencias individuales que gobiernan la existencia.

LA PALOMA: Simboliza la paz mental, paz del espíritu, o sea confianza en la Ley Divina. Las palomas son no-resistentes. Cuando nos ponemos no-resistentes, que «descansamos en Dios» viene seguro la manifestación de lo que pedimos.

Por eso el Dr. Emmet, Fox dice: «Cuando la paloma se pose no sigas trabajando». Queriendo decir que cuando en medio de nuestros tratamientos sentimos esa paz, esa seguridad de que se nos ha oído, es el momento de cesar toda oración y todo porque es la señal segura de que ya la manifestación está hecha.

ALTAR: Un lugar establecido para orar. Es un centro definido de nuestra conciencia donde contactamos a nuestro «Señor» y nos ponemos dispuestos a no repetir los errores, a dejar lo inferior por lo superior, lo personal por lo impersonal.

SEM: Hijo de Noé, simboliza lo espiritual en el hombre. Significa recto, correcto, renombrado, brillante, esplendor, dignidad, señal, monumento, memorial, nombre.

CAM: Hijo de Noé, representa lo físico en el hombre, entregado a la sensualidad. Significa: oblicuo, curvado, inferior, caliente, renegrido.

JAFET: Tercer hijo de Noé, representa el intelecto o razón.

El reino mental. El intelecto si se extiende sin limitaciones tendría que entrar en el reino espiritual. Pero es difícil para el intelectual entrar en el conocimiento espiritual, por la razón de que posee muchos conocimientos y esto lo llena de orgullo.

Sabido es que lo que «tranca las puertas del cielo» es el orgullo intelectual. A esto se refirió el Maestro Jesús cuando dijo «es que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico entrar al cielo». El se refería al «rico en conocimientos intelectuales». Todo intelectual siempre lucha, discute, se opone y ridiculiza a todo el que trate de iniciarlo en conocimiento espiritual.

TORRE DE BABEL: Significa confusión. Cuando el hombre cree que puede contactar lo divino o espiritual conectándose con lo material, lo puramente mental o lo psíquico, siempre cae en confusión. Es solamente recordando la Verdad, o su propio punto de referencia espiritual (su propio plano de lo más alto que él conoce) que puede contactar la paz, la luz, aplomo, equilibrio y bien, o sea, el Reino de los Cielos.

La Torre de Babel representa exactamente ese «monumento» de conocimientos materialistas, los sabios en cosas puramente del planeta tierra o de los estudios mentales, física, química, biología, medicina, leyes terrenas, etc.

ESCALERA DE JACOS: Representa las realizaciones «paso a paso de la Verdad de Dios, la Verdad Espiritual», «Jehovah» o el «Yo Soy» ocupa el primer escalón de arriba. Último en nuestro sendero de aprendizaje.

ABRAHAM: Se llamaba Abrahám de la tierra de Ur de los Caldeos. Fue el padre de la nación hebrea.

Metafísicamente representa el poder de la mente para reproducción, sus ideas en expresiones sin límites. Estabilidad mental de hacer sustancia ideológica se llama FE. Cuando el Espíritu le comunicó a Abram que le cambiaba el nombre a «Abrahám», le dijo también que sería el «Padre de una multitud».

El primer paso en el desarrollo espiritual es el despertar de la fe. Así, basados en la fe, o por obra y gracia de la fe, producimos aún aquello que aparenta ser milagroso. En la vida de Abrahám vemos retratados los diferentes movimientos de su fe en los variados planos de acción humana.

HARÁN: Fuerte, elevado, exaltado, montañés. Cada vez que uno cambia de casa, de ciudad o de país, significa que ha habido un cambio de conciencia a un plano más elevado. Abrahám y su padre se cambiaron de Babilonia (confusión) a Harán, un plano elevado y de fuerza. Cuando la Biblia menciona el «padre» y «la tierra de tu nacimiento» se refiere a un anterior estado de conciencia.

SARAH: Princesa, noble mujer. Esposa de Abrahám y madre de Isaac.

Metafísicamente representa el alma, la parte emocional del hombre, la hija de un rey y jamás se debe permitir que, se mezcle con Las condiciones materiales.

Cuando Abrahám no tenía aún la comprensión de lo divino, se dejó arrastrar o, a los procesos vitales del organismo, en su mente a su amor, sus afectos y sus emociones, y trajo plagas a la casa del Faraón. Esto quiere decir, que se debe reconocer el puesto legitimo que ocupa el sexo en la economía divina, puesto que no puede venir nadie a evolucionar en el plano Tierra sino a través del sexo; pero que como éste es exclusivamente para la reproducción generativa, no se deben mezclar y confundir con facultades espirituales superiores esos procesos estrictamente animales, porque se producen las plagas de Egipto en la familia humana.

La sensación sexual es una faz del proceso reproductivo, y todo el que se encuentre en el plano de la generación la posee, sin duda, pero esto no lo autoriza para suponer o aceptar que esa sensación sea espiritual. Lo que han dado por llamar «Magia Sexual» es un proceso totalmente del plano astral y corno tal, es material.

Para aquellos que ya desean purificarse para llevar su cuerpo al plano espiritual, hay una buena afirmación:

«LA SENSACION DE LA CARNE NO PUEDE ADUEÑARSE DE MI AMOR, MI AMOR ES HIJA DE DIOS (la llama Rosa) Y SOMOS UNO EN PUREZA Y EN DESEO, EN LA CASA DEL PADRE».

Así se escapa uno a Las plagas de Egipto y del reproche del Faraón: «¿Qué cosa es ésta que me has hecho? ¿Por qué no me dijiste que ella es tu esposa? El nombre de Sarai fue cambiado a Sarah (princesa). En la simbología espiritual, la mujer representa el alma o la parte intuitiva del hombre.

Abrahám no dudó de La promesa que el Señor le hizo de darle un hijo, pero procedió como lo hacen todos los humanos impacientes, que en de esperar que Dios manifieste Su Voluntad, deciden empujando las cosas en el plano material, de manera que tuvo un hijo con la camarera de Sarah. AGAR, la empleada de Sarah representa el alma natural y Dios no reconoce como legítimo el fruto de una unión por voluntariedad humana.

ISMAEL: Hijo de Agar y Abrahám, representa el fruto de los pensamientos humanos manifestándose en la carne.

CANAAN: Existencia material. Realización de la nada. Mercader, traficante en materialidad, pirata, inferior, tierra baja. Canáan fue la tierra que Dios les dio a los israelitas como posesión eterna.

El significado de Tierra Baja es la conciencia carnal. El cuerpo redimido «Tierra Prometida», y cuando el hombre vuelve a descubrir este dominio perdido, todas las promesas de la Biblia serán cumplidas. (La enseñanza que llamamos «Metafísica Cristiana» es el penúltimo paso hacia esa redención).

No es un sueño que el hombre pueda poseer un cuerpo inmortal. Es un hecho concreto. Para poder redimir su cuerpo, el hombre tiene que entrar mentalmente a su organismo para espiritualizarlo y enseñarle a sus células y órganos la Verdad salvadora. Esta es la enseñanza simbólica de Josué (Cap. l). Canaán fue el hijo de Cam, o sea el organismo carnal y las tendencias del hombre material. También pensamos en Canaán como refiriéndonos al subconsciente., Metafísicamente es la humildad y receptividad. Sea como fuera, la Tierra de Canaán es representativa de las fuerzas elementales del ser, en medio de las cuales el hombre está situado y a las cuales él les da carácter a través de su fe en Dios, como Espíritu Omnipresente. Para los místicos es el nombre de la sustancia invisible que rodea e interpenetra todas las formas, de las cuales ella es madre.

TERAH: Arrastrándose, quedándose atrás, tardando, lugar de espera, estación. El Padre de Abrahám. Un campamento de los israelitas en el desierto.

Como se vio claramente, Terah es representativo del movimiento de conciencia anterior a aquél que se interesa por las cosas espirituales, o sea, la inactividad espiritual.

Como en la Biblia cada vez que se menciona «el padre» de una persona, se están refiriendo a un estado de conciencia anterior, más atrasado o pueril, al mencionar que Terah era el padre de Abrahám, se sabe que era el estado de conciencia de éste, antes que fuera «llamado» o invocado por Dios para encargarse del pueblo israelita. Era una etapa perezosa, guiada sólo por los sentidos, pero su Ser Espiritual lo presionó y lo despertó a la actividad espiritual, como ocurre en todos los seres humanos a fin de fines.

En el caso de Abrahám el impulso de hecho le indicó «sal de tu tierra y de tu parentela y de la case de tu padre y a La tierra que yo te mostraré»; y luego los altos ideales comienzan a poseer la mente.

ISAAC: Significa risa, alegría, canto y saltos. Representa lo que se siente cuando se aceptan como reales las cosas espirituales.

En Metafísica este sentir se ‘ llama «El Nuevo Nacimiento» y o sea la nueva vida en Cristo, pues el hombre se regocija grandemente cuando se percata de que está expresando y manifestando como el propio Dios Padre.

Este «Hombre Nuevo» surge cuando la conciencia se vuelve espiritual, nace el Verbo, del Logos, o sea de la semilla divina que se ha sembrado por afirmaciones de la Verdad. Esta conciencia es la que menciona la Biblia cuando dice: «Dejad que Cristo se forme en ti».

REBECA: Significa atadura firme, cautivante, belleza, gracia que embeleza.

El impulso espiritual trae una satisfacción llena de paz y serenidad, trae armonía, fe y obediencia. En esa conciencia el alma gozosa es proveída y protegida en todo momento contra todas las inarmonías. Esto está representado por el viaje de Rebeca, protegida, abastecida con lujo, y ante el posible contacto con alguien extraño, «tomó su velo y se cubrió el rostro».

CALDEA: Un país asiático dividido por el Éufrates. Era parte de Babilonia, representa el reino psíquico y significa «Mago Astrólogo», ocultista.

El reino psíquico se disfraza de espiritual y engaña al individuo haciéndole creer que tiene contacto espiritual cuando en realidad le está robando su bien.

Babilonia era la capital de Caldea. El psiquismo trae confusión y engaño. En la época del cautiverio los caldeos eran los sabios, filósofos, magos.

Hoy en día el que se interna en el Astral o se fanatiza por la astrología y el ocultismo se convierte en prisionero de engaños y falsedades. Por eso Abraham le prohibió a su siervo que se llevara-a Isaac «a la tierra de donde salí».

De Alexiis

wayran@gmail.com

17 de julio, 2009

4 comentarios

  1. Tengo una duda hermano, ojala me contesten. ¿Porque luego que Moises libero el pueblo de EGIPTO, se menciona una parte en que alguien estaba cortando leña en sabado, y luego Jehova Dios mando a matar?. Y bueno tambien tengo dudas con respecto al Bautismo, ya que tanto en la Biblia como en el Libro de Mormon lo ponen como indispensable para la salvacion(aunque supuestamente se refiere al estado de conciencia cristica), pero en si ¿Como se explica el Bautismo? y tambien ¿Porque Jesus murio en la cruz? Si no fue por un pecado llamado "original" , en si ¿porque fue entonces?, claro aparte de enseñarnos los que significa el Amor. Quisiera hermano que me contestes gracias. Mi correo es malex_sv92@hotmail.com. Gracias hermano

  2. Exelente explicacion para poder comprender la biblia y darle sentido a esa gran cantidad de frases muy profundas o confusas que se nos presentan, pero al igual, sugerirle a Alexiis, no comparar ni en chiste a la divina presencia "Yo soy" con Yahveh (que en la biblia representa el temor, el odio y la destruccion), al menos que quieras confundir a los lectores.

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