Los 7 Arcángeles y los 7 Rayos: guía espiritual completa

Los 7 Arcángeles y los 7 Rayos con identidades visuales diferenciadas

Los siete arcángeles y los siete rayos

Los siete arcángeles son, en la lectura espiritual que acompaña este sitio, siete grandes presencias de luz que sostienen otras tantas cualidades de la conciencia divina: la voluntad que ordena, la sabiduría que ilumina, el amor que reconcilia, la pureza que renueva, la sanación que restaura, la paz que permite servir y la transmutación que libera.

Esta guía reúne esa enseñanza en un solo lugar: quiénes son, por qué se los relaciona con los siete rayos, de dónde viene la lista, cómo distinguirlos de los ángeles de la guarda y de los Maestros Ascendidos, y cómo trabajar con ellos de forma sencilla y serena. Cada arcángel tiene además su propia página, donde la historia, los símbolos y la oración se desarrollan con calma.

Los siete arcángeles representados con sus colores y símbolos propios
Siete presencias, siete cualidades: la imagen ayuda a recordar, no sustituye la enseñanza.

Índice de esta guía

¿Qué son los siete arcángeles y por qué se relacionan con los siete rayos?

Un arcángel es, en la tradición judeocristiana, un ángel de rango mayor: un mensajero y custodio que no depende de una biografía humana. La palabra misma lo dice, archi más ángel, el primero entre los enviados. En las escrituras aparecen siempre en momentos decisivos: anuncian, protegen, guían y sostienen.

La relación con los siete rayos pertenece a otra capa de la tradición. En la enseñanza transmitida por el Maestro Tibetano Djwhal Khul a través de Alice A. Bailey, la vida divina se expresa en siete cualidades o rayos, y los Maestros de Sabiduría trabajan cada uno desde uno de ellos. La lista de siete arcángeles asociados a esos siete colores y virtudes se consolidó más tarde, en la corriente de los Maestros Ascendidos del siglo XX. Aquí la presentamos como lo que es: una síntesis espiritual viva, no un dato revelado ni una lista cerrada.

Conviene decirlo con claridad porque el lector merece saber sobre qué está leyendo. Las correspondencias que siguen ordenan siete cualidades de trabajo interior y las asocian a siete presencias angélicas. No pretenden corregir a otras tradiciones ni sustituir la angelología clásica. Simplemente ofrecen un mapa útil para quien quiere recordar, practicar y no perderse entre nombres.

Un rayo, en este lenguaje, no es un color decorativo. El azul ordena y protege; el dorado ilumina la comprensión; el rosa cohesiona y reconcilia; el blanco purifica la intención; el verde sana y muestra la verdad; el oro-rubí pacifica el servicio; el violeta transmuta lo que pesa. El color sirve para meditar; lo que se cultiva es la cualidad.

Los siete arcángeles y los siete rayos: tabla de correspondencias

Esta tabla reúne lo esencial de cada presencia. La columna del complemento divino recoge la pareja angélica que la tradición de los Maestros Ascendidos asocia a cada arcángel; la del Maestro, el Chohan que sostiene ese mismo rayo dentro de la línea de evolución consciente. Son dos líneas de servicio distintas que comparten cualidad, no la misma categoría de ser.

ArcángelRayoColorCualidadComplemento divinoMaestro del rayo
MiguelPrimeroAzulVoluntad, protección, valorFeEl Morya
JofielSegundoDoradoSabiduría, iluminaciónCristinaKuthumi
ChamuelTerceroRosaAmor, compasión, reconciliaciónCaridadPablo el Veneciano
GabrielCuartoBlancoPureza, anuncio, claridadEsperanzaSerapis Bey
RafaelQuintoVerdeSanación, verdad, equilibrioMadre MaríaHilarión
UrielSextoOro-rubíPaz, servicio, devociónGraciaLady Nada
ZadquielSéptimoVioletaTransmutación, perdón, libertadAmatistaSaint Germain

Qué es un arcángel dentro de la jerarquía angélica

La idea de un orden entre los ángeles recorre el judaísmo, el cristianismo, el islam y la Cábala. La clasificación más influyente en Occidente es la de Pseudo-Dionisio, en los siglos V y VI, que organizó los ángeles en nueve coros agrupados en tres tríadas: serafines, querubines y tronos; dominaciones, virtudes y potestades; principados, arcángeles y ángeles. Esa estructura dio forma a la teología cristiana y a la imaginación devocional de siglos posteriores.

Dentro de ese orden, el arcángel ocupa el penúltimo lugar, muy cerca de los ángeles que acompañan directamente a las personas. Eso explica algo importante para la práctica: el arcángel no es una divinidad lejana. Su campo de servicio incluye la cercanía, y por eso se lo puede invocar. Las órdenes superiores, serafines y querubines, se describen en cambio como dimensiones de la conciencia divina que apenas podemos imaginar.

La palabra jerarquía incomoda, porque en la vida social evoca privilegio y obediencia. Aquí significa otra cosa: grados de responsabilidad. Un ángel de la guarda trabaja la cercanía de una vida concreta; un arcángel sostiene un campo más amplio. La diferencia es de función, no de dignidad.

La teosofía añadió un matiz valioso a este mapa. Helena P. Blavatsky, en La Doctrina Secreta, señaló que los siete Espíritus planetarios de la doctrina esotérica, los Dhyan Chohanes, fueron transformados por la Iglesia cristiana en los arcángeles y los espíritus de la presencia. El Maestro Tibetano Djwhal Khul retomó esa línea en Iniciación Humana y Solar, donde los siete Logos planetarios corresponden a los siete arcángeles de los cristianos y los devas reciben también el nombre de ángeles, arcángeles y constructores.

Para el lector que llega sin formación previa, lo esencial es esto: existen órdenes angélicos, cumplen funciones distintas y los arcángeles son el tramo del orden angélico más cercano a nosotros. No hace falta aceptar cada detalle del mapa para aprovechar su enseñanza.

De dónde viene esta lista de siete arcángeles

Los nombres no surgieron de una sola fuente. Se fueron formando a lo largo de siglos, en la escritura, en los textos apócrifos, en la mística judía y en la devoción cristiana, y recibieron su forma moderna en la espiritualidad del siglo XX. Saber de dónde viene cada nombre es lo que permite usarlo sin confusión.

En la Biblia hebrea aparecen con nombre propio dos arcángeles. Miguel, en el libro de Daniel, se presenta como protector del pueblo; Gabriel, también en Daniel, interpreta visiones y anuncia. Rafael protagoniza el libro de Tobías, que forma parte del canon católico y ortodoxo pero no del hebreo ni del protestante. El Apocalipsis habla de «los siete espíritus que están ante el trono», una imagen que alimentó toda la reflexión posterior sobre los siete.

Fuera del canon, el libro de Enoc nombra siete: Miguel, Rafael, Gabriel, Uriel, Raguel, Sariel y Remiel. Uriel reaparece en el cuarto libro de Esdras. Jofiel, Chamuel y Zadquiel pertenecen a la angelología judía posterior y a la devoción medieval. Que un nombre no figure en la Biblia no lo vuelve falso; significa que su autoridad viene de otra parte, de la mística, la Cábala o la síntesis moderna, y así conviene presentarlo.

El islam conserva sus propios arcángeles: Mika’il sostiene la provisión de la vida, Jibril es el mensajero de la revelación, Israfil anuncia el final de los tiempos y Azrail acompaña la muerte. La Cábala asocia a los arcángeles con las sefirot del Árbol de la Vida. Cada tradición ordena su mundo angélico a su manera, y ese desacuerdo no es un defecto: es la prueba de que el lenguaje espiritual es vivo.

La lista que trabajamos aquí, con Miguel, Jofiel, Chamuel, Gabriel, Rafael, Uriel y Zadquiel, y con sus complementos divinos, proviene de la corriente de los Maestros Ascendidos del siglo XX, que unió la devoción angélica con la enseñanza de los siete rayos. La usamos porque ordena siete cualidades de práctica con claridad, y porque permite enlazar cada arcángel con el rayo que enseña.

¿Y Metatrón, Sandalfón y otros nombres?

Metatrón y Sandalfón pertenecen a la mística judía y a la Cábala, donde ocupan funciones propias, distintas de los siete arcángeles ligados a los rayos. No son mejores ni peores: sencillamente hablan otro lenguaje dentro del mundo angélico.

Algo parecido ocurre con Miguel, Gabriel y Rafael en las tres religiones del libro. Los mismos nombres cambian de acento según la tradición que los nombra, y esa variedad merece respeto.

Los siete arcángeles, uno por uno

Arcángel Miguel: voluntad, protección y espada azul

Arcángel Miguel con armadura azul, espada de luz y alas doradas
Miguel, primer rayo: la voluntad que ordena y protege.

Su nombre es una pregunta convertida en afirmación: «¿Quién como Dios?». Miguel sostiene el primer rayo, el de la voluntad, y en la iconografía cristiana aparece como el defensor que enfrenta a las fuerzas de la oscuridad. En el Apocalipsis encabeza la lucha contra el dragón, y en la tradición judía se lo reconoce como protector del pueblo.

Su espada pide una lectura adulta. No es un instrumento de violencia, sino de corte consciente: separar el miedo de la intuición, la responsabilidad propia de la ajena, la firmeza de la dureza. La balanza que a veces lleva recuerda que su tarea es pesar y discernir, no castigar.

Se lo invoca cuando hay dispersión, cuando el miedo decide por nosotros o cuando una situación exige límites claros. También antes de un trabajo interior serio, porque su presencia ayuda a sostener el eje. Su protección no llega como espectáculo: llega como claridad, orden y capacidad de actuar con verdad.

Su complemento divino es Fe, la llama azul que sostiene la confianza en la vida. En la línea de los Maestros Ascendidos, su rayo corresponde a El Morya.

En el día a día, el rayo azul aparece en gestos pequeños: decir no a tiempo, cerrar una puerta que llevaba meses abierta, sostener una decisión sin pedir permiso. Cuando se trabaja con constancia, la persona descubre que la firmeza no la vuelve rígida, sino más libre.

Práctica breve. Pide en voz baja: «Miguel, ayúdame a permanecer en la luz y a cortar lo que no sirve al bien». Después ordena un espacio, cierra una puerta o toma la decisión que venías postergando.

Arcángel Jofiel: sabiduría, iluminación y belleza

Arcángel Jofiel con libro de sabiduría y luz dorada
Jofiel, segundo rayo: la inteligencia que ilumina y ordena.

Jofiel lleva un nombre que significa «belleza de Dios». Pertenece al segundo rayo, el de la sabiduría, y su campo no es la acumulación de datos sino la comprensión que ordena la mente y devuelve sentido a lo que parecía ruido. La tradición lo asocia al estudio, la contemplación y el arte.

Su presencia se reconoce en la claridad que llega después de la confusión, cuando una idea simple reordena un problema entero. No necesita armas: lleva un libro, luz dorada y un gesto sereno. Su complemento divino es Cristina, la llama dorada que sostiene la constancia en el estudio y la integridad interior.

El rayo dorado también tiene una cara humilde: elegir comprender antes de opinar. En la práctica se nota en la paciencia para leer despacio, en la costumbre de preguntar antes de sentenciar y en el placer de aprender algo que no sirve para ganar una discusión.

Se lo invoca para comprender una enseñanza, salir de una idea obsesiva, estudiar con hondura o mirar una situación sin reaccionar desde el impulso. En la línea de los Maestros Ascendidos, su rayo corresponde a Kuthumi.

Práctica breve. Enciende una vela dorada o imagina esa luz en la frente. Lee unas líneas de un texto que te inspire y quédate en silencio. Anota la frase que aparezca: la sabiduría llega como comprensión serena.

Arcángel Chamuel: amor divino, compasión y reconciliación

Arcángel Chamuel con luz rosa, corazón luminoso y rama de olivo
Chamuel, tercer rayo: el amor que cohesiona y reconcilia.

Chamuel representa el tercer rayo, el del amor que une sin fundir. Su nombre se traduce como «el que busca a Dios» o «el que ve a Dios», y su tarea es reconciliar: suavizar juicios, reparar vínculos, abrir un corazón endurecido por el dolor sin pedirle que renuncie a la verdad.

Su símbolo es el corazón luminoso y la rama de olivo. En algunas tradiciones cercanas a Camael se le añade la nota de la fuerza, y esa doble lectura resulta valiosa: amar no es ceder. El amor maduro sostiene la verdad con ternura y pone límites cuando hacen falta.

Cuando el rayo rosa se trabaja bien, la persona descubre que puede mirar a quien le hizo daño sin endurecerse y sin fingir que no pasó nada. Ese equilibrio es el fruto más visible de esta cualidad.

Se lo invoca en procesos de duelo, en conflictos familiares, en relaciones tensas y cuando cuesta perdonarse. Su complemento divino es Caridad, la llama rosa que sostiene la compasión y la misericordia. En la línea de los Maestros Ascendidos, su rayo corresponde a Pablo el Veneciano.

Práctica breve. Lleva la atención al centro del pecho y repite: «Que pueda ver esta situación con amor y claridad; que el amor no me quite fuerza, sino presencia». Observa qué se suaviza sin que pierdas tu centro.

Arcángel Gabriel: pureza, anuncio y comunicación

Arcángel Gabriel con lirio, trompeta de luz y alas blancas
Gabriel, cuarto rayo: la pureza que limpia la palabra.

Gabriel es el mensajero. Su nombre significa «Dios es mi fuerza», y su figura atraviesa las tres religiones del libro: en Daniel interpreta visiones, en el evangelio de Lucas anuncia a María, y en el islam es Jibril, el ángel de la revelación. Ningún otro arcángel aparece con tanta claridad en el acto de comunicar.

En el cuarto rayo, el blanco cristalino limpia el canal de la expresión: lo que decimos, lo que callamos y lo que necesitamos escuchar. El lirio habla de pureza de intención, la trompeta de llamada, el agua de transparencia. Su pureza no es moralismo: es coherencia entre lo que sentimos, decimos y hacemos.

El trabajo con Gabriel se reconoce en la palabra que se vuelve más breve y más exacta, en la costumbre de escuchar hasta el final y en la valentía de decir una verdad sin herir.

Se lo invoca antes de una conversación difícil, al comenzar una etapa, cuando buscamos claridad sobre una vocación o cuando una palabra mal dicha necesita reparación. Su complemento divino es Esperanza, la llama blanca que sostiene la confianza en lo que empieza. En la línea de los Maestros Ascendidos, su rayo corresponde a Serapis Bey.

Práctica breve. Antes de escribir, hablar o decidir, respira tres veces y pide: «Gabriel, que mi palabra sea clara, útil y verdadera; que sepa escuchar antes de responder». Escribe después la frase esencial que necesitas decir.

Arcángel Rafael: sanación, verdad y equilibrio

Arcángel Rafael con caduceo luminoso, luz verde y manos sanadoras
Rafael, quinto rayo: la sanación que integra verdad y cuidado.

Rafael significa «Dios sana», y su historia más extensa está en el libro de Tobías, donde acompaña a un hijo en un viaje peligroso, lo guía, lo protege y al final revela su identidad. Es el arcángel que camina al lado, no el que opera desde fuera.

Pertenece al quinto rayo, el verde, y su enseñanza central es que no hay sanación sin verdad. El caduceo y el bastón recuerdan que curar implica guía, cuidado del cuerpo y restauración del equilibrio. La sanación que inspira no borra síntomas: integra cuerpo, emoción y mente en un proceso que pide cooperación.

Su presencia se nota en la decisión de mirar lo que duele sin dramatizarlo y sin negarlo, y en la constancia de cuidar el cuerpo como parte del camino espiritual.

Se lo invoca en enfermedad, cansancio, ansiedad, duelo o búsqueda de equilibrio. Su complemento divino es Madre María, la presencia materna que sostiene el cuidado. En la línea de los Maestros Ascendidos, su rayo corresponde a Hilarión.

Práctica breve. Imagina luz verde esmeralda envolviendo tu cuerpo y pide: «Que reciba la ayuda adecuada y sepa qué debo cuidar». Después da un paso concreto: pedir cita, descansar, hidratarte o hablar con alguien.

Arcángel Uriel: paz, servicio y sabiduría práctica

Arcángel Uriel con fuego dorado, libro y pergamino de sabiduría
Uriel, sexto rayo: la paz que permite servir sin agotarse.

Uriel aparece en el libro de Enoc y en el cuarto de Esdras, fuera del canon, y su nombre se traduce como «fuego de Dios» o «luz de Dios». En algunas tradiciones se lo considera el ángel que guarda el conocimiento y el que enseñó a los hombres los ciclos del tiempo.

Sostiene el sexto rayo, el oro-rubí, el de la paz y la devoción. Su fuego no quema: pacifica. Donde Miguel corta, Uriel serena; donde la comprensión se queda en idea, Uriel la lleva a la conducta. Su símbolo es el libro y el pergamino, la sabiduría que se aplica y no solo se acumula.

La devoción madura que enseña este rayo tiene una prueba clara: servir sin desaparecer. Se reconoce en quien da sin exigir reconocimiento y, al mismo tiempo, sabe descansar, pedir ayuda y cuidar de sí.

Se lo invoca cuando el servicio se ha vuelto sacrificio, cuando el agotamiento apaga la alegría de dar, o cuando hace falta paz para actuar en medio de un conflicto. Su complemento divino es Gracia, y en algunas listas Aurora. En la línea de los Maestros Ascendidos, su rayo corresponde a Lady Nada.

Práctica breve. Coloca las manos sobre el abdomen, respira despacio y pide: «Uriel, ayúdame a servir desde la paz y no desde la culpa; que mi acción sea útil y proporcionada». Elige después una sola tarea para hoy.

Arcángel Zadquiel: transmutación, perdón y llama violeta

Arcángel Zadquiel con llama violeta y cadenas que se disuelven en luz
Zadquiel, séptimo rayo: la misericordia que transmuta y libera.

Zadquiel lleva un nombre que se traduce como «justicia de Dios», entendida como misericordia y no como castigo. Pertenece al séptimo rayo, el violeta, y su campo es la transmutación: el trabajo interior que convierte la culpa en comprensión y el resentimiento en libertad.

Su imagen debe comunicar transformación real y no solo color púrpura. La llama, la amatista y las cadenas que se disuelven hablan de cargas que se sueltan y de ciclos que se cierran. Transmutar no significa borrar la historia: significa dejar de vivir gobernados por ella.

El rayo violeta se reconoce en la persona que puede hablar de su pasado sin que la voz se quiebre, y que ya no repite el mismo error con otro nombre.

Se lo invoca cuando un patrón se repite, cuando una culpa pesa demasiado o cuando hace falta perdonar sin justificar el daño. Su complemento divino es Amatista, y su rayo es el mismo que trabaja la Llama Violeta de Saint Germain, aunque Zadquiel sea presencia angélica y Saint Germain, Maestro Ascendido: dos líneas distintas que cooperan en un mismo campo.

Práctica breve. Visualiza una llama violeta envolviendo el recuerdo o el hábito que quieres entregar y di: «Que esta energía sea transmutada en comprensión, libertad y responsabilidad». Elige después una conducta nueva que sostenga el cambio.

Cómo se reconoce un rayo desequilibrado

Toda cualidad tiene dos caras. Cuando un rayo está en equilibrio, ordena la vida; cuando se desborda, se convierte en su propia caricatura. Conocer las señales del desequilibrio ayuda a trabajar con honestidad, porque casi siempre empezamos a invocar a un arcángel por el rayo que tenemos menos desarrollado o más deformado.

RayoEn equilibrioCuando se desequilibra
Azul (Miguel)Firmeza serena, límites claros, decisiónRigidez, imposición o miedo a comprometerse
Dorado (Jofiel)Comprensión, estudio, claridad mentalExceso de análisis, indecisión, arrogancia intelectual
Rosa (Chamuel)Compasión con límites, reconciliaciónDependencia afectiva, complacencia, miedo a la soledad
Blanco (Gabriel)Transparencia, palabra coherente, renovaciónPuritanismo, miedo a equivocarse, rigidez moral
Verde (Rafael)Cuidado responsable, verdad sobre el propio estadoNegación de los síntomas u obsesión con curarse
Oro-rubí (Uriel)Servicio sereno, devoción que se sostieneSacrificio crónico, culpa por no dar suficiente
Violeta (Zadquiel)Perdón, cierre de ciclos, libertad interiorCulpa crónica, resentimiento, cambio solo de palabra

Esta tabla no es un examen. Sirve para reconocer por dónde anda cada uno y elegir con más criterio la cualidad que conviene trabajar. A veces el rayo que más nos atrae es justamente el que peor llevamos: quien necesita controlarlo todo se siente cómodo con el azul, y quien se pierde en teoría se siente cómodo con el dorado.

El trabajo con los arcángeles gana precisión cuando se hace esta lectura. En lugar de pedir ayuda en general, se nombra el desequilibrio concreto: la dureza que se disfraza de firmeza, la complacencia que se disfraza de amor, la exigencia que se disfraza de pureza. Nombrarlo ya es la mitad del camino.

Arcángeles, ángeles de la guarda y Maestros Ascendidos

Tres líneas de ayuda espiritual aparecen juntas con frecuencia y no deberían mezclarse. El ángel de la guarda acompaña a una persona concreta: es cercanía, custodia y presencia cotidiana. El arcángel sostiene un campo de servicio más amplio y encarna una cualidad que cualquier persona puede invocar. El Maestro Ascendido pertenece a otra historia: fue humano, completó su evolución y enseña desde esa experiencia.

Por eso Miguel no es un Chohan y Saint Germain no es un arcángel. Confundir las líneas no enriquece la práctica; la vuelve borrosa. Cuando distinguimos, sabemos qué pedimos y a quién: protección a Miguel, compañía cercana al ángel custodio, enseñanza a los Maestros, y transmutación tanto a Zadquiel como a la Llama Violeta, cada uno desde su lugar.

La enseñanza transmitida por Djwhal Khul añade un matiz que ayuda a entender el conjunto. En sus cartas sobre meditación describe al reino dévico, el de los devas o ángeles, como una evolución paralela a la humana que camina el mismo sendero ascendente y trabaja en grupos. Los devas, dice, colaboran consciente y voluntariamente con los Maestros de la Jerarquía, y en La Exteriorización de la Jerarquía describe una afluencia creciente de «esencia angélica» desde ese reino hacia el trabajo planetario.

También menciona el Ángel de la Presencia, figura que en su vocabulario designa al alma misma y que no debe confundirse con los arcángeles devocionales. La distinción importa: el alma que nos habita no es un ser exterior al que se le pide ayuda, sino nuestra propia naturaleza más alta. Es una imagen exigente y hermosa, y merece leerse con cuidado.

Cómo invocar a los arcángeles sin superstición

Una invocación no es una fórmula que fuerza resultados. Es una apertura de conciencia: preparar el espacio, nombrar lo que necesitamos, pedir con confianza y traducir lo recibido en una acción concreta. Los cinco pasos que siguen bastan, y cualquier añadido que los complique suele restar claridad.

  • Respira y ordena el espacio. Un minuto de silencio consciente abre más que un ritual elaborado.
  • Nombra la cualidad que necesitas. Protección, claridad, amor, pureza, sanación, paz o transmutación. Invocar a los siete a la vez sin saber qué se pide dispersa la atención.
  • Invoca con palabras propias. Sin dramatismo y sin exigencias. Pide con humildad y confianza.
  • Escucha en silencio. No fuerces visiones. La ayuda suele llegar como paz, como una idea simple o como una comprensión que ordena el día.
  • Actúa. Cierra siempre con un paso concreto. La guía se confirma en decisiones más conscientes, no en experiencias llamativas.

El criterio para saber si una práctica va bien es sencillo: te deja más lúcido, más responsable y más amable. Si te vuelve dependiente, temeroso o pendiente de señales constantes, es momento de parar y volver a lo simple. La ayuda espiritual no separa de la vida; ayuda a habitarla con más conciencia.

¿Y las fórmulas y los mántrams?

Las tradiciones orientales conservan fórmulas basadas en el poder del sonido, y algunas producen efectos reales. En Cartas sobre Meditación Ocultista se advierte, con franqueza, que el uso imprudente de esas fórmulas que invocan a los devas entraña riesgo, y que ese conocimiento se entrega cuando el discípulo ha madurado lo suficiente.

Esa advertencia no es un misterio que se nos escamotea, sino una indicación práctica: el camino seguro es la oración sencilla, la intención limpia y la vida coherente. Quien se ajusta a la ley, dice el texto, no corre peligro.

¿Se puede pedir algo concreto?

Se puede, y merece hacerse con honestidad. La diferencia está en la actitud: pedir claridad para decidir es distinto de pedir que la realidad cambie sin que nosotros nos movamos. Los arcángeles acompañan el trabajo interior; no lo sustituyen.

Oración a los siete arcángeles

Esta oración sirve para una invocación personal o en grupo. No es una fórmula obligatoria: es una manera de ordenar la intención antes del silencio. Puedes adaptarla, acortarla o decirla solo con tus palabras.

Arcángel Miguel, sostén mi voluntad con tu luz azul: que tenga valor para actuar con verdad y cortar lo que no sirve al bien.

Arcángel Jofiel, ilumina mi mente con tu luz dorada: que comprenda antes de reaccionar y vea el orden que habita bajo el ruido.

Arcángel Chamuel, abre mi corazón con tu luz rosa: que ame sin perder mis límites y reconcilie sin traicionar lo que soy.

Arcángel Gabriel, limpia mi palabra con tu luz blanca: que diga lo esencial, escuche antes de responder y sepa comenzar de nuevo.

Arcángel Rafael, acompaña mi sanación con tu luz verde: que cuide lo que necesita cuidado y busque la ayuda adecuada.

Arcángel Uriel, serena mi servicio con tu luz oro-rubí: que sirva desde la paz y no desde la culpa, y que cuide mi centro mientras doy.

Arcángel Zadquiel, transmuta mi carga con tu luz violeta: que perdone sin justificar el daño y suelte lo que ya no me corresponde cargar.

Que la presencia de los siete rayos me ayude a vivir con más conciencia, más compasión y más libertad. Amén.

Funciona mejor rezada despacio, dejando que cada frase repose. También puede repartirse en siete días, una invocación por jornada. Lo que importa no es la perfección de las palabras, sino la coherencia entre lo que pides y lo que haces después.

Práctica de siete días y meditaciones breves

Dedicar una semana a recorrer los siete rayos es una forma sencilla de trabajar esta guía sin acumular nombres. Basta una invocación, unos minutos de silencio y una acción concreta alineada con la cualidad del día. La tabla reúne la pregunta de trabajo de cada jornada y una meditación breve que puedes hacer en cinco minutos.

DíaArcángelPregunta de trabajoMeditación breve
ProtecciónMiguel¿Dónde necesito recuperar el eje y poner límites?Una columna de luz azul desciende y envuelve el cuerpo como una armadura serena.
SabiduríaJofiel¿Qué necesito comprender antes de reaccionar?Un sol dorado se enciende en la frente e ilumina la penumbra de la mente.
AmorChamuel¿Dónde puedo suavizar sin traicionarme?Una rosa de luz rosa se abre pétalo a pétalo en el centro del pecho.
PurezaGabriel¿Qué intención necesita limpiarse?Una cascada de luz blanca cae suavemente y arrastra lo que sobra.
SanaciónRafael¿Qué parte de mí pide cuidado real?Una envoltura verde esmeralda rodea el cuerpo entero, sin prisa.
PazUriel¿Cómo puedo servir sin perder mi centro?Un fuego oro-rubí se enciende en el abdomen y calma sin quemar.
TransmutaciónZadquiel¿Qué patrón estoy listo para transformar?Una llama violeta asciende desde los pies y envuelve lo que pesa.

Ninguna de estas meditaciones busca visiones. Son espacios de recogimiento donde la cualidad del rayo se vuelve presente. Cinco minutos sostenidos durante semanas hacen más que una hora aislada cada mes.

El ciclo puede repetirse cuantas veces se quiera. La primera semana suele ser exploratoria; las siguientes permiten trabajar con más sutileza, porque la persona ya reconoce cómo se siente cada cualidad y dónde se resiste. Conviene anotar al final de cada día una línea: qué pediste, qué notaste, qué hiciste. Con siete líneas se tiene un pequeño registro de un mes de trabajo interior.

Si un día se olvida, no se compensa ni se castiga: se retoma al siguiente. La regularidad que importa no es la de un calendario perfecto, sino la de una práctica que sigue viva después de las interrupciones.

Una práctica que se sostiene: frutos, errores y señales

La espiritualidad que transforma no es la que produce experiencias extraordinarias, sino la que cambia la forma ordinaria de vivir. Si después de un tiempo trabajando el rayo azul pones límites con más naturalidad, si el amor te cuesta menos y el perdón llega antes, la práctica está dando fruto. Los fenómenos impresionan; los frutos de conducta sostienen.

Hay tres desvíos frecuentes. El primero es usar la espiritualidad como refugio: pedir protección mientras se evitan las decisiones humanas. El segundo es leer cada sensación como una señal, hasta vivir pendiente de confirmaciones. El tercero es coleccionar nombres y correspondencias sin trabajar ninguna cualidad. Los tres tienen la misma raíz: esperar que la práctica haga el trabajo interior que nos corresponde.

Una señal madura trae calma, claridad y responsabilidad. Si lo que aparece es ansiedad, urgencia o sensación de ser especial, el momento pide una pausa. El discernimiento no es desconfianza hacia lo espiritual: es higiene interior, la misma que uno aplica a cualquier decisión importante.

Resumen práctico. Elige una cualidad, formula una invocación sencilla, escucha en silencio y traduce lo inspirado en una acción concreta. Protección sin acción se queda en fantasía; acción sin alma se vuelve dureza.

Los arcángeles y la Gran Hermandad Blanca

En la visión que sostiene este sitio, los arcángeles no son una vía paralela ni un sustituto del camino de evolución consciente. Forman parte de una misma arquitectura de servicio: los Maestros Ascendidos trabajan desde la evolución humana culminada, los ángeles guardianes desde la cercanía personal, y los arcángeles desde grandes campos de cualidad que sostienen el conjunto.

La teosofía ofrece un puente para entenderlo. Blavatsky identificó a los siete espíritus planetarios con los Dhyan Chohanes de la doctrina esotérica, y señaló que la Iglesia cristiana los transformó en arcángeles. El Maestro Tibetano Djwhal Khul desarrolló esa línea en Iniciación Humana y Solar, donde los siete Logos planetarios corresponden a los siete arcángeles, y describió en sus cartas una evolución dévica que camina en paralelo a la humana y colabora con la Jerarquía.

Esa lectura tiene una consecuencia práctica y hermosa: el mundo angélico y el mundo humano no son compartimentos separados, sino dos corrientes que se encuentran en el servicio. Los devas trabajan en grupos y en orden; los seres humanos aportan la capacidad de elegir y de amar conscientemente. Cuando ambos se encuentran en una misma tarea, algo se ordena en el mundo.

Lo que la tradición llama la Gran Hermandad Blanca de Luz sería el nombre de ese conjunto: maestros, discípulos, ángeles y devas, unidos en una misma obra de evolución. La ayuda está disponible para quien la busca con sinceridad, y no exime de nada: sostiene, inspira y orienta. La verdadera devoción angélica devuelve a la persona a su vida con más conciencia, no la saca de ella.

Trabajar con los arcángeles en el día a día

La objeción más honesta que aparece al leer una guía así es el tiempo. Nadie tiene una hora diaria para un ritual, y no hace falta. Los arcángeles trabajan mejor en los huecos de una vida ocupada que en un altar que se visita una vez al mes. Lo que sostiene la práctica es la constancia, y la constancia cabe en tres minutos.

  • Al despertar: respira tres veces y elige la cualidad del día. «Hoy trabajo la firmeza serena del azul» o «hoy necesito la claridad del dorado».
  • Al mediodía: treinta segundos de pausa para reconectar con esa intención antes de la siguiente tarea.
  • Al acostarte: repasa sin juicio dónde sentiste claridad y dónde perdiste el eje. No es un examen: es reconocimiento.

Con el tiempo, ese repaso breve revela un mapa personal. Hay quien descubre que sostiene con facilidad la voluntad y le cuesta el amor; hay quien comprende mucho y transforma poco. Esa información vale más que cualquier clasificación abstracta, porque indica qué rayo pide trabajo y cuál ya está maduro.

También ayuda elegir un arcángel según lo que está ocurriendo y no según lo que uno preferiría. Un conflicto familiar pide el rosa de Chamuel antes que el azul de Miguel; una decisión que se posterga pide el azul antes que el violeta. La pregunta útil no es cuál es más poderoso, sino qué cualidad necesita despertar mi conciencia ahora.

Preguntas frecuentes sobre los 7 arcángeles

¿Cuáles son los 7 arcángeles?

En esta guía trabajamos con Miguel, Jofiel, Chamuel, Gabriel, Rafael, Uriel y Zadquiel, cada uno asociado a uno de los siete rayos y a una cualidad de práctica espiritual. Miguel sostiene la voluntad y la protección; Jofiel, la sabiduría; Chamuel, el amor que reconcilia; Gabriel, la pureza y la palabra; Rafael, la sanación; Uriel, la paz y el servicio; Zadquiel, la transmutación y el perdón.

¿Los arcángeles son lo mismo que los Maestros Ascendidos?

No. Los arcángeles son presencias angélicas que no dependen de una biografía humana. Los Maestros Ascendidos son seres que completaron su evolución humana y enseñan desde esa experiencia. Pueden compartir un mismo rayo y una misma cualidad, como ocurre con Zadquiel y Saint Germain en el rayo violeta, pero pertenecen a líneas distintas de servicio.

¿Qué arcángel se invoca para la protección?

Miguel, asociado al primer rayo azul. Su espada representa el corte consciente: separar el miedo de la intuición y ordenar lo que estaba disperso. Se lo invoca cuando hace falta firmeza, límites claros o serenidad ante una situación que intimida.

¿Qué arcángel se relaciona con la sanación?

Rafael, del quinto rayo verde, el arcángel que en el libro de Tobías acompaña y guía. Su invocación acompaña procesos de cuidado, pero no sustituye la atención médica o psicológica profesional: la oración sostiene, y la responsabilidad de buscar ayuda adecuada sigue siendo nuestra.

¿De dónde viene la lista de los 7 arcángeles?

Miguel, Gabriel y Rafael aparecen en la Biblia; Uriel, en textos apócrifos como el libro de Enoc y el cuarto de Esdras; Jofiel, Chamuel y Zadquiel provienen de la angelología judía posterior, la Cábala y la devoción medieval. La asociación de cada uno con un rayo y un color se consolidó en la corriente de los Maestros Ascendidos del siglo XX.

¿Hace falta pertenecer a una religión para invocar a los arcángeles?

No. La práctica puede vivirse desde una tradición religiosa concreta o desde una búsqueda espiritual amplia. Lo que sostiene la práctica no es la etiqueta, sino la sinceridad de la intención y la coherencia entre lo que se pide y lo que se vive.

¿Cómo sé si mi práctica con los arcángeles está dando fruto?

Por sus efectos en la vida ordinaria: más claridad, más paz, más capacidad de poner límites y de amar con verdad. Una práctica sana deja más lucidez y menos dependencia. Si lo que crece es el miedo, la necesidad de señales o la sensación de ser especial, es señal de detenerse y volver a lo simple.

¿Puedo trabajar con varios arcángeles a la vez?

Sí, y hay momentos en que tiene sentido. Aun así, cuando se empieza resulta más profundo elegir una cualidad y sostenerla varios días que pasar de un arcángel a otro sin asentar ninguna práctica. La constancia enseña más que la variedad.

Sobre la protección y los amuletos

Muchas personas llegan a los arcángeles buscando protección, y sobre este punto merece la pena decir algo claro. La protección espiritual madura no consiste en acumular objetos, sellos o fórmulas, sino en sostener una vida ordenada: límites claros, palabras verdaderas, hábitos que cuidan el cuerpo y relaciones que no hieren. Ese conjunto protege más que cualquier amuleto.

¿Sirven las estampas, las velas y los cristales?

Como apoyo para la atención, sí. Una vela encendida, una estampa o una piedra pueden recordar una intención y ayudar a que el momento de oración tenga un principio y un final. Ese es su valor, y es real: los símbolos sostienen la memoria del corazón.

Lo que no hacen es sustituir la responsabilidad. Ningún objeto detiene por sí mismo una situación difícil ni reemplaza una decisión que corresponde tomar. Cuando el símbolo se convierte en la fuente de seguridad, la práctica se ha invertido: en lugar de apoyar el trabajo interior, lo reemplaza.

¿Y si siento miedo al invocar?

Puede ocurrir, sobre todo si la persona viene de un entorno donde lo espiritual se presentaba como peligroso. En ese caso lo más sabio es empezar por lo más sencillo: una respiración, una frase breve, un momento de silencio. La oración a los arcángeles no requiere estado especial ni preparación previa, y no hay nada que temer en pedir claridad.

Si el miedo persiste y afecta a la vida diaria, merece la misma atención que cualquier otra dificultad emocional: hablar con alguien de confianza o con un profesional de la salud mental es un paso sensato y compatible con la práctica espiritual.

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Cada arcángel tiene su propia guía, donde la historia, los símbolos y la oración se desarrollan con detalle. Estas son las puertas principales de este recorrido.

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📅 Última revisión: 5 de octubre de 2026 por Celia Montoya Revisado

20 comentarios

  1. Rosa Amel

    En el Rayo o Llama Blanca, falta una cualidad esencial de este rayo, q es la *IMPECABILIDAD*, en los pensamientos, en lo q visualizamos, en lo q apalabramos o decimos, en nuestro sentir y en nuestros actos. En su día, me faltó ponerla, y aunque cada Rayo tiene infinitas cualidades, al menos las esenciales son las q aparecen en ese texto, pero falta la impecabilidad. 💫💙💛💗🤍💚🧡💜💫🙏

  2. Yo hoy solo puedo decir con seguridad y certeza, que han escuchado mi necesidad interior, personalmente han sido unos tiempos muy difíciles, pero que grande es la satisfacción de saber que Nunca se está solo…
    Que sea cual sea el momento, el instante o el tiempo ellos están ahí para nosotros.
    Hoy en ese momento de quiebra interior, esa Divina luz me ha guiado hasta aquí, para leer estos maravillosos mensajes….
    Me faltan palabras para expresar lo que siento en mi interior….
    Es estraordinario como las palabras exactas pueden tocar mucho más allá del corazón….

    Gracias Dios mío por todos los momentos que me has dado y que me das….

    Perdóname por quejarme tanto algunas veces….

    Enséñame a amar, como solo tú sabes hacerlo, Bendícenos todos los días de nuestras vidas con tu luz y tu amor.

    Gracias, gracias, gracias.

  3. Es incorrecto, el segundo rayo es amarillo, no dorado, el rayo dorado lo encarna el arcangel Metatron, en la antigua cuenta de rayos el segundo es el amarillo de la sabiduria, los 7 rayos antiguos, luego entran ls 5 nuevos rayos, entre ellos el dorado , acuamarino, iridiscente, rosa naranja y plateado, figuran entre los nuevos rayos y nuevos arcangeles que los dirigen .

    1. Es *amarillo/dorado*, pq sostiene la Energía o Con(s)ciencia Crística, y por tanto ,cuando hablamos de la Nueva Era en la q entramos , le decimos *Nueva Era Dorada de Acuario*, ya q tanto el segundo Rayo o Llama Divina/Sagrada y el sexto Rayo o Llama Sagrada-Divina contienen esa frecuencia vibratoria Crística dorada; es más, el sexto es *oro-rubí*, con algo de frecuencia de púrpura. 💫💙💛💗🤍💚🧡💜💫🙏

  4. ¡¡¡ ENERGÍA FEMENINA EN ACCIÓN!!!! Una aclaración…..El Arcángel Miguel ha aclarado que no todos Ell@s ( los 7 de l@s que os he hablado) proceden de Sirio. Os dejo lo que ha dicho: «Miguel A., fuente de verdad y poder, Marte es mi regente,modifiqué mis rayos en Venus, para poderos comprender y sentir, al igual que todos los demás, a quienes denominan Arcángeles.
    Rafael A., Marte, siriano, fuente de sanación ,amor incondicional

    Johiel A. – Orion, Cristina A. Sirio

    Chamuel A., Siriana, Venus,
    Gabriel A.,Sirio. ZadKiel A.,Orion,
    Uriel A. ,Marte

  5. Dios padre nuestro te doy gracias por tus vendiciones, y bendigo a todos mis hermanos, q no falte ni uno, grito! Q te amo, q sin ti estoy perdida, q sé q me escuchas y agradesco cuando respondes a mi llamado gracias!

  6. Creo en Dios y se que la humanidad esta protegida por los angeles de Dios !!porque su amor es tan grande que cada uno de nosotros estamos acompañados y protegidos por nuestro ANGEL GUARDIAN!!!!!! DEMOS LAS GRACIAS SIEMPRE POR LA LUZ DIVINA DE NUESTRO PADRE!!!! AMEN!!

  7. Os voy a comentar cómo me conecto conscientemente al Padre Cielo (Espíritu) y a la Luz Celestial y Angelical y a la Madre Tierra (Materia), a través de mi corazón. Los Arcángeles y todos los Seres de Luz nos recomiendan que hagamos el ancleje Cielo-Tierra a través de nuestro corazón todos los días, para estar en nuestro centro, conectados a la Consciencia Divina, e ir integrando en nosotr@s las cualidades de cada Rayo Divino Sagrado , hasta llegar a ser Maestros en el AmorLuz, hasta manifestarlos en la Tierra, a eso se le llama traer el Cielo a la Tierra, nuestros cuerpos solares o lumínicos a nuestros cuerpos encarnados o lunares. Vinimos a manifestar el Ángel Solar, que en verdad somos, en este bendito planeta Tierra, a Ascender junto con Ella.

    Primero hago la cocreación del día que comienza y digo : » Yo cocreo este día en unión de mi Ser (Cuerpo) Crístico y mi Presencia Yo Soy, para que en armonía con todo el Universo, bajo la Gracia y de manera perfecta, sea un día Mágico y Milagroso, un día maravilloso para mi aprendizaje y evolución en consciencia hacia la LuzAmor, un día en el que manifieste mi perfección en la Luz y sea Vida, un día en el que viva desde el fluir de mi corazón y por tanto desde lo que es Verdad en mí: Amor-Sabiduría, Compasión, Misericordia, Humildad, Sanación……, un día en el que mi Luz sostenida aquí y ahora se una a la Luz sostenida por todos los trabajador@s o activistas de la Luz, para transmutar la oscuridad en Luz, para que la Verdad salga a la Luz ( lo repito 9 veces), para que la Verdad que es el AmorLuz se manifieste en este bendito planeta Tierra ( 9 veces) y se caiga el velo de lo ilusorio, el velo de Isis caiga, y pueda Revelarse la VERDAD a toda la humanidad, y podamos ver y compartir con nuestra familia de Luz : intraterrenos y extraterrestres de Luz y ser UNO en el Amor y la Luz Crística, con TODO LO QUE ES. por fin, y Así es por el Poder del Yo Soy, porque Yo Soy , Yo Soy, Yo Soy la-el que Soy, hecho está, hecho está, hecho está, Amen, Amen, Amen, Gracias, Gracias, Gracias. »

    Después hago mi conexión: » Yo uno mi voluntad a la de mi Cuerpo Crístico ( cuerpo mental superior desde el que la humanidad, cada cual en su momento, llegará a vivir en la Era Dorada de Acuario) y a la de mi Presencia Yo Soy, para que en armonía con todo el Universo, bajo la Gracia , y de manera Perfecta Yo Decreto y Proclamo que Yo Soy Amor Puro en acción, Yo Soy Compasión en acción, Yo Soy Misericordia en acción, Yo Soy Valor en acción, Yo Soy Coraje en acción, Yo Soy Valentía en acción, Yo Soy Protección en acción, Yo Soy Confianza en acción, Yo Soy Fe en acción, Yo Soy la Severidad y Firmeza con todo lo que no sea Amor, Yo Soy el Poder de la Voluntad del Padre en acción , Yo Soy Amor-Sabiduría en acción, Yo Soy Iluminación en acción, Yo Soy la Consciencia-Energía Crística en acción, Yo Soy la Pureza de todos mis cuerpos, de todo mi ser en acción, Yo Soy la Ascensión en acción, Yo Soy Verdad en acción, Yo Soy Sanación en acción, Yo Soy Justicia Divina en acción, Yo Soy la manifestación de todo lo que mi alma y corazón anhela y necesita en este plano en el momento y lugar adecuado ( decís qué es para que se vaya cocreando y se manifieste en este nivel en el momento adecuado para ser vivido) , Yo Soy la Resurrección de todo lo Perfecto en Mi en la Luz y Yo Soy Vida en acción, Yo Soy la Consagración y Devoción a Todo lo que Es Verdad: Amor-Luz en acción, Yo Soy la Liberación de todo lo que no es Amor y Luz dentro y fuera de mí en acción, Yo Soy el Perdón en acción, Yo Soy la Transmutación de la oscuridad en Luz en acción, Yo Soy la manifestación de todos mis dones espirituales aquí en el momento y lugar adecuado, Yo Soy Gracia Divina en acción, Yo Soy la Prosperidad y la Abundancia en acción, Yo Soy la Paz y la Serenidad de mi alma en acción, Yo Soy la Tranquilidad, la Calma, el Equilibrio y la Armonía en acción, Yo Soy Esperanza en acción, Yo Soy Bondad en acción, Yo Soy Generosidad en acción, Yo Soy Comprensión en acción, Yo Soy Humildad en acción, Yo Soy Aceptación en acción, Yo Soy Desapego en acción, Yo Soy un ejemplo de Amor para los demás en acción, Yo comunico mi verdad a los demás con Amor, Yo Soy Alegría en acción, Yo Soy Júbilo en acción, Yo Soy Éxtasis en acción, Yo Soy Felicidad en acción, Yo Soy mi Corazón Divino Sagrado en acción, Yo Soy mi Mente Divina Sagrada en acción y Así es por el Poder del Yo Soy, porque Yo Soy, Yo Soy, Yo Soy la que Yo Soy, hecho está, hecho está, hecho está, amén, amén, amén, gracias, gracias, gracias. Señor yo miro al mundo con ojos llenos de Amor y veo la perfección en todo porque esa es la verdad. Señor revísteme de Tí y que a lo largo del día yo te irradie, amen, gracias. Ahí rezo el Padre Nuestro, pero al final en lugar de decir «no nos dejes caer en la tentación», doy las gracias porque la tentación está ahí para ser superada y así ir recuperando Nuestro Propio Poder, luego rezo el Bendita Sea tu Pureza a María, luego el Gloria al Espíritu Santo: Padre, Madre e Hij@, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos amen, y luego a mi ángel guardián e instructor, en mi caso al pertenecer en origen (mi mónada) al segundo rayo dorado, doy las gracias amo y bendigo a mi amad@ Arcángel Jofiel-Cristina, y le agradezco por iluminarme, por sostenerme en la Energía Crística,y ayudarme a integrar cada vez más en mí el Amor-Sabiduría, y le agradezco por su labor con la humanidad, y por todo lo que hacen y Son, después doy las gracias a todos los que me ayudan en mi evolución en consciencia hacia la Luz-Amor, al elemental que hace que mi cuerpo esté sano y sea cada vez más perfecto, a mis Espíritus Guías, a los Espíritus de la Naturaleza, a los Maestros Ascendidos, a toda la Hueste Celestial y Angelical, a los Serafines, Querubines y Tronos, a las Dominaciones, Virtudes y Poderes o Potestades, a los Principados, Arcángles y Ángeles. Doy las gracias, amo y bendigo a las 7 Llamas de mi corazón etérico, para que cada momento que pasa se integren más en mí, hasta que sea la manifestación de todas ellas. Doy las gracias al Norte, al elemento Tierra y a mi amad@ Arcángel Uriel porque con su Llama/Rayo Oro-Rubí-Púrpura ilumina mi entendimiento, mis ideas, mi pensamiento, hace que tenga una mente lúcida y con discernimiento, por darme Luz a cada paso que doy en mi camino, por ayudarme a sostenerme en el estado de Gracia, por darme Prosperidad y Abundancia y el estado de Paz y Serenidad de mi alma, y por su labor aquí en la Tierra, doy las gracias al Este, al elemento Aire y a mi amad@ Arcángel Rafael por ayudarme a «sentir» y a sanar mi cuerpo, mi mente y mi alma, y ayudar a sanar a mis seres queridos, doy las gracias al Sur, al elemento Fuego, y a mi amad@ Arcángel Miguel por ayudarme a superar mis miedos , temores y angustias, y por darme fuerza, valor, coraje , valentía y por ayudarme a Ver con su Espada de Fuego Azul de Amor, Justicia Divina y Luz Cristica, doy gracias al Oeste, al elemento Agua y a mi amad@ Arcángel Gabriel por ayudarme a decir mi verdad desde el Amor, por ayudarme a cumplir con el propósito de mi alma, por darme Fortaleza e Inspiraciones Divinas, luego doy las gracias al Padre, al que me uno conscientemente, y visualizo cómo a través de mi antakarana y a través del cordón de plata me uno a mi Cuerpo Crístico y a mi Presencia Yo Soy y a Todo lo que Es y veo como me inunda el Rayo Diamantino, el Dorado , el Azul y llena mi corazón, después doy gracias a mi amada Madre Tierra y me uno a Ella conscientemente al centro de su corazón, y me llega energía diamantina y rojo rubí hasta mi corazón y ahí doy las gracias a mi corazón por Amar, y siento y veo cómo las llamas de mi corazón se expanden hacia el exterior: mi llama blanca o cristalina: mi llama rosa, dorada, azul, verde, naranja (ororubí) y violeta. Después digo..Yo como guardiana y protectora de este bendito planeta Tierra lo envuelvo con mis Llamas de Poder Interno para que suba su frecuencia vibratoria a 4ª y 5ª dimensión y a todos los seres que la habitan que estén preparados para sostener esa frecuencia, y Así es por el Poder del Yo Soy……Después visualizo la lemiscata o símbolo del infinito sobre la Tierra en todos los 7 Rayos, y después de mi 6º chakra o tercer ojo visualizo que van saliendo los rayos: Azul, Dorado, Rosa, Blanco Diamantino Cristal, Verde, Naranja profundo, Violeta y envuelvo a la Tierra con Ellos. »

    Después me conecto con los 7 Arcángeles de Sirio: MIGUEL-FE, JOPHIEL-CRISTINA O CONSTANZA, CHAMUEL-CARIDAD, GABRIEL-ESPERANZA, RAFAEL-MADRE MARÍA, URIEL-GRACIA, ZADKIEL-AMATISTA. Ell@s son completos en sí mismos, por tanto son «andróginos». Primero me uno a Miguel A., me rodeo con mi llama azul y le pido permiso para entrar en su aura y que me rodee con su manto de Fuego Azul, y después me dice: » Recupera tu Poder, observa si parte de él lo has dejado en alguna situación o persona y recupéralo ya que es tuyo y debe estar en tu centro, en tu plexo solar, cuando siento que ya lo he recuperado, me dice…recupera todo tu valor, coraje, valentía, proteccion, confianza, fe, une tu voluntad a la del Padre para que manifiestes su Voluntad que siempe es el AmorLuz llegue y permanezca en tu vida. Cuando vives desde la energía de la Confianza y Fe, y por tanto estás segura de que todo va a estar bien, entras en el estado de Calma interior, y por tanto entras en el estado de Gracia Divina y desde ahí a través de tí se manifiesta la Voluntad del Padre que es que la Prosperidad y Abundancia llegue a tí y lo agradeces. Cuando se entra en el miedo….de ahí llega la desconfianza y falta de fe, por tanto la ansiedad , intranquilidad y desasosiego e impaciencia, y desde ahí todo se bloquea en vuestras vidas, para aprender que desde ahí estáis desconectados de la Fuente de Amor y Luz de la que formáis parte, ya que sóis UNO con Ella. Después me envuelvo con mi llama dorada y pido permiso a Jofiel-Cristina para unirme a su aura y que me cubra con su manto dorado, y entonces me dice: «Recuerda que sea la Fe quien dirija tu vida y sé Energía , Consciencia Crística en acción, Sé Amor-Sabiduría en acción .Sé íntegra y honesta en tu proceder diario, ámate y ama a los demás de igual modo. La virtud está en el Justo Medio, como dijo Buda que también pertenece en origen al segundo rayo dorado sagrado. Después me envuelvo con mi llama rosa y pido permiso a Chamuel-Caridad para unirme a su aura y que me rodee con su manto rosa y entonces me recuerda: que el Amor: Dulzura, Ternura, Candor, y la Compasión inunde tu corazón…ámalo todo y a tod@s. Chamuel es pura alegría y dulzura, después me envuelvo con mi llama blanca y pido permiso al Arcángel Gabriel-Esperanza para entrar en su aura y me dice: » Recuerda ser Pura, que todos tus cuerpos estén puros y virginales, eso te hará sentir una Paz interior inmensa, y eso hará que suba tu frecuencia vibratoria y así vas Ascendiendo al Hogar . Tus cuerpos encarnados lunares deben llegar a sostener toda la Luz de tus cuerpos solares, en su momento, y así la materia y el espíritu ser UNO. «, después me envuelvo con mi llama verde y pido permiso al Arcángel Rafael-Madre María para entrar en su aura y que me envuelvan con el manto del rayo o llama divina verde y me recuerdan: » Siente sólo lo que es Verdad en tí, si no ya sabes que sufrirás. Estate atenta para que Matrix no te atrape en la dualidad, ya que has decidido vivir desde la unicidad, desde el corazón unido a tu mental superior o crístico, por tanto vivir desde lo que es VERDAD: AMOR-LUZ. El Amor te Sana, el Miedo os enferma «, después me envuelvo con mi llama ororubí y pido permiso al Arcángel Uriel-Gracia para unirme a su aura y que me rodeen con su manto de la llama o rayo ororubí y me recuerdan: » Resucita todo lo perfecto en tí en la Luz y sé Vida, mantente conscientemente en el estado de Gracia, para recibir la Prosperidad y la Abundancia en todo en tu vida, y recuerda estar en Paz y tu alma Serena, eso indica que Confías en la Vida, en Todo lo que Es, y se manifestará aquello que cocrees para tu vida», después me envuelvo con mi llama violeta y pido permiso al Arcángel Zadkiel-Amatista para entrar en su aura y que me cubran con su manto sagrado violeta y me recuerdan: » el Poder lo tienes en la convicción, en la Fe de que algo es así, cuando no hay duda, alquimiza aquella energía que no esté vibrando en el Amor en tí. Libérate de todo lo que no es Amor, Sé Libre en el Amor y la Luz»….Les doy las gracias a los 7 y así termino. Después de conectarme me siento plena , llena de Amor y dicha, y mi frecuencia vibratoria muy elevada.

    Besitos, lind@s y como dicen los Arcángeles: «BENDIGO EL CRISTO QUE HABITA EN VOSOTR@S «.

    Amel

  8. Es hermoso sentir todo lo expresado por estos queridos seres de luz Dios madre-padres los ilumine siempre en la eternidad y nos regale siempre su presencia gracias y bendiciones con mucho

  9. Lindo
    Que belleza de articulo
    Los amo a todos …
    Y su vibración de luz divina, trasciende TODO
    GRACIAS POR PUBLICAR … tanto amor y ESPIRITU divino
    De la gracia que en Dios vivo Somos : AQUI y ahora, a través de nuestros
    Amados Seres del ESPIRITU como los ARCANGELES !!!
    Todo es perfecto …
    Todo es color y magia
    Todo es vida y vida nueva en abundancia ..
    ASI es y ASI lo Decreto:
    Para el mundo … Mi amado pueblo, y para todo lo que Yo Soy …
    En consciencia primera de luz y como luz celeste …

    Bendiciones …

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