¿Quién es la Maestra Madre Mileila? Sus mensajes, su canal y una oración

Madre Mileila, de cabello largo ondulado y túnica color marfil bordada en oro, con una mano sobre el corazón y la otra abierta, en una terraza de rosas blancas al amanecer, con un halo de luz dorada

Madre Mileila en pocas palabras

Madre Mileila es una Maestra Ascendida que se ha dado a conocer en nuestro tiempo, en español, a través de la canalización. Su voz llegó sobre todo por medio de Fernanda Abundes, una joven de Puebla, en México, que la reconoce como su guía desde la infancia. Entre 2016 y 2017 compartimos en esta web una serie de sus mensajes, junto a los de su complemento divino, el Maestro Ritzua.

Lo que enseña es sencillo de decir y exigente de vivir: respetarnos sin compararnos, honrar los propios sueños, cuidar lo que pensamos y decimos porque la palabra crea, agradecer lo cotidiano y vivir de verdad la vida humana, con sus caídas y sus aprendizajes. En esta guía contamos quién es, quién la canaliza, qué dicen sus mensajes y cómo acercarse a ella con una práctica y una oración sencillas.

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¿Quién es la Maestra Madre Mileila?

Hay Maestros cuyos nombres llevan más de un siglo en los libros, y hay otros que llegan de forma más callada, a través de una sola voz y de un pequeño grupo de personas que escuchan. Madre Mileila pertenece a este segundo grupo. No aparece en los textos de la teosofía ni en las enseñanzas que el Tibetano transmitió por medio de Alice A. Bailey, ni en las listas clásicas de la actividad YO SOY o de The Summit Lighthouse. Su nombre ha llegado a nosotros por la canalización contemporánea en lengua española, y es ahí donde hay que buscarla.

En febrero de 2016 publicamos en esta web una primera presentación suya, firmada por Geny Castell, que la describía así: un ser de luz que trabaja junto a su complemento, el Maestro Ritzua Rosenberg, «ayudando al despertar de la humanidad, recordándole al ser humano quién es y la capacidad infinita que posee, reconociendo que el camino a seguir es a través del amor y el respeto a su vida humana». En esa frase está casi todo. Madre Mileila no invita a escapar del mundo, sino a habitarlo con respeto, empezando por el respeto a uno mismo.

El título de «Madre» se entiende enseguida al leerla. En sus mensajes habla con la cercanía de quien conoce bien a sus hijos: les recuerda lo que valen, les corrige sin humillar y les devuelve la responsabilidad de su propia vida. Suele saludar con una fórmula muy suya, «Bienvenidos a este instante, gozosa de encontrarme con todos ustedes», y despedirse recordando que el instante no se puede medir y que siempre se puede volver a él.

Conviene decir con sencillez lo que no sabemos. Ninguno de los mensajes publicados le asigna un rayo, un color, un retiro con nombre o una biografía en encarnaciones pasadas, y aquí no se los inventaremos. Lo que tenemos es su palabra, recogida con cariño, y la experiencia de quienes la han leído. Es suficiente para conocerla.

Cómo llegó su voz: Fernanda Abundes

Madre Mileila, envuelta en luz dorada, vela con ternura el sueño de una niña en una habitación sencilla, con las cúpulas de una ciudad mexicana bajo las estrellas al fondo
Fernanda Abundes cuenta que Madre Mileila la acompañaba en sueños desde que era niña.

La persona a través de la cual habla Madre Mileila es Fernanda Abundes, mexicana, residente en la ciudad de Puebla. En octubre de 2016, Geny Castell la entrevistó para esta web, el mismo día en que cumplía veintidós años. Lo que contó entonces es la mejor puerta para entender la relación entre la Maestra y su canal.

Fernanda explica que Madre Mileila la acompañaba desde pequeña, cuando todavía no sabía muy bien quién era. La veía en sueños; de niña, la Maestra jugaba con ella, y a medida que crecía empezó a enseñarle cosas. Con los años los sueños se hicieron más frecuentes y llegaron los diálogos. La muerte de su abuelo Emilio fue, en sus palabras, un parteaguas: desde entonces los contactos aumentaron, y poco después llegó la primera canalización, en la que la Maestra le pidió permiso para tomar su materia y dar un mensaje.

Al preguntarle por qué era ella el canal, respondió que todo viene por acuerdo: «ella dice que nos elegimos mutuamente», y añadió que han compartido otras vidas y pertenecen a un mismo grupo kármico. Sobre el momento de la canalización dijo que es «como si me bajaran el interruptor»: no recuerda lo que se dice, pero vive ese tiempo como un sueño en el que acude con Madre Mileila y el Maestro Ritzua a aprender o a contemplar «donde ellos están, en sus templos».

Hay un detalle de esa entrevista que dice mucho del tono de la enseñanza. Fernanda contó que nunca olvidó algo que la Maestra le dijo una vez:

«Vienes a vivir una vida de humano y como tal debes vivirla, si tuvieras que haber vivido diferente, no estarías aquí».

Madre Mileila, según Fernanda Abundes en su entrevista con Geny Castell (hermandadblanca.org, 2016)

Fernanda siguió estudiando Derecho mientras canalizaba cada semana. No se consideraba especial, decía: todos venimos a aprender de maneras diferentes, y eso puede hacernos especiales, pero no mejores. Según la misma entrevista, además de Madre Mileila y el Maestro Ritzua, sus principales guías, había canalizado a otros Maestros, entre ellos Jesús, la Madre María, Morya, Kuthumi, Serapis Bey, Hilarión, Lanto, Djwhal Khul, Saint Germain, Lady Nada y Kwan Yin. Sus mensajes se firmaban con el lugar y la fecha: Puebla, México.

Madre Mileila y el Maestro Ritzua

Madre Mileila camina de la mano junto a una figura masculina hecha de luz blanca y dorada, que representa al Maestro Ritzua, en un jardín de columnas y rosas junto a un estanque al amanecer
Madre Mileila y el Maestro Ritzua, complementos que trabajan juntos por amor a la humanidad.

Madre Mileila no trabaja sola. Los textos la presentan siempre junto al Maestro Ritzua, a quien la ficha de 2016 llama Ritzua Rosenberg y define como su complemento divino. En el lenguaje de las enseñanzas de los Maestros, el complemento es la otra mitad de una misma tarea: dos seres que sirven juntos y equilibran cualidades distintas.

Fernanda Abundes los consideraba a ambos sus guías, aunque canalizaba más a menudo a la Madre. Explicaba que Madre Mileila «baja un poco más su energía» para que pueda recibirla con frecuencia, mientras que al Maestro Ritzua solo lo canalizaba una vez al mes por el desgaste que le suponía. Sus mensajes tienen otro color: hablan a menudo de «los sabios», del tiempo, de la voluntad que transforma el presente. En un mensaje compartido por ambos aparece una frase que podría resumir su enseñanza común:

«Para la mente existen los imposibles no obstante para la sabiduría sólo existe la palabra posible».

Mensajes del Maestro Ritzua y Madre Mileila, canalizado por Fernanda Abundes, «Sabiduría interior» (2017)

La ficha de 2016 cerraba con una imagen de los dos trabajando «por amor a la humanidad», conociendo la naturaleza de cada ser, «esencialmente amor y luz en busca de su camino», y dispuestos a guiarnos siempre que lo pidamos, porque el ser humano tiene toda la libertad para hacer, actuar y pedir. Esa insistencia en la libertad recorre todos sus textos.

De ese trabajo conjunto nació también un pequeño símbolo, HANM, que los textos atribuyen a Madre Mileila, al Maestro Ritzua y al Maestro Morya, recibido por Fernanda Abundes como una ayuda para serenar las emociones. Se proponía contemplarlo línea a línea en momentos de agitación, como «el símbolo de la paz, de la armonía, del amor, de los sentimientos equilibrados».

Qué enseñan los mensajes de Madre Mileila: respeto, dignidad y sueños

Si hubiera que elegir una palabra para Madre Mileila, sería respeto. Pero no un respeto de cortesía, sino algo más hondo. La ficha de 2016 lo explicaba así: respetar es observarse a uno mismo sin lastimarse, convivir con todo lo que nos rodea y reconocer «que todo ser tiene una conciencia y una memoria». Respetar, en esta enseñanza, empieza por dentro.

De ahí nace su consejo más repetido: no compararse. La comparación siempre encuentra algo en contra y nos degrada como seres. Y la razón que da es de una sencillez preciosa:

«Si la Fuente nunca nos compara nosotros tampoco deberíamos hacerlo».

Madre Mileila, según la presentación de Geny Castell en hermandadblanca.org (2016)

La segunda lección pendiente, según ese texto, es honrar los sueños. El mayor obstáculo es la mente, que siempre considera que todo es imposible y así nos impide crecer. En el mensaje «La felicidad no es una moneda al aire», la Maestra completa la idea con una ternura especial hacia quienes todavía no han llegado a lo que buscan: nadie nos enseñó que nuestros intentos ya son logros, dice, y recuerda que también el que intenta ha luchado, y el que sigue intentando, a pesar de su inseguridad, de su cansancio y de su enojo, es aún más fuerte.

Para Madre Mileila la vida humana no es un obstáculo para la evolución, sino su escuela. La ficha de 2016 lo decía con todas las letras: es en el diario existir donde se aprende, enfrentando las emociones que nos hacen caer y levantarnos, equivocándonos y subiendo peldaño a peldaño. Por eso su tono no es solemne. En sus mensajes hay humor, historias de niños, tazas de té, relojes y panes. La espiritualidad que propone se vive en la cocina y en la calle.

Hay también una idea muy suya sobre la felicidad: no depende de que el día salga soleado ni de que los demás nos traten bien. Mientras la hagamos depender de lo que viene de fuera, cualquier nube nos la quitará. Por eso pide algo que parece pequeño y es enorme: ser felices con, sin y a pesar de todo lo que ocurra. No como una consigna optimista, sino como una decisión que se renueva cada mañana. En otro mensaje lo dice con una imagen bonita: cuando el cambio es interno, aunque se atraviese la noche más oscura, basta dar un paso con un poco de esperanza para que se ilumine lo que ni siquiera se podía ver.

La palabra que crea y la palabra que hiere

Una madre habla con calma a su hijo adolescente en la mesa de la cocina al atardecer, con dos tazas de té, mientras ondas suaves de luz dorada acompañan sus palabras
La palabra dicha con verdad y con bondad puede reparar lo que una discusión había roto.

El corazón de la enseñanza de Madre Mileila es la fuerza del pensamiento y de la palabra. La ficha de 2016 lo resumía así: cada palabra que sale de nuestros labios o que se forma en nuestra mente crea una realidad que nos afecta a nosotros y también a los demás. Por eso la Maestra nos insta a usar el verbo de forma constructiva, a alejarnos de la crítica y de la expansión continua de lo negativo, y a emplear esa misma pasión para hablar de lo bello que perciben nuestros sentidos.

En octubre de 2016 dirigió un mensaje a México que empezaba precisamente por ahí:

«Sabemos que con una palabra podemos iniciar incluso una guerra entre los humanos o al mismo tiempo sentar la paz».

Madre Mileila, mensaje canalizado por Fernanda Abundes, «¿Ustedes qué van a hacer ahora con las palabras?» (2016)

El mensaje no pide cerrar los ojos ante lo que pasa. Pide algo más fino: no seguir repitiendo y alimentando lo que ya sabemos que ocurre, y hablar más de lo que verdaderamente buscamos. Si sabemos que necesitamos paz, hablemos de la paz que existe entre nosotros. Incluso propone, antes de dormir, dirigirse en silencio a la conciencia de quienes han perdido el rumbo para pedirles que piensen en los demás. Es una forma de oración por los que hacen daño, sin odio.

Por las mismas fechas, en «Ustedes son lo que piensan», dio la otra cara de la misma idea: lo que pensamos no se queda guardado como un secreto, sino que deja una huella en la energía que nos rodea y se percibe aunque no hablemos. «Ustedes son lo que piensan, incluyendo los temores», dice, y pregunta a continuación qué queremos proyectar hacia nuestra realidad.

La misma canalizadora recibió en 2017 un mensaje de la Maestra Lady Miriam titulado «Las palabras sanan y las palabras destruyen». Allí se precisa que la palabra sana cuando se dice con verdad y construye cuando habla con realidad. No basta con decir cosas agradables: la palabra que cura es la que es a la vez verdadera y bondadosa.

Una enseñanza antigua

Esta insistencia en la palabra une a Madre Mileila con una enseñanza mucho más antigua. El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, dedicó páginas muy claras al poder del lenguaje en el Tratado sobre Magia Blanca, y no hace falta mezclar las dos fuentes para ver que hablan de lo mismo:

«El lenguaje revela, y el correcto lenguaje puede crear una forma que encierre un propósito benéfico, así como el lenguaje incorrecto puede crear una forma que tenga un objetivo maligno».

El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Tratado sobre Magia Blanca

El Tibetano añade que solo a medida que se reduce el caudal de palabras habladas y se cultiva el silencio se siente el poder de la Palabra, y en otro lugar del mismo libro pide a sus estudiantes vigilar sus palabras y no ocuparse de habladurías, críticas o insinuaciones. Son dos lenguajes muy distintos, uno sobrio y otro maternal, que coinciden en algo esencial: hablar es crear, y lo que creamos con la voz vuelve a nosotros.

La gratitud y el Magno: aprender a recibir

Un anciano sabio de barba blanca entrega una gran hogaza de pan caliente a un niño que la recibe con las manos abiertas en la calle de una aldea antigua al amanecer
En la parábola de Madre Mileila, el niño aprende a abrir las manos para recibir algo más grande.

Madre Mileila llama a Dios «el Magno», «el Todo», «el gran sabio». No lo presenta como un juez lejano, sino como alguien que escucha y que siempre pregunta lo mismo. En el mensaje «Todo lo intransformable se transforma» cuenta que cada mañana, al ver la luz del sol, el Magno nos dice que es el momento de hacer la oferta y nos pregunta: «¿qué quieres para hoy?». Y la mente, en lugar de contestar, empieza a recordar todo lo que no tuvo ayer y lo mucho que ha sufrido. El Magno no preguntó cuánto has sufrido, dice la Maestra; preguntó qué quieres para hoy.

Para enseñar la gratitud contó una historia muy sencilla. Un niño con hambre solo pedía una rebanada de pan, y el gran sabio se la daba cada día. Al cabo de una semana, el niño se acostumbró tanto que dejó de agradecer y hasta olvidó pedir. Al octavo día el pan no llegó, y el niño, molesto, preguntó dónde estaba. Pero la ausencia no era un castigo: era la manera de que abriera las manos, porque lo que venía ya no cabía en las manos juntas. Llegó una gran pieza de pan, y desde entonces el niño agradece cada día. La Maestra lo resume así: el Magno nunca genera castigos, solo aprendizajes.

En otro mensaje, «El agradecimiento y el arte de ser feliz», insiste en algo que se olvida a menudo: agradecernos a nosotros mismos. La rutina hace que todo lo que hacemos nos parezca automático, y perdemos el asombro ante nuestro propio esfuerzo.

«Deben de dejar de ver lo cotidiano como simple y transformarlo en extraordinario».

Madre Mileila, mensaje canalizado por Fernanda Abundes, «El agradecimiento y el arte de ser feliz» (2017)

Y en «El Magno escribió…» propone un gesto sencillo para la mañana: aunque la lista de peticiones esté vacía, poder despertar y decir un día «Hoy todo está bien». No por resignación, sino porque también merece la pena contar las veces que hemos reído.

La mente, la duda y el reloj que avanzaba al revés

En un taller lleno de relojes detenidos, un niño señala con asombro el único reloj que sigue en marcha mientras su padre lo mira, bajo un cielo atravesado por un asteroide
El reloj que avanzaba al revés: una oportunidad para rectificar antes de seguir adelante.

Muchos mensajes de Madre Mileila hablan de la mente. No la desprecia: la llama fascinante y dice que, como aliada, es nuestra mejor amiga. El problema llega cuando se convierte en enemiga y decide de antemano qué es posible y qué no. Por eso distingue entre la mente, educada desde fuera desde que nacemos, y la conciencia del alma, que crece por dentro. Cuando chocan, vivimos en lucha con nosotros mismos y con los demás.

De esa distinción sale una de sus enseñanzas más útiles para la convivencia, en el mensaje «La estrategia de la conciencia»: no vivir para acabar con las verdades de otros ni para imponer las nuestras. «La verdad es de quien la piensa, la realidad es la que todos vivimos», dice, y concluye que todos los cambios trascendentes son desde dentro. Intentar cambiar el pensamiento de los demás es una batalla perdida; cambiar la manera en que vemos su realidad es la batalla ganada.

Sobre la duda habló en octubre de 2016. Dudamos porque tememos el pasado, porque no sabemos qué traerá el futuro y porque no sentimos seguro el presente. Podemos dudar de las circunstancias, de los demás y del tiempo, dice, pero hay una duda que no deberíamos permitirnos:

«Nunca duden de ustedes y de la capacidad para transformar todo aquello que ustedes realmente necesiten».

Madre Mileila, mensaje canalizado por Fernanda Abundes, «Hablaremos de la duda» (2016)

Y para enseñar que siempre es posible empezar de nuevo, contó la historia de un reloj. En un mundo donde todos los relojes se habían estropeado al paso de un asteroide, solo uno seguía funcionando, pero sus manecillas giraban al revés. El padre dijo que tampoco servía. El hijo vio otra cosa: una oportunidad. No para que volviera lo que ya se había roto ni quienes ya se habían ido, sino para rectificar antes de seguir avanzando, llevando consigo la fuerza de los que se fueron y dejando atrás lo que no sirve, como no decir la verdad o quejarse de todo. La Maestra cierra la historia preguntándonos si no tenemos también nosotros la oportunidad de hacer una pausa y decidir qué sí y qué no para el segundo que sigue a este.

En la misma línea, en 2017 habló de «aprender a reiniciarse»: aceptar lo que vivimos y nuestras propias limitaciones, pero cambiar la manera de mirarlo. Reiniciar, dice, es volver a estructurar nuestro pensamiento cuando la forma en que veníamos pensando ya no encuentra salida.

Las cualidades de Madre Mileila

Sin rayos ni templos con nombre, lo que define a Madre Mileila es el tono de su presencia. Estas son las cualidades que se repiten en sus mensajes y en lo que cuentan de ella quienes los recibieron:

  • Respeto: hacia uno mismo, hacia los demás y hacia todo ser, que tiene conciencia y memoria.
  • Dignidad: no degradarse comparándose con nada ni con nadie.
  • Palabra consciente: hablar para construir, con verdad y con bondad.
  • Gratitud: transformar lo cotidiano en extraordinario y agradecerse el propio esfuerzo.
  • Confianza: no dudar de la propia capacidad de transformar.
  • Libertad: cada uno es libre de hacer, actuar y pedir; ningún camino se impone.
  • Ternura maternal: corregir sin humillar, acompañar sin quitar responsabilidad.
  • Alegría: la vida humana como escuela, no como castigo.

Fernanda Abundes resumió esa libertad con una frase de la Maestra sobre los distintos caminos espirituales: «no importa cual sea el camino siempre y cuando exista la libertad y te conduzca a conocerte a ti mismo». Es una forma muy maternal de ver la diversidad espiritual. Cada hijo aprende a su manera, y la madre no le pide a ninguno que se parezca a sus hermanos.

Madre Mileila junto a Madre María, Kwan Yin y Lady Nada

Los mensajes de Madre Mileila no la sitúan en una jerarquía concreta ni detallan su relación con otros Maestros, más allá del Maestro Ritzua y del símbolo recibido con el Maestro Morya. Pero quien lee sus textos reconoce enseguida un aire de familia con otras presencias femeninas que esta web honra desde hace años. No es una afiliación, es una afinidad de corazón.

Con la Madre María comparte el título de Madre y la manera de acompañar: una ternura que no se aparta del dolor de sus hijos y que, a la vez, los empuja a ponerse en camino. Con Kwan Yin, la que escucha los lamentos del mundo, comparte la compasión sin juicio, la convicción de que nadie castiga y de que todo dolor puede convertirse en aprendizaje. Con Lady Nada, Maestra del amor que sirve, comparte la atención a la vida emocional y la idea de que el amor verdadero no anula a nadie. Curiosamente, Fernanda Abundes canalizó también un mensaje de Lady Nada sobre la vida emocional de los seres humanos.

Y con todos los Maestros de la Gran Hermandad Blanca comparte lo esencial: el servicio por amor a la humanidad y el respeto a la libertad de cada ser. Si quieres conocer el conjunto, puedes empezar por quiénes son los Maestros Ascendidos y por los siete Chohanes de los rayos.

Cómo acercarte a Madre Mileila: práctica y oración

Una mujer medita con los ojos cerrados y la mano sobre el corazón en un balcón lleno de geranios, con un cuaderno abierto y una taza de té, frente a una ciudad y un volcán al amanecer
Un momento de gratitud e intención al empezar el día, en la línea de los mensajes de Madre Mileila.

La presentación de 2016 terminaba con una invitación muy breve: «Invócala y Madre Mileila está ahí, quien feliz acude al encuentro y a cada maravilloso reencuentro». No hacen falta fórmulas complicadas. Te proponemos una práctica de unos diez minutos, construida con las ideas de sus propios mensajes, que puedes hacer al empezar el día.

Una práctica de diez minutos

  1. Llega al instante. Siéntate en un lugar tranquilo, respira despacio unas cuantas veces y deja que el cuerpo se afloje. Madre Mileila recuerda que el instante no se puede medir: no tengas prisa.
  2. Llámala. Con una mano sobre el corazón, dile su nombre interiormente y pídele que te acompañe. No hace falta verla ni sentir nada especial.
  3. Agradécete. Recuerda algo que hiciste ayer con esfuerzo, aunque nadie lo notara, y date las gracias. Después agradece una cosa sencilla del día que empieza.
  4. Responde a la pregunta. Escucha la pregunta del Magno, «¿qué quieres para hoy?», y contéstala con una frase breve y positiva. Si quieres, escríbela en un cuaderno.
  5. Revisa tu palabra. Piensa en una conversación que tendrás hoy y decide cómo quieres hablar en ella: con verdad, con bondad, sin compararte ni comparar.
  6. Despídete con un gesto. Termina con unos segundos de silencio y, durante el día, cumple un pequeño acto de respeto hacia ti o hacia otra persona.

Una oración a Madre Mileila

No conocemos ninguna oración que Madre Mileila haya dictado. La que sigue es una propuesta nuestra, escrita a partir de sus enseñanzas, para quien quiera decirle algo con palabras:

Madre Mileila, gracias por este instante. Enséñame a respetarme sin compararme, a honrar los sueños que llevo dentro y a no dudar de mi capacidad de transformar lo que necesito. Que mis palabras construyan y no hieran, que digan la verdad con bondad. Ayúdame a ver lo extraordinario en lo cotidiano y a vivir esta vida humana con alegría. Hoy todo está bien. Así sea.

Señales de que vamos bien

  • Nos comparamos menos y nos hablamos con más respeto.
  • Pensamos un poco antes de hablar, sobre todo cuando estamos dolidos.
  • Agradecemos cosas pequeñas que antes nos pasaban desapercibidas.
  • Dejamos de repetir las malas noticias como si fueran nuestras.
  • Intentamos de nuevo sin castigarnos por lo que no salió.

Una madre que deja libres a sus hijos

Madre Mileila insiste en la libertad y en la responsabilidad de cada uno sobre su propia vida. Su presencia se reconoce por los frutos: más respeto, más serenidad, palabras más limpias. Si un mensaje, venga de donde venga, nos llena de miedo, nos hace sentir superiores o nos aleja de los demás, conviene soltarlo con calma. Y si atraviesas un momento difícil de salud física o emocional, la oración y la meditación pueden acompañarte, pero no sustituyen la ayuda de un profesional de la salud: búscala sin dudarlo, y reza también, si lo sientes, mientras lo haces.

Preguntas frecuentes sobre Madre Mileila

¿Quién es la Maestra Madre Mileila?

Es una Maestra Ascendida conocida a través de la canalización contemporánea en español, sobre todo por medio de Fernanda Abundes, de Puebla (México). Trabaja junto a su complemento divino, el Maestro Ritzua, y su enseñanza gira en torno al respeto a uno mismo y a los demás, el poder creador de la palabra, la gratitud y la alegría de vivir la vida humana.

¿Quién canaliza a Madre Mileila?

Su principal canal es Fernanda Abundes, una joven mexicana de Puebla que la reconoce como su guía desde la infancia. Entre 2016 y 2017 esta web publicó varios mensajes suyos y una entrevista en la que contaba cómo empezó a canalizarla. Ella misma decía que la Maestra tiene otros contactos, aunque no sabía cuántos ni dónde.

¿Quién es el Maestro Ritzua?

Es el complemento divino de Madre Mileila. La presentación publicada aquí en 2016 lo llama Maestro Ritzua Rosenberg. Fernanda Abundes lo consideraba también su guía y lo canalizaba con menos frecuencia, más o menos una vez al mes. Sus mensajes hablan sobre todo de la sabiduría, del tiempo y de la voluntad que transforma el presente.

¿Qué enseñan los mensajes de Madre Mileila?

Enseñan a respetarse sin compararse, a honrar los propios sueños, a usar la palabra para construir y no para herir, a agradecer lo cotidiano y a no dudar de la propia capacidad de transformar. También insisten en que la vida humana, con sus caídas y aprendizajes, es el lugar donde crecemos, y en que nadie castiga: todo puede convertirse en aprendizaje.

¿Cuál es el rayo de Madre Mileila?

Los mensajes publicados de Madre Mileila no le asignan ningún rayo, color ni retiro con nombre, y por respeto a la fuente preferimos no inventarlo. Lo que sí define con claridad su presencia son sus cualidades: respeto, dignidad, palabra consciente, gratitud y ternura maternal.

¿Madre Mileila aparece en la teosofía o en los libros de Alice A. Bailey?

No. Madre Mileila no aparece en los textos de la teosofía, ni en las enseñanzas del Maestro Tibetano transmitidas por Alice A. Bailey, ni en las listas clásicas de la actividad YO SOY o de The Summit Lighthouse. Es una figura de la canalización contemporánea en español. Su enseñanza sobre la palabra, sin embargo, coincide con lo que el Tibetano escribió sobre el poder del lenguaje.

¿Existe una oración a Madre Mileila?

No conocemos ninguna oración dictada por ella. En esta guía ofrecemos una oración sencilla escrita a partir de sus enseñanzas, que pide respeto sin comparación, palabras que construyan, gratitud por lo cotidiano y confianza en la propia capacidad de transformar. Cualquier palabra sincera dirigida a ella sirve: la presentación de 2016 decía que, si la invocas, acude feliz al encuentro.

¿Cómo conectar con Madre Mileila?

Con un momento de silencio, una mano sobre el corazón y su nombre pronunciado interiormente. Después, agradeciéndote algo, respondiendo a la pregunta del Magno sobre qué quieres para hoy y decidiendo cómo vas a hablar en las conversaciones del día. La conexión con ella se reconoce en los frutos: más respeto, menos comparación y palabras más limpias.

Continúa tu recorrido

Y el resto de Maestros de la Hermandad: El Morya, Kuthumi, Saint Germain, Hilarión, Serapis Bey, Lady Portia, Djwhal Khul, Sanat Kumara.

Para leer en la Biblioteca

El Tratado sobre Magia Blanca, donde el Tibetano habla del poder de la palabra y del silencio, se puede descargar en la sección de libros del Tibetano. Si te atrae la palabra consciente, también te ayudará la Gran Invocación, una oración para toda la humanidad. Hay muchos más textos en la Biblioteca.

Fuentes de esta guía

Esta guía se apoya en los textos de Madre Mileila y del Maestro Ritzua que publicamos en esta web entre 2016 y 2017, casi todos recibidos por Fernanda Abundes y editados por Geny Castell, y en un libro del Tibetano para la enseñanza sobre la palabra:

  • Geny Castell, «¿Quién es la Maestra Ascendida Madre Mileila?», hermandadblanca.org, 20 de febrero de 2016: presentación de Madre Mileila y del Maestro Ritzua Rosenberg.
  • Geny Castell, «Entrevista a Fernanda Abundes, canalizadora de Madre Mileila, Maestro Ritzua y otros Ascendidos Maestros», hermandadblanca.org, 23 de octubre de 2016.
  • Madre Mileila, mensajes canalizados por Fernanda Abundes (Puebla, México), publicados en hermandadblanca.org: «Genera un cambio de conciencia» (2016), «La felicidad no es una moneda al aire» (2016), «Todo lo intransformable se transforma» (2016), «Una historia para reflexionar» (2016), «El Magno escribió…» (2016), «Hablaremos de la duda» (2016), «¿Ustedes qué van a hacer ahora con las palabras?» (2016), «Ustedes son lo que piensan» (2016), «La estrategia de la conciencia» (2016), «El reloj que avanzaba al revés» (2017), «El agradecimiento y el arte de ser feliz» (2017), «Aprender a reiniciarse» (2017).
  • Maestro Ritzua y Madre Mileila, «Sabiduría interior», canalizado por Fernanda Abundes (2017); Geny Castell, «HANM, el símbolo que equilibra las emociones: Madre Mileila» (2016); Maestra Lady Miriam, «Las palabras sanan y las palabras destruyen», canalizado por Fernanda Abundes (2017).
  • El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Tratado sobre Magia Blanca, pasaje sobre el sonido y el poder de la palabra.

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📅 Última revisión: 18 de octubre de 2026 por Celia Montoya Revisado

2 comentarios

  1. Asi como esta Maestra Ascendida hay muchos ya en la Jerarquia Espiritual que ayudan a este Planeta aun en un cuerpoo Fisico pero que su Escencia o vibracion es de Maestros Ascendidos o de Arcangelinas y que junto a nosotros para la evolucion del Planeta Tierra.
    Las Jerarquias Espirituales tambien van cambiando o evolucionando como lo hacemos nosotros es decir
    una Arcangelina puede con el tiempo a ser Maestra Ascendida por el "trabajo" que ella realice ellos tambien tienen un continuo avance por eso con el movimiento ascendente cocnoceremos mas y mas Maestros Ascendidos y Seres para iluminar a este bello Planeta y la Humanidad.

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