Benjamin Radford – El gusano mongol de la muerte: la leyenda del desierto de Gobi

Suena como una criatura fantástica y letal que quizá pueda ser encontrada en alguna novela de ciencia ficción de los años 1950 (o en una serie de televisión), pero algunas personas creen que esta criatura alargada y asesina con apariencia de gusano, llamada Gusano Mongol de la Muerte, habita en el desierto de Gobi.

De acuerdo al libro del biólogo británico Karl Shuker, “The Unexplained: An Illustrated Guide to the World´s Paranormal Mysteries”, (en español: Lo Inexplicable: Una Guía Ilustrada de los Misterios Paranormales del Mundo), del 2002: “Una de las criaturas más sensacionales del mundo puede habitar en las arenas del sur del desierto de Gobi. Se cree que se asemeja a un largo gusano gordo, de hasta un metro (3 pies) de largo y de color rojo oscuro, con extremos puntiagudos. Pasa la mayoría del tiempo escondido bajo las arenas del desierto, pero cuando se detecta descansando en su superficie, es esquivado por los locales.”

Según la leyenda, el temido Gusano Mongol de la Muerte (llamado por los locales como olgoi-khorkhoi, que se traduce en “gusano de intestino largo”), honra su nombre. Puede matar de muchas maneras aterradoras, incluyendo inyectar un veneno corrosivo que es letal para cualquier cosa que toque, y si esto no es suficiente, también se dice que es capaz de electrocutar a sus víctimas desde lejos. Raramente se ha visto y nunca ha sido fotografiado. Es mencionado en un libro de 1926, escrito por el paleontólogo Roy Chapman Andrews, quien no cree en la existencia del animal, mas comparte las historias del gusano que circulan por Mongolia.

Buscando al gusano de la muerte

A pesar del nombre de la aterradora criatura (no lo llaman el Gusano Mongol de la Felicidad, después de todo), muchos exploradores intrépidos se han sumergido en el desierto de Gobi en busca de la bestia. Numerosas expediciones se han hecho a través de los años; tanto por investigadores independientes como por la unión de programas de televisión. Sin importar la intensidad de la investigaciones, de las entrevistas a testigos, e incluso la colocación de trampas para la bestia, todos han regresado con las manos vacías.

Muchos de los que creen en la criatura saben que no hay evidencia concreta de su existencia, pero aseguran que sus leyendas e historias deben tener alguna base en la verdad histórica. Las descripciones (mayormente de historias de segunda y tercera mano) de diferentes sitios y épocas son demasiado similares, haciéndoles creer que son reportes de avistamientos independientes y reales.

Desde un punto de visto folclórico, sin embargo, esto es una simple señal de que las leyendas e historias del Gusano de la Muerte se han esparcido por la región, como suele suceder mediante el intercambio comercial y los viajes. Muchas personas alrededor del mundo pueden ofrecer descripciones parecidas de dragones, sirenas y otras criaturas fantásticas presuntamente inexistentes; no producto de una experiencia personal, sino por haber escuchado de ellos por otros.

Así que, ¿hay un animal real detrás de estas historias y leyendas? Parece cuestionable. Comparado con el Pie Grande de América del Norte o el Yeti del Himalaya, de los cuales se tienen docenas o cientas de huellas y fotografías, por ejemplo; no hay evidencia de la existencia del Gusano de la Muerte. Además, no se ha encontrado ninguno vivo o muerto. Cada otra criatura conocida que existe ha dejado atrás un cuerpo muerto o un esqueleto. De hecho, el desierto de Gobi hubiera seguramente preservado la carcasa del animal, por la escasez de depredadores y los vientos calientes del desierto que retarda la descomposición. Los habitantes del Gobi saben del interés global por su monstruo misterioso, así como las ofertas de recompensas por una de esas criaturas, viva o muerte; por lo que si alguna fuese hallada, sin dudas saldría a la luz pública.

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Leyendas y evidencia

Una perspectiva zoológica puede ayudarnos a distinguir la realidad de la ficción en la leyenda del Gusano Asesino Mongol. Para comenzar, no deberíamos ser engañados por el “gusano” en su nombre; esa es una traducción al español del inglés. La criatura, si es que existente en el inhóspito desierto del Gobi, puede no ser un gusano suave y de carne; en cambio, es probable que sea un tipo de serpiente o lagarto sin patas. Esto también significa que sería un animal vertebrado con una espina que sería presuntamente encontrada por los investigadores.

Una variedad de explicaciones se han formulado relacionadas con el animal, incluyendo que quizá sea una especie de serpiente mal identificada o sin identificar. Entre los investigadores, el autor Richard Freeman afirma que es posible que el Gusano Mongol de la Muerte no exista, y que la creencia se base en el avistamiento de un tipo de reptil sin extremidades conocido como gusano lagarto, o un tipo de serpiente boa de arena.

Claro, no todas las características del gusano lagarto o de la boa de arena coinciden a la perfección con el Gusano de la Muerte: por ejemplo, las serpientes de tierra no pueden liberar choques eléctricos mortales (como una anguila eléctrica, que en realidad son peces). De esa manera, solo unas cuantas serpientes venenosas (sobre todo cobras y víboras) pueden escupir veneno, lo que puede generar daño y pérdida de la visión. No obstante, estas características provienen de mitos e historias (algunas incluso aseguran que el veneno del Gusano de la Muerte puede corroer el metal instantáneamente, lo que es físicamente imposible), y no de evidencia sólida. Con cualidades hechas para la exageración encontradas en rumores, leyendas y folclor, el gusano lagarto o la serpiente de arena parecen los candidatos más probables.

Es claramente posible que el Gusano Mongol de la Muerte exista, teniendo que haber más de uno para sustentar lo que los biólogos llaman población reproductora, como decenas o cientos de miles de ellos. Tal vez la semana que viene, el mes próximo, o el otro año sea encontrada esta extraña criatura y examinada por los científicos. Hasta entonces, prevalece el informe de Roy Chapman Andrew de hace casi un siglo: la criatura es solo una leyenda.

Traducido por: Diana Martínez, redactora y traductora en la gran familia hermandadblanca.org 

Canalizado por: Benjamin Radford.

Página original: https://www.livescience.com/46450-mongolian-death-worm.html

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