Energías Femeninas: Entrando en contacto y conversando con el lado Yin de nuestra humanidad

Lucas María
Lucas María

energías femeninas y masculinas

«El corazón de un ser humano no es diferente del alma del cielo y de la tierra. En su práctica debe mantener siempre en sus pensamientos la interacción de los cielos y la tierra, el agua y el fuego, el Yin y el Yang.»

– Morihei Ueshiba

En este artículo vamos a hablar sobre las energías femeninas en todos nosotros.

Nuestra identidad está definida, entre otras cosas, por la energía que nos atraviesa, y la energía que producimos. Y en cada uno de nosotros, sea hombre o mujer, la polaridad de energías femeninas y energías masculinas se encuentra presente y actúa todo el tiempo. Este es el concepto taoísta del Yin y Yang. Lo que hace la diferencia entre nosotros es cuáles sean las energías predominantes.

Dicho esto, si para nuestra búsqueda personal es fundamental llegar a conocernos a nosotros mismos, debemos también entrar en contacto con las energías femeninas (Yin) que se encuentran dentro nuestro.

Es por eso que en este artículo veremos qué son las energías femeninas, cuáles son los comportamientos que la rigen, y cómo podemos entrar más en contacto y potenciarlas para una mayor expresión de nuestra sensibilidad.

Energías Femeninas y Masculinas

La dualidad nos caracteriza, de la misma manera que caracteriza todo lo que experimentamos del universo. Pero las energías femeninas y masculinas son complementarias, pues son parte de una unidad que aporta un equilibrio natural y necesario.

Este equilibrio no es estático, sino que presenta un continuo dinamismo. Cambia, muta y se redistribuye constantemente. Sin embargo, en la medida en que transcurre el tiempo, tendemos a favorecer y reforzar una de las dos caras de la moneda. Es normal.

Pero cuando en una polaridad una de las dos partes se impone ante la otra, es natural que se produzca un desbalance en el todo. La otra parte queda ahogada, y es ahí cuando se hace necesario alimentarla para establecer nuevamente un equilibrio.

En las energías femeninas y masculinas, son las segundas las que poseen una naturaleza más de conquista, de imposición y ordenamiento, y es normal que muchas veces dejemos que se impongan en nosotros y las energías femeninas queden opacadas. Pero ese desequilibrio y la falta de un Yin sólido genera también un vacío que el Yang por sí sólo no puede llenar. La falta de complementariedad. La des – integración.

Proteger y desarrollar nuestra energía femenina, nuestro Yin, es entonces una cuestión de equilibrio, y por lo tanto de salud.

 

Las energías femeninas en nosotros

Como dijimos anteriormente, tanto el Yin (energías femeninas) como el Yang (energías masculinas) favorecen un tipo de “personalidad opuesta” en nuestros comportamientos. Por lo tanto, son más fáciles de identificar en contraposición que de manera aislada.

Mientras que la dureza, la fuerza, el enfoque y la confianza pueden relacionarse con el Yang, las energías femeninas poseen más un toque de presencia y conexión. Los sentimientos son una parte fundamental de estas energías. Experimentar las sensaciones, la sensibilidad y la empatía son características que se relacionan con el Yin en nosotros. La idea de energía, el fluir, y el contacto y apertura con la naturaleza pertenecen también a las energías femeninas. Y son también las primeras en escasear en nuestra vida cotidiana.
La idea de que expresar sentimientos es señal de debilidad es el resultado de una imposición del Yang, que no siempre es autoimpuesta.

El mundo de hoy está orientado más a la producción y el Hacer (Yang), en detrimento del autodescubrimiento y el Ser (Yin). Mientras el Yang analiza,  estudia y planea, el Yin sintetiza, intuye y siente. La flexibilidad, el desarrollo interior y la receptividad en nosotros está regido por el Yin, por nuestras energías femeninas.

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energías femeninas en el arte

Las energías femeninas en el arte

De la misma manera, el arte como canal fundamental y espiritual de expresión está asentado en el Yin. Dentro de las energías femeninas nos encontramos con la creatividad, las emociones y los sueños.

El arte puro es, entonces, una actividad exclusiva del Yin. Aunque esto no hace que el Yang no encuentre su manera de imponerse nuevamente en este aspecto también. Cuando el arte es cuestión de una batalla de egos, cuando lo importante es demostrar mi valía y mi talento, y la expresión en sí pasa a un segundo plano, entonces, las energías femeninas en nosotros están nuevamente siendo víctimas de un desequilibrio en favor del Yang.

El silencio, la quietud y la paciencia son también cualidades que el Yin posee, y de esa manera la conexión que podamos establecer con nuestra consciencia.

Para que el arte sea puro nada debe interponerse en la expresión, de la que uno es sólo un instrumento. Pues la expresión artística no es sobre nosotros mismos, sino sobre algo más grande que uno, algo que nos trasciende y nos resignifica.

Las energías femeninas en nuestro día a día

Así mismo, las energías femeninas rigen también todo aquello que implique la acción de lo lúdico en nosotros. Esta conexión con el juego, la diversión y el desarrollo expresa y fortalece la expresión.

La fascinación con la espontaneidad y la resistencia al arrutinamiento y estructuración son características que también pertenecen a nuestro Yin. La exploración de uno mismo, la vivencia abierta de la sexualidad y los placeres también corresponden a las energías femeninas en nosotros.

Sin embargo, no deben creer con todo lo que estamos hablando que el Yang arruina todo lo que toca. Sólo que está relacionado con otro tipo de características.

El Yang favorece el movimiento y la vida de aventuras. La técnica y la construcción son cuestiones que están arraigadas en las energías masculinas fundamentales. La búsqueda del progreso, y el estudio y análisis de todo lo que nos rodea encuentra también su centro en nuestro Yang. Sólo que muchas veces anteponemos nuestro progreso y nuestro avance intelectual al desarrollo y conexión con nuestra esencia y a nuestro avance emocional.

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polaridad en energías femeninas y masculinas

Trabajando nuestras energías femeninas

Afortunadamente, mucho puede hacerse para equilibrar la balanza en favor del Yin. Pero para hacerlo es muy probable que tengamos que hacernos de un tiempo para romper con aquellos comportamientos que venimos repitiendo constantemente.

Reflexiona. Muchas veces, acostumbrados a correr de una actividad a la otra perdemos de vista la importancia de observar en nuestro interior los pensamientos y las emociones que hacen presencia. Esa desconexión es uno de los principales causantes del desequilibrio. Apunta la mira hacia adentro y conecta contigo mismo. MEDITA.

Exprésate. Muévete, canta, pinta, encuentra la manera de dejarte poseer por tus sentimientos y obsérvate. La acción de las energías femeninas pueden hacer que te encuentres bailando solo en medio de tu sala de estar. Llora. Fluye con eso que sientes, conócete, compréndete y perdónate.

Vé a la naturaleza. Generar un entorno positivo para el desarrollo de las energías femeninas es una gran opción cuando sientes que no puedes despegarte de tu rutina. Por eso, entrar en contacto con la naturaleza y pasar un tiempo contemplando sus maravillas puede ayudarte a conseguir ese equilibrio que tanto ansías.

Valora la espontaneidad y los juegos. Encuentra un momento para dar rienda suelta al niño o niña que llevas dentro. Así, podrás desarrollar tus energías femeninas mientras pasas un momento divertido, sólo o en compañía.

Escribe. Una de las expresiones que más ayuda a calmar nuestra psiquis es la escritura. Por eso, toma un lápiz y un papel, y plasma tus pensamientos escribiendo lo que te venga a la mente. No es necesario que lleves un diario, aunque si te atreves, es una práctica que también puede traerte muchos beneficios.

Buscar el equilibrio no es una práctica fácil, pero es importante. Puedes tranquilamente vivir sin alcanzar el balance en tu polaridad y encontrarte en conflicto toda tu vida.

O puedes realizar el trabajo, y esforzarte por alcanzar el estado natural de tu mente y tu cuerpo, y que todo lo demás sea un resultado y una manifestación de tu equilibrio.

AUTOR: Lucas, redactor y traductor de la gran familia de hermandadblanca.org

FUENTES:

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