Geometría Sagrada: Conociendo el Principio presente en el diseño de toda la naturaleza, el Universo y nosotros mismos

geometría sagrada

La geometría sagrada está en todos nosotros, como en todo lo que nos rodea. La naturaleza, y nosotros como parte de ella, somos desarrollados y evolucionamos respetando los mismos patrones de diseño que vemos impresos en todo lo demás. 

El cerebro de una abeja contiene el 0,00001% de células nerviosas que encontramos en los seres humanos. Sin embargo, tienen la capacidad de construir un panal geométricamente perfecto para anidar sus crías. También podemos encontrar patrones de la geometría sagrada en el cuerpo escamado de los peces, los templos antiguos, el cerebro humano y la disposición y morfología de los astros en el espacio.

Desde tiempos inmemoriales, estos patrones han estado a la vista y nos hemos sentido atraídos con ellos. Sin embargo, la geometría sagrada va mucho más allá de la fascinación de nuestra vista, y se nos presenta como una terapia que nos permite entrar en armonía con nuestros esos mismos patrones que nos conforman.

Quédate con nosotros mientras damos un paseo sobre las consideraciones de la geometría sagrada, y vemos cómo podemos incorporarla a nuestra vida.

Qué es la Geometría Sagrada

Es importante entender que la Geometría Sagrada es la base de la Creación. Y como tal, la participación de estos patrones le dan la forma al Universo. Es la ordenación inteligente del mismo. De esa manera, nosotros mismos y todo lo que nos rodea se encuentra intrínsecamente regido por estas leyes matemáticas que trabajan nuestras proporciones, hermanándonos con todo lo presente en este mundo.

Así, volver a estas formas de la geometría sagrada es volver a entrar en contacto con nuestras bases existenciales, y de esa manera permitir que nuestro cuerpo se ordene nuevamente, y logremos el equilibrio mental y espiritual.

Cómo funciona la Geometría Sagrada

El principio de correspondencia es el que nos enseña que todo se encuentra alineado. Todo lo que observamos a nivel macroscópico, se repite de manera fractal en lo microscópico. Los patrones son los mismos. 

Así, la totalidad de la diversidad estructural que se encuentra presente en el Universo respeta siempre estos patrones de la geometría sagrada.

Actualmente, los patrones de formas que son reconocidos son siete:

  • El cubo, con 12 aristas, 6 caras cuadradas y 8 vértices. Este mismo representa el Secreto del Mundo Natural. La sabiduría de la Tierra, y todo lo que de ella ha sido generado.
  • El icosaedro, con 30 aristas, 20 caras en forma de triángulo y 12 vértices, que representa la Conciencia del Agua. La semilla de la vida y la energía masculina están representados en esta forma de la geometría sagrada.
  • El tetraedro, con 6 aristas, 4 caras en forma de triángulo y 4 vértices, y representa el Espíritu del Fuego Sagrado. Este mismo es símbolo de Sabiduría y Conocimiento.
  • El octaedro, con sus 12 aristas, sus 8 caras en forma de triángulo y 6 vértices, posee la forma de dos pirámides invertidas unidas en las bases. Este patrón geométrico representa al Aire, y es un símbolo de la Materia en Perfección por el Espíritu.
  • El Dodecaedro, con 30 aristas, 12 caras en forma de pentágono y 20 vértices, hace referencia al quinto elemento, el Éter, prana o chi. Es la energía que el Universo nos regala, y es considerado como la energía femenina, y la Forma Madre.

Estas primeras 5 formas de la Geometría Sagrada se corresponden con los cinco Sólidos Platónicos. Son cuerpos perfectos, donde las caras son polígonos regulares idénticos, y los vértices se corresponden entre sí.

Y luego tenemos:

  • El círculo, la forma geométrica más simple y quizás la más respetada entre los patrones de la geometría sagrada que se encuentran en la naturaleza. Esta figura representa la Eternidad, el Uno, lo que no presenta ni principio ni final, y que retorna constantemente en sí  mismo.
  • La espiral, representativa del Movimiento, el Dinamismo y el Desarrollo. Podemos encontrar dos tipos de espirales. La Espiral Dorada o Áurea, que se genera en un movimiento descendente, que es receptiva, femenina, con apertura para recibir; y la Espiral de Fibonacci, generada en un movimiento ascendente, que es proyectiva, masculina, y con apertura para dar y expandir su energía en todas direcciones.

La Geometría Sagrada en distintas culturas

Como dijimos anteriormente, los patrones morfológicos de todo lo que existe es objeto de nuestra fascinación desde el principio de los tiempos. Y para reconocer esto no hace falta más que observar la evidencia que nos han dejado las culturas antiguas.

La arquitectura es una de las artes donde más se puede ver esto. Por ejemplo, las pirámides y los templos del antiguo Egipto, tanto como los de los templos mayas, los Zigurat de la antigua Mesopotamia y el Tabernáculo hebreo.

A su vez, también encontramos patrones de la geometría sagrada en las culturas orientales. En la India y el Tibet, los mandalas son diagramas perfectos y psicogramas que constituyen imágenes espirituales. Estos nos invitan a un encuentro con nuestro Yo interior en la meditación.

Por otro lado, en las culturas tribales, las pinturas y el arte corporal están constituidos por símbolos que emplean las mismas formas y patrones de la geometría sagrada. De esta manera, el arte dibujado representan Estados del Alma, y también en sus danzas van describiendo movimientos simétricos que conectan su cuerpo con la naturaleza.

La evidencia es contundente, y la participación de estos patrones ha sido siempre fundamental a través de toda nuestra historia.

La Geometría Sagrada como terapia

Los patrones geométricos del Universo son también patrones que se repiten en nosotros mismos. En nuestros pensamientos, en nuestra energía, en nuestro cuerpo y en nuestras acciones. De esa manera, podemos volver a ellos para armonizarnos y encontrar el equilibrio que tantas veces se nos presenta como esquivo.

Primero debemos entender que somos una manifestación viva de la misma Geometría Sagrada, que se perpetua y evoluciona constantemente.

Entonces, esta forma de terapia buscara trabajar con símbolos y patrones geométricos que integran nuestro propio campo energético. Y de esa manera nos permite desbloquear la energía que se pueda encontrar estancada. Por lo tanto, puede liberarnos de patrones emocionales y mentales que nos desequilibran y afectan nuestro estado de salud.

Como ejercicio simple, podemos buscar una imagen de la Flor de la Vida, y colocarla en frente nuestro. Buscar una posición cómoda y lograr un estado de relajación respirando profundamente. Luego dejaremos que nuestros ojos recorran las líneas que conforman esa figura. Este patrón de la Geometría Sagrada armoniza y nos ayuda a incrementar nuestra conexión con la Conciencia del Universo, con la que poseemos una estrecha relación.

Conclusiones

La Geometría Sagrada nos habla de nuestros orígenes, de nuestra pertenencia al Cosmos, de nuestra participación en la Creación. Nos demuestra nuevamente que el Universo se encuentra reflejado en nuestra existencia y nos invita a hacerlo parte de nosotros. 

A menudo necesitamos recordar que hemos sido diseñados por la misma fuerza, la misma energía, que todo lo demás en la naturaleza. Y por lo tanto estamos conectados con la misma. Volver a ella es como volver a nuestro hogar.

Fortalece esta conexión, y verás cómo tu vida se equilibra y alinea con los designios del Universo

Los mismos principios son respetados por la existencia de todo lo que es. Tu existencia.

Conéctate, y encuentra tu equilibrio.

AUTOR: Lucas, redactor y traductor de la gran familia de hermandadblanca.org

FUENTES: 

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