La gran revolución interior

LA GRAN REVOLUCIÓN INTERIOR - hermandadblanca.org

Mensajes Canalizados de los Maestros de Luz

En portugués el original.

La humanidad camina hacia la mayor de las revoluciones que ocurrieron a lo largo de toda su historia. Una revolución tan grande que las más fértiles imaginaciones no logran vislumbrar.

Lenta y rápidamente está sucediendo en el planeta; puede parecer una contradicción, pero no lo es. El ser humano se encuentra en una gran revolución interior, donde las fuerzas del Gran Padre, de la Gran Madre y del Gran Hijo están actuando simultáneamente a fin de transformar, transmutar y liberar al hombre que hoy está preso y esclavizado a la vida en la materia más densa, al «juego» de las fuerzas más bajas, a las fuerzas materialistas y de destrucción.

A pesar de la existencia de muchas religiones, sectas, creencias y organizaciones místico-espiritualistas, las vidas humanas todavía se rigen por la materia más densa, por los bajos instintos y no por los patrones más elevados de la espiritualidad, del alma-espíritu en cada uno.

Hablan mucho de Dios, pero desconocen a Dios, se alejaron de él.

Hablan mucho de Cristo, pero no viven «el Cristo Interno» en el alma, ni viven vidas Crísticas!

¡Hablan de ecología, pero destruyen la naturaleza continuamente!

¡Hablan de justicia, pero explotan las clases más bajas!

¡Hablan de vida y quieren valorarla, pero matan diariamente a la vida!

Los patrones actuales de vida tienen que cambiar, la visión de una vida finita, reducida a un solo cuerpo físico es una idea tan absurda que nunca podría venir de la cabeza de un auténtico religioso, místico, espiritualista, filósofo o científico.

– ¿Pero dónde están los auténticos?

– Los verdaderos de cuerpo, mente, alma y espíritu?

– El paradigma de la vida y de la muerte será resuelto con más facilidad de lo que muchos juzgan.

La vida que hoy se vive en la Tierra no es normal y sí anormal. Esta no es la verdadera vida universal, es un tipo de vida hecha a imagen y semejanza de las personalidades de los hombres, no de Dios Padre-Madre!

El «juego» de intereses personales y mezquinos, la codicia por la riqueza fácil, los desequilibrios emocionales y mentales están haciendo que los cerebros no consigan aguantar más el impacto de tanta fuerza desequilibradora y destructora que los seres humanos producen continuamente, obligándolos a entrar en auténticos laberintos, de los cuales el alma sólo conseguirá salir a través de las «puertas de la muerte» del vehículo físico y, a veces, de una forma dramática e injusta.

Los valores tanto materiales como espirituales deben ser reevaluados y lo más urgente posible, sino el hombre acabará por destruir al hombre y al propio planeta.

Todos aquellos que tienen una conciencia de que la verdadera vida es eterna y conocen la evolución universal, aquellos que creen en la espiritualidad, en los Seres de Luz y en la vuelta de Cristo en cada uno, necesitan y deben unirse para ayudar en la sublimación y transformación de la humanidad y del propio planeta.

Todos los de Buena Voluntad -que anhelan por una vida superior en la que el Amor, la Paz, la Justicia, la Libertad, la Felicidad, la Fraternidad, la Sabiduría y la Luz estén en cada uno y en todos juntos, unidos, y la obligación de trabajar para la evolución de todos y de la propia Tierra.

El mundo está enfermo, la humanidad está muy mal. Si no os juntáis hoy, quizá mañana sea demasiado tarde y ahí vuestro arrepentimiento será muy grande.

Es necesario salir del conocimiento meramente intelectual y especulativo para la práctica, para la experiencia y la vivencia, porque sólo así cada uno alcanzará su sabiduría interior, que reside en el espíritu y en el alma, para entonces poder exteriorizarla a su alrededor.

La evolución universal es una unión permanente, una ayuda mutua; los que están más adelante ayudan a los que van más atrás, y éstos, a su vez, ayudan a los que están aún más atrás, así sucesivamente. Esta es la eterna Ley del Amor y del Servicio, sin ella no se llegará a ningún lado.

Hoy hablan mucho de Amor, pero éste no pasa, muchas veces, de una imagen intelectual y filosófica para designar deseos e intereses nada recomendados a un ser humano que se dice religioso o espiritualista.

Se especula mucho sobre mi venida, pero la mayoría no sabe que ya estoy presente en el mundo, no en la forma, sino en la Fuerza, en la Energía Crística. Hoy ya habito los Santuarios Cardiacos de millones de seres humanos y allí comulgamos en la misma Fuerza Crística, para así despertar y traer a la humanidad la Fuerza del Espíritu Santo, y ampliar aún más que se procesa hoy en todo el mundo, de forma silenciosa y casi anónima.

– Hermanos y compañeros en el Camino de la Luz Divina!

Es hora de volverse para dentro de vosotros y reencontrarme en vuestros corazones místicos, allí me encontraréis, y en vosotros, así como a través de vosotros, llegaré con más facilidad a todos los corazones de los hombres.

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Vamos a trabajar continuamente y sólo pararemos para descansar cuando la Tierra y su humanidad alcancen una vida digna en la cual cada uno es también Hijo de Dios-Padre-Madre!

Si escucháis a las religiones y organizaciones humanas decir que tienen «las llaves» de ese santuario interior donde la Fuerza Crística se encuentra, que ellas tienen el secreto para llegar a Cristo y que sólo lo revelarán a sus adeptos y afiliados, dudad, dudad siempre de ellas, porque ellas no estarán con Cristo. Hay muchas llaves para abrir los portales interiores; lo que importa es que ellos sean abiertos y yo pueda entrar en ti y tú en Mí, para juntos despertar la Fuerza Crística en todos los corazones místicos. No importa cuál es la «llave», cuál es la bandera que sostienes en las manos, es importante que sus portales interiores sean realmente abiertos de una manera justa y digna, para que dentro de ellos brille e irradie la Luz del Cristo Interno para ayudar a iluminar también los corazones, las mentes y las almas de los hombres.

Los hombres siempre quieren encadenarme a sus religiones y organizaciones como si yo fuera exclusivo de ellas, pero Cristo tiene que estar en todo y en todos. Cristo no puede ser prisionero de fórmulas humanas que poco o nada han hecho por la humanidad y la Tierra. Cristo es libre y sólo un ser libre puede liberar a quien está prisionero. Quieren aprisionarme en mil fórmulas creadas por los cerebros de los hombres, pero es pura ilusión. Esta vez no aprisionarán ni matarán «a Cristo, el Hijo de Dios», porque yo me encontraré vivo en millones de corazones, mentes, almas y, a través de ellos, yo estaré con todos los despiertos, los lúcidos, los puros de corazón, mente y alma; estos también estarán conmigo, seremos unos en la gran unidad luminosa.

Estoy regresando para separar «el grano de la paja». Cuando oigáis rumores de guerras y guerras, cuando el padre no entiende al hijo, cuando el hijo no entiende al padre, cuando el hambre y la miseria maten a mis hermanos en la carne, cuando la injusticia comulgue la justicia, sabrán, oh !, hijos de Dios en la tierra, que es hora del Cristo y del Consolador, el Espíritu Santo, volveré a habitar los Santuarios y Templos internos de los hombres para ayudarles a redimir y liberarse, para limpiar la Tierra, separar los puros de los impuros, los buenos de los malvados y que el Reino de Dios vuelva a la Tierra!

Estáis oyendo y viendo crímenes que nunca se cometieron en el pasado, enfermedades que nunca se han visto, y cada día hay más confusión, más mentira y menos verdad. ¡Sabéis – oh !, hijos de Dios en la Tierra, que cerca está la hora del «Juicio Final», donde las almas serán juzgadas por sus propios espíritus, ya que en la Tierra sólo quedarán los – puros de corazón, mente y alma – aquellos que trabajan y luchan por la liberación de su alma y del alma de sus hermanos. Aquellos que no se encuentran prisioneros de dogmatismos y fanatismos, aquellos que no son prisioneros de sus ganancias materiales y espirituales. Aquellos que buscan dar a todos lo que tienen en sus corazones, mentes, almas y espíritus, aquello que aprendieron, experimentaron, vivieron y conquistaron; estos son los verdaderos elegidos por la bondad de sus corazones, mentes, almas y espíritus.

Mis «Nuevos Apóstoles» ya están en el mundo, viviendo y trabajando entre vosotros, con el fin de preparar los caminos del mundo, para que sea más fácil y Yo pueda llegar a los Santuarios Internos de todos aquellos que realmente buscan la Luz y el Cristo en sus santuarios, para ayudar a erigir el «Nuevo Mundo», la «Nueva Tierra» y el «Nuevo Cielo».

Es hora de volverse dentro de vosotros, redescubriendo vuestros santuarios interiores, abriendo vuestros portales, limpiando y purificando vuestros templos internos; allí dentro me encontraréis para juntos volver al Reino Divino Celestial.

Es hora de mirar a todos los seres humanos, para ver y sentir que todos son como vuestros padres, madres, hermanos e hijos. Mirad a toda la humanidad como si fuese su propia familia y trabajad para que ella viva en paz, con justicia, armonía, equilibrio, fraternidad, sabiduría y luz, para que vuestra casa, que es la Tierra, sea una casa limpia y digna de la divinidad que está en todos vosotros.

Descúbranme dentro de vosotros, sosténganme la mano y caminen a mi lado. Los llamaré hermanos porque todos somos Hijos del Divino Padre y de la Divina Madre, y ellos los esperan mucho. Yo sólo soy un Hermano mayor y, como tal, quiero lo mejor para vosotros porque os amo mucho, y lo mejor es que eso es vuestra liberación en todos los sentidos, así como el retorno de todos al Divino Reino de nuestros Divinos Padres.

Con todo mi amor y cariño.

Vuestro hermano mayor,

CRISTO-MAITREYA.

Mensaje del Libro «Mensajes de los Seres de Luz» – vol. II

Autores Henrique Rosa y Lourdes Rosa

TRADUCCIÓN PORTUGUÉS-ESPAÑOL: Patricia Gambetta, redactora en la gran familia de hermandadblanca.org

FUENTE:  http://www.portaldasintese.com.br/index.php?mpg=05.02.00&acao=ver&idc=107&ver=por

 

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