Lord Lanto en pocas palabras
Lord Lanto, al que muchos llaman sencillamente el Maestro Lanto, es un Maestro Ascendido del Segundo Rayo, el rayo dorado de la sabiduría y la iluminación. Lo da a conocer la corriente de los Maestros Ascendidos. La actividad YO SOY lo presenta en 1934 como el Maestro que preside el retiro del Royal Teton, en las montañas de Wyoming, y The Summit Lighthouse lo honra como Chohan del Segundo Rayo desde 1958, cuando el Maestro Kuthumi pasó a servir como Instructor del Mundo. Esa misma corriente le atribuye vidas en la China antigua, como el Emperador Amarillo y el Duque de Zhou, y lo une estrechamente a Confucio.
Su nombre no aparece en los libros de Helena Blavatsky. El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, tampoco lo menciona, pero explica con mucho detalle el rayo al que Lanto sirve. En esta guía recorremos lo que dice cada fuente y cómo llevar su enseñanza a la vida: estudiar sin prisa, comprender antes de opinar y convertir lo aprendido en servicio.
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¿Quién es el Maestro Lanto?
Hay Maestros a los que se reconoce por su fuerza y otros por su ternura. A Lanto se le reconoce por su claridad. Es el Maestro de la comprensión que madura despacio, la del estudiante que vuelve sobre una frase hasta que deja de ser una idea y se convierte en una manera de mirar. Su color es el dorado y su llama, la de la iluminación.
El nombre apenas cambia de una lengua a otra: Lanto, Lord Lanto, el Maestro Lanto. «Lord» es un título de respeto que la corriente de los Maestros Ascendidos, nacida en Estados Unidos, da a algunos de sus Maestros, igual que habla de Lord Maitreya o de Lord Gautama. En español equivale a «Señor». En portugués se le llama Mestre Lanto y en francés Maître Lanto, pero siempre se trata del mismo Maestro.
Para presentarlo bien conviene decir algo con sencillez. Lanto pertenece a la corriente de los Maestros Ascendidos, la que nace en los años treinta con la actividad YO SOY de Guy y Edna Ballard y que continúan después el Puente a la Libertad y The Summit Lighthouse. En los textos de la teosofía clásica, los de Blavatsky, Annie Besant o Charles W. Leadbeater, no aparece con ese nombre, y tampoco en los libros del Maestro Tibetano. Lo que sí encontramos en esos libros es una explicación muy rica del Segundo Rayo, el de Amor-Sabiduría, que es justamente el rayo al que Lanto sirve.
Por eso esta guía va por partes. Primero escuchamos a la corriente que lo da a conocer: lo que cuenta de él la actividad YO SOY, lo que añade The Summit Lighthouse, sus vidas en China y su retiro en Wyoming. Después vemos qué enseña el Tibetano sobre el Segundo Rayo, porque ahí está la mejor explicación escrita de la energía con la que Lanto trabaja. Y al final bajamos todo eso a la vida diaria.
El Maestro del Royal Teton en la actividad YO SOY
La primera vez que el nombre de Lanto llega a los lectores es en Misterios Develados (Unveiled Mysteries), el libro que Guy W. Ballard publicó en 1934 con el seudónimo de Godfré Ray King. Allí cuenta cómo Saint Germain lo condujo al interior del Royal Teton, una de las montañas de la cordillera Teton, en Wyoming. Dentro de ella existiría un retiro de la Gran Hermandad Blanca con una gran sala de audiencias, una sala de registros de civilizaciones muy antiguas y un enorme espejo cósmico en el que se proyectaban escenas de la historia de la Tierra.
Al terminar una de esas sesiones, Saint Germain presenta a los visitantes al Gran Maestro Ascendido Lanto, que se manifiesta desde una luz resplandeciente ante setenta Maestros reunidos. Lanto les habla con sencillez. Les dice que quien busca sinceramente la luz es siempre conocido por los Maestros Ascendidos, y que si cada día se acepta plenamente la Presencia de Dios dentro de uno, no puede existir el fracaso en ningún punto del camino. Después todos reciben su bendición antes de volver a sus tareas.
La escena más recordada llega en el último capítulo del libro, durante una Nochevieja. Los miembros de la Hermandad del Royal Teton, vestidos con sencillas túnicas doradas, se reúnen en la gran sala. El libro presenta entonces a Lanto como el Maestro que preside el retiro, el hermano bendito que está a su cargo. Él dirige una hora de meditación, recibe a doce visitantes llegados de Venus y, al final, pronuncia una bendición que muchos estudiantes de esta corriente conocen casi de memoria:
«No hay nada supremo sino Dios. No hay nada eterno y real sino el Cristo. No hay nada verdadero sino la Luz. Estos Tres son el Uno. Todo lo demás es sombra».
Lanto, en Misterios Develados, de Godfré Ray King (1934); traducción del original inglés
En la misma bendición añade una regla de vida que resume bien su espíritu. Quien camina por el sendero de la luz, dice, acepta como código de honor la obligación de «amar y bendecir la vida», en cualquier forma en que se exprese y dondequiera que la encuentre. Es una enseñanza muy propia del Segundo Rayo. La sabiduría verdadera no se encierra en sí misma: mira la vida con amor y la bendice.
Desde entonces, en esta corriente, el nombre de Lanto queda unido para siempre al Royal Teton y a una idea muy concreta del retiro espiritual: un lugar de estudio, de registros antiguos y de preparación, más parecido a una gran escuela que a un santuario apartado del mundo.
Chohan del Segundo Rayo
La palabra «Chohan» viene del tibetano. Helena Blavatsky la define en su Glosario Teosófico como «Señor», jefe. En la corriente de los Maestros Ascendidos se llama así al Maestro que dirige cada uno de los siete rayos, y cada Chohan tiene su color, su cualidad, su día de la semana y su retiro. Puedes ver el conjunto en nuestra guía de los siete Chohanes.
The Summit Lighthouse, la organización fundada en 1958 por Mark L. Prophet y continuada por Elizabeth Clare Prophet, cuenta así el relevo en el Segundo Rayo. En 1956 Kuthumi se unió a Jesús en el oficio de Instructor del Mundo. El 3 de julio de 1958 Lanto aceptó de Kuthumi el cargo de Señor del Segundo Rayo, y ese mismo día dejó la dirección del retiro del Royal Teton en manos del Maestro Ascendido Confucio. La misma fuente añade que el logro de Lanto iba mucho más allá de lo que exigía cualquiera de esos dos cargos.
Hay aquí un detalle que merece atención. En 1922, en Iniciación Humana y Solar, el Maestro Tibetano ya escribía que el Maestro K. H., es decir, Kuthumi, «está preparado para ocupar el puesto de Instructor del Mundo, cuando el actual titular lo deje para realizar un trabajo más elevado». Las dos corrientes hablan lenguajes distintos y no conviene mezclarlas, pero las dos ven a Kuthumi camino de la gran tarea de instruir al mundo. En la corriente de los Maestros Ascendidos, ese paso deja libre el puesto del Segundo Rayo, y es Lanto quien lo ocupa.
Esta corriente explica también el estilo propio de Lanto. Según The Summit Lighthouse, se formó junto al Señor del Himalaya y alcanzó su maestría en el Retiro del Loto Azul. En esta enseñanza el corazón humano guarda una «llama trina» con tres plumas: azul para el poder, amarilla o dorada para la sabiduría y rosa para el amor. Lanto eligió trabajar con la pluma amarilla, la de la sabiduría, para envolver con ella el corazón de toda la humanidad. Bajo su rayo, dice la misma fuente, sirven los maestros, los filósofos y los educadores.
- Rayo: segundo, el de la sabiduría, la iluminación y la comprensión.
- Color: amarillo y dorado.
- Cualidades: sabiduría, comprensión y buen juicio.
- Centro asociado: el chakra de la coronilla.
- Dones del Espíritu Santo: la palabra de sabiduría y la palabra de conocimiento.
- Piedras: diamante amarillo, zafiro amarillo y topacio.
- Día: el domingo.
- Arcángeles del rayo: Jofiel y Cristina.
- Retiro: el Royal Teton, sobre la cordillera Teton, en Wyoming (Estados Unidos).
Todos estos datos proceden de la corriente de los Maestros Ascendidos, y en concreto de la presentación que hace de Lanto The Summit Lighthouse. Son una manera de dar forma a una cualidad: la de la mente iluminada por el corazón.
El Segundo Rayo según el Maestro Tibetano
Lanto no aparece en los libros del Tibetano, pero su rayo es uno de los grandes temas de esos libros. Allí los siete rayos se presentan como siete corrientes de energía que expresan siete cualidades de la Divinidad. El segundo es el de Amor-Sabiduría, y en Psicología Esotérica el Tibetano lo llama «el de la Deidad Misma»: el rayo que atrae, que une y que da cohesión a todo lo que existe, y que hace crecer la conciencia a través de todas las formas.
Lo más valioso es cómo describe a quienes viven en esta energía. El retrato no idealiza. Dice con claridad que la sabiduría sin amor se enfría, y que solo cuando se une al amor y al poder da lo mejor de sí. Vale la pena leerlo despacio:
«A este rayo se lo denomina el de la sabiduría, debido a su característico deseo de adquirir conocimiento puro y alcanzar la verdad absoluta —es frío y egoísta si no ama, y es inactivo si no posee poder. Si posee amor y poder, entonces tenemos el rayo de los Buddhas y de los grandes instructores de la humanidad —aquellos que habiendo alcanzado la sabiduría para emplearla en bien de los demás, se entregan por entero a difundirla».
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Psicología Esotérica I
Esa última frase podría servir de retrato de Lanto tal como lo presenta la corriente de los Maestros Ascendidos: un instructor que alcanzó la sabiduría para ponerla al servicio de los demás. El mismo pasaje describe al estudiante de este rayo como alguien que nunca se da por satisfecho con lo que sabe, porque su mente «permanece siempre fija en lo desconocido». Y señala cuál es su manera natural de acercarse a lo espiritual:
«El método característico para acercarse al Sendero consistirá en un concienzudo estudio de las enseñanzas, hasta que sean parte de la conciencia del hombre, y no un mero conocimiento intelectual, sino una regla espiritual de la vida, atrayendo así la intuición y la verdadera sabiduría».
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Psicología Esotérica I
Es exactamente lo que la tradición asocia con Lanto: estudiar hasta que la enseñanza deja de ser información y se convierte en una regla de vida. En otro lugar del mismo libro, el Tibetano lo resume en una línea: «El segundo rayo rige el Sendero del discipulado, trasmuta el conocimiento en Sabiduría y nutre similarmente la vida crística en cada discípulo».
Virtudes y sombras del rayo dorado
El Tibetano acompaña su descripción con una lista breve que ayuda mucho a reconocerse. Las virtudes propias del Segundo Rayo son la calma, la fuerza, la paciencia y la resistencia, el amor a la verdad, la lealtad, la intuición, la inteligencia clara y el temperamento sereno. Sus defectos típicos son la excesiva concentración en el estudio, la frialdad, la indiferencia hacia los demás y el desprecio por las limitaciones mentales ajenas. Lo que este rayo necesita adquirir es amor, compasión, altruismo y energía.
La lista es casi un programa de trabajo. Quien se siente atraído por Lanto suele tener ya buena parte de las virtudes: gusto por comprender, paciencia, serenidad. La tarea está en lo que falta por adquirir. Una persona puede saber muchísimo y seguir sola con sus libros. La sabiduría empieza cuando lo que sabemos se vuelve cálido y se convierte en ayuda para alguien.
China: el Emperador Amarillo y el Duque de Zhou

La corriente de los Maestros Ascendidos une a Lanto con China de una forma muy especial. The Summit Lighthouse afirma que encarnó en la China antigua como Huang Di, el Emperador Amarillo, hacia el año 2700 antes de Cristo, y más tarde como el Duque de Zhou, hacia el 1050 antes de Cristo. Añade que durante muchísimos siglos ha sostenido la llama dorada de la iluminación en favor del pueblo chino. La teosofía clásica y los libros del Tibetano no recogen estas vidas, así que las leemos como lo que son: la manera en que esta corriente cuenta el camino de un alma de sabiduría a lo largo de la historia.
Huang Di, el Emperador Amarillo
Huang Di es una figura a medio camino entre la historia y la leyenda. La tradición china lo considera uno de los fundadores de su civilización y atribuye a él o a su corte muchas de las artes que ordenan la vida en común: el calendario, la escritura, la música, la medicina. El gran clásico de la medicina china, el Huangdi Neijing o Canon Interno del Emperador Amarillo, lleva su nombre y está escrito como un diálogo entre el emperador y su médico Qi Bo. La leyenda cuenta además que su esposa, Leizu, enseñó a criar el gusano de seda.
Es curioso que el nombre con el que ha pasado a la historia comparta color con el rayo de Lanto. Pero lo que importa de esta vida es el tipo de sabiduría que representa. No es la del ermitaño, sino la de quien se pregunta cómo vivir bien juntos: cómo cuidar el cuerpo, cómo medir el tiempo, cómo organizar una sociedad para que florezca.
El Duque de Zhou, el regente que devolvió el poder
El Duque de Zhou, en cambio, es una figura histórica bien conocida. Hermano del rey Wu, fundador de la dinastía Zhou, gobernó como regente cuando el rey murió y dejó en el trono a su hijo Cheng, todavía un niño. Durante años sostuvo el reino, sofocó las rebeliones y consolidó la nueva dinastía. Cuando el joven rey tuvo edad para gobernar, le devolvió el poder. En la memoria china ese gesto quedó como un ejemplo de lealtad y de desinterés.
La tradición le atribuye también la organización de los ritos de Zhou y una idea que marcaría toda la cultura china: el Mandato del Cielo, según el cual un gobernante solo es legítimo mientras gobierna con virtud. Se le atribuye además una parte de los textos del I Ching, el Libro de los Cambios. Es la sabiduría del Segundo Rayo aplicada al gobierno: comprender el orden profundo de las cosas y ponerlo al servicio de todos.
Leídas juntas, las dos vidas muestran el mismo hilo. Es una sabiduría que no se queda en el pensamiento y que se hace cultura, medicina, rito y forma de gobierno.
Lanto y Confucio

Confucio vivió entre los siglos VI y V antes de Cristo, unos cinco siglos después del Duque de Zhou, y lo veneraba. Para él, los primeros tiempos de la dinastía Zhou eran el modelo de una sociedad bien ordenada, y el duque era el sabio al que más deseaba parecerse. En las Analectas, el libro que recoge sus enseñanzas, hay un pasaje conmovedor: ya anciano, Confucio se lamenta de lo mucho que ha decaído, porque hace tiempo que no sueña con el Duque de Zhou.
La corriente de los Maestros Ascendidos recoge esa relación y la prolonga más allá de la historia. Para The Summit Lighthouse, Confucio es hoy un Maestro Ascendido y, como hemos visto, sucedió a Lanto en 1958 al frente del retiro del Royal Teton. Si unimos la historia con lo que afirma esta corriente, la imagen es preciosa: aquel que de anciano echaba de menos soñar con el Duque de Zhou acaba recibiendo, de manos del mismo Maestro, la responsabilidad de una escuela. Así se transmite la sabiduría, de maestro a discípulo, con paciencia y a lo largo de los siglos.
Lo que Confucio enseñó encaja muy bien con el rayo de Lanto. Insistía en el estudio constante, en la rectitud, en la benevolencia hacia los demás y en el respeto por lo que nos dejaron quienes vinieron antes. Para él, aprender y practicar a su tiempo lo aprendido era una de las alegrías de la vida. Y no separaba nunca el saber de la conducta: el estudio solo tenía sentido si hacía mejor a la persona y más justa a la sociedad.
El retiro del Royal Teton

El Grand Teton es la montaña más alta de la cordillera Teton, en el noroeste de Wyoming, en el corazón de un parque nacional de lagos, bosques y picos de granito. La corriente de los Maestros Ascendidos sitúa allí, en el plano etérico, el retiro de Lanto. En inglés se llama Royal Teton Retreat y en español se le conoce también como Teton Real. Puedes ver dónde sitúa esta corriente los demás retiros en nuestra guía de los retiros etéricos.
The Summit Lighthouse lo describe como el retiro principal de la Gran Hermandad Blanca en Norteamérica y como su primer lugar de instrucción. Según esta enseñanza, podemos pedir ser llevados allí durante el sueño, en nuestro cuerpo etérico, para aprender los fundamentos del sendero espiritual, y es Lanto quien da esas clases. La idea tiene algo muy tierno: mientras el cuerpo descansa, el alma va a la escuela.
Esta corriente cuenta también una historia muy antigua. Lanto habría venido a la Tierra hace muchísimo tiempo, junto a Sanat Kumara, para ayudar al planeta, y habría sido sumo sacerdote en el templo de la Madre Divina en Lemuria, el continente que se hundió bajo el Pacífico. Cuando se anunció el cataclismo, los guardianes de las llamas de los templos las pusieron a salvo, y Lanto llevó la llama de la precipitación a la zona del Grand Teton. Esa llama, de un verde chino teñido del amarillo del Segundo Rayo, sería la que ayuda a convertir las ideas en realidades concretas.
«Precipitar», en este lenguaje, significa hacer descender lo que existe en el plano de la luz hasta darle forma. La palabra puede sonar extraña, pero describe algo que todos conocemos: el momento en que una comprensión se traduce en un proyecto, en un libro, en una decisión bien tomada. La sabiduría de Lanto no se queda en la cabeza. Baja a la tierra.
La llama dorada de la iluminación

Para quienes estudian, enseñan o investigan, hay un relato de esta corriente especialmente cercano. The Summit Lighthouse cuenta que el 30 de octubre de 1966, en colaboración con el Dios y la Diosa Meru, Lanto recibió la dispensación de anclar una gran llama dorada de iluminación sobre las universidades, las facultades y las escuelas de teología de América y del mundo, allí donde estudiantes y profesores estuvieran abiertos al conocimiento de esferas más altas.
Es una imagen que se puede llevar a la práctica. Al entrar en una biblioteca, al abrir un libro difícil o al preparar una clase, podemos recordar esa llama y pedir que la comprensión llegue limpia. La misma fuente dice que la llama dorada de Lanto lleva un impulso especial de victoria para la juventud del mundo, y por eso muchos la piensan también para los jóvenes que estudian, que buscan su camino o que atraviesan exámenes y cambios.
The Summit Lighthouse añade que, a lo largo de los siglos XIX y XX, Lanto sostuvo con fidelidad el trabajo de Saint Germain para dar a conocer la enseñanza de la Presencia YO SOY y de la llama violeta. La iluminación y la libertad caminan juntas: comprender de verdad algo es ya empezar a liberarse de ello.
Lanto y otros Maestros

Con Kuthumi comparte el rayo. Las dos figuras no se confunden. Kuthumi es, para la teosofía, el Mahatma K. H. de las cartas a Alfred P. Sinnett y, para el Tibetano, un gran instructor del Amor-Sabiduría; Lanto pertenece a la corriente de los Maestros Ascendidos. Pero en esta corriente su relación es de continuidad: Kuthumi entrega el Segundo Rayo cuando asume con Jesús la tarea de Instructor del Mundo, y Lanto lo recibe. Si en Kuthumi se siente sobre todo el amor que enseña, en Lanto se siente la sabiduría que ordena y da forma.
Con Saint Germain la relación es antigua. En Misterios Develados es Saint Germain quien lo presenta, y The Summit Lighthouse dice que Lanto ha sostenido sus esfuerzos por liberar a la humanidad. El Segundo Rayo ilumina y el Séptimo transforma. Comprender y transmutar son dos pasos del mismo camino.
Con el Arcángel Jofiel comparte el color dorado. Según esta corriente, la llama de la iluminación que Lanto sostiene para China está anclada en el retiro de los arcángeles Jofiel y Cristina, en el centro de aquel país. El arcángel ilumina la mente; el Maestro enseña a usar esa luz en la vida humana.
Y con Djwhal Khul le une el rayo. El Tibetano se presenta en Iniciación Humana y Solar como «otro adepto del segundo rayo de Amor-Sabiduría», igual que Kuthumi. Aunque sus libros no nombran a Lanto, son probablemente la mejor explicación escrita de la energía con la que Lanto trabaja.
El rayo dorado en la vida diaria
Todo lo anterior se puede resumir en unas pocas cualidades que cualquiera puede cultivar, sin necesidad de aceptar cada detalle de cada corriente. Son las que la tradición reconoce en Lanto y las que el Tibetano describe como propias del Segundo Rayo:
- Comprensión: entender antes de juzgar.
- Paciencia: dejar que una idea madure antes de convertirla en opinión.
- Discernimiento: distinguir lo valioso de lo que solo hace ruido.
- Claridad: decir las cosas de modo que se entiendan.
- Humildad ante el saber: recordar que siempre queda algo por aprender.
- Enseñanza: compartir lo comprendido sin imponerlo.
- Servicio: que lo aprendido sirva a alguien.
Vivimos rodeados de información, y quizá por eso esta enseñanza suena hoy tan necesaria. No se trata de saber más cosas, sino de comprender mejor las que ya sabemos. Lanto nos recuerda que una sola idea bien digerida puede cambiar una vida, y que cien ideas mal digeridas solo la llenan de ruido.
Cómo acercarte a Lord Lanto

Con Lanto no hace falta ningún ritual complicado. Su puerta es el estudio hecho con atención y con el corazón abierto. Lo que proponemos aquí cabe en diez minutos y se puede hacer antes de leer, de estudiar o de tomar una decisión importante.
Una práctica de diez minutos
- Haz silencio. Siéntate, deja el teléfono a un lado y respira despacio durante un par de minutos.
- Imagina una luz dorada. Una luz serena sobre la cabeza que baja poco a poco hasta el corazón. No hace falta verla con nitidez; basta con sentir su calma.
- Pide comprensión. The Summit Lighthouse propone una oración breve dirigida a Lanto: «Enséñame el camino de la sabiduría y muéstrame cómo manifestar mi conciencia crística». También puedes decirlo con tus propias palabras.
- Lee un solo párrafo. Escoge un texto que te importe y léelo dos veces, sin prisa. Detente en la frase que te haya tocado.
- Escribe una línea. Anota en un cuaderno qué has comprendido y qué harás con ello hoy.
- Llévalo a la vida. Busca durante el día una ocasión para aplicarlo: una conversación, una decisión, una forma distinta de escuchar.
Para quien sigue la línea del Tibetano
En la tradición transmitida a través de Alice A. Bailey no se suele invocar a los Maestros por su nombre ni se les pide nada para uno mismo. El trabajo con el Segundo Rayo se hace con la meditación, el estudio y el servicio, y con la Gran Invocación, que pide que la luz afluya a las mentes de los hombres y el amor a sus corazones. Quien estudia así, con el deseo de ser útil, ya está colaborando con la energía del Segundo Rayo, se llame como se llame el Maestro que la sirve.
Señales de que vamos bien
- Leemos menos cosas, pero las comprendemos mejor.
- Tardamos un poco más en opinar y escuchamos más.
- Lo que sabemos se nota en cómo tratamos a los demás.
- Podemos decir «no lo sé» sin sentirnos incómodos.
- Sentimos más calma ante las preguntas difíciles.
Una advertencia del propio rayo
La sombra del Segundo Rayo la describe el propio Tibetano: estudiar tanto que se olvida a las personas, volverse frío, mirar por encima a quien sabe menos. Si después de trabajar con Lanto nos sentimos más importantes, más distantes o más necesitados de tener razón, algo se ha torcido. Su sabiduría se reconoce porque nos vuelve más sencillos y más disponibles. Y si el estudio o la búsqueda espiritual te agotan o te angustian, recuerda que también es sabio pedir ayuda médica o psicológica: comprender incluye saber cuándo apoyarse en otros.
Preguntas frecuentes
¿Quién es el Maestro Lanto?
Lord Lanto, también llamado Maestro Lanto, es un Maestro Ascendido del Segundo Rayo, el rayo dorado de la sabiduría y la iluminación. La actividad YO SOY lo presenta en 1934 como el Maestro que preside el retiro del Royal Teton, en Wyoming, y The Summit Lighthouse lo considera Chohan del Segundo Rayo desde 1958. Esa corriente le atribuye vidas en la China antigua y lo relaciona estrechamente con Confucio.
¿Lanto es un Maestro Ascendido?
Sí. Lanto pertenece a la corriente de los Maestros Ascendidos: aparece en Misterios Develados (1934), de Godfré Ray King, y forma parte de los siete Chohanes de los rayos en la enseñanza de The Summit Lighthouse. Es una de las figuras más queridas de esa corriente por su relación con el estudio y la enseñanza.
¿Qué rayo y qué color tiene Lord Lanto?
El Segundo Rayo, el de la sabiduría, la iluminación y la comprensión. Su color es el amarillo dorado. En la corriente de los Maestros Ascendidos se le asocian además el domingo, el chakra de la coronilla, piedras como el topacio y el zafiro amarillo, y los arcángeles Jofiel y Cristina.
¿Dónde está el retiro de Lord Lanto?
En el Royal Teton, un retiro etérico situado sobre la cordillera Teton, en Wyoming (Estados Unidos). The Summit Lighthouse lo describe como el retiro principal de la Gran Hermandad Blanca en Norteamérica, al que las almas pueden pedir ser llevadas durante el sueño para aprender los fundamentos del sendero espiritual.
¿Qué relación tiene Lanto con China y con Confucio?
The Summit Lighthouse afirma que Lanto vivió en la China antigua como el Emperador Amarillo y, más tarde, como el Duque de Zhou. Confucio veneraba al Duque de Zhou como modelo de sabio y de gobernante. Según la misma corriente, Confucio, hoy Maestro Ascendido, sucedió a Lanto en 1958 al frente del retiro del Royal Teton.
¿Qué relación hay entre Lanto y Kuthumi?
Los dos sirven al Segundo Rayo. Según The Summit Lighthouse, Kuthumi se unió a Jesús en el oficio de Instructor del Mundo en 1956, y en 1958 Lanto recibió de él el cargo de Chohan del Segundo Rayo. Kuthumi expresa sobre todo el amor que enseña; Lanto, la sabiduría que ordena y da forma.
¿Aparece Lanto en la teosofía o en los libros del Tibetano?
No con ese nombre. Lanto no figura en las obras de Helena Blavatsky ni en los libros que el Maestro Tibetano Djwhal Khul transmitió a través de Alice A. Bailey. Esos libros, en cambio, explican con detalle el Segundo Rayo de Amor-Sabiduría, el rayo al que Lanto sirve, y son una gran ayuda para comprender su enseñanza.
¿Cómo puedo conectar con Lord Lanto?
Con un momento de silencio, la visualización de una luz dorada y, sobre todo, con un estudio hecho despacio y con el corazón abierto. Lee un solo párrafo, quédate con lo que te toque y llévalo a tu vida ese mismo día. La conexión con Lanto se reconoce en los frutos: más claridad, más calma y más deseo de servir.
Continúa tu recorrido
Y el resto de Maestros de los rayos: El Morya, Pablo el Veneciano, Serapis Bey, Hilarión, Lady Nada, la Madre María, Kwan Yin, Adama.
Para leer en la Biblioteca
Algunos de los libros que citamos en esta guía se pueden leer y descargar aquí. En los libros del Maestro Tibetano encontrarás Psicología Esotérica I e Iniciación Humana y Solar, las dos obras en las que nos hemos apoyado para explicar el Segundo Rayo. De la corriente de los Maestros Ascendidos tienes El Libro de Oro de Saint Germain y el diario del Puente a la Libertad. Tienes muchos más en la Biblioteca.
Fuentes de esta guía
Esta guía se apoya en las obras de la corriente de los Maestros Ascendidos que dan a conocer a Lanto y, para su rayo, en los libros del Tibetano transmitidos a través de Alice A. Bailey:
- Godfré Ray King (Guy W. Ballard), Misterios Develados (Unveiled Mysteries, 1934), capítulos dedicados al Royal Teton: Lanto como Maestro que preside el retiro y su bendición de Nochevieja.
- The Summit Lighthouse, presentación de Lord Lanto y de los retiros etéricos: el relevo de 1958, Confucio, el Royal Teton, Lemuria, las vidas en China, la llama de 1966 y las cualidades del rayo.
- El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Psicología Esotérica I: el Segundo Rayo de Amor-Sabiduría, sus virtudes, sus sombras y su método de estudio.
- El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Iniciación Humana y Solar (1922): Kuthumi y el puesto de Instructor del Mundo; Djwhal Khul como adepto del segundo rayo.
- Helena P. Blavatsky, Glosario Teosófico: el sentido de la palabra «Chohan».
- Confucio, Analectas, y la tradición histórica china sobre Huang Di y el Duque de Zhou.






lo que acabo de leer de este maestro chino de la iluminación y el discernimiento, me llega al corazón soy católica de toda mi crianza pero no me cierro a enseñanzas que me ayuden a mejorar en mi espíritu, pido a estos maestros que pueden intervenir ante nuestro dios que permita que mi país salga de la situación en la que se encuentra que nos ayude a disernir. muchas gracias por este articulo. https://preply.com/es/skype/profesores–chino
maestro Lanto humildemente le agradesco su divina dispensacion y la de la divina madre Metha y Shananda al compartir la sagrada iluminacion de la poderosa luz de la sagrada familia de la India con mi persona para prepararme a ser un digno receptaculo de la bendicion de mi madre adorada Akasha y cumplir asi con mi sagrada mision en la divina conciencia del yo soy cosmico, eterno, ominipresentenamaste y autosostenido. NAMASTE.
Considero que hay un error donde dice que el segundo rayo es de Inteligencia, pues el segundo lo es de Sabiduría y el tercero de Inteligencia.