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12 prejuicios y falacias cognitivas que te impiden ser absolutamente racional

La raz贸n humana no es tan perfecta como casi siempre se le considera y, por el contrario, posee fisuras estructurales por las que se cuela el error, el equ铆voco, la falsedad; o quiz谩 no sea as铆 y esto que consideramos desde帽able sea solo otra expresi贸n de nuestro deficiente pensamiento.

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El razonamiento es quiz谩 el mejor mecanismo para ejemplificar c贸mo la naturaleza y la cultura se encuentran indisociablemente ligadas, c贸mo una y otra se nutren entre s铆 formando una especie de simbiosis en la que una no puede existir sin la otra.

Si bien, por un lado, el pensamiento racional fue uno de los mecanismos decisivos en el proceso de supervivencia, su posterior sofisticaci贸n determin贸 una manera de pensar muy se帽alada, una forma del raciocinio que es la 煤nica que conocemos pero no la 煤nica que adivinamos, una paradoja que nos hace imaginar lo que podr铆a ser sin definirlo cabalmente.

Nietzsche, Foucault y otros fil贸sofos 聽mostraron c贸mo el pensamiento racional tiene formas muy espec铆ficas, que no existe un pensamiento por antonomasia a pesar de que esto lo podamos expresar 煤nicamente desde聽esta聽manera de pensar.

Quiz谩 por eso la lista que presentamos a continuaci贸n tiene un doble sentido. Por una parte, s铆, reunir esos vicios y trampas de la raz贸n que, como dice el t铆tulo, nos impiden ser totalmente racionales: falacias, prejuicios y tendencias que nos inclinan hacia un 鈥渓ado oscuro鈥 donde las cosas parecen ciertas y verdaderas pero solo por una sutil deficiencia en la argumentaci贸n.

Por otro lado, sin embargo, tambi茅n quisi茅ramos recalar en esa carga negativa que por siglos se ha imputado a estas expresiones del pensamiento racional. En聽La verdad y las formas jur铆dicas, Foucault emprende una entusiasta defensa de los sofistas, tan despreciados por el pensamiento occidental dominante (el Plat贸nico, siguiendo la argumentaci贸n de Nietzsche), y en quienes el franc茅s vio a los depositarios del cariz m谩s aut茅ntico de la raz贸n occidental, aquella que esconde entre su supuesta limpidez l贸gica rasgos que le son consustanciales como su relaci贸n 铆ntima con el poder.

Se trata, en suma, de un ejercicio de autorreflexi贸n sobre la raz贸n humana, nuestra raz贸n, por tanto tiempo tenida en un altar propiciatorio pero que no es, en modo alguno, la 煤nica posible ni mucho menos v谩lida.

 

Falacia de confirmaci贸n

Acept茅moslo: a muchos nos encanta discutir, pero solo con quienes sabemos que, secreta o abiertamente, est谩n de acuerdo con nosotros. Buscamos a nuestros pares: en capacidad intelectual, en acervo cultural, en posiciones pol铆ticas, en credos, y no siempre encontramos agradable salir de esta zona de confort. A este comportamiento psicol贸gico B. F. Skinner lo denomin贸 鈥渄isonancia cognitiva鈥 y, en t茅rminos generales, tiene como consecuencia un reforzamiento de nuestra visi贸n de mundo, la cual se ve poco desafiada.

 

Falacia de grupo

Parecida a la anterior, esta falacia se remite a las 茅pocas tribales de nuestra especie e incluso a caracter铆sticas a煤n m谩s elementales como el efecto de la oxitocina sobre el comportamiento. Este neurotransmisor nos impulsa a apoyar a quienes forman parte de nuestro grupo (nuestra tribu) y, por el contrario, a rechazar a quienes no forman parte de este.

 

Falacia del jugador

Como los jugadores consumados, la repetici贸n de un suceso nos hace creer que detr谩s de esta existe un sentido, un patr贸n que predice el suceso siguiente. Lanzamos una moneda en cuatro ocasiones y a partir de los resultados creemos que podemos predecir el resultado de la quinta (contradiciendo el c谩lculo irrefutable de que las probabilidades siguen siendo 50/50). Se trata tambi茅n de una pr谩ctica mental parecida a la que Poe relata al inicio de聽La carta robada, en la parte donde habla del ni帽o que siempre ganaba en el juego de 鈥溌縋ar o impar?鈥.

 

Racionalizaci贸n post-compra

Uno autoenga帽o sumamente contempor谩neo: ese en el que nos convencemos, por todas las v铆as posibles, de que de verdad necesitamos o necesitaremos eventualmente ese art铆culo costoso y en el fondo totalmente in煤til que acabamos de adquirir. Visto m谩s ampliamente, es una manera de sentirnos mejor ante la que sabemos una decisi贸n y se liga con trastornos como el S铆ndrome de Estocolmo.

 

Probabilidad de negligencia

En este espejismo del pensamiento, nuestro cerebro no nos permite entender que, estad铆sticamente, es menos probable morir en un accidente automovil铆stico o en un acto terrorista que, digamos, por caer de las escaleras o por un envenenamiento accidental. La probabilidad de negligencia se refiere, seg煤n el psic贸loga social Cass Sunstein, al hecho de que exageramos los riesgos de actividades relativamente perjudiciales al tiempo que sobredimensionamos las m谩s peligrosas.

 

Tendencia a la observaci贸n selectiva

Hay d铆as en que nos reparamos m谩s que otros en determinadas circunstancias y, err贸neamente, tendemos a creer que estas no suced铆an con la frecuencia con que suceden en ese momento. Adquirimos una prenda 鈥攗n par de zapatos, una playera, etc.鈥 y empezamos a ver esta misma por todos lados. Una mujer se embaraza y de pronto advierte todas las de su g茅nero que en sus escenarios cotidiano tambi茅n est谩n embarazadas. La mayor铆a de las veces, sin embargo, esta no se reconoce como una casualidad fortuita sin mayor trascendencia.

 

La falacia del statu quo

El pensamiento conservador por excelencia, aquel que est谩 cierto en que las cosas est谩n bien como est谩n, en que este es 鈥渆l mejor de los mundos posibles鈥, una regularidad cognitiva que se expresa en decisiones que optan por evadir el cambio y mantener las rutinas que nos dan seguridad en nuestra existencia diaria.

 

La inclinaci贸n a la negatividad

Por un curioso mecanismo a un tiempo mental y social, es sumamente com煤n que el cariz negativo de las cosas sea m谩s atractivo que el positivo. Una mala noticia, por ejemplo, es mucho m谩s conocida que una buena, en cualquier nivel de socializaci贸n. Al parecer no se trata de un asunto que se explique 煤nicamente por el morbo (esta es solo una consecuencia paralela), sino que culturalmente hemos aprendido a creer que las malas noticias son, en esencia, mucho m谩s importantes o profundas, seg煤n algunos una reminiscencia evolutiva de los tiempos en que saberse mover entre la negatividad del mundo significaba mayores probabilidades de adaptarse y sobrevivir.

 

Efecto聽Bandwagon

Como ya lo document贸 con erudici贸n y lucidez聽Elias Canetti en聽Masa y poder, el individuo modifica notablemente su comportamiento y su manera de pensar cuando forma parte de una multitud, cuando esta lo abraza y lo convierte en uno de sus an贸nimos integrantes. El efecto聽bandwagon聽(que tom贸 su nombre, un poco azarosamente, del vag贸n que en el tren del circo transportaba a la banda musical) dicta que la probabilidad de que una persona adopte una creencia o conducta se encuentra en proporci贸n directa de cu谩ntos otros ya la tengan, esto eso, existe una tendencia psicol贸gica a seguir o imitar las acciones o ideas de otros porque o preferimos conformarnos con lo existente o porque es imposible no derivar nueva informaci贸n a partir de lo que los dem谩s piensan y hacen.

 

Falacia de proyecci贸n

Vivimos siempre con nosotros mismos, con lo que somos y lo que pensamos, y solo con un esfuerzo m谩s o menos mayor, es posible asomarnos un poco fuera de nuestros propios l铆mites y atisbar un reflejo de la otredad. De ah铆 que sea com煤n suponer que los dem谩s piensan casi de la misma manera que nosotros y, en consecuencia, que estar谩n de acuerdo en lo que defendemos y rechazamos.

 

La tendencia del momento actual

A esta tendencia tambi茅n podr铆a denomin谩rsele del hedonismo, e incluso parece tener ra铆ces cl谩sicas, filos贸ficas y po茅ticas. Seg煤n algunos estudios, el ser humano tiende a dejar el sufrimiento para despu茅s y preferir el placer para el ahora, en otras palabras, dif铆cilmente nos imaginamos en situaciones futuras que podr铆an alterar nuestros comportamientos y expectativas actuales. As铆, por poner un ejemplo simple, una investigaci贸n de 1998 mostr贸 que cuando se trata de elegir alimentos para la semana pr贸xima, 7 de cada 10 personas optan por la fruta, pero si la elecci贸n se refiere al d铆a corriente, tambi茅n 7 de cada 10 se inclinan por un chocolate.

 

Efecto de anclaje

Como si echara un ancla para estabilizarse antes de un proceso racional, nuestra mente tiende a fijar una serie determinada de factores, circunstancias, creencias, etc., para establecer comparaciones y jerarquizaciones, las cuales son inamovibles e innegociables. Vamos a una tienda, por ejemplo, y pr谩cticamente el 煤nico elemento de comparaci贸n entre productos similares es el precio, y todo lo dem谩s repentinamente desaparece ante nuestros ojos y nuestro entendimientos.

 

A prop贸sito de todo esto compartimos un enlace para descargar聽una versi贸n en PDF de聽Dial茅ctica er铆stica o el arte de tener raz贸n (expuesta en 38 estratagemas), de Arthur Schopenhauer.

Con informaci贸n de聽io9

VISTO EN:聽http://pijamasurf.com/2013/01/12-prejuicios-y-falacias-cognitivas-que-te-impiden-ser-absolutamente-racional/

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Sobre Jorge (Coordinador GHB)
Jorge es uno de los coordinadores de hermandadblanca.org, uno de los silenciosos fundadores del proyecto en el a帽o 2006. Meditador y apasionado del desarrollo de la auto-consciencia.
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