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Gratitud Constante por el Maestro Beinsá Dunó

Maestro_Beinsa_Duno sentado cerca de unas montañas

GRATITUD CONSTANTE

(I)

 

Verbo matutino dado por el Maestro Beinsá Dunó, el 29 de mayo del año 1932, Sofía – Izgrev.

 

            Reflexión.

            Leeré el Salmo 108.

            Este Salmo tiene sitios que el salmista mismo no comprendía. Los sitios no comprendidos se refieren a los sentimientos humanos. Hay cosas que la mente percibe, pero el corazón no percibe, puesto que estos no tienen una misma dirección. A esto se debe el por qué a veces el hombre está en contra de sus comprensiones. Ve que algo es recto, pero no puede cumplirlo. El corazón interfiere y le tropieza. Las palabras en el Salmo: “Galaad”, “Manasés”, “Efraín”, “Judá”, “Moab”, “Edom”, “la tierra de Filistea” son símbolos. Cuando se traducen, estos se vuelven claros. En la vida hay ciertos actos que y los niños pueden hacer. Por ejemplo, un niño puede echar al suelo una vasija llena de agua. Sin embargo, si le obligáis a llenar la vasija, él se encontrará en una situación difícil. También y la gente fácilmente derrama sus pensamientos y sentimientos más bellos, pero cuando llega la hora de llenar de nuevo su vasija, no pueden. Muchos quieren conocimiento. Se os pueden dar tantos conocimientos como queráis. Esto es un almacén lleno de trigo que se os puede poner sobre la espalda, hasta lo que podáis llevar. Y el conocimiento tiene peso. Como escucha que se habla mucho, alguien dice: “Es suficiente esto lo que habéis dicho. Esperad para que lo comprendamos”. – ¿Por qué? – Porque le pesa. Él quiere arreglárselas con este conocimiento y luego recibir de nuevo. Y cuando lo comprenda, su espalda está libre para llevar.

            Frecuentemente se os habla del bien y del mal, pero a pesar de esto todavía no tenéis una imagen clara de estos. Y gente científica hace la pregunta: “¿Por qué Dios ha permitido el mal en el mundo?” Antes que nada, esto lo que consideramos como mal, es nuestro mal. Se hace la pregunta entonces: ¿Por qué el Señor ha permitido el comer? Él sabía que del comer vendría el mal. ¿Puede el hombre sin comer? ¿Puede moverse sin piernas? ¿Puedes, estando parado en un lugar, pensar que estás caminando? Estas son preguntas metafísicas que esperan su solución. – ¿Puede el hombre vivir sin comer? Puede y no puede. – ¿Puede llevar una vida buena? – Puede y no puede. – ¿Puede el hombre ser rico? – Puede y no puede. Si puede o no puede, estas son dos cosas diferentes.

            Todos habéis estudiado geometría. Sabéis lo que es un ángulo, podéis dibujar un ángulo. Pero si os hacen determinar el sentido del ángulo, pocos pueden hacer esto. ¿Si os dan a calcular la distancia de la Tierra a una estrella, cuántos de vosotros cumpliríais este deber? ¿O si os dan el ángulo de flexión de una capa geológica y su longitud, podéis decir cuándo se ha flexionado la capa y por qué causas? Con todos los datos, la pregunta de nuevo queda no solucionada, porque se observa mecánicamente. Por ejemplo, el alfarero, sin muchos cálculos, flexiona la pasta de barro y hace vasijas bellas. El científico creará toda una teoría sobre cómo ha actuado la mano, cómo se ha flexionado para hacer la vasija. Él puede decir que la vasija fue creada durante miles de años. ¿En realidad, en cuánto tiempo el alfarero ha hecho la vasija? La vasija es cocida, pulida, y vosotros os asombráis de cómo ha ocurrido esto. Hay vasijas todavía no pulidas, y algunas no están cocidas, esperan su tiempo. Él se explica todo esto. – ¿Sin vasijas no se puede? – Se puede. Una vez existiendo, ¿cuáles eran las causas impulsoras para que las haga el alfarero? – Quiere ganar dinero, por eso debería crear algo. Él quiere vivir, casarse. – ¿Por qué quiere casarse? ¿Por qué quiere tener hijos?

            Cuando se habla de casamiento, vosotros pensáis que comprendéis está cuestión. La comprendéis tanto, y como al proceso de la alimentación. El padre enseña al hijo cómo comer. Le enseña cómo partir un trozo de pan, cómo masticarlo, y por fin cómo tragarlo. Sin embargo, esto todavía no es una alimentación. La verdadera alimentación es esta que ocurre en el estómago y en los intestinos. Ahí la comida permanece alrededor de 3-4 horas, hasta que se digiere y transforma en pasta. Luego en forma de zumo se distribuye por todo el cuerpo para alimentarlo. Vosotros sabéis que el estómago digiere la comida, pero cómo ocurre esto no comprendéis. Ahí hay alrededor de 10, 000, 000 de cocineros y servidores que constantemente trabajan. Complicada es esta cocina. Un día, cuando los trabajadores en esta cocina se nieguen a servir, el amo principal borra esta pluma del presupuesto y la cocina cierra. – ¿Qué ocurre entonces con el hombre? – Él parte para el otro mundo. Él recoge su equipaje, toma un taxi y abandona la Tierra. Muy naturalmente, sin esta cocina no se puede vivir en la Tierra. Cuando preguntáis por qué fulano se ha muerto, digo: El presupuesto de su cocina está cortado. Si no tiene qué comer, él parte para el otro mundo. Decís que él se ha ido a Dios. – Esta es una comprensión humana. – ¿Por qué Dios ha permitido el pecado y la muerte en la vida? Pregunto: ¿Por qué el cuadrado en el círculo, tiene solo cuatro puntos de contacto con la circunferencia? ¿Por qué no son cinco o más? – Puede tener y cinco, y seis, pero la figura no será cuadrado; esta será un pentágono o un hexágono. Entonces cada figura que tiene cuatro puntos de contacto con la circunferencia no es otra cosa, sino un cuadrado o un cuadrilátero contenido. Si los cuatro puntos de contacto están igualmente alejados uno de otro, la figura es un cuadrado. Dos de los puntos son positivos y dos – negativos.

            ¿Qué se comprende bajo lado positivo y negativo? El lado positivo es el inicio de las cosas, el que guía hacia la elevación. Por ejemplo, hacia arriba, a la derecha, hacia adelante, son direcciones positivas. Todas las direcciones contrapuestas a las positivas, son negativas: hacia abajo, a la izquierda, hacia atrás. Ganas, tú estás del lado positivo; pierdes, tú estás del lado negativo. El hombre es el lado positivo, la mujer – el negativo. Las energías del hombre van hacia la mujer. En general, bajo “mujer” comprendemos el lugar hacia el cual todos aspiran. Cada hombre tiene un ideal interno, procura hacia el Cielo – el lugar de quietud y bienaventuranza. En este sentido, el Cielo es el lado negativo, puesto que las energías de la gente se dirigen hacia él. La Tierra es el lado positivo. Entonces el ideal es algo negativo, mas éste guía hacia el lado positivo de la vida.

            En la antigüedad un hijo de rey se fue a un adepto para un consejo. Él le dijo: “Decidí casarme y detuve mi atención sobre dos hijas de reyes, pero no sé a cuál de ellas elegir. Una es muy bella, la otra no es tan bella, pero es muy buena. ¿Cuál debo preferir: la bella o la buena?” – “¿Cuál de las dos amas más?” – preguntó el adepto. – “La bella”. – “¿Por qué la amas mas?” – “Por la belleza”. – “Si te casas con ella tendrás grandes desagradabilidades”. La belleza pertenece al mundo entero. El hombre bello es un comerciante mayorista. ¿Estás listo de que en todo tiempo toquen a tu puerta, que venga gente? Cada uno tiene derecho de ver la belleza, de alegrarse, de besarla. Hoy día esto no se permite, pero en el pasado era así. Yo saco este ejemplo del pasado lejano. Ahora ningún hombre permitiría que venga gente para mirar su bella mujer y alegrarse. El hombre dirá: “Es bella mi mujer, pero solo yo tengo el derecho de alegrarme de su belleza”. En el tiempo de Cristo ha llegado una mujer al hogar donde estaba Él, cayó de rodillas, lloraba, lavaba Sus pies y los besaba. Los presentes juzgaron al Cristo porque ha permitido que lave Sus pies, juzgaron y a ella. Ellos no comprendían que esta mujer se estaba arrepintiendo por sus pecados. Hace tiempo ella era bella y por su belleza cayó moralmente. Diréis que y las mujeres feas erran. No, solo las mujeres bellas erran. Hace tiempo y las feas eran bellas; en consecuencia perdieron su belleza.

            Esto, lo que os hablo, está introducido entre paréntesis. Entonces se puede y sin esto. Los escritores se sirven con diferentes signos para expresar más exactamente su pensamiento. Por ejemplo, el punto indica que el pensamiento está terminado. Los tres puntos indican un pensamiento no terminado. La coma ordinariamente separa la oración principal de la secundaria. Mediante la coma se separan y las partes equivalentes en la oración. En vez de coma a veces el escritor se sirve y con punto y coma. En general, cada lenguaje tiene sus rasgos específicos. Por ejemplo, en el lenguaje hebreo no hay letras vocales. Los hebreos escriben solo con letras consonantes, y las vocales se sobreentienden. Además de esto los hebreos escriben de derecha a izquierda, los chinos escriben de arriba hacia abajo. Y las dos maneras de escribir significan descenso, o sea, camino involutivo de movimiento. Los búlgaros, como y toda la raza blanca, escriben de izquierda a derecha. Esto es ley de evolución, o sea, ley de ascensión. Cada letra del alfabeto es un símbolo de algo. El que puede interpretar, sacará toda una filosofía. Por ejemplo, la letra “Yod”, con la cual comienza la palabra Dios en el lenguaje hebreo, representa un gran principio que ha creado las cosas. Esta letra se parece a la coma búlgara. Los hebreos dicen que todo en el mundo ha provenido de la letra “Yod”. Esta es causa primordial de las cosas. La letra “Vav” es una ley neutral – una ley para los niños. En la química, los niños son las sales, un resultado de la interacción entre ácidos y bases. Diréis que esto es un trabajo no comprendido. – Este es tan incomprendido como y la pregunta: ¿por qué Dios ha permitido el mal en el mundo? ¿Con cuántas letras se puede escribir la palabra “Bog” en búlgaro? (“???” = Dios – n.d.t.) – Con tres. – ¿Por qué esta palabra no se escribe como en hebreo?

            Yo os hago diferentes preguntas, pero esto no significa que sin falta tenéis que responderme. Yo quiero que penséis, por eso os hago preguntas. El hombre pensará miles de años más hasta que se responde a las preguntas que le interesan. Si hoy estudias una ciencia, apenas después de miles de años te responderás algunas preguntas. Desde hace miles de años la gente se pregunta por qué existe el mal y todavía no han respondido a esta pregunta. Miles de años más se preguntarán y es poco probable que puedan responderse positivamente. El mal existe y sin él no se puede. El acto malo no significa un mal. Que alguien ha robado dinero, que ha dicho una palabra ofensiva, esto todavía no es un mal. Has robado dinero, esto significa que lo has trasladado de un lugar a otro.

            Desde el punto de vista de la Naturaleza robo no hay. Has tomado la bolsa con el dinero de alguien, pero no puedes llevarla en aquel mundo, de nuevo en la Tierra la dejarás. Otra es la cuestión si puedes tomarla contigo. Has dicho a alguien que es un simplón, un pobre. ¿Qué malo hay en la palabra “pobre”? El pobre es un hombre libre. Él puede caminar en todas partes, no teme de nada. El rico no es libre. Donde vaya, siempre alguien tiene que acompañarle. La muchacha bella es rica, no osa caminar sola; la fea es pobre, de nadie teme, libremente camina sola. Y la riqueza, y la pobreza tienen lados y buenos, y malos. Dicen para alguien que es rico, porque tenía una casa. Esta es una comprensión torcida. Mañana su casa puede quemarse. ¿Dónde queda su riqueza? Los conceptos “rico” y “pobre” son humanos. Según yo, validos son aquellos conceptos que son comunes para toda la Naturaleza. El sano es rico. Dices: “Soy sano, mi mujer y mis hijos son sanos, pero soy pobre”. Desde el punto de vista de la Naturaleza, si sois sanos, vosotros sois ricos. En general, el orden humano de las cosas no es un orden de la Naturaleza. La pobreza es el inicio del cual el hombre parte; la riqueza es la dirección hacia la cual procura. – ¿Por qué viene la pobreza? – Para obligarte a caminar libremente. – ¿Por qué viene la riqueza? – Para atraerte, para obligarte a moverte. La riqueza se mueve por una línea torcida, esta es magnética; la pobreza se mueve en línea recta, esta es eléctrica. Por tanto, el rico, aunque quiera, no puede moverse por una línea recta. Él siempre serpentea. El pobre, pues, al revés, camina solo por línea recta.

            Y así, el sano es un hombre rico; el enfermo es pobre. Dicen para alguien que es sano, porque es relleno, robusto. – La robustez no es un signo de salud. Puedes ser relleno y enfermo. Hay una medida que determina cuán relleno puede ser el hombre. Yo mido la altura y la grosura del hombre y de estas medidas determino cuánto tiempo puede vivir él. Si es alto 165 centímetros, y la anchura del cuello es más de 40 centímetros, él morirá de apoplejía. Y lo contario, si es alto más de 180 centímetros, y su cuello no tiene ni siquiera 30 centímetros, él se va a enfermar de tuberculosis. Sin embargo, el hombre razonable, cuando trabaja sobre sí, puede disminuir o aumentar la anchura de su cuello según la medida normal. Del hombre depende alargar su vida o acortarla. He aquí por qué, cuando vuestro cuello adelgaza o engorda más de lo que es debido, es necesario que estéis despiertos – dos enemigos nos asechan; en el primer caso la tuberculosis, y en el segundo caso ocurrirá una ruptura del miocardio. La tuberculosis es una enfermedad de los sentimientos. Para guardarse de estos enemigos, mantened en vuestra mente pensamientos luminosos y rectos. Cuando vuestros pensamientos son rectos, estos van a purificar el corazón de los sentimientos venenosos y perjudiciales. Estos dañan la inmunidad de los pulmones, los cuales fácilmente sucumben a los bacilos de la tuberculosis. Los pulmones están sanos mientras tienen inmunidad. Por eso se recomienda al hombre alimentarse con pensamientos luminosos y sentimientos nobles. Cuando el muchacho se decepciona de la muchacha, o la muchacha de su bien amado, se crean condiciones, o bien para un trastorno nervioso, o bien para una tuberculosis.

            Recordad: La salud del hombre se esconde en sus pensamientos y sentimientos. El pensamiento recto tiene relación con la gran ley de la vida. No puedes pensar y sentir correctamente, si no sigues esta ley. Si vives según ésta, todo en tu vida se transformará en bien. Por eso se dice que el hombre santo, el recto, no muere. Si el hombre recto guarda su pureza, él puede vivir cientos de años. – “¿Es posible esto?” – Es posible. Notad: Cuanto más natural, normal, es la vida que un hombre lleva, tanto más largo tiempo él vive. Los científicos, que mucho filosofan y cavilan, acortan su vida. Un científico verdadero es aquel que constantemente se ennoblece, ensancha y rejuvenece. Esta ciencia hace al débil fuerte. Decís que la religión alarga la vida. Si se habla de la religión verdadera, así es. Esta da al hombre maneras de cómo vivir correctamente. Ésta le guía hacia Dios – la dirección correcta de su vida. Muchos buscan al Señor en su cabeza, otros – en su corazón. Dios no está ni en la cabeza, ni en el corazón; ni en el Cielo, ni en la Tierra; Dios está en todas partes. Así es para la gente científica, y para los simples Él está aquí o allí, según su comprensión. El científico dice para sí: “Esto, lo que pienso que sé, no lo sé. Esto, lo que quiero hacer, no lo puedo hacer – completamente otra cosa sale. Por qué es así, no lo sé”. Entonces hay algo en la vida que actúa a pesar de la voluntad humana. Por ejemplo, la madre se alegra de su hijo, le cuida, quiere que él viva largo tiempo. A pesar del deseo, un día el hijo muere. Pregunto: “¿Por qué esta madre permitió que la muerte tomara a su hijo?” – Porque ella es una madrina, no es la madre verdadera. El hombre bueno no peca. Si permites el pecado en tu vida, tú no eres un hombre bueno. El hombre bueno se las arregla con todas las dificultades, con las contradicciones, e incluso con la muerte. Él no permite a la muerte que se acerque a él. Decís que Dios ha permitido el mal y la muerte en la vida. – Sí, Dios permitió el pecado para que la gente valore la pureza. Dios permitió la muerte para que valoren la vida. Y ordenó el Señor Dios a Adán y le dijo: “De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieres, de cierto morirás” (Génesis 2:16,17 – n.d.t.). Así puesta la cuestión en el Génesis, se ve que Dios ha prohibido a los primeros hombres comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. A pesar de esto vosotros preguntáis por qué Dios permite el pecado. – Es prohibido al hombre comer de este árbol, pero él estaba libre y de comer. Sin embargo, está dicho: “El día que comieras de este árbol, morirás”. Y de nuevo preguntáis por qué Dios ha hecho al mundo así. – ¿Cómo lo ha hecho? Desearía que alguno de los científicos diga cómo Dios ha hecho al mundo. Con placer yo escucharía de vosotros una lección de biología, de geología. ¿Quién de vosotros sabe cómo fue creado el cuerpo humano, cuántas células hay en éste? Incluso y las capacidades más grandes de la ciencia no saben cuántas células hay en el cuerpo humano. Algunos científicos dicen que en el cerebro hay 3 billones y 600 millones de células. Pero esto es una suposición. Otros dicen que en el estomago hay 10 millones de células. Y esto es una suposición. Diréis que esto no es vuestro trabajo. – Un negro – predicador, contaba a sus oyentes que Dios hizo al hombre de barro, y que durante tres días le estuvo secando sobre la maya. Cuando le preguntaron de dónde Dios había tomado material para la maya, él respondió: “Este no es vuestro trabajo”.

            En la geometría hay axiomas, o sea, verdades científicas que no necesitan de comprobaciones. La palabra “axioma” es griega. ¿Cuál es la raíz de esta palabra? ¿Es necesario que sepáis su raíz? Esto es tan necesario para vosotros como la explicación de lo que es la dulzura de la fruta. Da al hombre una manzana sabrosa o una pera y déjalo libre. Cuando coma la fruta, él mismo comprenderá qué es la dulzura. Dirás que esto lo que no es amargo, es dulce. ¿Y qué es amargo? – Esto lo que no es dulce. – Esto no es una explicación. En la dulzura hay otra cosa. Según yo, esto lo que introduce en el hombre una cierta suavidad, lo que alarga su vida, lo que expande su mente y su corazón, lo que fortalece su voluntad, esto es dulzura. Entonces ésta es un alimento para el mundo. – “¿Por qué estoy nervioso?” – No tienes dulzura en la vida. En esta posición tú puedes matar al hombre. – “¿Cómo que le voy a matar?” – Diciéndole 999 palabras amargas. Si el hombre dice a su mujer 999 palabras amargas al día, él la matará (una vez sabiendo esto, no lo hagáis intencionalmente – n.d.t.). En general, la ausencia de dulzura en la vida humana guía hacia la muerte. Los frutos del árbol prohibido todavía no eran dulces. Los alimentos dulces son femeninos, y los agrios – masculinos. Si quieres llegar a ser un hombre, come alimentos agrios; si quieres llegar a ser una mujer, come alimentos dulces. El que come alimentos dulces, llegará a ser inmortal. – “Comprueba esto”. – La comprobación es para los científicos. Si eres simple tienes que estudiar. Yo he estudiado miles de años para llegar a esta verdad. Después de miles de años y tú alcanzarás esta verdad. ¿Qué voy a comprobaros ahora? Os organizaréis para andar por este camino que yo he recorrido. Podéis subir a un aeroplano, esto no es importante. Si estáis en un aeroplano, solucionaréis el deber no para mil años, no para cien años, sino para diez años. Lo importante es que solucionéis el deber correctamente.

            Alguien ha inventado un reloj, última palabra de la técnica, que valía diez mil dólares. Para un multimillonario americano esta suma no es nada. El reloj mostraba el tiempo por todo el globo terrestre. Simultáneamente él hacia crónica de todos los eventos históricos en el mundo. – ¿Por qué debería inventar tal reloj? – Para ganancia. Y sin éste el tiempo lo marca todo. Yo llevo en mi mente un reloj miles de veces más exacto que este nuevo invento. En cualquier momento que me despertéis del sueño, yo puedo decir exactamente qué hora es, sin encender la lámpara. Este reloj está en cada hombre. También así, en el cerebro humano hay un piano con 35 mil teclas. Éste está hecho por la última palabra de la técnica. Las obras musicales de Beethoven, son juguetes infantiles delante de estas composiciones musicales que se ejecutan en este piano. Si viene hoy Beethoven, él se sentará, como delante de un piano, y escuchará. Hay un gran mundo musical en el cual toman participación los más grandes maestros-músicos; ahí participan y hombres, y mujeres. El que está listo para este mundo, cuando entra ahí, él comienza a tocar como los demás. Es suficiente que estas fuerzas musicales dirijan su pensamiento hacia ti, para que comiences y tú a tocar y el violín, y el piano. Tú mismo te asombrarás de cómo, de un músico ordinario, simple, en la Tierra, has podido elevarte a tal altura. Cuando regreses a la Tierra, serás de nuevo un músico ordinario. Los grandes músicos tienen pensamiento fuerte. Ellos hacen esto con la meta de evitarse cualquier desarmonía. Y la alegría más pequeña que te crean estos seres, te transfigura. Muy naturalmente, ellos introducen su pensamiento en ti. Dices: “Quiero llegar a ser bueno”. – Muy simple, conéctate con Dios. Él dirigirá Su pensamiento bueno hacia ti, y tú llegarás a ser bueno. Conéctate y con la gente buena. Y ellos dirigirán su pensamiento bueno hacia ti.  – “Quiero llegar a ser un músico”. – Conéctate con los músicos buenos en el mundo y llegarás a ser un músico. De otra manera, con años vas a raspar el violín, llegarás a ser un violinista ordinario y así te apagarás. Sin conexión con los grandes seres musicales nada se logra. Un músico verdadero es aquel que hace a la gente buena, el que sana a los enfermos. Si no puedes transfigurar al hombre con tu música, ningún músico eres. Dices: “Toqué e hice llorar a mucha gente”. ¡Cuántas veces el hombre, cuando toca su violín, hace llorar a su mujer! ¡Y cuántas veces la mujer, cuando toca al piano, hizo llorar a su marido! Esto no es un tocar verdadero. Luego el hombre se va a quejar de su mujer, y la mujer – de su marido. Yo tengo una opinión específica sobre este hombre y sobre esta mujer. ¿Qué mesonero es este, que hace llorar a sus clientes? Primero te alimentará y luego te hará llorar. Yo tengo una opinión específica sobre este mesonero. – ¿Cuándo el mesonero hace llorar a sus clientes? – Cuando no pagan. Por lo tanto, si no tienes dinero, no entres en un mesón. Primero revisa, para que veas si tienes dinero, y entonces entra. El mesonero, cuando comprende que tienes dinero, no solo te alimentará, sino que te ayudará a desvestir y vestir tu abrigo. Para el mesonero no es importante si eres un hombre bueno o malo, científico o simple, destacado u ordinario. Él se interesa por vuestro bolsillo. Si está lleno, os va a honrar; si está vacío, ninguna honra os dará.

            La gente contemporánea tanto se ha descolorido, que ha perdido aquello lo bello, lo superior que Dios ha puesto en ellos. Ellos dicen: “¡Que nuestro bolsillo esté lleno!” – ¿Con qué? Si tu bolsillo está lleno con dinero recibido de gente buena, razonable, éste es una bendición para ti. Pero si tu bolsillo está lleno con dinero recibido de gente deshonesta, éste es una lepra. En tal caso es preferible la pobreza, la cual te enseña a caminar, a moverte y a trabajar. Ama y la riqueza que introduce en ti aspiración hacia lo bueno y el Amor. A esto yo le llamo riqueza. Ama y la pobreza que te impulsa hacia la adquisición de conocimiento y sabiduría. Quieres saber, por ejemplo, cuántos años vivirás en la Tierra. – Muy fácilmente encontrarás esto. – ¿Cómo? – Ve si hay por lo menos una virtud en el cuadrado inscrito en el círculo. Si hay dos virtudes, vivirás 120 años, además una vida más buena y bella. Durante este tiempo te vestirás con los siete colores del arco iris y cuando te desvistas de estas ropas, abandonarás la Tierra. Dices: “No hay mas qué estudiar aquí. Iré al Cielo y después de un tiempo de nuevo llegaré a la Tierra”. Esto significa que comiences desde el principio y que llegues hasta el final. Te moverás, porque Dios en ti te impulsa a moverte y a pensar. Así el hombre se convierte en alguien que expresa el pensamiento Divino. Te moverás en dos direcciones: del Éste hacia el Oeste. Del Éste empezarás y por el Oeste terminarás, de donde viene el nuevo amanecer. Dices que has envejecido, que tu vida está en el ocaso. – No, donde está el ocaso, allí hay un nuevo amanecer. – “He perdido mi dinero”. – No temas, ahora tienes la oportunidad de llegar a ser más rico. – “Estoy enfermo, voy a morir”. – No, tú ahora exactamente tienes la oportunidad de llegar a ser más sano. Se ha observado que niños que se enferman mucho, se forjan y se vuelven más resistentes. Hay gente que no se ha enfermado y pasa por sana. Sin embargo, la primera enfermedad seria que les coge, los lleva al otro mundo. El mal y el bien en el mundo son fuerzas que agitan al hombre y le forjan. El mal representa aquellas fuerzas no formadas, no organizadas, de las cuales sale todo. Estas son un almacén Divino de energías que trabajan y transfiguran el mundo. Las energías del mal son raíces de la vida.

            Una vez las ramas y las hojas del árbol se elogiaban: “¿Sabéis lo que hemos hecho nosotras? ¿Sabéis que gracias a nosotras el árbol florece, ata y da frutos?” Les oyeron las raíces y les dijeron: “No olvidéis que sin nosotras, vosotras nada hubierais hecho. Si no estamos nosotras, para trabajar aquí abajo, profundamente enterradas en la tierra, para apoyaros, y sacar, y trabajar los zumos, vosotras os hubierais secado”. Ahora y yo digo: Tú eres un hombre bueno por causa del mal. Eres prudente por causa de la estupidez. Eres noble por causa del orgullo. Por lo tanto, el mal es una fuerza, sin la cual no podéis superar las dificultades. Un elemento amargo es el mal, pero él es una fuente de fuerzas. No toquéis este elemento. No preguntéis por qué fue permitido el mal en el mundo, sino aprovechad de esta gran fuerza potente que se esconde detrás de él. A través de la boca de Isaías Dios dice: “Yo soy el que crea y bien, y mal”.

            Estudiad la cábala, la geometría y las matemáticas, para que comprendáis la correlación que existe entre el bien y el mal. Solo así llegaréis a la posición de mirar a éstas como dos fuerzas potentes sin las cuales la humanidad no puede desarrollarse. “-¿Cómo nos explicaremos por qué el mal trabaja paralelamente con el bien?” -No hay por qué explicarse esto. “-¿Cómo los reconciliaremos?” -No hay por qué reconciliarlos. Una cosa se requiere de vosotros: Que os aprovechéis del bien y del mal como dos fuerzas razonables. Cristo dice: “¡No resistas al mal!” (Evangelio de Mateo 5:39 – n.d.t.) Pablo dice: “¡Vence el mal con el bien!” (Romanos 12:21 – n.d.t.). Que venzas el mal, esto no significa que luches con él. ¿Si luchas con el mal y te vences a ti mismo, qué has adquirido? El mal está en el hombre, entretejido está en él. Y si se vence a sí mismo, él se auto-destruirá. ¿Si en una canasta con huevos ha entrado una serpiente, qué harás? -Mataré a la serpiente. -La matarás, pero vas a romper todos los huevos, o sea, destruirás las posibilidades de tu vida. La serpiente es el intelecto humano conectado con sus sentimientos. Gracias al intelecto y a los sentimientos, tú te desarrollas y llegas a ser un hombre verdadero. Éstas son afirmaciones filosóficas que tienen aplicación en la vida.

            La gente contemporánea tiene una comprensión torcida acerca del mal. He aquí por qué, para que comprendan su sentido, que acepten en sí mismos el pensamiento: “Todo lo que Dios ha hecho, es bueno”. Que hay gente pobre en la Tierra, esto no es un mal. La gente pobre es honrada por Dios.

            Está dicho en la Escritura: “Ningún rico puede entrar en el Reino de Dios” (Evangelio de Marcos 10:25 – n.d.t.). Una cosa puede salvar al rico – si se descarga. En este sentido no hay gente rica en la Tierra – hay solo cargados. Gente verdaderamente rica hay solo en el Cielo. En la Tierra puedes jugar el rol de un rico, sin que seas rico. Como no concientizas que juegas un rol, dices: “Yo quiero ser rico. Que no voy a entrar en el Reino de Dios, esto no me interesa”. -No piensas en el Reino de Dios, sino que piensas en el amor de alguna muchacha. Él piensa que como es rico, hará a la muchacha feliz. ¿Cómo es posible que la haga feliz, si él mismo no está feliz? Él niega el Cielo, el Reino de Dios, pero quiere que le amen. Dios es Amor. Si niegas a Dios, no esperes que el Amor te visite. El lobo dijo al cordero: “Ven a mí, te voy a enseñar, te haré feliz. Yo tengo una cultura alta, te haré cultural”. El cordero preguntó a su madre: “-¿Me iré a este lobo científico y cultural?” “-Pregunta a tu abuela y a tu tatarabuela, ellas te responderán. Te llevarán a un lugar para enseñarte cuántos corderos antes de ti han dejado sus huesos allí. Ellos han caído en los abrazos del lobo cultural”. Digo: Donde están los huesos de las ovejas, allí están los huesos de toda la gente con comprensiones torcidas y engaños. Estás sentado y piensas en por qué el mesonero no te da comida. Uno de los dos: o no tiene dinero, o está enfermo. Si no tiene dinero, tú dale y él cocinará. Si está enfermo, ayúdale a sanar. Cuando sane, él de nuevo va a cocinar. La gente está sentada y se imagina que puede hablar con el Señor y con el Cristo cuando desea. – Y esto se puede, pero las condiciones son necesarias.

            Pregunto a uno: ¿Qué significan estos ángulos? ¿Qué posición tienen uno al respecto del otro? – Estos están en dirección opuesta. A tales ángulos les llamamos opuestos. – ¿Qué significa el triangulo? – Éste representa todas las posibilidades en el hombre. No puedes tener éxito solo con dos posibilidades. Como has llegado en la Tierra, utilizarás las posibilidades de la mente, del corazón y de la voluntad – las tres puntas del triangulo. La diferencia en los logros está en dependencia del triangulo: si este es rectangular, isósceles o equilátero. En el triangulo equilátero cada ángulo es igual a 60?. Y la suma de los tres ángulos, en cualquiera de los triángulos, es igual a 180?, o sea, a medio círculo. Cuando se habla de medio círculo, comprendo una idea realizada a medias. Verdaderamente, en la Tierra el hombre no puede realizar su idea plenamente. Si la realiza a medias, él ha logrado algo. La muchacha busca a un muchacho que no ha amado a otras muchachas. Y el muchacho busca a una muchacha que no ha amado a otro muchacho. He aquí una idea que no se puede realizar plenamente. Ésta es la causa donde la muchacha y el muchacho permiten pensamientos malos el uno para el otro.

            Pregunto: ¿Hay un hombre en el mundo que no ha dicho una palabra mala para alguien? Tal como no hay hombre que no ha dicho algo bueno para alguien, así no hay hombre que no ha dicho una palabra mala o que no ha pensado algo malo para alguien. ¿Hay un hombre en la Tierra que no se ha irritado alguna vez? He aquí por qué, cuando te pongas irritado, di: “Me alegro de que me he irritado”. Caes y te golpeas la pierna, di: “Me alegro de que he caído”. Pierdes tu dinero, di: “Me alegro de que he perdido mi dinero”. – “He pecado”. – Alégrate de que has pecado. Dios ayuda y a los pecadores. Él enviará a un hombre bueno para ayudarte. Si no tienes recursos, te dará para que no cometas crímenes. “-Soy ignorante, muchas cosas no comprendo”. -Vendrá un maestro para enseñarte. Él es como los novelistas. Te enseñará hasta un cierto tiempo y luego te dejará. Así es en las novelas. El autor crea dos imágenes -para el héroe y para la heroína- y comienza a buscarles en alguna parte de la vida. Él tiene en cuenta a una muchacha joven y a un muchacho joven. Primeramente ellos no se conocen. Se encuentran, pero no se miran – y los dos son orgullosos. Un día la muchacha camina orgullosa, gallarda, y no ve que el pañuelito ha caído. El muchacho, que la sigue de lejos, ve esto, corre, levanta el pañuelito y lo ofrece a la muchacha. Ella le agradece, sonríe y sigue por su camino. Externamente ella no da la impresión de estar interesada en el muchacho, pero cuando regresa a su casa, mira su pañuelito y dice: “Noble, amable es ese muchacho”. Desde este momento el pañuelito permanece en la mente. Éste está conectado con el muchacho. Éste es la bandera de su vida.

            El muchacho joven y la muchacha joven son símbolos. Vosotros no sois ni el muchacho joven, ni la muchacha joven. Vosotros no sois jóvenes. Pues, los muchachos y las muchachas jóvenes no son de este mundo. Ellos son ángeles que han descendido del Cielo. Ellos tienen alguna idea. En primer tiempo el muchacho hace favor a la muchacha. Y ella puede hacerle favor. Así manifiestan lo bueno en sí. El favor se vuelve la causa para familiarizarse y amarse. Decís: “Ellos se aman”. ¿Qué pensáis vosotros acerca del Amor? Pensáis que éste es calor. La primera manifestación del Amor es el dar. Si no das, no puedes conocer el Amor. Ordinariamente la gente da solo a aquellos que ama. Si no amas a alguien, dices: “Que Dios arregle este trabajo”. Entonces quieres trasladar tu trabajo a Dios, que Él lo cumpla en vez de ti. No, tú solo cumplirás tu trabajo. Dices que esta casa es tuya, que los muebles son tuyos. Tú retienes tu propiedad, pero tu trabajo personal lo dejas a Dios. ¿Qué hubiera ocurrido contigo si tus ovejas retienen la leche y la lana solo para sí? Agradece a Dios por aquello que te es dado gratuitamente: por la tierra, por el agua, por el aire, por la luz. Agradece a Dios porque puedes permanecer sobre tus pies, porque caminas, porque te alegras del mundo bello. No pienses si eres rico o pobre. Si ves el Sol, tú eres rico. Este bien con nada se compra. ¿Qué mayor bien que éste, que penetre la luz a través de tus ojos? ¿Qué mayor bien que éste, que recibes el saludo de las estrellas luminosas del Cielo? Ellas te dicen: “Magno y benevolente es Dios”. El Sol, las estrellas, la Luna, son hijos de Dios. Y ellos aplauden y juegan. Los rayos de la luz han salido hace millones de años y nos saludan con su pañuelito, como la muchacha y el muchacho se saludan. “-¿Es posible que el Sol salude al hombre?” -Es posible. Yo no hablo del hombre, sino del alma humana. Ésta es más grande incluso que la Tierra. “-¡Comprueba esto!” -La verdad no se comprueba. El que trata de comprobar la verdad, él cae en la mentira. La verdad existe sola de por sí. Ella no necesita de apoyo externo, de comprobación. Así debéis reflexionar y vosotros. Dices: “Estoy infeliz”. -Considera esto como un privilegio. “-Estoy sufriendo, me torturo”. -Y esto es un privilegio. “-Estoy enfermo”. -Y esto es un privilegio. Cualquier cosa que te ocurre en la vida, sabe que esto es un privilegio para ti. “-Mis zapatos y mis ropas están rotos”. -Agradece por esto. ¿Qué casa es ésta que no tiene ventanas? Lo mismo diré y para las ropas, y para los zapatos rotos. No te lamentes que están rotos. Éstos se están ventilando. Cuantas más ventanas tiene la casa, tanto más higiénica es. Ésta es una nueva manera de reflexionar. Miro la casa de alguien y pienso algo. Él me pregunta: “-¿Qué estás mirando?” “-Miro que no tienes suficientes ventanas.” Veo que la gente necesita de más luz y más amor. El muchacho escribe una carta de amor a la muchacha. Ella se alegra de que el muchacho le ame. Yo, el que comprendo el trabajo, interpreto: El muchacho es un repartidor. Él lleva a la muchacha la carta de su padre que le ama. Siendo sensitivo, el muchacho percibe el amor del padre y lo transmite a la muchacha. Ella debe decir: “Gracias a Dios que tengo un padre que me ama tanto, que su amor se transmite y a la demás gente”. A veces se posa una mosca sobre mi mano, quiere algo de mí. Yo sé que ella me trae una carta de amor. Tomo la carta y le pregunto qué quiere de mí. “-Quiero hacerme tu discípula”. Yo goteo un poco de miel, diciendo: “-Come un poco de miel y vete”.

            La gente contemporánea habla de moral, pero ésta no es una moral verdadera. Decís: “¿De dónde sabes cómo es nuestra moral?” -Sé, conozco las cosas. Cuando hablo, yo tengo en cuenta dos cosas: primero, que muestro que sé de lo que hablo; segundo, que quiero sacar la verdad delante de vosotros. Y a veces tengo en cuenta lo siguiente: A 25 kilómetros de aquí hay una fuente famosa. ¿Podéis venir conmigo? “-Podemos”. Vámonos juntos, nos hablamos y nos familiarizamos. Sin embargo, el bien hacia el cual os guío, no es mío. Yo os voy a mostrar el camino hacia éste. El bien viene de la Fuente, de la luz, de aquel pensamiento luminoso y grande en el mundo. Ningún hombre es autor de las cosas. Uno os va a contar una cosa, otro os va a contar otra cosa. Y los dos os van a transmitir la verdad de dos maneras diferentes. A pesar de esto, vosotros de nuevo necesitáis de explicaciones, de un complemento. Cada uno habla de los comportamientos entre jóvenes y viejos, pero cómo deben ser estos, pocos lo saben. Una hermana joven dice al viejo: “Esta hermana se ha envejecido, no quiero ocuparme con ella”. El hermano joven, pues, no quiere ocuparse con los hermanos viejos. – “¿Por qué la gente envejece?, ¿por qué sus pelos se emblanquecen?” – Porque no comprenden la vida. ¿Qué muestra el primer pelo blanco sobre tu cabeza? Este pelo se ha confundido entre los demás pelos blancos, no puede reconocerse. Vosotros podéis ennegrecer vuestro cabello en 24 horas; podéis y emblanquecerlo en 24 horas. A través de las pruebas, el cabello se emblanquece. -¿Cómo va a ennegrecerse? -Si puedes en 24 horas olvidarte de todas las dificultades y pruebas por las que has pasado. Cuando veas todo en una luz rosa, cuando te alegres con una alegría infantil pura, solo así tu cabello va a ennegrecerse. Si no se ennegrece, esto muestra que no sabes de qué manera puedes lograr esto.

            Por las líneas de la cara del hombre podéis leer como en un libro. En alguno, las líneas de la cara indican que ha pensado; otro, pues, ha pasado por una gran aflicción. En muchos, las líneas de la cara indican impaciencia. Ellos no han podido leer las cartas de sus padres. La impaciencia más pequeña se marca sobre la cara. “Grandes sufrimientos he pasado”. -Ésta es la carta de tu padre. “-He visto a la muchacha joven y me alegre”. -Y ésta es una carta del padre. Si te alegras de haber terminado la escuela con éxito y de haber recibido un diploma, y esto es una carta de tu padre. “-Me reprobaron, he fallado el examen”. -Y esto ocurre por el deseo de tu padre. Él escribe al profesor: “Reprueba a mi hijo, muéstrale que es un gran simplón”. “-Yo no quiero saber, no temo de nadie”. -Nada, te probarás. Tu padre dice: “Grandes desdichas te esperan, porque no caminas en el camino recto”. Agradece que tu profesor te haya puesto un 1, la mejor nota. Sabe que todo ha salido del 1. Si guardas la ley del uno, tú llegarás a ser un hombre grande. Dios es inicio de todas las cosas. Dices: “No quiero que me escriban un 1”. -¿Qué quieres? “-Un 6”. -Seis es un número de trabajo. Debes tomar el martillo e irte a trabajar. Entonces te escribirán un 6. ¿Qué dirás si te escriben un 2? “-¿Soy yo para un 2?” -El 2 es un número que realiza todo. Agradece que te hayan escrito un 2. Di al profesor: “Gracias por el dos. Pensaré en éste, en lo que significa”. El que no comprende el sentido del 2, se afea, se desespera, no quiere vivir. En realidad, el hombre no se afea, aparentemente pierde su belleza. Del hombre depende que sea bello, rico, pero él debe tener espalda para llevarlo. ¿Quién de vosotros puede llevar sobre su espalda oro calentado hasta 1000?? ¿Cómo vais a trasladarlo de un lugar a otro? Yo puedo hacer muchas cosas para vosotros, pero ¿cómo vais a llevarlas? Un oro calentado hasta 1000? no se enfría con agua. Puedo daros este oro, ¿pero cómo vais a utilizarlo? Si das este oro a alguien, él inmediatamente se va a apartar de éste. Éste no puede ser un ideal para él. He aquí por qué Dios no quiere dar riqueza a la gente, para que no se vuelva su ideal. -Soy pobre, quiero enriquecerme. -Si eres pobre, estudiarás, adquirirás conocimiento. Que el conocimiento se vuelva tu ideal.

            Un hijo de rey decidió casarse. Puesto que tenía en cuenta a dos muchachas – una bella, la otra – fea, él no pudo decidir con cuál de ellas casarse. Él se fue a un adepto destacado para aconsejarse con él. El adepto le dijo: “Si te casas con la muchacha bella, vivirás con ella solo tres años, después de lo cual ella morirá. Hijos no tendrás. Si te casas con la fea, tendrás hijos de ella. Ella vivirá largo tiempo”. El hijo del rey no pudo decidirse a cuál de las dos tomar. Y hasta hoy día la cuestión permanece no solucionada. Él sabe que la fuerza está en los hijos.

            La belleza se refiere al lado externo de la vida, y la fealdad – al lado interno. La alegría es la belleza, y el sufrimiento – la fealdad. Dices: “De la fealdad nada puede salir”. No es así. Ésta es una envoltura de las virtudes. Pensad correctamente para que no caigáis en engaños. Yo quiero inclinaros al pensamiento recto, el cual os va a guardar de caer. “-¿No somos libres de hacer lo que queramos?” -Según yo, y para cumplir vuestra voluntad vosotros no sois libres. Si cumplís la voluntad de la gente, de nuevo no sois libres. He aquí y yo, el que paso por un hombre prudente, de nuevo no puedo pensar lo que quiero; no puedo cumplir mi voluntad. En tal caso ninguna otra cosa nos queda, salvo hacer la voluntad de Dios. Viene alguien y me engaña que esto o aquello va a ocurrir. – Yo sé cómo ocurrirán las cosas. A pesar de esto, a veces dejo que me engañen, a veces no dejo que me engañen. Decís: “Que el Maestro nos deje libres, nosotros somos jóvenes, esta Enseñanza no es para nosotros”. – No, vosotros no sois jóvenes. Que pensáis que sois jóvenes, esto es una cosa; en realidad, que seáis jóvenes, esto es otra cosa. Verdaderamente joven es aquel cuyo corazón da abundantemente. La cualidad del joven es la generosidad. En este aspecto, el Sol es el más joven, porque da abundantemente los bienes a todos los seres vivientes.

            Un millonario americano era conocido por su tacañería. Una muchacha joven, guapa, decidió darle una buena lección, mostrarle cómo se debe vivir y cómo deben ser sus comportamientos con la gente. Un día ella le encontró en la calle, e inesperadamente para él, le derribó al camino: empezó a patearle con las piernas y a pisotearle. Completamente empolvado, él saltó sobre sus pies, miró hacia la muchacha bella y le preguntó: “¿Qué quieres de mí?”. “-No quiero nada, pero decidí decirte algo. Tú eres rico, pero un hombre unilateral; tú vives solo para el dinero. Que sepas que en esta posición te espera una esclerosis. Tú debes cambiar tu vida”. Él se estremeció y comenzó a pensar. Desde este momento él cambió su vida. Comprendió que el sentido no está en el dinero.

            Pregunto: ¿Hizo mal esta muchacha? Que encuentres a la muchacha bella, la cual con unas cuantas palabras puede transfigurar tu vida, esto es una gran bendición. Ella ha introducido luz en la mente del banquero y le ha mostrado el nuevo camino por el cual puede lograr sus deseos. ¿Qué representan las desdichas en la vida? – Éstas son aquellas muchachas bellas – ángeles enviados a la Tierra para pisotear un poco a la gente para que adquieran un nuevo punto de vista sobre la vida, para que realicen las posibilidades escondidas en ellos. El círculo representa las posibilidades escondidas en el hombre. El cuadrado, pues, representa la razonabilidad en el hombre, la cual utiliza sus capacidades dadas. Si es razonable y dispone con ciertas posibilidades, el hombre puede realizar sus ideas por contenido y por sentido, o sea, por profundidad y por anchura. La ideas se realizan solo en el mundo físico, pero nacen en el mundo de las ideas, por eso mientras vives en el mundo de las ideas, no esperes felicidad en la Tierra. Cualquier cosa que adquieras en la Tierra, al final te la tomarán. ¿En esta posición puedes ser feliz? E incluso cuando duermes, te la tomarán. He aquí por qué, si tu conciencia en la Tierra no está despierta, tú no puedes ser feliz. La felicidad está solo en Dios. Bajo “Dios” comprendo el lugar donde la conciencia del hombre está siempre despierta, sin interrupción ninguna. Y cuando duermes, y cuando estás despierto, tu conciencia siempre debe estar despierta. “-Estoy despierto, mi conciencia no se interrumpe”. -Si tu conciencia no se interrumpe, es que no estás en el mundo físico. El que ama a Dios, él siempre tiene una conciencia despierta.

            Muchos se quejan de la pobreza y de las enfermedades. ¿Por qué están pobres y enfermos? Porque no aman a Dios. Si puedes liberarte del pensamiento de que estás enfermo, tú inmediatamente sanarás. No digo que vuestras comprensiones presentes son malas. Y éstas son buenas, bien habéis vivido, pero el futuro requiere una comprensión nueva, una vida nueva. De otra manera no podéis avanzar. Viajas con un cabriolé, pero éste no puede sacarte hasta el final. Tu camino está hacia arriba, por la montaña. Allí no hay camino, de pie andarás. Dejarás el cabriolé, subirás a un caballo. Cuanto más arriba vas, más empinado se hace el camino. Andarás de pie. Vosotros habéis llegado a un lugar donde dejaréis vuestro cabriolé y viajaréis con vuestro caballo, o sea, con vuestra mente, y así andaréis, por la altura. Queréis regresar al bosque. Mejor bosque que éste, que estés entre la gente, no hay. – “¿Cómo vamos a comprendernos?” – Hay un lenguaje único en el cual todos los seres hablan y se comprenden. Éste es el lenguaje Divino – el lenguaje del Amor. Todos los animales comprenden este lenguaje. Éste no está compuesto por palabras. Hay un sentir interno a través del cual se transmiten los pensamientos humanos. Cuando entras en el hombre, o sea, cuando te conectas con su sentir interno, él te comprenderá y te dará todo lo que deseas. Si de la misma manera te conectas con los animales y las plantas, y estos te darán lo que deseas. Yo me he sentado bajo la pera y como me afino con ella, ella me da de sus peras. Ella presiente que llegaré a ella. Cuando tomo una pera, yo miro hacia arriba, hacia el árbol, y digo: “Te agradezco por la fruta que me has dado. Tú has pensado en mí antes de que yo viniera al árbol”. Agradezco por el saludo del árbol, por las cinco peras que mantengo sagradamente en mi mente. Desde este momento ocurre toda una vuelta en mí. Cuando encuentro alguna dificultad me acuerdo de las cinco peras, del viento, del Sol, de Dios, de todos los seres superiores. ¿Quién de nosotros no ha comido cinco peras? Diréis que las habéis comprado con dinero. He aquí, la clase especial come cerezas como un deber, pero ellos no comprendieron por qué comieron. La cereza representa un símbolo en la Naturaleza. La cereza roja, como también todas las frutas rojas, salieron del paraíso. Éstos son árboles paradisiacos. La cereza es una fruta bella, ella comienza con el color rojo. Ella actúa laxando el organismo. Si tu estómago está tenso, come cerezas y piensa en el jardín del paraíso. ¿Quién de vosotros, cuando come cerezas, piensa en el jardín del paraíso? Ahora vosotros queréis saber la conclusión de la lección. ¿Cuál es la conclusión después de que os alimentáis? – Sacar dinero y pagar. Si estás casado, tu mujer ha cocinado. Si eres hermano o hermana, tu hermana o tu madre te ha cocinado. Os levantáis de la mesa, dejáis el plato, el pañuelo y decís que la mantequilla no era buena. Os acostáis, os dormís y de nuevo os levantáis para comer. Entonces comer, dormir, de nuevo comer, de nuevo dormir. ¿Dónde está vuestro conocimiento? ¿Qué habéis adquirido? Si yo estuviera en vuestro lugar y mi madre hubiera cocinado, le besaría, le acariciaría y le agradecería. Después de esto lavaré los platos, los guardaré. Así, exactamente, daré oportunidad a mi madre de descansar. Yo hago esto frecuentemente. Supongamos que estás en la montaña, sin una gota de pan. Encuentras a un hombre. Él abre su bolsa y te da pan y sal. Agradecerás a Dios de que has comido solo pan y sal, pero que te has reforzado. Así que ahora, como queréis una conclusión de la lección, esto significa que cierre el mesón. El conocimiento que os doy, es un alimento. Si estáis en la montaña o en el valle, de todas maneras hay que comer. Si hago un balance, hoy se os dará comida, otra vez no. -¿Por qué? -Tanto pagáis.

            Hoy quiero de vosotros una cosa: que florezcáis, que oláis agradablemente, que atéis y que maduréis bien. Si sois una cereza, las cerezas serán rojas, robustas, como nueces; si sois una manzana, una pera, que vuestros frutos sean bellos. Como me escucháis, vosotros queréis que os muestre el camino recto para el Cielo. Para mostraros el camino, yo debo encaminarme y vosotros en pos de mí. Tal es la ley de la luz. Cuando te encamines en pos de ella, ella te mostrará el camino.

            Por esto Cristo dice: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Él mismo es el camino, la verdad y la vida. Tú te encaminarás con tu mente en pos de Él. Esto, con lo cual vas a Cristo, ahí está Dios. Él caminará delante de ti, y tú en pos de Él. Dicho está: “Veía al Señor delante de mi rostro” (Hechos 2:25 – n.d.t.). Más dicho está: “Dios es retaguardia” (Isaías 52:12 – n.d.t.). Así es, mientras estás en las dificultades de la vida. Después de pasar éstas, Dios está delante de ti. Él aparece como el Sol. “-¿Pues, y si se pone?” -El Sol nunca se pone. Él hace un círculo alrededor del horizonte, pero la posición del eje terrestre es tal, que como gira la Tierra alrededor de su eje, parece que el Sol sale y se pone. Entonces nosotros percibimos las cosas en perspectiva.

            La idea básica de la lección de hoy es que agradezcáis a Dios por todo. Que cedáis mutuamente. Si dos hermanas van a la fuente, que la más fuerte dé camino a la más débil, que no procure adelantarla. En la Tierra primer lugar no hay. El primer lugar en la Tierra es último en el Cielo; y el último lugar en la Tierra es primero en el Cielo. Lo que es bello en la Tierra, es bello y en el Cielo. Y lo que es malo en la Tierra, esto es malo y en el Cielo. Si has hecho bien en la Tierra, cuando vayas al Cielo, para ti se abrirá la puerta del paraíso. Para aquel que ha hecho mal en la Tierra, la puerta del paraíso está cerrada. Allí estará en obscuridad. Cuando haces mal, la gente se alejará de ti. Decís: “El Maestro puede hacerlo todo”. -Para mí todo lo puedo hacer, pero para vosotros todo no puedo hacerlo. Cuando pecáis, la puerta del paraíso estará cerrada para vosotros. -¿Por qué? -Porque el pecado, el mal, es un ser que tiene puntos de vista como los parásitos. Éstos son filósofos, adeptos, que han llegado a la posición de parásitos.

            Cantad las canciones “Dios es Amor”, “Aín-fasí” y “Bendice, alma mía, al Señor”.

            Secreta oración.

           

GRATITUD CONSTANTE

(II)

 

Tercer verbo matutino, dado por el Maestro Beinsá Dunó, el 26 de octubre del año 1941, domingo, a las 5 de la mañana, Sofía – Izgrev.

 

            “La Buena oración” – oración.

            “Salmo 91” – Salmo.

            “Oración del Reino” – oración.

            “Al principio era el Verbo” – canción.

            Reflexión.

            “El Espíritu de Dios” – canción.

            Leeré el primer capítulo del Evangelio de Lucas.

            “Venir Benir” – canción.

            Es ridículo a veces hablar a un hombre que ha trabajado 10-11 horas. Él necesita descanso. La gente contemporánea está cansada de preocupaciones por lo que va a ocurrir con ellos. Alguien se preocupa por su vejez, alguien se preocupa por su juventud, por alimento, por lo que sea. Se preocupa a veces de que ocurra alguna catástrofe con la Tierra. Alguna vez nos asustamos pensando que a lo mejor el Sol se apagará. Se nubla el cielo, nos asustamos. Se vuelve frío, nos asustamos. El que no tiene, tiene miedo; y el que tiene, y él tiene miedo – no es una desgracia. Cuando no hay – mal, cuando hay – de nuevo mal. Pasas por el bosque cuando no tienes nada, te cogen los bandidos, meten la mano en tu bolsillo, te sueltan. Si eres rico, cuando pasas te cogen, te cachean, te toman lo que tienes. ¿Qué es mejor: que te roben cuando tienes, o cuando no tienes? Algún día estás bien dispuesto, pero después de un poco miras que toda esta disposición alguien te la ha robado. Te vuelves pobre. Estabas sano por un cierto tiempo, viene una enfermedad, tienes fiebre, aparece dolor de cabeza, dolor de estómago, cualquier otra cosa. Después de todas estas contradicciones, nos van a enseñar que en aquel mundo iremos al paraíso. Ahora viene algún predicador para predicar a los peces que salgan a donde la gente. Cuando lleguen los peces, ¿cómo los recibirán? Bastantes planchas tiene la gente para los peces. Estas son comparaciones.

            Debe saberse que los ángeles tienen completamente otras mentes, completamente otras experiencias. Ellos son seres puros, finos, su organismo no es como el humano. El hombre, a donde quiera que vaya, todos le verán. A un ángel nadie puede verle. Si quiere ser visible, se vuelve visible. Si quiere ser invisible, queda invisible. Viaja de un sistema solar a otro, va a una excursión cuando quiere. Tú no puedes ir. Para ir de aquí a Burgás, hacen falta 800 levas. ¿Si vas caminando, cuánto tiempo necesitas? ¿Dónde encontrarás pan? Ahora hacen falta cupones. Te vas a Suiza, se necesita permiso en todas partes. Cuando te vayas ahí, de nuevo cupones hacen falta, pues, y dinero hace falta. Con poco dinero, como aquí en Bulgaria, no se puede, con mucho dinero se hace. Así como hablamos, representamos un mundo para aquella gente que no es avanzada para el mundo Divino, que no comprende las leyes. Estas contradicciones entonces existen. Las contradicciones existen para aquella gente que no es iluminada. Vemos el mundo parcialmente, puesto que las cosas no ocurren como nosotros pensamos, todo es una contradicción. Por ejemplo, en nosotros hay una gran contradicción cuando el tiempo se vuelve frío o caliente. Cuando el tiempo se vuelve frío y luego caliente, estas son condiciones para las gotas de lluvia. Si el tiempo no se vuelve frío y caliente, no se puede formar la lluvia.

            Así que digo, ahora nosotros hemos llegado en una situación, de que hace falta algo nuevo en el mundo. Los niños pequeños pueden ocuparse con palos, con caballitos, pero los niños crecidos no pueden ocuparse con caballitos. Las muchachas crecidas no pueden ocuparse con muñecas. Tenemos creencias viejas para aquel mundo, pensamos en el paraíso. El día de anteayer, representé los conceptos de los búlgaros sobre el paraíso y los conceptos de los turcos sobre el paraíso. El búlgaro piensa que aquel mundo representa un silencio, algún muerto no tiene derecho de hablar. Todos sentados en sillas – vestidos muy bien, pero cada uno permanece callado, nadie habla a nadie. Lo que les envían de este mundo, el alimento está ahí y nadie puede comer, se ha acumulado el alimento. Cuando se acumula y no hay lugar, entonces a ése de aquel mundo le envían aquí, le envían también su alimento para que lo coma. A algunos, que son más grandes, de aquel mundo les es enviado. Tienen menos – son pobres. Así percibe el búlgaro. El turco percibe que en el paraíso hay montañas enteras con pilaf (arroz cocido – n.d.t.) cubierto con mantequilla. Cucharas, las que quiere – de plata, de oro. El hombre debe ir a aquel mundo para verificar lo que es recto. Aquel mundo es un mundo de comportamiento razonable, del cual se ha dicho que ojo no ha visto y oído no ha oído, de manera humana cuento las cosas. Decís: “¿En aquel mundo podemos vernos o no podemos vernos?” La gente se ve en aquel mundo cuando se ama. Cuando no se ama no puede verse. Si se ama, estudia en la escuela; si se ama, está trabajando, está en el campo. Si no se ama, en el campo no hay nadie. Decís: “¿A dónde van?” Si no se aman, aquí en la Tierra están. Ahora todos vosotros, cuando os amáis, en aquel mundo estáis. Si no os amáis, aquí en la Tierra estáis. Toda la gente que vive en la Tierra son los que no se aman. Todos los que se aman están arriba en el Cielo. Ahora podéis preguntar: “¿Que lo aceptemos?” Éste es un trabajo vuestro. Yo os doy una comida. Si la coméis – bien, si no la coméis – trabajo vuestro es. Nada en el mundo se pierde. Hay ciertas enseñanzas en el mundo que sirven como distracciones, éstas son útiles, éstas son sombras de la vida, sin éstas no se puede. Hay ciertas comprensiones que son reales. Digo, vosotros habéis llegado a la posición de tener una comprensión real. Entonces tendréis una paz estable.

            Ahora incluso los santos que han permanecido largo tiempo en la Tierra, no han tenido paz. A un santo puede perturbarle un pensamiento muy pequeño, insignificante. Imaginad un santo que pasa 30 años en el desierto, ha alcanzado una altura grande. Pasa una muchacha bella, y si le pasa solo un pensamiento: “Sería bueno que me haga los quehaceres”, y él perderá todo lo que ha ganado. Si piensa en que le traiga un poco de agua, él perderá todo. Si el santo, después de estar 30 años en el desierto, sale fuera y encuentra a alguna muchacha, toma el cántaro, lo llena de agua, le trae agua para beber, le da un vaso, le ayuda – y él, se eleva. Si ve a una muchacha bella, le ayuda, si ve a una fea, y a ella ayuda – se eleva más todavía. Ahora la gente, cuando ve a la muchacha bella, se les hace agradable, piensan que no tienen pecado. Cuando vean a la fea, de ella todos huyen. Esto de lo cual toda la gente en la Tierra huye, el santo va. La gente a la cual se acercan, de ahí huyen. No puedes comprender este trabajo. El profesor científico no debe ocuparse con trabajos infantiles, con juguetes.

            Así que la primera cosa: en el Cielo no puede entrar un hombre que es feo, le excluyen. En la Tierra un feo puedes ser, y negro, y de todo tipo puedes ser. En el Cielo se requiere sin reproche. Si falta un pelo de tus cejas, no puedes ir. Si falta un pelo de tu cabeza, no puedes entrar, si falta un pelo de tus bigotes, no puedes entrar, si tus uñas son largas, de nuevo no puedes entrar en aquel mundo. Si tienes un poco de lagañas en los ojos, se fue. Debéis hacer traducciones ahora. ¿La lagaña qué muestra? Alguna vez se acumula una substancia blanca al final de los ojos ¿qué muestra? Que el pensamiento debe ser blanco, luminoso, puro. Las lagañas aparecen para recordarle que empieza a mirar torcidamente. Cuando empieza a mirar torcidamente, empiezan a aparecer las lagañas blancas. A mí ha venido mucha gente devota, me dicen: “Yo amo mucho al Señor”, pero miro, lagañas en los ojos tiene. Un hombre con lagañas no puede amar como debe. Él debe enderezar el error de la lagañas. Cuando limpies las lagañas corregirás el error dentro. Te coge una tos, miro aquí que empieza a dar voces la tos por aquí y por allá, hay algún defecto. ¿Al Amor para qué le hace falta la tos? Todas las enfermedades en el mundo se deben a alguna escasez en la vida. La causa es, o bien que no comprendes la verdad Divina como es debido, o bien que no comprendes el Amor Divino como es debido. Desde este punto de vista cada uno puede curar las enfermedades. Te duele la garganta, sabrás si no comprendes la Verdad, si no comprendes la sabiduría Divina, o no comprendes el Amor Divino. Cuando encuentro el error debo enderezarlo. Cada día debéis hacer pruebas. Te duelen los ojos, de nuevo la misma ley. Te duelen las orejas, de nuevo la misma ley es. Esto es para aquel que comprende. El que no comprende irá a los médicos, le empujarán los ojos, los estropearán. Alguna vez irás para empujarte los ojos. Si empiezan a empujarte los ojos, las orejas, los estropearán. Yo me asombro alguna vez cuando se enferma la gente. La enfermedad más pequeña que es dada, ésta es una prevención. Un día la gente no puede aguantar. Se eleva la temperatura. ¿Quién es la temperatura? 38 grados, 39 grados. ¿Pues qué son 39 grados? A 39 grados las patatas no pueden hervir. “Tiene -dice- 40 grados”. Pues a los 40 grados un huevo no puedes hervir. Comprendo que sean 90 grados.

            Ahora hemos llegado a una época de pagar. Tú estabas muy bien, viene alguien, te coge, quiere 20-30 mil para darle. Te coge, tú no has comido, ni has bebido, ni has tomado caviar negro, te coge, dice: “Pague usted”. Tú pagas y dices: “Por bien”. “¿Pues cómo por bien?” Tú exactamente hiciste un mal porque le diste dinero. Tú, cuando le diste dinero, le hiciste mentir, que no te encuentre por las calles, que se esconda. Tú empiezas a pensar mal. Antes de darle el dinero tú pensabas bien, él no te evitaba. Ahora tú dices: “Tal vagabundo, un golfo”, alteras tu paz. Yo he solucionado esta cuestión así. En el futuro, cuando queráis dar dinero a préstamo, sacaréis piojos de vuestra cabeza. Cuando alguien quiere dinero a préstamo, tomaréis el peine y tantos como caigan, dadle este oro. Si no podéis convertir un piojo en oro, ¿entonces qué conocimiento tenéis? Los creyentes deben saber que el Mundo Razonable está exactamente determinado. Cuando viene un hombre razonable, quiere servir a Dios, todo le es dado. Extraña es la gente, se le deben comprobar las cosas. Cuando un soldado se va al campo de batalla, le equipan con un rifle, con balas, ropas, se va el hombre. Le dan comida y él se va para luchar. Ha llegado ahora de trabajar para el Señor y de nuevo quiere equiparse. ¿Acaso no está arreglado en el mundo Divino? Todo está arreglado. Tú, cuando vas a trabajar para el Señor, todo está previsto, pero trabajarás por Él. Que seas de aquellos soldados que cuando disparan, ni una bala va al vacío, cada una va a su sitio. Dice: “Nosotros no queremos luchar”. No queremos luchar porque somos cobardes. Esto no es heroísmo. Cuando el fuerte se niega de una guerra, comprendo, pero cuando el débil se niega de una guerra, esto no lo comprendo. Cuando el fuerte se niega de un trabajo, comprendo, pero cuando el débil se niega de un trabajo dice: “No quiero trabajar”, pues él aunque quiera no puede trabajar. El fuerte, si no trabaja, él es un hombre prudente, dice: Tal trabajo no trabajo, éste causará perjuicio a la gente. No quiero causar perjuicio. Puedo trabajar esto lo que va a causar provecho a la gente. No quiero trabajar”. Así algunos de vosotros no quieren trabajar. Cada trabajo que es para provecho de los demás y para nosotros, esto es trabajo. Cada trabajo que no es útil, que solo te agotas de trabajar: recoges tesoros, bienes, recoges dinero, pierde la riqueza su valor… Dicen que ahora en Siberia había 5 millones de pobres que vagaban, y que el país ruso no puede ayudarles. Nosotros con nuestra preocupación preocupamos, y esto lo que ocurre en Rusia no es nada. Nosotros alguna vez a nuestros ciudadanos dentro de nosotros les hacemos morir por millones de ellos, por nada importante, por algún capricho. En un estado irritable, en una ira, al hombre se le mueren 5 millones de células. Te peleas con alguien, con alguna vecina, y 5 millones de víctimas van al hogar. Tú estás indispuesto después de esto. ¿Cómo no vas a estar indispuesto? Se han muerto 5 millones que deberían vivir, que atribuyen provecho. Tú por un capricho, porque alguien debería darte 5-10 levas, les sacrificaste.

            Dice: “¿Qué ocurre?” Aquí y la gente religiosa lo hace. Aquí miro un día, después de hablar en una conferencia, a una hermana de edad y una hermana joven erudita, además de las creyentes y las dos, se besaron. Una me dice: “Tú, Maestro, con tu Enseñanza me engañaste. Yo hubiera arreglado mi vida. Perdí mi vida contigo”. Comprensión ahora. Nadie la ha obligado para venir aquí a la fuerza.    

            Digo: Cada uno ha sido enviado, y voluntariamente ha llegado a la Tierra, nadie ha sido enviado a la fuerza. Cuando has llegado a la Tierra, el Señor te ha enviado para estudiar, no para que te engañes. No vayas a esperar que todo esté listo, estudiarás. Digo, no es bello esto. Guardaos de murmurar. Puesto que el Señor te ha enviado a la Tierra, ¿dónde hubieras estado, qué harías? Vosotros tendréis otra experiencia. Después de la partida veréis cómo es en aquel mundo. A lo mejor hasta ahora no habríais muerto. El murmurar es un trabajo malo. ¿Pensáis que si en el comer no toman participación estas 10 millones del estómago, si ellas no trabajan para ti, si ellas se niegan a trabajar, sabes lo que va a ocurrir? 10 millones de almas trabajan solo en el estómago. Si tú deberías pagarles por un día de jornal 1 leva a cada una, entonces 10 millones de levas por el trabajo que ellas realizan. Si decides comprar este trabajo con dinero, es imposible pagarlo. Todo esto se te da gratis, y tú eres un murmurador que no has hecho nada, a nadie has ayudado, solo has comido, has caminado, has movido el aire, por aquí y por allá has dado algunos discursos, nada ha ocurrido, nada has hecho. Esto es un defecto de toda la humanidad contemporánea. Si subís al Mundo Invisible, les llaman murmuradores. Dicen: “¿Quiénes son ellos?” Los murmuradores de la Tierra. Todos los creyentes, ellos son siempre murmuradores. Entre 1000 apenas encontrarás a uno que no es murmurador. Alguien en el año murmura, alguien cada mes murmura, alguien en la semana murmura una vez. Así que hay murmuradores que 365 días al año murmuran, algunos murmuran 52 veces, algunos 20 veces murmuran, algunos solo una vez al año murmuran. La ley es tal que cada murmuración no se reconcilia. Alguna vez a la murmuración la ponen a trabajar, alguna vez regresa de vuelta esta murmuración y nosotros llevamos las malas consecuencias. Los hindúes han formado esta filosofía, karma. Dicen karma. Esto es la murmuración. Esto lo que le es dado por Dios, no está contento, él quiere crear una vida específica. Toda la gente en la Tierra ha perdido sus planes. Porque a cada alma que sale, le presentan un plan, dicen: “¿Puedes cumplir esto en la Tierra?” Ella firmará. Con un documento habéis descendido a la Tierra. Cuando descendáis a la Tierra, veis que es un trabajo difícil, decís: “Esto no se puede” y comenzáis un plan nuevo. 50-60 años vivís y nada podéis hacer. He aquí lo que ocurre. Cerca de Nova Zagóra encontré hace dos años, antes de llegar a Sofía, a una muchacha. Siendo ella una muchacha joven de 16 años, su abuelo le dio un Evangelio. Ella joven, se va al joró (un baile típico búlgaro – n.d.t.) para amarse con los muchachos. Por encima puso su ajuar, la camisa para el suegro, para la suegra, las cuñadas, etc. Se casa, le nace un hijo y después de 16 años su hijo muere. Luego y su marido muere. Reúne a todas las mujeres para leerles el Evangelio, dice: “Leedlo porque todo lo que tenéis, todo se irá”. Dice: “Hace 16 años tendría que haberlo leído, no ahora, cuando mi marido partió, mi hijo partió”.

            Digo: Nosotros hemos llegado a la Tierra y debemos encontrar este Evangelio. No que lo encontremos cuando parten nuestros cercanos, sino que antes de que haya partido el niño, para que y éste niño lea el Evangelio, y que él cumpla la Voluntad de Dios. Así que digo, a veces yo me asombro de la conciencia de la gente. A veces aprendo y digo: no pasa nada, pasará.       

            Ahora vais a comprenderme correctamente. Si os digo así: Estudiad la ley de los hechos; si os digo así: estudiad las leyes mismas, y estudiad las leyes y los principios, ¿qué comprenderéis vosotros? Que aclare. ¿Qué es un hecho? El hecho siempre se refiere a la gente buena. Debéis estudiar a la gente buena. Cuando hablamos de los hechos, el hecho para mí es el bien en el mundo. Si se habla de la ley, comprendo la rectitud, la justicia en el mundo. Esto para mí es la ley – la justicia. Si se habla de principios, comprendo la vida razonable. Los principios, esta es la vida razonable. ¿Qué es el hecho por sí mismo? ¿Qué realidad tiene? Si el hecho es un emblema de un hombre bueno, este hecho es como una base en la vida. Lo bueno en nosotros, esta es la base en la vida, sobre la cual debemos edificar. La justicia en nosotros es el material mismo con el cual debemos edificar. Edificación hace falta. El hombre justo debe trabajar. El bueno es una base, mas el hombre de los principios es un hombre razonable. El hombre razonable es aquel que debe entrar para vivir en esta casa, para recibir y enviar a los cercanos que él tiene. Entonces la vida tiene correspondencia. Si ponemos el principio como una medida abstracta, no es nada. ¿Qué es el principio? Principio significa un hombre al que le gusta dar órdenes. Coge el principio para dar órdenes. La ley es que limites, el hecho es que pegas. Nosotros comprendemos el hecho – que le pegas, la ley – que le limitas, y el principio – que le dominas. En esto no hay ninguna filosofía. Que estudiemos los hechos significa que estudiamos a la gente buena, que tengas conexión con ellos. Que estudiemos las leyes en el mundo sobreentiende que sepas qué trabajo hace la gente justa en el mundo. Estos son seres vivos, no son fuerzas mortales. La Escritura dice: “No murmures delante del Señor”. Delante de ti hay un ángel que te escucha, lo escribe todo y ve hasta qué punto de desarrollo has llegado. Si no valoras los ojos que Dios te ha dado, dice: “Guarda tus ojos, no ves muy bien el trabajo, harás muchos errores y en el escribir, y en la comprensión”. Más si dañas tus orejas, entonces no oirás bien. Si dañas tu nariz, tu olfato, otra desgracia vendrá. Si dañas tu sabor, otra desgracia vendrá.

            Así que digo, todo debemos mantenerlo en buen estado. Que mantengamos en buen estado nuestros ojos. Dice: “Se me enfermaron los ojos”. ¿Por qué? Por murmurar. ¿Por qué se enfermaron las orejas? Por murmurar. ¿Por qué se enfermó la boca? Por murmurar. ¿Por qué mueres? Por murmurar. Cuando dejemos de murmurar los ojos se renovarán. Cuando dejemos de murmurar las orejas se renovarán. Cuando dejemos de murmurar el cuerpo se renovará. Cuando dejemos de murmurar, la vida mejorará, la riqueza vendrá, la salud vendrá, todo vendrá. Si hay murmuración, todas las cosas fluyen hacia afuera y vienen todas las desdichas en el mundo. Cuando leemos el Antiguo Testamento, dice: “El Señor dejó este pueblo para purificarlo”. Los hebreos eran tan murmuradores que el Señor les dejó para purificarlos, dice: “De ti levantaré un pueblo, mas a estos murmuradores que salieron de Egipto, los voy a purificar”. ¿Qué diréis?

            A aquella gente que sacó de Egipto, no podía introducirlos en la Tierra y los exterminó. Con murmuración no se puede entrar en la tierra de Canaán. Decimos ahora: “Todos entraremos en Canaán”. Con murmuración no podemos entrar. Ahora, la murmuración está en niveles. Algunos de vosotros murmuráis una vez al año, algunos – una vez al mes, algunos – una vez a la semana, algunos de vosotros – cada día. Yo hago una diferencia. Murmuráis una vez al año, esto es para un hombre de pinta rara. Así que no me detengo sobre los demás errores. A mí los demás trabajos no me interesan. Me detengo sobre la murmuración, puesto que esto es un resumen de todos los errores que tiene el hombre. Algún comerciante cuando cae en dificultades, entonces murmura, comienza a abrir las agendas viejas. Antes estaba generoso, abre la agenda, ve que alguien tiene que darle 5-10 levas, no hace caso. Ahora quiere sus 5 levas y hará un escándalo.

            Ahora alguien dirá: “El Maestro nos toma el pelo aquí”. ¿Qué os tomo el pelo? Desde arriba me estiran las orejas, dicen: “¿Tú sabes lo que hacen?” Todas las estaciones están abiertas, cada uno por su nombre, fulano lo que hace, toda la noche les veo lo que hacen. Alguna vez cierro, para no ver. Alguna vez veo a alguna hermana, se va ahí en el jardín, cuando maduran los melocotones. Se va, llena sus bolsillos y mira que no la vean. No toma 1-2 melocotones, sino que llena sus dos bolsillos, camina como si nada hubiera hecho. Dice: “Todo es de Dios”. Sus bolsillos están llenos. Aquí hace años, cuando comenzaron a madurar las uvas, empezaron a desaparecer. Dije a los hermanos que las guarden, porque alguna gente externa viene y las roba, que cojamos a alguien. Una noche alrededor de las 10, me traen a uno y dicen: “Hemos cogido a éste en el viñedo”. “¿Quién es, es algún externo?” Él dice: “¿No me conoces, Maestro?” Había aquí un hermano joven, creyente, dice: “Fui para cortarme uvas, ellos me cogieron”. Ellos me preguntan: “¿Que le entreguemos a las autoridades?” Digo: “Hermano, estas uvas son verdes, si quieres uvas, ven, te daré. No vayas en tiempo nocturno para tomar uvas. Das un mal ejemplo”. Ahora puedo deciros el nombre, ¿pero qué os aprovechará? Estos trabajos son muy pequeños, pero de estos proviene la murmuración. Otros, cuando vayan, dicen: “Han recolectado el viñedo”. Y ellos murmuran, pero el mal está ahí, que para ellos no han dejado. Vosotros no comprendéis.

            Donde quiera que esté el hombre, llevad la siguiente moral. Yo lo guardo para mí. Yo, cuando vaya a una fuente, primeramente me siento para descansar bien y para agradecer a Dios que he llegado a esta fuente. Primeramente yo no sé dónde está la fuente. ¿Yo cómo la encuentro? Si es al medio día, miro hacia dónde van las aves. Éstas van hacia algún centro. Miro, más no hay a quién preguntar. Veo, por aquí un avecita va, desde ahí va hacia un centro. Cuando encuentro la fuente agradezco a las aves. Me siento junto a ella, miro como brota el agua, pregunto: “¿Me permitiréis beber de esta agua?” – puesto que hay seres que guardan. Dicen: “Con un corazón alegre, bebe”. Entonces yo bebo y agradezco a Dios. Cuando voy a alguna pera, corto 2-3 peras, como mucho tres: éstas no son pocas peras. Vosotros, he observado, no cortáis la más pequeña, pero cuando miráis – la más madura, la más bella, la más grande elegiréis. Luego, y otra cosa guardo: la semilla que tomo de estas peras, no la tiro, sino la recojo en mi bolsillo. Nada estoy tirando. Y el tallo guardo, lo utilizo para curación. Son ideales, no os voy a decir lo que puede ocurrir con la cola de una pera, de una manzana. Si os digo, haréis el mismo error que hicieron en la cercanía de Áitos. Me preguntan por carta acerca de un enfermo lo que deben hacer. Digo que le pongan una compresa de leche en el sitio enfermo. Después de unos 10 días de nuevo escriben, dicen: “Hemos puesto la compresa, no ayuda”. Pregunto: “¿Pues cómo la hicisteis, así como os dije?”. “Hervimos la leche, exprimimos dentro el limón, comimos lo denso y de lo aguado hicimos una compresa”. Digo: “Lo aguado bébanlo, mas de lo denso pongan al sitio enfermo”.

            Así que digo, en nada debemos ofendernos. Que te ofendas cuando un hombre te miente; que te ofendas cuando un hombre actúa mal. Pero cuando un hombre te muestra tus errores ¿por qué vas a ofenderte? Me gustan los ingleses que cuando les dices un error dicen: “All right”. A los americanos les he hecho notar, digo: “Vosotros, un pueblo tan cultural, no sabéis cómo comer. En tiempo nocturno os reuniréis, beberéis 250 gramos de café caliente, después de éstos, 250 gramos de café helado”. Digo: “¿Pues de tal cambio los dientes cómo estarán sanos?” “-All right”. Donde quiera que vayáis en América veréis dos tipos de helado, de manzana, de cereza, de naranja, de limón. No hay americano al que no le duela la garganta. Dice que ha cogido frío. Digo: “No has cogido frío, sino que el frío te ha cogido a ti”. Digo: La gente espiritual es aquella, que cuando le dices al hombre un error y él comprende. En alguna parte, tan solo con mirarlo, no le vas a decir nada, él comprende.

            Yo frecuentemente he observado lo siguiente, esto ha ocurrido conmigo: voy a alguna parte, algún grillo canta bellamente. No presto atención, no me paro para escucharle, cuando doy 10-20 pasos, viene un torbellino pequeño, levanta mi gorro y empieza a rodarlo por la tierra. Regreso entonces para escuchar a aquel cantante. Canta él, dice: “¿A dónde vas tan de prisa?” En alguna parte canta este grillo. Escucho, canta el grillo una canción: “La vida sin amor no vale nada”. El grillo así canta: “La vida sin amor no vale nada, y por un camino, el que sin amor va, una desdicha adquiere”. Por eso mi gorro sufrió. Y gracias a que el gorro sufrió, mira cuán bellamente canta este grillo. Ahora tengo una regla: cuando oigo a un grillo, bajo mi gorro y escucho. Digo, presten oído a los grillos que cantan en vosotros – a aquella intuición interna. Decís: “El Espíritu”. El Espíritu de Dios aparece a través de los trabajos pequeños. Por muy pequeña que sea la luz Divina, prestad atención. A todas las cosas, grandes y pequeñas, que prestemos atención. Lo Divino un mismo precio tiene: la luz grande te iluminará, la pequeña te causará una agradabilidad.

            “Por eso Jesús crecía en sabiduría, y en gracia delante de Dios y de los hombres” (Evangelio de Lucas 2:52 – n.d.t.). Os digo, ahora os deseo que crezcáis en sabiduría y en amor. Que crezca esto, lo que crece en gracia delante de Dios y delante de los hombres. Que todos agradezcáis a Dios por todas las bondades que os ha dado hasta ahora. Ninguna otra cosa quiero de vosotros, salvo que cada día agradezcáis. Cuando os levantéis, que agradezcáis.

            “ESTA ES LA VIDA ETERNA, QUE TE CONOZCA A TI EL ÚNICO DIOS VERDADERO, Y A CRISTO, A QUIEN HAS ENVIADO”.

   

Gratitud Constante

 

 

Conferencia del Maestro Beinsá Dunó, dada el 28 de agosto del año 1942, viernes, a las 5 de la mañana, Sofía – Izgrev.

 

            Reflexión sobre el versículo: “Dios es Amor”.

            ¿Qué representa el hombre? Si hablamos del hombre espiritual, lo característico para él es esto, que él pone todo a prueba, pero a él nadie le prueba. El hombre se interesa de muchas cosas, pero todas no son igualmente importantes, muchas de estas son secundarias. La única cosa que interesa al hombre es de qué depende su bien. Éste se determina por su bondad. Es un bien para el hombre que sea bueno. El hombre bueno no se preocupa ni se inquieta. El que se preocupa e inquieta, no es un hombre verdadero. Él es un agua agitada que constantemente se golpea en las costas; él es una roca que poco a poco va destruyéndose; él es una hoja seca que cae del árbol y comienza a pudrirse; él es ceniza del fogón. La gente se pregunta a dónde va a poner su agua impura, los trozos de la roca destruida, las hojas secas, como también y la ceniza del fogón, para que no les inquieten. A todas las cosas que inquietan al hombre le han sido puestos diferentes nombres.

            Cuando leéis el Antiguo Testamento, en muchos sitios encontráis que se habla del leproso. Hoy nosotros utilizamos esta palabra mas para un hombre leproso psíquicamente, puesto que físicamente esta enfermedad no es tan difundida como en el pasado. Con cualquier ropa que se viste el leproso, de nuevo leproso se queda, la ropa nada le aprovecha. Con cualquier idea que se adorne, cualquier sentimiento que se ponga en su corazón, nada le aprovechan. La lepra no es otra cosa sino la ingratitud del hombre. Él debe liberarse de esta, que se vuelva agradecido. ¿Por qué el hombre es ingrato? – Porque le falta algo. Cuando mira alrededor de sí, él ve que le faltan zapatos nuevos, ropa nueva, gorro nuevo, algún libro, y se vuelve ingrato.

            La gratitud debe entrar en el alma humana, como una necesidad, no solo por un momento, sino para siempre. Alegraos que la ingratitud no sea constante, sino que visita al hombre periódicamente y abre camino para la gratitud. Héroe es aquel que siempre es agradecido. El ingrato es parecido a carbones de piedras que se formaron hace miles de años de los árboles, cubiertos por las capas terrestres. Estos se han carbonizado parcial o plenamente. Nosotros los quemamos y nos aprovechamos de ellos como un combustible. Con el uso de los carbones, la humanidad se enfrenta a grandes dificultades y pruebas. Los carbones se han formado de árboles gigantescos antediluvianos, con grandes ambiciones y aspiraciones. Dios encerró estos seres en la tierra para que no levanten un ruido grande y preocupación. Sin embargo, por ignorancia, la gente les puso en libertad, y hoy en día estos les causan daños y dificultades mayores que en el pasado. No, los carbones de piedras fueron sacados de la tierra antes de tiempo. Deberían ser sacados más tarde – en la Época del Amor, cuando los seres que están encerrados en estos, tendrán la oportunidad de enderezar sus errores. Ahora no solo que no se les está ayudando, sino que los transformamos en cenizas. Ellos deben regresar hacia su vida primordial.

            ¿Qué cosas son valiosas: las vivas o éstas que pueden vivificarse y hacer un trabajo? El tren es valioso cuando se mueve, cuando resopla bajo la presión de la tensión acuática. Entonces este lleva pasajeros, mercancía, recorre un camino largo. El barco de vapor es valioso cuando se mueve. El maquinista conduce el tren, el capitán – el barco, y los obligan a hacer algún trabajo. Y el hombre es valioso cuando se mueve. Él puede moverse físicamente, cordialmente y mentalmente. No es importante en qué mundo ocurre el movimiento, lo importante es que las cosas se muevan. El movimiento las espiritualiza y las hace vivas. Si cesa el movimiento en todos los mundos, en todas partes llega la muerte. Tal como la máquina se dirige por alguien, así y el hombre debe tener un capitán que le dirija. El capitán de la maquina humana, según unos, es su espíritu, y según otros – su mente. Él supera todas las dificultades, desdichas y descontentos.

            Os deseo, que aún esta mañana, actuéis con el descontento según la ley del amor, que le digáis que se ha sentado sobre una silla ajena y que le deis la suya. El lugar, en el cual está sentado, es honorable, éste está determinado para el contento. Hasta ahora el descontento y la ingratitud han sido amos en la vida humana; desde ahora en adelante éstos se volverán siervos, y el contento y la gratitud – amos. Esto no significa que debéis coger la ingratitud y sacudirla. Si actuáis así, esto significa que vosotros la aplicáis. Lo contrario, agradeceréis a la ingratitud porque os ha dado lecciones valiosas en la vida, y actuaréis con ella por la ley de la gratitud. ¿Cómo debe actuarse? – Muchos ejemplos hay para esto, pero si el hombre no está listo internamente de superar el descontento y la ingratitud, los ejemplos no pueden aprovecharle. Muchos focos hay con los cuales el hombre puede servirse, pero y para estos él debe estar listo.

            Cuentan sobre un prestidigitador el siguiente ejemplo: Él tomaba 12 cuchillos y uno tras otro los clavaba en una tabla, a una distancia de 5-6 metros. Delante de la tabla había una mujer con los brazos extendidos a los lados. El prestidigitador dirigía el primer cuchillo hacia su oreja derecha, el cuarto – al lado del cuello, por uno y por el otro lado; el quinto y el sexto – por los dos lados de las piernas, etc. Así clavaba él los 12 cuchillos, pero tan exitosamente que ni uno de éstos tocaba el cuerpo vivo. Experiencia tenía él, pero no fue menor el mérito y de la mujer. Uno tras otro los cuchillos se clavaban alrededor de ella, sin que vibre un musculo de su rostro o de su cuerpo. Y los dos se distinguían por un gran autodominio. ¿No podéis y vosotros hacer así con la ingratitud? Ponedla sobre una tabla y clavad por todos sus lados cuchillos, sin tocarla, sin dañarla. Esto es arte – que liquides con algo sin amargarlo, ofenderlo o dañarlo.

            Un destacado escultor griego y un pintor destacado decidieron trabajar algo valioso, lo cual sacarían frente al mundo. El escultor trabajó unas uvas tan naturalmente, que engaño a las aves. Cuando se acercaban a éstas ellas trataban de picotearlas, pero inmediatamente se retiraban hacia atrás – su pico pegaba sobre una piedra. El pintor, pues, dibujo a una muchacha joven cubierta con un velo fino. Cuando llegó el escultor, él deseó ver a la muchacha bella y se acerco al cuadro con la intención de levantar el velo. ¿Qué lograron los dos maestros con su arte? El primero engaño a las aves, y el segundo – al hombre. En las uvas del escultor falta contenido. Las aves se posaban y regresaban engañadas, pero y el escultor quedó engañado por el cuadro de su amigo. Él pensaba que detrás del velo vería a la muchacha bella. Un maestro grande será aquel que pueda sacar detrás del velo la ingratitud y en vez de ésta poner la gratitud.

            Hoy en día toda la gente dice que debe amarse. Todos hablan del amor, pero sus cuadros son parecidos a las uvas que el escultor hizo, y al velo del pintor. Se posarán las aves sobre las uvas y regresarán sin haber probado de éstas. Llegará gente al velo, detrás del cual se esconde la muchacha bella, pero y a ella no la verán. El Amor viene solo de un lugar, y no de muchos lugares. Mientras viene de muchos lugares la gente hablará de él, pero al final todos morirán. Ahora, cuando te ama un hombre tú tienes que morir. Si tú le amas, él tiene que morir. Si amas una gallina, ésta muere; amas una manzana o una pera, y ésta muere; amas el dinero, y éste muere. Cualquier cosa que ama el hombre, sin falta tiene que morir. Cuando la muerte entra en el amor, esto muestra que la vida no se comprende como es debido.

            En la antigüedad, uno de los Maestros del Amor envió dos de sus discípulos al mundo para estudiar y predicar. Ellos cantaban y predicaban a la gente. Con su canción uno de los discípulos regocijaba a la gente; el otro no solo que los regocijaba, sino que abría sus corazones y los predisponía a dar, a comportamientos buenos con sus prójimos. De su canción los enfermos sanaban, los afligidos se olvidaban de su aflicción. Ahora y vosotros cantáis muchas canciones. Cantáis que podéis amar y querer, llegar a ser siervos de Dios. Os deseo que cuando cantéis os manifestéis así. ¿Qué sentido tiene el servicio, si no estáis contentos de la vida? El descontento muestra que no comprendéis el sentido profundo del servicio. Si el muchacho no sirve a su bien amada, y si la muchacha no sirve a su bien amado, el Amor no puede manifestarse entre ellos. Un amor sin servicio no es un amor verdadero. La primera cualidad del amor es el dar. No puede llamarse amor esto que no da nada de sí. No podéis llamar cariño a esto que no valora las manifestaciones del alma.

            El Amor y el Cariño son principios eternos de la Existencia. El Amor sale de Dios y trae Su vida a todos los seres, para que crezcan y se desarrollen, para que se alegren y gocen. Todos esperan esta vida, pero ella no puede manifestarse sin amor y sin gratitud. La gratitud trae la inmortalidad, y la ingratitud – la muerte. No se requiere mucho del hombre para ser inmortal. Si está siempre contento y agradecido, él ha adquirido ya la inmortalidad. Te ha robado alguien, agradece que te ha robado; ha dicho alguien palabras malas para ti – agradece; te has enfermado de algo – agradece. Estos son pasos de la vida por los cuales inevitablemente pasarás. Que el tiempo es lluvioso o ventoso – agradece; que tienes o no tienes ropas nuevas – agradece. Por todo agradece: y por el bien pequeño, y por el grande. Alguien te ha llamado animal – de nuevo agradece. Hay algo malo en la palabra “animal”. Lo malo se esconde en su ingratitud. Los animales parecen mansos, reconciliados con su posición, pero en realidad ellos son extremadamente descontentos e ingratos. Trata de acercarte a un animal cuando come. Éste inmediatamente dará una expresión de que está descontento de ti, no quiere que le inquietes. Los animales guardan esta regla unos hacia otros, tienen cuidado de no molestarse cuando comen. Si al buey se acera otro buey, el primero inmediatamente dirigirá sus cuernos hacia él y le dirá: ¿No ves que estoy comiendo? ¿Por qué me molestas? Y hasta hoy día los animales no han comprendido la vida que llevan en sí, pero y la gente todavía no la ha comprendido plenamente.

            Frecuentemente la gente se tropieza sola. Cada uno quiere saber lo que piensan los demás de él. Si es religioso, él quiere saber qué opinión tienen sus cercanos, si ama al Cristo y cómo es su amor. Si es mundano, él quiere saber si sus conocidos piensan que es científico, si es un hombre grande. Si queréis saber cómo es vuestro amor, ved lo que dirán los animales de vosotros. Viene un perro alrededor de vosotros, gira su cola. Él tiene hambre, quiere que le deis un poco de pan. Si le miráis y no le dais nada, él ya tiene una cierta opinión acerca de vuestro amor. Él dice: Este hombre no tiene corazón, no entra en mi situación. Sin embargo, si le dais pan, él comprende que tenéis amor. Cuanto más pan le dais, tanto más grande es vuestro amor. Las muchachas y los muchachos jóvenes se escriben cartas en las cuales derraman su amor. ¿Qué amor es éste que se escribe con tinta negra? El verdadero amor debe escribirse con los rayos de la luz y no con tinta negra. En el futuro así se van a escribir las cartas de amor. Cuando abrís una carta de amor debéis vestirse con rayos de luz, que comencéis a brillar. En tal caso, si en la carta se habla de manzanas y peras, en realidad las recibiréis. Aquello, sobre lo cual se habla en la carta, lo tendréis delante de vosotros. La cuestión no es que tengáis canastas enteras de manzanas y peras. Que tengáis una manzana, pero que corresponda a la realidad.

            La gente se interesa más por si puede ver a Dios y a Cristo. – De ellos depende. Cuando saquen la ingratitud fuera de sí e introduzcan la gratitud en su corazón, ellos verán y a Dios, y al Cristo. -¿Cómo? -En las manifestaciones del Amor. Se ha dicho que Dios es Amor. Por lo tanto, abre ampliamente tu corazón para que entre el calor Divino en él, que pruebes la alegría y el gozo Divinos. Abre tu mente ampliamente para que entre la luz Divina en él, para que endereces tu camino. Abre ampliamente tu alma para que entre la fuerza Divina en ella, que te haga valiente y decidido. El calor, la luz y la fuerza, esto es Dios, a Quien buscáis. Él vive en nuestras mentes, corazones y almas. Como sabéis esto, mirad con veneración a vuestra alma, como una vivienda de Dios; a vuestra mente – como un altar sagrado; y a vuestro corazón – como una habitación sagrada. Agradeced por la mente, por el corazón y por el alma que os han sido dadas. Agradeced y por la pobreza, y por las enfermedades que también os han sido dadas. Las enfermedades, los sufrimientos, la pobreza, representan las manifestaciones de Dios, Quien os coge con Sus manos y prueba vuestro amor. Vosotros os enfadáis, estáis descontentos, porque no sabéis que a través de éstos os indican el camino hacia el Amor. Agradecerás por todo: si estás enfermo, agradecerás; si estás sano, de nuevo agradecerás; cuando mueras, agradecerás; y cuando naces, de nuevo agradecerás. Hoy en día, cuando alguien nace, todos agradecen; cuando muere, todos están afligidos. Cuando viene la muerte, di: “¡Gracias que ha llegado el tiempo de morir!” ¿Hay algo temible en la muerte? Si mueres para salir de la prisión, tú adquieres tu libertad. Más temible es cuando naces en una prisión. Agradece, y en uno, y en el otro caso. Un héroe es aquel que agradece, y cuando muere, y cuando nace.  El hombre se prueba y a través de la muerte, y a través de la vida. Si no pasa y por las dos situaciones, él no puede comprender el Amor y el Cariño. Cuando el muchacho y la muchacha se enamoran, ellos deben dar algo de sí, negarse de algo, para que aprendan a servir uno a otro. Si el hombre piensa solo para sí, él se olvida de que debe servir a los demás. Si Dios sirve a todos los seres, y el hombre debe seguir Su ejemplo. Cristo dice: “Mi Padre trabaja, y yo trabajaré” (Evangelio de Juan 5:17 – n.d.t.). La gente quiere llegar a ser amo sin servir a los demás. Esto es imposible. Amo puede ser solo aquél que ha aprendido a servir. Hoy en día la gente aprende a servir. ¿Si el Amo más grande, Quien ha creado el mundo, sirve, qué queda para aquel que nada ha creado? Por eso cada hombre debe desear internamente llegar a ser siervo, servir al Amor. El trabajo es servicio, aún así muchos no están contentos de su trabajo. Ellos dicen: “Este trabajo no nos conviene, no es para nosotros”. Sócrates era un barrendero en Atenas. Cuando le preguntaron por qué barría, él respondió: Estoy aprendiendo a trabajar, a barrer todo lo impuro en mi”. Él quería mostrar que el hombre puede estar agradecido por todo. Al mismo tiempo él comprobó que el hombre puede estar agradecido y de la mujer mala, por eso se casó con Jantipa, conocida por su carácter malo. De cualquier manera que se portaba con él, él siempre agradecía. Ella le cogía del pelo, sacudía su cabeza, pero él tranquilamente respondía: “Gracias porque sacudes mi cabeza para que piense mejor”. Cuando le daba por la espalda, él decía: “Gracias porque sacudes el polvo de mis ropas”. A través de Jantipa, él trabajó en sí una gran filosofía sobre la vida, y decía: “Gracias a Jantipa yo llegué a ser filósofo”.

            La ingratitud debe transformarse en gratitud. Si el hombre no puede hacer esto, ninguna otra cosa puede lograr. No hay cosa más grande en la vida que esto, que estés agradecido. La gratitud abre el camino del Amor. ¿Pensáis que aquel que os ama puede haceros un mal? El mal se debe a la ingratitud. Para el agradecido y para el amoroso se ha dicho que ojo no vio y oído no oyó esto, lo que Dios ha preparado para ellos.

            La gente contemporánea habla del Amor, se quieren, pero aún así constantemente se pelean. ¿Por qué? – Porque ellos no quieren a Dios en el hombre, sino a sí mismos. Alguien quiere a un hombre e inmediatamente entra en él. Si entra en él, él quiere primero a sí mismo en su bien amado y empieza a elogiarle y a admirarle. En realidad, él quiere a sí mismo. Cuando salga de él, él ya ve sus errores y se asombra de cómo ha podido quererle. Mientras los bien amados entran uno en otro, ellos se quieren, pero comienzan a imponerse quién a quién servirá. Si uno de ellos cede y acepta ser siervo, ellos viven bien hasta un punto, se ponen de acuerdo. Sin embargo, si nadie cede, ellos salen fuera y comienza la guerra entre ellos. He aquí por qué, cuando encuentras a un hombre, ama a Dios en él y no al hombre, y di: “Señor, estoy listo de servirte, porque Tú introdujiste la vida en mi. Te agradezco por todo lo que has hecho por mí”. Entonces oirás la voz silenciosa del Señor: “Entra en el Reino del Amor y sé bienaventurado”. Esto significa que Dios goza en el hombre, y que el hombre se alegre y tenga paz interna.

            La gente contemporánea se enamora y desenamora. ¿Por qué ocurre esto? – Porque cada hombre entra en su bien amado solo, sin el Señor. Por eso digo: Cuando amas a alguien, entra en él junto con el Señor, no entres solo. Cuando te ama alguien, y él debe entrar en ti junto con el Señor. El que entra en el hombre solo, sin el Señor, él no lleva el Amor. Si entras en algún lugar sin amor, tú traes infelicidad para este hogar. El mundo que ahora se está creando, es un mundo del Amor. Si entras en este mundo, el Amor debe ser tu compañero de camino. Lo que piensas, lo que sientes, todo debe ser dictado por el Amor. De cualquier manera que actúes, todo debe ser escrito con la mano del Amor. Esto se os puede ver extraño – no significa nada. Las cosas extrañas son agradables. Si alguien te canta una canción y tú no deseas oírla una segunda vez, esto muestra que ésta no fue cantada con amor. Si te la cantan con amor, tú desearás oírla y una segunda, y una tercera vez. Si una canción no crece como el árbol, y si no madura como la fruta, no es verdadera, o sea, no trae el Amor. Si un pensamiento no crece y no madura, no es un pensamiento recto. El pensamiento recto es un capital con el cual el hombre siempre puede contar. Si dice alguien que ha envejecido y que nada puede lograr, él no piensa recto. El pensamiento recto sobreentiende vida eterna. El hombre vive eternamente, desvistiendo su ropa vieja y vistiendo una nueva. Está dicho en la Escritura: “Y fue reunido Abraham con sus padres” (Génesis 25:8 – n.d.t.). No está dicho que Abraham envejeció y se reunió con la gente vieja. Cristo dice: “Si no os volvéis como los niños pequeños, no podéis entrar en el Reino de Dios” (Evangelio de Marcos 10:15 – n.d.t.). Entonces, en aquel mundo no se habla de vejez. Ahí hay sabios, y no gente vieja. Este versículo puede traducirse en el sentido siguiente: Si la gratitud no entra en tu corazón, no puedes entrar en el Reino de Dios. La gratitud guía hacia el Amor. Sin la gratitud no puedes encontrar el camino hacia el Amor. Aprended a agradecer por todo. Y cuando os ofenden, y cuando os elogian, igualmente agradeced. La cuestión no es que agradezcáis mecánicamente, sino conscientemente, transformando la amargura en dulzura. Cada hombre está en el frente, su jefe le ordena y él debe cumplir. – ¿Hasta cuándo seguirá esta subordinación? – Hasta que el hombre llegue a aquella disciplina interna dentro de sí mismo, hasta que adquiera autodominio completo, que llegue a ser amo de sí mismo.

            La gente contemporánea sufre porque no comprende esto lo que ocurre dentro del mundo. Externamente ellos lo comprenden, pero internamente todavía no lo han comprendido. Externamente el mundo está bien ordenado. El orden y el arreglo externos son buenos: en todas partes hay casas, fábricas, talleres, vías de tren, barcos de vapor, aeroplanos. Vehículos hay en todas partes. Externamente la vida es facilitada, pero ya es tiempo de que se ponga orden y arreglo interno, que se arregle y la vida interna de la gente. Lo Divino trae el orden y el arreglo interno en toda la gente, en todos los hogares, sociedades y pueblos. El orden interno hará a la gente alegre y gozosa. Cada rostro estará sonriente. Y entonces, cuanto pan pongáis en la mesa, no vais a disculparse de que es poco, sino que agradeceréis y por éste. Tantas frutas como pongáis en la mesa, agradeceréis y por éstas. No vais a decir que alguien os ha dado solo una cereza, sino que agradeceréis y por ésta. Solo una manzana que tengáis, agradeced y por ésta. Si no agradecéis por lo poco, y esto os será quitado.

            Un santo emprendió para el Cielo, para encontrarse con el Señor, para darle una cuenta de sus obras. En su camino encontró a un hombre rico, el cual le preguntó a dónde va. -Al Señor. -Por favor, dile que estoy harto de la riqueza, quiero liberarme de ésta. Si no me libera, descenderé al fondo del infierno y me perderé. Más adelante el santo vio a un hombre desnudo, enterrado en la arena. -¿Qué haces aquí? – le preguntó él. -¿Qué hago? Estoy recostado y me quejo de mi situación. Ya estoy harto de esta pobreza. Tú eres un hombre santo, di, por favor, al Señor, que me libere de la pobreza y de esta desnudez. El santo se fue al Señor, terminó su trabajo, y al regresar de nuevo pasó por el mismo camino. Primero vio al pobre y luego al rico. Él dijo al pobre: Dios te aconseja que agradezcas por la pobreza y la desnudez en la cual te encuentras. Solo a través de la gratitud te vas a liberar de la pobreza. -¡Esto es imposible! – respondió el pobre. Si no puedes agradecer por la pobreza, ésta nunca te abandonará. Luego el santo pasó al lado del rico y le dijo: Para que te liberes de la riqueza, Dios te aconseja que murmures, que manifiestes descontento de que eres rico. -¡Esto es imposible! – respondió el rico. -Si es imposible, llevarás tu riqueza y gemirás bajo su tortura.

            Y así, el que agradece por todo lo que le es dado, es rico. El que no puede agradecer y constantemente murmura, es pobre. La gratitud se apoya sobre tres cosas: bondad, razonabilidad y justicia. Donde están el bien, la razonabilidad y la justicia, ahí está el Amor. Donde están ausentes el bien, la razonabilidad y la justicia, ahí ningún Amor existe.  Ahí está el orden humano temporal de las cosas. Por eso está dicho en la Escritura: “Constantemente agradeced”. Diréis que todavía no ha llegado el tiempo para el orden Divino. No solo que ha llegado, sino que la mayoría ha tardado, deben aumentar el tempo de su marcha.

            Muchos preguntan en qué hay que creer, cuál credo es el más recto. La cuestión no es para esto. Cada uno debe preguntarse si agradece por todo lo que le es dado. Si toda la gente agradece por esto lo que Dios les ha dado, ellos se van a comprender. Su credo es recto, ellos creen en un mismo Dios. Si la gente constantemente agradece, muchas cosas se les darán, y muchos secretos se les descubrirán. Sin embargo, si mantienen tan solo una ingratitud en su corazón, ellos solos se tropiezan. Sed agradecidos por todo, para que se os dé aquello de lo cual vuestra alma necesita. Si los pelos de vuestra cabeza caen o no caen, de nuevo agradeced. Cada pelo es una ley. Cuando os conectáis con estas leyes, debéis aplicarlas. Si no las aplicáis nada se logra. Alguien toma un pelo de su amado, se alegra de él, lo tiene como un recuerdo. Cuando se decepcione de él tira el pelo. Para que no venga a decepcionarse, él debe aplicar la ley que está conectada con el pelo. Introduce el bien, la razonabilidad y la justicia en tu alma, para que apliques las leyes Divinas.

            Los pelos Divinos son las leyes de la Existencia. Estos son los rayos del Sol por los cuales constantemente tienes que agradecer. Cada rayo debe utilizarse razonablemente.

            Hay rayos específicos del Amor Divino que alimentan y desarrollan la mente. Hay rayos específicos del Amor Divino que alimentan el corazón y lo hacen potente. Hay rayos específicos del Amor Divino que alimentan el alma.

            Puesto que hoy es viernes – el día del Amor –, os deseo que los Rayos del Amor Divino alimenten vuestra mente, corazón y alma, no solo un día, sino para tiempos eternos.

            Os deseo que constantemente agradezcáis por estos rayos.

            Sirvan al Señor con amor, sírvanle con sabiduría, sírvanle con verdad, para que tengáis vida, luz y libertad dentro de sí.  

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Sobre Rosa (Coordinadora redacción GHB)
Rosa es una de las coordinadoras de hermandadblanca.org, responsable del equipo de redacción. Es todo corazón y una incansable buscadora de la verdad.

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