Cristales Sanadores: ¿Cómo Mantener y Cuidar Nuestros Cristales?

Roberto Mercher

cristales sanadores iii 01 maria fernanda sequera hermandad blanca cristales sanadores: ¿cómo mantener y cuidar nuestros cristales? ID168347 - hermandadblanca.orgEn nuestras entregas anteriores hemos tratado varios temas sobre los cristales sanadores. Si me has acompañado, entonces has aprendido cómo las gemas pueden ser una herramienta favorecedora para nuestra vida persona y cómo elegirlos, ya sea basándonos en la intuición o considerando las necesidades de cada uno de nuestros chakras. En base a todo lo anterior, una vez hemos elegido el cristal que funciona mejor para nosotros, y aquel con el que conectamos de una forma espiritual, se nos plantea una pregunta fundamental en nuestro camino de sanación a través de la magia de las piedras sanadoras: ¿Cuáles cuidados debemos darle a nuestro cristal para asegurar su correcto funcionamiento? A continuación, tendrás la respuesta y con ella, las herramientas necesarias para que tus piedras y cristales alcancen todo su potencial.

Mantener nuestros cristales sanadores, un trabajo diario

Como ya hemos comentado, los cristales son elementos extremadamente poderosos, llevan con ellos información milenaria, y están directamente conectados con la energía y el origen de nuestro universo. Sus portadores debemos cuidar esta energía y asegurarnos de mantenerla en su máximo potencial, no sólo para afirmar su funcionamiento en las misiones que les hayamos atribuido, sino porque cuando decidimos entrar en el camino de un cristal, este se vuelve parte de nuestro camino también. La conexión que establecemos configura una “misión conjunta” que está relacionada con nuestro propósito universal. En este camino, nuestros cristales funcionarán como la mejor guía pero debemos guardar hacia ellos un trato respetuoso y responsable.

Cuidar y mantener un cristal está directamente atado a la tarea que hayamos asignado a éste. Es importante saber que para aquellos que llamamos Cristales superiores, es decir, aquellos cristales con una misión mucho más espiritual, o aquellos que hemos adquirido en beneficio de nuestros chakras menos terrenales (corazón, garganta, tercer ojo y corona), requerirán mayor cuidado y atención. Los Cristales superiores generalmente se asocian a piedras muy transparentes y sutiles. Estas son más vulnerables a la energía a su alrededor y la absorben en gran cantidad, lo cual va en detrimento de su conexión con nosotros y su eficiencia.  Estos cristales, a diferencia de aquellos asociados a los chakras inferiores, necesitan una comunicación constante con su portador, por lo cual se recomienda que siempre que tengamos uno de ellos, dediquemos algunos minutos del día para conversar o meditar con él, así como que lo usemos diariamente en contacto directo con nuestro cuerpo, para asegurar la apertura permanente de sus canales y su relación con nosotros como sus portadores.

Mientras tanto, los cristales asociados a una energía más terrenal, con algunas excepciones, requieren un poco menos de limpieza, recarga y conexión constante para asegurar su funcionamiento y eficacia; sin embargo, he de recomendar que debe generalizarse la práctica de conversar constantemente con todos los minerales que poseamos, ya que no sólo es beneficiosa para ellos sino para nosotros. Estas conversaciones nos ayudará a crear un mutuo entendimientos de nuestras necesidades y a desarrollar una relación, en el mejor de los casos, asociativa, donde nuestros cristales están para ser nuestros amigos y no nuestras herramientas. Como tales, debemos mostrarles respeto y apreciación por medio de la confianza que depositemos en ellos.

cristales sanadores iii 02 maria fernanda sequera hermandad blanca cristales sanadores: ¿cómo mantener y cuidar nuestros cristales? ID168347 - hermandadblanca.org

Lo anterior puede sonar como una gran responsabilidad, y definitivamente lo es; no voy a negarlo. Cuidar un cristal es una de las tareas más hermosas y satisfactorias que podemos encontrar. No sólo nos ayudará en nuestros requerimientos más terrenales, sino que abrirá para nosotros un nuevo camino de ampliación y provecho espiritual, volviéndose una responsabilidad muy especial que siempre estaremos felices de haber tomado.

Un nuevo cristal es una nueva tarea

Desde el principio, el objetivo de esta serie de artículos ha sido el de asegurarme de poner al servicio de todos el camino de los cristales sanadores y, aunque el cuidado de estos es uno de los temas más extensos y complejos de la cristaloterapia, a continuación describiré los lineamientos generales que debemos seguir cada vez que adquirimos  un nuevo cristal, teniendo en cuenta que siempre debemos asegurarnos de investigar si existe un cuidado específico para cada cristal que vayamos a adquirir.

Una vez tenemos con nosotros aquel cristal con el que hemos conectado, entramos en la delicada fase de limpiarlo de toda la energía que pudo haberlo contaminado mientras se encontraba en exposición y a la merced de las manos de los curiosos, hasta llevarlo a su estado energético más natural. Como se puede imaginar, esta no es una tarea fácil y muchas veces requerirá de días y de paciencia. Este es un paso fundamental que no debemos saltar o ignorar porque es el más importante para lograr una comunicación efectiva con el mineral. Debemos tener en cuenta que aquellos cristales que han sido cortados y trabajados para adquirir una forma específica y que no se encuentran en su forma natural, son los que necesitarán mayor trabajo de nuestra parte. Lo anterior se debe a que el proceso de corte generalmente incluye un manejo agresivo, a altas temperaturas, que muchas veces cierra los canales energéticos del cristal e impide la comunicación inmediata.

El primer paso que siempre recomiendo para comenzar a trabajar con un cristal es, como ya mencioné antes, el hablarle, declarándonos como sus nuevos portadores y abriendo nuestra energía para recibir sus mensajes, informándole que a partir de ahora somos un equipo que trabaja para una misión específica. Para esto no existe una serie de palabras o un mantra definido o establecido. Ruego que cada persona que adquiere un cristal sanador, lo haga en la manera que le parezca más conveniente y sincera, asegurándose de mostrar su compromiso y disposición para acompañar y ser acompañado por aquel cristal. La mejor forma de saber que los canales energéticos de un cristal se han abierto a nosotros es basándonos en la forma en que el cristal se siente. Los cristales abiertos se perciben a mayor temperatura y emiten una leve vibración cuando están en el centro de la palma de nuestra mano, directamente sobre el chakra de ésta.

La limpieza y la recarga

Ya establecida la comunicación con nuestro cristal y abierto sus canales energéticos a nosotros, debemos tomar la oportunidad para limpiarlos y purificarlos. Existen muchos métodos para limpiar nuestros cristales y esta es una tarea que no solo debemos reservar para el momento que los adquirimos, sino que debe volverse un hábito frecuente que se realizará cada vez que se considere necesario. En el trabajo de cristaloterapeuta, generalmente se considera lo más adecuado limpiar los cristales antes y después de cada sesión de imposición corporal de cristales; sin embargo, en el caso de los Cristales personales, recomiendo que se realice cada vez que el cristal lo “pida”, haciendo de esto otro ejercicio de comunicación activa, donde podemos tomar esta oportunidad para preguntarle al cristal si necesita ser limpiado para intentar comprender su respuesta y sus necesidades.

Considero que muchas veces, al menos que el cristal posea algún cuidado específico, el proceso de limpieza es un ejercicio de ensayo y error, donde cada persona deberá determinar cuál es el método que mejor se ajusta a sus posibilidades y a sus cristales.

La forma más común, sin embargo, y la cual funciona para casi todos los cristales, es la limpieza por medio de sal marina, la cual es una técnica sencilla que permite limpiar varios cristales al mismo tiempo sin alterar sus propiedades o sus energías, por lo cual es la técnica predilecta de los cristaloterapeutas. Esta técnica consiste en sumergir nuestras piedras durante 24 horas en una solución de sal marina diluida en agua en un recipiente, utilizando generalmente la medida de tres cucharadas grandes de sal marina por cada litro de agua. Es importante tener en cuenta que esta forma también puede ser utilizada en aquellos minerales que no puedan ser expuestos al agua, siempre y cuando nos aseguremos de sumergirlos hasta que queden completamente cubiertos en un recipiente con sal marina seca.

cristales sanadores iii 03 maria fernanda sequera hermandad blanca cristales sanadores: ¿cómo mantener y cuidar nuestros cristales? ID168347 - hermandadblanca.org

Una vez que tenemos un cristal limpio, pasamos al paso de la recarga. Mi forma de recarga de elección es siempre la exposición a la luz solar, no sólo por su accesibilidad, sino porque también ésta se considera una de las mejores fuentes de energía para nuestros cristales. Además, está en la capacidad de hacerlo muy rápidamente, ya que sólo una hora es suficiente para tener un cristal recargado. Recomiendo no extender este tiempo ya que la sobreexposición puede deteriorar la calidad y el color de nuestros cristales.

Para terminar, debo decir que la limpieza y recarga de cristales es un tema extenso, y existe una innumerable cantidad de técnicas, las cuales me aseguraré de exponer brevemente en la siguiente entrega de esta serie, siendo este sólo mi método predilecto y por lo tanto, el primero en una larga lista que espero que cada nuevo portador de cristales o futuro cristaloterapeuta, tenga en cuenta para asegurar la mejor y más satisfactoria relación con sus cristales.

______

AUTORA: María Fernanda Sequera, redactora de la gran familia de hermandablanca.org

3 comentarios

  1. Hola María, me ha encantado este artículo por el modo en que enfocas tu amor y respeto por las preciosas piedras, que aunque se les ha denominado como semipreciosas, para mi son tan bellas y hermosas como los mismos diamantes. Aunque hay que decir, para que nada nos distraiga del objetivo y fin último de la búsqueda de nuestras errantes almas, que esta terapia como cualquier otra, son necesarias mientras el alma aún duerme, pues su despertar es el que nos sana definitivamente de todos los males, incluida la muerte. Aunque a esta, no la considero como un mal, sino como un bien, pues la muerte es nuestra aliada, como el gran despertador universal, que con su alzada guadaña, nos recuerda a cada instante la necesidad de despertar del sueño de la ilusión y de la inmortalidad en el que vivimos, ansiando infelices, todo aquello que creemos que nos dará la felicidad, corriendo desesperados a la caza del dorado, de los placeres terrenales y de los logros espirituales,, sin darnos cuenta que el infinito y la eternidad está aquí y ahora, en este momento preciso y precioso en que destronas al Ego y como el ser cósmico e impersonal que eres, muerto el deseo y la necesidad que te alejaba de la propia felicidad que ya estaba en tu interior, te sumas a la fuente universal que yace en tu esencia que permanecía dormida, inconsciente, soñando despierta el sueño de la ilusión.
    Sin olvidar nunca cual debe ser nuestra dirección, tropiezos, caidas, y pérdidas por medio del sendero adecuado, al margen de todo, las piedritas, como parte de la Conciencia de Gea que son, tienen sus propias cualidades y carácteres con los que siempre, despiertos o dormidos aún, podemos conectar.
    Soy Virgo al cuadrado, es decir, con el ascendente en Virgo, y como signo doble de tierra, mi amor y devoción por Gea es inmenso, y sus piedritas, como pequeñas células de este hermoso planetita, casa sideral que nos lleva por el cosmos, me traen siempre su presencia.
    Muchas gracias por este artículo María, aún no había terminado de leerlo, cuando me ha impulsado a ir al baño, y lavando mis piedritas con cariño y jabón, las he puesto bajo el correr del agua bendita, pidiéndole al agua, que limpiara mis piedritas de toda las malas energías que pudieran albergar.
    Un fuerte abrazo para todos y todas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

xxx