La civilización Griega: Comprensión Historicista

Kevin 333
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Para que una civilización sea tal deben haberse concretado los ciudadanos –que antes de concretarse son o bien pueblo o bien un grupo social elemental- en ciertos aspectos que resultan vitales para la cultura en general. Civilización y cultura están estrechamente implicados, la primera siendo la unión teorético-práctica y su interrelación, la segunda como el resultado de la primera. Por ejemplo: la tercera sinfonía de Lud van Beethoven se compone de aspectos políticos, sociales, filosóficos y sentimentales (cuyo tema es Napoleón Bonaparte), impregnando la civilización alemana romántica; hoy día es culmen cultural humano. De la civilización griega diremos otro tanto.

¿Qué compone la civilización?

El modelo fundamentador de esta pregunta se dio primigenia y excelentemente en los mismos griegos: hablar de su civilización, es hablar de lo civil y cívico por antonomasia, excluyendo, claramente, sus pequeños rasgos accidentales y dispensables. Política, filosofía y arte, fueron sus aspectos prácticos comunes, sus quehaceres consistían en por lo menos ejercitarse en una de ellas.

Si una civilización es la unión teorético-práctica y su interrelación; ya vemos a políticos filósofos (ejemplo del cual es Pericles), a filósofos artistas (como Sócrates y su arte de comadrón o mayéutica) y a artistas políticos (el artífice y acusmático Hipaso de Metaponto, que a través de la demostración de la inconmensurabilidad probaría la imperfección, y por tal, que un gobierno centrado en el pueblo –demos- era posible).

Todavía más, la cultura compónese de política, filosofía y arte, pero los griegos la superaron, es decir, la civilización griega ejerció en grado sumo la política, la filosofía y el arte, haciendo de la cultura algo alcanzable y abierto en su modo particular de ejercerse. Si bien los griegos alcanzaron y superaron la cultura, esta no logró subsumir a lo no-griego o bárbaro (en el proyecto panhelénico de Alejandro Magno), dejando como precepto la democracia a las otras culturas venideras.

El Arte para la Civilización Griega

El arte debe distinguirse por bellas artes y las obras artesanales. Música, poesía, escultura, pintura, arquitectura, compondrían las bellas artes. La alfarería, la metalurgia, la carpintería, entre otras, compondrían la artesanía. El arte para la civilización griega era de suma importancia, tanto que sus dioses las ejercían –en sus dos aspectos-: Dionisios como viñador, Atenea como tejedora, Diana como cazadora, Apolo como músico, Hefesto como metalúrgico, &c.

Empero, sin aplicarnos a hacer esta compleja distinción en sus aspectos cívicos, como en el arte, lo griego tiene una figura de mezcla esencial, un todo con todo, más que la burocratización de su praxis; y esto es posible gracias a su Idea de Belleza, que no implica orden, en estricto sentido, sino proporción o justeza. Lo Bello organoléptico impregnaba cada rincón helénico, tanto en su representación –un perfume, un joven, el Partenón- como en su concepto –la Suma Belleza como incluida en el Sumo Bien, la esencia musical que es esencia numérica, la atracción anatómica justificada por la geometría-.  En definitiva, el arte para la civilización griega, se predica de la belleza.

La Civilización griega y la Política

Dentro de la civilización griega, el orden político del griego no era personalista, puesto que orgánicamente era plural. De ahí que su ethos (carácter) no signifique directamente carácter individual, sino costumbre plural, cuyos principios residían en la figura de Ciudad-Estado (polis). Este ethos era asumido en las formas de gobierno (monarquía, aristocracia, timocracia, oligarquía, democracia y tiranía). La forma individual de la tiranía servía incluso a los intereses de la polis (en Grecia era imposible que existiese un Nerón).

Por otra parte, dentro de la civilización griega, el ejercicio político excluía a las mujeres, los jóvenes y los extranjeros (metecos). La virtud y la libertad eran los conceptos conducentes de cualquier gobernante o gobernantes, en la monarquía y aristocracia se hacía hincapié en la virtud –asumiendo el monarca o los aristócratas la virtud plena-, y en la democracia y timocracia la libertad. Asimismo, cada Ciudad-Estado la fundaba y resguardaba, a juicio popular, un determinado dios. En Atenas era Atenea, en la mítica Atlántida era Poseidón.

Sus aspectos políticos más importantes lo encarnaban Atenas y Lacedemonia (Esparta): la primera ejercía una vida racional, la segunda ejercía una vida centrada en el dominio irascible, evidenciado en el perfeccionamiento del combate y dominio de sí; vidas que de por sí son antagónicas (imposibilitando la real unión griega) pero bicondicionales (la belleza y bien de la razón se concretaban en la imperturbabilidad y dominio de la ira). En éste sentido, para occidente, los griegos son la cuna de las ideas de justicia, democracia, aristocracia y el ejercicio de las virtudes para gobernar (tanto así mismo, como a los demás).

La Civilización Griega y la Filosofía

Si lo griego en el arte es belleza, en la política virtud y libertad, en la filosofía cierra este cuadro con la investigación acerca de lo natural, sus condiciones y sus límites: filosofía natural o physica, epistemología y metafísica. Así, se tienen desde filósofos menores, como Empédocles, Anaxágoras o Espeusipo, hasta aquellos que construyeron  todo un mundo noético que perdura como base de nuestros días, siendo tales Aristóteles, Platón, Sócrates, Demócrito, &c.

El pensador de la civilización griega en general, era profundo y oscuro, porque así era el contenido de su pensar, puesto que se cuestionaba –criticaba, investigaba- el orden supuesto de lo existente. Y era doblemente abismal su labor por cuanto no tenía modelos que hayan abierto brecha a posibles investigaciones, ejemplo de lo cual era Platón, que tuvo que inventar palabras (neologismos) para signar las esencias de su pensar.

Y no solamente el filósofo era un mero pensador o aspirante a sabio dentro de la civilización griega, sino que cumplía con un repertorio de saber puro y práctico consistente en matemáticas, poesía, combate, gimnasia, música, o baile. incluyendo en su repertorio un ejercicio particular de la virtud y libertad, ejemplo de lo cual son los cínicos, los estoicos, los académicos, entre otros.

Autor: Kevin Samir Parra Rueda, redactor en la gran familia de hermandadblanca.org

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