9 tipos de meditación al detalle

Pedro González

Comenzamos bajo estas líneas un nuevo artículo que nos acercará hacia los 9 tipos de meditación que podemos realizar hoy en día entre los más habituales. Los vamos a conocer en detalle para que cada persona pueda elegir sabiamente cuál de estas disciplinas será más útil según su forma de ser y necesidades.

¿Qué es la meditación?

Pero antes de entrar de lleno en los diferentes tipos de meditación, sepamos claramente de qué estamos hablando. Recuerda que nos referimos a una práctica ancestral que requiere disciplina.

Aunque en un principio puede resultar algo confuso el término, a través de estas diversas disciplinas se puede encontrar un equilibrio vital mucho más perfeccionado. No obstante, hay diversos métodos, cada uno de ellos con sus finalidades propias.

Beneficios de la meditación

Pero la meditación requiere de cierta disciplina y, sobre todo, mucha práctica. Por eso los comienzos no siempre son sencillos. Sin embargo, con el paso del tiempo, la experiencia y el perfeccionamiento, se encuentran muchos beneficios a medio y largo plazo.

tipos de meditación

No debemos olvidar que vivimos en un mundo muy acelerado, donde todo va muy rápido, cada vez más. En estas circunstancias, a veces nos falta tiempo para parar, deleitarnos con el paisaje y sentirnos en plenitud. Por eso es tan buena la meditación, porque facilita la quietud, la contemplación y la vida plena.

Desde Oriente nos llegó esta práctica, directamente facilitada por una cultura que, pese a que últimamente se está acelerando, siempre valoró el mundo contemplativo y lleno de matices y belleza. De la influencia de Oriente en Occidente, y viceversa, estamos mezclando unos y otros valores. No obstante, no debemos permitir que sea el materialismo y el consumismo excesivo el que gane la partida.

Por eso es tan importante la meditación, porque facilita mucho el encuentro de la paz interior. Si buscas un alma capaz de calmar tus emociones, tu cuerpo físico y tu mente, esta es la actividad indicada. Y es que los beneficios de cualquiera de los tipos de meditación son muchos y muy importantes. Mira algunos de los más básicos:

  • Aumento del autoconocimiento. La mayor parte de las formas de meditación te pondrán en contacto con tu yo interior y te permitirán reflexionar sobre tu experiencia y existencia.
  • Relaja. Un beneficio muy importante de cualquier tipo de meditación. El efecto relajante hará que se reduzca el estrés y puedas vivir en calma, sin ansiedad.
  • Mejora del sistema inmunológico. También permitirá que tu salud mejore enteros gracias a la defensa de tu cuerpo y organismo, mucho más activa y plena.
  • Mejora de la atención y concentración. No es fácil concentrarse en una sociedad llena de estímulos como la nuestra. Por eso la meditación es tan buena, porque aumenta tu capacidad de atención y tu autoconciencia.
  • Mejora tu empatía. Otro de los grandes problemas de nuestro tiempo es la falta de empatía. Resulta difícil ponerse en el lugar de otras personas, comprenderles y asesorarles. La meditación es muy útil para ello.
  • Aumento de la memoria. Las funciones cognitivas también se ven afectadas positivamente, principalmente en la mejora de la memoria, mucho más activa y eficiente.
  • Potencia el pensamiento positivo. Si quieres una actitud activa, positiva y optimista, ten por seguro que con cualquiera de los tipos de meditación que vas a conocer la tendrás.

Los 9 tipos de meditación

Ahora que ya hemos visto los beneficios generales que tiene esta técnica, ¿te parece si comenzamos a investigar cómo son los 9 tipos de meditación que aquí te aconsejamos? Será una buena idea para equilibrar mejor tu mente, aunque cada uno de ellos tiene sus propias características y ventajas.

20180312 lurdsarm381562 id144865 images - Meditación: Adéntrate en el camino hacia el amor puro - hermandadblanca.org

Meditación budista

Dentro de los tipos de meditación, encontramos la budista, que también es conocida como meditación completa. Se debe a que se enfoca en el mantenimiento de la mente siempre centrada en el tiempo presente.

La meditación budista huye de las interferencias del pasado y del futuro. Es decir, todo cuanto pueda interceptar la relación entre tu mente y el momento presente tiene que ser borrado.

La mente es una poderosa herramienta humana, pero hay que saber explotarla. Si no lo hacemos con conocimiento, sabiduría y consciencia, acabamos por ser esclavos. Es decir, ella nos usa como herramienta, y no al revés, como debe de ser.

Teóricamente, esta es la meditación que procede de las enseñanzas de mismo Buda. Según este sabio, el ser humano no separa bien la mente y el yo, es decir, uno mismo. La primera se conforma de una gran amalgama de deseos y reacciones. Así pues, si no somos capaces de diferenciar un aspecto de otro, no llegamos a conocer nunca el significado verdadero de la vida, y tampoco podremos disfrutar de esta.

Este tipo de meditación se basa en el mantenimiento constante del presente. Es decir, cuando se está practicando, la atención ha de estar constantemente centrada en el ahora, sin entretenimientos ni distracciones. Así pues, nada nos puede llevar hacia el pasado, y tampoco hacia el futuro.

Técnicas de meditación budista

La técnica que se utiliza en este tipo de meditación es centrarse en la respiración. No obstante, en un principio, cuando se empieza a practicar, mantener la atención durante más de tres minutos es prácticamente imposible. La mente es como un músculo, así que necesita estar en forma entrenándose. Es decir, hace falta practicar mucho.

Durante la meditación, es básico luchar contra las connotaciones mentales. ¿Qué quiere esto decir? En realidad, es relativamente sencillo de explicar, pero no tanto de conseguir. Se trata de evitar los pensamientos que llegan al cerebro basados en experiencias pasadas. Resulta que estos impiden que se disfrute realmente del momento presente, ya que el individuo no se centra en la meditación actual, y constantemente asocia cuanto le ocurre en el momento con lo que ya ha pasado.

Es normal que, durante la meditación, igual que a lo largo del transcurrir del día, nos vengan a la mente experiencias anteriores, preocupaciones del día, etc. Obviamente, es algo que nos saca del bienestar que se ha de lograr con la meditación budista, y, como es lógico, hay que evitarlos.

Así pues, el trabajo se ha de basar en la lucha simulada frente a las connotaciones mentales que hemos vivido antaño. Solo así podremos llegar al disfrute total de vivir el momento presente.

Ventajas de la meditación budista

En este punto nos vamos a marchar en un viaje hacia el pasado para saber quién es el gran Nagasena. Este es conocido como uno de los 18 arharts que establecen su propio canon con el budismo mahayana. Según explica, hay una serie de cualidades que ofrece este tipo de meditación para alcanzar la sabiduría. No obstante, pese a alcanzar la iluminación, hay que seguir practicando.

Hay que hablar de beneficios como el fortalecimiento físico y mental de la persona, una vida más larga y próspera, la capacidad para eliminar errores comunes en la toma de decisiones, la mejora de la reputación, el alcanzar la felicidad eliminando los miedos, la confianza en uno mismo, la ausencia de odio y pereza o el vigor propio.

Meditación trascendental

Continuamos conociendo los diversos tipos de meditación para centrarnos ahora en la meditación transcendental. Gozó de mucha fama en los años 60 y 70, y no tiene relación alguna con la religión. De hecho, se calcula que es practicada en todo el mundo, tanto occidental como oriental, por entre 5 y 10 millones de personas. Es más, personajes célebres como el director de cine David Lynch afirman que les ha cambiado la vida a mejor.

Sin duda, es una de las técnicas de meditación más célebres. Para practicarla, la persona repite un mantra sagrado que se considera que tiene propiedades espirituales. Generalmente se hace dos veces al día, mañana y tarde, durante sesiones de unos 20 minutos cada uno.

Beneficios de la meditación trascendental

Las sociedades actuales están profundamente aquejadas por culpa del estrés. Sin duda, este tipo de meditación es la más usada por su reducción de este tipo de cuadro ansioso. De hecho, se ha demostrado según estudios varios que produce relajación y descanso en cuerpo y mente en pacientes que han sufrido o sufren cuadros de estrés post traumático. Se considera que equilibra la activación del sistema nervioso, al igual que los niveles hormonales. También aumenta la coherencia cerebral.

La eficiencia es otro de sus beneficios. También se han llevado a cabo investigaciones incluso en el seno de organizaciones empresariales. En todas ellas se ha descubierto que, tras tres meses de práctica, el rendimiento laboral de los equipos e individuos mejora radicalmente promediando eficiencia mucho más elevada en todas las áreas. Incluso la capacidad de liderazgo y la satisfacción labora también aumenta.

En este sentido, también se ha demostrado muy útil para los niños. La meditación trascendental aumenta el desarrollo escolar promoviendo un aumento de la función cognitiva en los individuos. Es recomendable incluso para universitarios, ya que reduce el estrés, la depresión y la ansiedad.

Otros beneficios de la meditación trascendental

Pero los beneficios de esta técnica, sin duda, uno de los mejores tipos de meditación que existen, de ahí la cantidad de personas que la practican, no acaban aquí. De hecho, hay muchos más, que vamos a pasar a comentar brevemente.

Por ejemplo, los beneficios saludables en cuanto a la presión arterial. Y no es algo baladí que comenten los gurús o aficionados. Es más, los datos los aporta la American Journal of Cardiology junto con el American Journal of Hypertesion. Ambas instituciones de prestigio aseguran que esta meditación rebaja la presión en personas con cardiopatías e hipertensión. Además, da igual la edad, es beneficiosa en cualquier franja.

En uno de los estudios que han llevado a cabo entre personas de más de 55 años, se demostró que su esperanza de vida aumenta. De hecho, la tasa de mortalidad por los efectos de la presión arterial elevada bajó hasta en un 30%. Pero, si no tienes este problema, igualmente debieras practicar este tipo de meditación, ya que es un excelente preventivo.

Y, como hemos observado, también es fantástica la meditación trascendental para personas con enfermedades cardiovasculares. Ayuda a gente con problemas de corazón como aterosclerosis, insuficiencia cardiaca congestiva, síndrome metabólico, masa ventricular izquierda o isquemia miocárdica.

Nuevamente se puede hablar de estudios llevados a cabo por instituciones de prestigio como la Asociación Americana del Corazón. En sus investigaciones, han demostrado que una persona que practica esta clase de meditación con regularidad, rebaja su tasa de sufrir ataque cardíaco en un 48%.

Pero tiene muchas más ventajas. Por ejemplo, la reducción de la dependencia de la nicotina contenida en el tabaco es otra de ellas. Igualmente combate la adicción al alcohol, alivia la hiperactividad, especialmente importante para niños, favorece las relaciones armoniosas e incluso aumenta la inteligencia.

Meditación Vipassana

También recibe el nombre de meditación penetrante. En este caso, su enfoque se dirige hacia las cosas que rodean a la persona que la practica. Es decir, hay que observar alrededor mirando todo como es, sin ningún tipo de cortapisas ni erratas.

Antaño, este tipo de meditación se usaba para mejorar la vida de las personas enfermas en forma de tratamiento. O sea, que sirvió tiempo atrás para tratar afecciones y problemas de salud de toda índole, y puede usarse todavía perfectamente.

La técnica de meditación Vipassana se basa en la observación del individuo de su propia mente. Así se encuentra la manera en que se podrá controlar cuanto ahí sucede. Una vez progresa en la modalidad, consigue eliminar el sufrimiento. Llegado a un buen nivel, la negatividad termina también por desaparecer, quedando como un vago recuerdo de antaño.

Fases

No obstante, no hay que olvidar que controlar esta práctica requiere de paciencia y mucho trabajo. Yendo paso a paso, se va creciendo como persona. De hecho, si quieres saber cómo avanzar en este tipo de meditación, sigue estas fases:

  1. Conducta: un individuo que comienza con este tipo de meditación tiene que tener clara una máxima, las mentiras se han de quedar bien lejos. Además, la actividad sexual también se ha de reducir. Igualmente existen otras prácticas que se han de abandonar, como el robo, el asesinato o la participación en hechos delictivos diversos o actuaciones y actitudes que puedan dañar a terceros. Solo así se puede observar la mente de uno mismo.
  2. Respiración: siguiente paso imprescindible para practicar meditación vipassana. Llega el momento de, superada la primera etapa, nada sencilla, dicho sea de paso, encontrar la concentración absoluta en la respiración. Igual que se hace en la meditación budista, hay que enfocar la mente por medio de la respiración hacia el momento presente considerando que no hay nada más en esos instantes.
  3. Observación de sensaciones: alcanzamos la tercera fase, lo que ya supone un logro y un equilibrio excelentes. Ahora nos debemos concentrar en las sensaciones que nos ofrece nuestro propio cuerpo. Pero ojo, no debemos reaccionar ante ellas. Simplemente es un momento excelente para estudiarlas. Únicamente así, por medio del estudio, alcanzaremos a comprenderlas, entenderlas y aceptarlas. Pero jamás nos debemos dejar guiar por ellas, ya que de esa forma únicamente logramos desestabilización. Si queremos encontrar un equilibrio estable, tal y como el comportamiento de este tipo de meditación requiere, este es el camino a seguir.
  4. Emanar bien y amor: enhorabuena, has alcanzado la cuarta fase. Si has llegado hasta este paso, estás en el camino ideal para controlar absolutamente la meditación vipassana. Ahora tu ser, tu cuerpo, tu espíritu y todo tu yo emana bien y amor hacia el mundo, y eso es algo que sienten las personas que te rodean, te conocen o te tratan alguna vez en tu vida. Así es como has logrado tocar la meta final, así es como has desarrollado toda tu pureza y ahora disfrutas de un mundo de amor hacia ti mismo y hacia los demás.

Beneficios de la meditación Vipassana

Evidentemente, cuando practicamos la meditación Vipassana, encontramos una serie de beneficios innegables. No hay que olvidar que sus tres milenios de existencia no son casualidad:

  1. Se observa una potenciación de la capacidad mental y de observación.
  2. También ayuda al individuo a sentirse más relajado, en paz con su propia mente.
  3. Reduce los estados de ansiedad y mejora el bienestar anímico.
  4. Contribuye a no dar exceso de importancia a aquello que realmente no es tan importante.
  5. Disminuye la presión arterial en consonancia a su reducción de los estados ansiosos.
  6. Rebaja la tasa cardiaca y ayuda a controlar las vías respiratorias.
  7. Reduce la sensación de dolor físico y mental.
  8. Contribuye a un mayor y mejor conocimiento del Yo.
  9. Permite una mayor motivación y un mejor manejo de las emociones, tanto negativas como positivas.

Meditación Zen y Zazen

Seguimos conociendo más tipos de meditación. Ahora nos centramos en una algo más desconocida de las vistas hasta ahora, la meditación Zen o bien Zazen. ¿Sabes de qué se trata? No te preocupes, aquí te contamos los detalles que necesitas saber.

La meditación Zazen, como su propio nombre indica, enraíza con el budismo Zen. Así pues, enfoca sus esfuerzos en la experiencia de la nada y del vacío. Sin duda, es una actividad bastante distinta a lo visto hasta ahora, mucho más peculiar.

En este caso, no obstante, su práctica sí que es similar a lo visto hasta aquí, ya que hemos de contar respiraciones, de forma que, en cierto modo, es una manera de controlarla.

Este tipo de meditación implica contar todas y cada una de las aspiraciones y expiraciones. Si por algún motivo perdemos la cuenta, habrá que empezar de nuevo. Pero solo así se logrará evolucionar hasta alcanzar la experimentación de vacío que promueve el Zazen.

Beneficios y tipos de meditación Zen o Zazen

Recordemos que el término Zazen, pronunciado como dsadsén, es un fonema japonés que expresa meditar, es decir, Zen, y sentarse, o sea, Za. Así pues, significa meditar sentado.

Por ello, para la práctica, distinguimos dos tipos de meditación Zen o Zazen:

  • Meditación con Koan: se usa un Koan, un acertijo o paradoja que se convertirá en la base para alcanzar una comprensión profunda.
  • Meditación de liberación de pensamiento: este es el más común, e implica meditar sobre la postura del cuerpo o la respiración. Tanto si optas por la postura del loto como por la atención en tu respiración, has de liberar tu pensamiento, solo dejando pasar, sin luchar para parar pensamientos, pero tampoco adhiriéndose a ellos.

En este sentido, encontramos una serie de beneficios muy importantes:

  • Combatiremos el estrés y paliaremos los problemas que se derivan de este.
  • Igual que otros tipos de meditación, es excelente para remediar la ansiedad excesiva.
  • Aporta una gran relajación muscular de todo el cuerpo.
  • Evita los dolores en la espalda que suelen estar provocados por las contracturas.
  • Se logra que la mente esté menos distraída.
  • También se consigue que mentalmente seamos más conscientes y tranquilos.
  • Mejora y aumenta la conciencia propia o auto conciencia.
  • Activa la zona pre frontal izquierda del cerebro. ¿Qué tiene de bueno esta parte? Que es donde albergamos las emociones positivas.
  • Aumenta mucho la sensación de bienestar física y mental.

Y estos son solo los principales beneficios de este tipo de meditación. En realidad, hay muchos más, pero te invitamos a que los descubras por medio de la práctica.

Cómo practicar meditación Zen

¿Te ha interesado la meditación Zen o Zazen? Si es así, anota ahora qué necesitarás para poder practicarla. Ya verás que es relativamente sencillo y todo es cuestión de práctica:

  • Ropa: importante que cuentes con ropa muy cómoda, que sea suelta, es decir, que no te apriete ni sea excesivamente ajustada. Tu cuerpo ha de ‘volar’.
  • Ambiente: localiza un espacio muy tranquilo, alejado de los ruidos. Suma un cuerpo con luz tenue, que no sea escandalosa ni llamativa. Eso sí, que tampoco sea excesivamente oscura, ya que te podrías quedar durmiendo en breve. Suma a ello una temperatura agradable y cómoda.
  • Postura: es importante buscar la postura del loto o el medio loto. Aunque hay diversas posiciones para la meditación Zen, estas son las ideales. Es básico que la espalda esté totalmente recta mientras estamos sentados, de forma que se optimizan las funciones del diafragma a la hora de respirar. Las manos con las palmas abiertas irán sobre el regazo, cerraremos la boca y presionaremos la lengua contra el paladar levemente.
  • Técnica: ahora llega la parte más técnica. Hay que respirar con profundidad, de forma rítmica. Habrá que contar las inhalaciones y exhalaciones hasta llegar a diez, y una vez alcanzadas, se comienza nuevamente. Eso sí, hay que dejar que los pensamientos sigan su curso, sin luchar contra ellos, simplemente mirando y dejándolos que pasen, como meros espectadores. Con el paso del tiempo y la experiencia, cada vez aparecerán menos.

Meditación Kabbalah

Seguimos conociendo los diversos tipos de meditación que podemos disfrutar hoy día. Ahora toca el caso de la meditación Kabbalah, quizás bastante menos conocida que las vistas hasta ahora, pero igualmente aprovechable.

En este caso, las creencias y la fe religiosa juegan un papel vital. Esta técnica comenzó a practicarse a raíz de los líderes espirituales de una de las ramas del judaísmo, por lo que es importante tener fe en sus postulados para que sea efectiva.

En este caso, se busca un acercamiento total a Dios. Por eso, para alcanzar tal nivel, los líderes consideraron que la mejor manera de conseguirlo sería visualizando el nombre del Ser Supremo según sus creencias.

Cuando conocemos este tipo de meditación, vamos poco a poco descubriendo términos y técnicas. Por ejemplo, el comienzo para los principiantes, que arrancan practicando Shema. Este vocablo hebreo equivale en su lengua a oír.

Esta primera técnica requiere que el individuo inhale y exhale en tandas de dos veces. En ellas, es necesario que pronuncie un sonido, ‘sh’ al exhalar y ‘mm’ al inhalar. De esta forma, poco a poco y con práctica irá profundizando en su mente propia.

Según se avanza, los alumnos ya iniciados se tienen que centrar en Shviti, que se lleva a cabo antes de comenzar con la meditación. Este vocablo hebreo está referido a una línea ubicada en el Salmo 16 de su libro sagrado.

Más sobre la meditación Kabbalah

Pero este tipo de meditación, también llamado de la Cábala, y originario principalmente de la religión judaica con ya muchos años, pues se saben de referencias de hace casi mil años, tiene mucha más información interesante.

Los principales estudiosos afirman que hay referencias de eruditos cabalistas ya en 1240, en la pluma de Abraham Aboulafia, donde encuentran referencias de la hitbodèbout, es decir, meditación en hebreo.

De ello se ha descubierto que el alma requiere de tres estados diferentes para meditar la cábala, tal como estamos observando actualmente.

Nefèch

El primero de los estados se llama nefèch, que significa etimológicamente descansar o relajarse. Sin embargo, también se puede interpretar como desperezarse o animarse.

En este estado, el ser humano reposa tras un esfuerzo, combinando y alternando ambos estados, es decir, reposo y esfuerzo. Así pues, se busca una sucesión de tensiones y distensiones, de diástoles y sístoles.

Este es el movimiento del cuerpo, de la propia vida, de nuestros órganos. Nuestras células nunca descansan, están en constante movimiento, renovando la energía vital. Así pues, nefèch vehicula la sangre del hombre con su respiración tanto orgánica como celular en la dimensión física, comunicándola con las dimensiones del ser.

Rouah

Ahora toca un segundo término referido al estado del alma que significa soplo y espíritu. El Rouah Agodech es el fin último del ser humano que se produce cuando se ha formado un vacío hospitalario y se acoge la Presencia. Es la presencia de cuanto hay, de lo que crea y de algo que permanece en el santuario en el silencio de la Alianza, recibiendo el Soplo Sagrado del Espíritu Santo.

En este estado, el hombre es sabio y ha alcanzado la iluminación. Es intermedio de la meditación, y es totalmente interior. La luz penetra llevando a la mente a la nada, por lo que se percibe una gran quietud y una enorme paz interior.

Nechamah

Finalmente, encontramos nechamah o nacham, que quieren decir respirar o respiración. Es el estado del alma más elevado que existe en esta meditación. Aquí el Soplo de Dios eres tú.

Se descarga dicho soplo permitiendo la entrada del fluir de la vida, oxigenando la sangre que ha sido vehiculada por nefèch. Aquí es cuando la meditación alcanza el objetivo, que es la conexión total vehiculada por la salud en todas sus manifestaciones.

Y es que, en conclusión, no debemos olvidar que la palabra meditación en hebreo, recordemos, hitbodèbout, contiene la raíz badad, es decir, retiro, evocación del alcance del grado superior en la soledad interior tras un alejamiento del mundo exterior.

Esta meditación aísla el yo de su profanación disminuyendo la actividad cerebral hasta dejar de derogar la conciencia. Así pues, todo se inunda de su máxima abstracción.

Meditación Mantra

Seguimos conociendo los tipos de meditación, y nos centramos ahora en el Mantra. Estas técnicas centran sus beneficios en cánticos sagrados que debe pronunciar el individuo mientras dure la práctica.

La meditación Mantra experimenta un profundo gozo gracias a los cánticos. Estos tonos se usan para profundizar en la mente de la persona y que llegue a gozar de todos los beneficios del hecho meditativo.

Los cánticos, base de este tipo de meditación, se usan a modo de enfoque de la mente para alcanzar el nivel de concentración máxima. Es decir, se exige un control bastante exhaustivo de la mente, y por medio del canto se alcanza un estado bastante elevado de unión con uno mismo.

Debido a esto, se considera esta clase de meditación como una de las más poderosas, puesto que la vibración de los sonidos provoca en la mente un efecto de concentración muy profundo y de gran elevación.

Los sonidos que se producen en la meditación mantra producen una vibración en el tímpano, y de ahí llegan a la mente para relajarla y concentrarla hasta su máximo apogeo. Y es que, está demostrado que tanto la glándula pineal como la pituitaria, que se encuentran en el cráneo, son responsables de importantes procesos hormonales. Al recibir esta vibración, se alcanza un nivel maravilloso de concentración y unión mental.

Qué más saber de la meditación mantra

¿Te parece si conocemos un poco más este tipo de meditación? Dado su enorme poder, es muy útil para toda clase de personas, puesto que los cánticos facilitan mucho la concentración, uno de los grandes problemas que muchos individuos se encuentran cuando comienzan en este mundillo.

Así pues, veamos qué más saber sobre la meditación mantra. Por ejemplo, la postura. Es importante que se haga sentado sobre el suelo. Si la hacemos en una silla, donde también es posible, es básico que la espalda esté totalmente recta y mantengamos cerrados los ojos.

Una vez hemos adoptado la postura para meditar, toca relajarse lo máximo posible. Estando en estado de paz y calma, en un ambiente cómodo y silencioso, se empieza a entonar el mantra mentalmente.

La repetición del mantra se realiza una y otra vez. Eso sí, dependerá de la práctica específica, pero es importante vibrarlo mientras dure la sesión. Aun así, el hecho de recitarlo podrá variar de suavidad según la necesidad de concentración, para que esté coordinado con la respiración.

La mente

Como ya hemos comentado varias veces, es habitual que la mente se pueda ir en ocasiones por los cerros de Úbeda. Especialmente en principiantes y no iniciados, la concentración y el dejar el cerebro en blanco es complejo.

Sea como fuere, y como hemos comentado, busca un ambiente de paz y silencio en el que te sientas cómodo. Esto es primordial. Si sientes que algo te carcome el cerebro, haz lo posible por evitarlo y abandonarlo. Prueba antes de la práctica, tal vez entreteniéndote con algo. Lo básico es que, cuando acometas la meditación, tu mente esté en paz para concentrarse y calmarse definitivamente.

Sentirás según avanza la meditación que las vibraciones y los cánticos recitados se vuelven abstractos y sin sentido. En otras ocasiones, tendrán perfecto sentido y los comprenderás completamente.

Cuando vayas a practicar este tipo de meditación, recuerda algunos mantras interesantes que usan muchos practicantes. Uno muy conocido entre los budistas e hinduistas es om, om, namah shivana. Pero no es el único. Otro que también goza de bastante popularidad reza así: om, mani padme hum.

Puedes acompañar la práctica de algún objeto para reforzar tu atención en el mantra y la respiración. Hay quien se ayuda de un rosario o un mala. Es tu elección.

Meditación sufí

Conocemos ahora otro de los tipos de meditación que más adeptos atrae. En este caso, nos referimos a la meditación sufí, que busca la consecución de la máxima devoción por Dios enfocada en su vertiente y origen mahometano.

En este caso, la meditación también se centra en la invocación de frases con componente sagrado o repetición de mantras. A través de los cánticos se puede lograr una conjunción perfecta con la presencia divina en la que se cree.

A través de esta clase de meditación también se obtiene una disminución del ego. En esta religión, el ego se asocia a la virtud, por lo que un exceso es contraproducente y viceversa.

Dentro de la meditación sufí hay diversos caminos para alcanzar la luz. No obstante, para cada uno de ellos también existe una técnica de concentración diversa, que hay que manejar perfectamente si queremos evolucionar.

Veamos un ejemplo. Digamos que nos proponemos la orden Naqshbandi. Esta se basa en la energía que emana el amor. Sin embargo, una vez nos concentramos en la técnica, nos podemos elevar para ir mucho más allá de nuestra propia mente y realidad. No obstante, debemos concentrarnos con todas nuestras fuerzas en un sentimiento amoroso que permita que active el chakra del corazón y se convierta en el verdadero centro de energía durante la meditación sufí.

Hay que recordar que, para un sufí, el sentimiento del amor es el más fuerte que existe. De hecho, para ellos es más poderoso incluso que el mismo pensamiento. Por ello, si se potencia adecuadamente, se consigue una mejora significativa de la condición individual de cada uno.

Técnicas de meditación sufí

La meditación sufí, que algunos conocen como meditación islámica, dispone de diversas técnicas. Primero vamos a ver Dhikr y Salat que, pese a no estar explícitamente consideradas como prácticas por los seguidores del Islam, sí que se usan para purificar el alma. Aunque sea de forma simbólica, se parecen a las formas de meditar tradicionales a través del culto con fin espiritual y práctico.

A nivel espiritual, estas técnicas recuerdan el lugar que se ocupa frente a Dios y ante el mundo. En la práctica, ayuda a evitar tensiones habituales del día a día.

Salat

Salat es el término que se usa para la oración del ritual islámico. Se realiza cinco veces al día y toma unos cinco minutos en cada ocasión. Es una forma de centrarse en Dios y en la vida futura alejada de ansiedades.

Dhikr

Cuando se repite esta palabra en el Islam, se está repitiendo el nombre de Dios. Igualmente se asocia a la repetición de atributos. Normalmente se nombran pasajes breves del Corán, y se suele realizar tras la oración ritual o salat, que acabamos de ver.

Además, encontramos otras técnicas de meditación sufí, que vamos a conocer a continuación. Pero antes, aclarar que la palabra sufí significa observar, igual que consciente, protección o control. Este detalle es importante para conocer los objetivos que busca este tipo de meditación.

La forma de practicarla se llama Muraqaba, que implica contemplación espiritual para obtener un conocimiento muy profundo del Alma, del Ser y del Ego. Así que, para contemplar, practicar y alcanzar este estado, se pasan por tres etapas:

  • Fana fil Sheik: la primera fase que se usa para lograr el fin en el Sheij.
  • Fana fil Rasul: una segunda etapa en la que se obtiene el fin en el Profeta Muhammad.
  • Fana fillah: es la etapa final en la que se logra el fin en Allah.

Así pues, con el sufismo se manifiesta el Hadra, es decir, la presencia perpetua. Cuanto más se practica, mejor es la contemplación y el estado espiritual.

Meditación Dzogchen

Veamos ahora otro de los tipos de meditación que aquí nos ocupa. Ahora nos centramos en la meditación dzogchen. Relacionada con el budismo tibetano, es la que practica el mismísimo Dalai Lama.

Este tipo de meditación no se centra en clase alguna de respiración especial ni busca la repetición de mantras. En este caso, al contrario que en las otras que ya hemos visto, vamos a encontrar una técnica diferente, pues tampoco se focaliza en niveles de concentración de ninguna tipología.

Esta clase de meditación es probablemente la más natural de todas cuantas existen. Incluso se llega a realizar con los ojos abiertos en muchos casos. Y es que es sencilla de practicar, como vemos en breve.

Aquí, los principios básicos atienden a la búsqueda de uno mismo. Se intenta localizar cuanto se necesita para que pueda ser logrado por los méritos propios. Es decir, se busca ser unos mismo, cada vez mejor, cada vez más, cada vez más tú.

Esta meditación tiene unas bases muy sencillas. Son las siguientes: solo respirando, solo sentándote, solo siendo. Es decir, es un contacto muy profundo contigo mismo, para que tú seas tú, así de simple.

Qué saber para practicar meditación dzogchen

Seguro que hasta ahora te ha parecido muy simple este tipo de meditación. Bueno, técnicamente es cierto que no exige demasiado, sin embargo, conseguir disfrutar de sus beneficios no es tan sencillo. Al fin y al cabo, aunque el propio Dalai Lama la practique, es una persona que ha llegado a un nivel óptimo de paz consigo mismo.

En este tipo de meditación, como en todos, se busca la eliminación de la energía negativa. A nuestro alrededor, esta fluye en grandes cantidades sin que apenas seamos capaces de percibirla. Sin embargo, poco a poco nos va cargando nuestro organismo, hasta alcanzar niveles muy elevados. Es el momento de vaciar nuestro cuerpo de todo lo malo.

Por eso la meditación dzogchen es sencilla y útil para limpiar esta negatividad. Sin embargo, a pesar de su sencillez, la práctica, por lo general, se encuentra con dos impedimentos primordiales. En primer lugar, nuestras emociones, y en segundo lugar, nuestra propia cognición.

Como es lógico, las emociones pueden hacernos presa si no somos capaces de controlarlas, o bien si dejamos que ellas nos controlen por completo. Además, a veces somatizamos en exceso, y eso acaba por pasar factura, ya que la liberación mental es prácticamente imposible.

Luego, tenemos el caso de la cognición. Si buscamos la omnisciencia, el ser, el sentir, el ser uno, nos hace mucho más difícil alcanzar el estado zen que tanto nos interesa conseguir con este tipo de meditación.

Así pues, practicar esta meditación implica renovar por completo la energía de nuestro cuerpo, y también del alma. Al mismo tiempo, hemos de liberar la mente en busca del estado de iluminación total. Y, bien es cierto que los métodos son sencillos y simples, pero llegar hasta ahí no lo es tanto.

La meditación dzogchen crea el ambiente propicio para alcanzar la iluminación. Sin embargo, no profundiza en técnicas como otros métodos, así que todo está en nosotros. Nuestra mente, nuestro corazón, nuestra alma… Todos son los encargados de iluminar el camino.

Consejos para practicar meditación dzogchen

Cuando practiques este tipo de meditación, no te enfoques demasiado en la posición. No es algo esencialmente importante para esta práctica. Tampoco le des una excesiva importancia a la clase de respiración. Son elementos más aleatorios, solo sirven para buscar un fin. Así pues, si les damos demasiada base, la energía corporal se puede bloquear y no fluir como debe.

Así pues, cuando practiques, liberarás una importante carga de energía de tu interior. Notarás que todo va bien cuando alcances un estado mental de gran libertad. Vas a sentir todo tu ser relajado, alcanzando la iluminación progresivamente. Así es como lograrás el objetivo, por lo que te has de centrar en ello, y no en las emociones, posturas, cogniciones o respiraciones.

Meditación Chakra

Ponemos fin a nuestro artículo sobre los tipos de meditación con la última que nos ha resultado especialmente interesante, la meditación Chakra. A continuación, veremos en qué consiste y cuáles son sus múltiples beneficios.

Como su propio nombre indica, esta clase de meditación trabaja los chakras. Durante la práctica hemos de visualizarlos como espirales de energía. Dichas espirales fluirán a lo largo y ancho de nuestro cuerpo.

Pero, ¿qué chakras podemos distinguir en este tipo de meditación? Veamos. En este caso, nos quedaremos con los más conocidos, que son aquellos que se asocian a los colores y a sus respectivas características.

Evidentemente, durante el proceso meditativo, nos enfocaremos hacia las energías vértices. Para alcanzar el estado deseado, hemos de visualizar las cualidades positivas de dichas energías.

Beneficios de la meditación Chakra

Actualmente, el yoga y la meditación se están aplicando para la cura de enfermedades, algunas incluso potencialmente mortales. Ambas opciones combinan perfectamente con cualquier tipo de tratamiento, tanto alternativo como convencional y médico.

La meditación chakra es especialmente poderosa en este sentido. Puesto que entronca directamente con la más antigua tradición hinduista, al centrarse en los chakras del cuerpo, logra un equilibrio excelente en todo nuestro ser.

Tradicionalmente se consideran siete chakras o centros de energía. Suben desde la base de la columna vertebral hasta la parte superior del cráneo. Así pues, a nivel físico, mental, espiritual y emocional, todo se encuentra transferido a estos siete puntos.

Por eso, la meditación chakra se diseña para ser un valioso activo, es decir, para promover una conexión con la conciencia superior. Mientras se produce esta conexión, nuestro cuerpo va sintiendo y viviendo una profunda curación por medio de este sistema de energía.

Así pues, la meditación se utiliza en realidad como una guía. Es decir, estamos utilizando una herramienta que nos orienta para la curación corporal a la vez que nos permite alcanzar un estado de conciencia superior.

Estilos de meditación Chakra

En la actualidad se conocen dos tipos de meditación chakra dependiendo del enfoque con que se usen:

  • Meditación sencilla: no es necesario usar un mantra, pero hay que enfocarse en los siete chakras que están a lo largo de nuestra columna vertebral hasta la cabeza. Recuerda cuáles son para poder enfocarte en ellos:
  1. Mulandhara: se sitúa en la base de la columna vertebral.
  2. Syadhisthana: está entre los huesos de la pelvis.
  3. Manioura: se ubica a la altura del plexo solar.
  4. Anahata: este lo encontramos al nivel de corazón.
  5. Vishudda: aquí nos tenemos que marchar a la altura de la garganta para visualizarlo.
  6. Ajna: este es el tercer ojo, aproximadamente sobre nuestra frente, un poco por encima de los ojos.
  7. Sahasrara: este se ubica a la altura de la corona de la cabeza.
  • Meditación con mantra: igual que la anterior, enfocando en los siete chakras del cuerpo humano, podemos usar un mantra. En este caso, nos centramos primero en los puntos de energía de abajo arriba y viceversa para finalizar con un mantra, que puede ser perfectamente el clásico OM.

Al trabajar los chakras en este sentido, es simple mejorar el conocimiento de la existencia humana. Las prácticas meditativas, desarrolladas por medio de la experiencia, producen la generación de energía creativa que fluye por medio de los chakras ofreciendo tranquilidad, plenitud y satisfacción.

Igualmente con esta práctica obtenemos una excelente limpieza física y espiritual. Los residuos y las toxinas van desapareciendo y nuestra aura brillará mucho más enfocada. Todo esto redunda en un cuerpo más energético y fresco en todo momento, eliminando las energías usadas y quemadas.

También el fluir de la sangre pránica mejora. Así se logra una mayor limpieza orgánica, casi como si hiciésemos ejercicio diario. El cuerpo estará más ligero tras la práctica, saludable y muy vitalizado.

Ahora, ya conoces estos nueve tipos de meditación fantásticos para alcanzar la plenitud y la paz emocional y espiritual. ¿Cuál crees que es el mejor para tus creencias, forma de ser y necesidades?

Por Pedro, redactor de la Hermandad Blanca

6 comentarios

  1. Extraordinaria explicacion sobre los nueve metodos de Meditacion…Base de la felicidad para vivir como humano, en un estado espiritual, sobre todo en este plano tan denso… y es denso por no meditar…le meditacion nos coloca en un estado mas alla de lo fisico, en una palabra, nos equilibra los dos cuerpos…el fisico con el espiritual . La misericordia, la paz y la caridad os colmen siempre. Osculo de paz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

xxx