Civilizaciones antiguas, el imperio romano

Gysell Cobos
Gysell Cobos

Nacieron hace miles de años y han sido la base fundamental de la historia universal y los avances de la sociedad en la que vivimos hoy en día. De las civilizaciones antiguas han nacido las mejores invenciones, la escritura, el comercio y de hecho, muchos de los aspectos de este siglo aún conservan parte de lo que fueron estos imperios, como por ejemplo la estructura social, los monumentos y las construcciones.

En esta oportunidad, vamos a conocer a fondo uno de las mayores civilizaciones antiguas e imperios que hayan existido sobre la faz de la tierra, se trata del Imperio Romano.

La Antigua Roma fue la cuna del cristianismo y del derecho civil, y contribuyó con el desarrollo de la literatura, la arquitectura y la lengua en el mundo occidental. Su estructura social nombraba al emperador como su máxima figura y era un cargo vitalicio y que tenía un poder casi omnipotente.

Historia de las civilizaciones antiguas, el imperio romano

Este importante imperio, único entre las civilizaciones antiguas, surgió de una pequeña comunidad agrícola creada a las orillas del mar Mediterráneo en el siglo 753 a.C, según la tradición. Después de ser una monarquía gobernada por los Reyes y una república gobernada por los cónsules, en el año 27 a.C. se convirtió en uno de los más grandes imperios del mundo antiguo.

Pax romana, que significa ‘Paz romana’, fue el periodo de mayor esplendor de esta cultura, gracias al gran orden, la prosperidad económica y la seguridad que existía bajo la dinastía de los Antoninos, que gobernaron del año 96 al 192 d.C. Aunque la llamada Edad de oro en Occidente y el despertar de Oriente se vivió bajo la monarquía de los Severos, quienes gobernaron del año 193 al 235 d.C.

En su época, los romanos llegaron a dominar desde Gran Bretaña al desierto de Sahara y desde la Península Ibérica al Eufrates.

Según la enciclopedia Historia Universal, una serie de factores socio-políticos causaron el declino del imperio, que fue dividido en dos. La mitad occidental, llamada Imperio Romano de Occidente, donde estaban incluidas la Hispania, la Galia e Italia, entró en colapso definitivo en el siglo V y dio lugar a varios reinos independientes;

Mientras que la mitad oriental, llamada Imperio Romano de Oriente, gobernó la parte oriental del imperio de Roma desde Constantinopla. A este imperio también se le denomina por los historiadores modernos como Imperio Bizantino a partir del año 476 d.C., fecha tradicional de la caída de Roma que marca el inicio de Edad media.

Templo de Vesta

El templo de Vesta, edificado de forma circular.

Las artes en el imperio romano

Los romanos fueron grandes constructores y dejaron un gran legado en la forma de crear sus edificaciones, caracterizadas por el empleo de columnas y capiteles. Templos, anfiteatros, palacios, circos, fotos, basílicas, locales de administración de la justicia, acueductos o tumbas, son algunas de las construcciones realizadas durante el imperio romano y que en la actualidad todavía se conservan casi intactos.

Para la construcción de sus edificios, más elevados y armoniosos que los de los griegos, esta civilización utilizaba materiales como la piedra, el ladrillo y el hormigón. Entre los principales monumentos arquitectónicos de Roma, sobresalen el Panteón de Roma, destinado a todos los dioses, o el templo de Vesta, edificado de forma circular.

Los anfiteatros y circos eran grandes espacios edificados para brindar espectáculos al pueblo, con un escenario de arena para la lucha de gladiadores y los enfrentamientos de las fieras con los cristianos. Los más importantes fueron el Coliseo Romano, con capacidad de albergar hasta 110 mil espectadores, y el Circo Máximo.

También había termas, que era un conjunto de edificios con baños de agua caliente o fría y que también incluían salas de reuniones y conciertos. Las más famosas fueron las termas de Caracalla y las de Diocleciano, en Roma. 

Otra característica de las construcciones de la civilización romana eran las esculturas realistas de cuerpo entero o retratos solo del busto.

Jupiter y Juno, por Peter Paul Rubens.

Jupiter y Juno, por Peter Paul Rubens.

La religión en el imperio romano

Cada aspecto de la vida de los romanos involucraba la religión. Esta fue una de las civilizaciones antiguas que más dioses veneraba, que que ellos creían que los homenajes realizados a través de las prácticas de su culto los dioses les retribuían con su amparo, favor y concesiones especiales.

Los romanos tuvieron una religión semejante a la de los griegos, caracterizada por ser politeístas, es decir, que creía en muchos dioses, y antropomórficos. Cada mes estaba dedicado a una divinidad, existiendo días festivos propios para cada dios, siendo los más venerados:

Júpiter, dios del cielo y de los fenómenos celestes. Era llamado Optimus Maximus, que significa «el mejor y el más grande», se convirtió en la divinidad patrona de Roma y asumió un lugar central en la vida religiosa de la ciudad.

Marte, dios del ejército.

Juno, dios de las puertas de la ciudad y de las viviendas.

Juno, diosa patrona de las mujeres y protectora de las madres.

Ceres, diosa de la cosecha.

Diana, diosa de la naturaleza salvaje y de la caza.

Minerva, diosa de la sabiduría, las artes y las ténicas de guerra, además de protectora de Roma y patrona de los artesanos.

Mercurio, dios del comercio.

Venus, diosa de la belleza, fecundidad y del amor.

Vulcano, dios del fuego, los metales y de los herreros.

Neptuno, dios del mar.

Existían dos clases de cultos a sus dioses, el público y el privado. El primero era celebrado por sacerdotes particulares en cada templo según el dios que fuese, y en nombre de la ciudad.

El culto privado, más personal e íntimo, era administrado por los padres de familia en sus hogares y estaba destinado a los dioses familiares, que eran:

Los Manes o almas de los antepasados, que velaban por la continuidad y prosperidad de sus descendientes.

Los Lares o dioses protectores del hogar

Los Penates o genios que hacían posible el abastecimiento familiar.

Sarcófago utilizado en la Civilización Antigua, el Imperio Romano.

La cultura en el imperio romano

Durante el imperio romano se desarrolló mucho la artesanía, sobre todo la cerámica y el vidrio, que se trabajaban para su comercialización.

En los latifundios, en los que trabajaban un gran número de esclavos, cultivaban cereales, vid, olivo, hortalizas y frutas, bases de la agricultura romana, aunque en la época alto imperial (siglos I y II), el cese de las guerras de conquista provocó la escasez de esclavos y muchos propietarios debieron recurrir a colonos libres que recibían la tierra en arriendo.

Las monedas que circulaban en la civilización eran el as de cobre, el denario y sestercio de plata y el aureo de oro.

AUTOR: Gysell Cobos, redactora de la gran familia hermandadblanca.org

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