El ginseng: milagrosa raíz de la medicina china

Fanny Zapata
Fanny Zapata

El ginseng es una planta perenne originaria de las montañas de China, Corea y Siberia, cuya raíz se asemeja bastante a la de una figura humana.

Esa es la razón de que haya despertado la curiosidad de los antiguos herbolarios chinos, quienes no dudaron en probar sus efectos. Lo llamaron el Ren Shen, la raíz humana.

Y debieron quedar de lo más complacidos con ellos, pues la raíz del ginseng se transformó en la hierba más importante de la medicina tradicional china. Pronto se extendió su reputación como estimulante de las fuerzas vitales.

Tanta fama llegó a tener, que se cuenta que los emperadores chinos ofrecían oro a cambio de la raíz de ginseng silvestre, extraída de remotas zonas montañosas. En aquellos tiempos, su cultivo aún no estaba implementado.

El nombre científico del ginseng es Panax Ginseng, que significa “panacea”. Esta palabra griega significa “que todo lo cura”. Posiblemente se trate de la misma planta que mencionan las escrituras védicas de hace más de 5000, a la que se atribuyen maravillosas propiedades curativas.

El ginseng para la salud

La raíz del ginseng se ha utilizado para tratar múltiples afecciones, gracias a sus propiedades como estimulante del sistema nervioso central. 

Por eso la raíz de ginseng es altamente recomendable para quienes padecen de cansancio y fatiga. La Organización Mundial de la Salud señala su efectividad para combatir tanto el estrés como la ansiedad. La Comisión E de Alemania también aprobó su uso como tónico revitalizante.

En Asia, la medicina tradicional sigue siendo muy respeta y utilizada por una gran parte de la población, allí es la planta medicinal más utilizada.

Muchas personas que la consumieron han reportado mejoría en condiciones tales como diabetes, problemas circulatorios, problemas de memoria y síntomas de menopausia, entre otras afecciones relativamente frecuentes.

Buena parte de los experimentos científicos llevados a cabo hasta ahora han tenido resultados alentadores. De allí el boom de suplementos a base de ginseng. El mercado ofrece infinitas variedades de presentación. Por eso antes de decir una compra, es conveniente aprender más acerca de esta interesante planta.

Variedades botánicas del ginseng

Seguramente el lector habrá oído hablar del ginseng coreano, el ginseng siberiano y el ginseng americano, entre varias plantas de ginseng. También hay ginseng rojo y ginseng blanco. Todo esto puede parecer un poco confuso, así que trataremos de aclarar cada punto.

Primero que todo, no existe un solo tipo de ginseng y en realidad deberíamos hablar del ginseng en plural. 

Seguramente que la planta por la que los emperadores chinos estaban tan dispuestos a dar su oro, era el ginseng conocido como botánicamente como Panax ginseng C. A. Meyer (Meyer fue un botánico ruso del siglo XIX) , o ginseng coreano, de la familia de las Araliaceae. Es el Ren Shen o raíz humana que se mencionó al comienzo.

Esta pequeña planta herbácea se da de manera silvestre en las regiones montañosas del lejano oriente, desde Siberia hasta Corea. Era tan solicitada que estuvo a punto de extinguirse. Hoy día es sumamente raro encontrar ginseng silvestre y su precio es astronómico.

El género Panax

Entre el género botánico Panax, hay otras variedades que también poseen propiedades medicinales:

  • Quinquefolium (ginseng americano)
  • Vietnamensis (ginseng vietnamita)
  • Bipinnatifidum (ginseng salvaje)
  • Notoginseng (ginseng himalayo)
  • Pseudoginseng (falso ginseng) 
  • Japonicus (ginseng japonés)

El  ginseng siberiano o ginseng ruso (Eleutherococcus senticosus) pertenece a la misma familia, pero a otro género. Y está el llamado ginseng indio, withania somnifera o raíz de ashwagandha y el ginseng brasileño o pfaffia paniculata.

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La planta del ginseng posee pequeñas bayas rojas. Fuente: Pixabay.

Todas estas plantas han sido empleadas como energizantes naturales. Por ejemplo el ginseng siberiano fue utilizado por los cosmonautas soviéticos para aumentar su resistencia. Pero de entre todas ellas el ginseng coreano es el que cuenta con mayor evidencia científica a favor.

Ginseng blanco y ginseng rojo

Entre el panax ginseng o ginseng coreano hay variedades, generalmente se habla de ginseng rojo coreano o de ginseng blanco. Se trata de la misma planta, pero dependiendo de la manera en que se recolecta y se procesa, se obtiene una u otra variedad.

También existe otra clasificación, que depende de la manera en que es cultivado. De esta forma se tiene:

  • Ginseng cultivado en campos, es el más económico y abundante de todos.
  • Ginseng silvestre, conocido como sansam, es muy raro, ya que crece en las montañas más recónditas y por eso es difícil de hallar.  Puede valer miles de dólares.
  • Ginseng de las montañas, es cultivado en suelos montañosos que producen ginseng de muy buena calidad.

Variedades del ginseng

En cuanto a los colores atribuidos al ginseng, como hemos dicho, depende del procesamiento. Veamos los distintos tipos:

  • Ginseng fresco (susam), recién extraída, dura unos 3 meses bajo refrigeración. 
  • Ginseng rojo, es tostado al vapor con altas temperaturas (hongsam). De esta manera la raíz se vuelve roja y es capaz de conservarse por mucho tiempo, sin que sus compuestos activos se deterioren.
  • Ginseng blanco o marrón (baeksan), es la raíz lavada y raspada, que simplemente es puesta a secar  al sol.

Muchos factores influyen en la efectividad de la raíz de ginseng, por ejemplo el tipo de suelo seleccionado para el cultivo. Los expertos afirman que los suelos montañosos de Corea son los mejores para obtener raíces con alto contenido de principios activos.

El otro punto importante es la edad en que se recolecta la raíz. Dependiendo de esto tendrá una mayor concentración de sustancias activas. La edad óptima es entre 4 y 6 años. Las raíces muy jóvenes o muy viejas no son recomendables.

Principios activos y beneficios del ginseng 

Ahora que ya conoce acerca de las variedades de ginseng, veamos cuales son los principios activos. Se trata de las saponinas triterpénicas, conocidas como ginsenósidos. Se han identificado unos 50 de ellos. También se han identificado glúcidos, vitaminas y minerales en la raíz de ginseng.

Los investigadores rusos que se interesaron por sus virtudes durante la carrera espacial, llamaron al ginseng (siberiano) una planta adaptógena.

Significa que la acción del ginseng sobre el organismo es no específica, pudiendo comportarse como un energizante para quienes padecen fatiga, o bien como un equilibrante, para los que tienen ansiedad.

La Organización Mundial de Salud recomienda la raíz de ginseng para la convalecencia de numerosas enfermedades, así como para mejorar las capacidades cognitivas, fortaleciendo la atención. En la medicina china, se considera la raíz de ginseng como tónico.

El ginseng: alivio efectivo

He aquí otras condiciones que el ginseng puede ayudar a tratar efectivamente:

  • Aliviar los síntomas de la menopausia, ya que el ginseng se considera estrogénico.
  • Promover el apetito, en casos de inapetencia,
  • Mejorar la circulación sanguínea.
  • Normalizar la presión.
  • Como afrodisíaco para ambos sexos, ya que estimula el sistema nervioso.
  • Fortalecer las defensas
  • Aliviar el malestar estomacal
  • Ayudar en el tratamiento de la diabetes, pues tiene actividad hipoglucemiante.
  • Mitigar las náuseas durante el embarazo
  • Para bajar la fiebre.
  • Eficaz como antioxidante.

Preparación del ginseng

Hay muchas formas de aprovechar los beneficios del ginseng. Si se va a usar como tónico, los herbolarios chinos lo recomiendan en “solitario”, hervido solo en agua, que es la decocción.

Es muy sencilla de preparar: la raíz de ginseng fresca se trocea en rodajas finas y se pone en un recipiente a hervir por unos 5 minutos. Se deja reposar otros 5 minutos más y ya está lista para degustar, endulzando al gusto con miel. 

Combinada con fu qin (poria), bau shu (Rhizoma atractylodis macrocephalae) y gan cao (Radix glycyrrhizae, hierba dulce o regaliz) en la decocción de “los cuatro caballeros”, es una receta de la medicina china para la recuperación luego de una enfermedad prolongada.

Solo o combinado

Si el sabor de la decocción sola es fuerte, o también de acuerdo a la preferencia, se puede combinar con otras hierbas, como menta, canela o jengibre, o bien agregarle unas gotas de limón.

Hay personas a quienes les gusta masticarla cruda después de comer, sola o con miel, aunque no a todos les gusta el sabor, que es ligeramente dulce y picante al principio, y luego tiene un deje amargo. Para algunos es un poco fuerte.

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La decocción es la forma más habitual de preparar el ginseng. Fuente: Pixabay.

El ginseng en polvo se puede añadir a batidos o licuados de frutas y también a sopas y salsas. La raíz fresca puede añadirse al aliño de muchas comidas, para darles un toque exótico. 

Por supuesto que quienes tienen prisa pueden optar por suplementos que contienen extracto de ginseng. 

Hay una gran variedad de suplementos de ginseng, solo o con otras hierbas, vitaminas y minerales. También hay bebidas energizantes que contienen ginseng.

En ese caso es recomendable leer bien las etiquetas y consultar con el farmaceuta para asegurarse de consumir la dosis y el producto más adecuado.

Las cápsulas con extracto estandarizado siguen determinados protocolos de fabricación, por eso es importante escoger suplementos de buena calidad.

¿Hay algunas precauciones a seguir?

El ginseng es bastante seguro para casi todo el mundo. Naturalmente, si se espera que tenga algún efecto sobre el organismo, hay que seguir ciertas pautas para que su consumo sea beneficioso.

Por ejemplo, está la cuestión de la duración del tratamiento. No hay un consenso en cuanto a la duración como tal. La mayoría de los expertos sugieren que el tratamiento a base de ginseng no deber ser prolongado y hay que tener períodos de descanso de entre 15 días a un mes, y luego reiniciar. 

Algunos especialistas recomiendan 15 días, mientras que otros apuntan a períodos de 6 meses, sobre todo en condiciones crónicas, en las cuales el organismo requiera apoyo, o durante la convalecencia de enfermedades largas.

Se recomienda elegir suplementos de buena calidad

Conviene iniciar con dosis pequeñas, ya que hay personas sensibles a quienes  el ginseng puede causar malestar estomacal u otras reacciones alérgicas. Hay que evitar el consumo excesivo, sobre todo combinado con otras bebidas estimulantes, como el café.

Y es muy importante consultar al médico si se tiene alguna condición como diabetes o problemas de tensión arterial alta, por ejemplo, ya que el uso continuado del ginseng puede interferir con algunos medicamentos antidiabéticos o con fármacos anticoagulantes, como la warfarina.

Por sus efectos estrogénicos, mujeres con antecedentes de cáncer de mama o endometrio deben consultar al médico antes de tomar ginseng.

En todo caso, no es recomendable consumir más de 2 g de raíz fresca al día. Si se trata de ginseng seco, la cantidad no debe sobrepasar 400 mg o 0.4 g diarios. Como siempre, el médico o el farmaceuta son los que pueden indicar la dosis apropiada de ginseng para cada caso.

Autora: Fanny Zapata, Redactora y Traductora en la Gran Familia de hermandadblanca.org

Referencias

  1. Botanical Online. Propiedades del Ginseng. Recobrado de: botanical-online.com
  2. Narayan, J. An overview of Panax Ginseng. Recuperado de: researchgate.net.
  3. Universidad de Sevilla. Ginseng, ese tónico milenario. Recobrado de: idus.us.es.
  4. Wong, K. 2003. El Gran Libro de la Medicina China. Ediciones Urano.

 

 

 

 

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