El Magnetismo Personal

Por Royle Thurston, F.R.C.

(Dr. H. Spencer Lewis, F.R.C.)

Una antigua Ley oriental en forma moderna

Hace varios a√Īos, se pen¬≠saba mucho y se aten¬≠d√≠a mucho al asunto del magnetismo personal.

Diarios y revistas publi­caban consideraciones acerca del asunto en diversos artículos por varios autores; libros y folletos aparecían a cada rato, asegu­rando que trataban este asunto de ma­nera científica, y que daban instruc­ciones al estudiante acerca de sus leyes y principios.

Poco comprendido entonces, pues pa¬≠rec√≠a que se refer√≠a a alguna extra√Īa cualidad pose√≠da por algunos pocos “escogidos,” y tenidos por misteriosos en su poderosa habilidad de inducir y atraer a otras personas que ca√≠an den¬≠tro del radio de su fuerza sutil, el mag¬≠netismo personal se convirti√≥ en el in¬≠strumento del charlat√°n, y en la en¬≠vidia de todas aquellas personas que fracasaban en la lucha por la vida.


Algunos autores y conferencistas algo m√°s avanzados afirmaban que conoc√≠an y ense√Īaban la manera secreta para poder usar esta avalancha de po¬≠deres con el objeto de alcanzar prosperidad, salud y felicidad; pero pronto se supo lo poco que sab√≠an, ya que no revelaron ningunas leyes ni principios verdaderos, y los √°vidos investigadores tuvieron que dedicarse a descifrar ex¬≠tra√Īos t√©rminos y frases, y a practicar ejercicios mentales tontos, quedando as√≠ llenos de esperanzas fallidas.

Pero a pesar de que se conoc√≠a muy poco acerca del magnetismo personal en aquellos d√≠as, s√≠ existe semejante fuerza radiante y sutil procedente del cuerpo humano. Esta fuerza puede llamarse con propiedad “magnetismo personal,” porque el m√≠stico moderno, en su labo¬≠ratorio cient√≠fico, ha probado que existe un campo magn√©tico que rodea su cuerpo y que existe dentro de su cuerpo y emana de √©l. Est√° en el cuerpo humano en virtud de aquella ley que se revela al examinar y estudiar cual¬≠quier masa f√≠sica que contiene cuali¬≠dades magn√©ticas o sea magnetismo.

Es bien sabido y probado con experi¬≠mentos cient√≠ficos, que un ciego al caminar por la calle, o al moverse en su casa, no se atiene √ļnicamente al tacto para guiarse cuando se aproxima a un muro o a cualquier otro obst√°culo, y tambi√©n se da cuenta claramente de la presencia de otra persona. Se ha demos¬≠trado cient√≠ficamente que el aura mag¬≠n√©tica se extiende tanto frente a nues¬≠tros cuerpos f√≠sicos, que los ciegos, cuyos sentidos delicados est√°n fuertemente desarrollados, pueden sentir verdadera¬≠mente que sus auras magn√©ticas tocan un obst√°culo mucho antes de que puedan alcanzar dicho obst√°culo y tener contacto con √©l por sus cuerpos y senti¬≠dos f√≠sicos.

Hay instrumentos delicados que han demostrado que el aura que emana del cuerpo humano se extiende hasta m√°s de tres metros y que irradia cuando menos dos metros en todos sentidos.

Imaginaos ésto: de cada ser humano emanan radiaciones de cierta clase de fuerza o de energía, que se extienden, por lo menos dos metros y a veces hasta más de tres metros de distancia del cuerpo.

Lo que tenemos es: “¬ŅQu√© es esta aura, c√≥mo se manifiesta, atrae o rechaza, y c√≥mo puede manej√°rsela?”. Antes de contestar a esta pregunta, es necesario conocer algo de los campos magn√©ticos de todas las cosas. Ante todo, tenemos el elec¬≠tr√≥n, esa part√≠cula invisible hasta ahora, que seg√ļn la ciencia nos dice, forma el √°tomo, pero de la cual se sabe poco y s√≥lo pueden suponerse muchas cosas, hasta donde hemos progre¬≠sado. Sin embargo, el m√≠stico en su labora¬≠torio ha ido m√°s lejos que la ciencia exterior y sabe algunas cosas respecto al electr√≥n.

Digamos, pues, que un electr√≥n es la par¬≠t√≠cula m√°s peque√Īa que entra en la forma¬≠ci√≥n de la materia; hallamos que en el electr√≥n funcionan fuerzas duales, y que estas fuerzas son positivas y negativas, lo mismo que en toda c√©lula creadora. Las vibraciones que emanan de cualquier masa de materia trasmiten la calidad de la radiaci√≥n, de acuerdo con la natu¬≠raleza de la fuerza predominante den¬≠tro de la masa. As√≠, sea cual fuere la calidad despedida por la masa, ya sea positiva o negativa, esa calidad se llama “polaridad.”

Ahora bien, cualquier masa de materia irradia una positiva o negativa, y por consiguiente, una u otra de las dos polaridades. Las vibraciones que emanan de la materia son positivas o negativas y están regidas en su polaridad por la índole o calidad predominante de las fuerzas que yacen en los electrones combinados, que son los que forman los átomos de cualquier masa de materia. Así vemos que las fuerzas positivas o negativas que están en los electrones no son iguales, sino que una u otra predomina y determina la polaridad.

Y así, las vibraciones que emanan de cualquier forma de materia, tie­nen una influencia magnética sobre toda otra forma de materia, y será atraída o rechazada por otra ma­teria, de acuerdo con la ley de las polari­dades: lo positivo atrae a lo negativo y re­chaza a lo positivo, y viceversa.

En el imán de herradura, o en otro imán permanente, ha­llamos también un buen ejemplo de la fuerza atractiva, o magnetismo, que emana de las vibra­ciones de un trozo de hierro. Extendiéndose hasta corta distancia en torno a esos imanes, existe ese campo o aura en que ocurre la atracción magnética.

Probablemente habéis hecho experimentos con imanes y habéis visto cómo el imán atrae la aguja o cual­quier otro trozo de acero, y lo hace saltar y unirse a uno de los polos del imán, tan pronto como el imán está lo suficientemente cerca para atraer la aguja con su aura magnética; tan pronto como la aguja entra en esta zona o campo de atracción, no puede resistir la fuerza e inmediatamente se ve atraída por el polo del imán y permanece allí hasta que se la arranca.

Ahora bien, el magnetismo que emana del cuerpo humano es verda¬≠deramente magn√©tico, en el mismo sentido en que es magnetismo el del im√°n ordinario, pero el t√©rmino “magne¬≠tismo,” aplicado al cuerpo humano, se usa en relaci√≥n con fuerzas o energ√≠as f√≠sicas que est√°n dentro del cuerpo, que son duales en su naturaleza, y que con¬≠sisten de dos calidades opuestas de ener¬≠g√≠a, o de vitalismo, fundidas por su atracci√≥n mutua. Esta energ√≠a o vita¬≠lismo o magnetismo, rodea el cuerpo humano, porque emana de las dos ener¬≠g√≠as opuestas que existen en el cuerpo humano, y de ellas deriva su esencia. La fuerza vital, es decir, la fuerza de la vida, est√° asociada y controlada por la mente del alma del hombre, se funde con las energ√≠as f√≠sicas, materiales, cor¬≠porales, para crear esta aura magn√©tica, y esta aura es de polaridad positiva o negativa, seg√ļn la naturaleza de la pola¬≠ridad predominante en su constituci√≥n. Por eso, se dice que una persona es posi¬≠tiva o negativa.

Bajo ciertas condiciones, el aura puede verse a la simple vista. Quienes la ven con m√°s facilidad son clarivi¬≠dentes, pero bajo ciertas condiciones f√≠sicas, por causas naturales o cient√≠fi¬≠cas, casi todo el mundo puede ver el aura humana. Por esto, el “magnetismo personal” ya no es una fuerza mis¬≠teriosa e invisible, la cosa intangible de hace varios a√Īos, porque ahora puede verse, medirse, sentirse, reflejarse, pe¬≠sarse, neutralizarse, aumentarse, disminuirse, y modificarse de muchas otras maneras, ya mec√°nicamente, ya por medio del empleo de la voluntad humana.

Voluntad y Vibraciones

Y es aqu√≠ donde hallamos el gran secreto que tantos investigadores y pre¬≠ceptores no pudieron descubrir en los primeros d√≠as de la historia del “mag¬≠netismo personal.” Y es que la VOLUNTAD HUMANA, esa fuerza ex¬≠tra√Īa, directriz, determinante, siempre a la disposici√≥n del intelecto humano, PUEDE VERDADERAMENTE Y NO TEORICAMENTE, MANEJAR Y AFECTAR LAS VIBRACIONES RA¬≠DIANTES LLAMADAS MAGNE¬≠TISMO PERSONAL.

¬ŅQu√© es, pues, ese magnetismo per¬≠sonal? Tiene que estar directamente asociado o bajo la direcci√≥n de la mente o el intelecto. Tiene tambi√©n que estar asociado a la energ√≠a del cuerpo hu¬≠mano, porque hallamos que las radia¬≠ciones magn√©ticas del cuerpo humano (el aura) quedan afectadas por la √≠n¬≠dole o por la fuerza de la energ√≠a vital del cuerpo, y fluct√ļa y vacila en la misma proporci√≥n en que lo hace la vitalidad del cuerpo.

Dicho de una manera sencilla, tene¬≠mos que acudir a la mente, que es un atributo del alma, para hallar el secreto y la clave del magnetismo personal, porque la mente y la fuerza vital est√°n relacionadas, y la vida est√° bajo el con¬≠trol directo de la mente, por lo que ata√Īe a la “vida” y no al cuerpo.

¬ŅC√≥mo se ve el aura de una persona, en condiciones apropiadas? El aura IRRADIA y se manifiesta en vibra¬≠ciones de color. Si pudierais ver las emanaciones de las vibraciones que constituyen el aura que rodea el cuerpo humano, ver√≠ais varios colores, de di¬≠ferentes clases y matices, cada uno de los cuales significa cierto estado f√≠sico o mental, expresado interiormente y re¬≠flejado hacia afuera, y este reflejo ex¬≠terioriza las vibraciones, forma el aura, y esta aura es realmente la expresi√≥n externa de la personalidad del alma, tal como est√° desarrollada.

Y ahí lo tenéis: una personalidad magnética, o sea magnetismo personal.

Examinemos y analicemos la per­sonalidad magnética, para llegar a al­guna conclusión con respecto a las cuali­dades, condiciones, o naturaleza de ella. Si podemos notar cualquier diferencia, al observar o analizar, hagámoslo así y analicémosla cuidadosamente.

El Aura del Ni√Īo

La primera observaci√≥n que hacemos es en el ni√Īo. ¬ŅPor qu√© los ni√Īos son tan maravillosamente atractivos para toda persona? ¬ŅQu√© cualidades y ex¬≠presiones hallamos en el ni√Īo? Al atender a estas preguntas hallamos: a, sencillez; b, inocencia; c, pureza de mente; d, sinceridad; e, entusiasmo; f, confianza; g, fe absoluta; h, aprecio; i, imaginaci√≥n; j, falta de duda; k, ale¬≠gr√≠a de vivir; 1, vitalidad; m, facilidad para perdonar; n, amor por todas las cosas.

Por lo tanto, si la mente afecta o maneja directamente la fuerza vital y el aura magn√©tica, ¬ŅCu√°l supon√©is que ser√° la naturaleza de la expresi√≥n de un ni√Īo que posee las cualidades arriba mencionadas? y casi todo ni√Īo entre los dos y los seis a√Īos de edad posee todas ellas. ¬ŅNo v√©is, pues, la causa de la atrac¬≠ci√≥n de todo el mundo por la personali¬≠dad del ni√Īo?

Hallamos aqu√≠ ciertos estados de CONCIENCIA que producen efectos definidos, por lo que respecta a las auras. Esto es as√≠ porque el ni√Īo todav√≠a no ha tenido los suficientes contactos con el mundo para que se modi¬≠fique su consideraci√≥n acerca de la vida y las cosas, en general. A medida que el ni√Īo crece, tiene m√°s y m√°s contacto con la vida del mundo y con sus condi¬≠ciones, de manera que se va acostum¬≠brando a los convencionalismos, opi¬≠niones, etc.

Estas cosas afectan la conciencia sen¬≠cilla del ni√Īo y la van cambiando; la duda se infiltra, las preocupaciones comienzan a hacerse sentir; se producen temores ante ciertas personas y cosas, y en vista de todo esto el ni√Īo empieza a no expresar la sencillez de su mente, puesto que es influenciado y afectado por el medio ambiente.

Vamos a referirnos a otro tipo. Hay muchas personas de bellas facciones, cuya personalidad o magnetismo es limitado, o escaso por decirlo as√≠. D. W. Griffith, el director de cine, dijo que la manera como √©l escog√≠a a las personas para los papeles principales de sus pel√≠¬≠culas, era buscando una especie de luz interior en el candidato. Con esto, quer√≠a decir que √©l buscaba cierta expresi√≥n o manifestaci√≥n de la personali¬≠dad, que indicaba que, por medio de la experiencia, el desarrollo y el progreso, una personalidad verdadera del alma se estaba expresando ante √©l; a esto llamaba √©l luz interior, y en esto con¬≠sist√≠a su prueba principal para resolver si el candidato pod√≠a o no desempe√Īar su papel.

Consideremos ahora dos tipos diferentes de personalidad. En el primero diremos que la persona posee gran ener­gía, y esto significa salud, fortaleza, poder, entusiasmo, actividad y amor por la vida. Sólo desea la felicidad en esta vida y trata de hacer todo lo que le lleve a una existencia de continua fe­licidad.

Por medio de los pensamien­tos apropiados, él aumenta su grado de magnetismo en polaridad positiva, y así irradia una aura positiva poderosa. Si esa persona estuviera a cuatro o cinco metros de nosotros, nos sentiríamos in­conscientemente impulsados a voltear­nos hacia él y mirarlo. Su aura radian­te magnética, o las vibraciones de su alma, nos atraerían fuertemente.

Qui¬≠z√°s nos dir√≠amos mentalmente que est√°bamos en presencia de alguien que es ‚Äúgrande‚ÄĚ.

Por otra parte, consideremos a un hombre débil, física y mentalmente; no tanto como para que sea un defectuoso mental, sino lo suficiente para que carezca de ambición, de entusiasmo, de actividad, de salud, de fuerza, y de deseo de convertirse en el tipo más alto de hombre. Nos hallaríamos así en pre­sencia de un hombre que pasa inadvertido; de un hombre cuya aura seria muy débil y no se extendería más de unos pocos centímetros de su cuerpo.

Este hombre pensaría poco, tendría ideas de odio y de venganza contra aquellos que le impiden realizar sus deseos, o que se oponen a sus propó­sitos; sería un hombre atado por las cadenas de la hipocresía, un hombre difícil de convenir en que esta equivo­cado, aunque se le presentara la prueba más positiva de ello. Ese hombre irra­diaría una aura de polaridad negativa, tan débil, que seria casi absolutamente neutral. Esta persona tendría muy pocos amigos verdaderos, si acaso tu­viere alguno, y sería una carga para su propia familia.

Si observáis la diferencia entre estos dos tipos, hallaréis el secreto, el secreto del estado de conciencia que nos hace poseer magnetismo personal, que hemos estado buscando siempre.

Recordad que es el alma y la mente, y la conciencia del hombre, la que en DEFINITIVA determina la cualidad de su aura y de su atracci√≥n magn√©tica. Si desde la infancia se permitiera a toda alma expresar la per¬≠fecci√≥n en todo pensamiento y en toda actividad, entonces cada uno de noso¬≠tros estar√≠a expresando la forma m√°s alta posible de atracci√≥n magn√©tica. ¬ŅPor que? Porque EL HOMBRE ES COMO UN SOL, y el hombre, natural¬≠mente, deber√≠a vivir con perfecci√≥n, deber√≠a ser un fuego viviente, o una fuerza como de luz de sol y de amor.

¬ŅPor qu√©, pues, no es el hombre magn√©tico? Simplemente, porque el hom¬≠bre, por regla general, esta mucho m√°s abajo del nivel normal en que deber√≠a estar. Su vida y su pensamiento y su expresi√≥n son ANORMALES. Porque le faltan esos elementos vitales del alma, y de la conciencia, que hacen una vida perfecta e irradian las actividades del amor y de la felicidad.

Donde falta el amor en el corazón de un ser humano, toda fuerza vital falta también, de la misma manera que una planta no existe donde no tiene la nutrición de la fuerza amorosa de los rayos del sol.

El alma del hombre DESEA ex­presar sus cualidades divinas en la tierra y estas cualidades pueden resu­mirse en una sola palabra: AMOR. El amor pleno del alma, que exhibe toda su belleza, perfección. Sabiduría y gloria, hace del hombre lo que Dios dis­puso que fuera: una imagen de EL mismo.

El hombre, con su comprensión finita, objetiva, limitada, ha dividido la cualidad del Amor Divino, en pala­bras, ideas y fantasías, pero con todo eso, la Divinidad del Amor permanece sin cambio y se expresará cuando el hombre permita que su yo objetivo se haga a un lado para que así no inter­fiera con la expresión divina. Lo que el hombre llama amabilidad, paciencia, sinceridad, verdad, humildad, bondad, simpatía, comprensión, aprecio, reconocimiento y perdón, no son sino fases de una sola y misma cosa llamada Amor Divino.

¬ŅSer√≠a posible que uno cam¬≠biara su polaridad negativa en una posi¬≠tiva para adquirir as√≠ un magnetismo personal fuerte y atractivo? ¬°S√≠ sin duda!. Para esto no es necesario m√°s que polarizarnos junto con las fuerzas positivas, elevando nuestra conciencia gracias a los pensamientos de amor y a todo lo que contiene e implica esta palabra: vivir en paz con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea, hacer todo lo que nos sea posible para ser de valor en el mundo, tratar de estar por encima de todas las peque¬≠√Īeces, tales como el odio, los celos, la vanidad, el orgullo, y dejar que el autor divino que est√° en nosotros se exprese exteriormente.

Es lo más fácil del mundo hacer esto, si hacemos un esfuerzo consciente, y continuamos haciéndolo, a pesar de los primeros fra­casos. Todos estamos esclavizados por los pensamientos erróneos, tenemos que romper las cadenas que nos atan, cam­biando el proceso de nuestros pensamientos y elevando nuestras ideas hacia cosas ideales más altas.

Así, si deseamos vivir una vida ra­diante, llena de vitalidad (actividad, ale­gría y amor), debemos primero suprimir de nuestra conciencia toda clase de pensamientos destructivos y permitir que nuestra alma, nuestro verdadero yo, exprese su perfección y refleje su poder y su fortaleza magnética. En­tonces, los demás reconocerán y apre­ciaran nuestras personas, porque nos habremos convertido en una fuerza en el mundo, para el mejoramiento de toda la humanidad y la gloria de Dios. Es bien sabido de todos los místicos que Dios ha dado al hombre toda la fortaleza y el poder que lo ayu­dan a progresar hacia las rosas más altas.

Ciertamente que esto es verdad, y toda persona del mundo que está en posesión de una habilidad mental ordi­naria, puede dotarse de una personali­dad radiante, magnética.

Cada uno de vosotros tiene el poder de hacer esto, pero es necesario que hag√°is el esfuerzo necesario para lograrlo.

Así como el dinámico eléctrico es capaz de producir la fuerza que crea la luz y la energía, pero no puede hacerlo mientras no haya recibido la fuerza motora que lo ponga en movimiento, así vosotros, también, poseéis la habilidad de elevaros y de convertiros en lo que queráis, pero no antes de que pongáis a funcionar vues­tro poder motor, y de que hagáis todo esfuerzo consciente para perseverar.

Dios no desea y no puede ayudar a ninguno que no haga un esfuerzo cons¬≠ciente para ayudarse a s√≠ mismo. Pero cuando hac√©is ese esfuerzo y est√°is haciendo lo m√°s que pod√©is (y recordad que ‚Äúlo m√°s‚ÄĚ es m√°s de lo que siempre hab√©is hecho hasta ahora) entonces re¬≠cibir√©is ayuda para continuar en este camino, porque con el esfuerzo v con la continuidad del esfuerzo que hac√©is, vuestra alma gradualmente se ir√° liber¬≠tando de las ataduras que ahora la sujetan a falsos conceptos y comenzar√° a expresarse libre y perfectamente, obteniendo de la fuente infinita del poder, todo lo que necesita y requiere para continuar, para producir y crear el poder que necesit√°is.

Ojalá que hagáis el esfuerzo y cosechéis la recompensa del Amor Divino, que lleva al alma la Paz Profunda.

Este art√≠culo fue publicado por primera vez en la revista “El Rosacruz” Editado en Septiembre de 1947

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Sobre Jorge (Coordinador GHB)

Jorge es uno de los coordinadores de hermandadblanca.org, uno de los silenciosos fundadores del proyecto en el a√Īo 2006. Meditador y apasionado del desarrollo de la auto-consciencia.

13 comentarios

  1. ES BUENO Y MUY INTERESANTE

  2. Lo que Real-mente Somos fluye -es cierto-,hacia el exterior y la gran mayoría no logra explicarse el por qué de la atracción o el rechazo que sienten por tal o cual.

    MUY INTERESANTE Y PLENAMENTE DE ACUERDO…

  3. ay que bueno que encontre esta pagina crei que yo estaba algo loco felizment todo lo que creia aqui dice, gracias al que publico esta pagina y bueno si es verdad todo lo quedices pero aun hay tantas cosas ocultas que se debe descubrir. vale gracias.

  4. EUSEBIOREYESHERNANDE

    espero recibir correspondencia de esta pagina.

    Gracias

  5. Administrador GHB

    Estimado Eusebio,

    Para recibir las novedades de esta pagina debes introducir tu email en la pagina principal donde dice: "NOVEDADES POR EMAIL".

    Un abrazo de luz,

  6. Tremenda lectura q me he dado hoy, parece q me hubiese leído un libro de esos q contienen mas de 50 paginas, bien resumido y explicado para resolver tremenda duda q llevaba dentro de mi.

    MUY BUENO!

    GRACIAS
    Saludos
    KARLOZ

  7. somos seres de luz plenamente, pero esa perfeccion no esta todavia reflejada en nuestro exterior y para poder transformarse hacia nuestro exterior debemos empesar por transformar nuestro universo interior, el hombre es un microcosmos contenido en un macrocosmos, por eso don infinitas gracis a esta pagina que lleva la luz al que la lee…

    abrazos y mi energia positiva a todo el que visite esta pagina.

    pipescobar555@hotmail.com

  8. anteriormente habia leido y practicado ejercicios para desarrollar el magnetismo personal; pero no de forma cientifica como la extensa explicacion que he obtenido leyendo este articulo o tratado. MAGNIFICO.

  9. Hola. Sinceramente, es algo dificil de comentar lo que se siente atravezar la barrera que nos separa de ser un número… de Ser, simple y poderosamente, Ser, que es el verbo y el sustantivo.

    Me he sentido muy satisfecho de lo leido, ya que, con esfuerzo y constante busqueda del perfeccionamiento espiritual, la depuración de lo negativo, y el cultivar la luz interior, pude convertirme en una persona con fuerza, vitalidad, y con mucha fe. Me restan escalones, obviamente, ya que la vida es una constante evolución… Aunque si, más de una vez logré romper con ambientes oscuros (en el trabajo, y otros ámbitos, donde uno puede hallarse rodeado de personas dañinas, oscuras y que uno siente, tienen bajas vibraciones). Con el cultivo espiritual, logré infundir a esos seres con la luz divina, y saludar espiritualmente a su ser interior, para que haya paz, armonía, y luz para todos los que nos rodean. En cuestión de días, lo que era oscuro, se vuelve luz, y lo que era discordia, es total cordialidad, cooperación, y alegría.

    Es posible sentir tanto a una persona poderosa, como a una persona negativa… Quien es positivo por naturaleza o por evolución, lo siente en sus íntimas energias, y trata de bloquearse por el hecho de que existen personas, en el polo opuesto, cuyo espíritu es infra-evolucionado. No puede sobrevivir por si solo. Y me estoy refiriendo a lo que se denomina en el vocablo común como Vampiro. No los de Hollywood… sino reales… No quieren sangre, quieren nuestra energía. Entonces, estos son nuestros enemigos, quienes pueden hacernos un gran daño si los dejamos actuar en nosotros, al punto de que pueden naturalmente, hacernos descender varios escalones en esa escala que es la busqueda de la luz. Se presentan de varias formas, persuasivas todas, pero ocultando una faz oscura. Quienes tenemos ese aura "de niño", con inocencia y amor puro, debemos aprender a defendernos, y recurrir a la Luz para ello. Ellos tienen una idea difusa de la vida, y viven inmersos en una oscuridad sin salida. Es importante, no entablar luchas mentales con estos seres, fácilmente reconocibles entre el publico por ser quienes, con un apreton de manos, un abrazo, o una simple mirada, pueden dejarnos sin fuerzas y arruinar nuestro día. Pero fuera de profundizar esta información, voy a que siempre podemos acrecentar nuestro espíritu, mas alla de las amenazas del mundo, Dios nos guia hacia sí. Podemos transformarnos, y transformar lo que nos rodea, sea lo que sea, estemos donde estemos, si creemos y nos adentramos en esta busqueda del profundo ser que se esconde dentro de nosotros y no dejamos, como si lo hacen los niños, que se manifieste con espontaneidad. Yo lo hice, y logre romper barreras, quitarme de todo prejuicio, de todo mal pensamiento, y dejo correr en mí la luz como un río de fuerza. Y eso se siente, y se nota. Los demás lo notan, y uno puede notarlo con los cambios que se producen. Toda personalidad elevada, incita a que las personalidades que lo rodean, se eleven siguiendo el criterio, contagiandose se esa fuerza y esa luz, que uno con amor comparte.

  10. Mil gracias a los que publicaron y a los que comparten la lectura, bendiciones y un gran abrazo magnetico!

  11. ME GUSTAR√ćA SABER MAS, ESPECIALMENTE DEL MAGNETISMO DE LOS SAPOS, QUE ENTIENDO AYUDAN A CURAR ALGUNAS ENFERMEDADES COMO LA ERISIPELA POR EJEMPLO

  12. Que,maravilloso..como se podra desarrollar valdria la,pena………
    Gracias a todos ..es facinante………..

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