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El Séptimo Rayo: Revelador de la Nueva Era, del Maestro Djwhal Khul

Maestro Tibetano djwhal khulEl Séptimo Rayo: Revelador de la Nueva Era

De los escritos de Alice A. Bailey y el Maestro Tibetano Djwhal Khul

En primer lugar podr√≠a decir que el principal problema actual se debe a que act√ļan simult√°neamente dos rayos de gran poder. Sus efectos se hallan hasta ahora tan bien equilibrados que se ha producido una situaci√≥n que est√° descripta en los antiguos archivos como: “La √©poca en que las cimas de las monta√Īas protectoras se despe√Īan de su lugar elevado, y las voces de los hombres se pierden en el estr√©pito y estruendo de la ca√≠da”. Dichos periodos s√≥lo ocurren en raros y largos intervalos, y cada vez que tiene lugar se inicia un periodo peculiarmente significativo de divina actividad. Las antiguas cosas desaparecen, pero sin embargo, se restauran los viejos jalones. El s√©ptimo rayo de Orden Ceremonial o Ritual, est√° entrando en manifestaci√≥n. El sexto rayo de Idealismo o Visi√≥n Abstracta, est√° saliendo lentamente. El s√©ptimo rayo traer√° a la manifestaci√≥n lo que fue visualizado y tambi√©n lo que constituy√≥ los ideales del precedente ciclo de actividad de sexto rayo. Un rayo prepara el camino para otro, y la raz√≥n de que se manifieste uno u otro depende del Plan y del Prop√≥sito divinos. No es frecuente que dos rayos sigan uno al otro en regular secuencia num√©rica, como acontece ahora. Cuando esto suceda, los efectos siguen a la causa r√°pidamente y esto podr√≠a ser la base de una segura esperanza.

Psicología Esotérica, Tomo I, pág. 281

Uno de los inevitables efectos de la energ√≠a de s√©ptimo rayo ser√° relacionar y unificar en estrecha s√≠ntesis, los cuatro reinos de la naturaleza, debiendo hacerse como preparaci√≥n para realizar el trabajo largamente preordenado para la humanidad, que consiste en ser el agente distribuidor de la energ√≠a espiritual para los tres reinos subhumanos. √Čsta es la principal tarea de servicio que debe emprender el cuarto reino por medio de sus almas encarnadas. La radiaci√≥n proveniente del cuarto reino ser√° alg√ļn d√≠a tan poderosa y sus efectos tendr√°n tan largo alcance, que compenetrar√°n las mismas profundidades del mundo fenom√©nico creado, llegando incluso hasta el reino mineral. Entonces veremos los resultados a que se refiere el gran iniciado Pablo, cuando dice que toda la creaci√≥n espera la manifestaci√≥n de los Hijos de Dios. Tal manifestaci√≥n es la irradiaci√≥n de la gloria, el poder y el amor.

El Destino de las Naciones, pág. 92/3

Prólogo
La colaboraci√≥n del Maestro Tibetano Djwhal Khul y Alice A. Bailey durante un periodo de 30 a√Īos, desde 1919 hasta 1949, dio por resultado la publicaci√≥n de un c√ļmulo de ense√Īanza de la Sabidur√≠a Arcana, que el Tibetano predijo que seria m√°s relevante para el grupo de disc√≠pulos que estuvieran trabajando en el final del siglo.

La humanidad est√° pasando el periodo de transici√≥n entre la saliente era de Piscis, gobernada por el sexto Rayo de Devoci√≥n e Idealismo, y la entrante era Acuariana, regida por el s√©ptimo Rayo de Orden y Organizaci√≥n. El Tibetano sugiri√≥ la preparaci√≥n de una compilaci√≥n de todos los enunciados sobre el s√©ptimo Rayo encontrados en todos los libros que escribi√≥ con Alice Bailey, como una ayuda para los hombres y mujeres que se empe√Īan en prepararse para el servicio del discipulado durante esta √©poca.

El s√©ptimo Rayo de Orden Ceremonial es uno de los siete rayos de energ√≠a que demuestran las siete cualidades de la Deidad, y que consecuentemente tienen un s√©ptuple impacto sobre la materia y las formas que se encuentran en el universo. En la era que est√° r√°pidamente comenzando, el s√©ptimo Rayo ser√° la energ√≠a dominante durante 2.000 a√Īos. Por lo tanto, se vuelve imperativo que los estudiantes de la Sabidur√≠a Arcana logren una m√°s profunda comprensi√≥n del s√©ptimo Rayo, su naturaleza y poder. De hecho, tal como se proyecta en el libroCartas sobre Meditaci√≥n Ocultista,¬†de Alice A. Bailey, la ense√Īanza sobre el s√©ptimo Rayo formar√° parte del programa de estudios de las futuras escuelas esot√©ricas.

Una ordenada belleza y ritmo comenzar√°n a ponerse de manifiesto en todos los aspectos de la vida del plano f√≠sico, a medida que la humanidad adquiera una mayor respuesta sensible a la energ√≠a de orden y organizaci√≥n del s√©ptimo Rayo, el rayo de la “decencia ritualista”.

Esperando que esta compilaci√≥n pueda contribuir a un reconocimiento de nuevas oportunidades para el servicio grupal, tenemos el gusto de ofrecer:¬†“El S√©ptimo Rayo: Revelador de la Nueva Era”

Lucis Publishing Company, Abril de 1995

Capítulo Uno

Declaraciones Generales de Introducción

Los Siete Rayos

Se afirma que existen siete grandes rayos en el cosmos. En nuestro sistema solar s√≥lo uno de estos grandes rayos est√° en actividad. Las siete subdivisiones constituyen los “siete rayos” que manejados por nuestro Logos solar, forman la base de infinitas variaciones en su sistema de mundos. Estos siete rayos pueden describirse como los siete canales a trav√©s de los cuales fluye todo lo que existe en Su sistema solar, las siete caracter√≠sticas predominantes, o modificaciones de la vida, que no s√≥lo se aplican a la humanidad sino tambi√©n a los siete reinos. En realidad no existe nada en el sistema solar, cualquiera sea su grado de evoluci√≥n, que no pertenezca ni haya pertenecido a uno de los siete rayos… (14?141)

Los siete rayos son la suma total de la divina Conciencia, la Mente Universal; podrían ser considerados como las siete Entidades inteligentes a través de las cuales el plan se desarrolla. Personifican el divino propósito; expresan las cualidades requeridas para la materialización de ese propósito; crean las formas, y son las formas mediante las cuales la idea divina puede ser llevada a su consumación. Simbólicamente pueden considerarse como que constituyen el cerebro de¡ divino Hombre Celestial. Corresponden a los ventrículos del cerebro, a los siete centros del cerebro, a los siete centros de fuerza ya las siete glándulas principales que determinan la cualidad del cuerpo físico. Son los conscientes ejecutores del propósito divino y los siete Alientos que animan todas las formas que han sido creadas por Ellos para llevara cabo el plan.

Tal vez ser√≠a m√°s f√°cil comprenderla relaci√≥n de los siete rayos con la Deidad, si recordamos que el hombre mismo (por ser hecho a imagen de Dios) es un ser s√©ptuple, capaz de expresar siete estados de conciencia y los siete principios o cualidades fundamentales que le permiten percibirlos siete planos en los cuales act√ļa en forma consciente o inconsciente. Es un septenario en todo momento, pero su objetivo es percibir conscientemente todos los estados del ser, expresar conscientemente todas las cualidades y actuar libremente en todos los planos.

Los Seres de los siete rayos, a diferencia del hombre son totalmente cons cientes y perciben en su totalidad el prop√≥sito y el Plan. Est√°n siempre en “profunda meditaci√≥n”, y llegaron al punto en que, a trav√©s de Su avanzada etapa de desarrollo, son “impulsados hacia la realizaci√≥n”. Son totalmente conscientes de s√≠ mismos y del grupo; constituyen la suma total de la mente universal, y se hallan “despiertos y activos”. Su meta y prop√≥sito es de tal naturaleza que ser√≠a in√ļtil especular sobre ambos, porque el punto m√°s elevado de realizaci√≥n para el hombre es el punto m√°s bajo para Ellos. Estos siete Rayos, Alientos y Hombres Celestiales tienen como tarea luchar con la materia a fin de subyugarla al prop√≥sito divino, y la meta -hasta donde podemos percibirla- es someter las formas materiales a la acci√≥n del aspecto vida, produciendo as√≠ esas cualidades que llevar√°n la voluntad de Dios a su culminaci√≥n. Por lo tanto, constituyen la suma total de todas las almas dentro del sistema solar, y Su actividad produce todas las formas; de acuerdo a la naturaleza de la forma as√≠ ser√° el grado de conciencia. A trav√©s de los siete rayos fluye la vida o aspecto esp√≠ritu, pasando c√≠clicamente a trav√©s de todos los reinos de la naturaleza, produciendo as√≠ estados de conciencia en todos los campos de percepci√≥n.

Para llevar a cabo los prop√≥sitos de este tratado los estudiantes tendr√°n que aceptar la hip√≥tesis de que todo ser humano es arrastrado a la manifestaci√≥n por el impulso de alg√ļn rayo, est√° coloreado por esa particular cualidad de rayo que determina el aspecto forma, e indica el camino que debe seguir y le permite (cuando llegue a la tercera iniciaci√≥n) presentir y fuego colaborar con el prop√≥sito de su rayo. Despu√©s de la tercera iniciaci√≥n comienza a presentir el prop√≥sito sint√©tico para el cual trabajan los siete rayos. Como este tratado ha sido escrito para los aspirantes y disc√≠pulos, y no para los iniciados de tercer grado, es innecesario hacer conjeturas sobre este destino final.

El alma humana es una síntesis de la energía material cualificada por la conciencia inteligente, además de la energía espiritual que está, a su vez, cualificada por uno de los siete tipos de rayo.

Así emerge el ser humano, un hijo de Dios encarnado en la forma, con una mano, como dice El Antiguo Comentario, aferrada firmemente a la roca de la materia y la otra sumergida en un mar de amor. Una antigua escritura lo expre sa de esta forma:

“Cuando la mano derecha del hombre material toma la flor de la vida y la arranca para √©l, la mano izquierda permanece vac√≠a.

“Cuando la mano derecha del hombre material toma el loto dorado del alma, la izquierda desciende buscando la flor de la vida, aunque no lo hace para fines ego√≠stas.

“Cuando la mano derecha sostiene firmemente el loto dorado y la mano izquierda toma la flor de la vida, el hombre descubre que es la planta de siete hojas que florece en la tierra y tambi√©n ante el Trono de Dios.”

El propósito de la Deidad, como lo conoce el Creador, es desconocido totalmente para todos, excepto para los iniciados más elevados. Pero el propósito de cada Vida de rayo puede ser sentido y definido, sujeto por supuesto a las limitaciones de la mente humana y a lo inadecuado de las palabras. La actividad planeada de cada rayo cualifica toda forma que se halla dentro de su cuerpo de manifestación.

Hemos llegado ahora a una declaraci√≥n t√©cnica que debe ser aceptada para bien del argumento, pues es imposible comprobarlo. Los Se√Īores de los rayos crean todos un cuerpo de expresi√≥n, y de este modo han venido a la existencia los siete planetas. Damos a continuaci√≥n sus expresiones principales:

El Sol (que oculta a Vulcano)

J√ļpiter

Saturno

Mercurio

Venus

Marte

La Luna

Las energías de estas siete Vidas, sin embargo, no están confinadas a su expresión planetaria, sino que se extienden alrededor de los confines del sistema solar, así como los impulsos de la vida de un ser humano -sus fuerzas vitales, el impulso de sus deseos y sus energías mentales- recorren su cuerpo activando los diversos órganos, permitiéndole llevar a cabo su intención, vivir su vida y cumplir el objetivo para el cual creó su cuerpo de manifestación.

Cada uno de los siete reinos de la naturaleza reacciona a la energía de alguna Vida particular de rayo. Cada uno de los siete planos reacciona en forma similar. Cada septenario de la naturaleza vibra con uno de los septenarios iniciales, porque los siete rayos establecen ese proceso que asigna los límites de influencia para todas las formas. Son aquello que determina todas las cosas, y al emplear estas palabras quiero indicar la necesidad de que prevalezca la Ley. La Ley es la voluntad de las siete Deidades, que se plasman en la sustancia a fin de producir una intención específica, mediante el método del proceso evolutivo. (14?69/72)

Es de gran inter√©s para nosotros conocer algo referente a las energ√≠as y fuerzas que originan la actual situaci√≥n internacional y presentan los complejos problemas enfrentados por las Naciones Unidas. En √ļltimo an√°lisis, toda la historia es el registro de los efectos de estas energ√≠as o radiaciones (en otras palabras, rayos) a medida que act√ļan sobre la humanidad en las muchas y variadas etapas de su desarrollo evolutivo, que se extienden desde la etapa de la humanidad primitiva hasta nuestra moderna civilizaci√≥n; todo cuanto ha aconte cido es el resultado de estas energ√≠as que afluyen c√≠clicamente a trav√©s de la naturaleza y de esa parte de la misma que llamamos reino humano.

Si queremos comprender lo que hoy está ocurriendo, debemos reconocer que estas energías son siete. En los diversos países se las denomina de distintas maneras, pero para nuestros propósitos emplearemos las siete denominaciones siguientes:

1. La energía de Voluntad, Propósito o Poder, llamada en los países cristianos, la energía de la Voluntad de Dios.

2. La energía de Amor?Sabiduría, denominada frecuentemente el Amor de Dios.

3. La energía de Inteligencia Activa, designada la Mente de Dios.

4. La energía de Armonía a través del Conflicto que afecta grandemente a la familia humana.

5. La energía de Conocimiento Concreto o Ciencia, tan poderosa en esta época.

6. La energía de Devoción e Idealismo, causante de las actuales ideologías.

7. La energía de Orden Ceremonial, que produce las nuevas formas de civilización.

Estas energ√≠as act√ļan incesantemente sobre la humanidad, produciendo cam bios y expres√°ndose mediante sucesivas civilizaciones y culturas, dando forma a las distintas razas y naciones…

La ense√Īanza referente a los siete rayos es una especulaci√≥n infructuosa mientras no sea susceptible de investigaci√≥n, de comprobaci√≥n eventual y de utilidad general y particular. Mucho de lo que hoy se escribe deber√° ser descartado por in√ļtil, y no puede ser aceptado como posible hip√≥tesis, y tampoco presenta una verdad que pueda ser probada. (9?7/8)

Dos rayos constituyen en gran parte la meta del esfuerzo humano, primero y segundo. Un rayo, el tercero, es la meta de la evolución dévica o angélica. Estos tres rayos hacen contacto con los dos polos y el logro de la meta final del ciclo, marca la realización del Logos solar. Esto también es un misterio. El séptimo y el primer rayo están muy íntimamente ligados y los une el tercer rayo, de manera que la relación se expresa así, 1.3.7. También hay una íntima relación entre los rayos 2.4.6; el quinto rayo está en una posición peculiar, como punto central de realización, el hogar del ego o alma, el plano personificado de la mente, el punto de culminación para la personalidad y el reflejo de la triple mónada en los tres mundos.

1er. Rayo Voluntad, demostr√°ndose como poder en el desarrollo del Plan del Logos.

3er. Rayo Adaptabilidad de la actividad a la inteligencia. Este rayo predominó en el sistema solar anterior; es la base de este sistema, y lo controla el Mahachohan.

7mo. Rayo Rito, ceremonial u organización. Es el reflejo de los dos rayos anterio res en el plano físico y se relaciona con el Mahachohan. Controla las fuerzas elementales, el proceso involutivo y el aspecto forma en los tres reinos de la naturaleza. Mantiene oculto el secreto del color y del sonido físicos. Constituye la ley.

Estos tres rayos juntos abarcan e incorporan todo. Son el poder, la Actividad y la Ley en manifestación.

2do. Rayo Amor?Sabiduría, rayo sintético, meta de este sistema, que mantiene todo en íntima armonía y relación.

4to. Rayo Expresi√≥n de armon√≠a, belleza, m√ļsica y unidad.

6to. Rayo Devoción a la fervorosa aspiración y al sacrificio del yo personal para bien de todos, a fin de alcanzar la armonía y la belleza, impelidos por el amor.

Estos dos grupos de rayos pueden relacionarse entre sí de la manera siguiente:

Rayos 1.3.7 Constituyen los grandes rayos conectados con la forma, el proceso evolutivo, el inteligente funcionamiento de¬° sistema y las leyes que controlan la vida de todas las formas en los reinos de la naturaleza.

Rayos 2.4.6 Se relacionan con la vida interna, expandiéndole a través de esas formas -rayos de móvil, de aspiración y de sacrificio. Rayos preeminentemente de cualidad.

Rayos 1.3.7 Se ocupan de las cosas concretas y del funcionamiento de la materia y la forma, desde el plano inferior hasta el superior.

Rayos 2.4.6 Se ocupan de las cosas abstractas y de la expresión espiritual por medio de la forma.

Rayo 5 Constituye el eslabón vinculador de la inteligencia.

(14?91/2)

El Séptimo Rayo

7mo. Rayo. Es la energ√≠a de Orden Ceremonial. Constituye una expresi√≥n de la voluntad que impele hacia la manifestaci√≥n externa; contiene en s√≠ la periferia y el punto en el centro. Es la voluntad para “la s√≠ntesis ritualista”, si puedo expresarlo as√≠; la necesidad, principal factor condicionante de la naturaleza divina -la necesidad de expresarse en forma r√≠tmica y ordenada, de abarcar “lo que est√° arriba y lo que est√° abajo” y, por medio de esa actividad, producir belleza, orden, totalidad perfecta y rectas relaciones. Es la energ√≠a impulsora que emana del Ser cuando aparece, toma forma y vive. Es la¬†Voluntad de Expresi√≥n.¬†Actualmente,¬†en lo que concierne a la humanidad, su expresi√≥n m√°s elevada es la organizaci√≥n. (16?406)

El Se√Īor de Orden Ceremonial o Magia¬†est√° ahora entrando en el poder, y en forma lenta y segura hace sentir Su presencia. Su influencia es muy poderosa en el plano f√≠sico, porque existe una √≠ntima interrelaci√≥n num√©rica entre el Se√Īor del s√©ptimo rayo, por ejemplo, y el s√©ptimo plano, el f√≠sico, as√≠ como la s√©ptima raza ra√≠z estar√° en completo acuerdo y expresar√° perfectamente la ley y el orden. Este rayo de orden y su advenimiento es parcialmente responsable de la actual tendencia en los asuntos mundiales de implantar gobiernos dictatoriales o imponer el control de un grupo central de gobierno. (14?44)

“Cuando la luz de los siete rayos se fusiona con la del s√©ptimo

rayo, entonces se podr√° conocer la luz suprema.”

Las implicaciones derivadas de este… punto sorprenden al primer golpe de vista y exigen un reconocimiento inmediato de dos factores, tiempo y espacio. Las significaciones impl√≠citas en este punto pueden ser m√°s claras si parafraseo el enunciado, d√°ndoles as√≠ un sentido de la significaci√≥n que les traer√° compren si√≥n. Cuando la energ√≠a de la luz de todos los rayos se expresa por intermedio del s√©ptimo rayo, entonces el aspecto m√°s elevado de la luz divina puede penetrar en el plano f√≠sico. Evidentemente ser√° muy dif√≠cil que capten este enunciado, por ser adem√°s la afirmaci√≥n de una verdad fundamental.

En una instrucci√≥n anterior se√Īal√© que estaban involucradas tres ideas para comprender la significaci√≥n de estos puntos de revelaci√≥n que, una vez captadas, aparecen en toda su belleza, claridad y simplicidad. El¬†Procedimiento¬†requerido para la manifestaci√≥n de la “luz suprema” tiene lugar cuando se alcanza un nivel transitorio de s√≠ntesis y las siete energ√≠as se fusionan en una gran Luz energ√©tica. Estas siete energ√≠as de conjunto han creado siempre la “luz suprema” en los niveles m√°s elevados de la expresi√≥n divina, pero esa luz reveladora encuentra¬†Ubicaci√≥ns√≥lo cuando el s√©ptimo rayo de Orden Ceremonial est√° activo y en proceso de manifestarse en los tres mundos y necesariamente en el s√©ptimo plano, el plano f√≠sico. Tal manifestaci√≥n tiene lugar inevitablemente en los momentos de crisis planetaria, cuando el s√©ptimo rayo est√° activo y el Sol se encuentra en Acuario. Esta combinaci√≥n de relaciones se va estableciendo ahora porque el s√©ptimo rayo se est√° manifestando r√°pidamente, y el Sol est√° en Acuario, comenzando ahora la era acuariana. El¬†Objetivo¬†de esta combinaci√≥n (que ha tenido lugar seis veces durante el per√≠odo de la quinta raza ra√≠z) es traer iluminaci√≥n y establecer orden en la Tierra. La divulgaci√≥n de la Nueva Invocaci√≥n fue el primer indicio de la posibilidad de la efectividad de estas proposiciones divinas; su poder fue tan grande que¬†hubo¬†que esperar las correctas condiciones antes de su posible enunciaci√≥n. Ese fue el primer paso en la proyectada precipitaci√≥n de la “luz suprema”; el segundo ser√° la reaparici√≥n del Excelso Se√Īor, que actuar√° como lente por el cual podr√° enfocarse la luz y adaptarla a la necesidad humana. Se est√°n creando r√°pidamente las condiciones que posibili tar√°n este gran acontecimiento de distribuci√≥n de luz. El Cristo puede actuar y act√ļa¬†ahora¬†en el plano √°tmico, personificando en S√≠ Mismo al gran Punto de Revelaci√≥n, como lo manifest√© con las palabras: “La Voluntad es una expresi√≥n de la Ley de Sacrificio”. La invocaci√≥n que asciende ahora desde la humanidad hasta el Lugar elevado donde mora el Cristo, se enfoca u origina en el plano de las emociones; por eso se dice en las Escrituras que al final de la era surgir√° “el¬†Deseo¬†de las Naciones”. Por lo tanto, desde el plano astral surge -desde las masas-¬† el movimiento para que √Čl venga. Los proyectos de Su venida se est√°n forjando en la analog√≠a superior del plano astral, el b√ļdico, o el plano de la raz√≥n pura.

El poder motivador para Su advenimiento, lo proporcionan los discípulos e iniciados, siendo, por consiguiente, un movimiento conjunto, calificado por el deseo y el móvil de la Jerarquía y la Humanidad unidas; en consecuencia, la Invocación no puede ser desoída. Astrológicamente el momento es propicio; desde el aspecto planetario son inminentes grandes e importantes acontecimien tos, porque el Logos planetario está recibiendo una iniciación cósmica; la energía que trae orden y une en forma mágica el espíritu y la materia (la energía de séptimo rayo), ya está organizando los asuntos humanos, y estos tres grandes aconteci mientos coincidentes en tiempo y espacio, hacen posible que las energías del séptimo rayo alcancen un elevado punto de actividad y cooperación fusionadas.

El resultado ser√° la creaci√≥n de un canal directo para la precipitaci√≥n de la “luz suprema” en los tres mundos y su enfoque predominante en el plano f√≠sico. As√≠ se crear√° la nueva civilizaci√≥n y el nuevo orden mundial y har√° posible el nuevo acercamiento a la divinidad; se dar√°n entonces los pasos iniciales para la creaci√≥n del “nuevo cielo y la nueva tierra”. Es aqu√≠ donde necesitar√°n discernir cuidadosamente entre s√≠mbolos y realidades; no es necesario darles m√°s indicaciones. (6?369/71)

Ahora me referir√© al prop√≥sito del rayo descripto en una antigua ense√Īanza, redactada en hojas tan viejas que la escritura se va desvaneciendo lentamente. La traducir√© en lenguaje moderno, aunque se perder√° gran parte del significado…

El Séptimo Propósito de la Deidad

7mo. Rayo. Orden Ceremonial o Magia.

“Que se construya el Templo del Se√Īor”, pregon√≥ el s√©ptimo gran √Āngel. Entonces siete grandes hijos de Dios, en sus lugares, en el norte, sur, este y oeste, se encaminaron con paso mesurado y tomaron asiento. As√≠ comenz√≥ el trabajo de construcci√≥n.

“Las puertas se cerraron. La luz brill√≥ tenuemente. Los muros del templo no se divisaban. Los siete permanec√≠an silenciosos y sus formas estaban veladas. El momento no hab√≠a llegado para que brillara la luz. El Verbo no pod√≠a ser pronunciado. S√≥lo las siete Formas llevaron a cabo el trabajo. Un silencioso llamado fue emitido de una a otra. Sin embargo la puerta del templo permanec√≠a cerrada.

“A medida que pasaba el tiempo se escuchaban los sonidos de la vida. La puerta se abri√≥ y luego se cerr√≥ y cada vez que se abr√≠a aumentaba el poder dentro del templo, la luz se acrecentaba con m√°s fuerza, porque uno a uno penetraban en el templo los hijos de los hombres, pasaban de norte a sur, de oeste a este y en el centro del coraz√≥n hallaron luz, comprensi√≥n y poder para trabajar. Atravesaron la puerta; pararon ante los Siete; levantaron el velo del templo, y entraron en la vida.

“El templo se acrecentaba en belleza. Sus l√≠neas, sus paredes y sus decorados, su altura, profundidad y anchura emerg√≠an lentamente y penetra ban en la luz.

“Del este surgi√≥ la Palabra: Abrid la puerta para todos los hijos de los hombres que vienen desde el oscuro valle de la tierra y buscan el templo del Se√Īor. Dadles la luz. Descorred el velo del santuario interno y, mediante el trabajo de los artesanos del Se√Īor, ampliad los muros del templo, y as√≠ iluminar√° al mundo. Emitid la Palabra creadora y resucitad a los muertos.

“As√≠ el templo de la luz ser√° llevado del cielo a la tierra. As√≠ sus muros ser√°n erigidos en las grandes llanuras del mundo de los hombres. As√≠ la luz revelar√° y nutrir√° todos los sue√Īos de los hombres.

“Entonces el Maestro despertar√° en el este a todos los que est√°n dormidos. Entonces en el oeste el guardi√°n probar√° y juzgar√° a todos los verdaderos buscadores de la luz. Entonces el guardi√°n del sur instruir√° y ayudar√° a los ciegos. Entonces el portal del norte quedar√° abierto de par en par, porque all√≠ el Maestro invisible tender√° la mano para dar la bienvenida, y con el coraz√≥n comprensivo conducir√° a los peregrinos hacia el este, donde brilla la verdadera luz.

“¬ŅPor qu√© la apertura del templo?”, claman los siete mayores. “Porque el trabajo est√° preparado; los artesanos tambi√©n est√°n preparados. Dios ha creado en la luz. Sus hijos pueden ahora crear. ¬ŅQu√© m√°s puede hacerse?”.

“¬°Nada!” fue la respuesta de los Siete mayores. “Que contin√ļe el trabajo. Que los hijos de Dios creen.”

La mayor√≠a observar√° que estas palabras tienen un profundo significado e indican la amplia intenci√≥n (durante el ciclo venidero) de abrir de par en par la puerta del templo de los misterios ocultos para el hombre. Uno a uno seremos sometidos a la prueba de la contraparte esot√©rica y espiritual del factor psicol√≥ gico denominado “prueba mental”. Esta prueba demostrar√° la utilidad del hombre para el poder y el trabajo mentales y se probar√° su capacidad para construir formas mentales y vitalizarlas. De esto me he ocupado en¬†Tratado sobre Magia Blanca, y larelaci√≥n de este tratado con el trabajo m√°gico del s√©ptimo rayo y su ciclo de actividad ser√°n cada vez m√°s evidentes. En dicho tratado intent√© formular las reglas para el entrenamiento y el trabajo que permitir√°, al aspirante a los misterios, entrar en el templo y ocupar su lugar como trabajador creador, a fin de ayudar en el trabajo m√°gico del Se√Īor del Templo.

Los nombres por los cuales este Se√Īor de rayo es conocido, son muchos, y su significado es hoy de primordial significaci√≥n. El trabajo futuro se desprende del estudio de los nombres siguientes:

El Mago Develado

El Trabajador del Arte M√°gico

El Creador de la Forma

El Que Confiere la Luz proveniente del Segundo Se√Īor

El Manipulador de la Varita

El Que Observa desde el Este

El Custodio del Séptimo Plan

El Invocador de la Ira

El Custodio de la Palabra M√°gica

El Guardi√°n del Templo

El Representante de Dios

El Que eleva hacia la Vida

El Se√Īor de la Muerte

El Que alimenta el Fuego Sagrado

La Esfera Giratoria

La Espada del Iniciador

El Divino Trabajador Alquimista

El Constructor del Cuadrado

La Fuerza Orientadora

El ígneo Unificador

La Clave del Misterio

La Expresión de la Voluntad

El Revelador de la Belleza

Este Se√Īor de rayo tiene un poder especial en la tierra y en el plano f√≠sico de la manifestaci√≥n divina, y es evidente su utilidad para Sus seis Hermanos. Hace surgir el trabajo que deben realizar. Es el m√°s activo de los rayos en este per√≠odo mundial, y est√° en manifestaci√≥n desde hace m√°s de mil quinientos a√Īos. Es como si girara dentro y fuera del trabajo activo en un r√°pido ciclo, y Su parentesco m√°s pr√≥ximo, simb√≥licamente, se relaciona con Sus Hermanos del segundo y quinto rayos¬†en este per√≠odo mundial.

Construye (con la colaboraci√≥n del segundo rayo) mediante el poder del pensamiento (colaborando as√≠ con el Se√Īor del quinto rayo en el plano f√≠sico, su propia esfera esencial y peculiar). En otro per√≠odo mundial, podr√° cambiar Su relaci√≥n con los otros Se√Īores de rayo, pero en la actualidad Su trabajo ser√° comprendido m√°s f√°cilmente cuando se reconozca que presta ayuda al Se√Īor constructor del segundo rayo y utiliza las energ√≠as del Se√Īor del pensamiento concreto.

Los aforismos que encierran Sus cualidades son los siguientes, y fueron susurrados esot√©ricamente en Sus o√≠dos, cuando √Čl “abandon√≥ el lugar m√°s elevado y descendi√≥ a la s√©ptima esfera para llevar a cabo el trabajo asignado”:

1. Lleva las herramientas contigo, hermano de la luz constructora. Talla hondo. Construye y da forma a la piedra viviente.

Cualidad ….. poder de crear.

2. Elige bien tus trabajadores. Ama a todos. Selecciona a seis, para que cumplan tu voluntad. Que el séptimo permanezca en el este. Llama al mundo para que penetre en aquello que construirá. Fusiona todo en la voluntad de Dios.

Cualidad……. poder de colaborar.

3. Siéntate en el centro, lo mismo que en el este. Note muevas de allí. Envía tus fuerzas para que cumplan tu voluntad y recupere luego esas fuerzas. Emplea bien el poder del pensamiento. Siéntate inmóvil.

Cualidad……..poder de pensar.

4. Observa c√≥mo todas las partes entran en el prop√≥sito. Construye para la belleza, hermano Se√Īor. Procura que todos los colores sean brillantes y di√°fanos. Observa la gloria interna. Construye bien el santuario. Hazlo con cuidado.

Cualidad …….revelaci√≥n de la belleza de Dios.

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5. Cuida bien tus pensamientos. Entra a voluntad en la mente de Dios. Arrebata de all√≠ el poder, el plan y la parte a desempe√Īar. Revela la mente de Dios.

Cualidad……..poder mental.

6. Permanece en el este. Los cinco te han dado la Palabra de amistad. Yo, el sexto, te digo, que la emplees con los muertos. Revive a los muertos. Construye de nuevo las formas. Cuida bien esa Palabra. Procura que todos los hombres la busquen por sí mismos.

Cualidad…….poder de vivificar. (14?72, 14-88/91)

La comprensi√≥n de que se necesitan en el mundo pensadores iluminados y trabajadores subjetivos indujo, a Quienes gu√≠an, a dirigir de cierta manera las energ√≠as espirituales entrantes, que trajo la formaci√≥n en todas partes de grupos esot√©ricos; tambi√©n condujo a que se publicara la gran cantidad de literatura m√≠stica y oriental sobre la meditaci√≥n y temas an√°logos, que en la actualidad inundan el mundo. Por eso, como trabajador interno de la vida, me esfuerzo por ense√Īar en este tratado la nueva psicolog√≠a y por demostrar al hombre cu√°l es su equipo y cu√°n apropiado es para el trabajo para el que ha sido creado y que a√ļn no ha comprendido. Sin embargo, la fuerza y el efecto de la influencia del s√©ptimo rayo le revelar√° el trabajo m√°gico; en los pr√≥ximos dos mil quinientos a√Īos se producir√°n tantos cambios y se podr√°n efectuar tantos denominados “milagros”, que incluso se cambiar√° totalmente la apariencia externa del mundo; se modifi car√°n y se desarrollar√°n la vegetaci√≥n y la vida animal, y se expresar√° gran parte de lo que est√° latente en las formas de los dos reinos mediante la libre afluencia y la inteligente manipulaci√≥n de las energ√≠as que crean y constituyen todas las formas. El mundo ha cambiado incre√≠blemente durante los √ļltimos quinientos a√Īos, y en los pr√≥ximos doscientos a√Īos los cambios ser√°n a√ļn m√°s r√°pidos y estar√°n m√°s hondamente arraigados, porque el aumento de los poderes intelec tuales del hombre est√° tomando impulso, y el Hombre, el Creador, est√° entrando en posesi√≥n de Sus poderes. (14?87/8)

————————

FIN DEL FRAGMENTO, si deseas descargar el libro completo puedes hacerlo desde aqui:

34. El Séptimo Rayo: Revelador de la Nueva Era *

 

“Uno de los inevitables efectos de la energ√≠a de S√©ptimo Rayo ser√° relacionar y unificar en estrecha s√≠ntesis, los cuatro reinos de la naturaleza, debiendo hacerse como preparaci√≥n para realizar el trabajo largamente preordenado para la humanidad, que consiste en ser el agente distribuidor de la energ√≠a espiritual para los tres reinos subhumanos. √Čsta es la principal tarea de servicio que debe emprender el cuarto reino por medio de sus almas encarnadas. La radiaci√≥n proveniente del cuarto reino ser√° alg√ļn d√≠a tan poderosa y sus efectos tendr√°n tan largo alcance, que compenetrar√°n las mismas profundidades del mundo fenom√©nico creado, llegando incluso hasta el reino mineral. Entonces veremos los resultados a que se refiere el gran iniciado Pablo, cuando dice que toda la creaci√≥n espera la manifestaci√≥n de los Hijos de Dios. Tal manifestaci√≥n es la irradiaci√≥n de la gloria, el poder y el amor”, dice el Maestro Tibetano en El Destino de las Naciones.

 

Djwhal Khul РEl Séptimo Rayo: Revelador de la Nueva Era

 

 

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Sobre Jorge (Coordinador GHB)

Jorge es uno de los coordinadores de hermandadblanca.org, uno de los silenciosos fundadores del proyecto en el a√Īo 2006. Meditador y apasionado del desarrollo de la auto-consciencia.

5 comentarios

  1. Ester Elena Gonzalez

    Hola estimados amigos:

    He leido algo de Alice Bailey me encantaria profundizar en la lectura de su libro " El tratado de Magia Blanca". En librerias del medio no lo consigo. Me podrian informar ustedes como tener acceso a el.

    Agradeceria su pronta respuesta. Agradezco anticipadamente vuestra atencion.

    Ester Gonzalez

    Instructor de Yoga e Instrumento sanador en terapias de sanacion guiadas por jerarquias de luz .

  2. Estimada Ester Elena,

    Si observas el menu de la parte superior del portal veras una sección que se llama BIBLIOTECA, dentro de esta sección tenemos un apartado dedicado a "Los libros del Tibetano" escritos por Alice Bailey, donde podras encontrar una copia en formato digital de "El tratado de Magia Blanca" (uno de mis preferidos por cierto).

    http://hermandadblanca.org/biblioteca/libros-del-

    Un abrazo en la Luz,

  3. Los libros del Tibetano, son base de muchísima Luz, para los tiempos actuales, en que existe mucha confusión, tanto en los que se dicen canalizadores como en todos aquellos Seres sedientos de encontrar la Verdad. A.A.B. buscó honestamente la Luz y se le concedió en abundancia a través de D.K. por lo cual recomiendo que quien verdaderamente quiera hoyar el camino, que lea, hasta donde su entendimiento se lo permita, estos benditos libros y a la Ciudad Virtual de la Gran Hermandad Blanca, solicito su gran colaboración para que

    " Los libros del Tibetano" de su BIBLIOTECA, sean colocados en el orden en que fueron transmitidos, pues de otra manera, la ayuda podría convertirse en confusión.

    DIOS LES BENDICE… j.r.c.

  4. Gracias Amado Maestro.. por tus sabias palabras…

  5. JOSE Mª HOMS MARSOL

    AMADO MAESTRO, SU AMOR Y SABIDURIA ME HACEN ESTREMECER DE GRATITUD, AUNQUE SOLO PUEDA QUEDARME CON ALGUNA GOTITA DE SU SABDURIA, MUCHO SIGNIFICA PARA MI Y MI CORAZON LE BENDICE

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