LA SENDA DE LAS ESTRELLAS – Ep. 7: «Revelación»

Joselin Narea


«Abre nuevos surcos en el Corazón para que la Madre Gaia siembre en ellos la semilla de la revelación y riégala con el agua de la esperanza.»

ESCUCHA…

LEE…

VIRGO

Amigo, amiga mía:

En este episodio permite que la imaginación creadora de tu Corazón desborde todas las falsas limitaciones que la mente te impone… deja que sean los ojos de tu Alma los que contemplen las estrellas de Virgo…

¡Contempla el Sol revelador que asoma por el horizonte!…

Y un rayo de intuición te cruza de parte a parte… con seguridad sientes que otro mundo es posible!… Que son tiempos de parto… y tal como cuando el niño que procede del vientre de su madre se asoma al mundo… de igual  manera… abre… y me uno a ti…   abramos la mente a Su revelación…

Sé trabajador de la Luz para que los infinitos colores y surcos de la tierra cobren un  nuevo brío!…

Qué las aguas de tu mundo desciendan potentes y cristalinas desde las elevadas montañas de tu pensamiento…  y dejen a la vista la naturaleza de tu oculta belleza!…

¡Abre nuevos surcos en el Corazón para que… en ellos… la Madre Gaia siembre la semilla de la “revelación” y riégala con el agua de la esperanza!…

Permíteme… de nuevo… apelar a la imaginación de tu Corazón… Encárnala como una virgen vestal… vigila el Fuego Sagrado… cuyas llamas de un nuevo  “pentecostés”… deben precipitarse sobre la Humanidad… para que jamás olvidemos la Luz del verdadero Hogar!…

Y al regresar a Él… que las espigas de la esperanza y la uva de tu convicción… sean el pan y el vino con el que alimentarte o auxiliar a tus hermanos  en el sendero!…

Pero… ¡Aaah, el sofá   de las confidencias es increíble!… ¡Que maravillas nos ha permitido contemplar!…

¡Miraaa!… ahí… en ese altar… pero… ¿No eres tú  la joven que sigue con su mirada los destellos que brotan del Fuego Photo voltaic que luce en lo alto?…  Pareciera que son los propios ángeles quienes los aproximan a ella… bueno… a ti…

¡Ahhh, que infinitos son tus mundos!… ¡que misterio ocultas!…  ¡Y que luz!…

¿Qué esa joven es tu Alma?… Pues si es así… amiga mía… diríase que  eres  la encarnación amorosa de  la diosa Hathor…

Y tu alma… ¿No es tan misteriosa como la divina Isis “revelando”  la Luz de sus misterios?…

Pero… amigo, amiga mía… ¡que sorpresa!… bajo su vestido… ¿no se adivina la grácil expresión de su feminidad y  muestra una leve prominencia en su vientre?…

Y siendo ella tú mismo…  ¿No se está gestando la promesa de revelar en ti “aquello” que fue prometido a cada uno de los hijos e hijas de la Humanidad?…

Y si Ella eres tú… ¿Será que en tus entrañas se está gestando el “hágase en mi”… la semilla de Luz?… ¿la promesa de revelación?…

¡Déjate mecer por la intuición femenina de tu Corazón!… siente cómo se deposita el Amor allí donde crece la hermosa Criatura…

Contémplate hermosa ante el Sol… siente un amor silencioso… tierno y eterno… siente que tú eres la Madre que lo siente… El amor de quien va a parir a Quien de ella nace… y de Quien todos los mundos de tu infinito espacio van a recibir la Luz de su “revelación”…

Pero escuchemos  las palabras de la Joven Madre:

“La Perfección sea en mí…

La Perfección que se halla en el nacer…

en toda inspiración…

  en la Luz que se halla más allá de la muerte…

El propósito de la Vida es revelar Su misterio…

Ante el Sol… mi Señor…

 reconozco haber bebido y servido…

 con el cáliz de mí vida la acidez del vinagre…

Más… ¡cuántas veces juré y deseé ya no servirlo más…

He sembrado y vivido mil senderos

que el tiempo se encargó de borrar…

Busqué la verdad en santuarios que se derrumbaron…

Encendí candelas… quemé inciensos en mil altares…

Me sentí atrapada  por el misterio de   Ishtar o de Isis…

 por Deméter, la materna o por Astarté, la fértil…

¡Sintiendo la divinidad de la Madre ajena a mí!…

Pero… ya siento próximos los dolores de un parto inesperado…

Ante ti… mi Señor el Sol…

Me dispongo a parir

a Quien convertirá las experiencias de mi pasado  en dulce vino

y sus aguas saciarán mi sed para siempre…

Así… siento como tan solo las madres pueden sentir

un alborozado movimiento en mis entrañas…

Y un propósito deposito al pie de este altar…

¡Que mi mirada sea mirada de madre!…

¡que se alumbre un nuevo pétalo en mi corazón

y la Luz me sea “Revelada”!…

Qué la “revelación” sea en mi

tal como el ardor de una tea se inflama del Fuego…

y, para mí,  se abra el profundo abismo del misterio…

que su cerradura se quiebre

y tan solo sea fuerte y delicada

como un manojillo de  florecillas de suave perfume…

¡Y que regocijo cuando el Niño que crece en mí…

sea consciente de Sí Mismo!…

Así… ante mi Señor el Sol…

me corono como virgen… madre… y esposa …

Y en Su Nombre afirmo…

“Yo Soy la Madre y el Hijo…

Yo soy materia…

Yo soy una diosa… en Dios…”

¡Ah, qué gran palco de la Vida es este sofá  de las confidencias!… ¡Tú… al tiempo, amigo… Niño… Cristo… Madre… Alma… no encuentro palabras y… sinceramente… ¡me rindo!… ¡¡Que grande eres!!…

¡Deja que tu Corazón sienta el gozo de la plácida maternidad… de todo cuanto tu Alma deba revelarte!…

¡Ahhh, pero mira!… un aviso de silencio… acerquémonos a la cunita… ¡shhh!…  hablemos bajito… ¿y ese niño?… ¡¡que hermoso!!…

¡Sentémonos de nuevo en el  “sofá de las confidencias” y contemplémoslo!…

Pero… ¡Santo cielo que sorpresa!… ¡sí tiene toda tu carita!… ¡Cuantos misterios encierras!… ¡y qué   paz!… Es como si el mismo Dios… ¡Bendita Madre!…  te cantara una nana velando tus primeros sueños?…

Observa al niño ¿no sientes en tus brazos el instinto acogedor de la protección maternal?…

¿Más acogedores que los pétalos de una rosa perfecta?…

¿No sientes la necesidad de… cuidadosamente… atraerlo hacia tu pecho?…

¡Ahhh, que sea un  encuentro con el propio Dios en ti  mismo!…

¿Y cómo no ser incendiado el Corazón por el Fuego de la delicadeza?…

¡Y que fragancia maternal!…

¡Que dialogo celestial entre madre e hijo!…

¡Qué misterio!… ¡ser Hijo y a la vez Madre… madre e hijo… y todo ello en el silencio y la quietud del no-tiempo!…

¡Qué calidez!… ¡qué aroma infantil invade el sagrado recinto donde el Cristo que tú  eres…  duerme y aguarda!…  ¡qué bendición!…

Pero… ¡Sssshh!… ¡hablemos bajito!…

¿No sientes el anhelo de abrir todas tus puertas a Su Luz y dejar que crezca entre juegos, risas,  alegría y pureza?…

Déjame hacerte una pregunta… ¿no fueron tus primeros balbuceos como un poema imposible de ser escrito?…

¿No son tus primeras palabras como auténticas declaraciones de Amor a la Humanidad?…

¡¡Ahhh… querido hermano del alma… bendito el momento cuando el niño Cristo que aguarda en tu Corazón abre sus ojitos!…

¿No son esos ojitos los que iluminan tu mirada cuando contemplas la Vida?

Amigos todos… observando el misterio del “hágase” desde el sofá  de las confidencias… ¿Cómo no estremecerse?…

¿Cómo podemos ignorar  que un pequeño Cristo se remueve en la  Cuna de nuestro Corazón?…

¿Acaso quien es más real… el niño o su padre…?

¿No es acaso tan solo una cuestión de tiempo que el uno sea como el otro?…

¡Sea!… ¡que el Fuego del Espíritu sea “revelado” a todos los hombres y mujeres!…

¡Construyamos un “nuevo mundo” para que el espíritu del Cristo se instale en él!…

Abramos  nuestra mente y Corazón a la “revelación”…

¡Dispóngase la Humanidad a recibirla!… y que tras tomar una decisión trascendental… ¡todos juntos reiniciemos un nuevo tramo en el Sendero de Luz!…

Son tiempos de parto… quizá de dolores… pero ¡ahhh, amigos todos…

¡¡Qué  magnifico parto de Luz!!…

Fraternalmente…

Juan

JUAN A. SÁNCHEZ DE LEÓN

www.lasendadefuego.com/

FUENTE: https://mivozestuvoz.net/2022/02/28/la-senda-de-las-estrellas-ep-7-revelacion/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

xxx