Pallas Athena, «la personalidad tiene la posibilidad de crear nuevas energías» Canalización de Lourdes Rosa.

Patricia Gambetta
Patricia Gambetta

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Mensaje Canalizado.

En Portugués el Original.

  ¡Que la Luz del Amor Universal esté con vosotros!

Vosotros sois Hijos de la Luz, sois constituidos por energías divinas, sois templos sagrados y tenéis un gran universo interno para ser desvelado.

Sin la conciencia de que sois hijos de Dios-Padre y de Dios-Madre, jamás reconoceréis que perteneces a una familia espiritual o un grupo de almas afines. El alma quiere regresar a su familia espiritual y permanecer en unidad con la misma, pues de este modo tiene la oportunidad de cumplir sus tareas y misiones con más rapidez.

La personalidad está en un gran proceso de transformación que resultará en la unidad interna, una fusión con el alma. Este proceso puede ocurrir a través de la sabiduría, del amor, de las expansiones continuas de conciencia cuando la personalidad es consciente y busca los medios correctos para sintonizarse con el alma y actuar de acuerdo con sus directrices y necesidades espirituales.

Desafortunadamente, para muchos este proceso de transformación se da a través del dolor, del sufrimiento, porque la personalidad se atiene a las dificultades ya las fantasías o ilusiones. El dolor es innecesario y en la Era Aquariana muchos adquirirán la conciencia de esto.

Aquellos que conscientemente buscan la unión con el alma y anhelan un crecimiento espiritual aprenden durante esta jornada, que en el Camino de la Luz, la terquedad, la pereza o la acción mal realizada y contraria al ritmo interno puede perjudicar al grupo de almas al que pertenece y retrasar su recorrido evolutivo.

Cuando la conciencia de que sois un alma empieza a ser algo significativo en vuestra vida todo cambia, vuestros valores reales vienen a la conciencia y un profundo cuestionamiento os conduce a una búsqueda incesante de vuestro camino real, así como de la verdad que reside dentro de vosotros y que os sintoniza con vuestras tónicas, vuestros ritmos y vuestro linaje espiritual.

Los procesos de transformación conducen a un renacimiento interno. En el momento en que la personalidad se vuelve hacia el alma, y ​​gradualmente se va uniendo con ella, asimilando los aspectos superiores de la vida, luchando por la solidez de esta unión interna y por una identidad con sus principios divinos, un nuevo nacimiento se da para la personalidad porque todo esto le da la posibilidad de comprender la naturaleza de la vida, de la evolución, y así tener la conciencia de la importancia de su función en el mundo.

A partir de ahí tiene condiciones de comprender el pasado, el presente, y de trabajar en unidad con el alma para un futuro coherente con sus objetivos en la presente encarnación.

Entonces, la personalidad busca ver la vida con los ojos del alma y busca comprender el significado de sus experiencias internas y externas para que todo el aprendizaje sirva a los propósitos evolutivos del alma.

Este trabajo interno proporciona nuevos descubrimientos que pueden fortalecer la unidad entre la personalidad y el alma, expandir los sentimientos y la conciencia.

Todo esto cambia la visión de un ser humano en relación a su familia, sus amigos, su trabajo, y también en relación a sus actitudes con los demás porque empieza a comprender que, en realidad, se relaciona con otras almas.

La personalidad es muy influenciada por el medio donde vive y por los valores sociales, culturales, políticos y religiosos, por lo tanto, actúa de acuerdo con los modelos y patrones del medio y tiene una expectativa de aprobación en todos los ámbitos.

Cuando sus expectativas no son atendidas, se siente menospreciada, sacrificada, crucificada, víctima, perjudicial, y entonces tiende para el estancamiento y mueve energías que generan confusión, desesperanza, o rabia, dolor y frustración.

Pero cuando la personalidad se vuelve hacia el alma comprende que hay energías superiores dinamizando la vida, mucho más allá de los sentidos físicos, y que es posible evolucionar y alcanzar otros objetivos fundamentados en los principios divinos de la vida.

La personalidad comprende que tiene razones para conquistar una unidad con el alma y que puede ser un vehículo o un canal de expresión de sus energías superiores y divinas.

En unidad con el alma, la personalidad tiene la posibilidad de crear nuevas energías para sumergirse en la Fuerza de la Luz, en la Fuerza del Amor.

Hoy, los procesos de transformación se están ampliando y para muchos representan grandes cambios.  Se trata de un nuevo posicionamiento interno en el que la personalidad aprende a través de las experiencias internas día tras día y su visión de la vida cambia.

Entonces, por el reconocimiento de sus acciones y engaños pasados ​​puede vivir una gran tristeza por darse cuenta de que, aunque estaba consciente, no tenía condiciones internas para actuar de otra forma.

Esta gran tristeza surge por el reconocimiento de que el alma es una aliada de la personalidad y que la verdadera alegría, así como el verdadero amor, la paz, el equilibrio y la evolución son resultados de la unidad interna con el alma.

La personalidad puede pasar por un proceso de duelo al percibir que necesita renunciar a sus ilusiones y fantasías infantiles, que constituyen defensas, resistencias contra la entrega al alma.

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La personalidad cree que va a ser aniquilada por el alma o piensa que va a morir al entregarse al alma. Pero, en realidad, la personalidad es una creación divina, y al fusionarse con el alma se libera de los grilletes que bloquean la expansión de la mente y la expresión de los sentimientos más puros y de las emociones superiores.

Así, es transformada en un instrumento del amor, de la paz y de la luz que residen en el alma, lo que representa una continua liberación de las energías densas y del estancamiento. La personalidad puede sufrir al tener que abandonar sus maniobras infantiles, pues éstas le dan la ilusión de que todo está bajo su control y que esto es felicidad.

En su movimiento hacia el alma, la personalidad se concientiza poco a poco de que la felicidad es el resultado de una acción amorosa libertaria y fraterna. Sin embargo, teme desvincularse del pasado para asumir nuevas actitudes en favor de la verdadera felicidad.

Los nuevos horizontes que el alma le da representan el mundo nuevo, pero desconocido, mientras que el viejo mundo representa lo que ya es conocido y aparentemente seguro.

En el transcurso del desarrollo espiritual la personalidad aprende a despedirse del mundo viejo y a permitir que las energías superiores transformen al viejo en nuevo.

Es importante para la personalidad tener la conciencia de que está creciendo evolucionando, pues de este modo tiene la oportunidad de reconocer sus potencialidades y sus recursos internos para mejor administrar los cambios necesarios para una unidad sólida con el alma.

Así como un niño puede llorar al darse cuenta de que está creciendo también la personalidad puede tener dificultades para asimilar los cambios necesarios a su maduración emocional y mental. Cada etapa del desarrollo espiritual conduce a una oportunidad mayor de evolucionar y de conquistar otros niveles superiores de conciencia.

La personalidad también puede llorar de alegría por, finalmente, estar en comunión con el alma y con los Maestros de Luz y poder asumir nuevas responsabilidades, nuevas acciones, ya través de ellas abrazar almas hermanas y compañeras para un trabajo conjunto.

La acción grupal depende de la madurez de las personalidades; cada integrante de un grupo vive ese proceso de maduración de modo singular porque cada alma tiene su historia y cada personalidad también.

 La humanidad está en el momento en que todos los grupos de almas afines necesitan iniciar su acción.

En el Camino de la Luz todos están viviendo un proceso de maduración interno para abrir los ojos de la conciencia inferior hacia la conciencia superior, para que el foco esté en el alma y en sus necesidades.

El alma quiere unión, paz, amor, justicia, igualdad, libertad y fraternidad, pero para ello necesita estar en unidad con la personalidad, a través de la cual puede fortalecerse en la unidad grupal con todas las almas afines y con todos los grupos afines.

El alma solamente puede realizar acciones cuando está en unidad con la personalidad, y ésta evoluciona de hecho solamente cuando vive de esta unidad interna con el alma. La personalidad aprende con su pasado, con sus fallas, con sus engaños, y utiliza todo aprendizaje a favor de la evolución individual y grupal.

En el Camino de la Luz toda experiencia puede conducir a un buen aprendizaje y fortalecer la unidad interna entre el alma y la personalidad.

Los errores pueden traer sufrimiento a la personalidad, pero también pueden provocar cambios internos que favorecen una renovación de la mente y la conciencia. Las transformaciones internas liberan tanto el alma como la personalidad porque, en cada etapa, expanden la conciencia, la mente y los sentimientos.

Un alma no puede construir algo sola porque es como una gota del gran océano, por eso vive en la Unidad de la Luz.

El verdadero desarrollo espiritual hace que la personalidad se transforme gradualmente en un vehículo del alma, y ​​en cada etapa de este proceso el equilibrio interno propicia una unidad mayor y más consciente.

La personalidad se va transformando, aprendiendo más y valorizando la oportunidad de trabajar con el alma y con varios seres de Luz de otros planos dimensionales para la expansión de la Unidad Divina en la humanidad.

Esto representa una conquista espiritual construida paso a paso de forma consciente y que conduce a la personalidad a una gran madurez en varios niveles y por lo tanto a un progreso individual consolidado por las energías amorosas y creadoras que residen en el alma.

La transformación de la personalidad es continua porque el campo de la experiencia en el mundo físico es muy amplio y también porque el alma y la personalidad continúan evolucionando.

Hasta en el último minuto de la existencia tanto el alma como la personalidad poseen la oportunidad de aprender, evolucionar y transformarse.

De este modo, la personalidad siempre tendrá mucho que aprender y también el alma porque el Camino de la Luz es infinito.

Es peligroso cuando la personalidad alimenta la vanidad y se considera muy evolucionada o portadora de gran conocimiento o de gran sabiduría porque, en este caso, el alma es atraída hacia fuera de la unidad grupal. Cuando esto sucede el alma tarda mucho tiempo o varias encarnaciones para volver a la Unidad de la Luz.

La verdadera sabiduría reside en el alma y es con esta que debéis evaluar vuestras acciones cada día, cada hora y momento.

No puedes dar por concluido vuestro aprendizaje en esta vida porque la obra divina es inacabable porque es infinita.

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Cada experiencia interna o externa provoca otras experiencias, así como las acciones interiores, resultantes de la unidad entre el alma y la personalidad, movilizan otras más sutiles y más trascendentes.

Este momento de la evolución planetaria es muy importante para todas las almas encarnadas, ya que hay una convergencia de muchas fuerzas cósmicas que están dinamizando los nuevos ciclos evolutivos del planeta e impulsando las almas.

Entonces, para vuestras almas este momento es como una gran carrera en la que participan para conquistar la oportunidad de regresar a la Unidad Mayor, o sea, regresar a sus familias espirituales y poder atender a las necesidades grupales planetarias, solares y cósmicas a través de sus tareas y misiones en la presente encarnación.

Es valiosa su acción espiritual en esta etapa evolutiva.

Sois hijos de la Luz y las energías Crísticas Cósmicas se están moviendo en vuestra alma para encaminarnos a una nueva experiencia en la Unidad Crística. Por consiguiente, vuestra encarnación es una prueba de amor, pero vosotros tenéis que descubrir el por qué de esto. Al encontrar las respuestas comprenderéis lo que representa hoy en el mundo la Acción Crística.

Vuestra existencia es una prueba de amor de vuestra alma, de vuestro espíritu y de las almas que están con vosotros en el camino de la luz.

El alma lo sabe y la personalidad aún no sabe, pero gradualmente está caminando para tener la conciencia de esto también. Vuestra existencia tiene un nuevo significado, y de la misma manera vuestra acción en beneficio de otras almas, ya sea que formen parte de vuestra familia humana o no.

Hoy, todos están delante de los mismos portales espirituales y poseen las mismas posibilidades; corresponde a cada uno el trabajo interno de transformar la personalidad en un vehículo de manifestación de las energías creadoras que se encuentran en el alma.

Sólo un trabajo interno orientado hacia una unidad consciente con el alma puede conducir a esos portales espirituales que os llevar a una expansión de los sentimientos, de la mente y de la conciencia.

Podéis pasar por pruebas, momentos de dudas e incluso de incredulidad, durante los cuales debéis luchar como guerreros a fin de que los valores y principios que residen en el alma puedan guiar vuestras acciones y vuestros pasos en el Camino de la Luz.

Debéis reflexionar sobre todo esto pues, de lo contrario, cualquier historia bien contada podrá engañarte e impedir que tengáis vuestra experiencia interna de unidad con el alma. Y aunque sean difíciles vuestras condiciones individuales, será de gran importancia luchar por el derecho de crecer y evolucionar a través de una alianza de vuestra personalidad con vuestra alma. Las pruebas son temporales y en ellas el alma reconoce las necesidades de la personalidad y actúa para fortalecerla.

Todos los procesos internos de transformación son fundamentales para una cohesión entre el alma y la personalidad.

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Cada proceso tiene sus peculiaridades, debe ser valorado y no desperdiciado ya que, gradualmente, sublima, transmuta y purifica la personalidad, creando oportunidades para que el alma se mueva también para solidificar la unidad interna con la personalidad.

Los resultados revelan un nuevo ser humano naciendo o renaciendo de las cenizas, tal como la simbología del Fénix: renaciendo de las dificultades, de los tropiezos, de las limitaciones, pero naciendo para una nueva vida, una nueva conciencia, una nueva expansión de la Luz en los santuarios internos del, corazón y de la mente para ser, definitivamente, discípulos conscientes, servidores de la Gran Obra Divina.

Que vuestras experiencias internas y vuestras acciones os conduzcan a una sólida unidad interna para reunirlos en la unidad amorosa de vuestra verdadera familia espiritual, y junto a vuestro Padre y Madre Creadores.

¡Que la Luz del Amor Universal permanezca con vosotros!

Canal Espiritual: Lourdes Rosa

TRADUCCIÓN PORTUGUÉS-ESPAÑOL: Patricia Gambetta, redactora en la gran familia de hermandadblanca.org

FUENTE:  “Jornal de Ciéncias Esotéricas”.  A Sabedoría Universal da Síntese. Henrique Rosa y Lourdes Rosa.

 

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