Cómo combatir la diabetes con una vida sana

Maite Ayala
Maite Ayala

¿Es posible que podamos, hoy en día, en plena época de alimentos transgénicos, cumplir el consejo sabio de Hipócrates: “que la medicina sea tu alimento y que tu alimento sea tu medicina”? Nuestra opinión es que sí se puede. A través de la alimentación es posible combatir la diabetes eficientemente.

En el mundo (cada vez más globalizado) las enfermedades agobian a la gente. No sólo son físicas, sino mentales, emocionales y de todo tipo. El estrés es una de las principales causas de enfermedad en todo el mundo, y las personas no reconocen los síntomas, o los naturalizan, y hacen algo al respecto cuando ya es demasiado tarde.

Es decir, cuando ya el cuerpo se ha enfermado como respuesta a todos los estímulos negativos a los que lo hemos expuesto. Sin duda, la ansiedad, la irritabilidad, los trastornos gástricos, el insomnio, ya deberían alertarnos para buscar ayuda. Que la hay, siempre la hay cuando decidimos pedirla.

Pero no sólo la parte emocional afecta, también lo que comemos, lo que le ponemos encima al cuerpo, todo contribuye a que seamos sanos o estemos enfermos. Varias enfermedades crónicas aparecen gracias a malos hábitos de vida; hoy nos centraremos en las formas de combatir la diabetes desde una perspectiva holística.

Qué es la diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no puede fabricar suficiente insulina o cuando la que produce no hace su trabajo, es decir, cuando las células no responden de forma adecuada al estímulo de esa insulina.

En consecuencia, la glucosa se acumula en la sangre y comienzan a suceder cosas en el organismo. Hay varios tipos de diabetes, pero las más comunes son la de tipo I y la de tipo II.

Tipo I

Generalmente se diagnostica antes de los 35 años, los niños y jóvenes suelen ser uno de sus principales focos. Se les llama insulinodependientes, porque su páncreas no produce suficiente insulina y deben administrársela de forma externa.

A pesar del rango de edad, este tipo de diabetes puede aparecer de forma brusca y después de los 35 años, aunque no es lo usual.

Tipo II

Se suele diagnosticar a partir de los 40 años, y es producida por varios factores, entre ellos, la ingesta indiscriminada de grasas animales, el sedentarismo y hábitos poco sanos. Las células del cuerpo no responden a la calidad de la insulina que se produce.

En la medicina tradicional se utilizan fármacos que, si bien cumplen su función, a la larga causan estragos en el organismo, muchas veces irrecuperables. Aunque nuestro consejo nunca va en detrimento de la medicina, es bueno informarse sobre los tratamientos menos invasivos para tratar las enfermedades, aquellos que para sanarnos no nos maten.

Cambios necesarios

Cuando a una persona se le diagnostica diabetes, y ésta se ha producido por sus malos hábitos, la enfermedad puede remitir si la persona se compromete de veras a cambiar su modelo de vida, sus costumbres, su alimentación e incluso hasta sus pensamientos.

Es verdad que la sola noticia de que se tiene una enfermedad “incurable”, progresiva, puede generar depresión, y la sensación de que la vida se acorta o que algunas cosas ya no valen la pena. Esto, sin duda, hay que tenerlo en cuenta para lograr nuestro objetivo: curarnos.

Pues quiero decirte que nada es definitivo si uno así lo cree. Cambios consistentes que se hagan en la alimentación, con respecto a la actividad física, al manejo adecuado e inteligente del estrés y, lo más importante, cambios en los paradigmas mentales de cómo enfrentamos la enfermedad y los problemas pueden incidir de maneras sorprendentes en el desarrollo de nuestra sanación.

Teniendo en cuenta que la diabetes aumenta el riesgo de insuficiencia renal, de problemas cardiovasculares como la hipertensión, y ceguera, es recomendable seguir las pautas que te indique tu médico y optar por hábitos sanos tanto en lo que comes como en lo que haces.

Combatir la diabetes, qué cosas hacer

Alimentación

Una guía nutricional es recomendable para conocer qué alimentos tienen menos carbohidratos simples o azúcares y cuáles no debes comer bajo ninguna circunstancia. ¿Por qué menos carbohidratos simples? Porque éstos, una vez ingeridos, se transforman rápidamente en glucosa dentro del organismo, no hacen trabajar al metabolismo y además terminan convirtiéndose en grasas que se alojan en los vasos sanguíneos.

Una persona que no tiene diabetes puede enfrentar mejor esta situación, aunque no debe abusar de ella. Los carbohidratos son lo que nos dan energía, esa glucosa que viaja a través de la sangre va dándole a todas las células la energía necesaria para enfrentar un nuevo día. Una vez que llega a la sangre, el páncreas libera insulina para regular la cantidad de glucosa, abre las células para que éstas tomen lo que necesitan, y el resto se desecha.

Pero cuando la insulina no funciona la glucosa no entra en la célula y se queda en la sangre, circulando todo el tiempo, y provocando lo que se conoce como hiperglicemia, o índices elevados de azúcar en sangre.

Lo que menos quieres es que lo que comes se transforme rápido en glucosa y luego en grasa. Por tanto, para combatir la diabetes, controlarla y hasta eliminarla, la alimentación es básica. También la cantidad y la frecuencia de las comidas es relevante. Es preferible que comas 5 o 6 veces durante el día en pequeñas raciones, que tres veces abundantes.

Los cereales, las féculas, tubérculos y legumbres son ricos en carbohidratos complejos, por lo tanto mejor comer los que sean integrales para que la glucosa aparezca lentamente. Un ejemplo: el arroz o las pastas es mejor no consumirlos, a menos que sean arroz o harinas integrales.

En otras palabras, los carbohidratos se clasifican en simples y complejos; los simples son los que se descomponen rápidamente en el organismo y son los que se deben evitar. En este grupo se encuentran los dulces procesados y refinados –como la bollería, las gaseosas y el azúcar blanca común–. Es decir, tienen un alto índice glucémico.

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El azúcar blanca es lo menos recomendable para combatir la diabetes. Imagen de rewind en Pixabay

Los carbohidratos complejos son los provenientes de almidones, contienen altos índices de fibra y el cuerpo tarda más en digerirlos, por lo que la glucosa se demora en aparecer. Éstos son los indicados para consumir porque tienen un bajo índice glucémico.

Se encuentran en algunas frutas, cereales integrales, verduras, arroz integral. Estos carbohidratos son necesarios porque además tienen un elevado contenido de fibra y aportan nutrientes.

Frutas que se pueden comer para combatir la diabetes

A pesar de que casi todas las frutas contienen niveles altos de fructosa (el azúcar natural de las frutas), hay algunas muy recomendables para combatir la diabetes. Porque además tienen vitaminas, minerales, fitonutrientes y antioxidantes que serán de mucha ayuda.

Debes buscar las que tengan un índice glucémico bajo y que además te ayuden a regular la cantidad de glucosa que se libera en la sangre. Es posible con una correcta alimentación.

Las frutas más recomendadas son las cítricas como las naranjas, mandarinas y toronjas pues tienen un enorme aporte de vitamina C (antioxidante para las células) y también porque tienden a bajar la presión arterial (en el caso de las toronjas).

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Frutas ideales para combatir la diabetes. Imagen de silviarita en Pixabay

Son saludables las fresas, cerezas, manzanas, peras, kiwis, arándanos azules, ciruelas negras. Consulta a un nutricionista para saber en qué cantidad puedes comer estas frutas. Es preferible que las comas enteras y no que las vuelvas jugo.

Actividad física

Cuando aparece la diabetes se comprometen otros sistemas en el cuerpo, como el cardiovascular, porque la glucosa acumulada en la sangre daña células, tejidos y vasos sanguíneos, multiplicando los riesgos de sufrir hipertensión, un ACV, infartos o volverse cardiópatas.

Además, la diabetes afecta otros órganos como los riñones, los ojos, el sistema nervioso periférico y el sistema nervioso autonómico, con graves riesgos de una irrigación sanguínea deficiente que no llega a los miembros inferiores, y que puede terminar en amputaciones de pies y piernas.

Por eso mismo, cualquier herida es relevante; los diabéticos no cicatrizan bien y hay riesgos de infecciones que pueden terminar en necrosis, es decir, el tejido de la piel se muere y hay que retirarlo. No es afán de alarmistas, es que la diabetes es una condición que se debe vigilar constantemente.

La buena noticia es que el ejercicio y la actividad física son un excelente remedio natural para combatir la diabetes. Cuando se hace ejercicio el cuerpo quema la glucosa más fácilmente.

¿Qué ejercicios son más recomendables, aunque todos son buenos? Pues aquellos que tienen más incidencia en el sistema cardiovascular: caminar, trotar, correr, montar bicicleta (preferiblemente no en gimnasios, aunque también sirve), nadar.

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Combinar la actividad física con una alimentación correcta y balanceada es la mejor forma de combatir la diabetes de forma natural. Imagen de F. Muhammad en Pixabay

Con la actividad física y una correcta alimentación es completamente factible vivir sin ningún riesgo.

Meditación

Obviamente, empezar a meditar es una de las principales medidas a tomar con el fin de aprender a manejar los altos niveles de estrés. La hipertensión es uno de los peores enemigos que hay y por eso la llaman “el asesino silencioso”.

Quienes padecen de diabetes tienen un factor de riesgo muy alto de sufrir de hipertensión. Una de las formas de mantenerla en niveles normales es controlar el estrés.

En otros artículos hemos hablado de los inmensos beneficios físicos que nos brinda esta práctica, y aquí los reiteramos. Meditar mejora el funcionamiento cerebral y cardiovascular. También ayuda a enfrentar las complicaciones cotidianas permitiéndonos darles su verdadero valor: preocuparnos en exceso por cosas tontas o pequeñas no nos beneficia.

Ayuda a mantener el buen humor, indispensable para vivir bien (es más importante de lo que se suele creer); al poner las cosas en perspectiva, también nos ayuda a enfocarnos en lo esencial y trabajar en ello. La angustia, por otro lado, ya no hará presa fácil de nosotros.

Come y toma alimentos que regulen la glucosa como el té verde, el ajo, la canela, el fenogreco. Evita los que te hacen daño, como el alcohol en todas sus presentaciones, los dulces industriales, las gaseosas. Y consulta a un buen médico que te proporcione el tratamiento natural más adecuado.

Todo esto contribuye a que nuestro corazón y nuestro sistema circulatorio estén en las mejores condiciones. Una vida sana está al alcance de todos. Elegirla es nuestra decisión y nuestra responsabilidad.

 

Autora: Maite Ayala, redactora en hermandadblanca.org

Fuentes: https://www.hormone.org/pacientes-y-cuidadores/diabetes-presion-alta-y-proteccion-de-los-rinones, https://tn.com.ar/salud/lo-ultimo/las-10-frutas-ideales-para-diabeticos_848278

1 comentario

  1. Gran artículo, te felicito. Los tips de alimentación, actividad física y meditación que mencionas son la base para prevenir lo más posible esta enfermedad.
    Es bueno encontrar información de calidad para estar atentos a un problema que nos puede llegar en el momento que menos esperamos.

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