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Los Elementos en la Antiguedad, Noviembre d.c.

4 Elementos

La palabra elemento se refiere al estado de la materia (s贸lido/tierra, l铆quido/agua, gas/aire, plasma/fuego) o a las fases de la materia.Los cuatro elementos cl谩sicos griegos son: tierra, agua, fuego y aire.

Los hind煤es y los japoneses a帽aden un quinto elemento invisible, el 茅ter.

Los chinos ten铆an: tierra, agua, fuego, metal y madera, entendidos como diferentes tipos de energ铆a en un estado de constante interacci贸n y flujo entre unos y otros, a diferencia de la noci贸n occidental que se refiere a los diferentes tipos de materiales.

Los elementos cl谩sicos (fuego, tierra, aire y agua) representan en la filosof铆a, ciencia y medicina griega la comprensi贸n del cosmos donde todo lo existente convive.

  • El fuego es a la vez caliente y seco.
  • La tierra es a la vez fr铆a y seca.
  • El aire es a la vez caliente y h煤medo.
  • El agua es a la vez fr铆a y h煤meda.

Fueron usados por Hip贸crates cuando describ铆a el cuerpo humano con asociaci贸n a los cuatro humores:

  • la bilis amarilla (fuego),
  • la bilis negra o melancol铆a (tierra),
  • la sangre (aire)
  • la flema o pituita (agua).

Algunas creencias inclu铆an un quinto elemento, el “茅ter” o “quintaesencia.”

Los pitag贸ricos a帽adieron la idea como el quinto elemento, e incluso utilizaban las letras iniciales de estos cinco elementos para nombrar los 谩ngulos de su pentagrama.

Arist贸teles a帽adi贸 el quinto elemento como la quintaescencia, razonando que la tierra, el fuego, el aire, y el agua eran terrenales y corruptibles, y ya que no hab铆a ocurrido nada as铆 en terrenos celestiales, las estrellas no pod铆an estar hechas de ninguno de estos elementos, sino de uno diferente, incambiable; una substancia celestial. La palabra 茅ter fue revivida en el siglo XIX por f铆sicos como un t茅rmino para el medio invisible que llenaba el universo, el 茅ter luminoso.

Algunos ocultistas asociaban los estados de la materia con elementos cl谩sicos: s贸lido (Tierra), l铆quido (Agua), gaseoso (Aire), o plasma (Fuego).

Los cuatro humores son: col茅rico, melanc贸lico, sangu铆neo y flem谩tico

La teor铆a de los cuatro humores o humorismo, que mantiene que el cuerpo humano est谩 lleno de cuatro sustancias b谩sicas, llamadas humores (l铆quidos), cuyo equilibrio indica el estado de salud de la persona. As铆, todas las enfermedades y discapacidades resultar铆an de un exceso o un d茅ficit de alguno de estos cuatro humores. Se consideraba que cada uno de los cuatro humores aumentaba o disminu铆a en funci贸n de la dieta y la actividad de cada individuo. Cuando un paciente sufr铆a de super谩vit o desequilibrio de l铆quidos, entonces su personalidad y su salud se ve铆an afectadas.

Resumen en una tabla de la teor铆a

Humor

Estaci贸n

Elemento

脫rgano

Caracter铆sticas

Adjetivaci贸n antigua

Adjetivaci贸n moderna

Caracter铆sticas antiguas

sangre

primavera

aire

h铆gado

templado y h煤medo

sangu铆neo

artesano

valiente, esperanzado, amoroso

bilis

verano

fuego

ves铆cula biliar

caliente y seco

col茅rico

idealista

f谩cil de enojar, mal temperamento

bilis negra

oto帽o

tierra

bazo

fr铆o y seco

melanc贸lico

guardi谩n

abatido, so帽oliento, depresivo

flema

invierno

agua

cerebro/pulm贸n

fr铆o y h煤medo

flem谩tico

racional

calmado, indiferente

Elementos antiguos en China

En el tao铆smo hay un sistema que incluye:

  • metal
  • madera

鈥 pero excluye al aire. Los cinco planetas mayores est谩n asociados con el nombre de los elementos:

  • Venus es metal.
  • J煤piter es madera.
  • Mercurio es agua.
  • Marte es fuego.
  • Saturno es tierra.

Adicionalmente, la Luna representa el yin y el Sol representa el yang.

Elementos antiguos en el hinduismo

Los pancha maja bhuta (鈥榗inco grandes elementos鈥), del hinduismo son

  1. prithvi o bhumi (tierra)
  2. ap o jala (agua)
  3. agn铆 o tejas (fuego)
  4. vaiu o pavan (aire o viento)
  5. akasha (茅ter)

Elementos antiguos en el budismo temprano

En la literatura pali, los maja bhuta (grandes elementos) o chatu dhatu (cuatro elementos) son:

  • Agua, tierra, fuego y aire.

Elementos antiguos en Jap贸n

Usan un grupo llamado el ?? (go dai, literalmente 鈥榣os cinco grandes鈥). Estos cinco son:

  • Tierra, agua, fuego, viento, vac铆o.

Los cuatro elementos en la Astrolog铆a

Los cuatro elementos de la astrolog铆a cl谩sica occidental representan cuatro formas en las que la energ铆a se manifiesta, cuatro expresiones del todo, desde su forma m谩s densa y pesada a la m谩s inmaterial. Hay otras formas de energ铆a, puesto que en el universo todo es energ铆a, pero estas cuatro bastan para describir todo el amplio espectro de las manifestaciones f铆sicas y ps铆quicas de los organismos: la Tierra, el Agua, el Aire y el Fuego.

Estos cuatro elementos se distribuyen en el zod铆aco a raz贸n de tres veces cada uno en forma alternada.

Los cuatro elementos simbolizan diferentes maneras de percibir el mundo y a s铆 mismo.

Elemento Fuego

Es la energ铆a menos condensada de las cuatro, la m谩s inmaterial y la m谩s veloz. El fuego es acci贸n, pero no una acci贸n producto de una convicci贸n, de un sentimiento o de una reflexi贸n, sino m谩s bien de lo que podr铆amos llamar una voluntad instant谩nea, y es por eso que se le considera un elemento de intuici贸n. Ella es m谩s r谩pida que el pensamiento, la sensaci贸n y el sentimiento, y no se detiene en obst谩culos, consideraciones o temores. El objetivo inmediato es lo 煤nico que existe para el sujeto.

El color del elemento fuego es el rojo anaranjado, y el temperamento asociado, el col茅rico, lo que nos habla de reacciones explosivas, repentinas y fugaces que no dejan huella y se auto-consumen. El fuego es el elemento m谩s polarizadamente yang, masculino, fecundador.

El fuego es voluntad, la que puede ser dispersada en simples deseos o pasiones, o en verdadera voluntad regida por la escala de valores individual. En el primer caso, se trata de voliciones ef铆meras de b煤squeda de satisfacciones materiales o ps铆quicas. En el segundo caso, se est谩 orientado hacia el futuro, hacia la realizaci贸n espiritual, ajena a las tentaciones fr铆volas de la vida material. Podr铆amos decir que los deseos son la ca铆da de la voluntad en lo temporal, pasajero, perecible, y que la voluntad real es intemporal, orientada hacia lo eterno.

Mucho se habla del fuego como elemento consumidor, abrasador, pero no debemos olvidar que nada se consume en el sentido de extinci贸n, sino que s贸lo se transforma. El fuego se erige como el catalizador de las m谩s r谩pidas transformaciones de energ铆a. Antes de existir una idea, ya est谩 el hecho, para bien o para mal. Teniendo presente las caracter铆sticas del ilimitado elemento s铆mbolo, podemos deducir f谩cilmente que la persona con un signo de fuego es, en primer lugar, un optimista, tanto en la apreciaci贸n de sus propias fuerzas como en la valoraci贸n de sus posibilidades para lograr sus metas, sobre las cuales presume por anticipado el 茅xito. Su actuar es imperativo, 茅l “tiene que hacerlo” seg煤n sus veloces dictados internos, proceso en el cual exige de los dem谩s la misma rapidez y eficiencia que 茅l aporta. Se le encuentra a menudo en el papel de l铆der, al que accede naturalmente gracias a su poder conquistador, a su gran energ铆a y capacidad de lucha, a su seguridad en s铆 mismo, a su entusiasmo, a su esp铆ritu de superaci贸n, su empuje y su creatividad incesante para conseguir las metas que se propone.

El hombre de fuego es el portador de la bandera de un ideal, y generalmente encuentra quienes lo secunden para hacerlo realidad. Una vez lograda esa meta, de inmediato la reemplaza por otro objetivo, en un infatigable proceso de autoafirmaci贸n de la propia voluntad, en el que son secundarios los logros obtenidos. Este hombre no tiene tiempo para mirar hacia atr谩s, es insaciable en todo el sentido de la palabra, con el impulso siempre dispuesto a lo que viene despu茅s. Esta es una de las razones por la que no es depresivo, porque nunca se detiene a lamentar el pasado.

Agreguemos que carece de consideraci贸n hacia los dem谩s, quienes tienen que soportar sus exigencias y sus impulsos arrolladores que arrasan con todo lo que est谩 por delante. Es muy poco diplom谩tico y no desperdicia su tiempo en dar explicaciones ni excusas. No se detiene en los aspectos l贸gicos o formales de las cosas, ni se entrega a inquietudes psicol贸gicas prolongadas. 0 llega instant谩neamente a la m茅dula del asunto, o pierde el inter茅s. Nada cr贸nico ni restringido le atrae, sino lo nuevo, lo no inspeccionado, lo no descubierto, lo ilimitado. El m谩ximo ideal del hombre de fuego es la conquista de su propia libertad de acuerdo a sus propios valores, y la mayor cat谩strofe que pudiera ocurrirle es el derrumbe de sus ideales. Sus prototipos son el predicador, el h茅roe, el profeta, de uno en uno, y a煤n los tres a la vez.

Entre las virtudes del hombre de fuego est谩n la inspiraci贸n, la perspicacia, la productividad, la eficiencia -“Ia mayor eficiencia con el menor esfuerzo y en el menor tiempo posible”, es su lema – el valor, rayando en la temeridad, la espontaneidad, la independencia, la automotivaci贸n con lealtad a su ideal, la honestidad, la calidez, la vitalidad, la carencia de prejuicios. Sus aspectos negativos provienen de sus mismas virtudes: agresivo, insensible a las necesidades de los dem谩s, exigente, egoc茅ntrico, impaciente, fantasioso, arrogante, impertinente, extravagante, impositivo, tirano, cruel.

La expresi贸n de estas caracter铆sticas depender谩聽de cu谩nto se haya alzado el individuo en la escala evolutiva. En un nivel inferior, todo el vigor e impulsividad del fuego estar谩n orientados hacia objetivos materiales e inmediatos con mayor probabilidad de enfatizar s贸lo los deseos. En un nivel superior, la fuerza transformadora de este elemento estar谩 dirigida hacia ideales elevados, ya sea consciente o inconscientemente. Dijimos al principio que los signos de cada elemento representaban una progresiva depuraci贸n de sus caracter铆sticas. As铆 el primero de ellos – Aries – simboliza los aspectos m谩s primitivos, enfatizando la conciencia de su propia existencia, el reci茅n nacido del Zod铆aco: “Yo soy”. El segundo – Leo – representa al adolescente, que ya tiene autoconciencia, y cuyo lema es: “Yo hago”. El tercero – Sagitario – regido por el sabio J煤piter, representa el conocimiento, y su expresi贸n es: “Yo veo”. Desde luego, esta clasificaci贸n es s贸lo simb贸lica, puesto que en cada uno de los tres signos hay individuos de todos los niveles evolutivos.

F铆sica

Se llama fuego a la reacci贸n qu铆mica de oxidaci贸n violenta de una materia combustible, con desprendimiento de llamas, calor, vapor de agua y di贸xido de carbono. Es un proceso exot茅rmico. Desde este punto de vista, el fuego es la manifestaci贸n visual de la combusti贸n.

Se se帽ala tambi茅n como una reacci贸n qu铆mica de oxidaci贸n r谩pida que es producida por la evoluci贸n de la energ铆a en forma de luz y calor.

Cuando el fuego era nuevo

Para que exista el fuego debe existir el ox铆geno y este elemento no siempre ha estado presente en nuestra atm贸sfera, por lo que el fuego es posterior a la Tierra. Contrario a lo que parece obvio, el Sol no tiene fuego, sino plasma incandescente.

El fuego es entonces posterior a la presencia de ox铆geno en la atm贸sfera terrestre y 茅ste a su vez es debido a la proliferaci贸n de vegetales fotosint茅ticos que mediante esta funci贸n llenaron la atm贸sfera de ox铆geno.


Elemento Tierra

La tierra es la m谩s聽densa de las formas de energ铆a de los elementos, la m谩s tangible y medible; as铆 mismo es el m谩s lento de ellos, lentitud que compensa con perseverancia y tes贸n. La tierra es un elemento de percepci贸n; su aproximaci贸n al mundo se realiza mediante los sentidos: palpando, oliendo, pesando, mirando, midiendo, escuchando, de ah铆 su escasa velocidad. En los elementos terrestres, representa lo mineral; en la conciencia del hombre, lo corporal. Su color es el verde y su temperamento asociado es el melanc贸lico. La tierra es yin, pasiva, fr铆a y seca. Representa a los trabajadores, a los que ejecutan las cosas, a los realistas, los concretos, cl谩sicos y pr谩cticos.

El mundo del hombre de tierra est谩 aqu铆 y ahora, en la realidad palpable, a la que accede mediante el intelecto pr谩ctico, el “hacer” a trav茅s de la materia y la forma. Su especialidad es dejar rastros en los objetos. Su principal 贸rgano de acci贸n es la mano, con la que realiza sus objetivos en este mundo; porque su mundo es f铆sico e inmediato. Es el elemento constructor, como as铆 mismo el preservador de lo construido. La tradici贸n y la norma gu铆an su conducta mientras ahonda progresivamente en el mundo terrestre y vence en forma persistente las resistencias que le opone la materia, lo que hace con toda su energ铆a y voluntad. Encuentra su complacencia en la tarea terminada y en el goce de la labor cumplida. Su vida est谩 conducida en un ritmo prefijado, con un asidero estable en algo ya recorrido y conocido: el pasado, la familia, la patria, la costumbre, la historia. No se dejar谩 encandilar f谩cilmente por ilusiones, expectativas o sue帽os irrealizables. Necesita tocar para creer, como Tom谩s el Ap贸stol.

Mientras el hombre de fuego siembra por el placer de hacerlo, y se marcha apresurado sin darse tiempo para esperar la cosecha, el hombre de tierra lo hace por la sola finalidad de cosechar. No se dispersa en nada que no vaya a producir un fruto. Si esto se vislumbra en el horizonte, es capaz de una cantidad de trabajo, esfuerzo y perseverancia inigualables, y nada lograr谩 distraerlo de su tarea. El hombre de tierra es tambi茅n, por definici贸n, el preservador de la especie. Su m谩xima aspiraci贸n es el rendimiento, ya sea en el plano de las posesiones materiales, de su posici贸n en la sociedad en que vive, o en la acumulaci贸n de conocimientos que puedan ser aplicables a la productividad.

Entre las virtudes asociadas a este elemento encontramos la laboriosidad, la perseverancia, la tenacidad, la consideraci贸n, la tolerancia, la objetividad, la confiabilidad, la solidez, la paciencia, la cautela, la sobriedad, la conciliaci贸n. Lo que podr铆amos llamar sus defectos son el exceso de sus virtudes: la tozudez, la falta de imaginaci贸n o de automotivaci贸n, la escasa capacidad de abstracci贸n, el exceso de convencionalismo o formalidad, la rigidez, la restricci贸n en el razonamiento y la actuaci贸n, la excesiva preocupaci贸n por las apariencias, la pasividad. En general, los signos de tierra son muy dependientes de su cuerpo, tanto en cuanto a su salud como a su placer. Son los m谩s sensoriales del zod铆aco y, por lo tanto, los m谩s apegados a la percepci贸n directa de su bienestar corporal, lo que puede redundar en un fuerte apego a la gastronom铆a, el sexo, la vestimenta, los perfumes.

Respecto a su ubicaci贸n en el zod铆aco, el primer signo de tierra – Tauro – es el que m谩s se permite la sensualidad, en orden decreciente hasta llegar a Capricornio. En s铆mbolos tangibles, Tauro ser铆a el preparador de la tierra, Virgo, el sembrador, y Capricornio, el ocupado con la cosecha y su uso. El primero –el ni帽o– quiere sentir que posee y su lema es: “Yo tengo“. El segundo –el adolescente– va un poco m谩s all谩 en su posesi贸n y su lema es: “Yo analizo“. El tercero –el adulto– necesita saber que puede y su lema es “Yo logro“.

Elemento Aire

Es el segundo elemento menos denso de la astrolog铆a, despu茅s del fuego. Su poca materialidad le conduce a ser el rector del pensamiento. Su campo de acci贸n est谩 en las ideas, en la creatividad, en la imaginaci贸n, la reflexi贸n, la fantas铆a, la comunicaci贸n a trav茅s del lenguaje escrito o hablado. A diferencia de los dos anteriores, este es un elemento racional y representa nuestro poder cognoscitivo. El aire es caliente y seco, se asocia con el temperamento sangu铆neo, es decir, violento y s煤bito. Su color es el amarillo. Es tambi茅n el segundo elemento m谩s yang o activo, despu茅s del fuego.

El hombre de aire se visualiza t铆picamente como el fil贸sofo, el investigador, el idealista, el genio loco que vive inmerso en la abstracci贸n sin percibir en absoluto la realidad inmediata, ni saber como subsistir en ella. El mundo mental de este elemento elabora los recipientes invisibles a los que se puede acceder s贸lo despu茅s de volcar en ellos la materia. En su mundo no hay un suceder, sino s贸lo un crear; todo conocimiento es una activa formaci贸n en substancia mental, conectada y proyectada hacia el futuro. A este hombre no le atrae la materia sino como una posibilidad de abstracci贸n, y utiliza el mundo f铆sico para la elaboraci贸n de formas mentales.

Este es el lenguaje de un hombre de aire. La esencialidad no puede ser explicada por las leyes de la materia; sin embargo, no se trata de un vac铆o, sino de algo tan s贸lido como lo palpable, siendo 茅ste el modelado de aquel. La materia se transforma mientras su esencia permanece inmutable. As铆 el hombre de aire evolucionado es un metaf铆sico.

En su vida cotidiana el hombre de aire vive una especie de irrealidad on铆rica, inmerso en sus edificios mentales. Estas construcciones ideales pueden proyectarse en forma activa como realizaci贸n art铆stica, o en una forma m谩s pasiva en la que el creador se encierra en su esfera mental, en un continuo auto-construirse la realidad. Realidad que, sin duda, sobrepasa todo el esplendor del mundo all谩 afuera. Porque la m谩s alta motivaci贸n del hombre de aire es la belleza, para 茅l: la causa fundamental. Su peor tragedia es el tener que aterrizar en este mundo tangible. Su naturaleza tiende a hacerlo m谩s un espectador que un actor, en esta representaci贸n permanente de la vida. La ve, no a trav茅s de sus sentidos, sino de su mente. Y as铆 tambi茅n prefiere criticar la proyecci贸n que intervenir en ella, pues 茅l es un te贸rico de la vida.聽

Entre las cualidades de los hombres de aire est谩n su viveza mental, su buena comunicaci贸n, su objetividad cuando se trata de un problema concreto a resolver, su conducta arm贸nica y amigable, su sociabilidad, su inspiraci贸n, su creatividad, su gusto por la est茅tica, su flexibilidad, su adaptabilidad, su laboriosidad a nivel mental, su car谩cter unificador. Las caracter铆sticas que le dificultan la integraci贸n con los otros son: una cierta distancia, apreciada como frialdad por su nula emotividad, la torpeza con el mundo concreto y contingente de lo pr谩ctico, falta de solidez o coherencia, volubilidad, superficialidad, picoteo tem谩tico sin profundizaci贸n, cr铆tica excesiva, dogmatismo en su categorizaci贸n de las conductas de los dem谩s, llegando a lo destructivo en casos extremos.

En cuanto a los tres signos de aire del zod铆aco, G茅minis representar铆a al comunicador m谩s masivo, es el recolector de la informaci贸n. Libra, el m谩s productivo, es el creador de las formas sobre la base de los datos recolectados, su producci贸n se orienta frecuentemente hacia las artes. Acuario, el m谩s abstracto del grupo, enfoca su actividad mental a la estructuraci贸n, al ordenamiento de las formas en un sistema. El primero, simbolizando al ni帽o, se expresa como: “Yo pienso“. El segundo, representando las relaciones formales, dice: “Yo sopeso“. Acuario, el idealista, es el prototipo del “Yo s茅“.

En culturas antiguas, el aire es com煤nmente visto como una fuerza universal o sustancia pura. Su importancia fundamental para la vida antigua puede verse en palabras como esp铆ritu, inspirar, expirar y aspirar, todas derivadas del lat铆n spirare (“respirar”).

Elemento Agua

El cuarto de los elementos, el agua, es la segunda energ铆a m谩s densa despu茅s de la tierra. Como tal, su expresi贸n y expansi贸n se produce en forma de ondas circulares en todos sentidos. Es bien conocido que no es posible restringir esta expansi贸n, y que un est铆mulo aplicado en cualquier punto de su masa har谩 vibrar hasta el m谩s lejano rinc贸n de la misma. Tenemos as铆 descrito en esencia al sentimiento en la astrolog铆a: vulnerable, f谩cil de influir, inestable, puesto que al ser l铆quido fluye y adopta la forma del recipiente que lo contiene. Su color es azul, su temperamento asociado es el flem谩tico. Es fr铆o y h煤medo, pasivo, femenino, el segundo m谩s yin despu茅s de la tierra.

Al mundo del agua pertenecen las pasiones y los instintos, el dolor y el placer, los sentimientos, los temores y anhelos, las esperanzas y desesperanzas, lo esot茅rico y todo el mundo ps铆quico, todo aquello que no se formula en pensamientos ni a trav茅s de los sentidos ni por medio de la materia. El tiempo y el espacio cobran aqu铆 una relatividad asombrosa, siendo la principal unidad de medida la intensidad de lo que “me atrae” o “me repele”, “me gusta” o “me disgusta“. Todo lo que no tiene suficiente intensidad se vuelve lejano e insignificante. De igual forma se distorsiona el tiempo; todo lo importante es “ahora“, lo que puede incluir material del pasado, presente o futuro, mediante conexiones variables, m贸viles, adaptables al flujo del l铆quido, al procesamiento de lo vivido. El mundo del hombre de agua es el de los estados de 谩nimo, el de la m谩s extrema subjetividad. All铆 pierde importancia el cuerpo f铆sico y el mundo mental, y se empeque帽ece la voluntad. Tienden a dominar los deseos en pares de opuestos: esperanza (anhelo) – miedo (de no lograr lo deseado). Esta polaridad est谩 orientada hacia los otros, de cuyo psiquismo el hombre de agua se nutre. Vive en funci贸n de intensas penas y alegr铆as ajenas, a煤n a costa de las otras facetas de la realidad, o de que las causas de tales emociones hayan desaparecido hace tiempo. El trata de mantenerse tanto tiempo como pueda en este ambiente on铆rico, l煤dico, del psiquismo, viviendo en el romanticismo nost谩lgico de lo inalcanzable, de “la posibilidad de…” del presentimiento, del descubrimiento de realidades m谩s all谩 de lo sensible. La interpretaci贸n del arte, la intuici贸n de los trasfondos m铆sticos, los estudios esot茅ricos, se vuelven m谩s importantes que la realidad cotidiana.

El elemento agua, igual que el de tierra, se vuelca hacia el pasado, pero de manera diferente, pues lo vive en incompleta digesti贸n, la que trata de no finiquitar para no caer en la realidad. Esto determina que constituya el elemento que carga con m谩s culpa consigo, culpa que abarca incluso a los malos pensamientos. Pero mientras el hombre de tierra procura reparar lo hecho, el de agua s贸lo puede padecer. Padece por sus culpas, y tambi茅n porque se sintoniza emocionalmente con los dem谩s y sufre con ellos, como si esos dolores fueran propios.

Entre las virtudes de los hombres de agua est谩 su emocionalidad profunda, su receptividad a los sentimientos de los dem谩s, su vigor espiritual, sus potencialidades ps铆quicas y esot茅ricas, su compasi贸n, su percepci贸n inconsciente, su amor a las creaturas, su altruismo y sentido protector, su adaptabilidad. Sus defectos nacen de un enfoque a bajo nivel de esas mismas cualidades: sentimentalismo barato, inestabilidad, incertidumbre, adopci贸n inconsciente de conductas ajenas, manipulaci贸n de los dem谩s, miedos irracionales, hipersensibilidad, frustraci贸n, actitud de v铆ctima permanente, escasa l贸gica, exceso de subjetividad, volubilidad, desconfianza y recelo, aislamiento.

El primero de los signos de agua –C谩ncer– es el m谩s sensible a la emocionalidad, el que est谩 m谩s a merced del ir y venir de sus aguas; gr谩ficamente se le puede concebir como un r铆o, y su divisa es: “Yo siento“. El segundo –Escorpi贸n– es el agua profunda, aparentemente estancada, pero con corrientes subterr谩neas, semejante a un lago; se asocia a la experiencia del sexo y al “Yo deseo“. A Piscis, en cambio, se le ha descrito como el oc茅ano insondable, representa la experiencia de la sumisi贸n a lo transcendente y al “Yo creo“. Este 煤ltimo constituye el signo de agua que mejor puede emplear su sensibilidad ps铆quica para el esclarecimiento y la transformaci贸n.

Las caracter铆sticas de los cuatro elementos del zod铆aco que hemos descrito deben entenderse como representando lo que ser铆an en estado puro, lo que es casi imposible encontrar en la naturaleza. Afortunadamente, en la vida los tipos se dan mezclados en alguna proporci贸n, lo que facilita el intercambio y la comunicaci贸n con los dem谩s, lo que de otro modo ser铆a muy dif铆cil. Al examinar el mapa natal, uno ve cu谩les y cu谩ntos planetas caen en un signo de agua, de aire, etc. De este modo podemos determinar el porcentaje de cada elemento que hay en una persona determinada. Hay elementos m谩s compatibles entre s铆 que otros, aunque de alguna manera, todos son excluyentes, en el sentido que representan maneras muy distintas de acceder a la realidad. Cada elemento aporta su visi贸n, y cada una es s贸lo una parte de lo que podr铆amos llamar realidad. Aunque fu茅ramos capaces de obtener la perspectiva global de cada uno de los cuatro elementos, todav铆a estar铆amos percibiendo una parte de lo existente, mientras no podamos conquistar la totalidad, el Uno que todo lo incluye y hacia el cual vamos.

El agua como elemento ha sido de gran importancia para las personas, tanto espiritual como vitalmente. En la mitolog铆a griega y romana, el agua era un elemento cl谩sico, asociado a la emoci贸n e intuici贸n. Asimismo, se le asocia con la sentimentalidad en otras culturas, incluyendo la cultura china, japonesa y Wicca.

El agua se manifiesta en r铆os, oc茅anos, lagos, pozos, niebla, bebidas y lluvia. Se cree que los animales son personificaciones del agua, principalmente aquellos mar铆timos como delfines, focas, tortugas, ranas y todos los tipos de peces. Las criaturas astrales del agua son las sirenas y las serpientes de mar. El agua se representa en el pentagrama como el extremo derecho arriba.

脡ter (mitolog铆a)

En la mitolog铆a griega, 脡ter o Aether (en griego antiguo ????? A铆th?r, de ???? a铆th么, 鈥榪uemar鈥) era uno de los Protogonos, la personificaci贸n del 鈥cielo superior鈥, el espacio y el para铆so. Es el aire alto, puro y brillante que respiran los dioses, en contraposici贸n al oscuro ??? a?r (鈥榓ire鈥) de la Tierra que respiraban los mortales.

El 脡ter era el alma del mundo y toda la vida emanaba de 茅l.

Quinto elemento

El aither (芦aether禄) es otro concepto misterioso relacionado con el fuego. Corresponder铆a con el Fuego Celestial. Estos cinco elementos no son los que forman el mundo, sino los que lo destruyen: fuego (conflagraciones), agua (inundaciones), aire (vendavales y huracanes) y tierra (terremotos). Seg煤n esta relaci贸n, parece que el aither es una radiaci贸n t茅rmica como la del sol y similares, capaz de propagarse en el espacio vac铆o.

脡ter (f铆sica)

El 茅ter (del lat铆n aeth?r y a su vez del griego ????? aith?r ‘substancia et茅rea’) era en algunas teor铆as obsoletas, una hipot茅tica sustancia extremadamente ligera que se cre铆a que ocupaba todos los espacios vac铆os como un fluido.

El 茅ter en la filosof铆a de Arist贸teles

Para Arist贸teles (384322 ANE) el 茅ter era el elemento material del que estaba compuesto el llamado mundo supralunar, mientras que el mundo sublunar est谩 formado por los famosos cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego.

A diferencia de 茅stos, el 茅ter es para Arist贸teles un elemento m谩s sutil y m谩s ligero, m谩s perfecto que los otros cuatro (la f铆sica de Arist贸teles es cualitativa, m谩s que cuantitativa) y, sobre todo, su movimiento natural es circular, a diferencia del movimiento natural de los otros cuatro, que es rectil铆neo.

En la India

En la India se conoce el 茅ter con el nombre de akasha. En la cosmolog铆a sankhia se habla de los pa帽cha mah? bh?ta (cinco principales elementos), cada uno ocho veces m谩s sutil que el anterior:

  1. tierra (bhumi), agua (apu), fuego (agn铆), aire (vaiu), 茅ter (akasha).

El 茅ter y las teor铆as de la luz

Hacia finales del siglo XIX, James Clerk Maxwell (1831-1879) hab铆a propuesto que la luz era una onda transversal. Como parec铆a dif铆cilmente concebible que una onda se propagase en el vac铆o sin ning煤n medio material que hiciera de soporte se postul贸 que la luz podr铆a estar propag谩ndose realmente sobre una hipot茅tica sustancia material, para la que se us贸 el nombre de 茅ter (debido a algunas similaridades superficiales con la hipot茅tica substancia de la f铆sica aristot茅lica).

Debido a que la velocidad de la luz depende de la densidad del medio, siendo en general m谩s lenta en medios m谩s densos, se propuso que el 茅ter habr铆a de tener una densidad 铆nfima y un gran coeficiente de elasticidad. Esta explicaci贸n estaba presente en los tiempos de formulaci贸n de la teor铆a del campo electromagn茅tico por Maxwell (1831-1879), Lord Kelvin (1824-1907) y Nikola Tesla (1856-1943), en la que el concepto de 茅ter se inclu铆a de manera semejante al moderno concepto de campo electromagn茅tico.

Refutaci贸n de la existencia del 茅ter

En un intento de probar la existencia del 茅ter y la velocidad de la traslaci贸n de la Tierra con respecto a 茅ste Albert Abraham Michelson (1852-1931) y Edward Morley (1838-1923) dise帽aron un experimento capaz de medir la velocidad de la luz en dos direcciones perpendiculares entre s铆 y con diferente velocidad lineal relativa al 茅ter. Fue el famoso experimento de Michelson y Morley (1887) cuyos resultados negativos en sucesivos intentos acabaron por disipar el concepto de 茅ter y sirvieron de base a la formulaci贸n de la teor铆a de la relatividad especial de Einstein.

Nuevas perspectivas

Trabajos te贸ricos recientes como los de HongSheng Zhao de la Universidad de St. Andrews, en un intento de incorporar en un 煤nico marco te贸rico la materia oscura y la energ铆a oscura postulan que una energ铆a oscura similar a un fluido puede comportarse como materia oscura si alcanza una densidad lo bastante alta. Esta idea similar a la del eter eliminar铆a la necesidad de la existencia de las Part铆cula Masiva de D茅bil Interactuaci贸n (WIMP) afectando a la velocidad a la que pueden rotar las galaxias y justificando as铆 los datos experimentales hasta ahora obtenidos. Dichos datos an贸malos en la teor铆a convencional hab铆an llevado a diversos intentos de soluci贸n tan curiosos como las MOND.

Curiosidades

  • El significado inicial de 鈥榤edio por el que viaja una se帽al鈥 es el origen de la palabra Ethernet.

Metal

Metal se denomina a los elementos qu铆micos caracterizados por ser buenos conductores del calor y la electricidad, poseen alta densidad, y son s贸lidos en temperaturas normales (excepto el mercurio y el galio); sus sales forman iones electropositivos (cationes) en disoluci贸n.

La ciencia de materiales define un metal como un material en el que existe un solape entre la banda de valencia y la banda de conducci贸n en su estructura electr贸nica (enlace met谩lico). Esto le da la capacidad de conducir f谩cilmente calor y electricidad, y generalmente la capacidad de reflejar la luz, lo que le da su peculiar brillo.

El concepto de metal refiere tanto a elementos puros, as铆 como aleaciones con caracter铆sticas met谩licas, como el acero y el bronce. Los metales comprenden la mayor parte de la tabla peri贸dica de los elementos y se separan de los no metales por una l铆nea diagonal entre el boro y el polonio. En comparaci贸n con los no metales tienen baja electronegatividad y baja energ铆a de ionizaci贸n, por lo que es m谩s f谩cil que los metales cedan electrones y m谩s dif铆cil que los ganen.

En astrof铆sica se llama metal a todo elemento m谩s pesado que el helio.

Madera

La madera es un material ortotr贸pico encontrado como principal contenido del tronco de un 谩rbol. Los 谩rboles se caracterizan por tener troncos que crecen cada a帽o y que est谩n compuestos por fibras de celulosa unidas con lignina. Las plantas que no producen madera son conocidas como herb谩ceas.

Venus (planeta): Metal

Venus es el segundo planeta del Sistema Solar en orden de distancia desde el Sol, y el tercero en cuanto a tama帽o (de menor a mayor). Recibe su nombre en honor a Venus, la diosa romana del amor. Se trata de un planeta de tipo terrestre o tel煤rico, llamado con frecuencia el planeta hermano de la Tierra, ya que ambos son similares en cuanto a tama帽o, masa y composici贸n. La 贸rbita de Venus es una elipse con una excentricidad de menos del 1%, pr谩cticamente una circunferencia.

Al encontrarse Venus m谩s cercano al Sol que la Tierra, siempre se puede encontrar, aproximadamente, en la misma direcci贸n del Sol (su mayor elongaci贸n es de 47,8潞), por lo que desde la Tierra se puede ver s贸lo unas cuantas horas antes del orto o despu茅s del ocaso. A pesar de ello, cuando Venus es m谩s brillante puede ser visto durante el d铆a, siendo uno de los tres 煤nicos cuerpos celestes que pueden ser vistos tanto de d铆a como de noche (los otros son la Luna y el Sol). Venus es normalmente conocido como la estrella de la ma帽ana (Lucero del Alba) o la estrella de la tarde (Lucero Vespertino) y, cuando es visible en el cielo nocturno, es el objeto m谩s brillante del firmamento, aparte de la Luna.

Por este motivo, Venus debi贸聽ser ya conocido desde los tiempos prehist贸ricos. Sus movimientos en el cielo eran conocidos por la mayor铆a de las antiguas civilizaciones, adquiriendo importancia en casi todas las interpretaciones astrol贸gicas del movimiento planetario. En particular, la civilizaci贸n maya elabor贸 un calendario religioso basado en los ciclos de Venus (ver Calendario maya). El s铆mbolo del planeta Venus es una representaci贸n estilizada del espejo de la diosa Venus: un c铆rculo con una peque帽a cruz debajo, utilizado tambi茅n para denotar el sexo femenino.

Los adjetivos venusiano-a, venusino-a y ven茅reo-a (po茅ticamente) son usados para denotar las caracter铆sticas habitualmente atribuidas a Venus-Afrodita. El adjetivo ven茅reo suele asociarse a las enfermedades de transmisi贸n sexual. Es junto a la Tierra (diosa Gea de la antig眉edad) el 煤nico planeta del Sistema Solar con nombre femenino, aparte de dos de los planetas enanos, Ceres y Eris.

J煤piter (planeta): Madera

J煤piter es el quinto planeta del Sistema Solar. Forma parte de los denominados planetas exteriores o gaseosos. Recibe su nombre del dios romano J煤piter (Zeus en la mitolog铆a griega).

Se trata del planeta que ofrece un mayor brillo a lo largo del a帽o dependiendo de su fase. Es, adem谩s, despu茅s del Sol, el mayor cuerpo celeste del Sistema Solar, con una masa casi dos veces y media la de los dem谩s planetas juntos (con una masa 318 veces mayor que la de la Tierra y 3 veces mayor que la de Saturno).

J煤piter es un cuerpo masivo gaseoso, formado principalmente por hidr贸geno y helio, carente de una superficie interior definida. Entre los detalles atmosf茅ricos se destacan la Gran mancha roja, un enorme anticicl贸n situado en las latitudes tropicales del hemisferio sur, la estructura de nubes en bandas y zonas, y la fuerte din谩mica de vientos zonales con velocidades de hasta 140 m/s (504 km/h), se piensa que puede ser una Estrella fallida debido a sus grandes cantidades de hidr贸geno y helio.

Mercurio (planeta): Agua

Mercurio es el planeta del Sistema Solar m谩s pr贸ximo al Sol y el m谩s peque帽o (a excepci贸n de los planetas enanos). Forma parte de los denominados planetas interiores o rocosos. Mercurio no tiene sat茅lites. Se conoc铆a muy poco sobre su superficie hasta que fue enviada la sonda planetaria Mariner 10 y se hicieron observaciones con radares y radiotelescopios.

Antiguamente se pensaba que Mercurio siempre presentaba la misma cara al Sol, situaci贸n similar al caso de la Luna con la Tierra; es decir, que su periodo de rotaci贸n era igual a su periodo de traslaci贸n, ambos de 88 d铆as. Sin embargo, en 1965 se mandaron pulsos de radar hacia Mercurio, con lo cual qued贸 definitivamente demostrado que su periodo de rotaci贸n era de 58,7 d铆as, lo cual es 2/3 de su periodo de traslaci贸n. Esto no es coincidencia, y es una situaci贸n denominada resonancia orbital.

Al ser un planeta cuya 贸rbita es interior a la de la Tierra, Mercurio peri贸dicamente pasa delante del Sol, fen贸meno que se denomina tr谩nsito (ver tr谩nsito de Mercurio). Observaciones de su 贸rbita a trav茅s de muchos a帽os demostraron que el perihelio gira 43″ de arco m谩s por siglo de lo predicho por la mec谩nica cl谩sica de Newton. Esta discrepancia llev贸 a un astr贸nomo Franc茅s, Urbain Le Verrier, a pensar que exist铆a un planeta a煤n m谩s cerca del Sol, al cual llamaron Planeta Vulcano, que perturbaba la 贸rbita de Mercurio. Ahora se sabe que Vulcano no existe; la explicaci贸n correcta del comportamiento del perihelio de Mercurio se encuentra en la Teor铆a General de la Relatividad.

Marte (planeta): Fuego

Marte, apodado a veces como el Planeta Rojo, es el cuarto planeta del Sistema Solar. Forma parte de los llamados planetas tel煤ricos (de naturaleza rocosa, como la Tierra) y es el planeta interior m谩s alejado al Sol. Es, en muchos aspectos, el m谩s parecido a la Tierra.

Tycho Brahe midi贸 con gran precisi贸n el movimiento de Marte en el cielo. Los datos sobre el movimiento retr贸grado aparente (lazos) permitieron a Kepler hallar la naturaleza el铆ptica de su 贸rbita y determinar las leyes del movimiento planetario conocidas como leyes de Kepler.

Origen del nombre del planeta Marte

Marte era el dios romano de la guerra y su equivalente griego se llamaba Ares. El color rojo del planeta Marte, relacionado con la sangre, favoreci贸 que se le considerara desde tiempos antiguos como un s铆mbolo del dios de la guerra. En ocasiones se hace referencia a Marte como el Planeta Rojo. La estrella Antares, pr贸xima a la ecl铆ptica en la constelaci贸n de Scorpio, recibe su nombre como rival (ant-) de Marte, por ser sus brillos parecidos en algunos de sus acercamientos.

Saturno (planeta): Tierra

Saturno es el sexto planeta del Sistema Solar, es el segundo en tama帽o y masa despu茅s de J煤piter y es el 煤nico con un sistema de anillos visible desde nuestro planeta. Su nombre proviene del dios romano Saturno. Forma parte de los denominados planetas exteriores o gaseosos, tambi茅n llamados jovianos por su parecido a J煤piter. El aspecto m谩s caracter铆stico de Saturno son sus brillantes anillos. Antes de la invenci贸n del telescopio, Saturno era el m谩s lejano de los planetas conocidos y, a simple vista, no parec铆a luminoso ni interesante. El primero en observar los anillos fue Galileo en 1610 pero la baja inclinaci贸n de los anillos y la baja resoluci贸n de su telescopio le hicieron pensar en un principio que se trataba de grandes lunas. Christiaan Huygens con mejores medios de observaci贸n pudo en 1659 observar con claridad los anillos. James Clerk Maxwell en 1859 demostr贸 matem谩ticamente que los anillos no pod铆an ser un 煤nico objeto s贸lido sino que deb铆an ser la agrupaci贸n de millones de part铆culas de menor tama帽o.

Origen del nombre de Saturno

Debido a su posici贸n orbital m谩s lejana que J煤piter los antiguos romanos le otorgaron el nombre del padre de J煤piter al planeta Saturno. En la mitolog铆a romana, Saturno era el equivalente del antiguo tit谩n griego Cronos, dios del tiempo. Cronos era hijo de Urano y Gaia y gobernaba el mundo de los dioses y los hombres devorando a sus hijos en cuanto nac铆an para que no lo destronaran. Zeus, uno de ellos consigui贸 esquivar este destino y finalmente derroc贸 a su padre para convertirse en el dios supremo.

Los griegos y romanos, herederos de los sumerios en sus conocimientos del cielo, hab铆an establecido en siete el n煤mero de astros que se mov铆an en el firmamento: el Sol, la Luna, y los planetas Mercurio, Venus, Marte, J煤piter y Saturno, las estrellas errantes que a distintas velocidades orbitaban en torno a la Tierra, centro del Universo. De los cinco planetas, Saturno es el de movimiento m谩s lento, emplea unos treinta a帽os (29,457 a帽os) en completar su 贸rbita, casi el triple que J煤piter (11,862 a帽os) y respecto a Mercurio, Venus y Marte la diferencia es mucho mayor. Saturno destacaba por su lentitud y si J煤piter era Zeus, Saturno ten铆a que ser Cronos, el padre anciano, que paso a paso deambula entre las estrellas.

Saturno en varias culturas

En la astrolog铆a hind煤, hay nueve planetas, conocidos como Navagrahas. Conocen a Saturno como Sani o Shani, el Juez entre todos los planetas, y determina a cada uno seg煤n sus propios hechos realizados malos o buenos.

Las Culturas china y japonesa designan a Saturno como la estrella de la tierra dentro del esquema tradicional oriental de utilizar cinco elementos para clasificar los elementos naturales.

En el hebreo, llaman Shabbathai a Saturno. Su Angel es Cassiel. Su Inteligencia, o el esp铆ritu beneficioso, son Agiel (layga), y su esp铆ritu (el aspecto m谩s oscuro) es Zazel (lzaz).

En turco y malayo, su nombre es Zuhal, sacado del 谩rabe ???.

Sobre Marisa Garc铆a

Un comentario

  1. los deseos de conocerme a mi mismo me han traido a este portal, gracias a todos los mensajeros de la luz que difunden estos conocimientos para que los pocos podamos leerlos y asimilarlos, gracias desde mi corazon para todos.

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