Meditación de la respiración: Extractos del Canon Pali

Lucas María

meditación respiración

MEDITACIÓN DE LA RESPIRACIÓN: EXTRACTOS DEL CANON PALI

Compilado y traducido por Thanissaro Bhikkhu

Del Discurso sobre la Conciencia de la Inhalación y Exhalación

El método

¿En qué manera logra el monje desarrollar y practicar frecuentemente la conciencia de la inhalación y exhalación para que traiga grandes frutos y beneficios?

Existe el caso de un monje quien, habiendo ido al bosque, a la sombra de un árbol o a una edificación vacía, se siente cruzando sus piernas manteniendo su cuerpo erecto y manteniendo su conciencia al frente. Siempre consciente, inhala; consciente él exhala.

(1) Inhalando profundamente, discierne que está inhalando profundo; o exhalando profundamente, discierne que está exhalando profundo. (2) O inhalando en tiempos cortos, discierne que está inhalando en tiempos cortos; o exhalando en tiempos cortos, discierne que está exhalando en tiempos cortos; (3) Él se entrena para respirar sensible a todo el cuerpo. (4) Él se entrena para inhalar calmando los procesos de su cuerpo, y exhalar calmando los procesos de su cuerpo.

(5) Él se entrena para inhalar sensible hacia el éxtasis, y para exhalar sensible hacia el éxtasis. (6) Él se entrena a sí mismo para inhalar sensible hacia el placer y exhalar sensible hacia el placer. (7) Él se entrena a sí mismo para inhalar sensible a los procesos mentales, y para exhalar sensible a los procesos  mentales. (8) Él se entrena a sí mismo para inhalar calmando sus procesos mentales, y para exhalar calmando sus procesos mentales.

(9) Él se entrena a sí mismo para inhalar sensible a su mente, y para exhalar sensible a su mente. (10) Él se entrena a sí mismo para inhalar satisfaciendo a su mente, y exhalar satisfaciendo a su mente. (11) Él se entrena a sí mismo aquietando su mente, y exhala aquietando su mente. (12) Él se entrena para inhalar liberando su mente, y para exhalar liberando su mente.

(13) Él se entrena para inhalar concentrándose en la inconstancia, y para exhalar concentrándose en la inconstancia. (14) Él se entrena para inhalar concentrándose en la desapasión (literalmente, desvaneciendo), y exhalar concentrándose en la desapasión. (15) Él se entrena para inhalar concentrándose en detenerse, y exhalar concentrándose en detenerse. (16) Él se entrena para inhalar concentrándose en la renuncia, y exhala concentrándose en la renuncia.

Es a través del desarrollo y la práctica frecuente de la conciencia de la inhalación y la exhalación de esta manera que consigue sus grandes frutos y grandes beneficios.

Las Cuatro Bases del Mindfulness

¿Y de qué manera consigue el monje desarrollar y practicar frecuentemente la conciencia de la inhalación y exhalación para que las cuatro bases del mindfulness lleguen a su terminación?

En cualquier ocasión que un monje inhale profundo discierne que está inhalando profundo; o exhalando profundo discierne que está exhalando profundo; o inhalando superficialmente discierne que está inhalando superficialmente; o exhalando superficialmente discierne que está exhalando superficialmente; se entrena para inhalar… y… exhalar sensible a todo su cuerpo; se entrena para inhalar… y… exhalar calmando sus procesos corporales: En esa ocasión, monjes, el monje se mantiene concentrado en el cuerpo en sí mismo – vehemente, atento y consciente – sometiendo a la ambición y la tristeza con relación al mundo. Yo les digo, monjes, que esto – la inhalación y exhalación – se clasifica como un cuerpo entre los cuerpos, lo cual es por qué el monje en esa ocasión se mantiene concentrado en el cuerpo en sí mismo – vehemente, atento y consciente – sometiendo a la ambición y la tristeza con relación al mundo.

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En cualquier ocasión un monje se entrena para inhalar… y… exhalar sensible al éxtasis; se entrena para inhalar… y… exhalar sensible al placer: se entrena para inhalar… y… exhalar sensible a sus procesos mentales; se entrena para inhalar… y… exhalar calmando esos procesos mentales; En esa ocasión el monje se mantiene concentrado en las sensaciones en sí mismasvehemente, atento y consciente – sometiendo la ambición y la tristeza con relación al mundo. Yo les digo, monjes, que esto – la atención cuidadosa de la inhalación y exhalación – se clasifica como una sensación entre las sensaciones, lo cual es por qué el monje en esa ocasión se mantiene concentrado en las sensaciones en sí mismas – vehemente, atento y consciente – sometiendo a la ambición y la tristeza con relación al mundo.

En cualquier ocasión el monje se entrena para inhalar… y… exhalar sensible a su mente; se entrena para inhalar… y… exhalar satisfaciendo a su mente; se entrena para inhalar… y… exhalar aquietando su mente; se entrena para inhalar… y… exhalar liberando su mente: En esa ocasión el monje se mantiene concentrado en su mente en sí mismavehemente, atento y consciente – sometiendo la ambición y la tristeza con relación al mundo. No digo que exista el mindfulness de la inhalación y la exhalación en un mindfulness confuso y sin presencia de la mente, lo cual es por qué el monje se mantiene concentrado en su mente en sí misma – vehemente, atento y consciente – sometiendo la ambición y la tristeza con relación al mundo.

En cualquier ocasión un monje se entrena a sí mismo para inhalar… y… exhalar concentrándose en la inconstancia; se entrena a sí mismo para inhalar… y… exhalar concentrándose en la desapasión; se entrena a sí mismo para inhalar… y… exhalar concentrándose en detenerse; se entrena a sí mismo para inhalar… y… exhalar concentrándose en la renuncia: En esa ocasión el monje se mantiene concentrado en sus cualidades mentales en sí mismas – vehemente, atento y consciente – sometiendo la ambición y la tristeza con relación al mundo. Aquél que vea claramente con discernimiento el abandono de la ambición y la tristeza es uno que supervisa con ecuanimidad, lo cual es por qué el monje se mantiene concentrado en su mente en sí misma – vehemente, atento y consciente – sometiendo la ambición y la tristeza con relación al mundo.

Es a través del desarrollo y la práctica frecuente de la conciencia de la inhalación y la exhalación de esta manera que las cuatro bases de la consciencia plena llegan a su terminación

Los Siete Factores del Despertar

¿Y de qué manera consigue el monje desarrollar y practicar frecuentemente las cuatro bases de la atención plena para que los siete factores del despertar lleguen a su terminación?

(1) En cualquier ocasión el monje permanece concentrado en el cuerpo en sí mismo – vehemente, atento y consciente – sometiendo la ambición y la tristeza con relación al mundo, en esa ocasión, su atención plena está lista y sin intervalos. Cuando su atención plena está lista y sin intervalos, entonces la atención plena como factor del despertar se evoca, se desarrolla y a través de él llega a su terminación.

(2) Permaneciendo en la atención plena de esa manera, examina, analiza y llega a la comprensión de aquél fenómeno con discernimiento. Cuando él permanece en la atención plena de esta manera, examinando, analizando y llegando a la comprensión de ese fenómeno con discernimiento, entonces la investigación del fenómeno como factor del despertar se evoca, se desarrolla y a través del desarrollo llega a su terminación.

(3) En uno que examina, analiza y llega a la comprensión de ese fenómeno con discernimiento, la persistencia inquebrantable como factor del despertar se evoca, se desarrolla y a través del desarrollo llega a su terminación.

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(4) En uno cuya persistencia es evocada, un éxtasis de externo-a-la-carne se despierta. Cuando un éxtasis de externo-a-la-carne se despierta en aquél cuya persistencia se evoca, entonces el éxtasis como factor del despertar se evoca, se desarrolla y a través del desarrollo llega a su terminación.

(5) Para uno que se encuentra extasiado, el cuerpo aumenta su calma y su mente aumenta su calma. Cuando el cuerpo y la mente de un monje extasiado aumentan su calma, entonces la tranquilidad como factor del despertar se evoca, se desarrolla y a través del desarrollo llega a su terminación.

(6) Para uno que está aliviado – su cuerpo calmado – la mente se concentra. Cuando la mente de uno que está aliviado – su cuerpo calmado – se concentra, entonces la concentración como factor del despertar se evoca, se desarrolla y a través del desarrollo llega a su terminación.

(7) Él supervisa la mente tan concentrado y con completa ecuanimidad. Cuando él supervisa la mente tan concentrado con completa ecuanimidad, la ecuanimidad como factor del despertar se evoca, se desarrolla y a través del desarrollo llega a su terminación.

(Similarmente con las otras tres bases de la atención plena: Sentimientos, Mente y Cualidades Mentales.)

Es a través del desarrollo y la práctica frecuente de las cuatro bases de la atención plena de esta manera que los siete factores del despertar llegan a su terminación.

Conocimiento y Liberación

¿Y de qué manera consigue un monje desarrollar y practicar frecuentemente los siete factores del despertar para que el conocimiento y la liberación lleguen a su terminación?

Existe el caso de un monje quien desarrolla su atención plena como factor del despertar dependiente de reclusión, desapasión, cesación, resultando en la renuncia.

(De la misma manera con los factores del despertar restantes.)

Es a través del desarrollo y la práctica frecuente de los siete factores del despertar de esta manera que el conocimiento y la liberación llegan a su terminación.

Eso es lo que el Bendito ha dicho. Dichosos de corazón, los monjes deleitados con sus palabras.

Primer Jhana

Además, el monje – bastante abstraído de los placeres sensuales, abstraído de las no sabias cualidades mentales – ingresa y permanece en el primer Jhana: éxtasis y placer nacidos de la abstracción, acompañados por el pensamiento dirigido y la evaluación. Estos atraviesan e impregnan, bañan y llenan este cuerpo con éxtasis y placer nacidos de la abstracción. No hay nada en su cuerpo que no sea impregnado por este éxtasis y placer nacidos de la abstracción.

De la misma manera que un bañador o el aprendiz de un bañador rocía polvo de baño en un cuenco de latón y lo forma todo junto, salpicándolo con agua una y otra vez para que su bola de polvo de baño – saturada, cargada de humedad, penetrada por dentro y por fuera – no gotearía nunca; aún así, monjes, el monje es atraviesa este mismo cuerpo con el éxtasis y el placer nacidos de la abstracción. Y mientras permanece así, serio, vehemente y atento, cualquier anhelo relacionada con la vida cotidiana es abandonado, y con ese abandono su mente se reúne y asienta interiormente, enfocada y compuesta. Así un monje desarrolla su atención plena inmersa en el cuerpo.

Segundo Jhana

E incluso, con el aquietar de su pensamiento directo y su evaluación, ingresa y permanece en el segundo jhana: el éxtasis y el placer nacidos de la compostura, el enfoque y la conciencia libre del pensamiento directo y la evaluación – la certeza interna.  Él atraviesa e impregna, baña y llena este cuerpo con éxtasis y placer nacidos de la compostura. No hay nada en su cuerpo que no sea impregnado por este éxtasis y placer nacidos de la compostura.

Así como un lago con agua primaveral brotando de su interior, sin afluentes desde el este, oeste, norte o sur, y con los cielos proveyendo baños abundantes una y otra vez, para que la fuente fresca de agua brotando desde su interior atraviese e impregne, bañe y llene con aguas frescas, sin dejar parte del lago sin ser impregnada por estas aguas; aún así, monjes, el monje atraviesa este mismo cuerpo con el éxtasis y el placer nacidos de la compostura. Y mientras permanece así, serio, vehemente y atento, desarrolla su atención plena inmersa en el cuerpo.

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Tercer Jhana

E incluso, con el desvanecimiento del éxtasis, permanece en ecuanimidad, atento y completamente consciente, y sensible físicamente al placer. Él ingresa al tercer jhana, y de él Los Nobles declaran, ‘Ecuánime y consciente, posee una permanencia placentera.’ Él atraviesa e impregna, baña y llena este cuerpo con el placer nacido del éxtasis. No hay nada en su cuerpo que no sea impregnado por este placer nacido del éxtasis.

Así como en un estanque de flores de loto azules, blancas o rojas, hay algunas de esas flores que nacen y crecen en el agua, permanecen inmersas en el agua y florecen sin salir del agua, por lo que están atravesadas e impregnadas, bañadas y llenas con esta agua fresca desde sus raíces a sus pétalos, y nada de esas flores de loto azules, blancas y rojas queda sin ser impregnadas con agua fresca; aún así, monjes, el monje atraviesa este mismo cuerpo con el placer nacido del éxtasis. Y mientras permanece así, serio, vehemente y atento, desarrolla su atención plena inmersa en el cuerpo.

Cuarto Jhana

E incluso, con el abandono de los placeres y el estrés – como con la anterior desaparición del júbilo y la tristeza – él entra y permanece en la cuarta jhana: la pureza de la ecuanimidad y la atención plena, ni placer ni estrés. Él se sienta, atravezado el cuerpo con una pura, brillante conciencia, de manera tal que nada en su cuerpo permanece sin ser impregnado por esta pura, brillante conciencia.

Así como si un hombre se estuviera sentado cubierto de pies a cabeza con una tela blanca de manera tal que no hubiera parte de su cuerpo sobre la cual la tela no se extendiera; aún así, monjes, el monje se sienta, impregnando su cuerpo con una pura, brillante conciencia. Y mientras permanece así, serio, vehemente y atento, desarrolla su atención plena inmersa en el cuerpo.

atención plena en el cuerpo

De la jhana a la liberación

Existe el caso, Ananda, donde el monje ingresa y permanece en la primera jhana: éxtasis y placer nacidos de la abstracción, acompañados por el pensamiento directo y la evaluación. Él da la bienvenida a cualquier fenómeno allí que esté conectado con forma, sentimiento, percepciones, procesos mentales y conciencia como a la inconstancia, estrés, una enfermedad, el cáncer, una flecha, el dolor, una aflicción, una alienación, una disolución, un vacío, no-sí mismo. Él se aleja en su mente de esos fenómenos, y habiéndolo hecho, inclina su mente a la calidad de la inmortalidad; ‘Esto es la paz, esto es exquisito – la resolución de todos los procesos mentales, la renuncia de toda la parafernalia (del devenir), el fallecer de las ansias, la desapasión, el detenerse, Nirvana.’

Habiendo llegado a este punto, alcanza el final de los efluentes mentales. O, si no, entonces – a través de la pasión y el deleite por esta misma calidad (de inmortalidad) y desde un desperdicio total del primero de los 5 Grilletes (visión de identidad propia, avaro de los preceptos y las prácticas, duda, pasión sensual e irritación) – deberá renacer (en las Moradas Puras), allí para ser totalmente desatado, nunca más volver a retornar de ese mundo.

(De manera similar con los otros niveles de jhana).

 

AUTOR: Lucas, redactor y traductor de la gran familia de hermandadblanca.org

FUENTE: http://enlight.lib.ntu.edu.tw/FULLTEXT/JR-AN/an141066.pdf

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