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Oceánidas, los dioses griegos de los ríos

La mitología griega es una de las más extensas, apasionante y brillante de cuantas existen. Dentro del enorme panteón, donde destacan los Olímpicos, como Zeus a la cabeza, encontramos otras deidades menores, pero igualmente sorprendentes y atractivas. Por eso hoy dedicamos este texto a los Oceánidas, los dioses griegos de los ríos, que se cuentan por centenares. ¿Los conocías?

Oceánidas, los dioses fluviales de la antigua Grecia

Tal vez sea por buscar una explicación, o porque los griegos veían vida en todo cuanto sustentaba su vida propia, pero el caso es que esta brillante civilización creó todo un olimpo de dioses que justificaban eventos como la crecida de un río, una tormenta o un mal año de cultivos.

En este caso, los Oceánidas, cuyo nombre en griego era Potamoí, y el latín Fluminae, eran los dioses fluviales que personificaban los ríos. Así pues, cada una de estas manifestaciones tenía su propia deidad en todo el territorio conocido por su civilización.

Los Oceánidas, según el historiador Hesíodo, son hijos de Océano y Tetis. Dicho historiador griego es quien los enumera, uno por uno.

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En la mitología griega, los dioses fluviales se representan como ancianos de barba larga. Además, se les imagina con atributos de flora y fauna propia de los ríos. De hecho, cada una de estas deidades se pintaba con los árboles y animales típicos según su ubicación. Solían lucir coronas con la vegetación del lugar, así como cuernos en aquellos en que el cauce se dividía en varios brazos o tenía diversos afluentes.

Normalmente, los griegos invocaban al dios fluvial correspondiente antes de cruzar el río que le representaba. Es decir, que estas deidades también eran objeto de gran respeto.

Se puede observar en numerosas esculturas de estos dioses que se apoyan en cántaros, desde los que emana agua de río. Estos artilugios se representaban más o menos inclinados según la rapidez con que circulaba el líquido elemento.

Curiosamente, casi todas las deidades fluviales griegas eran masculinas, aunque algunos ejemplos femeninos quedan. No obstante, este dato contrasta con los lagos, que solían ser presididos por diosas, mientras que los ríos eran objeto de dioses masculinos.

Los Oceánidas o dioses fluviales griegos

A continuación, y dado que son muchos y muy interesantes, vamos a ver uno por uno quiénes son los Oceánidas, los poderosos dioses fluviales griegos tan desconocidos como apasionantes.

Acis

Comenzamos con los Oceánidas por orden alfabético, y el primero de nuestra lista es Acis. En este caso, se refiere a un río del mismo nombre que se ubica en la isla de Sicilia, al sur de Italia, junto al famoso Etna. Dicho nombre perduró en tiempos del Imperio Romano.

En origen fue un joven siciliano considerado hijo de Dioniso, aunque otras fuentes lo consideran hijo de la náyade Simetis y Pan. Amó a la nereida Galatea y recibió muerte por los celos del cíclope Polifemo.

Aeas

Turno ahora para nuestro segundo Oceánida, Aeas, aunque esto es un latinismo, ya que en griego su nombre real era Eas o Eante. En este caso, el río que representa tiene el mismo nombre, y su ubica en Epiro, la actual Albania. Y también en este caso, según el poeta Ovidio, dio consuelo a Peneo, su hermano, cuando la hija de este, de nombre Dafne, se transformó en laurel en su intento de huida del acoso de Apolo.

Aisar

Aisar fue un río ubicado en Etruria, en Italia, que hoy es conocido como Serchio. No se sabe demasiado de este Oceánida, salvo que se cree que sus padres fueron Tetis y Océano, como los demás.

Akragas

Este río de Sicilia fue profundamente amado por Zeus. Junto al gran dios olímpico, se cree que le pudo dar la vida la ninfa Asterope.

Oceánidas, los dioses griegos de los ríos

Alfeo

Sí que se sabe mucho más del río de Élide y Arcadia, Alfeo. Hoy se llama Saranta, y antaño se creía que llegaba hasta Sicilia escondido bajo el mar.

Este Oceánida del Peloponeso, según Pausanias, era un cazador apasionado que se enamoró de Aretusa, una ninfa que también cazaba junto a Artemisa. Sin embargo, ella se prometió permanecer virgen por toda la vida, por lo que rechazó a Alfeo, y escapó a Ortigia, isla cercana a Siracusa. Y allí fue donde se transformó en fuente, lo que le permitió librarse del acosador.

Por su parte, Alfeo se transformó en río, cuyas aguas bajo tierra tratan de llegar a Ortigia para juntarse con su amada Aretusa.

No obstante, otros poetas como Ovidio o Plutarco ofrecen versiones divergentes de la historia de este Oceánida.

Almón

Toca el turno ahora de Almón, un dios que representa a un río italiano cercano a Roma, conocido antaño como Latium, y que es afluente del célebre Tíber. En sus aguas era lavada una célebre estatua de la madre de los dioses.

Se cuenta que fue el padre una náyade, de nombre Lara, a quien cortaron la lengua por revelar a Hera los amoríos de Zeus con Yuturna.

Ameles

Del siguiente Oceánida no conocemos demasiado, salvo que, según Platón, cruzaba la llanura de Lete, ya que es uno de los ríos del célebre Inframundo. Aunque los más conocidos sean el Estigia o el Leteo, Ameles también hacía discurrir sus aguas por la tierra de los muertos, y su significado era descuidado.

Amfriso

Vamos ahora con un río griego de Tesalia, de nombre Amfriso. Era célebre por ser uno de los lugares favoritos del dios Apolo, donde guardaba sus rebaños de Admeto. Según el poeta Ovidio, fe uno de los Oceánidas que consoló a Peneo cuando Dafne, su hija, se convirtió en laurel.

Amniso

Amniso es uno de los dioses fluviales de la mitología griega que representa a un río de Creta. Además, fue una ciudad importante, a pocos kilómetros de Heraclión, donde todavía quedan yacimientos minoicos de importancia.

Anapo

Se dice que este dios fluvial de Sicilia unió sus aguas con Cíane, ninfa de Siracusa que se deshizo en lágrimas y fue transformada en fuente por Hades, ya que intentó evitar que este raptase a Perséfone.

Anauro

Vamos ya con Anauro, un río de Tesalia, en Grecia. No es de los Oceánidas más conocidos, aunque aquí fue donde Jasón perdió una sandalia cuando iba camino de Yolco a encontrarse con Pelías.

Anigro

En el Peloponeso, en plena Élide, encontramos Anigro, en Grecia. En su desembocadura se ubicaba la tumba de Yárdano.

Apidano

Otro de los Oceánidas, y también río en Tesalia, es Apidano. Este dios fluvial desemboca en el Enipeo, y fue también de los que acudieron a consolar a Peneo tras la transformación de su hija Dafne en laurel.

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Aqueloo

Si hay un dios fluvial importante en la mitología griega, ese es Aqueloo. Recorría la zona de Acarnania y Etolia, y fue el más poderoso de todos. El primogénito de Tetis y Océano, su nombre significa el que ahuyenta el pesar. De hecho, fue tan célebre en su día, que incluso atacó al mismo Heracles al convertirse en toro, y fue gobernante de tritones y peces por obra de Poseidón, aunque su mito se lo debemos a Hesíodo.

Aqueronte

Otro de los dioses fluviales más famosos en su tiempo fue el río Aqueronte. Aunque existió, y existe todavía, ya que discurre por el Epiro, y también es conocido como Aquerón, significa en griego ‘doloroso’, y no es extraño, ya que fue el río que, según aquella lejana civilización, conducía directamente al Hades, el infierno. Según su mitología, por aquí era donde el barquero Caronte conducía a los fenecidos en forma de alma como uno de los cinco ríos del Inframundo.

Ardesco

Vamos ahora con un río de Tracia, la actual Bulgaria, llamado Ardesco. Era un dios fluvial que aparece en la Teogonía de Hesíodo, aunque no hay mucha información sobre el mismo.

Arno

Sigue recibiendo este mismo nombre el dios fluvial del río Arno, en la zona de Etruria, en Italia, que desemboca en el mar de Liguria.

Ascanio

Ascanio, también conocido como Yulo o Julo, fue hijo de Eneas y Creúsa. Más allá de río de Misia, en la Anatolia turca, fue célebre en la mitología romana, ya que marchó con su padre, Eneas, tras la caída de Troya, en busca de una nueva patria.

Asopo

El río de Beocia y Argos Asopo fue otro dios fluvial. Sin embargo, representó a tres ríos. Asopo Beocio, Asopo Fliuncio, en el Peloponeso, y Asopo a secas en Tesalia.

Asterión

Asterión fue un nombre muy común en la historia de la Antigua Grecia. Pero entre ellos, fue un dios fluvial representado en un río de Argos, en pleno Peloponeso. Fue tributario de Ínaco, y fue decisivo en la decisión de que la argólide era de Hera, y no de Poseidón.

Axio

Hoy se llama río Vardar, y se ubica en la zona de Macedonia. Antaño, también fue hijo de Océano y Tetis.

Bafira

Otro de los dioses fluviales griegos u Oceánidas, que se ubicaba en Piería, en la península griega.

Bolbe

Como dijimos, mientras los Oceánidas convertidos en ríos eran siempre masculinos, también existían los femeninos, aunque en este caso eran lagos. Y la diosa Bolbe fue una de ellos, ubicada en Tesalia.

Boristenes

Uno de los más alejados de los centros de poder griegos. El Oceánida Boristenes se encontraba en Escitia central, es decir, en pleno territorio actual de Rusia, Bielorrusia y Ucrania. Hoy se llama Dniéper.

Bricón

Una zona poco conocida de la Grecia antigua es el Quersoneso, en Tracia. Aquí se ubicaba el dios fluvial Bricón.

Caecino

Tampoco se sabe gran cosa del Oceánida Caecino, salvo que era un río de Bretia, en Italia.

Caístro

Caístro, además de ser uno de los Oceánidas, también fue un río de Lidia, en la Anatolia turca. Al contrario que la mayoría, fue hijo de Aquiles y Pentesilea, y padre y fundador de Éfeso.

Cebrén

Además de un río en la Tróade, en la Frigia de Asia Menor, también Cebrén fue el padre de la náyade Enone, que fue primera esposa de Paris, el conocido príncipe troyano.

Ceco

No hay mucho sobre Ceco, un Oceánida cuyo río se encontraba en Teutrania, en la Anatolia, que hoy es Turquía.

Cefiso

Sin embargo, Cefiso es uno de los Oceánidas más conocidos, ya que representa a tres ríos, uno en Fócida, otro en Ática y otro en Argos, en el Peloponeso. Aunque también hubo dos más con el mismo nombre, uno en la Argólida, y otro en Salamina.

Existen diversas historias sobre este dios fluvial, como que fue padre de la náyade Lilea, o de Dáulide, e incluso de Melena, madre de Delfos junto al dios Apolo.

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Cidno

Este fue uno de los tres grandes ríos de Cilicia, en Anatolia, actual Turquía. Compartía su importancia con el Saros y el Píramo.

Citero

Es una corriente tributaria del Alfeo, en el Peloponeso griego, en la Élide. Fue también una de las ciudades míticas establecidas en el Ática por el rey Cécrope.

Cladeo

Otro de los muchos Oceánidas fue Cladeo, en la Élide, en el Peloponeso.

Cocito

Volvemos a bajar a los infiernos griegos. Conocemos el río Cocito, en Tesprotia. Se creía que esta era una corriente de agua que bajaba hasta el inframundo, y era afluente del Aqueronte o Estigia, por donde navegaba Caronte. Se consideraba alimentado por las lágrimas de ladrones y personas de mala conducta.

Cremetes

Otro de los Oceánidas fue Cremetes, un río en Libia que fue padre de Anquirroe.

Crimiso

Un dios fluvial menos conocido fue Crisimo, un río ubicado en Sicilia.

Egeo

Además del famoso mar, Egeo fue un dios fluvial cuyo río fluía por la mítica Escira, hogar de los Fecianos, que fue identificada con Corcira. A su vez fue el padre de Mélite, madre que dio a luz a Hilo junto con Heracles.

Elisson

Elisson fue uno de los Oceánidas que reinaron en Aquea, en el Peloponeso.

Enipeo

Este dios fluvial llevaba sus aguas por la región de Tesalia. Se enamoró de él Tiro, hija de Alcídice y Salmoneo, pero estaba casada con Creteo y, además, no fue correspondida. Así pues, Poseidón tomó la personalidad del Oceánida para seducirla, y de su relación nacieron Pelias y Neleo.

Erasino

Erasino fue un río del Peloponeso, y como tal, dios fluvial hijo de Océano y Tetis.

Eridano

Eridano en realidad dio nombre a dos ríos, uno en Ática y otro en el norte de Europa, y se cree que se puede identificar con el Don en Italia o el célebre Rin en Alemania. Pero también se considera que pudo ser el Ródano o el Po.

Aquí murió Faetón, incapaz de conducir el carro de su padre, el Sol.

Erimanto

Este río hoy es conocido como Azicolos o Diminiza. Se ubica en Arcadia, dentro del Peloponeso, y también da nombre a una montaña.

Escamandro

Otro de los Oceánidas más célebres, ya que su curso tenía lugar cerca de la mítica Troya. Se ubicaba en la Tróade, en Frigia, actual Turquía, aunque también se nombró así a otro de Sicilia.

Se dice que Escamandro fue un príncipe que partió hacia Frigia para fundar una colonia, pues en Creta había muerto un tercio de la población por hambruna.

Esepo

En este caso fue uno de los Oceánidas que se ubicaban en Asia Menor, en la Tróade, en Frigia.

Esperqueo

Río de Malis, en Grecia, en la zona de la Ftiótide, y también en el sur de Tesalia.

Estigia

Una de los Oceánidas más famosos, ya que este río arcadio era considerado como uno de los que fluía por el inframundo. Fue uno de los dioses fluviales más respetados, y fue también madre de cuatro hijos, Bía, Cratos, Niké y Zelo, junto con su esposa Palas. Aunque otros como Higinio añade como hijo a Escila, e incluso a Perséfone, según Apolodoro. Fue femenino, ya que era una laguna.

Estrimón

Estrimón fue un dios fluvial cuyo río se ubicaba en Tracia. Fue arrastrado mientras Heracles conducía bueyes de Gerión desde España, y al mirar hacia atrás para comprobar si le seguía Eurídice, desapareció la muchacha para siempre.

Éufrates

Otro de los dioses fluviales más célebre, es este río de Asiria, en Mesopotamia, uno de los Oceánidas llamado Éufrates, que también comparte nombre con un filósofo estoico.

Eurotas

Vamos ahora con Eurotas, hijo de Lélex, quien fue el primer rey de Esparta, según cuenta la leyenda, y cuyo río transcurre por Lacedemonia, en el Peloponeso.

Eveno

Un rey del mismo nombre se ahogó en sus aguas, de ahí el nombre de este singular dios fluvial que corre por Etolia.

Fasis

Este río pasaba por la Cólquida, en la actual Georgia, en el Cáucaso, cuyo nombre fue Fasis.

Filis

Curiosamente, Filis, un río de Tinia, en la costa de Anatolia, fue un personaje femenino, algo extraño en los Oceánidas. Esta fue hija de Licurgo, rey de la Tracia, y casada con Demofonte, hijo de Teseo.

Flegetonte

Flegetonte fue otro de los ríos del inframundo de la mitología griega. Fue considerado con un río de fuego del Hades, y era afluente del Aqueronte, aunque también fue una corriente de agua menor en el Cocito.

Ganges

Aunque parezca increíble, el Ganges ya fue un Oceánida en tiempos de la antigua Grecia, pues la India fue conocida, y no hay más que observar la historia de Alejandro Magno.

Gigaea

Esta Oceánida era realmente una diosa de un lago que se encontraba en Lidia, en Anatolia, y que hoy es conocido como el Marmara.

Gránico

Además de un río de la Tróade, en Frigia, fue testigo de la primera batalla de Alejandro Magno en Asia, cuando comenzaba la conquista del imperio persa. Tuvo lugar en el año 334 a.C.

Haliacmón

Haliacmón es otro de los Oceánidas, cuyo nombre significa piedra de mar. Se consideraba que en origen era un habitante de Tirinto que se lanzó al río que se llamaba Carmánor. Pero este hecho hizo que este hilo de agua se considerase como el dios fluvial del citado nombre. Se encuentra entre Macedonia y Pieria.

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Halys

Halys se encuentra en Turquía, en la zona de Ponto y Paflagonia, en Anatolia. Hoy es conocido como Kizil Irmak, pero en su día fue un río muy importante para los hititas. De hecho, recibía su nombre de Hatti, el núcleo del imperio.

Hebros

Hoy conocido como río Maritsa, Hebros circula por la zona de Ciconia y Tracia, es decir, Grecia y Bulgaria.

Helicón

El dios fluvial Helicón nacía en el Monte Olimpo, y atravesaba Pieria, aunque en realidad era un nombre que se daba al río Bafira, aunque hasta que volvía a aparecer bajo la tierra, era conocido como Helicón. Luego, desembocaba en el Mar Egeo.

Por ello, se consideraba que se sumergía bajo tierra para que las manos del asesino Orfeo no pudiesen lavar las manchas de sangre y se purificasen sus aguas, ya que no quería ser cómplice.

Heptáporo

Este fue uno de los ríos de la mítica Tróade, en Frigia, la actual Turquía. Compartía espacio con los célebres 7 ríos y dioses fluviales, junto con Gránico, Cebrén, Simois, Reso, Rooio y Esepo.

Hermo

Sin salir de Turquía, pero ahora en Lidia, en Anatolia, encontramos a Hermo, uno de los dioses fluviales que fue padre de las ninfas lidas.

Hidaspes

Hidaspes fue uno de los lejanos Oceánidas de la India, que hoy fluye por Cachemira y Pakistán, y es conocido como Jhelum. Antaño también se llamó Akesines e Hidraotes. Aquí fue donde Alejandro Magno construyó una flota que le ayudó a vencer la batalla de Hidaspes, y en su propio honor fundó Alejandría Nicea y Alejandría Bucéfala, pues aquí murió su mítico caballo.

Ilissos

Illisos es un célebre río de Ática, en Grecia, que hoy todavía es muy conocido en cuanto a nombre, que no tanto como a dios fluvial.

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Imbraso

Otro de las Oceánidas que se encontraba en la isla de Samos. Fue padre junto con Quesias de Ocírroe, una ninfa que fue raptada por Apolo.

Ínaco

Este dios fluvial se encontraba en el Peloponeso. Fue esposo de Melia y tuvo cinco hijos, Egialeo, Micene, Foroneo, Fegeo e Ío. Además, junto con los Oceánidas Cefiso y Asterión, fue juez entre una disputa de Poseidón y Hera por poseer la Argólide, que adjudicaron a la diosa, aunque en castigo el dios de los océanos les privó de aguas.

Indos

Este dios fluvial se encontraba en Caria, en la Anatolia turca.

Inopo

Un pequeño riachuelo de la isla de Delos, en Grecia.

Ismeno

Fue hijo de Melia y Apolo, y padre de Dirce y Estrofia. La primera de estas fue asesina de Anfión y Zeto. Como río, se encontraba en Beocia.

Istro

Este río hoy es el Danubio. Para los griegos se encontraba principalmente en Escitia, en Rumanía, ya que no se adentraban en exceso en el continente.

Ladón

Además de un dios fluvial y río de Arcadia, en el Peloponeso, era un dragón de cien cabezas, cada una de ellas hablante de una lengua diferente. Custodiaba el jardín de las Hespérides junto con las ninfas.

Lamos

Lamos fue un nombre bastante célebre en su día, incluso un rey de Menorca. Y, además, un río de Cilicia, en la Anatolia turca.

Lete

Nos centramos ahora en Lete, uno de los más célebres ríos del Inframundo, del que se creía que quien bebía de sus aguas acababa en un olvido completo. De hecho, algunos consideraban que era una forma de reencarnar almas, de forma que olvidaban su pasado.

Este río del Hades también fue una náyade hija de Eris, aunque en un sentido diferente al del Oceánida del Inframundo.

Meandro

Meandro fue un río de Caria, en la Anatolia griega, que acabó dando nombre a un fenómeno real de estas manifestaciones naturales.

Meles

Curiosamente, Meles, un río de Lidia, es también como se conoce a los tejones. En su día, sus aguas discurrían por Anatolia.

Mincio

Todavía se conoce así a este río de Gallia, en Italia, que desemboca en el Po, y que fue también la personificación de un Oceánida.

Mnemósine

En nuestro viaje por los dioses fluviales, retornamos al Hades para descubrir a Mnemósine, que también fue una titánide hija de Urano y Gea y madre junto a Zeus de las musas.

Pero, en oposición al Lete, fue un río del Inframundo al que se animaba a los recién llegados a beber de sus aguas en lugar de hacerlo en el del olvido de su vida pasada.

Neda

Neda fue la diosa de un río homónimo que se encontraba en Arcadia, en Grecia. Curiosamente, los Oceánidas de género femenino solían ser lagos o lagunas, pero este es de los pocos casos que se conocen así.

Nesto

Nesto fue un dios fluvial cuyo río se encontraba en Bistonia, en la Tracia griega.

Nilo

No cabe duda de que este Oceánida es uno de los más famosos del mundo, aún hoy. Este es el célebre río que desemboca en Egipto y que discurre por un buen número de países de África.

Aunque la tradición de Hesíodo lo considera hijo de Tetis y Océano, para Píndaro lo sería de Crono, algo extraño que lo diferencia de otros Oceánidas.

Homero ya habla de sus aguas mágicas que provienen directamente de los dioses, y fue padre de las náyades Menfis, Anquínoe, Ánipe y Quíone. Según las fuentes, consideran que pudo tener un hijo varón, Nilo Anjmemifis.

Ninfeo

Curiosamente, Ninfeo, además de ser un río de Paflagonia y Bithinia, en la Anatolia turca, y por tanto un Oceánida, también fue el nombre con que los griegos llamaban a los monumentos que se consagraban a las ninfas, en este caso, sobre todo fuentes. Inicialmente eran fuentes naturales.

Numicio

Numicio fue un Oceánida situado en Latium. Como río, a sus orillas fue donde murió Eneas, donde recibió culto como Júpiter Índiges, ya que este, según Virgilio, fue el fundador de la patria romana, una vez fugado de Troya tras la victoria griega en la ciudad.

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Orontes

Orontes es otro de los dioses fluviales más alejados de Grecia, pues se ubica en la actual Siria, aunque también pasa por Líbano y Turquía.

Pactolo

Este Oceánida llevaba sus aguas por Lidia, en Anatolia, Turquía. Se decía que era aurífero, es decir, que marchaba por el corazón de terreno muy fértil, ya que la región era proverbialmente rica en oro, aunque estaba sujeta a feroces terremotos.

Partenio

Partenio fue otro de los dioses fluviales que se encontraban en la Anatolia turca, pero esta vez en Paflagonia, aunque este menos rico que el anteriormente conocido.

Peneo

En este caso, el dios fluvial Peneo, que corría por Tesalia, tuvo hasta cuatro hijos junto a la ninfa Creúsa, cuyos nombres fueron Hipseo, rey de los lápitas, y las chicas Dafne, Estilbe y Cirene.

Se dice que Eros, tras recibir burlas por parte de Apolo por su destreza con el arco, hizo que este dios se enamorase de Dafne, quien despreció al Olímpico. Así que la ninfa tuvo que pedir ayuda a Peneo, su padre, quien la transformó en laurel, cuyas ramas fueron desde ese momento sagradas para Apolo.

Pleisto

No ha llegado información en exceso hasta nuestros días sobre Pleisto, salvo que era un dios fluvial cuyas aguas corrían por la Fócida, en Grecia.

Porpax

Además de un género de orquídea, Porpax fue un río y Oceánida de la isla de Sicilia.

Reso

Sin embargo, Reso sí que es un nombre muy relacionado con la mitología griega. Fue un rey de Tracia, pero también un río de la Tróade, en Frigia, Asia Menor. Según la leyenda, fue hijo de musas como Calíope o Euterpe, igual que de dioses como Estrimón, Ares o Eyoneo. Murió en la Guerra de Troya a manos de Odiseo y Diómedes.

Rhinos

Curiosamente, también en España, en aquel momento conocida como Iberia, hubo un Oceánida. Nos referimos a Rhinos, del que no sabemos gran cosa. Eso sí, los estudiosos creen que este dios fluvial está relacionado con el Ebro, aunque no es seguro.

Rodio

Otro de los Oceánidas poco conocidos, cuyo nombre hoy pertenece a un elemento de la tabla periódica. Es Rodio, se situaba en Frigia, en Asia Menor, concretamente en la Tróade.

Sangario

Vamos con Sangario, una deidad fluvial que, como todas las demás, fue hijo de Océano y Tetis, y cuyo río recorría las tierras de Frigia, en Asia Menor, es decir, la Anatolia turca.

Algunos autores consideraron que era el padre de Hécuba, a quien concibió junto con Métope. Otros consideran que su cónyuge en esta labor fue la náyade Evágora, o la ninfa Eunoe. También hay quien le considera padre de la ninfa Sagarítide, igual que padre de Alfeo, quien enseñó a Atenea a tocar la flauta, pero que pereció por un rayo de Zeus por una falta de respeto a la diosa.

Satnioeis

Satnioeis fue otro de los Oceánidas cuyas aguas corrían por Anatolia, en Turquía, en la Tróade.

Selemno

Otro de los dioses fluviales de los que nos han llegado pocas noticias hasta nuestros días. Selemno fue un río cuyo cauce transcurría por el Peloponeso, en Aquia.

Simeto

Tampoco es muy conocido el Oceánida Simeto, que hoy en día todavía sigue siendo el río principal que cruza Sicilia, y que fue un dios fluvial griego.

Simois

Actualmente, este río de la Tróade, en Frigia, la Turquía de Asia Menor, recibe el nombre de Dümruk Su. Sin embargo, fue muchas veces nombrado en la Ilíada de Homero, a quien se le atribuyen dos hijas, Hieromneme y Astíoque. Nace en el Monte Ida y en la llanura de Troya se une al Escamandro, de ahí su importancia en la obra homérica.

Tanais

Tanais es otro de los Oceánidas, este ubicado en Rusia, en Escitia, que hoy es conocido como Don. De hecho, este río da nombre a una zona de yacimientos donde se encontraron necrópolis de la Edad del Bronce, con restos también de asentamientos griegos y romanos. Es más, como ciudad, fue fundada por los propios griegos.

Telmeso

Telmeso, más allá de una ciudad que se rindió pacíficamente al control de Alejandro Magno, fue también un Oceánida, aunque es más conocida por su situación en Licia, en la frontera con Caria, que recibe este nombre en honor al hijo de Apolo.

Terme

En Turquía, en la zona de Ponto y Asiria, en Anatolia, se encuentra Terme, una ciudad que también recibió su nombre en honor al Oceánida que baña sus aguas, y que dicen que se situaba en las cercanías de la mítica ciudad de amazonas llamada Temiscira, de origen incierto y casi legendario.

Termesios

Otro de los dioses fluviales de los que no ha llegado exceso de información tras tantos años de historia. Se sabe que, como todos los demás, Termesios es hijo de Océano y Tetis, y que sus aguas circulaban por Beocia, en Grecia.

Tiberino

Tampoco nos ha llegado, desgraciadamente, exceso de información sobre Tiberino. No obstante, fue un nombre muy común en la mitología romana, ya que sus aguas como Oceánida transcurrían por el Latium, en Italia.

Tiberto

Poco conocido, Tiberto fue otro de los Oceánidas más célebre en la propia mitología romana que en la griega.

Tigris

Seguimos en orden alfabético conociendo más Oceánidas, aunque a día de hoy no se conozca mucho sobre ellos, como es el caso de Tigris. Este fue un río de Asiria que pasa por las actuales Siria, Iraq y Turquía.

Titarisio

Fue un río de Tesalia afluente del ya citado Peneo. Como todos, hijo de Océano y Tetis, y de baja importancia en la mitología griega.

Tritón

Tritón no fue técnicamente un Oceánida, pero sí un dios griego, un mensajero de las profundidades marinas que era hijo de Anfitrite y Poseidón. Era representado en forma de humano hasta el torso, seguido de una cola de pez. Sin embargo, si miramos la Teogonía de Hesíodo, encontramos a este célebre personaje en el lago Tritonis, que recordemos que eran los Oceánidas femininos, aunque aquí Tritón solo guió al Argo y sus Argonautras por el Mediterráneo.

Volturno

También nos llega, pero ya con poco peso, Volturno, más célebre en la mitología romana que en la griega, para poner fin a nuestra lista de Oceánidas.

Más detalles sobre los Oceánidas

Por desgracia, no nos ha llegado mucha más información sobre estos dioses fluviales que, en su día, tuvieron cierta importancia en la sociedad griega. No obstante, grandes escritores, como hemos citado, los nombraban en sus obras, como el caso de Homero.

Hasta nuestros días ha llegado con especial fuerza en panteón clásico, donde estaban los grandes dioses, es decir, Zeus, Poseidón, Hermes, etc.

Sin embargo, cuando los titanes engendraron a los dioses, según la mitología helénica, fueron muchos, prácticamente todo cuanto existía en la creación, lo que estaba reflejado como divinidad. De ahí que, para los griegos, tanto lagos como ríos tuvieran vida propia y su mitología.

Lo curioso es que según aparecían nuevos ríos y lagos, también lo hacían nuevos dioses fluviales, incluso en la India, lo que demuestra la enorme influencia que tuvo esta sociedad en sus días.

Además, también existe bastante confusión en torno a estos dioses, igual que otras mitologías griegas. No hay que olvidar que su civilización vivió durante siglos alrededor del Egeo, por lo que las tradiciones y conocimientos fueron evolucionando. De ahí que dependiendo del autor al que se lea, la obra y periodo concreto, y mirando los escritos que han llegado hasta nuestros días, podamos encontrar versiones totalmente contrapuestas de un mismo ser. De hecho, algunos autores complementaban a otros, pero a veces se podían perder sus escritos o incluso volver a aparecer. Es decir, que es muy complejo establecer un nexo común, ya que todo está muy confuso. No olvidemos que han pasado entre 2000 y 3000 años de algunos de estos textos.

Esperamos de corazón que este compendio agrupando a todos los Oceánidas conocidos en el mundo, y cuyo nombre nos ha llegado hoy en día, os haya gustado y atraído tanto como a nosotros. No cabe duda de que la historia de la humanidad y sus civilizaciones es apasionante. Ha evolucionado mucho el mundo, pero la cultura y la historia está llena de detalles maravillosos de los que da mucho gusto poder hablar hoy en día y descubrir cómo el ingenio nos lleva a años, siglos de civilización, desarrollo y evolución.

Por Pedro, redactor de la Gran Hermandad Blanca

 

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Sobre Pedro González (Redactor GHB)

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