El Manu Vaivasvata en pocas palabras
El Manu Vaivasvata es, en la tradición de la India, el padre y legislador de la humanidad actual: el hombre justo al que un pez divino, Matsya, salvó del gran diluvio para que la vida pudiera empezar de nuevo. En la Teosofía y en los libros del Maestro Tibetano Djwhal Khul a través de Alice A. Bailey, es además uno de los tres Grandes Señores de la Jerarquía espiritual de nuestro planeta: el que encabeza el primer departamento, el de la voluntad, el gobierno y las formas por las que evoluciona la humanidad.
Junto a él trabajan sus dos Hermanos: el Cristo, Instructor del Mundo, a quien Oriente llama el Señor Maitreya, y el Maha Chohan, Señor de la Civilización. Voluntad, amor e inteligencia: así se reparte el trabajo de quienes velan por nosotros.
En esta guía explicamos qué significan las palabras «Manu» y «manvantara», qué cuenta de él la tradición hindú, cómo lo presentan la Teosofía, el Tibetano y otras corrientes, y qué puede aprender de su ejemplo quien quiere poner orden y buena voluntad en su propia vida.
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¿Quién es el Manu Vaivasvata?
Pocas figuras de la Jerarquía tienen raíces tan antiguas. Mucho antes de que se hablara de Maestros Ascendidos, la India ya veneraba a Manu como el primer rey justo, el que recibió la ley y la transmitió a los hombres, el antepasado de quien desciende, según su propia lengua, la palabra que designa al ser humano. Sus himnos lo llaman padre; sus leyendas lo muestran a bordo de una barca, guiado por un pez luminoso a través de las aguas del fin de un mundo.
La Teosofía recogió esa figura y la leyó en clave de evolución. Para Helena P. Blavatsky y sus continuadores, el Manu no es solo un personaje del pasado: es el gran Ser que sostiene el modelo de una humanidad entera durante un ciclo largo, como un arquitecto sostiene un plano mientras se levanta un edificio. Y en los libros del Maestro Tibetano Djwhal Khul dictados a Alice A. Bailey, esa función toma forma precisa: el Manu Vaivasvata preside el primer departamento de la Jerarquía, el de la voluntad divina aplicada al gobierno del mundo.
Conviene distinguir varias miradas, porque no dicen exactamente lo mismo: la tradición hindú, con sus textos sagrados; la Teosofía de Blavatsky y Annie Besant; el Tibetano a través de Alice A. Bailey; la enseñanza del Dr. K. Parvathi Kumar; y la corriente de los Maestros Ascendidos. Las recorremos por orden, sin forzar una síntesis donde no la hay.
Qué significan «Manu» y «manvantara»
La palabra es sencilla y profunda a la vez. En el glosario de Iniciación Humana y Solar, el Tibetano la define así:
Manu. Es el nombre representativo del gran Ser, el Regente, el Progenitor primordial y guía de la raza humana. La palabra manu deriva de la raíz sánscrita «man» que significa pensar.
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Iniciación Humana y Solar, glosario
Manu es, entonces, el pensador. De la misma raíz vienen en sánscrito manas, la mente, y manushya, el ser humano: el que piensa. Llamar Manu al padre de la humanidad es decir que lo propio del hombre es la mente, y que el modelo de lo humano es un pensamiento divino antes de ser un cuerpo.
Blavatsky añade en su Glosario Teosófico que no hay un solo Manu, sino una sucesión de ellos:
Los catorce Manús son los patronos o guardianes de los ciclos de raza de un manvantara o Día de Brahmâ.
Helena P. Blavatsky, Glosario Teosófico
El manvantara de Vaivasvata
De ahí la otra palabra clave. Manvantara viene de manu-antara, «el período entre dos Manus»: un gran ciclo de actividad del universo o del planeta, opuesto al pralaya, el reposo. El Tibetano lo resume en su glosario como un período de actividad planetaria con sus siete razas. Según el cómputo de los Puranas que recoge Blavatsky, cada día de Brahmâ contiene catorce manvantaras, cada uno presidido por su Manu, y nos hallamos en el séptimo, que lleva el nombre de su regente: el manvantara de Vaivasvata.
Los nombres de los siete primeros Manus, tal como los recoge el mismo glosario a partir del Mânava-dharma-shâstra, son Svâyambhuva, Svârochisha, Auttami, Tâmasa, Raivata, Châkshusha y Vaivasvata. El siguiente, el octavo, será Sâvarni.
¿Y Vaivasvata? El nombre significa «hijo de Vivasvat», el Sol resplandeciente. El Manu de nuestro ciclo es, en la imagen hindú, hijo del Sol: la vida que modela nuestras formas viene de la luz.
Matsya y el diluvio en la tradición hindú

El relato más antiguo que conservamos está en el Shatapatha Brahmana, un texto védico de comentario ritual. Una mañana, mientras Manu se lavaba las manos, un pez pequeño quedó entre sus dedos y le habló: «Cuídame y yo te salvaré». Le anunció que un diluvio arrastraría a todas las criaturas. Manu lo guardó en una vasija; cuando creció, en un estanque; y cuando fue enorme, lo devolvió al mar. Llegado el tiempo, construyó la barca que el pez le había pedido, y cuando subieron las aguas ató la cuerda al cuerno del gran pez, que lo llevó hasta la montaña del norte. Pasado el diluvio, Manu ofreció un sacrificio, y de él nació Idâ, con quien comenzó de nuevo la humanidad.
Los Puranas desarrollan la historia y le dan su sentido devocional: el pez es Matsya, la primera encarnación de Vishnu. El Matsya Purana está entero construido como la enseñanza que el pez divino imparte a Manu durante el diluvio, y el Bhagavata Purana cuenta que el rey Satyavrata, el hombre justo que recibió al pez, llegó a ser en este ciclo Vaivasvata Manu, y que con él viajaron en la barca los siete sabios, los Rishis, junto con las semillas de todas las plantas.
El Glosario Teosófico lo resume en una línea que enlaza la India con Mesopotamia: así como Vishnu anuncia el diluvio a Vaivasvata Manu y le ordena construir un arca en la que se salvan él y siete Rishis, el dios Hea lo anuncia al Xisuthrus caldeo, y mucho más tarde el Dios de Israel avisa a Noé. Es la vieja intuición de que el gran relato de las aguas pertenece a toda la humanidad.
Qué significa la barca
La Teosofía no lee esta historia como una crónica, sino como un símbolo vivo. En La Doctrina Secreta, Blavatsky lo dice sin rodeos:
Éste es un Hombre-Deva (o Manu) salvando en un Arca (el principio femenino) los gérmenes de la humanidad, y también los siete Rishis -que son aquí los símbolos de los siete principios humanos-
Helena P. Blavatsky, La Doctrina Secreta, tomo IV
Al final de cada gran ciclo, algo se disuelve, y algo esencial se conserva para el siguiente: la semilla, el modelo, los siete principios del ser humano. El pez que guía es la sabiduría divina que conoce el rumbo cuando todo parece agua. Y Manu, el pensador, es quien escucha esa voz cuando todavía es pequeña y cabe en la mano.
Las Leyes de Manu y la familia de Vaivasvata

Para millones de personas, el nombre de Manu evoca ante todo un libro: el Mânava-dharma-shâstra, conocido como Manusmriti o Leyes de Manu. Es uno de los tratados clásicos del dharma, el orden justo de la vida: deberes de cada etapa de la existencia, ritos, gobierno, justicia, hospitalidad. La tradición lo pone en boca del primer Manu, Svâyambhuva, por medio del sabio Bhrigu, y Blavatsky recoge esa misma atribución. Los estudiosos sitúan su redacción en torno al cambio de era, y dentro de la propia India se lee hoy con discernimiento, distinguiendo su núcleo espiritual de normas sociales propias de otro tiempo. Lo que permanece es la idea que da sentido al Manu: que la vida humana necesita una forma justa para que el espíritu pueda crecer en ella.
La Bhagavad Gita recoge otra transmisión, más interior. Al comienzo de su cuarto capítulo, Krishna dice a Arjuna que enseñó este yoga imperecedero a Vivasvat, el Sol; que Vivasvat lo enseñó a Manu, y que Manu lo transmitió a Ikshvaku. El Manu aparece así como un eslabón de la cadena por la que la sabiduría desciende del Sol a los reyes justos.
Padre, esposa e hijos de Vaivasvata Manu
Los Puranas le dan una familia, y conocerla ayuda a entender el símbolo. Su padre es Vivasvat o Surya, el Sol, y su madre Saranyu, también llamada Samjñâ. Su hermano es Yama, el primer mortal y señor de los que mueren, de modo que los dos hijos del Sol guardan juntos las dos puertas de la vida. Su medio hermano, hijo del Sol y de Chhâyâ, la Sombra, es Sâvarni, el Manu del ciclo que vendrá.
Su esposa, según el Bhagavata Purana, es Shraddhâ, la Fe. Y entre sus hijos destacan Ikshvaku, primer rey de la dinastía solar de Ayodhyâ, de cuyo linaje nacerán Râma y, según recoge Blavatsky, la familia de los Shâkyas a la que perteneció el Buda; e Idâ, o Ilâ, la hija nacida del sacrificio, que según la leyenda se transformó en varón con el nombre de Sudyumna y volvió a ser mujer, y en quien la Teosofía vio un recuerdo de la humanidad andrógina de las primeras edades. La lista completa de sus diez hijos varía de un Purana a otro.
El Manu en la Teosofía
Blavatsky escribió La Doctrina Secreta (1888) con los nombres de la India en una mano y la idea de la evolución en la otra, y el Manu le sirvió de puente. En su lectura, cada Manu es un modelo antes que un hombre: el Glosario Teosófico explica que, esotéricamente, cada uno de ellos es la idea personificada del pensamiento divino para su ciclo, el creador y modelador de todo lo que aparece en él. Vaivasvata es, en sus palabras, el prototipo del nuevo ser humano que surge después de las aguas; por eso dice también que Noé representa al Manu Raíz y al Manu Simiente.
Hay en sus páginas un matiz que vale la pena conservar. En una entrada del glosario, Blavatsky considera idénticos como personajes a Noé, Vaivasvata, Xisuthrus, Deucalión y otros salvados del diluvio, porque todos simbolizan al progenitor de una nueva humanidad. En La Doctrina Secreta precisa la otra cara: nadie diría que sean idénticos como personas, pero sus leyendas brotan de un mismo recuerdo de grandes cataclismos. Símbolo único, rostros distintos.
Annie Besant: el Regente de cada humanidad
Annie Besant dio a esta enseñanza su forma más clara en las conferencias de Benarés de 1920, que publicamos completas como El Gobierno Interno del Mundo. Allí explica que, bajo los Señores más elevados, trabaja el gran grupo de los Manus, encargados de la evolución de las humanidades sucesivas, y lo dice con una regla sencilla:
Solamente hay un Manú para cada Raza, cosa que debemos tener presente desde un principio.
Annie Besant, El Gobierno Interno del Mundo
Para Besant, el Manu Vaivasvata es literalmente el padre de su humanidad, y su función se completa con la del Instructor del Mundo. Uno modela la forma, el otro despierta el espíritu que vive en ella:
El Manú tiene a su cargo la evolución del tipo humano correspondiente a su propia Raza y el Bodhisattva se encarga de la evolución interna, del desarrollo del espíritu en el hombre, por medio del establecimiento de alguna gran religión.
Annie Besant, El Gobierno Interno del Mundo
En la India antigua, añade, el gran Rishi Vyâsa trazó el aspecto religioso del hinduismo, así como el Señor Manu delineó su aspecto político y social: cada uno hizo el trabajo de su grupo. Es la misma división que el Tibetano llamará después los departamentos de la Jerarquía.
Las razas raíz, bien entendidas

Aquí hace falta una aclaración serena, porque el lenguaje del siglo XIX puede confundir. En la Teosofía, «raza raíz» no designa a un grupo étnico ni a un color de piel: es el nombre técnico de una gran etapa de la conciencia humana, una oleada de vida por la que pasan, encarnación tras encarnación, todas las almas. Cada uno de nosotros ha vivido en todas ellas y vivirá en las que vienen. No hay en esta enseñanza humanidades superiores e inferiores, sino una sola humanidad que aprende por etapas.
El propio Tibetano lo dejó escrito cuando usó la palabra tradicional para la quinta etapa, a la que llama la etapa de la mente:
no empleo la palabra aria como sinónimo de nórdica, sino como descriptiva de la meta intelectual de la humanidad, en la cual nuestra civilización occidental está en las primeras etapas, pero ha sido demostrada individualmente por hombres de todas las épocas y razas. Oportunamente todos los seres humanos llegarán a obtener el estado de conciencia aria.
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Psicología Esotérica, tomo II
Leída así, la secuencia es un mapa del crecimiento interior. Las primeras etapas, casi etéreas, se describen como la formación del cuerpo; la tercera, la lemuriana, como el despertar de la conciencia física; la cuarta, la atlante, como la de la emoción y el deseo; la quinta, la nuestra, como la del desarrollo de la mente. La sexta y la séptima traerán la intuición y la plena expresión del espíritu. Cada Manu sostiene el modelo de una de esas etapas, y su trabajo es que la forma esté a la altura de lo que el alma necesita aprender.
El mismo cuerpo humano, decía Besant, guarda el resumen de esa historia, del mismo modo que un adulto conserva al niño que fue. Por eso el Manu no es un patrón de pueblos, sino de etapas: el maestro de obras de la casa común.
El primer departamento de la Jerarquía
El retrato más preciso del Manu lo encontramos en Iniciación Humana y Solar (1922), el libro en que el Maestro Tibetano describe la organización de la Jerarquía. Abre el capítulo con estas palabras:
El Manu preside el primer grupo. Se Lo llama Vaivasvata Manu, y es el Manu de la quinta raza raíz. Es el hombre ideal o pensador
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Iniciación Humana y Solar
Ha presidido los destinos de nuestra etapa desde su comienzo, dice el texto, y llegará el día en que otro ocupe su lugar y él pase a un trabajo más elevado. Trabaja en estrecha relación con el Manu de la cuarta etapa, cuyo centro de influencia sitúa en China, porque los períodos de los distintos Manus se superponen. Y el Tibetano le da una morada concreta: el Vaivasvata Manu reside en los Himalayas y ha reunido en Shigatsé a algunos de quienes se ocupan de los asuntos de su etapa y a quienes más tarde prepararán la sexta.
¿En qué consiste su trabajo? El texto lo dice con claridad:
A Él se le confía la voluntad y el propósito del Logos planetario. Sabe cuál es el objetivo inmediato para este ciclo de evolución que debe presidir, y Su trabajo consiste en hacer cumplir esa voluntad.
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Iniciación Humana y Solar
De ahí sus campos de acción, más amplios de lo que solemos imaginar: el gobierno y la política planetaria, la dirección de la mente de los estadistas para que la vida colectiva avance como debe, el trabajo con los devas constructores y con las fuerzas que mueven la corteza terrestre, levantan y hunden continentes. En La Exteriorización de la Jerarquía, el Tibetano lo resume en una línea: el trabajo del Manu consiste en ocuparse de la ciencia de gobierno, de la política y de la ley divina.
Cómo trabaja: la energía de la voluntad
El mismo pasaje explica de dónde le llega la fuerza. La energía que fluye a través del Manu emana del centro coronario del Logos planetario y le llega por medio de Sanat Kumara, el Señor del Mundo. El Manu actúa por meditación dinámica: comprende lo que debe hacerse, lo visualiza y transmite la energía creadora o destructora a quienes le ayudan. «Todo esto se realiza por el poder de la emisión del sonido», concluye el texto. En Los Rayos y las Iniciaciones lo llama el receptor y agente de la energía de la voluntad divina para la humanidad, y en Tratado sobre Fuego Cósmico lo define con tres verbos: trabaja con las formas mediante las cuales se manifiesta el Espíritu; destruye y nuevamente construye.
Los regentes de las naciones
Bajo el Manu trabajan los regentes de las grandes divisiones del mundo. El Tibetano nombra dos: el Maestro Júpiter, regente de la India, el más antiguo de los Maestros que trabajan hoy en cuerpo físico, y el Maestro Rakoczi, regente de Europa y América, a quien la tradición identifica con Saint Germain y que, aunque pertenece al séptimo rayo y al departamento del Maha Chohan, desempeña temporalmente su cargo bajo el Manu. De estos regentes dice el texto algo que conviene recordar al leer las noticias:
Estos regentes, aunque desconocidos, tienen en Sus manos las riendas del gobierno de los continentes y las naciones, guiando así, aunque en forma desconocida, sus destinos, inspirando a estadistas y gobernantes
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Iniciación Humana y Solar
El Tibetano añade que esa inspiración da fruto cuando encuentra colaboración e intuición receptiva entre los pensadores. Nada se impone: se ofrece, y depende de nosotros recibirlo.
Los tres Grandes Señores

El Manu nunca trabaja solo. La Jerarquía, según el Tibetano, se organiza en tres grandes departamentos, reflejo en nuestro planeta de los tres aspectos de la divinidad, y cada uno tiene su Señor:
Así tenemos Voluntad, Amor e Inteligencia, representados en estos tres Grandes Señores; tenemos el yo y el no-yo, y su relación sintetizada en la unidad de la manifestación; tenemos gobierno racial, religión y civilización, constituyendo un todo coherente
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, Iniciación Humana y Solar
El Manu, del primer rayo, sostiene la voluntad y las formas. El Cristo, el Señor Maitreya, del segundo rayo, el Instructor del Mundo, guía la conciencia que vive en esas formas y la conduce a su liberación. Y el Maha Chohan, del tercero, Señor de la Civilización, teje la relación entre espíritu y materia que llamamos cultura. El Tibetano lo expresa con una imagen exacta: así como el Manu proporciona el tipo y las formas por las que la conciencia puede evolucionar, el Instructor del Mundo dirige esa conciencia en su aspecto vida o espíritu.
Entre los tres existe, dice el texto, la más íntima colaboración y unidad, y están en continuo contacto con el Señor del Mundo en Shamballa. En La Exteriorización de la Jerarquía aparecen como los tres representantes de Shamballa dentro de la Jerarquía, que cada año, en la luna llena de Wesak, invocan juntos al Buda. Y una precisión que ayuda a entender sus tiempos: el Manu conserva su cargo durante toda una raza raíz, mientras que el Instructor del Mundo lo asume por ciclos, según explica Tratado sobre Fuego Cósmico.
Mirando al futuro, el Tibetano anuncia en La Telepatía y el Vehículo Etérico que algún día este triángulo tendrá su reflejo visible en la humanidad: discípulos avanzados que relacionarán el departamento del Manu con el gobierno mundial, el del Cristo con las religiones y el del Señor de la Civilización con el orden social y económico.
El Manu y el Maestro Morya

Si hay un Maestro unido al Manu, es El Morya. En el primer gran grupo, el del Manu, el Tibetano sitúa a dos Maestros que han trascendido la quinta iniciación: el Maestro Júpiter y el Maestro Morya. Y de este último dice que, por pertenecer al primer rayo, el de la Voluntad y el Poder, su trabajo consiste en gran parte en llevar a cabo los planes del actual Manu, como inspirador de los estadistas del mundo.
Hay más: Iniciación Humana y Solar anuncia que el Maestro Morya será, a su debido tiempo, el Manu de la sexta raza raíz, del mismo modo que su hermano Kuthumi está llamado a ser el Instructor del Mundo de esa nueva etapa. Los dos viven en Shigatsé, cerca del Manu Vaivasvata. El linaje de la voluntad se prepara con siglos de antelación.
En La Exteriorización de la Jerarquía, escrita en los años de la Segunda Guerra Mundial, el Tibetano describe un triángulo de energía formado por el Cristo, el Manu y el Maestro Morya, a través del cual puede fluir la energía del Avatar de Síntesis. Los discípulos del ashrama de Morya, añade, trabajan para expresar la síntesis en la política y el gobierno, tratando de mantener la libertad en la unidad.
Otras miradas sobre el Manu
El Dr. K. Parvathi Kumar: el tejedor de las formas
En los libros del Dr. K. Parvathi Kumar y de la tradición del Maestro EK (World Teacher Trust), el Manu ocupa un lugar central. Allí se le describe como una inteligencia solar que prepara los moldes en los que habitan los seres durante un manvantara; de ahí, explica, viene la palabra manushya, ser humano: el que habita en el molde del Manu. Vaivasvata, hijo de Vivasvat, el Sol, teje los cuerpos con los rayos solares, y por eso este autor traduce también su nombre como «el tejedor». En el ser humano, añade, el lugar del Manu es el plano búdico, el de la intuición.
Esta enseñanza habla además de triángulos de trabajo: Sanat Kumara con el Manu Vaivasvata y el Maestro Morya, encauzando las fuerzas de Marte hacia la guerra interior que disuelve el conflicto en cada personalidad; y el Manu con el Maestro Morya y el Maestro CVV, preparando moldes nuevos que ayuden a la humanidad a volverse más subjetiva y a alcanzar el plano búdico. El mismo autor ve en el impulso que llevó, tras la Segunda Guerra Mundial, a las Naciones Unidas, un fruto de la cooperación entre el Manu, el Maestro Morya y el Cristo.
La corriente de los Maestros Ascendidos
The Summit Lighthouse, una de las escuelas de la corriente YO SOY, presenta a Vaivasvata Manu y a su complemento divino como los Manus de la quinta raza raíz: los padres espirituales que sostienen el modelo divino de esa oleada de almas. En su enciclopedia nombra también a los Manus de las otras etapas: Lord Himalaya para la cuarta, el Dios y la Diosa Meru para la sexta y el Gran Director Divino para la séptima. Le atribuye un foco o retiro en los Himalayas, cuya llama atrae a las almas de su oleada hacia el modelo de la conciencia crística que él guarda para ellas. Esta escuela tiene su propia cronología de las razas, que no coincide del todo con la teosófica.
La Gnosis de Samael Aun Weor
En la Gnosis de Samael Aun Weor, el Maestro Vaivasvata Manu aparece unido al relato de la Atlántida. En una de sus conferencias, publicada en inglés como The End of the Kali Yuga, lo identifica con el Noé bíblico: advertido por los Seres que dirigen el destino humano, condujo a un grupo de personas fuera del continente que se hundía, hacia la meseta central de Asia. Samael convierte ese recuerdo en una llamada al trabajo interior: los que atraviesan las crisis son los que se exploran a sí mismos y disuelven su ego.
Cómo colaborar con el Manu

El Manu puede parecer lejano: un Señor de razas y continentes, de ciclos de millones de años. Pero su energía, la del primer rayo, toca cada vida. Es la voluntad que nos sostiene cuando todo invita a abandonar, el sentido del orden justo, la capacidad de poner forma a lo que creemos. Colaborar con él no exige grandes gestos: exige buena voluntad organizada.
- Rayo: primero, de Voluntad o Poder; su luz suele imaginarse azul blanca, como fuego claro.
- Cualidades: propósito, ley justa, gobierno sabio, firmeza al servicio del bien común.
- Oficio: primer departamento de la Jerarquía; Manu de la etapa actual de la humanidad.
- Compañeros: el Cristo y el Maha Chohan, sus dos Hermanos; el Maestro Morya y el Maestro Júpiter.
- Morada según el Tibetano: los Himalayas, con un grupo reunido en Shigatsé.
Una práctica de cinco minutos
La tradición del Tibetano no suele invocar a los Maestros por su nombre; prefiere alinearse con su propósito. Para el Manu, la puerta más directa es la tercera estrofa de la Gran Invocación:
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida, Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres, El propósito que los Maestros conocen y sirven.
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, La Exteriorización de la Jerarquía
- Siéntate con la espalda recta. Respira despacio tres veces. La postura erguida ya es una pequeña afirmación de voluntad.
- Lleva la atención a la coronilla. Imagina sobre la cabeza una luz azul blanca, serena, como un cielo de alta montaña. No la fuerces.
- Pronuncia la estrofa. En voz baja o en silencio, sintiendo que tu pequeña voluntad se ofrece a un propósito mayor que conoces solo en parte.
- Elige un acto justo. Una promesa que cumplir, un orden que poner, una decisión aplazada. Que sea concreto y para hoy.
- Ofrécelo al bien común. Termina pensando en quienes gobiernan, en tu ciudad y en el mundo, y deséales claridad y rectitud.
Señales de que vamos bien
- Cumplimos lo que decimos, aunque cueste.
- Ponemos orden sin dureza y firmeza sin violencia.
- Pensamos en el bien del conjunto antes de decidir.
- Respetamos la ley justa y trabajamos para mejorar la que no lo es.
Sobre las cifras y las fechas
Las corrientes no coinciden en los números. El Tibetano dice que el Manu Vaivasvata preside nuestra etapa desde hace casi cien mil años; el Glosario Teosófico, citando a Annie Besant, habla de un millón de años; los Puranas miden los manvantaras en cientos de millones. Son escalas distintas para ciclos distintos, y la propia Blavatsky advertía que esas edades se refieren tanto a grandes períodos como a pequeños. Lo esencial no es la cifra, sino la idea: la humanidad crece por etapas, y nunca camina sin guía.
Con los demás Maestros
El Manu forma con el Cristo y el Maha Chohan el triángulo que preside la Jerarquía, y por encima de los tres está Sanat Kumara, el Señor del Mundo, en Shamballa. Para seguir el hilo, el camino natural pasa por sus dos Hermanos, por el Maestro Morya, su colaborador más cercano en el primer rayo, y por las conferencias de Annie Besant sobre el Gobierno Interno del Mundo, que describen el lugar de los Manus dentro del conjunto.
Y otros Maestros que aparecen en esta guía: Kuthumi, Saint Germain, el Señor Gautama Buda, Djwhal Khul, el Maestro Jesús. Si quieres saber por qué rayo te sientes más llamado, te ayudará nuestra guía de los siete rayos, y para el conjunto, qué es la Gran Hermandad Blanca.
Para leer en la Biblioteca
El Glosario Teosófico y La Doctrina Secreta de Blavatsky están en nuestra sección de libros de Teosofía, y entre los tratados del Tibetano te recomendamos Tratado sobre Magia Blanca. Encontrarás más obras en la Biblioteca.
Preguntas frecuentes
¿Quién es el Manu Vaivasvata?
En la tradición hindú es el legislador y progenitor de la humanidad actual, el hombre justo al que el pez Matsya, encarnación de Vishnu, salvó del diluvio. En la Teosofía y en los libros del Maestro Tibetano a través de Alice A. Bailey es el Manu de la quinta raza raíz y uno de los tres Grandes Señores de la Jerarquía: preside el primer departamento, el de la voluntad, el gobierno y las formas por las que evoluciona la humanidad.
¿Qué significa la palabra Manu?
Viene de la raíz sánscrita man, pensar. Manu es el pensador, el modelo de lo humano, y de la misma raíz vienen manas, la mente, y manushya, el ser humano. El Tibetano lo define como el nombre representativo del gran Ser que es Regente, Progenitor primordial y guía de la raza humana.
¿Qué es el manvantara de Vaivasvata?
Manvantara significa período entre dos Manus: un gran ciclo de actividad, opuesto al pralaya o reposo. Según el cómputo de los Puranas que recoge Blavatsky, un día de Brahmâ contiene catorce manvantaras, y nos hallamos en el séptimo, que lleva el nombre de su Manu, Vaivasvata. El siguiente estará presidido por Sâvarni.
¿Es Vaivasvata Manu el mismo que Noé?
Son relatos hermanos. Vaivasvata Manu, Noé, el Xisuthrus caldeo y Deucalión se salvan de un gran diluvio y dan comienzo a una nueva humanidad. Blavatsky los considera idénticos como símbolos del progenitor de una nueva raza, cuyo prototipo es Vaivasvata, pero no como personas: sus leyendas nacen de un mismo recuerdo de grandes cataclismos. La Gnosis de Samael Aun Weor, en cambio, identifica directamente al Maestro Vaivasvata con el Noé bíblico.
¿Quiénes son el padre, la esposa y los hijos de Vaivasvata Manu?
Según los Puranas, su padre es Vivasvat o Surya, el Sol, y su madre Saranyu. Su hermano es Yama y su medio hermano Sâvarni, el próximo Manu. Su esposa es Shraddhâ, la Fe, según el Bhagavata Purana. Entre sus hijos destacan Ikshvaku, fundador de la dinastía solar de Ayodhyâ, e Idâ o Ilâ, que según la leyenda fue también varón con el nombre de Sudyumna. La lista completa de sus hijos varía según el Purana.
¿Qué es una raza raíz en la Teosofía?
Es una gran etapa de la evolución de la conciencia humana, no un grupo étnico. Todas las almas pasan por todas ellas a lo largo de sus encarnaciones. La tercera se llama lemuriana, la cuarta atlante y la quinta, la actual, se asocia al desarrollo de la mente. Cada una tiene su Manu, que sostiene el modelo de esa etapa. El propio Tibetano aclara que usa estos términos para describir la meta interior de toda la humanidad.
¿Qué relación tiene el Manu con el Maestro Morya?
El Maestro Morya pertenece al primer grupo de la Jerarquía, el del Manu, y por ser del primer rayo su trabajo consiste en gran parte en llevar a cabo los planes del actual Manu, según Iniciación Humana y Solar. El mismo libro anuncia que Morya será el Manu de la sexta raza raíz. En La Exteriorización de la Jerarquía, el Cristo, el Manu y el Maestro Morya forman un triángulo por el que fluye la energía del Avatar de Síntesis.
¿Qué dice la Gnosis sobre el Manu Vaivasvata?
En la Gnosis de Samael Aun Weor, el Maestro Vaivasvata Manu es identificado con el Noé bíblico: advertido por los Seres que dirigen el destino humano, condujo a un grupo de personas fuera de la Atlántida antes de su hundimiento, hacia la meseta central de Asia. Samael usa ese relato como llamada al trabajo interior y a la disolución del ego.
Fuentes de esta guía
Esta guía se apoya en la tradición hindú, en la Teosofía, en los libros del Tibetano a través de Alice A. Bailey y en otras corrientes, citadas cada una por su nombre:
- Tradición hindú: Shatapatha Brahmana (el relato del pez y el diluvio), Matsya Purana y Bhagavata Purana (Matsya, el rey Satyavrata y la familia de Vaivasvata), Bhagavad Gita, capítulo IV, y Mânava-dharma-shâstra o Leyes de Manu.
- Helena P. Blavatsky, Glosario Teosófico: entradas «Manu», «Manus», «Manu-Svâyambhuva», «Manvantara», «Matsya», «Noé», «Diluvio», «Idâ», «Ikshvâku» y «Sisthrus»; La Doctrina Secreta, tomo IV: la alegoría del Manu Vaivasvata y el arca.
- Annie Besant, El Gobierno Interno del Mundo (conferencias de Benarés, 1920): los Manus como regentes de cada humanidad y su relación con el Bodhisattva.
- El Maestro Tibetano Djwhal Khul a través de Alice A. Bailey, Iniciación Humana y Solar (1922): el primer departamento, el Manu en Shigatsé, los regentes Júpiter y Rakoczi, el Maestro Morya y el glosario; Tratado sobre Fuego Cósmico; Psicología Esotérica, tomo II; La Telepatía y el Vehículo Etérico; La Exteriorización de la Jerarquía; Los Rayos y las Iniciaciones.
- Dr. K. Parvathi Kumar (World Teacher Trust): Master CVV Saturn Regulations, Moon, the Key, Shambala y Uranus, the Alchemist of the Age. Paráfrasis nuestra.
- The Summit Lighthouse, enciclopedia de los Maestros Ascendidos: entradas «Manu», «Vaivasvata Manu» y «Root race». Samael Aun Weor, conferencia The End of the Kali Yuga. Hechos de cada corriente, atribuidos a ella.







