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El Viaje Del humano divino – Seres Celestiales Blancos y Arcángel Miguel

Seres Celestiales Blancos:

arcangel miguel

 

 

Todos los períodos de Ascensión en la Tierra son tanto bellos como magníficos; sin embargo, tanto para las Almas de la Tierra como para las de los planos internos es intrigante e interesante observar y presenciar el punto de Ascensión que actualmente ha sido alcanzado por la Humanidad. Como sabéis, las Energías Cristalinas están creando una Ola de Luz y la están vinculando con la Tierra y con toda la Humanidad, para crear purificación y procesos de liberación poderosos, por medio de los cuales están siendo borrados y/o completados los hábitos, patrones y lecciones de crecimiento que han estado presentes a lo largo de numerosas vidas, para manifestar nuevas energías desde el interior de vuestro Ser. El nuevo despertar de energía desde el interior de vuestro Ser y de vuestra Alma, significa una nueva fase de existencia para todos en la Tierra; en verdad, la Creación de una Nueva Realidad. Es importante que recuerdes que tu realidad no está fuera de ti, es creada desde el interior de tu Ser, desde tu consciencia, tus creencias y tus perspectivas. El significado de una nueva realidad no es que el Mundo alrededor de ti se transforme y se renueve repentinamente; significa que tu consciencia, tus creencias y tus perspectivas se alterarán y cambiarán, dándote la impresión y permitiéndote recrear y reconocer de nuevas maneras tu realidad externa.

 

 

 

Mientras la Energía Cristalina está pavimentando el camino de la transformación, la Energía de la Diosa está despertando más plenamente en el Universo del Creador y en vuestro propio Ser, manifestando su creatividad y sabiduría para inspirar desde el interior la sanación y el nuevo despertar energético. La Energía de la Diosa te está estimulando a reconocerte con nuevos ojos, como una mayor manifestación y expresión del Creador. Vuestro propósito en la Tierra es expresar al Creador, es una misión que os colma de alegría y satisfacción a todos, porque vuestra existencia natural es estar al unísono y en Unicidad con el Creador, cualquiera que sea el título que uséis para definir al Creador. Las Energías de la Diosa os están estimulando a recordar la belleza del Creador, para que pueda ser transformada en vuestra consciencia y en vuestro Ser, proyectándose consecuentemente hacia vuestra realidad.

 

 

 

Con estas 2 Energías Sagradas y el apoyo del Universo del Creador, está amaneciendo el tiempo del Humano Divino y manifestándose en la Tierra desde las Almas de muchos. Es tiempo de reconocerte como Humano Divino, lo cual significa que tu cuerpo físico se está transformando para unificarse con todos los aspectos de tu Alma y del Creador. Y lo más importante, estáis siendo invitados a dejar ir de vuestro Ser el aspecto y la consciencia Humanos; y ya lo estáis haciendo. Esto no es deshaceros del cuerpo físico, sino que más bien es dejar ir la consciencia, la perspectiva y el conocimiento Humanos, para reemplazarlos con una Consciencia Divina que se manifestará en armonía con vuestro cuerpo físico. En los próximos años tu cuerpo físico se alterará dramáticamente a medida que tome más Luz y se fusione extensamente con tu Alma y con el Creador.

 

 

 

Esto se puede denominar Ascensión o Iluminación; y sin embargo es algo que ha sido experimentado muy raramente en la Tierra: La fusión y el matrimonio del cuerpo físico con la Esencia Divina. Tú ya estás experimentando esto, tú sabes que eres un Alma en un cuerpo físico; sin embargo, aspectos más grandes de tu Alma se descargarán hacia tu cuerpo físico, provocando que tu cuerpo avance y llegue a su mayor potencial. Esto significa que tu cuerpo físico ya no estará restringido, que desarrollará nuevas habilidades y capacidades; y nueva libertad.

 

 

 

Ahora el Arcángel Miguel quiere compartir con vosotros una historia que resalta las transiciones que quizá hayáis hecho en el pasado; y el porqué son aún relevantes. El Arcángel Miguel también comparte con vosotros el viaje que estáis haciendo todos para convertiros en Humanos Divinos en la Tierra; el matrimonio de la Consciencia Divina con el cuerpo físico, el cual se está transformando en un Cuerpo Físico Divino. En el mensaje del Arcángel Miguel hay muchos mensajes de crecimiento; así que por favor disfrutadlo.

 

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Arcángel Miguel:

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Un Alma muy bella, poderosa y radiante, se manifiesta en la Tierra en un cuerpo físico. La llamaremos José, permitiendo que el Alma tome una forma física masculina. Ahora José es totalmente adulto y ha pasado mucho tiempo descubriendo y aprendiendo del Mundo que existe en la Tierra. Aún está la Luz que era tan brillante en su nacimiento, pero José ya no es consciente de este aspecto de su Ser; su mente y su Aura se han llenado de otras ideas, distracciones y deseos. José siente que en su realidad falta algo, siente nostalgia por algo, pero no puede precisar lo que le hace tanta falta. Siente una tristeza en su interior, aún cuando le va bien en la vida y es feliz.

 

 

José decide que debe permitirse escapar y embarcarse en un viaje, él no sabe a dónde irá, ni qué hará, pero la libertad le da un sentimiento de entusiasmo y excitación. Él decide que aunque quiere viajar, a todas partes irá caminando para depender solamente de sí mismo. José comienza a hacer algunas maletas; sin saber qué tan lejos irá, ni a dónde irá, empaca mucha ropa, herramientas de supervivencia, e inclusive libros para distraerse en su viaje. Sale de casa cargado de maletas, pero no puede sentir su peso; su entusiasmo lo impulsa; y el conocimiento de que necesitará todos estos artículos permite que las maletas se sientan extremadamente ligeras. Comienza a caminar enérgicamente; no está seguro de para dónde va, pero decide que sus decisiones sean creativas.

 

 

 

 

Gradualmente, las maletas comienzan a ser una carga, su entusiasmo ha menguado y comienza a maldecir las maletas y a maldecirse por llevarlas. Ya no se siente libre sino amarrado, tal como se sentía antes de salir. Se sienta y comienza a escarbar en sus maletas y a desechar las cosas innecesarias, hasta que tiene una pequeña maleta que tiene lo básico para sobrevivir. Abandona los artículos innecesarios ante la puerta de alguien, con una nota que dice que tome lo que quiera y comparta el resto. Otra vez tiene entusiasmo. Después de un largo día de decisiones creativas, está cerca de un río y decide descansar contra un árbol. Saca su libro y comienza a leer, sumergiéndose completamente en el fantástico Mundo del libro. El viento comienza a soplar a través de los árboles y por la orilla del río; y arrastra su libro por el suelo. Deja el libro y se acurruca en sus ropas buscando calor.

 

 

 

 

José tiene muy pocas pertenencias y el día se está poniendo oscuro, comienza a preguntarse por qué quiso escaparse de su realidad, por qué pensó que la realidad actual que creó sería mejor que su realidad anterior. Aún se sentía como si llevara muchísimas maletas, muchísimas cargas; y se preguntaba si en la realidad de la Tierra había algo de belleza, libertad y excitación para experimentar. El viento continuaba soplando fuertemente a través de los árboles, mientras José se encogía en su ropa, buscando calidez y comodidad. Sentía como si el viento le hablara aunque no oyera ninguna voz. El viento le estaba mostrando que debía permitirle llevarse todas sus cargas. José comenzó a pensar en todas las cosas que había hecho y que lo avergonzaban; y tan sólo dejó que el viento se las llevara. Luego contempló todas las actuaciones en las cuales había experimentado dolor y tristeza; y permitió que todas esas emociones y heridas energéticas fueran barridas por el viento. Se preguntaba qué más habría para dejar ir; y se dio cuenta de que con la ráfaga del viento debía enviar su perdón a las personas a quienes en el pasado había culpado de herirlo o hacerle daño; él había permitido que lo hirieran.

 

 

 

Ya sentía su cuerpo muchísimo más ligero; y podía sentir alivio de la tristeza que siempre había tenido; sin embargo el viento seguía soplando con fuerza en torno a él. Así que aceptó el reto de dejar ir lo que faltara.

 

 

 

Se dio cuenta de que con sólo emprender este viaje, se había desapegado de las personas que lo rodeaban; aún las amaba profundamente, pero ahora sabía que si tenía que estar por su cuenta, estaría perfectamente feliz y podría cuidarse. Aún fuertemente encogido, se dio cuenta de que algo requería su atención. Él mismo tenía que dejarse ir.

 

 

 

Tenía que permitir que el viento se llevara todas sus percepciones de sí mismo, las ideas que se había formado sobre sí mismo; buenas o malas, la manera como hablaba consigo mismo, las cosas de sí mismo que le gustaban y las que detestaba, así como sus sueños y deseos para el futuro, que había construído en su mente a partir de las influencias de su personalidad y de otras personas. Lentamente, comenzó a soltarse físicamente y energéticamente. Estaba feliz de que el viento se llevara grandes trozos de sí mismo; y ansiosamente esperaba ver qué quedaría.

 

 

 

Rompió en un mar de lágrimas, era sumamente doloroso abandonar ciertas ideas de sí mismo, pero también estaba muy colmado de alegría y libertad. Se dio cuenta de que toda su vida había estado esperando lograr esto; y supo que lo seguiría logrando en el futuro.

 

 

 

Al caer dormido comenzó a soñar en un árbol que brotaba del suelo de la Tierra. Miraba al árbol creciendo cada vez más en fortaleza y carácter. El árbol tenía su vida atada a un sitio; y sin embargo en esa realidad tenía mucha libertad. Entonces se sintió como un árbol que brotaba del suelo de la Tierra, junto al primer árbol. Pudo sentir en su cuerpo la preocupación de crecer demasiado cerca del otro árbol. A medida que se hacía cada vez más alto, su ansiedad crecía. Entonces volvió a soplar el viento y le recordó que debía dejar ir su ansiedad y tan sólo observar. José permitió que el viento se llevara su ansiedad y su preocupación; para su asombro de árbol, comenzó a fusionarse con el primer árbol más alto. A medida que se introducía en la energía y en la consciencia del primer árbol, se dio cuenta de que había aceptado en su Ser una enorme libertad.

 

 

 

Aunque no se podía ir de su sitio, se sentía fuerte y libre de cargas; su mente, su corazón y sus emociones se sentían claros en su interior. Ya nada le molestaba, entendió que no tenía que ser como otras personas, no necesitaba tener lo que otros creaban, simplemente podía ser él mismo y ser feliz en la realidad que creaba para sí mismo. Sabía que si surgía en su interior cualquier energía, pensamiento o emoción que desafiara la libertad y la paz que había creado, simplemente podía pedirle al viento que se lo llevara, siempre que él estuviera preparado para entregárselo al viento. Él apreciaba que podía vivir feliz con muchas cosas a su alrededor o con las cosas básicas. También se dio cuenta de que si comenzaba a llover, granizar o nevar, aún así podría ser feliz; y que las experiencias externas no podrían destruír la paz, la fortaleza y la libertad que había manifestado en su interior. La libertad le producía una enorme alegría que solamente lo colmaba aún con más valor en sus convicciones.

 

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Recibía la Luz del Sol mientras existía como árbol, había adoptado toda la consciencia del primer árbol; y ahora sentía unidad y conexión enormes con todo. El Sol parecía incrementar su brillantez; era como si millares de luces bailaran alrededor de él. Se imaginó abriendo su pecho a la Luz y permitiéndole que fluyera hacia su Ser.

 

 

 

Repentinamente se despertó de su sueño, estaba en la mañana y había estado dormido toda la noche con la espalda apoyada contra el tronco del árbol. Su cuerpo se sentía electrizado, zumbando de Luz. Se preguntaba si todo había sido un sueño, pero recordaba el dolor que le produjo explorar su energía.

 

 

 

Desde su interior llegó una certeza: ¡Te has liberado de la influencia de la Consciencia de la Humanidad! Te has dado libertad de pensar y sentir como quieras, no a partir de tu personalidad y de la influencia de otros, sino desde tu Alma. ¡Yo Soy tu Alma y estoy aquí para guiarte hacia adelante! Mi misión es fundirme con tu cuerpo físico tan completamente, que representemos en la Tierra al Creador en un Cuerpo Físico Sagrado, con emociones y consciencia Divinas. Estamos manifestando al Encarnado Divino para poder inspirar a todos a recordar su verdad; y que así logren lo mismo. Ahora embarquémosnos juntos en el viaje real:

 

 

 

En tu sueño te fusionaste con un árbol más grande; ese árbol era Yo, tu Alma; nosotros somos un José. Observa tu cuerpo cargado de Luz y transformándose más allá de tu imaginación. Observa tu corazón y tu mente: Están abiertos y limpios pues la Consciencia del Creador penetra en ellos. Mi energía está siempre aquí para guiarte. Recuerda que nada en la Tierra puede crearte una identidad; tu verdadera identidad es tu Alma y el Creador, tú sabes esto en tu mente.

 

 

¡Ahora es el momento de experimentarlo!

 

 

José se levantó, se irguió y se estiró; se sentía diferente. “¿Qué debemos hacer?” Se preguntó; y la respuesta llegó instantáneamente.

 

 

 

Con apoyo Divino,

 

 

Seres Celestiales Blancos y Arcángel Miguel.

 

 

TRADUCCIÓN: Jairo Rodríguez R.

Consultoría Energética y Espiritual

jairorodriguezrr@gmail.com

 

 

 

AUTOR: Natalie Glasson

 

 

VISTO EN: http://www.jairorodriguezr.com/

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Sobre Eva (Redactora GHB)

Eva es una de las redactoras de la gran familia de hermandadblanca.org.

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