Quién es el ángel Muriel
Muriel es un ángel de la tradición angélica de Occidente. En las tablas de la magia ceremonial del Renacimiento figura como el ángel que rige el signo de Cáncer y, con él, el mes de junio. Su nombre se relaciona con la mirra, la resina aromática de los antiguos templos, y de ahí viene la traducción poética que hoy acompaña tantas oraciones: «perfume de Dios».
En la devoción de nuestro tiempo, Muriel se ha convertido en el ángel de las personas sensibles y empáticas, las que sienten con intensidad lo que ocurre a su alrededor. Esa advocación es reciente y nace del cariño: une el carácter acuático y lunar de Cáncer con una necesidad muy actual, la de cuidar la sensibilidad sin apagarla. Aquí la presentamos así, con su raíz antigua y su florecer moderno bien distinguidos.
Para quien busca «arcángel Muriel», una aclaración amable: Muriel no figura entre los siete arcángeles de los rayos. Es un ángel con nombre propio, regente de un mes y de un signo, al que la devoción popular llama a veces arcángel por respeto.

En esta guía
¿Ángel o arcángel Muriel?
Mucha gente escribe «arcángel Muriel», y la confusión se entiende. En el habla cotidiana, arcángel suena a ángel importante, y Muriel lo es para quien le reza. La palabra, sin embargo, tiene un sentido más preciso.
En la tradición cristiana los arcángeles con nombre propio son pocos: Miguel, Gabriel y Rafael en la Biblia, y Uriel en textos como el libro de Enoc. La corriente de los Maestros Ascendidos del siglo XX amplió la lista a siete y asoció cada arcángel a uno de los siete rayos: Miguel, Jofiel, Chamuel, Gabriel, Rafael, Uriel y Zadquiel. Muriel no está en esa lista. La guía Los 7 arcángeles y los 7 rayos presenta a esos siete uno por uno, con sus colores y cualidades.
Las compilaciones clásicas de nombres angélicos sitúan a Muriel en otro lugar. Gustav Davidson, en su Dictionary of Angels (1967), lo cuenta entre los regentes de las Dominaciones, junto a Zadkiel, Hashmal y Zacharael. Las Dominaciones son el cuarto de los nueve coros que ordenó Pseudo-Dionisio, y en ese orden están por encima de los arcángeles. Llamar arcángel a Muriel resulta, por tanto, impreciso pero cariñoso: quien lo hace quiere decir que es un ángel mayor, con un oficio propio.
En estas páginas decimos «el ángel Muriel», la forma más fiel a las fuentes, y entendemos a quien busca lo mismo con la otra palabra.
De dónde viene el nombre: mirra y «perfume de Dios»
Davidson hace derivar el nombre de Muriel, también escrito Murriel, del término griego para la mirra. La mirra es una resina aromática que se quemaba en los templos y perfumaba los óleos de unción. Según el evangelio de Mateo, los magos la llevaron al niño Jesús junto al oro y el incienso.
La terminación -el, que en hebreo designa a Dios y aparece en Miguel, Gabriel o Rafael, invitó a leer el nombre completo como «mirra de Dios» o «perfume de Dios». Es una lectura devocional más que una etimología de diccionario, y tiene su belleza. Un perfume se percibe sin verse, llena el espacio sin imponerse y permanece cuando la persona ya se ha ido. Así se describe a menudo la presencia de las almas sensibles.

La mirra tiene además un sabor amargo. En los evangelios acompaña el nacimiento de Jesús y también su sepultura, cuando Nicodemo la lleva mezclada con áloe. Por eso se asocia a la vez con la ofrenda y con el consuelo en el dolor. Para quien siente mucho, el símbolo dice algo verdadero: la sensibilidad perfuma la vida y también conoce la amargura.
Muriel en las fuentes antiguas: junio, Cáncer y las Dominaciones
La mención más conocida de Muriel está en el libro segundo de la Filosofía oculta de Enrique Cornelio Agrippa, publicada en 1533. En el capítulo dedicado a los números once y doce, Agrippa compone una escala en la que cada signo del zodiaco recibe un ángel regente, un mes, una tribu de Israel, un apóstol, una planta, una piedra y un miembro del cuerpo. Muriel ocupa el cuarto lugar, el de Cáncer y el mes de junio.
En esa misma fila aparecen la consuelda, la calcedonia y el pecho. La consuelda es una planta que la herboristería popular usaba para cerrar heridas, y el pecho es la región del corazón.
En el siglo XVII, el clérigo inglés Benjamin Camfield recogió la misma correspondencia en un tratado teológico sobre los ángeles, y de ahí la tomó Davidson. Su ficha es breve: ángel del mes de junio, regente del signo de Cáncer, uno de los regentes de las Dominaciones e invocado desde el sur.
Un detalle sorprende a quien conoce solo la imagen actual. En esas listas Muriel es un ángel masculino, y Davidson lo anota expresamente. La devoción contemporánea, en cambio, suele representarlo con rasgos femeninos. Los ángeles están más allá del sexo en casi todas las tradiciones, así que ambas imágenes conviven sin conflicto: la forma ayuda a acercarse y la cualidad es lo que se invoca.
| Rasgo | Fuentes antiguas y compilaciones | Devoción contemporánea |
|---|---|---|
| Nombre | Relacionado con la mirra (Davidson) | «Perfume de Dios» |
| Oficio | Ángel de junio y regente de Cáncer (Agrippa, Camfield, Davidson) | Ángel de los empáticos y de las personas sensibles |
| Orden angélico | Uno de los regentes de las Dominaciones (Davidson) | Llamado a menudo arcángel |
| Imagen | Ángel masculino, invocado desde el sur | Figura femenina con corona de flores y luz rosada |
| Correspondencias | Consuelda, calcedonia y el pecho (escala de Agrippa) | Cuarzo rosa, flores, agua, animales y plantas |
Muriel, patrón de los empáticos: una devoción de nuestro tiempo
Ningún grimorio antiguo llama a Muriel patrón de los empáticos. La palabra empatía es moderna y se difundió en el siglo XX. La advocación nació en los libros y círculos angélicos de las últimas décadas, y se entiende bien por qué eligió a Muriel.
Cáncer es, en astrología, un signo de agua regido por la Luna: el signo del hogar, de la memoria, del cuidado y de la emoción que se percibe antes de entenderse. Quien vive con una sensibilidad muy despierta reconoce ese paisaje. Capta el ambiente de una habitación al entrar, nota el cansancio de un amigo antes de que hable y se lleva a casa una tristeza ajena sin saber cuándo la recogió. Un ángel regente de Cáncer, con nombre de perfume, era un compañero natural para esa experiencia.
Lo que se pide a Muriel es una sensibilidad gobernada. Estas personas ya sienten de sobra; necesitan sentir sin naufragar, acompañar sin cargar con todo y distinguir lo propio de lo ajeno. La petición es muy antigua aunque el nombre sea nuevo, porque toda tradición espiritual ha conocido almas porosas y les ha enseñado a cuidar su centro.
En la Hermandad Blanca recibimos esta advocación con cariño. Tiene el valor de las devociones vivas: responde a una necesidad real, se expresa con símbolos sencillos y conduce a una práctica que hace bien. Nombrarla por lo que es permite disfrutarla sin confusión.
Una sensibilidad sana: sentir sin perderse
La empatía es la capacidad de resonar con lo que vive otra persona. Es un don, y como todo don pide cuidado. Bien asentada, permite comprender, consolar y servir con tacto. Sin orillas, llena a la persona de estados que no son suyos hasta dejarla agotada, irritable o confundida sobre lo que realmente siente.
El Maestro Tibetano Djwhal Khul, a través de Alice A. Bailey, describió este fenómeno con precisión. En Psicología Esotérica II habla de la «excesiva sensibilidad del centro plexo solar a los impactos e impresiones grupales circundantes de tipo astral». El plexo solar es el centro de energía situado a la altura del estómago, y lo astral, en este lenguaje, es el mundo de las emociones. Dicho de forma sencilla: el estómago registra el clima emocional del entorno antes que la mente.
En el Tratado sobre Magia Blanca añade que, para muchos discípulos, el plexo solar es el órgano de la sensibilidad psíquica, y que esa función cambia cuando la persona aprende a vivir como alma. El camino que propone esta enseñanza es llevar el centro de gravedad del plexo solar al corazón: sentir desde el amor que comprende, en lugar de hacerlo desde la reacción que absorbe.
En Iniciación Humana y Solar el Maestro Tibetano reconoce que esa transferencia del plexo solar al corazón es dolorosa, y describe su fruto: un amor puro e impersonal, «que no exige recompensa», que se alegra cuando hay respuesta y ama igual cuando no la hay. Para una persona empática es una indicación valiosa. La salida del agotamiento está en amar desde un lugar más alto y más quieto, y sentir menos rara vez es la respuesta.
Algunas señales ayudan a reconocer una sensibilidad que se cuida:
- Distingues, aunque sea después, qué emoción era tuya y cuál recogiste del ambiente.
- Acompañas el dolor de alguien sin sentir que debes resolverlo.
- Te permites retirarte, descansar o decir que no sin largas explicaciones.
- Tu cuerpo tiene voz: notas el cansancio antes de llegar al límite.
- Ayudas porque eliges hacerlo, y no por miedo a decepcionar.
Una nota de cuidado. Ser muy sensible es una forma de ser, y no hace falta corregirla. Si la saturación emocional se vuelve constante, o aparecen ansiedad, tristeza persistente, insomnio o dificultad para sostener la vida diaria, hablar con un profesional de la salud mental es un acto de cuidado plenamente compatible con la oración y la práctica espiritual.
El agua, la Luna y el signo de Cáncer

Cáncer es un signo de agua y la Luna es su regente. Ambos símbolos hablan de lo que fluye, cambia por ciclos y refleja. El agua toma la forma del recipiente; la Luna no tiene luz propia y devuelve la del Sol. Son imágenes exactas de la sensibilidad, que recibe y refleja con facilidad, y de su reto, que consiste en conservar la forma propia mientras refleja la de los demás.
Las mareas añaden otra enseñanza. Suben y bajan, y el mar sigue siendo mar. Una persona sensible vive también en mareas, con días de apertura y días de recogimiento, y aceptar ese ritmo ya es una forma de protección.
El Maestro Tibetano dedica a Cáncer un capítulo de Astrología Esotérica. Lo describe como una de las dos puertas del zodiaco, aquella por la que las almas entran en la forma, y lo relaciona con la conciencia de la masa, esa sensibilidad instintiva que nos une al sentir colectivo. También escribe que en Cáncer «las aguas purificadoras de la experiencia comienzan su trabajo benéfico». Leída desde la empatía, la frase consuela: lo que sentimos de los demás también nos purifica y nos enseña, siempre que no nos ahogue.
En la misma obra, cada signo tiene una frase que expresa el punto de vista del alma. La de Cáncer dice: «Construyo una casa iluminada y moro en ella». Pocas palabras resumen mejor el trabajo de una persona empática: levantar una casa interior con luz, con paredes que dan forma sin aislar, ventanas abiertas al mundo y un lugar propio al que volver.
Muriel, el ángel de la guarda, Chamuel y Miguel
Cuando se reza a un ángel conviene saber qué se pide y a quién. La sensibilidad toca varias puertas, y Muriel comparte el camino con presencias muy queridas en este sitio.
El ángel de la guarda: la compañía de cada día
El ángel de la guarda acompaña a cada persona en lo cotidiano. Es la presencia más cercana, y la primera a la que conviene volver cuando el día ha sido intenso. A Muriel se le pide una cualidad concreta, la sensibilidad gobernada; al ángel custodio, compañía. Ambas peticiones caben en la misma oración.
Chamuel: amar sin absorber
El arcángel Chamuel, del tercer rayo, el rosa, sostiene el amor que une sin fundir. Para una persona empática es un aliado precioso, porque enseña la diferencia entre amar y absorber. Su luz rosa y la luz suave que la devoción atribuye a Muriel se parecen mucho, y tiene sentido invocarlos juntos en procesos de perdón o de duelo.
Miguel: los límites que protegen
El arcángel Miguel, del primer rayo, el azul, es la voluntad que pone límites. Muchas personas sensibles temen que un límite sea una falta de amor, y Miguel enseña lo contrario: un límite claro protege la relación y protege el corazón. Si Muriel ayuda a sentir con delicadeza, Miguel ayuda a decir «hasta aquí» sin culpa.
| Lo que estás viviendo | A quién acudir |
|---|---|
| Saturación emocional después de un día intenso | Muriel y tu ángel de la guarda |
| Dificultad para perdonar o para amar sin perderte | Chamuel |
| Necesidad de decir que no o de cortar un vínculo que hace daño | Miguel |
| Ganas de conocer el conjunto de los siete rayos | La guía de los siete arcángeles |
Oración al ángel Muriel
Está pensada para decirla despacio, al final del día o antes de un encuentro que se presiente intenso. Las palabras son orientativas.
Ángel Muriel, perfume de Dios, acompáñame en esta hora.
Tú que guardas las aguas del sentir, ayúdame a sentir sin ahogarme y a comprender sin cargar con lo que no me corresponde.
Enséñame a reconocer qué es mío y qué es del mundo, y a devolver con amor lo que recogí sin darme cuenta.
Que mi sensibilidad sea consuelo para otros y no herida para mí. Que construya en mi interior una casa iluminada y sepa volver a ella.
Ángel de mi guarda, arcángel Chamuel, arcángel Miguel: sostened mi corazón en el amor y mis límites en la verdad.
Gracias por la luz que recibo y por la que me toca dar. Amén.
Quien prefiera una forma breve tiene suficiente con la primera y la cuarta línea. Una oración gana fuerza con la sinceridad con que se dice, mucho más que con su extensión.
Práctica de protección emocional: la casa iluminada
Esta práctica dura unos diez minutos. Sirve al final de un día cargado, después de una conversación difícil o al volver de un lugar con mucha gente. Une la imagen de Cáncer, el agua y la Luna con la enseñanza del corazón como centro.
- Llega al cuerpo. Siéntate, apoya los pies en el suelo y haz tres respiraciones lentas. Nota el peso del cuerpo sobre la silla.
- Pregunta qué traes. Pon una mano sobre el estómago y pregúntate con suavidad: «¿Qué de lo que siento es mío?». Basta con mirar; la respuesta llegará a su tiempo.
- Sube al corazón. Lleva la otra mano al centro del pecho y deja que la atención pase del estómago al corazón, como quien sube de un sótano ruidoso a una habitación tranquila.
- Invoca a Muriel. Pide en voz baja: «Ángel Muriel, ayúdame a distinguir y a soltar». Imagina una luz plateada, como la de la luna sobre el agua, que lava lo que se te pegó durante el día.
- Construye tu casa iluminada. Visualiza a tu alrededor una casa luminosa, con paredes que dan forma y ventanas abiertas. Dentro estás tú, en calma. Repite la frase del alma de Cáncer: «Construyo una casa iluminada y moro en ella».
- Devuelve con amor. Lo que no es tuyo, entrégalo a la luz sin rechazo: «Esto no me pertenece; que vuelva a su origen con bendición».
- Cierra con un gesto. Bebe un vaso de agua, lávate las manos o sal un momento al aire. El gesto físico ayuda a que el cuerpo registre que la práctica ha terminado.
Protección que no aísla. En el Tratado sobre Magia Blanca, el Maestro Tibetano explica que los métodos de «construir una envoltura» o de aislarse son provisionales y que, convertidos en hábito, llevan a la separatividad. Propone otro camino: la práctica de la inofensividad, una vida que no daña a nada y que por eso atrae lo benéfico. Por esa razón la casa de esta práctica tiene ventanas abiertas. Buscamos un corazón firme y abierto, más que una muralla.
Con el tiempo la práctica se acorta: una mano en el pecho, una respiración y la frase de Cáncer bastan para recuperar el centro en medio de una reunión.
Símbolos de la devoción actual: flores, cuarzo rosa y cuidado de la vida
La imagen contemporánea de Muriel se ha llenado de símbolos amables. Se le representa con una corona de flores, a veces depositándola en un río, y se dice que su cercanía se reconoce por un aroma floral sutil. Se le confía el cuidado de los animales y de las plantas, y se le asocia con el cuarzo rosa, la piedra que la tradición de los cristales vincula al amor y a la ternura. Estos rasgos proceden de la devoción moderna y nacen de la misma intuición que hizo de Muriel el ángel de los sensibles.
Su función es práctica: una flor fresca, una piedra rosada en el bolsillo o un rato cuidando plantas recuerdan la cualidad que se invoca. Para muchas personas empáticas, la naturaleza es además el lugar donde la sensibilidad descansa, porque allí se siente sin tener que interpretar ni responder.
¿Qué ayuda se le pide a Muriel?
La devoción actual le confía sobre todo peticiones del mundo emocional: encontrar paz después de un día intenso, reconocer los propios sentimientos, escuchar mejor la intuición, ser más honesto con uno mismo, amar con el corazón abierto, también hacia uno mismo, y pensar con claridad en una encrucijada.
También se le pide por la salud de una mascota o por el cuidado de un jardín. La oración acompaña, y la mascota sigue necesitando a su veterinario.
Preguntas frecuentes sobre el ángel Muriel
¿Quién es el ángel Muriel?
Muriel es un ángel de la tradición occidental que las tablas de la magia ceremonial del Renacimiento, como la de Agrippa, señalan como regente del signo de Cáncer y del mes de junio. Su nombre se relaciona con la mirra, y la devoción actual lo traduce como «perfume de Dios». Hoy se le invoca como ángel de las personas sensibles y empáticas.
¿Muriel es un arcángel?
Muriel no figura entre los siete arcángeles de los rayos (Miguel, Jofiel, Chamuel, Gabriel, Rafael, Uriel y Zadquiel) ni entre los arcángeles bíblicos. Gustav Davidson lo sitúa entre los regentes de las Dominaciones, un coro angélico superior al de los arcángeles. Mucha gente dice «arcángel Muriel» por respeto, aunque lo más preciso es hablar del ángel Muriel.
¿Qué significa el nombre Muriel?
Davidson lo hace derivar del término griego para la mirra, la resina aromática de los templos. Unido a la terminación hebrea -el, que alude a Dios, la devoción lo ha leído como «perfume de Dios» o «mirra de Dios». Es una interpretación poética muy extendida más que una etimología comprobada.
¿Por qué se dice que Muriel es el patrón de los empáticos?
Es una advocación reciente que los textos antiguos desconocen. Surge de unir su regencia sobre Cáncer, signo de agua gobernado por la Luna y asociado al hogar y a la emoción, con la necesidad actual de cuidar la sensibilidad. A Muriel se le pide sentir sin perderse: distinguir lo propio de lo ajeno y amar sin quedar agotado.
¿Qué relación tiene Muriel con Cáncer y el mes de junio?
En la escala del número doce de Agrippa, cada signo tiene un ángel regente y un mes, y a Muriel le corresponden Cáncer y junio. Como el Sol recorre Cáncer aproximadamente entre el 21 de junio y el 22 de julio, la devoción popular lo vincula con ambos meses.
¿Muriel es un ángel masculino o femenino?
En las listas antiguas es un ángel masculino, y así lo anota Davidson. La devoción contemporánea suele representarlo con rasgos femeninos. En casi todas las tradiciones los ángeles están más allá del sexo, así que cada persona se acerca con la imagen que le resulte más cercana.
¿Cómo pedir ayuda al ángel Muriel?
Basta una oración sencilla y sincera, mejor al final del día o después de una situación emocionalmente intensa. Pide ayuda para sentir con claridad, soltar lo que no te pertenece y volver a tu centro. Unos minutos de silencio, la mano en el pecho y un gesto concreto, como beber agua o descansar, ayudan a que la petición se haga vida.
Continuar la lectura
Muriel abre una puerta hacia el mundo angélico desde la sensibilidad. Estas guías continúan el camino con los arcángeles de los rayos, el ángel custodio y la oración.








Estaba meditando con un vídeo de Youtube para abrir el tercer ojo, lo deje porque la verdad me gustaba la música. Cerré mis ojos y empecé a ver unas cosillas y mucha luz, les pido a mis guías algo en particular y además con permiso les pregunto sus nombres porque realmente quería saber cómo se llamaban. Para mí sorpresa uno me dijo Muriel ,entonces entre a buscar a ver si era un nombre real….y llegue aquí AMEN
Estaba meditando con un vídeo de Youtube para abrir el tercer ojo, lo deje porque la verdad me gustaba la música. Cerré mis ojos y empecé a ver unas cosillas y mucha luz, les pido a mis guías algo en particular y además con permiso les pregunto sus nombres porque realmente quería saber cómo se llamaban. Para mí sorpresa uno me dijo Muriel ,entonces entre a buscar a ver si era un nombre real….y llegue aquí 🥰 AMEN
Amén
Entre aquí para verlo porque anoche en la ducha, cuando sentí que me memoria a causa de un sentimiento de culpa y confusión por sentirme engañado conmigo mismo y por consiguiente engañador de todas las personas que han pasado por mi vida, pedí a mis guías ver, y alguien me dijo que pusiera las palmas de mis manos sobre el agua y que viera… Y así escuché su nombre a través de un pensamiento, Muriel, me dijo que confiara y que todo estaba bien, y varias cosas que aún estoy intentando procesar y que prefiero guardar en mi corazón. Gracias por asistirme cuando pensaba que el miedo y la culpa iban a acabar conmigo, gracias por mostrarme que abrazar al ego, es el mayor acto de amor… Mucha fuerza y Luz para todos los hermanos y hermanas que os hayáis sentido necesitados en vuestros retos, a invocarlo, vuestro dolor es mi dolor y oro para que todos juntos lo aliviemos, en el camino hacia el amor, hasta el día del recogimiento absoluto…
Gracias por tu comentario, es muy necesario e importante para este momento que atravieso.
Soñe q tenia en la mano un perfume y como q andaba escondiendome no se de que, pero terminaba regresando a un lugar, el lugar de donde escapaba y habia un niño y sabia q debia ser curado y ponia mi voluntad en ello, mi intencion y de repente aparecia un angel, y yo lo llamaba Muriel, no se porq, entiendo q por mi fecha de nac lo tengo a seheia y el toca temas de salud, bueno el tema es q el tocaba al niño y algo me decia q no recuerdo y antes de irse me daba un beso. Por ello entre a buscar quien era Muriel
¡wow!, yo tuve un accidente en la naturaleza,me gusta mucho acampar en los bosques tropicales ,caí a un barranco me rescataron y después soñé con el e igualmente busqué el nombre de muriel, cual fue mi sorpresa que si estaba aquí en internet y todo lo que me dijo en "sueños" fue real.
La verdad me encantó y me sirvió de mucha ayuda AMÉN
Ya entiendo porque soy como soy no sabia porque siempre estoy de pie y soy tan amorosa y puedo estar en las peores situaciones y siempre tengo esperanza.
Como. Es posible queridas gentes de darle sexo a un ser divino Muriel es ángel de las dominaciones más no para calificarlo como humano dándole sexo, si le ponen sexo se volvería un mortal con algunos dones y tiene q cumplir con el sufrimiento y tentaciones de la vida… De verdad y en nombre de dios están bien equivocados … Seres inocuos
creo que si has leído la biblia hay unos comentarios que dicen… los ángeles se enamoraron de las hijas de la tierra por que eran muy hermosas,entonces ahí se está dando a entender que eran varones,por consiguiente también hay ángeles mujeres. ¿no crees?
muchas gracias angel muriel por estas palabras.
Amén
Amor a Dios ❤️??
La verdad me encantó y me sirvió de mucha ayuda AMÉN
lo siento te amo perdon gracias por todo lo creado por mi en ti confio mis memorias suelto limpio borro quien como dios yo soy luz..