Primer Ley Hindú de la Espiritualidad: «La persona que aparece en tu vida es la persona indicada»

Lucas María

primera ley hindú de la espiritualidad

«El que es incapaz de perdonar, es incapaz de amar.»

– Martin Luther King

Nos han mentido. Nos dijeron que la vida era hermosa, que se podía alcanzar una felicidad permanente, que todos obtenían lo que se merecían. Creímos que podríamos vivir disfrutando todo aquello que fue hecho para nosotros, y que terminaríamos nuestros días agradeciendo por todo lo que recibimos a lo largo de nuestra vida.

Cada ley hindú de la espiritualidad nos socorre porque la realidad dista mucho de estas premisas. La vida es compleja porque las personas somos complejas. No siempre obtenemos lo que merecemos ni mucho menos lo que deseamos. Sufrimos, odiamos, nos cansamos, perdemos y nos damos la cabeza con la pared múltiples veces. Bienvenido al mundo real: la vida no es fácil.

No tenemos el control sobre los eventos, las personas, ni nuestros pensamientos. Todo acontece más allá de nuestra voluntad, valiéndose de un Principio Superior.

Sin embargo, eso no quita que no podamos encontrar un sentido a nuestra vida. Uno que tenga que ver con contemplar, aprender y evolucionar.

De las guías que han dejado las culturas antiguas sobre esta temática, las cuatro leyes hindúes de la espiritualidad es una de las más claras. Haremos entonces una serie de 4 artículos cortos tratando cada una de ellas, para entender el mensaje detrás de estas premisas.

Primer ley hindú de la espiritualidad: “La persona que aparece en tu vida es la persona indicada”

La primer ley hindú de la espiritualidad nos invita a aceptar que nadie se cruza en nuestro camino por azar, sino que podemos aprender algo de cada encuentro.

Ahora bien, es muy fácil predisponerse al aprendizaje cuando te encuentras con una persona que ilumina tu día, te da un consejo, te socorre o te saca una sonrisa. No es de esas personas que nos habla esta ley.

La primer ley hindú de la espiritualidad hace referencia a otro tipo de encuentro. Ese que te deja de rodillas, que te duele, que te enoja o te marca para siempre. El verdadero aprendizaje tiene que ver con las cosas difíciles. Esa persona que te lastimó, robó, utilizó, también apareció en tu vida por una razón.

aprender a perdonar

No es mala suerte

De hecho, al concepto de “mala suerte” lo hemos inventado para no cargar con la responsabilidad de entender cada evento como una bendición, una oportunidad de crecimiento. Es más fácil echar la culpa de nuestra infelicidad fuera de nosotros.

Vivimos en constante interacción con nuestro entorno, y formamos parte de un organismo mucho más grande. Cada persona cumple una función en la historia, y tu puedes contemplarla y aprender. No podemos controlar el accionar ni el pensamiento de los demás, tanto como ellos no pueden controlar el nuestro. Sin embargo, podemos encontrar una posición en la que podamos coexistir. Aprende a desapegarte de tus emociones, de tus bienes materiales. Y por sobre todas las cosas, de las personas.

La vida pasa rápido, y no tenemos tiempo para acumular energías estancadas. Acepta la primer ley hindú de la espiritualidad. Sé humilde, aprende de todos. Aprende a llorar cuando haya que llorar, aprende a perdonar, y aprende a desear el bien. Otra persona vendrá y te hará sufrir nuevamente, para entonces es mejor que ya hayas aprendido a seguir adelante.

Del dolor se aprende

Busca ese aprendizaje que viene de la mano con el dolor, la enseñanza de ese Principio Superior. Sólo así podrás seguir viviendo un día a la vez, aprender a no cerrarte a las demás personas.

La vida no es fácil, pero es simple. Perdona los encuentros que te suceden en suerte, aprende de todas las personas que se cruzan en tu vida, agradece la oportunidad de crecimiento que eso te posibilita.

Las personas somos complejas, nunca podremos saber con certeza qué lleva a los demás a accionar de una determinada forma. Pero sí podemos elegir cómo dejaremos que eso nos afecte.

Déjalo ir.

AUTOR: Lucas, redactor de la gran familia de HermandadBlanca.org

PARA MÁS INFO: https://hermandadblanca.org/espiritualidad-un-camino-de-reencuentro-con-uno-mismo-y-con-lo-que-nos-rodea/

2 comentarios

  1. Excelente me ha gustado esta reflexión de la vida,, bueno no es una reflexion sino la vida misma que cada quien tiene que pasar,, pero como vivimos enrutinados no apreciamos los que nos pasa ni vemos lo que esta alrededor nuestro,,, hasta que nos llega lo que no queremos…. Gracias por hacerme despertar.. …. y para que yo escriba esto es porque me llego lo que no quería que llegara y sabia que tenia que pasar. Gracias

  2. la persona que se presenta en nuestra vida es la indicada, solo que cometemos un error…nos apropiamos de ella , la sometemos y dañamos el mensaje que nos trae…DESPRENDIMIENTO para disfrutar de los seres que te llegan y te dan luz…pero seguiran su camino…

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