¿Quién fue Júpiter?: El dios de los dioses

Pedro González
Pedro González

Júpiter es el principal dios de la mitología romana, el dios de todos los dioses, con poder supremo y absoluto y padre de dioses y de mortales. Fue el hijo de Saturno y Ops, el dios de la agricultura y la diosa de la fertilidad.

Fue en un tiempo el dios del cielo, regente del clima y de los ciclos de la agricultura, luego se lo consideró un protector de Roma. Hubo un tiempo en que se invistió de los atributos del Estado romano, de quien emanaban las leyes, el orden social y la autoridad.

Este dios tiene su equivalente griego en Zeus, el dios de dioses y al igual que él es portador del rayo y el trueno.

El mito de Júpiter

El nacimiento de Júpiter es quizás el momento más importante en toda la mitología romana. El mito cuenta que su padre Saturno devoraba a sus hijos, pues cumplía con la regla que le había impuesto su hermano Titán para gobernar evitando así la ascendencia de éste, la que hubiera competido con sus hijos al trono.

Pero Ops, su esposa, escondió a Júpiter en la isla de Creta y lo dio a amamantar a una cabra, Amaltea. Ops le dio a su esposo una piedra envuelta en pañales, la que el padre devoró.

Metis prepara un vomitivo y Saturno vomita a todos sus hijos y esto le valdrá a Júpiter un poder supremo. De mayor, Júpiter enfrentó a Titán y a su padre en sucesivas guerras y asignó a sus hermanos los reinos.

Dio a Neptuno el reino de los mares, a Plutón el inframundo y se casó con su hermana Juno, quien engendraría luego a Marte, el dios de la guerra y a Vulcano, el dios de la forja.

Juno fue una esposa que se caracterizó por sus constantes celos hacia las infidelidades de su esposo y su ira la llevó a atentar contra la vida de sus hijos ilegítimos y sus numerosas amantes, las que fueron diosas, reinas, ninfas y mortales.

Júpiter engañaba a su esposa disfrazándose, y así cohabitaba con las doncellas más hermosas, como Alcmena,  con quien concibió a Hércules, Calisto, con quien tuvo a Arcade, Climente, quien concibió al gigante Atlas, la ninfa Dione, que concibió a Venus.

Otras amantes del dios fueron Egina, una ninfa con quien tuvo dos hijos, Eaco y Radamanto, así como Temis, Maya, Leda, Letona, Europa, Ceres, Taigeta y Mnemósine.

jupiter

El Júpiter capitolino y la tríada

Júpiter fue la deidad suprema de la tríada capitolina, junto con su esposa Juno y su hija Minerva. En Roma fue venerado como “Júpiter, el mejor y más grande”, el protector de la ciudad, del Estado romano, como la autoridad de leyes, la justicia y el derecho.

El mayor templo romano era el Templo de Júpiter sobre la colina Capitolina, donde era adorado en una piedra sagrada llamada Júpiter Lapis junto con su esposa Juno y su hija Minerva, la tríada capitolina. Era común que estos templos a la tríada se erigiesen en las nuevas ciudades de las colonias.

El Templo de Júpiter en la colina Capitolina se comenzó a construir por Tarquinio Prisco, fue terminado por el último rey de Roma, Tarquinio el Soberbio, e inaugurado al comienzo de la era republicana en el 509 A.C.

Un incendio destruyó el templo, el que fue reconstruido en el año 83 A.C. Fue en este incendio donde fueron destruidos los Libros Sibilinos y se perdió su imagen de culto. Pero no fue el único incendio que sufrió el templo. En el año 69 A.C y en el 80 D.C fue presa de las llamas.

Visto en Quien, por Pedro, redactor de la Hermandad Blanca

https://www.quien.net/jupiter.php

3 comentarios

  1. es una historia muy ilustrativa pero no alcanzo a comprender porque siendo Jupiter un DIOS LE ERA INFIEL A JUNO SU ESPOSA Y porque ahora es pecado la indidelidad no comprendo

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