Activación del Rayo Rosado en la Nueva Frecuencia

David Trias

El Rayo Rosado del amor universal. Sin obligaciones ni devociones ni alabanzas hacia nada ni nadie más lejano que al mismo ser de uno mismo.

Las emociones que florecen voluntariamente van predominando con armonía y felicidad. Los pasos que uno va dando son cada vez más desde el sentir.

En el Rayo Rosado al igual que en otros caminos, las palabras van variando su significado y distinguimos las intensidades y traducciones que de ellas se desprenden.

Compasión, entendimiento, disciplina desde el propio interior, crecimiento de las capacidades del sentir y observar. Las emociones van quedándose sin palabras para traducirlas y la necesidad de expresarlo se va dirigiendo a un pulso que nace desde nuestro centro energético de las emociones y dejamos que se expanda con respeto, sin invasiones de  otras frecuencias y compartiendo en esta misma frecuencia.

El Ego en el rayo rosaso se deshace al no poder ser traducido ni transmutado. No tiene espacio ya que pertenece a otra frecuencia al igual que otras emociones densas de las que sentimos en la frecuencia y vibración de luz.

Mientras vamos desplazándonos por nuestro camino evolutivo en estas vibraciones, hay una expansión constante de nuestra luz.

El amor se puede clasificar en diferentes fases que se diferencian por lo que sentimos e interpretamos en cada una de ellas. Las palabras que se nos despierte usar nos autodefinirán.

En cada etapa se dispone de recorridos de; descubrimiento, aprendizaje, interiorización, transmutación, consolidación, y un nuevo descubrimiento de la siguiente etapa.

Siendo así mientras dure el proceso evolutivo sin anclarse en alguna zona de confort. Al establecerse en alguna de esas zonas de confort se viene como fijo e invariable las creencias y conceptos que en ella se hallan.

Así, mientras nos movemos por las fases, podemos desplazarnos por las creencias de un amor instintivo a uno humano hasta llegar a lo que podemos imaginar que entendemos con la definición de amor divino.

Las características y los valores Nuevos desplazan a sus precedentes para permanecer estos un espacio temporal concreto hasta que sintamos otro desplazamiento.

Todas estas fases son una expresión del tercer rayo. Su esencia rosada envuelve todo cuanto quiere ser y acepta ser sin discriminaciones.

Cuando tu vida se integra en esta conciencia te vas convirtiendo en un ser de amor que irradia este a todo su entorno.

Una alteración que nos permite ver nuestro proceso es la observación del sentir de gratitud que podemos expresar desde nuestro amor. Su intensidad, liberación y plenitud varía según variamos nosotros y nos nace una interpretación u otra.

Mantenerme en esta llama me da una práctica de balanceo sobre mi vida diaria que por sí sola me aporta un crecimiento.

El compromiso y la dedicación es personal e interior. Desde la luz, al igual que en el rayo rosado, en esta nueva frecuencia, nada ni nadie pide, exige o propone tratos.

Cada uno es alineado por el mismo; siente, piensa y actúa acorde con el y su propio compromiso.

Cada uno debe hacer por el mismo, puede ser acompañado incondicionalmente pero solo él puede hacer su proceso ya que en el mismo trayecto esta la evolución.

Aprender a elevar la vibración y la armonía es aprender a permanecer en ella.

En el momento en que ponemos nuestra atención ( ayudados si queremos con el rayo rosado )con nuestro amor en algo, en ese mismo instante, o antes, empezamos a crear y atraer a nuestro mundo.

Se van accediendo a las frecuencias con prácticas que resuenan con nuestro ser, con los rayos acentuamos sintonizando dentro de cada rayo con cada frecuencia posible asociada a él. Pasamos por  una variedad de gamas de rosados con las emociones pertenecientes a cada gama accediendo así a las diferentes frecuencias que se nos van presentando.

El amor no es una palabra de múltiples significados, el amor es una inmensidad de esencias enlazadas. Es una fuerza dinámica y eterna. Podemos mesurarlo en intensidades y con estas produciremos resultados donde nos enfoquemos. Recordando siempre el respeto por el camino de los otros seres y evitar invadir espacios ajenos a nuestro propósito de vida.

 images activación del rayo rosado en la nueva frecuencia ID155351 - hermandadblanca.org

La sanación con amor y ternura impregna todas las cosas y envuelve el movimiento que producimos. Cualquier cosa que puedas imaginar desde el amor ya es una creación que está en camino.

El miedo no resiste la vibración del amor y se deshace sin poder existir en el mismo plano. Tú elijes en que plano quieres permanecer y los acontecimientos se relacionan con tu elección.

Vamos a trabajar un miedo, buscamos entre nuestras emociones un miedo escondida por alguna parte de nuestro cuerpo esperando su activación. Lo observamos desde fuera, allí, quieto como si nada fuer con el pero esperando un momento, una excusa que dé permiso a su activación y simplemente lo localizamos. Nos centramos ahora en el rayo rosado que podamos sentir en este momento. Lo respiramos y nos impregnamos de él.

Enfocamos un rayo rosado hacia la capsula que contiene ese miedo que hemos observado antes, y simplemente observamos cómo se va deshaciendo. Puede poner un poco de resistencia, pero los dos sabemos que es parte del programa mental que está influido por el mismo. Respira más intensamente y aplica tu voluntad de amor con ternura y contundencia. Se deshace mientras sietes una liberación. Ahora.

En esta frecuencia del rayo rosado tenemos la habilidad de transmutar instantáneamente grandes cantidades de negatividad y densidad en amor y luz.

Permite a tu corazón ser elevado constantemente, permítele asentarse en la gratitud y la alegría.

Vamos a practicar ahora con la llama rosada del amor desde el corazón físico o energético, el que sientas.

Ves respirando llama rosada hacia el corazón y déjala crecer en tu interior, cuando sientas suficiente intensidad, temperatura o como tu cuerpo reaccione, déjala traspasar tu campo físico. Expándela y  elévala acompañada de la respiración hasta unos dos metros. Ahora, simplemente disfruta y siente la alegría y gratitud desde la observación de la llama rosada.

Siguiendo con los conceptos que se trabajan desde este rayo, una vez situado en esta frecuencia se puede aprender e interiorizar la forma y manera de realizar el camino del propósito de vida. La elección del tiempo entre las distracciones terrenales, sembradas y esparcidas para su distracción y obtención de sus permisos para extraer así su energía con su beneplácito.

Quien no pueda encontrar un momento en su cada día para el mismo y su crecimiento quizás debería revisarse para detectar y modificar donde está la trampa que lo sostiene alejado de sí mismo.

Uno decide encontrar un espacio para hablar menos y sentir más, conscientemente en ese acto maravilloso de estar presente y activar el ahora durante esos segundos escogidos en su cada día para uno mismo y su lugar.

Uno revisa si lo material que lo envuelve y cree sentir como necesidad, es o no es, en cada objeto. Después decide y actúa.

 ¿Son realmente los hábitos humanos establecidos, sus hábitos humanos o son impuestos y heredados, dándolos por ciertos sin prestar atención a cuanto afectan en su propósito de vida?

Nos podemos agrupar en uno de los siguientes grupos para saber en qué proceso estamos:

Soy de los que hago que las cosas pasen.

Soy de los que miro lo que está pasando.

Soy de los que no sé qué pasa.

En cada uno y en su crear activamente esta situarse en la corriente de vida por la que desea circular.

La primera parte del proceso es la más incisiva, donde la disciplina desde el sentir del amor será la piedra angular para establecernos en seres constantes. Esta parte es el proceso de transmutación diario donde estableceremos los limites conforme por donde avancemos y decidamos por nosotros mismos. Nadie nos dirá que cada día toca, pero dentro de nosotros mismos nace ese entendimiento desde la libertad.

En este proceso nos aquietamos en una frecuencia que establecemos como referencial, la identificamos porque la sentimos, la descubrimos porque nos produce unos momentos concretos de emociones ligeras donde se siente la belleza, la gracia, la presencia de la alegría, el bienestar, la plenitud.

En algunos casos se puede atravesar la fase llamada, el dolor del crecer. Es una de las fases iniciales donde aún no están bien establecidos los márgenes de quien somos y quien queremos ser. Nos aferramos y/o apegamos a aspectos que no pertenecen al nuevo estado y nos empeñamos en seguir arrastrando.

Al no dejar ir genera una fricción en nuestro ser actual y nuestro ser pasado y nos auto dividimos en dos estados a la vez, eso genera una contradicción y al envolvernos en ella tenemos un enfrentamiento entre dos partes de nosotros mismos. En el momento de la comprensión, dejamos ir y esa fase se desvanece. Sigue siendo una fase del amor, de nuestro amor por nosotros mismos, y en ella aprendemos a comprendernos y respetarnos.

Soy la suma de mis partes, de lo que siento, de lo que hago y de lo que pienso. Alinearme en mi mismo genera unas emociones de felicidad permanente, alegría, abundancia y expansión. En otro caso, el resultado da unas emociones contradictorias más densas con el dolor, el miedo, la frustración y la permanencia en las escusas para justificar y mantenerse en ese proceso.

Decide cada día antes de poner el pie en el suelo. Recuerda donde sientes situarte y por dónde vienes caminando, entonces; pon el primer pie conscientemente de todas las consecuencias que seguirán a tu decisión. Esta llama nos ayuda en este proceso de integración de nuestras decisiones de forma armoniosa.

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