La invocación de los cuatro arcángeles, en breve
Para invocar juntos a Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel basta con situarlos, con la imaginación y el corazón, en los cuatro lados de tu cuerpo, como lo hace desde hace siglos la oración judía antes de dormir: Miguel a la derecha, Gabriel a la izquierda, Uriel delante, Rafael detrás, y sobre la cabeza la Presencia de Dios. Cada uno guarda un lado y trae una cualidad: Miguel, el valor; Gabriel, la claridad de la palabra; Uriel, la luz del camino; Rafael, la sanación.
Si tienes solo un minuto, respira despacio y di: «A mi derecha, Miguel; a mi izquierda, Gabriel; delante de mí, Uriel; detrás de mí, Rafael; y sobre mi cabeza, la Presencia de Dios». Más abajo encontrarás el círculo de luz paso a paso, la invocación completa y versiones breves para la noche, el hogar y los viajes.

Índice de esta guía
Quiénes son Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel
Son los cuatro nombres más antiguos y compartidos del mundo angélico. Tres aparecen en la Biblia; el cuarto, Uriel, llega por el libro de Enoc y el cuarto libro de Esdras. Juntos forman el grupo que las tradiciones judía y cristiana han colocado una y otra vez alrededor del trono de Dios, y también alrededor de la persona que reza.
Miguel, a la derecha: el valor
Su nombre es una pregunta: «¿Quién como Dios?». El libro de Daniel lo presenta como el gran príncipe que protege a su pueblo, la carta de Judas lo llama arcángel y el Apocalipsis lo muestra al frente de la lucha contra el dragón. En la invocación ocupa la derecha, el lado de la fuerza y de la decisión, y le pedimos valor sereno para elegir el bien. Su historia y su oración se desarrollan en la guía del arcángel Miguel.
Gabriel, a la izquierda: la palabra
«Dios es mi fuerza». Gabriel explica visiones a Daniel, anuncia a Zacarías el nacimiento de Juan y a María el de Jesús, y en el islam es Jibril, el ángel de la revelación. Es el mensajero, y por eso en la invocación le confiamos la palabra: lo que decimos, lo que escuchamos y lo que todavía necesitamos comprender. Hay más sobre él en la guía del arcángel Gabriel.
Uriel, delante: la luz del camino
«Dios es mi luz», o «fuego de Dios». Uriel guía a Enoc por los secretos del cielo en el libro que lleva el nombre del patriarca, y responde a las preguntas de Esdras en el cuarto libro de Esdras. Es el arcángel de la luz que aclara y del conocimiento puesto al servicio de la vida. En la invocación camina delante, alumbrando el paso siguiente. Su historia completa está en la página del arcángel Uriel.
Rafael, detrás: la sanación
«Dios sana». Su historia está en el libro de Tobías, donde acompaña a un joven en un viaje largo, lo guía, lo protege y al final revela quién es: uno de los siete ángeles que están delante de la gloria del Señor. Por ese relato es el arcángel de la sanación y de los caminantes. En la invocación cuida la espalda, lo que dejamos atrás y lo que todavía duele. Lo presentamos con calma en la guía del arcángel Rafael.
Por qué se invocan juntos: cuatro presencias, cuatro lados
La raíz más clara de esta práctica es una oración que muchas familias judías recitan cada noche en la cama, dentro del Shemá antes de dormir (Kriat Shemá al haMitá): «En el nombre del Señor, Dios de Israel: a mi derecha, Miguel; a mi izquierda, Gabriel; delante de mí, Uriel; detrás de mí, Rafael; y sobre mi cabeza, la Shejiná de Dios». La Shejiná es la Presencia divina que habita entre nosotros. Se conocen versiones cercanas desde la época de los gaones, los grandes maestros de las academias de Babilonia, y una casi idéntica a la actual figura ya en el Majzor Vitry, un libro de oraciones compuesto en Francia en torno al año 1100.
La imagen es todavía más antigua. Un comentario rabínico al libro de los Números, el Midrás Bamidbar Rabá, explica que, así como Dios creó cuatro direcciones y dispuso a las tribus de Israel en cuatro campamentos alrededor del tabernáculo, rodeó también su trono con cuatro ángeles: Miguel, Gabriel, Uriel y Rafael. Quien reza de noche se coloca, en pequeño, en ese mismo orden. Lo que rodea el trono la rodea a ella.
El libro de Enoc, conservado sobre todo por la Iglesia etíope, nombra a los cuatro en su capítulo 9: Miguel, Uriel, Rafael y Gabriel miran desde el cielo la violencia de la tierra e interceden por la humanidad. En el capítulo 40 vuelven a aparecer cuatro presencias ante el Señor de los espíritus, aunque allí el cuarto se llama Fanuel, a quien algunas lecturas identifican con Uriel.
En el cristianismo, la Iglesia católica celebra juntos a Miguel, Gabriel y Rafael cada 29 de septiembre y reserva la veneración por su nombre a los tres que aparecen en su Biblia; un sínodo romano del año 745 retiró a Uriel de esa lista. Las Iglesias ortodoxas lo honran en la fiesta de los arcángeles del 8 de noviembre, la Iglesia etíope le dedica fiestas propias y la tradición anglicana lo representa a menudo como el cuarto en sus vidrieras. Quien reza desde la fe católica y prefiere los tres nombres bíblicos deja el lado de delante a su ángel de la guarda, y el círculo sigue completo.
La tradición esotérica occidental dio a los cuatro un lugar fijo en el espacio. A finales del siglo XIX, la Orden Hermética de la Aurora Dorada (Golden Dawn) incorporó a sus ejercicios una evocación en la que cada arcángel guarda un punto cardinal y un elemento: Rafael el este y el aire, Miguel el sur y el fuego, Gabriel el oeste y el agua, Uriel el norte y la tierra. Ese reparto se hizo muy popular en los libros de ángeles del siglo XX, y aun así varía según la escuela: en 1635, el inglés Thomas Heywood, en su Jerarquía de los ángeles benditos, ya colocaba a Miguel en el este y a Uriel en el sur.
Helena P. Blavatsky, en el primer tomo de La Doctrina Secreta, habla de los «Cuatro Mahârâjas», a quienes describe como «los Regentes o Ángeles que gobiernan las Fuerzas Cósmicas del Norte, Sur, Este y Oeste», y añade que la creencia en estos regentes de los cuatro puntos cardinales «era universal». Blavatsky no los identifica con nuestros cuatro arcángeles. Lo que su comentario deja ver es que la intuición de cuatro guardianes en los cuatro lados del mundo atraviesa culturas muy distintas, y que la oración de cada noche toca algo muy antiguo.
Para la Hermandad Blanca, el círculo de los cuatro expresa algo sencillo. La ayuda espiritual llega por todos los lados de una vida: la fuerza para decidir, la palabra justa, la luz para avanzar y el cuidado de lo ya vivido. Y todo procede de una misma fuente, la Presencia que la oración coloca sobre la cabeza.
Dónde se coloca cada arcángel: lo que dicen las tradiciones
Las tres fuentes principales coinciden en lo esencial y difieren en los detalles. La tabla las reúne. En el comentario rabínico, «delante» equivale al este, porque las direcciones se cuentan mirando hacia oriente.
| Arcángel | Nombre | Oración antes de dormir | Midrás Bamidbar Rabá | Aurora Dorada | Lo que le pedimos |
|---|---|---|---|---|---|
| Miguel | «¿Quién como Dios?» | A la derecha | A la derecha (sur) | Sur, fuego | Valor y decisión |
| Gabriel | «Dios es mi fuerza» | A la izquierda | Delante (este) | Oeste, agua | Claridad en la palabra |
| Uriel | «Dios es mi luz» | Delante | A la izquierda (norte) | Norte, tierra | Luz para el camino |
| Rafael | «Dios sana» | Detrás | Detrás (oeste) | Este, aire | Sanación y cuidado |
Miguel ocupa la derecha en las tres. Para los otros lados, en esta guía seguimos la oración antes de dormir, que es la que más gente sigue rezando cada noche. Si ya trabajas con la disposición de la Aurora Dorada, con Rafael delante y Gabriel detrás, consérvala. Lo importante es elegir un orden y mantenerlo, para que la mente descanse en un gesto conocido en lugar de recolocar presencias cada vez.
Las correspondencias con los elementos son una herramienta de meditación de la tradición esotérica, valiosa para quien la siente propia. La invocación serena que proponemos aquí funciona sin ellas.
El círculo de luz, paso a paso
La práctica dura entre cinco y diez minutos. Pide un lugar tranquilo y un poco de atención; las velas y los objetos son opcionales. Se hace de pie o sentado en una silla, con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
- Llega al cuerpo. Suelta los hombros y respira tres o cuatro veces más despacio de lo habitual. Si te ayuda, mira hacia el este; si no, quédate donde estés.
- Nombra tu intención. En una frase, di para qué abres este momento: descansar, empezar el día con claridad, cuidar a alguien, pedir valor para una decisión.
- Miguel, a la derecha. Lleva la atención a tu lado derecho y llama a Miguel por su nombre. Imagina una presencia firme, de luz azul si te resulta natural. Quédate unos segundos con la sensación de estar respaldado.
- Gabriel, a la izquierda. Pasa al lado izquierdo y llama a Gabriel. Imagina una luz blanca y limpia, y deja que se aquiete el ruido de la mente.
- Uriel, delante. Con los ojos cerrados, mira hacia delante y llama a Uriel. Imagina una luz dorada que alumbra el suelo que vas a pisar mañana.
- Rafael, detrás. Siente tu espalda y llama a Rafael. Imagina una luz verde, suave, que cuida lo que dejas atrás.
- La Presencia, arriba. Lleva la atención por encima de la cabeza y reconoce allí la Presencia de Dios, la fuente de la que proceden los cuatro. Su luz desciende y une los cuatro lados en un círculo completo.
- Amplía el círculo. Si lo deseas, incluye a quienes amas, tu casa, tu ciudad, el mundo entero. Nómbralos sin prisa.
- Silencio y gratitud. Quédate un minuto sin pedir nada. Después da las gracias, abre los ojos y vuelve a tu día con calma.
Los colores son orientativos. Hay quien ve luz, quien siente calor o paz, y quien simplemente nota que respira mejor; la práctica es igual de válida en todos los casos. El círculo se sostiene con la intención y la atención, mucho más que con la intensidad de lo que se percibe.
Invocación completa a los cuatro arcángeles
Esta invocación, escrita para Hermandad Blanca, sigue el orden del círculo. Se lee despacio, en voz alta o en voz baja, dejando una pausa después de cada arcángel.
En el nombre de Dios, fuente de toda vida, abro este momento con gratitud.
Arcángel Miguel, ponte a mi derecha. Dame valor sereno y claridad para elegir el bien; aparta de mí el miedo que confunde y ayúdame a sostener lo que es justo.
Arcángel Gabriel, ponte a mi izquierda. Limpia mi palabra y mi intención; que sepa escuchar el mensaje que trae este día y responder con verdad.
Arcángel Uriel, ponte delante de mí. Ilumina el camino que tengo por delante; que vea el paso siguiente con sencillez y lo dé en paz.
Arcángel Rafael, ponte detrás de mí. Cuida lo que dejo atrás y sana lo que aún duele; acompaña mi cuerpo y mi ánimo con tu presencia sanadora.
Y sobre mi cabeza, la Presencia de Dios. Que esta luz me rodee a mí, a quienes amo y a todos los seres que hoy necesitan amparo. Que lo que haga nazca de esta paz. Gracias. Amén.
Si un día te resulta larga, quédate con la primera frase de cada arcángel. Las palabras ordenan la intención, y el silencio que viene después importa tanto como ellas. Para una oración dirigida a todo el mundo angélico, y no solo a estos cuatro, la oración para pedir la presencia de los ángeles es un buen complemento.
Versión breve para antes de dormir
La forma más antigua de esta oración es nocturna, y sigue siendo una manera hermosa de cerrar el día. Acostado, con la luz apagada, respira despacio y di la fórmula tradicional del Shemá antes de dormir:
«En el nombre del Señor, Dios de Israel: a mi derecha, Miguel; a mi izquierda, Gabriel; delante de mí, Uriel; detrás de mí, Rafael; y sobre mi cabeza, la Shejiná de Dios».
Si prefieres una versión más personal, cercana a la tradición y con palabras propias, aquí tienes una sugerencia:
Miguel a mi derecha, Gabriel a mi izquierda, Uriel delante de mí, Rafael detrás de mí, y sobre mi cabeza la Presencia de Dios. Entrego lo vivido hoy, lo bueno y lo que pesa. Que el descanso me renueve y que despierte en paz. Amén.
Con niños funciona muy bien como un gesto tranquilo: se toca suavemente el hombro derecho al nombrar a Miguel, el izquierdo con Gabriel, la frente con Uriel y la espalda con Rafael, y se termina con una mano sobre la cabeza. La oración se vuelve una caricia, y el niño se duerme sabiéndose acompañado.
Si el insomnio, los miedos nocturnos o la ansiedad se prolongan, esta oración acompaña, y conviene además consultarlo con un profesional de la salud. Cuidar el cuerpo y la mente forma parte del mismo camino.
Para el hogar y para un viaje
Bendición de los cuatro arcángeles para el hogar
Sirve para una casa nueva, después de una época difícil o cuando el ambiente se ha vuelto pesado. Abre una ventana, ordena un poco la entrada y colócate en el centro de la vivienda, o recórrela habitación por habitación.
Arcángel Miguel, guarda la puerta de esta casa y lo que entra por ella. Arcángel Gabriel, cuida las palabras que aquí se dicen: que sean verdaderas y amables. Arcángel Uriel, ilumina cada habitación y cada decisión que en ella se tome. Arcángel Rafael, cuida la salud y el descanso de quienes viven aquí. Que la Presencia de Dios habite este hogar y lo mantenga en paz. Amén.
Un gesto concreto prolonga la bendición: reparar algo roto, hacer las paces con alguien de la casa, despejar el rincón que lleva meses acumulando cosas.
Invocación para un viaje
Desde la historia de Tobías, Rafael es el compañero de los caminantes. Antes de salir, ya sentado en el coche, el tren o el avión, o todavía en la puerta de casa:
Rafael, que acompañaste a Tobías en su camino, viaja conmigo. Miguel a mi derecha, Gabriel a mi izquierda, Uriel delante abriendo el camino, Rafael detrás cuidando el regreso. Que llegue bien, que vuelva bien y que en este viaje no cause daño a nadie. Amén.
La oración acompaña y la prudencia hace su parte: descansar antes de conducir, revisar lo necesario y salir con tiempo también son maneras de cuidar el viaje.
Qué hacer después de la invocación
El momento más valioso suele llegar justo al terminar. Antes de levantarte, quédate un minuto más y observa cómo estás: más tranquilo, más despierto, quizá igual que antes. Cualquiera de esas respuestas vale.
- Anota una línea. Qué pediste y qué notaste. Con las semanas, esas líneas muestran un recorrido que de otro modo se olvida.
- Da un paso concreto. Si pediste valor, haz hoy la llamada pendiente; si pediste salud, cuida algo del cuerpo. La invocación se completa en la conducta.
- Vuelve al cuerpo. Bebe agua, estírate, camina un poco. Ayuda a integrar el rato de recogimiento.
- Recuerda a los cuatro durante el día. Un instante al cruzar una puerta o al arrancar el coche mantiene vivo el círculo sin repetir la práctica entera.
Tampoco hace falta despedir a los arcángeles uno por uno: basta con dar las gracias. En la visión que compartimos en este sitio, su ayuda nunca depende de una fórmula exacta. La invocación nos abre a nosotros, y es nuestra atención la que vuelve a encontrarlos cada vez.
Errores frecuentes al invocar a los cuatro arcángeles
Casi todos nacen de lo mismo: olvidar que la invocación es un acto de confianza y tratarla como un mecanismo.
- Convertirla en un ritual de miedo. Quien teme que algo malo ocurra si se equivoca de orden ha perdido el sentido de la práctica. Un error de posición carece de importancia; la sinceridad lo cubre todo.
- Mezclar listas. Esta invocación reúne a los cuatro arcángeles de las tradiciones judía y cristiana. La de los siete arcángeles y los siete rayos responde a otra enseñanza, con sus propios colores y cualidades. Las dos conviven bien cuando cada una se usa en su lugar.
- Esperar señales espectaculares. El calor, el hormigueo o la sensación de presencia aparecen en unas personas y en otras nunca. El fruto se reconoce en la vida: más calma, mejores decisiones, menos miedo.
- Usarla contra alguien. Pedir protección es legítimo. Pedir que un arcángel castigue o aparte a otra persona invierte la práctica. Ante un conflicto, se pide claridad y amparo para uno mismo, y bendición también para el otro.
- Dejar en sus manos los pasos humanos. La invocación acompaña una consulta médica, una conversación difícil o una decisión necesaria; nunca ocupa su lugar.
- Alargarla hasta el cansancio. Diez minutos sostenidos durante semanas valen más que una hora una vez al mes.
Preguntas frecuentes sobre la invocación de los cuatro arcángeles
¿Cómo se invoca a los arcángeles Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel?
Se respira con calma, se nombra la intención y se llama a cada arcángel por su nombre, situándolo en un lado del cuerpo: Miguel a la derecha, Gabriel a la izquierda, Uriel delante y Rafael detrás, con la Presencia de Dios sobre la cabeza. Después se guarda un minuto de silencio, se dan las gracias y se vuelve a la vida diaria con un paso concreto.
¿Qué arcángel va a la derecha, a la izquierda, delante y detrás?
En la oración judía antes de dormir, Miguel va a la derecha, Gabriel a la izquierda, Uriel delante y Rafael detrás. La tradición esotérica de la Aurora Dorada coloca a Rafael delante, a Gabriel detrás y a Uriel a la izquierda. Miguel ocupa la derecha en ambas. Cualquiera de los dos órdenes sirve si se mantiene con constancia.
¿De dónde viene la oración «a mi derecha Miguel, a mi izquierda Gabriel»?
Forma parte del Shemá que se recita antes de dormir en la tradición judía. Se inspira en un comentario rabínico antiguo, el Midrás Bamidbar Rabá, según el cual Dios rodeó su trono con cuatro ángeles, y una versión casi idéntica a la actual aparece ya en el Majzor Vitry, un libro de oraciones de en torno al año 1100.
¿Por qué cuatro arcángeles y no siete?
Cuatro son los lados del cuerpo y los puntos cardinales, y Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel son los nombres más antiguos que comparten judíos y cristianos. La lista de siete arcángeles asociados a los siete rayos pertenece a otra enseñanza, que este sitio explica en su guía de los siete arcángeles.
¿Se puede rezar antes de dormir o con niños?
Sí. Su forma más antigua es precisamente nocturna. Con niños funciona como un gesto tranquilo: se toca el hombro derecho al nombrar a Miguel, el izquierdo con Gabriel, la frente con Uriel y la espalda con Rafael, y se termina con una mano sobre la cabeza.
¿Hace falta mirar hacia el este o hacer un ritual?
No hace falta. Mirar hacia el este es una costumbre antigua que a algunas personas les ayuda a concentrarse, pero la invocación sirve en cualquier lugar y postura. Velas, objetos y fórmulas especiales son opcionales: basta la intención sincera y unos minutos de atención.
¿Uriel está reconocido por la Iglesia?
Depende de la Iglesia. La católica venera por su nombre solo a Miguel, Gabriel y Rafael, los tres que aparecen en su Biblia. Las Iglesias ortodoxas y la etíope honran también a Uriel, y la tradición anglicana lo representa a menudo como el cuarto arcángel. Quien prefiera los tres nombres bíblicos deja el lado de delante a su ángel de la guarda.
¿Cada cuánto conviene hacer la invocación?
La versión breve se reza cada noche sin problema; la completa, cuando se necesita recogimiento o se empieza una etapa. Más que la frecuencia importa la sinceridad: una invocación diaria y breve, seguida de un paso concreto, transforma más que un ritual largo y esporádico.
Continuar la lectura
Cada uno de los cuatro tiene su propia guía en este sitio. Desde ellas, el camino se abre hacia los siete arcángeles, la oración a todo el mundo angélico y la compañía cercana del ángel de la guarda.








Gracias a los Arcangeles Miguel, Gabriel y Rafael, os he innvocado y tengo fe en que mis necesidades se cumplirarn. Amen
Vi esta pagina y me gusto invoque a los Angeles como lo dice aqui sentin alivio, mucha respiracion pronfunda y a la ves se me saliero algunas lagrimas. Me gusta tener presente a estos Angeles
en una ocasion lei que podemos poner manzanas verdes o limones en el comedor o en la parte en donde mas interactuemos. tambien rociar citronella. necesito pedir por la salud de MARTA LUCIA MUÑOZ JARAMILLO . mil gracias ella le esta haciendo la novena. la parroquia de mi localidad el patrono es el arcangel san rafael y a el le estoy pidiendo por ella. mil gracias si me puedan ayudar.
quiero cambiar mi viad en tod0 amor con flor mirella lopez arcentales que esta mujer me ame me ayude no me lastime mas en mi vida en salud empleo laboarar en petroleos y servicios dejar vicios ser importante en esta vida en todo ser bendecido
Gracias por compartir esta sabiduría hacía tiempo que estaba buscando una página sobre invocación de ángeles.
DIOS ES FUENTE DE TODA SABIDURÍA, LA PALABRA DICE QUE LA LUCHA NO ES CON CARNE, SINO CON ESPÍRITUS, POR ESO DEJO EN CADA UNO DE NOSOTROS EL ESPÍRITU SANTO QUE ES LA PRESENCIA ESPIRITUAL DEL PADRE Y EL HIJO EN NOSOTROS, LOS ÁNGELES SON ESPÍRITUS DE LUZ USADOS POR JESUS PARA PROTEGER A LOS SERES HUMANOS, A NOSOTROS A LOS HIJOS DEL PADRE, HERMANOS DE JESUS, QUIEN SE HIZO CARNE PARA SALVAR NUESTRAS ALMAS Y LOS ESPIRITUS ANGELICALES VELAN POR EL LEGADO DE JESUS, EN ESTE FIN DE AÑO POR EL PODER DE LA SANGRE DEL CORDERO DECLARO LIBERACIÓN ESPIRITUAL, FINANCIERA, DE MALDICIONES GENERACIONALES, VICTORIA A CADA SER HUMANO EN EL NOMBRE DE JESUS Y EL ACOMPAÑAMIENTO DE LOS GUERREROS DE LUZ NUESTROS ARCANGELES, RAFAEL, GABRIEL, URIEL, MIGUEL AMEEEEEEEN.
Gracias por darme una señal de como contactar a los Arcángeles, ha sido maravilloso este articulo y lo bien que me siento. QUE PERDIDA ESTABA EN LA IGNORANCIA, ahora me siento otra persona desde que me acerque a todo esto.
INTETARE COMUNICARME CON LOS ANGELES, OJALA MEE AYUDE PORQUE ELLOS SON PODROSOS.
NECESITO MUCHOLA AYUDA DE LOS ANGELES,PUES ESTOY PASANDO POR UUNA DEPRESION MUY GRANDE POR LA PERDIDA DE MIS HIJOS.
Algo pasa conmigo que lo intento y no pasa nada quizá los arcángeles piensan que soy indigna de contactarlos, de cualquier modo lo seguiré intentando.
Apreciada Patricia,
No hay nadie indigno, todos somos iguales , no hay nadie más que nadie.
Es importante que a la hora de realizar este ejercicio estes tranquila y realices varias respiraciones profundas, hasta aquietar tu mente, hay personas que ponen música e incienso, si tu corazón lo pide hazlo.
ES importante que estes relajado, y no has conectado mucho con los ángeles, arcángeles… cuesta un poco, pero siente el corazón la energía emana del corazón, a veces esperas mucho de ese momento, es mejor no esperar nada, y a partir de ahí la energía fluye y los arcángeles pueden comunicar contigo.
Un fuerte abrazo,
Rosa
en el ritual alos angeles se rompio mi veladora se con dera beno.
Gracias!!
GRACIAS JESUS, POR PONER TU VALLADO DE ANGELES, LIDERADO POR LOS ARCANGELES GABRIEL QUE NOS ANUNCIA BUENAS NUEVAS, RAFAEL QUE VELA E INTERCEDE POR LA SALUD ESPIRITUAL, Y FISICA, MIGUEL QUE VENCE AL DEMONIO CON SU LANZA, LIBERANDONOS DE LA INFLUENCIA DE LA SERPIENTE ANTIGUA QUE VINO A BURLAR, ROBAR Y MATAR Y URIEL QUE NOS LIBERA DE PREOCUPACIONES Y ESTRES, TODOS ELLOS BAJO EL MANDO DE JESUS, QUE NOS PROTEJE CON SU SANGRE Y CON LA PALABRA DE DIOS COMO ESPADA DE DOBLE FILO…AMEN
Gracias por tanta información . Es necesario saber todo esto para crecer espiritualmente..
Mil grasias prefiero un arcángel que las cadenas de lucifer 😉
hola a todos quiero conocer mas a los arcangeles y todo lo que me puedan ayudar sobre ellos tengo inseguridad y sientos malas energias en mi trabajo y quiero pedirles que me ayuden para encontrar la prosperidad y juento a ellos poder caminar para poder sacar a mi familia adelante escriban a juanckitaro@hotmail.com
saludos y abrazos a todos
Esta experiencia divina que senti de como la presencia de cada uno de los arcangeles esta aun lado de ti es increible nunca lo abia vivido se los recomiendo no se arepentiran
Agradecida y conmovida por Los Angeles Los adoro
Muy poderosa. Que Dios los bendiga.
MUCHACHOS NI IDEA SI ESTA BIEN O MAL INVOCAR A LOS ÁNGELES! YO REZO A DIOS Y LA SANTA TRINIDAD:PADRE, HIJO Y ESPIRITU SANTO QUE SON LA FUENTE DE TODOS LO BUENO JUSTO Y GLORIOSO! LOS ANGELES LOS VEO UN POCO COMO «IGUALES» DESDE EL PUNTO DE VISTA QUE TODOS FUIMOS CREADOS POR DIOS Y HACEN COSAS BUENAS! LOS UNICOS ARCANGELES BUENOS SON MIGUEL, RAFAEL Y GABRIEL. OJO CON INVOCAR A OTROS QUE POR AHI SON «ANGELES CAIDOS» O SEA DE LA CONTRA DE NUSTRO AMADO DIOS! DIOS LOS BENDIGA HERMANOS SEAN BUENOS Q SE PUEDE!
empeze hoy con mi 1 premer ritual con los arcangeles lo unico que deseo es que ellos me escuchen y me liberen de tantas cargas de deudas financieras que mi esposa tienen en el momento yo os ha gradesco tener este medio para ser escuchado